Subasta solidaria de pinturas infantiles de Pinta Valencia

Pinta Valencia. Exposición + subasta solidaria
Colector
Trinitat 10, Valéncia
Jueves 20 de junio de 2019 a las 19:00


La escuela de arte Pinta Valencia, que dirigen Iris Bonora e Ismael Teira, presenta, un año más, la exposición de los trabajos realizados durante el curso escolar por niños y niñas de entre 3 y 12 años. En total son más de 200 cuadros en los que se interpretan las obras de arte más célebres desde la mirada de los pequeartistas.

En esta ocasión, como novedad, una selección de cuadros serán subastados a beneficio de la ONG One Day Yes con el fin de contribuir al desarrollo de su proyecto en la Eco-School Twashukuru, con el objetivo de garantizar la educación y alimentación de 50 niños y niñas en situación de pobreza extrema, consolidar el centro levantado sobre los cimientos del reciclaje y lograr que se convierta en autosuficiente, para generar empleo local en la comunidad de Lamu, Kenia.

La exposición + subasta Pinta Valencia tendrá lugar en Colector (Trinitat, 10) –jueves 20 de junio a partir de las 19:00–, un espacio de trabajo, colaboración y experimentación abierto al público y gestionado por una comunidad interdisciplinar de creativos dispuesta a activar cualquier idea, promoviendo encuentros entre agentes innovadores públicos y privados bajo cuatro preceptos: colaborar, innovar, producir y activar.

Además, el evento cuenta con el patrocinio de Carla´s List Consulting Art, asesoría de arte independiente, de proyectos de comisariado y servicios de art advisory para la intermediación en la adquisición y venta de obras de arte. El Horno Tradicional Alfonso Martínez ofrecerá un piscolabis de cortesía durante la inauguración.

MAKMA

Un diálogo artístico entre YunShin y Puri Herrero

‘Diálogos artísticos de las artistas Kim YunShin y Mari Puri Herrero’
Galería Han-ul
Centro Cultural Coreano
Paseo de la Castellana 15, Madrid
Del 24 de abril al 24 de junio de 2019
Inauguración: miércoles 24 de abril a las 19:30

El Centro Cultural Coreano (Paseo de la Castellana 15, Madrid), en colaboración con la Galería Álvaro Alcázar, inaugura el 24 de abril a las 19:30 la exposición de escultura y pintura ‘Diálogos artísticos de las artistas Kim YunShin y Mari Puri Herrero’.La muestra se podrá disfrutar en la Galería Han-ul del Centro hasta el 24 de junio de 2019.

‘Papeles de un diario’ es el título de las obras de Mari Puri Herrero, mientras que Kim Yun Shin presenta sus pinturas y esculturas bajo el título ‘Alma sonora’. Ambas artistas comparten disciplinas y generaciones, con obras con puntos en común, donde convergen la naturaleza y la sencillez de la vida y donde recurren a materiales como la madera o el papel para expresar de modo más profundo sus pensamientos.

Centro Cultural Coreano. MAKMA

Kim YunShin (Corea del Sur, 1935) pertenece a la primera generación de escultoras coreanas. Graduada en Bellas Artes por la Universidad de Hongik, en Seúl, más tarde se traslada a Francia para estudiar en la Escuela Nacional Superior de Bellas Artes de París. En 1984 recala en Argentina, donde reside en la actualidad. Hace algunos años, en 2007, llevó a cabo su primera exposición individual en el Museo de Arte Hanwon de Seúl. Desde entonces ha celebrado exposiciones individuales y colectivas, tanto en Corea como en Argentina, y ha inaugurado un museo con su propio nombre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

La obra de Yun Shin se remonta a 1960, cuando comienza una intensiva búsqueda por el arte abstracto. En la década de los 70 y en adelante prosigue su investigación, centrándose en materiales de escultura: madera, mármol, ónix, alabastro, y piedras semipreciosas. Además, desarrolla su obra con pinturas con formato de collage y grabados.

Representando la filosofía oriental hacia la vida, fuerza y espiritualidad milenaria, dichas formas y pensamiento han sido sus temáticas durante más de veinte años. Kim Yunshin es una artista de profundas convicciones y no fácil de tentar por modas o movimientos artísticos y estéticos efímeros.

En el año 1995, el exdirector del Museo de Arte Moderno de Buenos Aires, el profesor Roberto del Villano, dijo: “su obra, una ofrenda; su taller, un templo; su trabajo, una oración”. Estas palabras hacen referencia a sus esculturas, en las que hizo uso del jaspe o cuarzo rosa, sodalita, calcita, ágata o cuarzo azul, las cuales revelan en su interior ese silencio absoluto que la piedra encierra y que Yun Shin Kim delega a través de una materia abstractamente moldeada. Por eso en sus obras la frescura se mantiene como en una piedra virgen y la densidad de los espacios, el recato de los volúmenes y la simple complejidad estructural son una sola unidad que armoniza con el todo y ocupa su sitial sin rupturas ni desplazamientos, donde naturalmente instala su presencia.

Detalle de una de las obras de la artista Mari Puri Herrero. Fotografía cortesía del Centro Cultural Coreano de Madrid.

