La obrera de la fotografía Kati Horna

La mirada de Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939)
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 22 de enero de 2017

El Centre del Carme acoge la exposición ‘La mirada de Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939)’, comisariada por José María Oterino. Horna es sin duda una de las creadoras más inusuales y auténticas del siglo XX, “una obrera de la fotografía” como se definía ella misma. Feminista, solidaria y libertaria, la artista nacida en Budapest en 1912 y participante de las vanguardias de entreguerras, fue llamada a documentar y dar testimonio del trabajo transformador que estaban llevando adelante la CNT y la clase trabajadora durante la Guerra Civil.

La secretaria general del sindicato CGT-PV, Emilia Moreno, señaló que “a diferencia de otros fotógrafos, Kati Horna transmitió el trasfondo de las retaguardias” y  explicó que “en el momento actual es importante destacar uno de los bloques de la exposición que habla sobre los refugiados que fueron acogidos por hombres y mujeres de ciudades como Valencia en un ejemplo de generosidad”. «Si queremos cambiar el mundo y desarrollar el pensamiento crítico, esta exposición es una buena herramienta para llevarlo a cabo”, concluyó.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Oterino destacó por su parte “los fotomontajes que entroncan con el pasado de Kati Horna influenciada por el surrealismo, que recuperaría también en la última etapa de su vida. Estos fotomontajes permiten mostrar lo que la realidad no enseña”.

La Guerra Civil española fue la primera guerra profusamente registrada en los principales medios de comunicación de la época. La cobertura de esta guerra no tenía precedentes. La aparición de cámaras más rápidas, la Leica, pero también el deseo de un compromiso antifascista por parte de numerosos reporteros, hizo que periodistas y fotógrafos de todo el mundo vinieran a contar esta guerra. Brigadistas, intelectuales, artistas, escritores, poetas, fotógrafos. Y también mujeres. Pioneras como Gerda Taro, Tina Modotti y Kati Horna acudieron a la llamada antifascista.

Horna estuvo siempre en la retaguardia, no llegó a pisar el frente. Retrató con su Rolleiflex maravillosas imágenes de lo cotidiano, siempre con una mirada tierna hacia los niños, las mujeres y las víctimas de los bombardeos. Al contrario de los fotógrafos de la época (Capa, Centelles, Taro, Cartier-Bresson…) no le interesaba publicar en los grandes medios internacionales, sino poner su cámara al servicio de la CNT-FAI y del anarquismo.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Fotografía de Kati Horna. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Muchas de sus imágenes fueron publicadas en revistas como Libre studio, Tierra y libertad, Mujeres libres y Umbral. Parte de esa producción de Kati Horna, que sólo consiguió salvar 279 negativos al salir de España en 1939, ha sido reeditada ahora por el sindicato CGT. Según Oterino, “Kati Horna sólo concedió una entrevista en toda su vida, de manera que lo que sabemos de ella es casi leyenda. Se habla de una lata de hojalata en la que salvó los negativos”.

Tal y como explica la fotógrafa Eva Máñez, en uno de los textos de la exposición, “sus fotografías son muy diferentes a las de sus compañeros. No le interesa la muerte ni la crueldad, que nunca se muestran abiertamente, sino la dignidad de la población que resistía la guerra. Frente al espectáculo de los cuerpos desmembrados, la sangre y el campo de batalla, Horna plantea un espacio de reflexión sobre la guerra y sus consecuencias sobre los civiles”.

Pacifista y anarquista, su fotografía representa la memoria de lo cotidiano. De 1937 a 1939, esta “obrera de la fotografía”, amiga de Robert Capa y otros fotógrafos reconocidos, viajó por las provincias controladas por la República tomando imágenes de las gentes, los mercados, las calles, los escaparates de las tiendas, el desabastecimiento, las cartillas de racionamiento, los bombardeos sobre la población civil, los refugios antiaéreos, las iglesias transformadas en hospitales y almacenes, la acogida a los refugiados, etc.

En esa cotidianidad, explica Eva Máñez que está “siempre la presencia de las mujeres: las madres combativas, las milicianas, las niñas y las ancianas. El universo femenino exhaustivamente retratado, que a través de sus imágenes da un aliento de humanidad a tanta barbarie”.

En este sentido el director del Consoci de Museus de la Comunitat Valenciana, José Luis Pérez Pont, recordó “la importancia de hacer una relectura de género de nuestra historia construida sólo desde el punto de vista masculino. Para ello estamos trabajando en una convocatoria pública que dé vida a proyectos de investigación en torno a esa otra mirada, tan necesaria para comprender nuestra realidad”.

Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939). Imagen cortesía de Centre del Carme.

La mirada de Kati Horna. Guerra y Revolución (1936-1939). Imagen cortesía de Centre del Carme.

200 rostros frente al espejo de Valencia

Qui És Qui, de Eva Máñez y Vicent Molins
Espai Rambleta
Bulevar Sur, esquina Pío IX. Valencia
Inauguración: jueves 19 de noviembre, a las 19.30h

Una ciudad expuesta ante la propia ciudad. Qui És Qui, el proyecto fotográfico de Eva Máñez y Vicent Molins nacido al calor online, toma esta vez formato físico. Para ello el próximo día 19 de noviembre a las 19.30 exponen 200 fotografías, 200 rostros de la Valencia del momento, en una celebración abierta que reunirá en La Rambleta a aquellos que protagonizan las imágenes, junto a pequeñas intervenciones musicales.

Imagen de la exposición Qui  És Qui. Cortesía de Espai Rambleta.

Imagen de la exposición Qui És Qui. Cortesía de Espai Rambleta.

Planteada como una fiesta, la muestra sintetizará un año de trabajo en el que se ha rastreado a personajes sobresalientes, algunos conocidos, otros muchos anónimos, de la urbe. “Una manera de poner a Valencia frente a su espejo”, según los autores de la propuesta, quienes además de capturar visualmente a sus fotografiados les tomaron una declaración con la que “definir la personalidad de cada uno de ellos y a la vez de todos nosotros”. Cada imagen va acompañada de un nombre sin apellido y la localización donde se tomó.

Qui És Qui. Espai Rambleta. Fotografía de Eva Máñez.

Qui És Qui. Espai Rambleta. Fotografía de Eva Máñez.

El viaje por Valencia ha comprendido gran parte de los barrios, “desde San Marcelino a la Malvarrosa pasando por Patraix o Ciutat Vella”, con el objetivo de tomar finalmente una imagen fija del momento y ser, aseguran, “una cápsula en el tiempo de nuestra ciudad”.

En la celebración también se presentará la nueva identidad gráfica del proyecto, obra del Premio Nacional de Diseño Daniel Nebot y que a través de siluetas describe la esencia callejera de Qui És Qui, jugando con el plano, la ubicación y el propio rostro de los personajes. Siluetas mirando a una ciudad… y viceversa.

Qui És Qui. Espai Rambleta. Fotografía de Eva Máñez.

Qui És Qui. Espai Rambleta. Fotografía de Eva Máñez.

