Ana Yturralde: la vida en un rectángulo

“Como si fuera un juego, cogí ese rectángulo y vi la vida a través de él, después empecé a interesarme por la fotografía”. Estos son los primeros pasos de Ana Yturralde, fotógrafa reconocida nacional e internacionalmente, con exposiciones, libros, proyectos y premios a su espalda, que nos muestran muchas de sus motivaciones y su manera de ver el mundo. Desde pequeña ha estado ligada al arte por su padre, pero su primer camino fue la abogacía, dedicándose más tarde a su mayor hobby, sintiendo una debilidad por la cámara analógica, pero teniendo presente la utilidad de la digital.

Viaja con el deseo de aventura, de introducirse en las diferentes culturas y sorprenderse. Con sus fotos intenta tanto informar como remover el interior de las personas, perseguir la verdad como causar una emoción y reacción. Para ella, la fotografía tiene una gran capacidad documental, congela un momento y lo perpetua; el medio y el fotógrafo logran que no se nos escape un “efímero” de nuestras manos, mientras que “el instante decisivo” acuñado por Henry Cartier Bresson y muy presente en Ana Yturralde, consigue crear un momento mágico, donde todos los elementos que componen la imagen logran comunicar lo que está pasando de una forma creativa y organizada; Ana Yturralde es consciente de que la perspectiva que utilice el fotógrafo puede hacer que nosotros recibamos un mensaje u otro, por lo que analiza aquello que ocurre en el paisaje y establece una conexión con los sujetos, evitando así una mirada fría, fotos que podría hacer un turista. Además, casi siempre trabaja en blanco y negro, evitando distracciones.

Fotografía en picado de Ana Yturralde

Todas las obras de Ana Yturralde nos llevan a la fotografía documental humanitaria, pasando la cámara a ser una herramienta de cambio. Fotógrafos tan grandes como Josef Koudelka, Gerda Taro, Dorothea Lange, Kevin Carter… comparten esta concepción; pero las imágenes son peligrosas y, cuando unimos las ganas de cambiar el mundo con las desgracias, tenemos que tener mucho cuidado en cómo representarlas. Un fotógrafo tiene que saber como impactar, asustar, remover… al espectador, tiene que lograr llegar al sentimiento de este, informarle de lo que está pasando y no debería pasar, todo con un gran respeto hacia el retratado o el paisaje.

Fotografía de Ana Yturralde

Sus proyectos intentan ser siempre completos, compuestos por una serie de fotografías que entre ellas tienen un significado. Son muy personales, data a cada fotografía de una narración y elige las que ella considera mejor, tras un proceso de investigación.

A day with an african family, de Ana Yturralde

Si de algo se conoce a Ana Yturralde es de su concienciación con el albinismo. Hace unos años, Ana estaba por ir a Senegal para continuar realizando fotografías que captaban el alma de las personas, para estar con gente que era feliz con lo poco que tenían. Cuando ya estaba preparada para partir, la llamaron para proponerle un nuevo reto: hacer un libro con imágenes que hicieran visible al mundo una enfermedad que muchos no saben exactamente en qué consiste, el albinismo. Esta se caracteriza sobre todo porque quién la padece tiene una visión reducida, pudiendo presentar una evidente falta o ausencia de pigmentación en la piel, en los ojos y en el pelo. A todo esto sumamos el hecho de que, depende de dónde hayas nacido con dicha enfermedad, tendrás menos o más posibilidades de vivir. En el caso de África, las personas con albinismo sufren acoso, persecuciones, secuestros, mutilaciones y asesinatos; muchas de las creencias africanas presuponen que aquellos que tengan partes del cuerpo de un albino tendrán buena fortuna, creándose así un mercado negro de fragmentos humanos. De esta forma, Ana Yturralde se lanzó a esa nueva aventura para comparar el albinismo sufrido en Europa y el sufrido en África. Empezó un proyecto que seguramente le persiga en toda su carrera profesional, entrando desde el primer momento en su corazón, pues a ella también le impresionaron sus propias fotografías y se le instauró en la cabeza la idea de ayudar a partir de su arte. Entre las diferentes imágenes vemos heridas en el cuerpo por el sol, labios en carne viva, arrugas, manchas precancerígenas, deformaciones… Son imágenes duras tratadas con máximo cuidado y elegidas a conciencia. Además, en cada una vemos una historia, una frase, una anécdota del día.

Fotografía hecha para el proyecto de Casa África y la Fundación por los Derechos Humanos

Las fotografías de Ana Yturralde son pura poesía, cada una tiene una mirada, una esencia, una historia que la hace única. Las imágenes que más impresionan son las del albinismo, con esos rostros que parecen más mayores, llenos de heridas y manchas por el sol al no poseer cremas; pero su trabajo llega más allá que los proyectos relacionados con esta enfermedad: conecta diferentes culturas con niños que juegan o pintan, nos enseña las sonrisas más sinceras en un blanco y negro espectacular y consigue captar el esplendor del mundo cuando le deja espacio a los demás colores; retiene las notas de los músicos, los gritos en medio de un concierto, así como las pausas y los silencios. Ana Yturralde vive cada una de las fotografías que realiza, consiguiendo que nosotros también seamos partícipes de ellas.