Detalle de una de las obras de la artista Mari Puri Herrero. Fotografía cortesía del Centro Cultural Coreano de Madrid.

Sin corromper la naturalidad del material crea sus obras, destacando especialmente la sencillez en sus diseños, con piezas muy bien articuladas y que dan un mensaje de fortaleza impregnadas de las experiencias y espiritualidad de la artista.

Mari Puri Herrero (Bilbao, 1942), por su parte, es una renombrada pintora y grabadora española que se mantiene en activo tras más de cuatro décadas. Su pintura recoge imágenes del mundo que le rodea, mundo en el que conviven disparidad de visiones. Cosas cotidianas, más o menos comprensibles, que vemos, imaginamos o soñamos; y casi siempre con una fuerte presencia de la naturaleza.

Habitualmente existe un recorrido previo por obra en papel: tintas, grafitos, collages… y aguafuertes, técnica esta última a la que dedica parte de su actividad. En ocasiones también procede con obra escultórica, pues considera que cada material expresa con mayor precisión determinadas ideas.

Mari Puri Herrero trabaja alternando sus estancias en el centro de Madrid y en el campo de Menagaray (Álava), donde el papel siempre le rodea. Para ella trazar sobre un papel es espontáneo, rápido e insistente; igual que el pensamiento, que frecuentemente se adelanta al desarrollo de las ideas. Cautivada por el papel Hanji o papel tradicional coreano, lo incorpora en muchos de sus trabajos.

El papel permite seguir una idea con fluidez, absorbe bien el trazo, que desde el momento en que apoyas la punta del pincel o pluma con tinta en el papel, esta queda absorbida instantáneamente, fundiéndose con él. Esto es lo que busca la artista y lo que encuentra en los papeles orientales.

De este modo, Mari Puri Herrero ha procurado presentar una breve selección de papeles, en los que se puede apreciar cómo, de manera natural, se recorren a veces con líneas, como si de escritura se tratase, temas vistos o entrevistos; otras veces, las manchas y el color que llevan a la naturaleza, para ella siempre tan cercana.

“Son amplios los recorridos que te permite una hoja de papel”.

Detalle de una de las obras de la artista coreana Kim YunShin. Fotografía cortesía del Centro Cultural Coreano de Madrid.

Detalle de una de las obras de la artista coreana Kim YunShin. Fotografía cortesía del Centro Cultural Coreano de Madrid.

Alumnos de ESAT exponen en Railowsky

Exposición fotográfica de alumnos de ESAT
Railowsky
C / Gravador Esteve, 34. Valencia
Inauguración: viernes 12 de abril de 2019, a las 19.30h

Un año más los alumnos de fotografía de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) exponen sus trabajos fotográficos realizados en la asignatura Fotografía de Estudio, clases de teoría y práctica que se imparten en la escuela, y que en esta ocasión tendrá lugar en Railowsky a partir de este viernes 12 abril.

El referente artístico desarrollado en las clases del profesor Alberto Adsuara se realiza en el plató de fotografía de ESAT, siendo David La Chapelle el artista en el que los alumnos se inspiran, una práctica grupal para recrear la estética de éste fotógrafo y director norteamericano, creador de atmósferas coloristas, un artista irreverente provocador e inquietante.

Esta exposición de fotografías, comisariada por el propio Adsuara, fotógrafo, cineasta y responsable de Audiovisuales de ESAT, forma parte de su práctica docente que cada año realiza con su alumnado. Una actividad que imparte a los alumnos de primer curso de la carrera Arte & Diseño de la Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia, ESAT www.esat.es.

Algunas de las imágenes de estos jóvenes estudiantes, así como otras mas personales pertenecientes a la misma asignatura, se podrán ver en esta exposición. Railowsky es una galería profesional de fotografía con casi 30 años de experiencia siempre preocupada más por el contenido que por el continente.

Por ella han pasado no sólo fotógrafos reconocidos, sino también históricos de la fotografía como Alberto Schommer, Ramón Masats, Xavier Miserachs, Bernard Plossu, Juan Manuel Díaz Burgos, Xurxo Lobato, Jean Dieauzaide, Koldo Chamorro Gary Winogrand, Mary Ellen Mark, Juan Manuel Castro Prieto, Ferdinando Scianna, Franco Fontana, Tina Modotti y Juan Rulfo, entre otros.

Cartel de la exposición fotográfica en Railowsky. Imagen cortesía de ESAT.

Cartel de la exposición fotográfica en Railowsky. Imagen cortesía de ESAT.

Shirin Salehi: memoria y dolor sobre papel

‘Dentro de un agua extraña, mi sombra’, de Shirin Salehi
Comisaria: Ana Martínez de Aguilar
Galería Ana Serratosa
Pascual y Genís 19, ático, València
Hasta el 28 de junio de 2019

“Asesinado por el cielo,
entre las formas que van hacia la sierpe
y las formas que buscan el cristal,
dejaré caer mis cabellos.

Con el árbol de muñones que no canta
y el niño con el blanco rostro de huevo.”