Intramurs: 10 días, más de 300 artistas

Intramurs, Festival per l’art a València
Diferentes espacio del Centro Histórico de Valencia
Del 22 de octubre al 1 de noviembre de 2015

Intramurs, Festival per l´art a València, que ya celebra su segunda edición, es una propuesta pensada para la rehabilitación cultural del Centro Histórico de la ciudad a través del arte contemporáneo, urbano e interdisciplinar que tendrá lugar del 22 de octubre al 1 de noviembre.

Durante diez días las calles que se encuentran en el interior de la antigua zona amurallada se convertirán en el escenario de más de 300 iniciativas artísticas, gratuitas y para todos los públicos. Un festival urbano que promueve el acercamiento al mundo del arte y de la cultura, buscando nuevas fórmulas de uso del espacio público, promocionando el trabajo de los artistas participantes, reforzando el tejido social del barrio y buscando nuevas formas de expresión y difusión artística.

Salvia Ferrer, directora de Intramurs, en el centro, junto a miembros del equipo de organización, en la presentación del festival. Fotografía: Eva Máñez.

Salvia Ferrer, directora de Intramurs, en el centro, junto a miembros del equipo de organización, en la presentación del festival. Fotografía: Eva Máñez.

Holanda, país invitado

Este año y como novedad cuenta con la participación de Holanda como país invitado. En palabras de Salvia Ferrer, directora del festival, “pensamos en Holanda como paradigma de gestión e impulso del arte y del espacio público, es un país que nos inspira y un modelo del que podemos aprender muchísimo de cara a la puesta en marcha de iniciativas culturales como las que están surgiendo actualmente en la ciudad”.

En este sentido, Holanda está representada en Intramurs por artistas como los performers Judith Leysner y Raúl Marroquín, Saad Ali que realizará una intervención urbana en un mural, Monique Bastiaans o el crítico de arte e investigador Jean Bousmans. Además, se celebrará una mesa redonda en La Nau titulada ‘Holanda, un modelo de arte público’, moderada por Bastiaans y cuyos ponentes serán los artistas citados. La Embajada de Holanda también estará presente en el festival y ha colaborado muy estrechamente en la organización del festival.

Imagen del video realizado para la convocatoria de Intramurs 2015, realizado por Tano Giménez y Natxo Sanmartín.

Imagen del video realizado para la convocatoria de Intramurs 2015, realizado por Tano Giménez y Natxo Sanmartín.

Nuevas rutas, nuevos contenidos.

La organización de mesas redondas y conferencias es otra de las novedades de esta edición. Charlas que buscan la aproximación y reflexionan sobre el barrio, el arte o los nuevos usos del espacio público. ‘Educar con arte’ en el Instituto Francés, ‘Habitar el Centro’ en el Octubre Centre de Cultura Contemporánea, ‘La ley mordaza, rompiendo la democracia desde el BOE’ en Solar Corona o ‘Nuevos usos del espacio público’ en Fundació Bancaixa, son algunas de las charlas destacadas.

Otra de las áreas de Intramurs que sobresalen este año es la referente a las actividades infantiles. Mini-Intramurs coge impulso, reivindica su papel y es prácticamente un mini festival dentro del festival. Decenas de actividades infantiles y talleres que buscan acercar el arte a los más pequeños, facilitarles el acceso a la cultura y promover experiencias artísticas entre los niños y adolescentes.

Las intervenciones urbanas, el arte de acción y la performance también tendrán este año un papel destacado. Intramurs es un festival genuinamente urbano, una nueva forma de entender el arte, que reivindica la importancia del Street Art y del uso del espacio público como espacio expositivo. De esta forma, las calles, las plazas, los balcones o los solares recuperados se llenarán de programación variada y serán el escenario de gran parte de las acciones del festival. Artistas como Jaime Vallaure, el colectivo Trashformaciones, Boa Mistura, mmmm o Democracia, mostrarán sus propuestas más atrevidas, coloristas y arriesgadas.

Imagen del video realizado para el Intramurs 2015, obra de Tano Giménez y Natxo Sanmartín.

Imagen del video realizado para el Intramurs 2015, obra de Tano Giménez y Natxo Sanmartín.

Poesía

La poesía es otro de los ejes de Intramurs. Poesía en estado puro de la mano de Dionisio Cañas, Perú Saizprez, David Benedicte o Colectivo Cataclistics, entre otros. La ruta de escaparates toma relevancia también este año tras el éxito de la pasada edición. En esta ocasión 45 escaparates serán intervenidos por artistas, diseñadores, escaparatistas y arquitectos. La cerveza Alhambra Especial apoya esta ruta y posibilitará la entrega de tres premios a los mejores escaparates.

La música en directo es uno de los puntos fuertes de este año, aumentando notablemente las actuaciones y conciertos. De esta forma, el domingo 25 está prevista la tarde de rock en el solar del antiguo Teatro Princesa, con la actuación de Julio Galcerá, Bardo Delux, Kamadeva o Los Mocetones. Este año además se cuenta con el apoyo de los alumnos de la Berklee y la colaboración de Redbull.

Imagen del video realizado para Intramurs 2015, obra de Tano Giménez y Natxo Sanmartín.

Imagen del video realizado para Intramurs 2015, obra de Tano Giménez y Natxo Sanmartín.

De la misma forma que la música, la moda pide su turno en Intramurs. Con el apoyo de Francis Montesinos, que abrirá su Atelier para que pueda visitarse, el happening de Isabel Messeguer en el Solar del IVAM y desfiles previstos en la Plaza de la Virgen. Y precisamente en esta plaza es donde se realizará una de las piezas más especiales del festival, aún por desvelar.

Además, se podrán disfrutar de piezas de danza, teatro, exposiciones colectivas, arte sonoro, vídeo arte, joyería, feria de autoedición, rutas guiadas, gastronomía, acciones callejeras, cortometrajes, inauguraciones, catas… En definitiva, Intramurs propone un barrio tomado durante diez días por el arte y la cultura, un barrio lleno de vida, atractivo para vecinos, turistas, artistas, comerciantes, hosteleros. Un barrio que, como bien muestra la imagen del festival este año, vuelva a estar en el centro de la diana.

Patrocinadores y colaboradores de Intramurs

Este año la cerveza Alhambra Especial es el patrocinador oficial de Intramurs. Un compromiso con la cultura valenciana y la ciudad, con el arte en todas sus expresiones. Caixa Popular también ha querido participar y apoyar este año en su interés por promover iniciativas culturales,enriquecedoras, vertebradoras y dinamizadoras de la sociedad valenciana. Fundació Bancaixa, un año más, vuelve a apostar por Intramurs, colaborando estrechamente con los artistas y acogiendo programación del festival. También Ideo, encargado de decorar el Espacio Ideo, y la Cámara de Comercio, que apoya también la sección de escaparates en su afán promover la actividad comercial, mediante la actividad artística.

Banderas colocadas en la calle Caballeros como parte del festival Intramurs. Fotografía: Eva Máñez.

Banderas colocadas en la calle Caballeros como parte del festival Intramurs 2015. Fotografía: Eva Máñez.

Intramurs: nuevas fechas, nueva imagen

Intramurs, Festival per l’Art a València
C / Caballeros, 38. Valencia
Presentación: jueves 4 de junio, a las 19.00h
Del 22 de octubre al 1 de noviembre, 2015

Intramurs, Festival per l’Art a València, un proyecto que nació el año pasado y que llenó de arte, cultura e ilusión las calles de Ciutat Vella, más concretamente toda la zona que abarcaban las antiguas murallas de la ciudad, presenta su nueva edición.