Fotografía de una cantante por Ana Yturralde

SET ESPAI D’ART y sus actividades

SET ESPAI D’ART
Plaza Miracle del mocadoret
46001 Valencia (Spain)

SET ESPAI D’ART participó en la feria JUSTMAD, que tuvo lugar entre el 27 de febrero y el 1 de marzo, con una propuesta centrada en la sostenibilidad, con los artistas Cristina Almodóvar (Madrid, 1970), Chingsum Jessye Luk (Hong Kong, 1982) y Janek Zamoyski (Varsovia, 1978).

Fotografía frontal de JUSTMAD

En el marco de EX6, 6ª muestra de arte electrónico y experimental, nos encontramos con la exposición «E scap ES» en la Sala de José Luis Sampedro del Centro Cultural Galileo, Madrid. Dentro de ella, hasta el 15 de marzo, está la obra «Les Dessins Automatiques» de Rubén Tortosa, comisariada por Nilo Casares. La instalación guarda relación con los dibujos de André Masson de 1925, y surge por la mirada de la máquina, quien registra y dibuja las siluetas sobre la pared.

Detalle de la instalación de Ruben Tortosa

Por otra parte, Alberto Gil Cásedas participará en la exposición «Escrituras ácratas» que se sitúa en el Centro Párraga, Murcia. Se trata de un proyecto comisariado por Teresa Calbo que gira en torno al lenguaje, los modos de decir y el sentido del discurso. La exposición se inaugurará el 13 de marzo y finalizará el 31 de mayo.

En SET SPAI D’ART, hasta el 28 de marzo, está la exposición «Diálogos en equilibrio» de Leo Matiz y Lukas Umi, comisariada por Rosa Ulpiano. Aquí se establece un diálogo entre dos miradas diferentes en espacio y tiempo, ambas en equilibrio dentro del paradigma indisoluble de una misma realidad: la abstracción.

Fotografía de la exposición «Diálogos en equilibrio»

Por otro lado, Cristina Almodóvar participa en la exposición «Herbarios imaginados. Entre el arte y la ciencia», que tiene cabida hasta el 31 de marzo en el Centro de Arte Complutense, Madrid. La muestra, comisariada por Toya Legido y Luis Castelo, reúne la obra de 25 artistas contemporáneos relacionada con la botánica y establece un diálogo con los fondos de los museos científicos de la Universidad Complutense de Madrid.

En Segovia, en el Palacio Quintanar, hasta el 19 de abril, la exposición «Esto no es un cartel» reúne una selección de 170 carteles y un centenar de esculturas que componen una muestra del desarrollo creativo de Isidro Ferrer a lo largo de veinte años.

En México, concretamente en el Centro Cultural de España, Ana H. del Amo participa en la exposición «La cuestión es ir tirando», comisariada por Ángel Calvo Ulloa. La muestra reúne el trabajo de 27 artistas imprescindibles dentro del panorama actual de arte contemporáneo español y podrá ser visitada hasta el 24 de mayo.

Entre el academicismo y la modernidad

‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’
Museo de Bellas Artes de València
San Pío V 9, València
Del 27 de febrero al 24 de mayo de 2020

El Museo de Bellas Artes de Valencia inaugura la exposición ‘Ni clásicos ni modernos. Buscando la verdad en el Museo de Bellas Artes’, que muestra obras que no están encuadradas con claridad en un periodo artístico concreto, transitando entre los años cincuenta y ochenta del siglo XIX y que ofrecen una nueva mirada sobre la pintura del siglo XIX.

Las pinturas de esta exposición se podrían denominar clásicas porque remiten a modelos antiguos, tanto por el tema como por la forma, y encarnan un canon estético e ideológico codificado, de raíz académica, siguiendo prácticas consolidadas por el uso, en cuanto a la creación, contemplación y destino como obras de arte. Pero, a la vez, podrían ser modernas por ser pinturas de su tiempo, por el mensaje de actualidad, por la destreza en la ejecución o por el conocimiento de los recursos representativos.

Vista de la exposición ‘Ni clásicos ni modernos’. Museo de Bellas Artes de València

‘Ni clásicos ni modernos’ analiza cómo el deseo de representar de forma sincera el mundo conocido empezó a cuestionar las convenciones de la belleza académica. Se trata de un momento de posibilidades abiertas, donde los principios tradicionales no han desaparecido, pero ya se detecta una gran autenticidad expresiva.

La exposición se compone de treinta nueve piezas seleccionadas de los fondos del Museo y una de la Diputación de València, y está dividida en cuatro secciones, tituladas ‘Pasado y emoción’ (pintura histórica, religiosa y decorativa), ‘Individuo y apariencia’ (retratos), ‘Escenario y lugar’ (paisaje) y ‘Pueblo y progreso’ (tipos y costumbres).

Se exhiben obras de Ignacio Pinazo, Francisco Domingo, Salvador Martínez Cubells, Antonio Gisbert, Raimundo de Madrazo, Francisco Pradilla, Martín Rico, Antonio Muñoz Degrain o Bernardo Ferrandiz , entre otros.

Carlos Reyero y Carmen Amoraga durante la presentación de la muestra ‘Ni clásicos ni modernos’ en el Museo de Bellas Artes de Valencia.