(Extracto de ‘Vuelta de paseo’, Federico García Lorca)
(‘Poemas de la soledad en Columbia University’, ‘Poeta en Nueva York’, 1929-30)

Resuenan como un hondo pleonasmo los versos lorquianos del paseo urbanita por la gran megápolis. Eclosiona la angustia frente al hiperbólico vacío de hormigón, craquelado de laceraciones y memoria solemne y solitaria, de naturalezas mutiladas y estrofas de raquis circular; no caben razones para el éxodo, pues todo habita aún en este penal de materia sempiterna.

Detalle de la obra 'Poemas de soledad en Columbia University', de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Detalle de la obra ‘Poemas de soledad en Columbia University’, de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Salehi transita por las avenidas cuadrangulares de aquella vasta hacienda del desconsuelo, portando consigo el eco prosódico y metafórico de las propias amputaciones, que aquí sí cantan y resuenan como una liturgia de voluntades biográficas repetitivas, a modo de mantra gestado desde la oralidad cuyo paisaje sonoro debe ser transcrito con el reiterado pulso de las ‘Cadencias del vacío’.

Así lo procura la artista teheraní, residente en España, Shirin Salehi en su serie ‘Vuelta de paseo’, bajo cuyo título –homónimo del poema del malogrado vate de Fuente Vaqueros– evolucionan diversos dibujos caligráficos, grabados y aguafuertes, planchas de cobre y pergaminos, firmes materias y quebradizos ejemplares de libro de artista que rezuman y recogen “el ritmo, el gesto y la cadencia, (…) la gestualidad de la emoción generada durante la acción, (…) el fluir instintivo de la emoción creciente que se apodera sutilmente de su cuerpo”, tal y como subraya la comisaria e historiadora del arte Ana Martínez de Aguilar en el texto curatorial de la exposición.

Imagen de una las piezas de la serie 'Todo permaneció en silencio', de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de una las piezas de la serie ‘Todo permaneció en silencio’, de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

‘Dentro de un agua extraña, mi sombra’, que la Galería Ana Serratosa acoge hasta el 28 de junio de 2019, desemboca en la obra última de la autora iraní tomando pulso, a la par, de las constantes creativas sobre papel –“como un lugar donde algo sucede, no como soporte” (Martínez de Aguilar)– que han singularizado su devenir artístico durante la última década: memoria y dolor como alumbradores líricos y elementos motrices.

“«¡No conviene recordar! ¡No hay que revolver el pasado!
¡A quien recuerde lo pasado que le arranquen un ojo!»
Pero el proverbio termina diciendo:
«¡Y al que lo olvide que le arranquen los dos!»”

(‘El archipiélago Gulag’, Alexander Solzhenitsyn)

Constantes atravesadas por las evocaciones literarias, por el turbio feudo de las aflicciones que habitan en ‘Todo permaneció en silencio’ –sordas alusiones al siniestro testimonio oral recogido por Aleksandr Solzhenitsyn, mediante decúbitas incisiones y cosidos sobre papel– o en ‘Bailando con el carcelero’ –II Premio Anakaria al Libro de Artista (2015)– acerca de cuyo proyecto, inspirado en la desgarradora novela carcelaria (y crítica de los totalitarismos) ‘Invitado a una decapitación’, de Vladimir Nabokov, pueden contemplarse algunos testimonios en aguafuerte y aguatinta, en los que “la incisicón incicial dará paso al grabado, que le permite dibujar sobre planchas de metal, otorgando mayor libertad a la imaginación. Misteriosas imágenes lumínicas emergen de universos oscuros como filamentos verticales que recuerdan husos o espigas”, asevera Ana Martínez de Aguilar.

Detalle de una las piezas de la serie 'Los originales de los jardines', de Shirin Salehi, perteneciente a su proyecto ‘Bailando con el carcelero’. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Detalle de una las piezas de la serie ‘Los originales de los jardines’, de Shirin Salehi, perteneciente a su proyecto ‘Bailando con el carcelero’. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Desazones que habitan, igualmente, en la materia, en el objeto supeditado a la metamorfosis de los compuestos químicos actuando sobre el metal, como acontece en su proyecto de residencia florentino ‘Aguardar’, cuyas once matrices de cobre y zinc y sus ulteriores estampaciones sobre papel japonés Sekishu (‘Desaparecer de sí’) funcionan como una heurística, como un ingenio de revelación y descubrimiento, a modo de “indagación sobre el dolor, la muerte, la consunción de la materia, con lenguaje renovado”, concluye Martínez de Aguilar.

‘Dentro de un agua extraña, mi sombra’ se postula, de este modo, como una excelsa ocasión para aproximarse al recóndito y sutil acervo léxico de la obra de Salehi, sustentado por un horizonte estético equilibrado, intrínsecamente convulso y morfológicamente armónico.