Este año, y dado el éxito de Intramurs 2014 (participaron 400 artistas y alrededor de 20.000 personas se acercaron durante los diez días que duró el festival por alguna de las acciones e intervenciones que se podían ver en el Centro Histórico), se vuelve a poner en marcha este proyecto de arte urbano, contemporáneo y multidisciplinar. Y con algunas novedades.

Imágenes de la obra de Héctor Canonge. Cortesía de Intramurs.

Imágenes de una performance de Héctor Canonge. Cortesía de Intramurs.

Se adelantan las fechas de celebración de Intramurs: en esta ocasión el festival se celebrará del 22 de octubre al 1 de noviembre. A partir del viernes 5 de junio y hasta el 15 de julio se abre la convocatoria para la presentación de proyectos. Presentan nueva imagen, que se desvelará durante el evento de presentación del festival, y cuentan con nuevos patrocinadores, Alhambra Especial, Lladró e Iberia.

Además, fomentarán el asociacionismo en el barrio, ya que consideran fundamental la implicación y colaboración de todos los agentes sociales, económicos y culturales del Centro Histórico. Y está prevista la realización de una ruta gastronómica para disfrutar también del sabor de Ciutat Vella.

Las secciones que conformarán este año el festival son: Intervenciones urbanas, Arte de acción, Poesía, Moda, Música en directo, Dj ́s, Ruta de escaparates, Ciclos de vídeo, Talleres y Galerías, Conferencias y mesas redondas, Mini­Intramurs y Ruta gastronómica.

Durante la presentación del festival, contarán con la Dj valenciana, Miss Yuls, con la instalación ‘La Vida Ingrávida’ de Alfredo Llorens (http://www.alfredollorens.com/ingravida/), el proyecto ‘Vídeo Matón’ de Carlos Daniel Gomero, que montará un set de entrevistas para que los asistentes den su opinión sobre el festival, el proyecto ‘Qui és Qui’, de Eva Máñez y Vicent Molins (https://www.facebook.com/quiesquivalencia) y la performance de Héctor Canonge, artista argentino residente en Nueva York, que ha creado una acción exclusiva para la presentación del festival, ‘Quadòrokya, cuatro piezas, cuatro instancias, cuatro acciones. (http://www.hectorcanonge.net/)

La Parrilla de Pollos Planes es el encargado del catering del evento, Alhambra Especial pone las cervezas y la iluminación es a cargo de Luzifer Lamps. La presentación finalizará a partir de las 22:30h. en Radio City Valencia, con su sesión de micro abierto.

Héctor Canonge. Imagen cortesía de Intramurs

Héctor Canonge. Imagen cortesía de Intramurs.

Retrato de 11 mujeres al borde…

Diverses. Històries de Dones
Objectives. Dones Fotoperiodistes
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 26 de abril

A razón de seis imágenes por banda, en una suerte de destilado existencial, 11 fotoperiodistas valencianas narran la vida cotidiana de otras tantas mujeres singulares. Algunas más que otras, porque no es lo mismo dedicarse a aquello que te gusta, por excluyente que sea su práctica profesional, que soportar la inclemencia, ésta sí exclusiva y verdaderamente sufrida, de ciertas enfermedades raras. Por eso el título del conjunto expositivo es atinado: ‘Diverses. Històries de dones’. Y más acertado aún sería sin el punto. Así: diversas historias de mujeres.

Paca, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Objectives.

Begoña, de profesión camionera, retratada por Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Porque las hay de todo tipo: desde la futbolista Maider o la camionera Begoña, profesiones tradicionalmente masculinas, a la esposa, madre de seis hijos y abuela de diez nietos, de nombre Paca, pasando por la agricultora Rosa, la odontóloga cooperante Elena, la solista de la Orquesta de Valencia Esther o la activista contra el desahucio Paula. También están las historias de la senegalesa Aïssatou, la gitana universitaria Maleni y, más allá de la exclusión social, los dolorosos casos de Fide, con su enfermedad rara, y Elvira, paciente de osteogénesis imperfecta (huesos de cristal).

Fide, retratada por Amparo Simó.

Fide, retratada por Almudena Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Todas ellas ‘colgadas’ en el claustro de La Nau de la Universitat de València. Un total de 66 imágenes que vienen a airear cada una de esas 11 singulares vidas de otras tantas mujeres al margen del estereotipo femenino. Y sin duda que hay historias que se amoldan a esa ruptura de ciertas convenciones: futbolistas y camioneras, hasta hace bien poco, prácticamente ni existían. Pero esposas, madres y abuelas de toda la vida, pues eso, que había muchas. De manera que las historias que cuelgan en La Nau son tan diversas como de gran mezcolanza su desencajada temática.

Fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, odontóloga, en la fotografia de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

En cualquiera de los casos, las 11 fotoperiodistas valencianas se limitan a dejar constancia de ciertas vidas poco corrientes. De manera que las fotografías expuestas a modo de espejos invertidos del glamour publicitario, y más próximas a la aspereza del reality sin show que valga, no buscan tanto la admiración por su belleza, que el reflejo documental de cuanto les sucede a esas mujeres en su diversa singularidad. La empatía entre retratistas y retratadas, tras un año entero de mutua convivencia, se deja notar en la serie de 66 imágenes, sin duda reveladoras del mensaje, diáfano y claro, que se quiere transmitir: la voluntad y energía de esas mujeres tan dispares.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Aïssatou, en la fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Raquel Abulaila, Consuelo Chambó, Emma Ferrer, Marga Ferrer, Eva Máñez, Irene Marsilla, Provi Morillas, Eva Ripoll, Amparo Simó, Almudena Torres y Mónica Torres son las ‘culpables’ de que esas vidas se conviertan en historias gráficas. Algunas más que otras. Porque no es lo mismo tocar en una orquesta de hombres, jugar al fútbol, conducir un camión o ser odontóloga, que percibir la degradación real de un cuerpo sin estereotipos que valgan. Ejemplar fue, sin duda, la dignidad con la que Fide, luchando con su rara enfermedad, dio cuenta de su historia durante la inauguración de la muestra.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elvira, retratada por Eva Ripoll. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

‘Diverses. Històries de dones’, que estará en La Nau hasta el 26 de abril, testimonia el duro recorrido existencial de 11 mujeres. Un recorrido igualado por la condición de género de sus protagonistas, pero al que le falta un mejor criterio de selección narrativa dadas sus radicales diferencias. Diversidad, sí, pero de qué género.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maider, futbolista, retratada por Amparo Simó. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Emma. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Elena, solista de la Orquesta de Valencia, retratada por Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Maleni, en la fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Rosa, agricultora, en la fotografía de Irene Marsilla. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paca, esposa, madre y abuela, en la fotografía de Provi Morillas. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

Paula, activista contra el desahucio, fotografiada por Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones Fotoperiodistes.