La directora general de Cultura y Patrimonio, Carmen Amoraga, y el director del Museo de Bellas Artes de València, que es el comisario de esta exposición, Carlos Reyero, han presentado los detalles de esta muestra que estará abierta hasta el 24 de mayo de 2020.

Carmen Amoraga ha considerado que esta exposición cumple un doble objetivo, “por un lado se muestra un periodo de la historia del arte que no se expone actualmente en la colección permanente del Museo y, por otro, salen a la luz fondos valiosos que guarda el museo”. Ha recordado que la difusión de lo que el museo contiene en sus almacenes es una de las líneas de actuación del actual director del Museo de Bellas Artes.

De las obras expuestas, solo una de ellas se encontraba en la colección permanente: ‘Retrato de señora vestida de negro’, de Raimundo de Madrazo, el resto han salido de los almacenes del museo. Algunas de las obras de esta exposición se han exhibido con anterioridad en exposiciones temporales, pero hay dos que no se han expuesto nunca: ‘El Clavari’, de José Benavent Calatayud, y ‘Mendigo’, de José Bru Albiñana.

Vista de la exposición ‘Ni clásicos ni modernos’. Museo de Bellas Artes de Valencia.

Las obras han necesitado la correspondiente revisión de las restauradoras del museo. De las 38 obras inspeccionadas y acondicionadas para esta exposición, dos de ellas han requerido una restauración más profunda: ‘Retrato de niños’, de Francisco Domingo Marqués, y ‘Mendigo, de José Bru Albiñana.

El director del museo y comisario de la exposición, Carlos Reyero, ha destacado la necesidad de “diluir, con una mirada alejada de prejuicios estéticos, la frontera que suele trazarse entre academicismo y modernidad, entre tradición artística y realidad visual. A través de un término más amplio, como es la búsqueda de la verdad, que cada artista persigue a su modo, la exposición invita a reflexionar sobre conceptos de plena actualidad, tales como tradición, memoria, identidad, emoción, grupo social, pueblo o patria, que son angulares en el ámbito cultural y artístico de la segunda mitad del siglo XIX”.

Detalle de la obra ‘Retrato de señora vestida de negro’, de Raimundo de Madrazo. Fotografía cortesía del Museo de Bellas Artes de València.

MAKMA

El universo onírico y naïf de Nonna Maribel

‘Un lluminós color de somnis’, de Nonna Maribel
Espai per a l’Art i el Talent (EsArT)
Centre Cultural La Marina
La Marina Espanyola 12, El Grao de Castellón
Del 13 de febrero al 15 de marzo de 2020

El colectivo Espai per a l’Art i el Talent (EsArT) presenta, el jueves 13 de febrero, la exposición ‘Un lluminós color de somnis’, de la artista Nonna Maribel, en el Centre Cultural La Marina, del Grau de Castelló, cuya inauguración tendrá lugar a las 19:00 y será amenizada amenizada por poetas y rapsodas de EsArT, junto a la actuación de la voz de Belle de Z y la presentación de la crítica de arte Patricia Mir.

Una de las obras de Nonna Maribel. Fotografía cortesía de EsArT.

“Fresco, colorido y naïf”, así es el brillante viaje por el arte de esta pintora autodidacta nacida en Barcelona y residente en Castellón desde 1970. La artista reconoce que su obra es el fruto de “la inocencia, con un lenguaje diáfano, espontáneo, puro y elemental”.

La novedad de esta exposición es que junto a sus féminas de grandes y expresivos ojos aparecen paisajes y también una familia de dibujos donde encontramos a la artista más sutil y poética. En los dibujos Nonna abandona su estridente paleta de color para sumergirse en la escala de grises.

Nonna Maribel trata de “plasmar con el color un cosmos de paisajes y seres espirituales conectados con el mundo de los sueños. Un mundo filtrado con los ojos del más tierno de los corazones”, tal y como explica la artista. Y es que Nonna se siente cómoda en ese primitivismo naïf donde sus mujeres –y ahora también paisajes– olvidan cualquier rigidez de los canónes clásicos en pro de la emoción. El subconsciente aflora en cada motivo alentando una suerte de personajes frágiles, soñadores y tiernos.

Una de las obras de la exposición ‘Un lluminós color de somnis’, de Nonna Maribel. Fotografía cortesía de EsArT.

MAKMA

Picasso, modelos del deseo

Centro Cultural Fundación Bancaja
Plaza Tetúan, 23, Valencia, España
Comisariado: Fernando Castro
Hasta el 1 de marzo de 2020

Desde el 22 de noviembre de 2019 hasta el 1 de marzo de 2020, el Centro Cultural Fundación Bancaja (Valencia) nos presenta la exposición titulada, ‘Picasso. Modelos del deseo’. Un proyecto, comisariado por Fernando Castro, que propone un recorrido por la obra tardía del pintor malagueño y por todo su imaginario creativo con el deseo como motivación de su creación artística. Un deseo picassiano, que se presenta a través del conjunto de obras expuestas, que incluso en su vejez, llevan al encuentro erótico y a la idea de que el arte es un vehículo para el placer, al ser consciente de que el arte puede ser una promesa de felicidad.

La exposición, que cuenta con la colaboración de Bankia, reúne una selección de 228 obras datadas entre 1961 y 1972 de la colección gráfica de Picasso que se muestran junto con 35 fotografías tomadas al artista entre 1944 y 1969, procedentes de los fondos del Museu Picasso de Barcelona.