La artista iraní Shirin Salehi posa junto a una de las matrices de cobre de la serie 'Aguardar'. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

La artista iraní Shirin Salehi posa junto a una de las matrices de cobre de la serie ‘Aguardar’. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Jose Ramón Alarcón

La memoria lírica de Shirin Salehi en Ana Serratosa

‘Dentro de un agua extraña, mi sombra’, de Shirin Salehi
Galería Ana Serratosa
Pascual y Genís 19, València
Del 2 de abril al 28 de junio de 2019
Inauguración: martes 2 de abril de 2019 a las 20:00

La Galería Ana Serratosa acoge la exposición ‘Dentro de un agua extraña, mi sombra’, de la artista iraní Shirin Salehi (Teherán, 1982), que podrá visitarse hasta el 28 de junio de 2019, cuya inauguración tendrá lugar hoy martes, 2 de abril, a las 20:00.

La muestra, comisariada por la historiadora del arte Ana Martínez de Aguilar, reúne, bajo el título ‘Dentro de un agua extraña, mi sombra’, obras pertenecientes a las diferentes etapas de la trayectoria artística de la autora. Grabados, esculturas e instalaciones que encuentran un universo en común dentro del género de la poesía.

Imagen de una de las obras de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de una de las obras de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

La obra de Salehi, caracterizada por la monocromía y la experimentación con los materiales, utiliza el papel como protagonista, entendido como el lugar donde todo sucede. En ella, el soporte se transforma y se convierte en el camino a seguir, simbolizando fisuras, rasgaduras o incisiones, con las que la autora nos habla de experiencias y tiempos pasados, pero siempre intentando proclamar la belleza y la lírica como antídotos hacia el futuro.

Martínez de Aguilar describe la muestra como “una invitación a mirar muy de cerca, a sumergirse en el silencio a través de la palabra. Una aproximación sutil y silenciosa hacia el permanente interés del ser humano por dejar su huella en la historia a través del lenguaje escrito, de la grafía.”

Shirin Salehi reside y trabaja en España desde 1999. Artista visual, investigadora y docente, ha recibido premios de residencia artística por la Casa de Velázquez (Académie de France à Madrid), Il Bisonte Fondazione (Florencia) y la Fundação Bienal de Cerveira (Portugal) y de formación por la Fundació Pilar i Joan Miró (Mallorca) y por el Centro Internacional de la Estampa Contemporánea (La Coruña).

Imagen de una de la obra 'Y otro álamo cayó (II)', de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Imagen de una de la obra ‘Y otro álamo cayó (II)’, de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Su trabajo ha recibido, entre otros reconocimientos, el primer premio al libro de artista de la Fundación Ankaria (Madrid, 2015), el premio especial Combat Prize (Livorno, Italia, 2015), premio Fundación Pilar Banús en los XXII Premios Nacionales de Grabado del Museo del Grabado Contemporáneo Español (Marbella, 2014), Premio Acqui Giovani en la XI Bienal Internacional de grabado Premio Acqui (Acquiterme, Italia, 2013) y recientemente el segundo premio en el Premio Internacional de Arte Gráfico Carmen Arozena (Madrid, 2017).

Ha participado en exposiciones en galerías, ferias e instituciones públicas y privadas en Europa desde 2009. Máster en Investigación en Arte y Creación por la facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense, a su término publicó (velado): ‘Manifiesto de una artista en tiempos de ruido’ (2016).

Detalle de la obra 'Poemas de soledad en Columbia University', de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Detalle de la obra ‘Poemas de soledad en Columbia University’, de Shirin Salehi. Fotografía cortesía de Galería Ana Serratosa.

Oralidad y vínculo en la obra de José Bedia

‘José Bedia. Trazos de una canción’
Galería Artizar
San Agustín 63, La Laguna (Tenerife)
Del 29 de marzo al 4 de mayo de 2019
Inauguración: viernes 29 de marzo de 2019 a las 20:00

En voz muy bajita, casi como susurrándonos, el artista cubano-americano José Bedia (La Habana, 1959) se empeña –desde hace años– en rescatar la oralidad, dejar sus huellas urdiendo un mapa a través de su quehacer visual, fundamentado en el lenguaje pictórico y el dibujístico, un mapa simbólico sobre la trasmisión de saberes oralmente; una constante que ha sido y es, desde siempre, una de las premisas utópicas y metodológicas de su trabajo.

Bedia edifica su obra desde una operación de arqueología y restauración de sus estudios antropológicos sobre cómo sobreviven, hoy día, las culturas primalistas, en combinación con cómo también sobreviven al avance civilizatorio del progreso social, como maquinaria homogenizadora, las culturas populares. En ese sentido, el artista es un registrador, un anotador de marcas endémicas que tienden a desaparecer de los estratos que componen nuestras voraces culturas omnívoras. Estas culturas trasatlánticas atravesadas por la africanidad, la españolidad y lo aborigen, en una mezcolanza en perpetua mutación, en un movimiento infinito de autodefinición.

Imagen de la obra 'En el tronco de un árbol una niña...', de José Bedia. Fotografía cortesía de Galería Artizar.

Imagen de la obra ‘En el tronco de un árbol una niña…’, de José Bedia. Fotografía cortesía de Galería Artizar.