 

 

 

Salva Torres

Líneas Inesperadas: Luz instantánea

Entrevista a Eva Máñez

 

Eva Máñez ha recorrido esta ciudad en diferentes momentos y espacios sociales. Desde la calle, o en cualquier evento público nos llegaba a nuestras redes sociales las imágenes de mundos cada vez más concretos. La emergencia de sus imágenes y narraciones han ido pulsando esta ciudad en los últimos años. Instantáneas y fogonazos compartidos gracias a la Red.

La verdad, me he puesto en contacto contigo por conocer tu trabajo a través de las redes sociales. Tienes tu objetivo mirando a esta ciudad a muchos niveles. Llevas mucho tiempo trabajado en fotografía. ¿no?

Sí, llevo bastante tiempo, unos diez o quince años.

¿Trabajas de modo independiente?

Sí, trabajo como freelance para diferentes medios. Ahora soy la fotógrafa de Valencia Plaza. También estoy en 20minutos. Colaboro también con otros medios de comunicación. Además, tengo una agencia llamada FAV ( Fotoagencia valencia) con otro socio, Biel Aliño. Desde ella trabajamos con empresas.

Tienes una página Web o un Blog donde poder mostrar tu trabajo ¿no?

Sí, una Web. ¡Hoy todo el mundo tiene una!

Tenemos una de la agencia. La mía personal también aunque llevo mil años sin actualizarla.

¿Tú, en los últimos años como ves la ciudad?

Bueno, a parte de trabajo estoy en algún proyecto más. Por ejemplo, el proyecto Qui és qui. Este es un proyecto que surge junto con el periodista Vicent Molins. Justamente desde la intención de revitalizar la ciudad del modo contrario a como se ha estado haciendo desde las instituciones. O sea, queremos revitalizar la ciudad desde la gente. Nosotros estamos haciendo una taxonomía. Recogiendo testimonios y fotografías de gente que nos gusta. No hay otro criterio para seleccionar a la gente más que gente que pensamos que “es la ciudad”. Puede estar desde la señora de la verdulería, un estudiante, el señor del estanco, el director de un museo, un diseñador, un pintor, un cartero, un ama de casa. Queremos mostrar la ciudad a través de la gente que la vive y la hace posible.

 Esperanza en el Mercado Mossen Sorell. Qui és qui. Foto: Eva Máñez

Esperanza en el Mercado Mossen Sorell. Qui és qui. Foto: Eva Máñez

El proyecto se llama Qui és qui. Llevamos poquito tiempo. Vamos subiendo una foto cada día a las redes sociales y esperamos que sea un proyecto muy a largo plazo. También queremos que sea un proyecto en la Red y un proyecto expositivo para los barrios. Ahora en Intramurs hicimos una proyección con ochenta y pico fotos de gente del Barrio del Carmen. Pensamos que se pueden hacer cosas parecidas en los barrios para que la gente se vea representada. Ellos mismos y sus vecinos en el barrio.

¿A lo mejor el Barrio del Carmen os puede resultar más fácil? ¿Cómo pensáis ir a barrios? ¿Os paseáis?

Sí, a veces te paseas o a veces quedas con gente que quieres que aparezca. No es al azar como escogemos a la gente. Es gente que quieres que aparezca porque la conoces o alguien te ha hablado de esa persona. No es como hacer de coolhunter e ir andando por la calle a ver a quien te encuentras.

Hay una intencionalidad sobre lo que queremos mostrar. Es nuestra visión de la ciudad. Hay quien cuando va de turismo a una ciudad hace fotos, hace postales, va a visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias, va a visitar museos o mira las páginas de economía para conocer empresarios,… Para nosotros mostrar una ciudad es hablar de Qui és qui en esa ciudad. Y la ciudad son las personas ¿no?

En la misma línea, estoy en otro proyecto en el que nos hemos juntado todas las chicas, mujeres fotoperiodistas que trabajamos en prensa en Valencia. Somos once. Hemos montado una asociación y un grupo que se llama Objectives. Llevamos poco menos de un año trabajando cada una de nosotras con una mujer. Hacemos un reportaje de como es su vida y su cotidianidad. Son mujeres como modelos de superación. Será una exposición que se llama Diversas y que se podrá ver el 8 de marzo en La Nau. Es una exposición que estamos haciendo para La Nau. Bueno, ahí hay desde una joven gitana que va a la universidad, una violonchelista de la Orquesta de Valencia, una mujer con discapacidad, una camionera, una migrante, una doctora que trabaja en temas de cooperación, una ama de casa y así hasta once. Seguro que me estoy olvidando un montón.

Imagen de 'Cápsula de personajes en una ciudad fascinante', proyecto de Eva Máñez y Vicent Molins. / EVA MÁÑEZ

Imagen de ‘Cápsula de personajes en una ciudad fascinante’, proyecto de Eva Máñez y Vicent Molins. EVA MÁÑEZ

Puede ser muy evidente mi pregunta pero aún así, ¿Por qué unirse las mujeres fotógrafas?

El fotoperiodismo es un trabajo copado por los hombres de siempre. Es un trabajo donde es imposible conciliar porque hay unos horarios horrorosos. Un trabajo en el que la precariedad y la inestabilidad laboral también es muy alta. A ese trabajo es bastante complicado ir a trabajar embarazada. No es como en otros curros en los que puedes estar hasta la semana de antes del parto ¿no?

Además tenemos unos horarios absolutamente imposibles. Eso unido a que, en general, si miras como está el tema de la prensa comprobarás que hay muy pocas mujeres que sean directoras de periódicos. Creo que hay cuatro en todo el mundo. Hay un techo de cristal en la prensa con eso. Luego, en el tema de fotoperiodismo, el hecho que haya menos mujeres trabajando pensamos que influye en la manera de trabajar.

¿En qué sentido?

Pues, son dinámicas. Por ejemplo, el hecho que para hacer una foto tengas que dar codazos ¿no? Todo para ponerte delante.

Claro, no eres ni la más fuerte ni la más alta.

Exactamente. Luego, también la mirada y la manera de ver los temas.

Si pensamos que no pasa nada y que todas las imágenes que vemos en los periódicos han sido tomadas por hombres. Si pensamos que no diferiría nada si la tomaran mujeres; es una opinión. Yo creo que si viéramos más a menudo con los ojos de las mujeres no sé si sería mejor o peor o diferente. Igual sí cambiaría todo. Habría que comprobarlo. Ahí hay un debate.

Nosotras nos juntamos casi por casualidad, desde el 8 de marzo del año pasado, nos hizo un encargo el Mercado Central. El Mercado Central quería que las mujeres fotoperiodistas retratáramos a las mujeres que trabajan en el mercado como un homenaje en el 8 de marzo. Ese trabajo colectivo hizo que nos reuniéramos. Hizo que nos pusiéramos a pensar y a valorar nuestro trabajo como mujeres. Abrimos una página en Facebook. Eso también nos hizo pensar, reflexionar y mirar el trabajo de otras mujeres fotógrafas y de otros colectivos de mujeres fotógrafas.

Luego, al llevar ya más de un año en este “estar juntas y reunirnos y vernos” pues también nos ha hecho crecer profesionalmente. Hay compañeras que se han apuntado juntas a cursos de formación, comparamos fotos, nos enseñamos cosas, comentamos como es nuestro día a día en el periódico, en nuestros trabajos. Eso nos está empoderando. Nos está haciendo, creo, mejores profesionales en un mundo en el que sobre todo los fotógrafos van cada uno a su aire. Es un mundo muy competitivo. Buscar sinergias, apoyos y cariños entre mujeres es superchulo.

