Tras la sombra origámica de Geldenhuys

‘Elogio de la sombra. Tras la in’ei de los shojis origámicos’, de Pierre Louis Geldenhuys
Comisarios: Merche Medina y Jose Ramón Alarcón
Fundación Antonio Pérez
Centro de Arte Contemporáneo
Calle de Julián Romero 20, Cuenca
Del 15 de septiembre de 2017 al 7 de enero de 2018
Inauguración: viernes 15 de septiembre a las 19h

El Centro de Arte Contemporáneo de la Fundación Antonio Pérez de Cuenca acoge la exposición ‘Elogio de la sombra. Tras la in’ei de los shojis origámicos’, un proyecto en torno de la obra del artista sudafricano, afincado en España, Pierre Louis Geldenhuys, comisariado por Merche Medina y Jose Ramón Alarcón (Ecomunicam), cuya inauguración tendrá lugar el viernes 17 de septiembre a las 19h.

Su génesis parte del concepto estético desarrollado por el escritor japonés Junichiro Tanizaki, quien, en uno de los ensayos más celebrados del siglo XX, ‘Elogio de la sombra’ (1933), se aproxima al concepto de la in’ei (sombra), en el que ésta no sólo asume un rol de obscuridad proyectada por un cuerpo opaco, sino que determina por completo el raquis de la perspectiva asumida por Tanizaki, para desarrollar una insólita argumentación estética del costumbrismo nipón -emparentado con lo telúrico-, y fiscalizar la irrefrenable injerencia tecnológica de Occidente, cuyo sentido clínico y refulgente de la armonía pervierte y metamorfosea los espacios de introspección y desnorta el territorio tradicional japonés tanto en la cosmogonía cultural como en la doméstica.

Imagen trasera de la pieza 'Kimono', de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

Imagen trasera de la pieza ‘Kimono’, de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

Las diferentes técnicas de origami textil desarrolladas por Pierre Louis Geldenhuys en la obra de su última etapa proponen una combinación de piezas transparentes, opacas y retroiluminadas, que permiten revelar al espectador sus complejas formulaciones geométricas, actuando como exentos shojis –paneles correderos de los vanos en la arquitectura tradicional japonesa- que proyectan sombras y trascienden las composiciones sobre el plano, cuya luz permite revelar, a modo de radiografía, el concepto de belleza matemática proveniente de las teselaciones -formas repetitivas bi/ tridimensionales que encajan entre sí, desprovistas de espacio entre los bordes-, suponiendo el vehículo idóneo para reflexionar en torno de la matemática aplicada a la representación geométrica, inspirada en las denominadas ‘Leyes de la Gestalt’, generosamente popularizadas por el eximio artista neerlandés Maurits Cornelis Escher, que deben ser entendidas como aquellas reglas que perfilan la génesis de la percepción a partir de los estímulos, cuyos principios elementales de organización perceptiva se sustentan en dos leyes generales y una teoría de contigüidad de la formas -decisivas para la comprensión teórica de la obra del grabador y dibujante holandés y, por ende, de la praxis de Geldenhuys-, denominadas ‘Ley de la figura y fondo’, ‘Ley de la buena forma’ y ‘Metamorfosis’.

Imagen de la pieza 'Metamorfosis 3', de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

Imagen de la pieza ‘Metamorfosis 3’, de Pierre Louis Geldenhuys, presente en la exposición. Fotografía: Espacio de Luz.

‘Elogio de la sombra. Tras la in’ei de los shojis origámicos’ dota de preeminencia a los fundamentos sistemáticos que, a la par de posibilitar el desarrollo tras la gestación del concepto, iluminan el horizonte de la razón metodológica que habita en el raquis mismo de la obra, reportando sentido concluyente al acervo técnico empleado por el creativo sudafricano y erigiéndose en sincronía con el lirismo propio de la razón estética, en sempiterno equilibrio y consanguíneo rumbo. No cabe, por tanto, desarrollar una estrategia reflexiva acerca de cuantos elementos se concitan en su tarea origámica sin el vigor simultáneo de ambas hechuras de la razón. Por tanto, methodus ergo aesthetica.