Quizás por esa urgencia de quien no sabe a cuánto estamos de la inevitable desaparición de estos fragmentos culturales que están siendo solapados, ocultados, silenciados, en su última producción Bedia se esfuerza por ilustrarnos –en el sentido de quien enseña, muestra u ofrece una iniciación gnóstica– cómo se mantienen entre nosotros esas transmisiones orales, como el ronroneo de ciertas nanas (canciones de cuna, muchas ya universales que han trascendido su localismo), boleros, danzones, habaneras, cantes de ida y vuelta, canciones susurradas, cantadas como murmullos al oído del iniciado, del recién nacido, del niño ingenuo que todavía el hombre es, pues Occidente se infantiliza cada día en su narcisismo tardío, que aún resuenan entre nosotros.

En un universo de reclamos de egolatrías, Bedia se desliga y baja la velocidad de sus obras, las hace menos escandalosas, más íntimas, más directas, menos enigmáticas, como si primara en él una necesidad de hacerse entender, incluso haciéndose más descriptivo; apelando a una relación narrativa directa, ni siquiera cargada de su habitual sentido del humor, sino didácticamente análoga, clara… clarividente.

Imagen de la obra 'País en premonición', de José Bedia. Fotografía cortesía de Galería Artizar.

Imagen de la obra ‘País en premonición’, de José Bedia. Fotografía cortesía de Galería Artizar.

Puede que esta necesidad late en José Bedia porque está anclada en el conocimiento de que en esa relación de fe hay un vínculo, un nexo que debe salvarse, anotándolo, haciéndolo fabulación visual, cuaderno de anecdotario, crónica simbólica que indica una resistencia invicta aún. Una conexión hombre planta, planta animal, animal mujer, mujer luna, luna tierra, monte mar, mar tierra espíritu… y así. Una recíproca relación ecosistémica donde algo de ese saber ancestral podría indicarnos las reglas del juego de nuestra supervivencia como especie, como sociedad presente que se proyecta hacia el futuro desde el pasado. Un vínculo que es transversal y atemporal, poseedor de un saber que traspasa el tiempo. Un diálogo que Bedia comprende como el don en lo dado, en el intercambio, en la voz de los otros, en su palabra y su musicalidad, su sinfonía mínima.

Aún cuando esa música suene detrás, de fondo, como un murmullo, un cántico divino silencioso, en voz baja, sólo para entendidos e iniciados, estudiosos sabedores de esas lenguas otrora misteriosas, enigmáticas y ocultas ante los saberes actuales, idiomática que conoce perfectamente porque sabe que si él pregunta… sus deidades responden. Como dejó plasmado en aquella obra germinal de título: ‘Si yo te llamo tú me respondes’ (1985). Una graficación del sistema dialógico y vinculante que describe la relación del Iniciado y su Nganga.

A día de hoy, tal vez, todavía alguien de fe.

Imagen de la obra 'Múltiples Perfiles de Un Felino', de José Bedia. Fotografía cortesía de Galería Artizar.

Imagen de la obra ‘Múltiples Perfiles de Un Felino’, de José Bedia. Fotografía cortesía de Galería Artizar.

Omar-Pascual Castillo

El mensaje reivindicativo de ‘Edits’ de Laura Palau

‘EDITS’ de Laura Palau
El Corte Inglés Centro Comercial Pintor Sorolla – Colón
Calle de Colón, 27, Valencia
Hasta el 6 de Abril

El pasado día 27 de Febrero se inauguró la exposición ‘Edits’ de la artista Laura Palau, coordinada por el Corte Inglés y el Espai d’Art. La exposición estará hasta el 6 de abril en el Corte Inglés Pintor Sorolla – Colón.

‘Edits’ habla sobre la moda, sus campañas publicitarias y el uso de mensajes a través del  ‘lettering’ en las camisetas. El tema lo trata con un giro reivindicativo aportando a esos mensajes una segunda lectura desde la ironía y el cinismo. Esta tendencia del ‘lettering’ proviene de los grandes centros de moda dibujando una línea política e ideológica en sus productos, teniendo un mayor peso en el género femenino. La obra de Palau pretende hacer una crítica a ese movimiento con esta exposición.

Exposición 'Edits' de Laura Palau. Fotografía realizada por Marc Ferrer

Exposición ‘Edits’ de Laura Palau. Fotografía realizada por Marc Ferrer

Palau, con sus camisetas, crítica esas campañas reivindicativas de las grandes corporaciones y cómo esconden un interés totalmente comercial bajo reivindicaciones como el ecologismo, feminismo, el hambre en África, la lucha proletaria,… con eslóganes pegadizos, atractivos y positivistas pero que no son nada más que palabras vacías y falsas verdades.

La ironía y el cinismo juegan un papel importante, se pretende crear una reflexión al espectador sobre ese ‘falso espejo’ nutrido por las redes sociales, campañas publicitarias e ‘influencers’. Este aspecto es mostrado por una serie de fotografías de mujeres que se asemejan en los complementos, ropa y poses donde claramente una de ellas busca la imitación de la que podríamos considerar modelo.

Exposición 'Edits' de Laura Palau. Fotografía realizada por Marc Ferrer

Exposición ‘Edits’ de Laura Palau. Fotografía realizada por Marc Ferrer

La obra de Palau trae algo novedoso como es la ironía y el cinismo a un mercado de la moda voraz, sin embargo ese juego quizá hubiera sido más ‘divertido’ si el espectador pudiera comprar sus camisetas, invitándole a entrar en ese juego consumista con mensajes que verdaderamente reivindican y critican ese mundo. Aun así el mensaje queda claro con lo anteriormente mencionado en el texto. Sin duda es una exposición que merece la pena visitar y reflexionar sobre hacer un consumo responsable y sobre las luchas que están más a flor de piel en la actualidad.