Junto a la selección de linóleos y las series completas de Retrato de familia (1961-62) y Los fumadores (1964), la exposición descansa principalmente en la producción de la Suite 347 (1968) y la Suite 156 (1970-72). Una serie de grabados realizados en sus últimos cinco años de vida. La aproximación a la muerte, fue la razón por la que se volcó en el acto creativo como remedo del acto sexual, temática central de sus grabados, que constituyen una de sus más intensas obras en las que retoma toda su imaginería, pasando desde el tema central del pintor y la modelo, hasta la introducción de tonos humorísticos que llegan incluso a ser grotescos. Toda esta selección de grabados conforma un autorretrato en forma de diario erótico, en el que se registran sus fantasías y desengaños.

Fotografía cortesía de Fundación Bancaja
Picasso. Modelos del deseo

La serie Suite 347 (1968), realizada por Picasso entre el 16 de marzo y el 5 de octubre de 1968, está compuesta tal y como indica su título por un total de 347 grabados, entre los que se encuentran desde escenas circenses a imágenes de intenso tono erótico. Esta serie se presentó en la galería parisina de Louise Leiris el citado año, desde donde se trasladó al Art Institute de Chicago. Forma parte de los fondos artísticos de la Fundación Bancaja, siendo una de las cinco series realizadas por Picasso y firmadas a lápiz.

Respecto a la segunda serie, Suite 154, fue realizada entre enero de 1970 y marzo de 1972. También fue expuesta en la galería Louise Leiris con Picasso en vida (1973). Solo hay tres series completas de los grabados de la Suite 156, y la de Fundación Bancaja es una de ellas.

Suite 347
«Diario íntimo»
Fotografía, cortesía de Fundación Bancaja

El recorrido por la exposición, comienza con un grabado de Adán y Eva, reflejando el potencial de la imaginación del artista respecto a la temática del sexo y el propio placer, expuesto de manera que se considera como un pecado original junto a una visión de Picasso convertido en un turista que regresa imaginariamente a la ciudad de Barcelona. Un primer bloque, que continua con una selección de grabados del circo, que pone en diálogo con las series de Rafael y la Fornarina, y el perfil de Degas, quien entra al burdel como un voyeur. Además, se recogen también obras que tienen como tema central al pintor y las modelos, y una reinterpretación de Las Meninas, de Velázquez.  

A lo largo de la muestra, podemos percibir que el cuerpo de la mujer desnuda ocupa el cuerpo central de la propia muestra, añadiendo pasajes sobre los retratos y representaciones grotescas del ser humano que formulan  una evocación del placer perdido. Finalmente, el recorrido llega a su culminación con el grabado de la imagen de La Celestina. Picasso vuelve sobre la vieja alcahueta con la que vendría a identificarse.

Suite 347
Fotografía cortesía de Fundación Bancaja

La exposición continua, ofreciendo un acercamiento al Picasso más maduro, y lo hace a través de la presentación de 35 fotografías de algunos de los fotógrafos  más relevantes que han dejado testimonio al entorno creativo del artista, imágenes de David Douglas Duncan, André Villers, Jacqueline Roque, Robert Capa, Edward Quinn, Michel Sima, Lucien Clergue y Roberto Otero. En ellas, aparece Pablo Picasso trabajando en sus últimos años en algunos de sus estudios.

35 fotografías
Imagen, cortesía Fundación Bancaja.

Al mismo tiempo, tres filmaciones con Picasso como protagonista y en las que también se puede ver al artista trabajando en los mencionados estudios, en el proceso de creación: Pablo Picasso a Vallauris (1954), de Luciano Emmer; Guerre, paix et amour (1972), de Lucien Clergue; y El Misterio Picasso (1956), de Henri-Georges Clouzot.

El catálogo, reproduce las obras presentes en la exposición con textos críticos del comisario, Fernando Castro, y del director del Museu Picasso de Barcelona, Emmanuel Guigon. Y además, con el objetivo de profundizar en la obra de Picasso, durante el mes de Febrero, tendrá lugar el seminario Pablo Picasso. Modelos del deseo y obsesiones gráficas, que contará con la participación de investigadores, críticos y especialistas en arte.

Grabado
Picasso. Modelos del deseo
Fotografía, cortesía de Fundación Bancaja

Es, por tanto, a través de la exposición ‘Picasso. Modelos del deseo’ donde hemos tenido el placer de conocer el vigor que mantiene un Picasso octogenario distante de las corrientes artísticas contemporáneas surgidas tras la Segunda Guerra Mundial, al girar la temática central de su obra entorno al voyeurismo, y convirtiendo la impotencia en la reinvención del placer.

Así queda inscrita la obsesión por el deseo y el placer corporal que sentía en el mismo título de la exposición.