Pierre Louis Geldenhuys. Makma

 

La figura femenina, entre tatuajes

La frágil belleza, de Gabriel Moreno
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Del 15 de septiembre al 27 de octubre de 2017

“La mujer, su rostro y belleza, han sido a través de la historia de la humanidad elementos tratados en la mayoría de los casos desde la superficialidad y la hipocresía», empieza diciendo Gabriel Moreno, autor de la exposición ‘La frágil belleza’ que del 15 de septiembre al 27 de octubre acoge la galería Pepita Lumier.

Y continúa explicando que la obra para esta exposición «nace de una hipersensibilidad a esa mujer, figura femenina, donde encierro su esencia cuidando la estética. Este trabajo en realidad viene del estómago, necesidad para canalizar una obsesión, es una manera de ser un Jean-Baptiste Grenouille “civilizado” (‘El Perfume’ de Patrick Süskind), sólo así puedo exorcizar mis emociones y pasiones».

Obra de Gabriel Moreno. Imagen cortesía de Pepita Lumier

Obra de Gabriel Moreno. Imagen cortesía de Pepita Lumier

«La belleza de esa mujer que es distinta, que cautiva lentamente porque vela y desvela, que no sólo agrada, sino que encubre una parte de misterio salvaje y de agresividad contenida. Belleza, delicadeza o fuerza, así como la sensualidad son un valor en sí mismo, un lienzo en blanco en el que caben todos los universos tanto sensoriales como intelectuales», afirma.

Según Moreno, «las imágenes e ideas necesitan contraste; en dibujo, los blancos y negros crean luces y sombras; en mi obra busco también ese contraste entre el concepto y la contradicción estética. El contraste es tanto estético como de concepto, es un caramelo que cuando llegas a su interior pica o esconde un sabor amargo».

Obra de Gabriel Moreno. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Gabriel Moreno. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Trazos simples y sencillos de lápiz o bolígrafo, que van tomando forma hasta llegar a ser una figura femenina, reivindica el artista. «Mi inspiración junto con mis herramientas de trabajo, han creado aquí un mundo de mujeres urbanas y contemporáneas, que conviven entre la rudeza de los tatuajes y lo vulnerable de esa figura femenina. Trazos que dibujan a mujeres en blanco y negro y evolucionan con colores que van tatuando su piel, ayudando a transmitir diferentes sensaciones que van de la seducción a la obsesión. El juego de tatuajes que destacan por sus colores y significados en cuerpos blancos y delicados que sugieren vacío“, concluye.

Elegido como uno de los 100 ilustradores más influyentes en el mundo de la publicidad durante la última década por la publicación 100 Illustrators de Taschen y portada de llustration Now! 4, Gabriel Moreno inicia su carrera en 2007 tras ser seleccionado entre los 20 nuevos talentos de la ilustración por la revista londinense Computers Arts.

‘La frágil belleza’ es la segunda exposición individual que realiza el artista en la galería Pepita Lumier. Así mismo, con motivo de nuestra inclusión, una vez más y por segundo año consecutivo en una nueva edición de Abierto Valencia, la exposición volverá a ser inaugurada y partícipe de todas las actividades programadas para dicho evento, en colaboración con el resto de galerías integrantes de LaVAC (Asociación de galerías de arte contemporáneo de Valencia, Alicante y Castellón). Abierto Valencia se celebra los días 29 y 30 de septiembre de 2017.

Obra de Gabriel Moreno. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Obra de Gabriel Moreno. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

 

Ruina, transformación y estética del abandono

‘Deu mirades a l’abandó (Diez miradas al abandono)’, VV.AA.
Centre Cultural La Misericòrdia de Palma de Mallorca
Plaça d l’Hospital 4, Palma
Hasta el 25 de frebrero de 2017

El Centre Cultural La Misericòrdia de Palma de Mallorca acoge, hasta el 25 de febrero de 2017, la exposición ‘Deu mirades a l’abandó (Diez miradas al abandono)’, un recorrido de 33 imágenes donde el paisaje es el principal protagonista.