Exposición 'Edits' de Laura Palau. Fotografia realizada por Marc Ferrer

Exposición ‘Edits’ de Laura Palau. Fotografía realizada por Marc Ferrer

 

El octavo cielo de Silvia Mercé en Color Elefante

‘Algunas especies raras’, de Silvia Mercé
Galería Color Elefante
Sevilla 26, València
Hasta el 12 de abril de 2019

Buscar a través del arte su lugar en el mundo, descubrir y conquistar ese recodo íntimo en el que las ausencias se transforman en luz y ya no duelen tanto, cartografiar un mapa propio de emociones donde las coordenadas crucen en el mismo plano recuerdos y anhelos, espejismos y vivencias.

Enloquecer la brújula, esquivar el Norte, distraer los rumbos y lanzarse al mar. Y, entonces, cambiar de esencia, de piel, fundirse con las profundidades teñidas de leyendas e historias, plantar cara a las mareas, escuchar sin miedo el eco lejano de los cantos que en la antigüedad cautivaron a aquel héroe aqueo, superar límites y así… dejarse mecer, permanecer.

Silvia. MAKMA

Solo desde ese lado, desde esas aguas, rocas, islas, orillas…, desde esa mirada, es posible imaginar visiones contemporáneas inyectadas de color, energía y talento como las que nos propone en esta exposición la artista Silvia Mercé –que puede visitarse en la galería Color Elefante hasta el 12 de abril de 2019–.

Sirenas, “sirenos”, seres mitológicos revolcados de modernidad; hábitats, fondos y paisajes marinos imbuidos de fuerza y sugerente transgresión. Peces, cetáceos… que se escapan de su ámbito, sumergiéndose en un fascinante caos de trazos, líneas y esbozos. El agua que seduce y atrapa, el cielo que empuja a la elevación, a la trascendencia. Lo desconocido, lo misterioso, siempre ha despertado la curiosidad de la artista. Su primera exposición, a mediados de los años noventa, que tuvo lugar en La Esfera Azul, se llamó ‘Mirando las estrellas’. Desde entonces, su inspiración ha transitado varias veces en busca de respuesta por el octavo cielo, desde donde, según la teoría medieval geocéntrica, estos astros irradian su luz. También las plantas que imagina Silvia Mercé trepan y se elevan hacia lo infinito. De savia bruta y hoja perenne, se agarran a la vida negando su rareza y fragilidad.

Imagen de la serie ‘Algunas especies raras. Géneros, familias, tribus y subespacios’, de Silvia Mercé. Fotografía cortesía de Color Elefante.

Imagen de la serie ‘Algunas especies raras. Géneros, familias, tribus y subespacios’, de Silvia Mercé. Fotografía cortesía de Color Elefante.

‘Algunas especies raras. Géneros, familias, tribus y subespacios’, serie representada en esta muestra, nos habla de la identidad inmutable, de la incapacidad manifiesta de la raza humana de mezclarse con los otros, de mimetizarse con la naturaleza, de empatizar.

Inquieta, impulsiva, errante, Mercé necesita experimentar, enredarse con nuevos retos, dar vueltas por el mundo, enriquecerse de sensaciones, alimentar su alma, para más tarde parar, tomar aliento y regresar a sus puntos de referencia a los que se aferra fuerte.

De sus viajes, de cómo vive y cómo siente, nacen obras que encapsulan recuerdos. Fotografías, collages, dibujos, pinturas… que ella luego mezcla y manipula digitalmente, deteniendo en el tiempo imágenes que son ya reminiscencias, momentos que fueron mágicos; frases repetidas, marcadas a modo de tatuaje que reflejan un estado de ánimo, un grito en la noche, un estallido de felicidad, una ráfaga de placer. Esquinas de la memoria que el color tiñe, intensificando para siempre instantes que no volverán, pero que reivindican su presencia en estos micromundos que componen la existencia.

La artista Silvia Mercé durante un instante de la inauguración de 'Algunas especies raras' en Color Elefante. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

La artista Silvia Mercé durante un instante de la inauguración de ‘Algunas especies raras’ en Color Elefante. Fotografía: Jose Ramón Alarcón.

Marisa Giménez Soler

Teriomorfismo y ciberpunk en Plastic Murs

‘Real Fiction’, de Deih, Dhani Barragán y Jay Bisual
Plastic Murs
Denia 45, València
Del 1 de febrero al 1 de marzo de 2019
Inauguración: viernes 1 de febrero a las 19:30

Es obvio que en la segunda década del siglo XXI, las nuevas expresiones del arte contemporáneo están consolidando un marco de actuación creativa, dejando atrás un modelo de modernidades que durante todo el siglo XX estaba asociado a los diferentes ismos. Todas las corrientes de ruptura del siglo pasado propusieron un esquema diferente de percepción de la realidad y, por tanto, de su representación. Pero nunca hasta ahora la libertad de interacción entre la creatividad artística, la realidad y la ficción habían sido tan activas y, por qué no, efectivas.