Adriana Florentino

Claroscuros, mesianismo y memoria en Shiras Galería

‘D’ombres i llums’, de Rafael Armengol (Sala Principal)
‘Rememorados’, de Roger Sanguino (Sala Refugio)
Shiras Galería
Vilaragut 3, València
Del 23 de enero al 18 de marzo de 2020
Inauguración: jueves 23 de enero a las 19:30

Shiras Galería, bajo la dirección artística de Sara Joudi, inaugura el día 23 de enero a las 19:30 la exposición ‘D’ombres i llums’, del artista Rafael Armengol (València, 1940). Siguiendo la línea de la galería, la muestra se presenta, en palabras del autor, como “una reflexión alrededor de personajes históricos que han tenido un papel relevante en los acontecimientos de la cultura de nuestro entorno, personas que han sembrado sombras y luces vinculadas con el momento presente, donde los observadores son un elemento imprescindible para dotar a la obra de sentido”.

El artista presenta su última serie, ‘D’ombres i llums’, por medio de 16 lienzos ocupando la Sala Principal de la galería. Se trata de un proyecto en el que los elementos que intervienen en la composición, y acompañan a los personajes, son fundamentales para expresar la singular visión del artista, la cual no trata de evidenciar sino de sugerir posibles interpretaciones individuales.

Imagen de la obra ‘Nerón Mao’, de Rafael Armengol. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

Para la muestra, Shiras ha editado un catálogo con la colaboración del crítico y ensayista Martí Domínguez, quien define el proyecto como “un contrapunto a todo lo anterior, una fuga creativa, un deseo de abrir una nueva vía de expresión guiada por impulsos con Mao y Nerón como epítomes de hombres inmensos y, al mismo tiempo, catastróficos para su tiempo, de los que dependieron tantos destinos humanos. Una crítica aguda a aquel mesianismo, a aquel desbordado deseo de poder”.

Rafael Armengol, pintor consagrado con más de 50 años de trayectoria, ha obtenido a lo largo de su carrera importantes distinciones como el Premio Alfons Roig, o el nombramiento académico por la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, gracias a sus aportaciones al campo del arte. Además, su obra se encuentra en los fondos de numerosos museos e instituciones como la colección del Instituto de Arte Contemporáneo Valenciano, la Colección del Museo de la Resistencia Salvador Allende en Santiago de Chile, la Colección del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, o en fundaciones como Xarxa Cultural en Barcelona, colección la CAM, Bancaja y la Fundación Chirivella-Soriano, entre otras muchas.

‘Unseen II (Desapercibido II)’, de Roger Sanguino. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

Por otra parte, en la Sala Refugio se dispondrá el proyecto ‘Rememorados’, del artista venezolano Roger Sanguino (Maracay, 1968), quien formulará un estudio antropomórfico a través de una instalación ilustrativa donde dibujo y escultura conjugan en perfecta armonía. Los personajes retratados evidencian un cierto carácter volumétrico, por lo que siente la necesidad de que salten al mundo tridimensional. La escultura le aporta la información teórica y técnica para comenzar a construir un discurso que utiliza el cuerpo como ancla, en el que explora temas como la mente, el lenguaje corporal, lo particular y lo universal, la relación con el otro, el tiempo, el retrato; conceptos que, junto a los aspectos formales como la importancia del dibujo, dan forma a la estructura de su trabajo mediante la intervención de cuerdas de piano, alambres y varillas de acero.

Entre su trayectoria destacan varios galardones, como el Premio Joven Artista en el Salón Nacional de arte “Aragua” en Venezuela, la Medalla de Oro en la II Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Florencia, la Mención de Honor por el Círculo de Bellas arte de Lleida, o el Premio Nacional de Pintura Enrique Ginestral en Toledo, España.

La directora artística Sara Joudi define ambos proyectos expositivos como “una muestra singular, capaz de llegar al espectador mediante dos lenguajes muy diferentes. La diferencia generacional y geográfica de los artistas hace que la propuesta sea más enriquecedora y diversa, reafirmando la universalidad del arte como un medio de expresión”. En definitiva, hace que la magia creativa llegue al público con toda su fuerza.

Imagen de la obra ‘Hipatia’, de Rafael Armengol. Fotografía cortesía de Shiras Galería.

MAKMA

Nuevas fórmulas de arte emergente el CMC La Mercé

‘Emac.ex-hibition’, de VV.AA.
V emac. | Festival de música y arte de Borriana
Centro Municipal de Cultura La Mercé de Borriana
Plaza de la Mercé, Borriana (La Plana Baixa)
A partir del jueves 23 de enero de 2020

El Centro Municipal de Cultura La Mercé de Borriana (La Plana Baixa) acoge, a partir del jueves 23 de enero, la exposición ‘Emac.ex-hibition’, organizada por emac., festival cuya quinta edición tendrá lugar del 14 al 16 de febrero de 2020.

‘Emac.ex-hibition’, muestra comisariada por Barbara Ferri –responsable, a la par, de la imagen gráfica del festival–, concita la obra de ocho creadores emergentes significativamente emparentados con el panorama artístico y contemporáneo valenciano, como son Juan de Dios Morenilla, Carlos Correcher, Marina G.Guerreiro, Raúl Lorenzo, Blanca Santos, Julián Villalba, Iñaki Gover y Alberto Sánchez, alguna de cuyas inquietudes plásticas han sido exhibidas en espacios institucionales como el Institut Valencià d’Art Moder (IVAM), el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC) o Las Atarazanas del Grao de València, amén de galerías de referencia como Luis Adelantado y Punto.

Imagen de una de las obras de Carlos Correcher presentes en la exposición. Fotografía cortesía de @emac.fest.