La muestra, que ya se pudo ver hace unos meses en el Museo de Almería, itinera ahora a Palma de Mallorca. Reúne a 10 fotógrafos contemporáneos de diferentes nacionalidades que reflexionan, desde diversas posiciones, acerca del abandono y sus consecuencias dentro del amplio abanico que abarca la ruina, la transformación o la estética de lo degradado. La muestra, comisariada ahora por Joan Forteza, ya se pudo ver también en 2016 en el Palacio Quintanar de Segovia, donde comenzó su itinerancia.

Los fotógrafos que exponen son: Xavier Ferrer Chust, Fotolateras (Marinela Forcadell y Lola Barcia), Joan Forteza, Rubén García, Juan Carlos Gargiulo, Vicente Greus, Rui Morão, Manel Quiros, Cristian Rodríguez Agudelo y Ramón Siscart.

Con motivo de esta muestra, el Centre Cultural La Misericòrdia ha editado un catálogo impreso (edición bilingüe español-catalán) que incluye unas 30 imágenes de la exposición. Con un prólogo de Fran Murcia, periodista de el Diario de Almería. La tirada ha sido de 400 ejemplares. La vida y el alma de los edificios abandonados y en ruinas se acumula a través de las sucesivas imágenes de estos fotógrafos y son por tanto distintas de sus «meros cuerpos», o de la inerte mampostería diseñada por el arquitecto. Las ruinas ofrecen «una doble exposición al pasado y al presente» y señalan la ausencia de utopía, «la negativa a la plenitud y al cierre clásico».

Imagen perteneciente a la serie sobre Manshiyat Naser, de Manel Quiros. Fotografía cortesía del museo.

Imagen perteneciente a la serie sobre Manshiyat Naser, de Manel Quiros. Fotografía cortesía del museo.

Manel Quiros presenta un trabajo documental realizado a las afueras de El Cairo (Egipto), una ciudad de más de 16 millones de personas sin un sistema de recolección de basura organizada, donde se asienta la ciudad de basura más grande del mundo, Manshiyat Naser, más conocida como ‘La Ciudad Basura’. Su visión del abandono es el de una ciudad fundada en 1976 para almacenar basura.

El trabajo fotográfico de Xavier Ferrer Chust  se titula ‘Abandonar sin estrenar’. Según explica el autor, llega un momento en el que los bienes dejan de ser útiles para la sociedad, por obsolescencia, por falta de mantenimiento, por dejadez o por la economía. A partir de aquí empieza a contar el tiempo con que el abandono comienza a devorar poco a poco las entrañas de las cosas, regurgitando todo aquello que estaba muy adentro, dejando visible lo invisible. Su trabajo se ha realizado en unas instalaciones industriales cuando éstas se han abandonado antes de ser utilizadas, es decir, vírgenes en cuanto al motivo por el que fueron construidas y olvidadas antes de su inauguración.

Rui Moräo, fotógrafo portugués, muestra «el abandono en tres temas recurrentes en su fotografía. Sea causado por el tiempo, sea por negligencia o por maldad».

La problemática generada a raíz de la antropización desmesurada es fotografiada por Cristian Rodríguez Agudelo, creando en él una obsesión y una necesidad por poner de manifiesto la fotografía como medio conservacionista de los espacios en situación de abandono.

Imagen de obra 'Hotel Biarritz N-340', de Fotolateras. Fotografía cortesía del museo.

Imagen de obra ‘Hotel Biarritz N-340’, de Fotolateras. Fotografía cortesía del museo.

Fotolateras, un dúo de fotógrafas compuesto por Marinela Forcadell y Lola Barcia, exiben su serie ‘Un país disponible’, iniciada en 2015. Las ideas de renovación, traspaso de utilidad y comienzo de una nueva etapa son las que intentan reflejar en sus fotografías tomadas «en el camino», durante sus viajes fotográficos en busca de las diferentes luces de las ciudades.