Imagen de la obra 'Hunch', del artista Deih, que forma parte de 'Real Fiction'. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Imagen de la obra ‘Hunch’, del artista Deih, que forma parte de ‘Real Fiction’. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Vivimos tiempos en que la actualidad hiperconectada nutre de forma inmediata la creación artística, dando como resultado nuevas tipologías de obras como las que componen esta exposición; obras que van desde las representación artística de un insider interestelar en la soledad de parajes deshabitados espaciales, hasta elementos de teriomorfismo, ciberpunk y post-pop, realizadas bajo una utópica realidad paralela e inquietante, plasmada por propuestas estéticas creativas que componen esta exposición, creada bajo tres manos que dibujan una alternativa ficción real.

Los potentes matices narrativos propios del cómic, manga y lowbrow, son las líneas gráficas elegidas con las que se encontrarán los visitantes de la exposición ‘Real Fiction’. En estos diferentes modelos de experiencia artística hay algunos que incluso no tienen razón de ser, si no es alimentándose del combustible temático del día a día existencial de la real ficción de los autores, encontrando la inspiración narrativa en los medios y la técnica en el histórico valor de la tradición gráfica oriental y occidental.

A su vez, sus creaciones artísticas nos devuelven la mirada, inundando nuestra consciencia de realidades nacidas de su ficción, reclamando en la composición de sus obras el poder de anticipación visionaria o el paralelismo residente en la obra representada de este hecho y que así lo confirma.

Imagen de la obra 'Creepy House', de Dhani Barragán, que forma parte de 'Real Fiction'. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Imagen de la obra ‘Creepy House’, de Dhani Barragán, que forma parte de ‘Real Fiction’. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Plastic Murs presenta un reflejo del momento creativo de las nuevas expresiones del arte contemporáneo, centrándose en un tándem que siempre ha disfrutado de mucho prestigio en la cultura valenciana: la ilustración y el arte urbano. Una propuesta que busca equilibrio y la contraposición, la posibilidad de disfrutar de una enérgica exposición de una forma única.

Forman este conjunto Deih, Dhani Barragán y Jay Bisual, artistas que de una forma brillante, consiguen trasladar su estilo desde la hoja hasta el muro, pasando de la ilustración al dibujo, con una fidelidad que hace que sus obras sean perfectamente reconocibles por la gente que habita las ciudades y el “gran público virtual” que sigue a estos artistas a través de sus redes sociales.

La exposición ‘Real Fiction’ es un ejemplo de cómo el arte plural actual, lejos de buscar un nombre comercial con el que #etiquetarlo, desea acceder a la gran lonja del reconocimiento mundial por mérito propio, crear nuevos lenguajes más allá de ser un simple idioma.

Imagen de la obra 'Producer', de Jay Bisual, que forma parte de 'Real Fiction'. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Imagen de la obra ‘Producer’, de Jay Bisual, que forma parte de ‘Real Fiction’. Fotografía cortesía de Plastic Murs.

Deih (València, 1977), con un trabajo que habitualmente apunta hacia la representación icónica de un insider en un paraje interestelar, representando procesos, inquietudes y razonamientos, experimentados por el propio artista.

Dhani Barragán (Sevilla, 1989), con una estética lowbrow, elementos que evocan a la contracultura utilizando personajes que suelen ser animales personificados representados en forma de collage imposible, enmarañados y aparentemente desordenados, que esconden una orquestada harmonía lowbrow.

Jay Bisual (Vic, 1984), robots, calaveras y seres freaks que conviven en una especie de versión distópica de una neociudad, configurando un mundo psicodélico y surrealista, donde crea retratos distorsionados y con un toque de humor, mezcla de la realidad callejera y la ciencia ficción.

Fran Picazo

Blázquez y la sinfonía inacabada de Shubert

D-759 in B minor. Manu Blázquez
Premio Nacional de dibujo DKV-MAKMA – IV edición
MuVIM
Guillem de Castro, 10 (Valencia)
Hasta el 3 de febrero de 2019

El Premio Nacional de Dibujo organizado por DKV seguros y MAKMA, revista de artes visuales y cultura contemporánea, en cuyas dos últimas ediciones ha participado el MuVIM, busca aproximar el arte contemporáneo al público en general y abrir espacios para el ocio cultural familiar, valiéndose de la potencia, atemporalidad, y valores inherentes a cuentos, relatos, e historias, realizando para ello una convocatoria anual de la cual sale un proyecto premiado.

En este caso, el acercamiento a la narración viene de la mano de Manu Blázquez (Valencia, 1978), con un proyecto conceptual que nos permite –al paso- abordar detalles de la biografía de Franz Schubert, ya que se centra en una lectura plástica sorprendente de su mítica 8ª sinfonía(1)

Vista nocturna del cubo del MuVIM con la propuesta de Manu Blázquez. Fotografía de Biel Aliño.

Vista nocturna del cubo del MuVIM con la propuesta de Manu Blázquez. Fotografía de Biel Aliño.

