Harddiskmuseum en ANT de Punto

[A.N.T.] Arte y Naturalezas Tecnológicas
Galería Punto
C / Barón de Cárcer, 37. Valencia
Inauguración: viernes 18 de septiembre, a las 20.00h
Hasta el 14 de noviembre de 2015

La Galería Punto reúne a seis de los artistas más activos en el panorama nacional e internacional de las nuevas tecnologías en la exposición [A.N.T.] Arte y Naturalezas Tecnológicas, que se inaugura este viernes 18 de septiembre, con motivo del Abierto Valencia 2015.

A.N.T., según explica su comisario Jorge Lopez, “surge como una vía de comunicación entre la tecnología y los discursos artísticos contemporáneos, los procesos de producción y re-producción digital”, traduciendo “modelos tangibles de información, luz y sonido”. Los artistas que intervienen son: José Antonio Orts, Hugo Martínez-Tormo, Bosch & Simons, Rafael Lozano-Hemmer, Enrique Radigales y Solimán López, quien presenta en primicia su Harddiskmuseum.

No es un museo ni una galería virtual. En su interior no habrá obras físicas que una vez fotografiadas puedan contemplarse on line. Nada de eso. La originalidad del Harddiskmuseum, proyecto que Solimán López ha desarrollado en la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia, es que los trabajos depositados en su disco duro se encontrarán off line. Sólo podrán verse en el interior de sus “paredes” o carpetas creadas para tal fin. De manera que los artistas seleccionados mostrarán su obra en exclusividad. “Hablamos de artistas que trabajan con la idea de lo intangible en su discurso”, explica su creador.

Solimán López y su Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Solimán López y su Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum contará con la participación de una primera serie de esos media artists de lo intangible. “Estamos todavía cerrando el acuerdo de su participación”. En todo caso, recalca Solimán López, serán artistas importantes a nivel nacional e internacional. Esta primera exposición denominada Líquido marcará la pauta de las siguientes, previstas en Madrid, Londres y Nueva York.

Se dará valor al arte digital y a los artistas que trabajen en ese formato, creando piezas originales que formarán parte de la colección del museo de lo intangible y de las exposiciones que se vayan programando. “Las obras no existirán físicamente y únicamente se podrán ver en los archivos digitales” del Harddiskmuseum. Solimán López también destaca que se trata de “un proyecto colaborativo”, ya que de momento “no hay dinero para la producción de las obras y el pago a los artistas”. Hasta que haya un patrocinador global del museo.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Harddiskmuseum. Imagen cortesía de ESAT.

Quien se ha hecho cargo de los costes derivados de la programación, las carpetas físicas del disco duro, escritorio 3D, web e imagen corporativa es ESAT, en cuyo Laboratorio de Investigación en Arte y Tecnología se ha gestado el museo. Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) y Droide Comunidad han apoyado el proyecto.

“El sonido también tendrá su espacio”, subraya Solimán López. Los nombres de los artistas valencianos Llorenç Barber y Lucía Peiró salen a colación, ya que sus intervenciones musicales efímeras y performances, respectivamente, son ejemplos del arte intangible que se potenciará en el Harddiskmuseum. Arte representado de forma digital o que dependa para activarlo de diferentes interfaces físicas para ser visualizado. “No cabrán obras que no sean digitales”, remarca su creador.

Como apunta el propio López a la hora de justificar el proyecto, “la figura del museo, centro de arte, espacio cultural o galería, está totalmente relacionada con la idea de un entorno tridimensional, pero ¿acaso un disco duro en su interior no es arquitectura?” No sólo eso: ¿acaso un disco duro no da respuesta a las preguntas que hasta ahora respondía un museo? Y Solimán López se refiere a la memoria y el trabajo de los artistas, a sus huellas, no sólo inscritas en paredes, colecciones y archivos museísticos, sino también ahora en formatos digitales. En la Galería Punto de Valencia verá la luz este museo de lo intangible con proyección internacional.

ANT Arte y Naturalezas Tecnológicas en Galería Punto.