A través del desnudo Rubén García explora el «abandono» desde una mirada artística, decorando con el cuerpo al natural los famosos edificios almerienses en ruinas, como el Cortijo del Fraile de Níjar o la Iglesia de Las Salinas de Cabo de Gata, o las abandonadas casas en deterioro del Paraje del Chorrillo de Sierra Alhamilla. En sus fotografías muestra la desnudez humana en perfecto contraste y armonía, con las paredes agrietadas de viejos edificios en ruinas -en ocasiones, iglesias o capillas religiosas en las que el artista crea unos desnudos artísticos religiosos que parecen haber resurgido de otra época-. El trabajo que presenta en esta exposición recoge una selección de cuatro fotografías que pertenecen a sus series ‘Corpus religiosus (cuerpos religiosos)’ y ‘Ruinas’, fruto del trabajo de sus primeros años de trayectoria.

Imagen perteneciente a la serie 'Casa Rota', de Juan Carlos Gargiulo. Fotografía cortesía del museo.

Imagen perteneciente a la serie ‘Casa Rota’, de Juan Carlos Gargiulo. Fotografía cortesía del museo.

‘Casa Rota’ es el título del trabajo fotográfico que Juan Carlos Gargiulo realizó en 1999. Una emblemática casa de Segovia cerrada durante 20 años se abre ante la mirada del fotógrafo tal como fue abandonada.

Los abandonos y las ruinas son parte del paisaje fotográfico que conforma la obra de Ramón Siscart. En este caso, la decadencia y el olvido se convierten en objeto de reflexión-creación sobre las costumbres de transformar, construir y habitar. De este modo, Ramón construye la memoria sobre la huella, fijando todo su interés en las paredes, objetos, viviendas en ruinas, deshechos que el hombre ha considerado inservibles e inútiles y que se convierten en naturalezas muertas espontáneas.

Joan Forteza fotografía el abandono con la mirada del arqueólogo, como quien se deja seducir por ese primer descubrimiento, que la luz revela en los espacios abandonados. Una mirada precisa, pulcra, de economía de recursos, que potencia la máxima expresividad.

Por último, la obra de Vicente Greus, un fotógrafo al que le fascinan los lugares abandonados, las escenas olvidadas y esas huellas que deja el paso del tiempo sobre lugares otrora habitados, qye muestra la belleza donde a menudo sólo se contempla decadencia. Grietas, herrumbre, desperdicios y óxidos son el centro de su melancólico universo fotográfico.

Detalle de una de las imágenes pertenecientes a la serie 'Abandonar sin estrenar', de Xavier Ferrer Chust. Fotografía cortesía del museo.

Detalle de una de las imágenes pertenecientes a la serie ‘Abandonar sin estrenar’, de Xavier Ferrer Chust. Fotografía cortesía del museo.

 

Surcando L’Horta valenciana

‘Solcades’ de María José Planells
Galería 9
C / Conde Salvatierra, 9. Valencia
Hasta el 15 de abril de 2016

‘Solcades’ es un conjunto dinamizador de varias disciplinas que giran entorno a una misma idea. Obra gráfica, instalación, libro de artista e incluso una acción performática, son los enclaves que la artista utiliza para poner en valor a la mujer desde una perspectiva que podría resultarnos muy cercana. Mezclando técnicas de grabado como el grabado calcográfico, la litografía, el linograbado o la xilografía, Planells consigue crear texturas que hacen de su estética algo reconocible.

Tomando la premisa de que las mujeres han sido, desde siempre, las responsables de aportar alimentos y cuidados a los hijos, María José Planells forma un discurso de visibilización de este papel. Una verdad que ha sido, en muchas ocasiones, olvidada y menospreciada. De este modo, tomando como referencia próxima a las mujeres de L’Horta de Valencia plantea un recorrido expositivo en el que desea crear una dualidad continua entre el cuerpo humano y la naturaleza. De ahí que prácticamente todas sus piezas posean ese carácter natural que se ve claramente reflejado en obras como ‘Celular I’ (2016) o ‘Petjada arrel’ (2014).

'Celular I' (2016) Litografía. Imagen cortesía de la galería.

‘Celular I’ (2016) Litografía. Imagen cortesía de la galería.