Eva Máñez

Mira, ahora estaba pensando en un trabajo muy interesante de una investigadora del Museu de Prehistòria de València que reivindica el papel femenino en la prehistoria. Ella hablaba de la importancia, no tanto del macho-alfa cazador, como de esas funciones de recolección y de sostenimiento diario de la comunidad. Ahora mismo pensaba que vuestro proyecto Qui és qui es esa recolección de la cotidianidad, de la convivencia, de una mirada femenina que ya no es cazadora o extractora…

Bueno, pero es un trabajo realizado con Vicent Molins. Aunque si yo tuviera que opinar lo veo con una mirada muy femenina de la vida, de la existencia y de todo. Quiero decir, no lo veo un macho-alfa en absoluto pero es algo que estamos haciendo entre los dos. No hay un planteamiento feminista en el Qui és qui.

En cambio Objectives sí que tiene un planteamiento de género. Y este planteamiento de género nos ha llevado incluso a enfrentarnos a compañeros de la profesión que no entienden, no aceptan y no paran de “criticar” el que nos juntemos solo mujeres.

Y ¿no serán celos?

Pues no sé lo que será pero hemos tenido que dar muchas explicaciones y seguimos teniendo que dar muchas explicaciones.

Estamos buscando para el catálogo mujeres de la universidad que nos escriban unos textos para que estén esas explicaciones en el catálogo con un lenguaje mucho más firme y mejor explicado de lo que podríamos hacerlo nosotras. Pero, bueno, ¡esas son cosas que pasan!

Si tu estás en un colectivo mixto y no te lo planteas…A mí, sin embargo, me resulta sorprendente que cualquier periodista del mundo no se cuestione que algo pasa cuando solo cuatro mujeres en el mundo son directoras de periódicos. Partiendo de esa base ya  todo lo demás…Ahí realmente hay unas carencias.

Eva Máñez y Vicent Molins. Foto: Biel Aliño

Eva Máñez y Vicent Molins. Foto: Biel Aliño

Sobre el tema de los medios de comunicación y sus brutales transformaciones, ¿cómo los has vivido?

Todos los fotoperiodistas lo estamos viviendo con mucho dolor y con mucha precarización. Hay una crisis muy grande en el periodismo en general por diferentes razones como la llegada del digital y los cierres de medios. Por ejemplo El País ha despedido a todos los fotógrafos y ahora son todos freelance .

Yo soy freelance que “suena” muy bien pero en verdad quiere decir que soy autónoma. En verdad quiere decir que cobras cuando cobras,  lo que cobras y te pagan lo que quieren. Y sé que es muy, muy, muy improbable que yo tenga un contrato en mi puñetera vida de mi oficio. Lo del fotógrafo con contrato ya no existe. Quedan unos pocos, residuales, en periódicos grandes con contratos de hace muchos años pero si entra gente nueva es de manera precaria.

Esa precarización y el formato digital lleva a que haya periodistas que van a cubrir sus noticias con una cámara de “chichinado” o directamente con el móvil porque no les importa la calidad. No piensan que hay un valor informativo en las imágenes. Y luego está el mundo de los becarios.

Y desde luego lo que cobramos por foto, por tema y por reportaje es muchísimo menos de lo que se cobraba hace unos años. Eso hace que muchas veces se cogen más temas y más trabajos de los que puedes abarcar. Con ello esos trabajos no les dedicas el tiempo que les tienes que dedicar, sobre todo, cuando van en prensa. La gente de prensa diaria va de cabeza.

Por otro lado, hay mucha competitividad y mucho miedo porque piensas que en cualquier momento te pueden despedir, porque como tú hay veintisiete mil en la calle. Eso hace que tragues con ruedas de molino muchas veces en las redacciones.

Yo conozco tu trabajo en medios digitales sobre todo debido a eventos. A pesar de la precarización de la que hablabas, tú aportas una mirada e independientemente de donde estés tienes imágenes muy potentes. Por ejemplo, la Fotogalería del 25 aniversario del IVAM fue una gozada de dossier y estar viéndolo más. Hay muchas imágenes buscadas que tienen una calidad y un punto de vista claro y elegante.

La cuestión es que a la vez que decimos que se está precarizando todo, sin embargo, la red funciona cada vez más por la imagen. No tenemos tiempo de leer muchos textos y sin embargo no estamos cuidando como debiéramos las imágenes.

La imagen es la que más construye información ahora ¿no?

Vamos a ver, que la cosa sea precaria laboralmente y económicamente para las fotoperiodistas y los fotoperiodistas, no significa que nosotros no estemos haciendo un buen trabajo.

Justamente en estos momentos cuando más jodidas están las cosas a nivel económico en el Estado español están los mejores fotógrafos que ha habido en la historia del periodismo y eso se ve en los premios que se están recibiendo a nivel internacional ¿no? Y en los trabajos que se están realizando.

Muchos fotógrafos de aquí están publicando en el New York Times y en otros medios muy importantes o están cubriendo conflictos internacionales. Creo que también en Valencia se puede ver que hay fotógrafos muy buenos. Yo veo lo que está haciendo Biel Aliño en El Mundo, lo que está haciendo Mónica Torres, o lo que se está haciendo en El País, German Caballero en El Levante. Veo festivales como Photón. Veo muestras como Fragments d’un Any que monta la Unió de Periodistas. Veo WorldPress Photo que se trae aquí todos los años. Veo, en general, una calidad muy grande.

Sí es cierto que los fotoperiodistas, -lo que voy a decir es un poco peligroso- al no tener las cosas seguras hace que intenten lucirse todos los días un poco más. Esa competitividad igual a veces también es buena. Creo que también la calidad hace que cada vez busquemos más calidad porque ves lo que está haciendo otra gente y tú quieres hacer cosas chulas. No te puedes contentar con cosas mediocres ¿no?

 Concentración exterior durante el desalojo de Canal Nou en 2013. Foto: Eva Máñez

Concentración exterior durante el desalojo de Canal Nou en 2013. Foto: Eva Máñez

Y, luego, lo que decías antes de la mirada de mujer. Por ejemplo, las Fotogalerías de Valencia Plaza. Yo no sé si eso lo hago porque soy mujer o porque he hecho mucha fotografía de moda. Sé que me fijo mucho en los vestidos que llevan las señoras. Me fijo en los zapatos. Recuerdo una foto que dio mucho que hablar sobre los zapatos del Conseller de Sanidad cuando entró. Aquellos zapatos valían una barbaridad y una compañera de profesión me dijo : “Pero, ¿quién se fija en los zapatos?” Y yo le contesté: “Pues, ¡Yo siempre!