Imagen de la exposición [ANT ]Arte y Naturalezas Tecnológicas en Punto. Cortesía de la galería. 

Salva Torres

Live the Roof se estrena en Valencia

La Habitación Roja
Live the Roof
Azotea Expo Hotel Valencia
Avenida de Pío XII, 4. Valencia
Viernes 3 de octubre, a las 20.00h.

Live the Roof es un novedoso formato de conciertos acústicos en azoteas que acaba de llegar a Valencia y se estrena con la banda valenciana por excelencia de los últimos años, la Habitación Roja, en la azotea del Expo-Hotel. Un lugar desconocido para muchos habitantes y visitantes de la capital del Túria, que dispone de unas vistas excepcionales del jardín del cauce del río y de la ciudad.

Este proyecto, conocido como Live the Roof, se dio a conocer en Sevilla en 2011 y después de casi cinco exitosas temporadas, se han ido sumando a él otras cuantas ciudades como Málaga, Granada, Madrid, Barcelona o Alicante. Ahora está a punto de llegar a la capital de Túria y viene para quedarse.

Azotea Expo Hotel Valencia. Imagen cortesía de la organización Live the Roof Valencia.

Azotea Expo Hotel Valencia. Imagen cortesía de la organización Live the Roof Valencia.

Se trata de conciertos muy íntimos por la exclusividad de su emplazamiento, por la capacidad de sus aforos reducidos y por la cercanía al artista. Seguramente es una de las pocas y mejores maneras de compartir el momento con el artista, de disfrutar de su música en un ambiente único e irrepetible.

Por las azoteas de Live the Roof han pasado músicos de gran calidad como: Zahara, Niños Mutantes, Anni B Sweet, Quique Gonzalez, Coque Malla, Izal, Russian Red, L.A., y un extenso etcétera. En esta ocasión, y como premiere para Live the Roof en Valencia, tendremos el placer de ver, oír y sentir a La Habitación Roja en la azotea del Expo Hotel. Todo esto, acompañado de una cata especial, presentada y elaborada por Licor 43º, en el que se podrá degustar este magnífico licor español por excelencia.

Imagen promocional de La Habitación Roja. Imagen cortesía de Live the Roof Valencia.

Imagen promocional de La Habitación Roja. Imagen cortesía de Live the Roof Valencia.

La Habitación Roja, recientes ganadores del premio UFI a la mejor canción de 2012 y el premio mexicano IMAS al mejor grupo español del año, nos presentan ahora su noveno disco, ‘La Moneda en el aire’, un disco que viene a confirmar lo que muy pocos grupos pueden decir: que cada disco es mejor que el anterior.

El disco cuenta con algunas de las mejores canciones de la carrera de La Habitación Roja. Además, se h procurado conservar la magia grabando en uno de los lugares más míticos que un melómano pueda imaginar: los estudios Rockfeld en Gales. Estudios por los que han pasado Black Sabbath, Del Shannon, Motorhead, Echo and the Bunnymen, Undertones, Waterboys, Stone Roses, Pogues, XTC, Charlatans, Oasis, Paul Weller, Sepultura, Ash, Teenage Fanclub, Coldplay, Suede, Joe Strummer, New Order, entre muchos otros. Este disco demuestra que LHR se encuentra en estado de gracia y que sigue en continuo crecimiento a todos los niveles.

Cartel anunciador de Live the Roof, con la actuación de La Habitación Roja, en la azotea de Expo Hotel Valencia. Imagen cortesía de la organización.

Cartel anunciador de Live the Roof, con la actuación de La Habitación Roja, en la azotea de Expo Hotel Valencia. Imagen cortesía de la organización.

La obra interminable de Bingyi

En el interior del muro, de Bingyi
Galería Charpa
C / Tapinería,11. Valencia
Hasta finales de abril

“Trabaja en tamaños sin límite”. Y Charpa abre las puertas del almacén de su galería para que veamos los cerca de 30 rollos de papel que, desplegados, pueden acumular kilómetros de pintura. Es la manera que tiene de trabajar Bingyi, actualmente exponiendo parte de su interminable obra en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, junto a otros artistas chinos en la muestra Ink Art: Past as Present in Contemporary China. Pero a la galería Charpa de Valencia ha venido con piezas más pequeñas, sus 68 luminarias, lo que supone su primera incursión expositiva en una sala privada. Normalmente trabaja para grandes museos o edificios oficiales. Por eso Charpa muestra orgullosa la obra de gran sutileza pensada por Bingyi para su exclusiva en Valencia.