El título de la exposición se toma de una de las piezas centrales, ‘Solcades’ (2016), que podría resumir perfectamente el doble significado de toda la exposición. Dicha pieza se compone de una litografía y fotolitografía que se expande por el suelo, escribiendo con tierra oscura la palabra que parece repetirse: solcades. Esta obra parece haber sido elegida para explicar el conjunto de la exposición.

Se recoge de ella un un doble significado relacionado con la palabra. El grabado, como técnica principal, lleva implícito una hendidura en el papel, un surco que, al finalizar, acabará conformando la obra. Al mismo tiempo, a raíz del sugerimiento continuo de lo agrícola que la artista no olvida en ningún momento, se forma la imagen mental de un surco de tierra que va tomando forma conforme observamos la exposición. Desde luego, la artista Maria José Planells ha conseguido dejar huella con sus leves y etéreos grabados.

'Solcades' (2016) Litografía y fotolitografía. Imagen cortesía de la galería.

‘Solcades’ (2016) Litografía y fotolitografía. Imagen cortesía de la galería.

María Ramis

Harddiskmuseum, el museo de arte intangible

Harddiskmuseum, de Solimán López
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Los artistas visuales tienen un lugar destacado en esta sociedad, existen lugares y espacios donde pueden expresarse, decir lo que creen, lo que piensan: el mundo los mira, pero, ¿qué tipo de arte refleja nuestro tiempo?

Vivimos en una realidad en la que existe un sinfín tanto de intereses como de oportunidades; y para interactuar en ella utilizamos la creatividad como medio para resolver los problemas que se nos presentan. Como nos recuerda Nietzsche en su obra, necesitamos la estética para no sucumbir ante la realidad.

Los museos son una fuente inagotable de información donde podemos acceder a la contemplación y al disfrute de obras de arte únicas, genuinas, producto del pensamiento y la actividad de los artistas. En los espacios museísticos podemos contemplar el presente y el pasado de la historia humana a través del arte. Tenemos museos clasificados por temáticas, estilos, períodos de tiempo, etc.; de este modo podemos contemplar la línea de tiempo humana a través del arte.

Pero ¿dónde se expone el arte intangible? El Harddiskmuseum está especialmente creado para albergar obras de arte intangibles, un museo creado por un artista, donde el arte digital y lo efímero -efímero como puede serlo el concepto de un bit, que no tiene color, ni tamaño ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz- se expresan en toda su amplitud. Obras creadas por medio de un código, de tipo binario, a base de ceros y unos, donde bits y pixeles se combinan para crear nuevos conceptos artísticos ampliando las fronteras del arte. Esto es lo que se respira, por ejemplo, en las obras de Solimán López, que no por proceder -entre otras cosas- de un lenguaje en código binario, sus obras tengan frialdad ni sentido de lo humano, todo lo contrario.

Código binario.

Cereos y unos son parte del código binario. Imagen capturada de Internet.

En palabras de Solimán López http://solimanlopez.com/ -artista y director de ESAT LAB- el laboratorio de la Escuela Superior de Arte y Tecnología www.esat.es: «El harddiskmuseum no divaga en un desierto de propuestas alternativas, sino que se suma al arte urbano, efímero, net-art y otros soportes para dialogar sobre este organigrama del arte y la sociedad. Abrir una línea confusa entre la figura del artista, la del museo, la de los presupuestos de cultura, la de la sociedad del conocimiento, la de la memoria, el starsystem del arte y, por qué  no, entretejer nuevos modelos expositivos, participativos, creativos y productores de ideas y reflexión».

En el Harddiskmuseum (HDDM) nos encontramos con obras de arte digitales, recientes -si contamos el poco tiempo que los artistas disponen de esta tecnología, más asequible que en sus comienzos-, obras creadas por medio de computadoras. Sabemos cómo finalmente internet ha cambiado el funcionamiento del mundo, pero antes de ello las imágenes realizadas con ordenadores también han influido en el mundo, en este caso, en el mundo del arte.

Las posibilidades que nos presenta la tecnología informática son infinitas, hoy día crear por medio de la combinación de software y hardware nos permite desarrollar un nuevo lenguaje visual donde los artistas se expresan. Lo digital es el código de comunicación común a todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas. En comparación con otros medios de expresión artística, el ordenador se ha convertido en un instrumento que ha transformado nuestra sociedad y cultura como no lo ha hecho ningún otro en las últimas décadas.