Yo voy a un acto y lo primero que hago es fijarme en los zapatos que lleva todo el mundo. Siempre hago una foto de zapatos. Igual luego no la paso. Me fijo mucho en esos detalles, en los zapatos, en los bolsos,… Y esto por dos razones, la primera, porque vengo del mundo de la moda y la segunda, porque trabajo en un periódico económico. Sé que la gente mira las fotos. Sé que hoy en día un bolso Louis Vuitton marca seña de identidad, de un estatus. Como es identidad y estatus llevar el pelo de una manera o vestir de una manera u otra. Intento enseñar esas cosas en las fotografías. Me fijo en esos detalles. No sé si un tío lo haría. Creo que es interesante. Sé que igual es una “tronada” mía pero luego cuando ves las respuestas a las fotogalerías y ves los comentarios de la gente en el Twitter y en el Facebook dices: “¡Ves!¡La gente también se fija y le molan estos detalles!” La Fotogalería de la boda de Ricardo Costa creo que tiene medio millón de visitas ya en el periódico. La gente se ha vuelto loca mirando los sombreros, los vestidos y todas esas cosas…(Risas)

Como si fueran las carreras de Ascot ¿no?

Sí, pero eso está inventado ya. Yo me he hartado de ver eso en fotógrafos de Magnum, en Elliott Erwitt. Incluso Robert Capa tiene reportajes de Ascot y todas esas cosas ¿no?

Quizás para ti no sea tanto pero la incidencia de cómo se construye con imágenes discurso. En muchas ocasiones se le da muchísima importancia a la información a nivel de texto y sin embargo las imágenes están construyendo discurso mucho más allá. Por ejemplo, el caso de la Fotogalería está rompiendo con la fotografía frontal, oficial, preparada ¿sabes? Tú estás mirando los tránsitos, los procesos, las entradas y salidas de la gente en las puertas. Miras ese punto muerto en el que no están posando, cuando están fuera de campo o fuera de lugar ¿no?

Las Fotogalerías de Valencia Plaza creo que son un éxito sobretodo porque al haber tal cantidad de fotos te puedes recrear en otros detalles. Son potentes porque no llevan textos. Son solo imágenes.

Tengo que construir lo que quiero decir. Intento hacer siempre las mejores fotos posibles, de luz, de composición. Eso está claro. Técnicamente debo buscar que sean impecables pero yo también tengo un punto de vista y tengo una opinión sobre las personas a las que estoy fotografiando. Es mío y no lo voy a contar. Quien vea las fotos se lo podrá imaginar ¿no? Pero lo que me gusta también es que las personas retratadas en esas fotos que tú puedes pensar. “¡Que bolso, que pelo y que zapatos se ha puesto!” “¿Será posible? Pero, si lo que vale ese bolso ¡es lo que cobro en medio año!”

Pero es que además, esa señora que ve esa foto, ¡se ve estupenda! Porque a mí también me llegan los mensajes de esas personas retratadas diciéndome: “¡Qué divina me has sacado!” Y eso es lo que me parece más interesante. Esas fotografías no son ofensivas son lo suficientemente abiertas para que cada uno pueda sacar su propia conclusión al ver las imágenes.

También lo que dices tú de recrearme en los detalles, eludir la foto posada en la medida de lo posible. A veces, pongo a la gente a posar pero les hago la foto mientras se están poniendo o cosas de esas. Lo importante es que tengan un dinamismo y que cuenten una historia. Eso es interesante y un acierto de Valencia Plaza.

¿Esa fue una decisión del periódico o fue una propuesta tuya?

Eso es una propuesta del director, Cruz Sierra. Todos los periódicos tienen Fotogalerías pero no son tan extensas. Suelen ser más cortitas.

Pero, la puesta en funcionamiento quizás en otros medios como por ejemplo manifestaciones, 15M, y demás tienen, en general, un formato de presentación muy cerrado. Los accesos a la galería son de fondo negro y parece que estás mirando por un túnel en tu pantalla. No tienes una presentación generosa, blanca, limpia y que se desarrolle en toda la pantalla. Esos modos de enseñar y de poner en valor las fotografías más allá del documento los lllevan al discurso y la narratividad.

No tienen ni pies de fotos las imágenes

Igual no los necesitan ¿no?

Bueno, a veces estaría bien saber quien es, por ejemplo, la del sombrero o quien es el del tal,…

Bueno, pero así se parecen más a las fotonovelas de los años 60 o 70 ¿no?

A mí me parece que hay a veces demasiadas fotos pero también es lo que el periódico quiere y pide. Yo también me he acostumbrado a contar historias así. Incluir muchas fotos te da la posibilidad de que haya una narrativa.

¿Cuántas ciudades te salen en esta ciudad? Tú que la miras todos los días desde hace tiempo.

En esta ciudad hay ciudades muy diferentes. Yo que trabajo en un periódico de economía ¿no? Como podrás ver en esas Fotogalerías hago mucho evento de señor con traje de chaqueta y corbata. Comparo eso, por ejemplo, la boda de Ricardo Costa en Capitanía y al mismo tiempo enfrente estaba sucediendo Intramurs ¿no? Son diferentes galaxias en una misma ciudad.

En esta ciudad hay gente con mucho poder económico, hay gente muy cafre políticamente, hay toda una cultura también del quiero y no puedo, hay un montón de empresarios más pequeños que luchan por sobrevivir y tirar pa’ lante pero también hay un montón de gente sin hogar, gente sin recursos,…

Yo vivo en Benicalap, un barrio bastante humilde en donde hay gente que le cuesta mucho, muchísimo poder sobrevivir y poder llegar a fin de mes.

Pero luego también hay un montón de gente creativa. Veo cosas como Intramurs u otros festivales. Gente que se está dejando los cuernos por hacer cosas chulísimas como Valencia Vibrant. Todo este tiempo de iniciativas que luchan por poner en marcha una ciudad donde hay un montón de gente inquieta, creativa y con capacidad de hacer cosas alucinantes.

Todo eso convive en el mismo sitio.

Conviven pero no se tocan ¿no?

No, no se tocan.

Eva Máñez

Eva Máñez

Líneas Inesperadas por Eva Caro

¿Tiene futuro la huerta?

Veus per l´horta
Coordinación: Tania Castro, Miguel Lorenzo, Maria Josep Picó y Magda Ruiz Brox
Diseño: Estudio Menta
Proyecto de la Universitat de València, Universitat Politècnica de Valéncia y CSIC Comunidad Valenciana

Es un hecho indiscutible que Valencia ha crecido a expensas de la tierra fértil que la rodea. Se han escrito ríos de tinta sobre este trágico expolio, pero todavía queda mucho que decir, debatir y, sobre todo, proponer para que las últimas huertas supervivientes tengan la protección que merecen y se reactive el Plan de Acción Territorial de la Huerta.

“Hacer un llamamiento a la sociedad y a las instancias políticas a considerar la huerta una prioridad”. Este es el objetivo de un proyecto conjunto de la Universitat de València, la Politécnica y el CSIC de la Comunidad, el libro ‘Veus per l’horta’ que se presentó la pasada semana en La Nau. “Porque la comunidad académica, investigadora y universitaria tiene que hacer escuchar su voz en los asuntos más importantes y graves de la sociedad”, señalaron los representantes de las tres instituciones mencionadas: Antonio Ariño, María Victoria Vivancos y José Pío Beltrán.