Una de las obras de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Una de las obras de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Charpa reabre así sus puertas, después del año sabático que le ha permitido conocer en su largo viaje por el extranjero a artistas como Bingyi. Lo hubiera hecho todavía más a lo grande, de no haberse topado con la santa madre iglesia que en Valencia son las Fallas. La artista china tenía el propósito de “tapiar” con su obra el edificio donde se afinca la galería Charpa. Y, después, tomar incluso la calle alfombrando el suelo con una de sus enorme piezas. Pero marzo es marzo y la calle   pertenece en exclusividad a los falleros. De manera que, como recuerda Charpa, hubo que suspender tamaña intervención plástica, para centrarse en la no menos sorprendente serie de 68 luminarias.

Y lo mismo que Bingyi suele trabajar al ritmo de la propia naturaleza, hasta el punto de pintar metros y kilómetros de papel expuesto a las inclemencias meteorológicas, también es capaz de reducir el ámbito de su actuación plástica a tamaños reducidos. “No tiene formatos de galería”, subraya Charpa. De ahí la importancia del trabajo que presenta en Valencia, porque no entendiendo así su obra, ha optado por unas piezas minimalistas fruto de una intensa labor poética. Ahí están, enfrentadas a otros seis grandes papeles, y en franca oposición a la mayor de todas que cae, como si fuera una cascada de pintura, de la pared al suelo en un espacio esquinado de la sala.

Algunas de las luminarias de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Algunas de las luminarias de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Sorprende que quien ha sido capaz de llenar ríos de tinta, amoldándose de forma casi literal al curso del río Qinhuai que bordea el templo de Confucio en las montañas de Beijing, sea igualmente capaz de someterse a los dictados de un simple trozo del espacio. Porque así pueden pensarse sus luminarias: minúsculas palpitaciones de la más grande naturaleza, que Bingyi se limita a escuchar con la misma pasión depositada en sus largos e inabarcables papeles. Utilizando pinceles con pelo de elefante, de marta, de alambres muy finos, Bingyi en el fondo transita por los espacios cortos guiada por una sutileza que no entiende de formatos grandes o pequeños, sino de sensaciones que requieren ser expresadas.

Una joven observa la obra de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Una joven observa la obra de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Para los papeles interminables, se deja llevar por el azar de la naturaleza, dejando que la inclemente acción de la lluvia, del viento o del sol produzca misteriosas formas sobre la tinta depositada. En las luminarias, ese azar de la naturaleza exterior se vuelve hacia dentro de sí misma, dejando que sea la sangre que corre por sus venas o el aire que movilizan sus pulmones los que establezcan el camino a seguir. De esta forma, Bingyi neutraliza el tamaño del formato con el que trabaja, para que sea un mismo aliento poético el que dibuje la trayectoria inconsciente de su obra.

A Bingyi, las dimensiones del papel le resultan después de todo secundarias, porque a tenor de lo que quiere contar unas veces se meterá literalmente dentro de su propia obra, recorriéndola, pisándola, avanzando con ella, y en otras bastará con que el minúsculo papel le haga sentirse inmensa. Es ese pálpito, que nada sabe de limitaciones espaciales, el que Bingyi promueve con su inabarcable trabajo. Le hubiera gustado desplegar su obra en la fachada de la galería Charpa, sobre el suelo de la calle Tapinería, pero no pudo ser. A cambio, las 68 delicadas luminarias brillan con fuerza En el interior del muro que sirve de título a la primera exposición internacional de Bingyi en una sala privada.

Una de las obras de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Una de las obras de Bingyi en la galería Charpa. Imagen cortesía de Charpa.

Salva Torres