El Harddiskmuseum pretende además reflexionar al respecto de la idea de convertir un museo en sí mismo en obra de arte, en instalación interactiva y obra colectiva, donde cada individuo y actor del mencionado organigrama del arte, desarrolla su mismo trabajo en torno a una propuesta artística, porque el disco duro no entiende de contenidos, sólo abre su memoria para que sea impregnada de buenas o malas ideas. Según nos dice el creador del museo.

Harddiskmuseum.

Vista frontal del Harddiskmuseum.

La observación de las obras en el HDDM se realiza de forma presencial, física. Así como algunas obras de arte creadas por la humanidad viajan en satélites para exponer al universo la creatividad del ser humano, en el caso del museo de arte intangible, las obras se exponen en pantallas; el soporte natural de los artistas que crean por medio de ordenadores: los futuros Miró, Velázquez, Dalí o Goya.

Por medio de unas carpetas que el espectador deberá tocar se visualizará la obra; imagen que será proyectada en una pantalla, como si hubiera sido pintada en un lienzo. En este aspecto el museo es convencional: hay que ir hasta él para ver las obras que allí se alojen, pero la experiencia sensorial, la contemplación de la obra y la emoción que nos depare, será distinta, inédita, actual, moderna o futurista -moderna tanto como lo es la tecnología de que disponemos-. Aunque su contenido es digital, la estructura del museo -el disco duro- es analógica, está creado con átomos. Su arquitectura y sus partes están compuestas de acero, plástico, etc.

Según Gilles Lipovetsky, «en la era hipermoderna, ser artista no es sólo crear obras con la esperanza de que se reconozcan en el futuro, sino también comunicar una imagen, figurar en el “Kunst Kompass”, estar cada vez más presente y ser cada vez más hipervisible en el mercado mundial del arte».

Manifiesto intangible.

Portada del Manifiesto Intangible de Solimán López.

Vivimos en un mundo globalizado, en pocos años hemos pasado de vivir únicamente en un mundo analógico, sólo compuesto de átomos, a vivir también (porque lo analógico no murió) en un mundo digital. Átomos y bits hoy día interactúan permanentemente diseñando el mundo actual donde vivimos. Lo digital ha convertido la imagen en un texto no convencional que, convertido en viral, se funde en el alma de lo global. Sepamos cómo movernos en este mundo en el que los bits son los protagonistas.

Según la web del HDDM http://harddiskmuseum.com/ el equipo del museo está formado por artistas, diseñadores, pedagogos, críticos, comisarios y profesionales del mundo del arte, la cultura y la educación que ponen a disposición del mundo una nueva herramienta de apoyo y difusión.

La repercusión que ha tenido en prensa escrita, redes sociales, revistas digitales y medios de comunicación ha sido muy completa y amplia; El Mundo, Europa Press, Makma, Revista Gràffica, Arteinformado, Informativos Telecinco, Madrid Press, Yahoo, Bonart, Radio Onda Cero, etc. han sido algunos de los medios -entre más de 30- que se han hecho eco de la noticia difundida a mediados del mes de junio por la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) http://www.plataformadeartecontemporaneo.com

Muchas de las obras del HDDM nos invitarán a la reflexión y al pensamiento. El museo se presentó en sociedad en el mes de Septiembre del 2015 en la Galería Punto, Valencia. El nombre de la exposición sugiere la cualidad de su contenido: líquido.

Alejandro Macharowski

 

Un MuVIM para comérselo

Quique Dacosta. Paisajes Transformados
MuVIM
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 29 de noviembre

Como apuntó Paco Molina, director de MuVIM, “la gente se extraña de que no haya recetas”. Y no las hay en la exposición Quique Dacosta. Paisajes Transformados, porque el universo del cocinero asentado en Denia (Alicante) va más allá del escueto corolario de ingredientes con los que preparar un plato de comida. Es un universo repleto de olores, sabores, texturas y formas que trascienden la simple deglución de alimentos para alcanzar la categoría de arte. Por eso está en el MuVIM hasta el 29 de noviembre, después de que haya sido prorrogada un mes su exhibición que tenía previsto concluir el 27 de septiembre.