Fotografía de Mónica Torres, en el libro 'Veus per l'horta'. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Mónica Torres, en el libro ‘Veus per l’horta’. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘Veus per l’horta’ es un trabajo divulgativo y coral en el que participan más de 56 colaboradores entre escritores, periodistas, fotógrafos, profesores, investigadores y demás especialistas. Todas esas voces unidas en un propósito común: “Poner en valor la huerta valenciana y mantener abierto el debate social y político sobre un territorio que se ha destruido paulatinamente”.

Con cerca de 200 páginas y un cuidado diseño a cargo del Estudio Menta en el que adquiere un peso muy destacado la fotografía, el libro ha estado coordinado por las periodistas Maria Josep Picó y Magda Ruiz Brox, y los fotoperiodistas Tania Castro y Miguel Lorenzo. Editado en valenciano, cuenta con la colaboración de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, y un apéndice final con los textos en castellano.

'Veus per l'horta'. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

‘Veus per l’horta’. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Se estructura en cuatro grandes apartados: Una visió personal, Economia i societat, Patrimoni y Horta viva. La publicación recoge un total 38 textos, en los que participan escritores y periodistas como Manuel Vicent, Alfons Cervera, Fernando Delgado, Emili Piera y Carme Miquel, entre otros. En un claro ejemplo de la coordinación de recursos científicos y académicos de las tres entidades también escriben un amplio grupo de profesores e investigadores de las tres instituciones promotoras: Carles Sanchis Ibor, Joan Romero, Luis Navarro, Josep Sorribes, J. Miguel del Rey y Carmen Benedito, entre otros.

Asimismo, diversos especialistas de otras instituciones: Javier Pastor Madalena, Ricardo Sanmartín Arce, así como aportaciones desde la gastronomía, a través del cocinero Ricard Camarena y el periodista Alfredo Argilés.

Fotografía de Kai Försteling, en 'Veus per l'horta. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Kai Försteling, en ‘Veus per l’horta. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotoperiodistas

El libro permite acercarse a 40 excelentes imágenes de 15 fotoperiodistas, entre los que se encuentran: Jesús Císcar, Carles Francesc, José García Poveda, Juan Carlos Cárdenas, Eva Mañez y Mónica Torres. Incluye  un diálogo en el que se abordan las claves para el futuro económico y ambiental de este espacio natural y social único.

Han coordinado la publicación la Universitat de València, la Universidad Politécnica de Valencia y la Delegación del CSIC en la Comunidad Valenciana, en el marco de VLC/CAMPUS, Valencia Internacional Campus of Excellence, financiado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.

Como complemento y para sumar ideas de la ciudadanía se ha abierto el blog veushorta.blogs.uv.es en el que se explica el proyecto y se pueden encontrar algunos de los capítulos, así como el índice con todos los contenidos de esta obra.

Fotografía de Carles Francesc, en el libro 'Veus per l´horta'. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

Fotografía de Carles Francesc, en el libro ‘Veus per l´horta’. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

Bel Carrasco

Las mujeres toman el Mercado Central

Dones per dones
Mercado Central
Plaza Ciudad de Brujas, s/n. Valencia
Hasta finales de marzo

Fotografía de Tania Castro. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Tania Castro. Imagen cortesía de Dones per dones.

Están los mercados, tan citados últimamente como espacios de trajín constante de dinero volátil, fatuo, especulativo. Y está el simple mercado, en tanto lugar de venta de productos, estos sí, necesarios para la subsistencia diaria. En aquellos, los sujetos apenas se relacionan entre sí lo justo para intercambiar cifras mareantes y cerrar operaciones que, de existir cierta ética, sonrojarían al mismísimo Al Capone. En estos otros más cercanos y pedestres, las personas se juntan movidas por intereses que guardan relación con la economía doméstica. De estas últimas personas, más en concreto mujeres, se hacen cargo 10 fotoperiodistas valencianas en una exposición que sirve para homenajear su quehacer diario durante años en el Mercado Central de Valencia.

Fotografía de Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Emma Ferrer. Imagen cortesía de Dones per dones.

Raquel Abulaila, Tania Castro, Consuelo Chambó, Emma Ferrer, Marga Ferrer, Eva Máñez, Irene Marsilla, Eva Ripoll, Amparo Simó y Mónica Torres han sido las encargadas de plasmar en 28 imágenes el trabajo de un nutrido grupo de mujeres, en representación del amplio colectivo que trabaja diariamente bajo la cúpula del Mercado Central. En el pasillo que hace las veces de línea divisoria entre los diferentes puestos o paradas, colgadas como si fueran grandes ventanales, se suceden las fotografías de 2×1,40 en armónico caos. Como dice Consuelo Chambó, “cada una de las fotoperiodistas ha trabajado por libre”, de manera que la exposición reúne todo ese caudal creativo en un mismo río revuelto de imágenes. “Y el caso es que mezcladas, las imágenes funcionan”, subraya Chambó.

Fotografía de Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Consuelo Chambó. Imagen cortesía de Dones per dones.

Consumo ceremonioso

Dones per dones, concebida para festejar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, es una exposición que irradia alegría. A pesar del vasto esfuerzo diario, de los años que caen como moscas sobre los rostros de esas mujeres y del runrún de la crisis, todas ellas aparecen en las fotografías como si celebraran toda una vida dedicada al comercio, a la venta de productos que miman como parte de una larga cadena tendente al consumo ceremonioso. Por eso no es de extrañar que María Teresa abrace tiernamente a una cabrita en la imagen tomada por Mónica Torres y que la propia artista explica así: “María Teresa Martínez (señora cabrita), vive por y para el Mercat. Empezó a trabajar a la temprana edad de 13 años. Su abuela ya regentaba un puesto de ultramarinos y sus padres, una pollería durante 50 años”.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Marga Ferrer. Imagen cortesía de Dones per dones.

Consuelo Chambó, llevada por su propio entusiasmo y el que irradian esas mujeres, se sirvió de una escalera de aluminio para elevar el rango de tamaño trabajo a la categoría de prima donnas. “Les dije que si alguna tenía vértigo que no se subiera, pero lo hicieron gustosas”. Y ahí están, en contrapicado, luciendo excelso palmito con la cúpula de vidrio y cerámica por montera. Su trabajo, al igual que el de Eva Ripoll, privilegia el aspecto arquitectónico del Mercado Central, otorgando así coherencia temática a sus fotografías.

Fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Eva Máñez. Imagen cortesía de Dones per dones.

Radiante laboriosidad

También Marga Ferrer buscó cierto hilo argumental. Y lo encontró en su serie de mujeres con animales vivos. Eso sí: lo suyo le costó. “Me centré en la tipología del retrato y que el producto fuera un animal vivo; encontrar un conejo fue lo más difícil”. Lo compró en La Pobla de Vallbona y lo trajo para que Pepa posara con él en su puesto de carnes; el inquieto animal complicó la sesión de fotos. Más sencillo resultó retratar a Elisa, con sus caracoles, y a Paquita, gallina en brazos. De ésta, Marga dice lo siguiente: “Paquita Campos lleva 24 años vendiendo huevos en el Mercat Central de Valencia. Ella y su marido venden 20.000 huevos a la semana. Las gallinas ponedoras son de la Granja Mico”.

Fotografía de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Raquel Abulaila. Imagen cortesía de Dones per dones.