Mediante la idea arquitectónica y proposicional de unir el claustro y la galería del CMC La Mercé, “el nexo principal de estos autores es el de confluir, por un lado, el interés por buscar nuevas formas de abordar el arte y, por el otro, cierta fascinación en torno a conceptos como error, azar o fracaso, en relación al propio proceso creativo”, reflexiona Barbara Ferri, quien apunta que “en sus obras conviven la objetualidad, espacialidad y plasticidad de una manera fresca e innovadora”.

‘Emac.ex-hibition’ enarbola su discurso formal, por una parte, en base la idiosincrasia instalativa de de varios de los proyectos, cuyas obras respectivas procuran una reflexión acerca del caos sonriente, la cultura del humor y la espontaneidad normativa(Carlos Correcher); la revisión del imaginario icónico en torno a la idea de felicidad (Marina G. Guerreiro); la investigación sobre los usos iconográficos, con carácter ideológico, informativo y comercial, de los medios de comunicación (Iñaki Gover); el concepto de ruina y la mitificación histórica en relación a la restauración y los usos expositivos del patrimonio artístico (Raúl Lorenzo); la mirada sobre la memoria colectiva de lo cotidiano a través del diálogo espacial y la constitución pictórica y escultórica de objetos híbridos (Blanca Santos); o la exploración de “una realidad física improbable, que no imposible, a través de su representación”, por medio de la pintura y la instalación objetual (Juan de Dios Morenilla).

Imagen de una de las obras de Marina G. Guerreiro presentes en la exposición. Fotografía cortesía de @emac.fest.

Igualmente, la naturaleza plástica y superficie 2D protagonizan la morfología de inquietudes en las que se manejan conceptos como extrarradio en calidad de “combustible creativo” que aplicar sobre el plano, a través de “la abstracción y la idea estética de paisajismo” (Julián Villalba); y “las huellas, los mensajes ausentes y los restos gráficos” como vestigio evidente del tiempo (Alberto Sánchez).

De este modo, @emac.fest, dirigido por Vicent Tormo, suma un apéndice más al nutrido programa de propuestas musicales y artísticas, ampliando un cronograma que, por vez primera, trasciende las tres jornadas habituales que durante el mes de febrero significan a la localidad de La Plana Baixa.

emac. se encuentra organizado por la asociación cultural emac.borriana y cuenta con el patrocinio institucional principal del Ajuntament de Borriana –mediante la concejalía de Cultura–, la Conselleria d’Educació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana, el Institut Valencià de la Joventut (IVAJ), la Diputació de Castelló y Estrella Galicia en calidad de cerveza oficial. Igualmente, dispone de la colaboración de Naraniga Pub, Indie Are Production, Horma Zapatería, nomepierdoniuna, born music!, La Fábrica de Hielo, cero en conducta, La Ragazza Producciones y Ecomunicam.

Detalle de una de las obras de Iñaki Gover. Fotografía cortesía de @emac.fest.

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El inmaculado suburbio de plástico de Nadia Lee Cohen

‘Not A Retrospective’, de Nadia Lee Cohen
Centro Niemeyer
Avenida del Zinc s/n, Avilés
Del 17 de enero al 29 de marzo de 2020

El Centro Niemeyer y Contemporánea, en colaboración con La Térmica y DMB, presenta ‘Not A Retrospective’, exposición individual de la fotógrafa Nadia Lee Cohen –aclamada por el público y la crítica internacional desde que con solo 22 años fuera incluída en el Premio de fotografía Taylor Wessing y expusiera su obra en la National Portrait Gallery de Londres–, comisariada por Mario Martín Pareja y que podrá visitarse hasta el 29 de marzo de 2020.

Nadia Lee Cohen (Reino Unido, 1990) es una fotógrafa, cineasta y artista de autorretrato que reside en Los Angeles (EEUU). Es esta la ciudad que más le inspira desde su primer viaje a Estados Unidos en 2014, y consecuencia de su fascinación por la los suburbios norteamericanos y la conformista vida en esas zonas residenciales. Ambientes que transmiten la idea de la perfección y, por ello, idóneos para hacer una punción directa y trasgredirla.

Nadia cuenta historias que suceden tanto en el interior de esas casas en las que los protagonistas femeninos combaten ese sofocante conformismo con el escapismo sexual, como en los exteriores, donde los rótulos y luminosos de las grandes marcas de consumo que dominan las escenas, junto a guiños al mundo pop, alimentan las referencias culturales de la narración.

A primera vista, las fotografías son llamativas, glamurosas y llenas de colores saturados, pero en una inspección más cercana se detecta un elemento melancólico. Es precisamente esta yuxtaposición la que le interesa a Nadia y reporta la clave de gran parte de su trabajo. Aunque se expresa sin tabúes, ella prefiere un enfoque más sutil en lugar de crear imágenes que tengan como objetivo sorprender al espectador. De esa manera, anima a la audiencia a absorber y contemplar la narrativa detrás de la imagen que aparece ante sus ojos.

Sus fotografías enturbian los límites entre la fantasía y la realidad, lo animado y lo inanimado, desafiando la lógica con un toque de ironía y humor. Nada es lo que parece. Nadia se esfuerza en construir contenidos reconocibles para el espectador a los que añade algo que interfiere dicha familiaridad sugiriendo que hay algo fuera de lugar.