Hay muchas teorías que intentan explicar si Schubert llegó a finalizar o no su trabajo en la denominada sinfonía D-759: también conocida como “inconclusa”. Una de las hipótesis sobre la legendaria composición, parece indicar que abandonó la labor al conocer el diagnóstico de la grave enfermedad que había contraído. Otra conjetura afirma que la pieza está concluida tal como la concibió y quiso dejar tal cual, siendo muestra de la propia mente innovadora del compositor, pero entre una y otra teoría, se baraja también la posibilidad de que desistiera a proseguirla debido al desvanecimiento de un amor que le habría dado la inspiración para componerla, y que obligado por su enfermedad, se vio moralmente comprometido a renunciar a dicho amor. Esto último, tampoco está claro, pero diversas lecturas entre líneas de sus escritos tan románticos  llevan a considerar los motivos por los que a esta sinfonía “inconclusa” se la ha referido como “El apoteosis del amor”.

“Cuando cantaba mi amor, mi amor se convertía en dolor. Cuando cantaba mi dolor, mi dolor se convertía en amor. Mi dolor y mi amor se disputaban mi corazón”.

(Franz Schubert)

Vista parcial de la exposición desde el Hall del MuVIM. Fotografía de Biel Aliño.

Vista parcial de la exposición de el hall del MuVIM. Fotografía de Biel Aliño.

Lo que sí parece indiscutible, es que Schubert realiza el esquema de su octava en partitura para piano, finaliza y orquesta los dos primeros movimientos y empieza un scherzo(2) que no acaba, y tampoco deja ninguna información sobre el allegro final. Deja la obra en el mes de octubre de 1822, y el misterio empieza cuando le hace entrega de la misma (las dos partes terminadas, supuestamente la mitad), a su amigo Josef Hüttenbrenner de la Steiermärkischen Musikverein, sociedad Musical de Estiria en Graz, para dar gracias por su nombramiento como socio de honor,  (verano de 1823), de donde  finalmente llegaría a Johann Herbeck, que la interpretaría en Viena por primera vez pasadas cuatro décadas (1865).

Para Hüttenbrenner, -según carta de su propio puño y letra- la obra es un tesoro musical de nivel excepcional, pero seguramente no la hace interpretar por considerar que le faltan los dos movimientos finales de los cuatro habituales, reforzando para sí ésta hipótesis cuando se halla el borrador de Schubert con algunos compases del mencionado scherzo que podrían haber servido para un tercer movimiento, aunque este hecho no resuelve tampoco el misterio.

Para descifrar el enigma en profundidad, no podemos hacer más que invitar a analizar los cambios bruscos en el estado de ánimo del compositor, que presenta grandes contrastes, inocencia, compasión, encanto, jovialidad y buen humor, pero también resignación, severidad, melancolía e incluso dolor y desesperación.

Detalle de la pieza que muestra el proceso de trabajo de Manu Blázquez sobre la Sinfonía Inacabada. Anotaciones, lápiz y bolígrafo sobre papel. Fotografía Biel Aliño.

Detalle de la pieza que muestra el proceso de trabajo de Manu Blázquez sobre la Sinfonía Inacabada. Anotaciones, lápiz y bolígrafo sobre papel. Fotografía Biel Aliño.

En 1828, Schubert dio el único concierto de su carrera con sus propias obras, tuvo gran éxito, pero falleció tan solo ocho meses después.

Entre tanta incógnita, con un código de orden propio, inabordable para muchos y de acabado indiscutible para los demás, Blázquez manifiesta internarse en una serie de sucesiones numéricas establecidas siguiendo el orden progresivo de las notas musicales de la “inconclusa sinfonía” para generar las series de dibujos donde materializa gráficamente los valores de la misma.

“Mi única ambición es la creación de un mundo perfecto, un lugar donde no existe el caos, donde los números y las matemáticas me permitan refugiarme del ruido que nos rodea” 

(Elena Asisns)

La historia de una sinfonía de tan abundantes matices y conjeturas, mítica desde su génesis, y de inconquistable final, entra aquí -por inconsciencia o bravura artística-, en zona de geometría, línea, luz y sombra. Un área plástica, en la que se distinguen contornos de algunas huellas cuyas pisadas están identificadas  a lo largo del s. XX y hasta nuestros días, como las de Elena Asins, Antonio Calderara, Hanne Darboven, Hans Hartung, Giorgio Morandi, Sol LeWitt, o Eusebio Sempere.

Manu Blázquez ante el montaje del cubo en el MuVIM. 14 de diciembre de 2018. Fotografía de Biel Aliño.

Manu Blázquez ante el montaje del cubo en el MuVIM. 14 de diciembre de 2018. Fotografía de Biel Aliño.

Para Manu Blázquez, «No es conveniente dar más pistas acerca del juego, lo importante es guardar cierto misterio y que el espectador componga su propia sinfonía»

(1) Se le atribuye clásicamente el nº 8 pero en las renumeraciones actuales es la nº 7
(2) Nombre que se da a ciertas obras musicales o a algunos movimientos de una composición grande como una sonata o una sinfonía

Vicente Chambó