Y de esta forma se van sucediendo las 28 imágenes de Dones per dones: con Sandra, de 20 años, cargando pesadas calabazas, fotografiada por Raquel Abulaila; con Laura Alcañiz y sus enormes tijeras (Tania Castro); con Virginia, iluminada por jugosas fresas (Emma Ferrer) o con Pepa, Amparo y Conchín, en primer término, subrayando el legado de muchas de estas mujeres, y que Irene Marsilla ha tomado como fuente de inspiración de su trabajo. Son, qué duda cabe, muchas más. Pero valga esa pequeña muestra de 28 imágenes, como sentido homenaje de las fotoperiodistas valencianas a las mujeres trabajadoras, en este caso del Mercado Central. Un Mercado Central ajeno a los tristes avatares de los mercados financieros y, quien sabe si por eso, irradiando una contagiosa alegría.

Fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones per dones.

Fotografía de Mónica Torres. Imagen cortesía de Dones per dones.

Salva Torres

Ciutat Vella Oberta: más de 100.000 entradas

Balance de Ciutat Vella Oberta: Festival de Artes Plásticas y Visuales
Días 8, 9 y 10 de noviembre
Reportaje gráfico: Eva Máñez

Más 200 artistas de todo el mundo, 43 espacios expositivos y 34 talleres abiertos al público dinamizaron durante los pasados días 8, 9 y 10 de noviembre Ciutat Vella, todo ellos dispuestos a “poner en valor el centro histórico con mayor concentración de comercios de Europa”, según destacó durante su presentación Julia Martínez, gerente de la Asociación de Comerciantes del Casco Viejo de Valencia. ¡Y vaya si lo hicieron! Las calles del céntrico barrio se llenaron de ciudadanos y turistas que colmaron y rebasaron las expectativas del grupo organizador.

Ciutat Vella Oberta, que en esto ha seguido los pasos de Russafart o Cabanyal Portes Obertes, otras dos sobresalientes actividades artísticas nacidas en sendos barrios emblemáticos de Valencia, recibió la visita de miles de personas. Los talleres y estudios de artistas no dieron abasto, como tampoco lo dio la página web diseñada para el evento y las redes sociales que superaron las 100.000 entradas. Los comercios de Ciutat Vella también notaron el impacto de tamaña actividad artística, foco de exposiciones de pintura y fotografía, proyecciones de cine, talleres infantiles, cuentacuentos, recitales de poesía, performances, actuaciones musicales, visitas guiadas, intervenciones en la calle, diseño, moda, gastronomía y una sorprendente ruta erótica comandada por Carles Recio.

Sin ayudas públicas, pero con un enorme entusiasmo, Ciutat Vella Oberta se puso en marcha gracias a la voluntad de artistas y ciudadanos y al apoyo económico, principalmente, de la Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia (ESAT). La Fundación Inspirarte, Ibercaja y galerías como Cuatro, Espai Visor, Kessler-Battaglia y Punto, además de La Nau, Rector Peset, Ca Revolta, Carme Teatre e Inestable, se sumaron a la iniciativa para dejar constancia de que hay vida más allá del declive institucional. Y como muestra fehaciente del éxito de Ciutat Vella Oberta, les dejamos estas imágenes firmadas por Eva Máñez. Continuará…

Ciutat Vella Oberta. Fotografía: Eva Máñez

Ciutat Vella Oberta. Reportaje fotográfico de Eva Máñez.

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7/11/2013. Inauguració Festival de les arts Ciutat Vella oberta

7/11/2013. Inauguració Festival de les arts Ciutat Vella oberta

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Fragments: ¡No disparéis al fotoperiodista!

La Nau

Fragments: Fotoperiodistes valencians 2012

Valencia

C / Universidad, 2

Hasta el 1 de mayo

La política, como apuntó con extrema lucidez Groucho Marx, es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. No toda, por supuesto, pero sí la política que últimamente venimos padeciendo. Y para demostrarlo ahí está Fragments, la muestra de los fotoperiodistas valencianos que ya va por su décimo año de la mano de la Unió de Periodistes Valencians. Y creciendo. En parte, gracias a la Diputación de Valencia, que censuró la que tenía lugar en el MuVIM en 2009 y, desde entonces, ha catapultado su repercusión pública.

Lo dicho: se buscó un problema donde no lo había, se diagnosticó una enfermedad supuestamente provocada por el sarcasmo de ciertas imágenes, y se aplicó el remedio equivocado de su censura. El resultado ahí lo tienen: Fragments goza cada año de mejor salud. “En el fondo, la Diputación nos hizo un favor y nos lanzó al estrellato”, reconoce Kai Försterling, coordinador de la exposición, junto a los también fotoperiodistas Biel Aliño y Marga Ferrer.

Gozando de magnífica salud, no se puede obviar el contexto de la crisis. Contexto que ha hecho, por ejemplo, que disminuyan los profesionales que participan cada año en Fragments. De ahí esas siete fotos negras, incrustadas entre el resto de imágenes que conforman la muestra, a modo de simbólicas esquelas. “Es un recordatorio de los muchos compañeros periodistas que han perdido su trabajo”, subraya Kai. Fotoperiodistas a los que se ha llevado por delante la crisis, tras la palmadita en la espalda de sus respectivos medios por los servicios prestados. De manera que entre censuras institucionales y despidos laborales parece resonar la exclamación fílmica de Truffaut: Disparad al pianista, en este caso, al fotoperiodista.

No, no disparéis al fotoperiodista, entre otras razones porque matamos la posibilidad de contemplar imágenes como las que hasta el 1 de mayo permanecerán expuestas en La Nau de la Universitat de València. Gustarán más o menos, pero revelan el estado de salud de la sociedad democrática. Sin esas u otras imágenes esclarecedoras del panorama político, cultural, social o deportivo, seguiríamos igual de vivos, pero nos faltaría el soplo de libertad que aportan esas fotografías en el marco del periodismo.

La Nau se ha hecho cargo los tres últimos años de Fragments, tras el desaire de la Diputación. La FNAC, el Museo de la Ciudad, El Tossal, el MuVIM y la galería Tomás March ya fueron antes sedes de la exposición. Una exposición que este año cuenta con obra de los fotoperiodistas Germán Caballero, Aitor Alcalde, José Cuéllar, Eva Máñez, Juan Carlos Cárdenas, Pablo Garrigós, Miguel Ángel Montesinos, Alberto Sáiz, Miguel Lorenzo, Jesús Ciscar, El Flaco, Miguel Ángel Polo, Irene Marsilla, Rober Solsona, y los mencionados Försterling, Aliño y Ferrer. Menos de los que suelen ser habituales, debido a las bajas, el desánimo y las dificultades propias de una selección de imágenes que provoca sus desavenencias. 

En cualquier caso, ahí están los tristes desahucios, el juego de ping-pong entre políticos, las cargas policiales, las alegrías y tristezas deportivas, los incendios forestales o de ese Future en llamas, obra del artista Santiago Sierra. Imágenes para sacarle los colores a más de uno, la sonrisa cómplice o simplemente catártica y la prueba documental de que el periodismo sigue vivo. A pesar de los pesares y de la funesta manía de disparar a los fotoperiodistas, un blanco fácil porque ellos sí que disparan por libre. 

Salva Torres