‘Vons’, de Nadia Lee Cohen. Fotografía cortesía del Centro Niemeyer.

De este modo, modifica la atmósfera para que esta sea un poco más sombría y rara, y pone a prueba la sensación de seguridad del espectador. En dichas situaciones ficticias, y en el centro de todo, se hallan las mujeres, su sujeto favorito. En cada una de las imágenes sus modelos trascienden el papel de actrices y encarnan los caracteres del personaje asignado. Nadia prefiere fotografiar gente real a modelos profesionales: rotundas, sensuales y surreales, lejos de la belleza convencional.

El elemento de la moda en su obra es también difícil de pasar por alto, tanto por su experiencia en el diseño, como por su educación en el London College of Fashion, aunque ella admite estar más atraída por el cine (Alfred Hitchcock, John Waters, Stanley Kubrick y los hermanos Cohen) y la fotografía cinematográfica (Willian Eggleston, Philip DiCorcia, Cindy Sherman, Larry Sultan…).

Detalle de la obra ‘Sarah and friends’, que forma parte de ‘Not A Retrospective’, de Nadia Lee Cohen. Fotografía cortesía del Centro Niemeyer.

MAKMA

Los modos de mirar de Jabaloyes en Ana Serratosa

‘Miradas Manufacturadas’, de Carmen Jabaloyes
Galería Ana Serratosa
Pascual y Genís 19 (ático), València
Hasta enero de 2020

La Galería Ana Serratosa acoge, hasta enero de 2020, la exposición ‘Miradas Manufacturadas’, de Carmen Jabaloyes, un proyecto en el que la artista valenciana, de fecunda trayectoria internacional –con galería en Washington, Boston o Düsseldorf– retorna a la obra escultórica –tras varios años dedicada a la pintura–, disciplina en la que se formó en sus inicios en la Universidad de València y de Venecia.

Tal y como ha referido Jabaloyes, ‘Miradas Manufacturadas’ esta exposición, que reúne una treintena de esculturas, “tiene su origen en Venecia, en las piezas que hice entonces para expresar el impacto que para mí supuso vivir en dicha ciudad. Desde entonces, la idea de cómo se conforma nuestra manera de mirar, de percibir nuestro entorno y de entender la realidad que nos rodea me ha interesado profundamente”.

‘Love of contemplation’, de Carmen Jabaloyes. Fotografía cortesía de la Galería Ana Serratosa.

Un modo de observar la realidad, a la postre, en el que, según aprecia el filósofo y crítico de arte Emilio Raimondi en el texto expositivo, “debemos atender menos a su representación y más a la mirada que se le dedica. Ver es representar, construir una ciudad, sea la que sea, como si fuera una fábrica de piedra y agua. Como Venecia”; legendaria urbe asentada en el imaginario colectivo “como un lugar quieto, inerte, muerto”, pero que, “como Carmen ya sabe, vive en Fondamenta Nove, una de las partes más expuestas a la transformación gracias al agua, como vive en sus ojos”.

Si bien los materiales son trabajados de una forma precisa y delicada –maderas de una fábrica local especializada en la fabricación de instrumentos y partes tejidas en crochet (que representan a las mujeres de su familiia), el hierro, la malla metálica y el latón–, otro elemento de densa simbología se encuentra en la pieles, puesto que “fueron curtidas por mi padre en su juventud. Me interesaba incluirlas por la fuerte carga emocional que para mí supone el poder encontrarles un nuevo uso. Son, junto al trabajo de talla y soldadura, los elementos que yo asocio a la parte de masculinidad de mi trabajo y del desarrollo del proyecto”, rubrica Jabaloyes.

Detalle de la obra ‘Cannaregio 4885’, de Carmen Jabaloyes. Fotografía cortesía de la Galería Ana Serratosa.

Elementos constructivos que “se descomponen y se distorsionan, cambian de dimensión y de disposición para, después, volver a reagruparse, reordenarse y conformar un nuevo discurso y una nueva sustancia”, describe la artista, quien procura, de este modo, un “alejamiento definitivo de los referentes, de su origen y sus condicionantes”, posibilitando, a la postre, “la construcción de una mirada personal. La mirada manufacturada”.

‘Out of the cage’, de Carmen Jabaloyes. Fotografía cortesía de la Galería Ana Serratosa.

MAKMA




Los restos de Sheela Gowda en Bombas Gens

‘Remains (restos)’, de Sheyla Gowda
Comisariado: Nuria Enguita y Lucía Aspesi
Bombas Gens Centre d’Art
Av. de Burjassot 54-56, València
Hasta el 1 de marzo de 2020

Desde el 25 de octubre de 2019 hasta el 1 de marzo de 2020, Bombas Gens Centre d’Art (Valencia) en colaboración con Pirelli HangarBicocca (Milán), nos presenta ‘Remains (restos)’, la primera exposición individual en España de la artista Sheela Gowda. Un proyecto comisariado por Nuria Enguita y Lucia Aspesi que nos permite descubrir más de veinte años de producción artística de la artista india, desde los años noventa hasta hoy.

La exposición reúne una amplia selección de instalaciones, collages y esculturas procedentes de diferentes épocas que se construyen en distintas escalas con diversos materiales, de tradición artística local, con los que la artista mantiene un constante diálogo que culmina en propuestas abstractas. Para Sheela Gowda la abstracción no implica ausencia ni de forma ni de motivo, sino la constatación de que una forma puede ser portadora de sentidos múltiples. Más allá de entenderla hay que sentirla. Busca la sutilidad en su obra, y por eso se basa en la abstracción.

A lo largo de su carrera como artista, Sheela Gowda ha exhibido su obra en numerosas exposiciones individuales alrededor del mundo. Jugando con el espacio expositivo, acoplando y seleccionando sus obras, desplegando, en cada una de ellas, una práctica poética y política basada en una visión reflexiva y perceptiva del mundo, acompañada por una conciencia del valor simbólico y comunicativo de la materia, los objetos y sus restos. Esta selección de obras, también, transmite el compromiso con el proceso de definición y abstracción de la forma como generadora de significado, del sentido.

Sheela Gowda, en Bombas Gens.

Nacida en Bhadravati, Karnataka (India) en 1957, Sheela Gowda se formó en pintura en las universidades de Baroda y Visvabarathi en Santiniketan, marcadas por un modernismo indio, la imaginería popular, la vida cotidiana y las leyendas propias, pero, también, por formas y técnicas internacionales del arte.

Con su regreso a India a mediados de los años 80, desde Londres, donde había realizado estudios de posgrado en el Royal College of Art, Gowda abandona el espacio pictórico para trabajar en el espacio tridimensional. Este proceso de transición respondía a la determinación de la artista de incluir activamente a la audiencia, mediante sus obras, en la situación sociopolítica de la India en los años 80 y 90, asociada con el aumento de la política de derechas y los actos de violencia en todo el país. Por ello, la artista comenzó abordar estas inquietudes mediante la manipulación directa de una serie de nuevos materiales que iría incorporando en sus obras, como el estiércol de vaca, barriles de alquitrán, pigmento, cenizas, pelo, agujas, fibra de coco, caucho, cuerdas hechas de cabello, etc; materiales que proporcionarían, por medio de su textura, olor o sustancia, un diálogo directo con los sistemas en los que es mediado: económicos, políticos o rituales.

Por ejemplo, el caso del excremento de vaca, material que ocupa una posición polivalente en la economía india del ritual, el trabajo y la supervivencia. Para los hinduistas la vaca es un animal sagrado, siendo sus excrementos utilizados en artesanía local para construir juguetes y esculturas, así como combustible o para el aislamiento de suelos y paredes. Para Sheela Gowda este material fue fundamental en la transición de su trabajo desde la práctica pictórica al espacio de tres dimensiones. Usó y modeló este material de diferentes maneras con diversas técnicas y en varias dimensiones.

La artista experimentó por primera vez con estiércol de vaca en su obra conocida ‘Mortar Line’ (1996), una escultura de suelo que consiste en una línea curvada y doble de ladrillos de estiércol de vaca, unidos por un mortero de pasta de dicho material. La hendidura longitudinal entre las dos filas de ladrillos está revestida con kumkum, un pigmento rojo que se usa tradicionalmente para rituales y que aquí funciona como una especie de cemento que mantiene la unión de las piezas en una especie de columna vertebral. En este caso, el estiércol de vaca, a pesar de sus numerosos significados, da relación directa con el trabajo cotidiano de las mujeres en contextos rurales de India.

Detalle de la obra ‘Mortar Line’ (1996), de Sheela Gowda.

Un segundo material con un significado ritual y con gran importancia en la económica india sería el cabello humano. Posee un significado ceremonial, al recoger los restos de las grandes cantidades de cabello tras la tonsura practicada como sacrificio y ofrenda de miles de personas en los lugares de peregrinación. En lo cotidiano, el cabello también tiene su significado, como talismán en vehículos motorizados y en la economía. India es el mayor exportador global de cabello humano para pelucas y otros usos. Sheela Gowda nos presenta lo significativo que es el cabello en la India, por medio de su obra ‘In Pursuit Of’, pieza realizada expresamente para las salas de Bombas Gens Centre d’Art.

‘In Pursuit Of’, de Sheela Gowda (2019). Fotografía cortesía de Bombas Gens.

Sheela Gowda utiliza los materiales sin que pierdan su esencia; no los transforma, sino que les aporta significados nuevos, como, por ejemplo, en las obras en las que emplea el material de los barriles de alquitrán. Pretende que permanezcan como lo que fueron: un elemento para hacer carreteras, que se convierten, casi, en el hábitat de las personas cuando están trabajando. Los encontramos en su obra titulada ‘Kagebangara’, una instalación que está compuesta como un cuadro modernista, haciendo referencia a un cantero de obra, asemejándose la obra, particularmente, a las construcciones de placas de metal que los pedreros de carretera utilizan en Bangalore como refugios provisionales y como almacenes para sus propiedades.

‘Kagebangara’ (2008), de Sheela Gowda.

La obra de Sheela Gowda es abierta. Sus obras se aferran a la materia, que nunca desaparece. De ahí el título, ‘Remains’. El material está hecho con restos, pero restos de objetos anteriores, que son lo que permanece y adquieren diferentes significados, sensaciones y emociones que nos hacen cuestionar nuestra presencia en el mundo, el paso del tiempo y su transparencia relativa.

Adriana Florentino