Quique Dacosta en su exposición. Fotografía de Raquel Abulaila, cortesía del MuVIM.

Quique Dacosta en su exposición. Fotografía de Raquel Abulaila, cortesía del MuVIM.

Algunos dirán que se exagera metiendo en un museo la gastronomía. Pero la sociedad del bienestar, en su punto álgido, hace ya tiempo que viene considerando el acto de comer una cuestión estética. De manera que una vez superada la subsistencia, en aquellos lugares que tienen tamaña suerte, se busca alcanzar la plétora de los sentidos por vía no sólo oral, sino también visual, táctil e incluso auditiva. De todo ello se hace cargo la exposición de Quique Dacosta mediante paneles explicativos, escenografías, videos, fotografías de Sergio Coimbra y reproducciones de algunos platos.

El proceso creativo del famoso cocinero se enmarca en tres paisajes relacionados con su singular actividad culinaria: el Montgó, la Marjal de Pego y el Mediterráneo. Del primero derivan una infinidad de aromas; del segundo, su inigualable arroz, y del tercero, la gamba roja como uno de sus productos estrella. Tres grandes fotografías, medio estáticas medio dinámicas, alusivas a esos tres espacios de referencia reciben al visitante nada más acceder a la exposición. Luego, una especie de túnel ideado a modo de ‘Tránsito espiral’, va mostrando ese proceso creativo ligado a territorios transformados en estados de ánimo.

Fotografía de Quique Dacosta en la exposición del MuVIM.

Fotografía de Quique Dacosta en la exposición del MuVIM.

Quique Dacosta lo recordó el día de la inauguración: “Con el lenguaje de la cocina cuento mi vida y mis recuerdos”. En lugar de utilizar los platos, que también, el chef valenciano se sirve de las paredes del túnel construido en el interior del MuVIM, para desplegar toda esa imaginación culinaria que le ha valido el título de doctor honoris causa en Bellas Ares, amén de sus tres estrellas Michelín por el restaurante que posee en Denia.

Comisariada por Beatriz García, de QB Arquitectos, en colaboración con el Estudio 2E+1L, Quique Dacosta. Paisajes Transformados es una exposición recreativa del alto valor alcanzado en los últimos años por la gastronomía en manos de cocineros artistas. Aquí no es que esté señalado como peyorativo lo de comer con los ojos, sino que es condición indispensable para adentrarse en el universo creativo de Quique Dacosta. Basta para ello detenerse en la reproducción de platos como Salmonetes azafrán Mark Rothko, Cuba libre de foie, Ostra Guggenheim o La gamba [roja de Denia], para entenderlo. También las 43 fotografías de Coimbra ayudan, y de qué forma, a consumir por la vista el universo de formas, colores, sabores y olores de Dacosta. La gastronomía convertida definitivamente en un nuevo espectáculo.

Fotografía de uno de los platos de Quique Dacosta en la exposición del MuVIM.

Fotografía de Sergio Coimbra de uno de los platos de Quique Dacosta en la exposición del MuVIM.

Salva Torres

La autenticidad siniestra de José Hernández

José Hernández
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 6 de septiembre, 2015

José Hernández, lo recordó Manuel Chirivella, era un pintor del “soñar despierto”. De manera que cabría entroncarlo con el movimiento romántico, allí donde éste se hace cargo de la irrupción de lo siniestro como fenómeno estético allá por el siglo XIX. Romanticismo que viene a su vez a dar voz a todo aquello que la Ilustración, en tanto discurso de la racionalidad científica, negaba. De ahí que José Hernández (Tánger, 1944, Málaga, 2013) pintara despierto los sueños que sin duda nos atemorizan. La objetividad exacerbada de la vigilia dándose paradójicamente la mano con la no menos intensa visión subterránea de los sueños. ¿O habría que decir, para ser más exactos, pesadillas?

Obra de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Obra de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Porque en José Hernández se aprecia el encuentro, después de todo, de ambas tendencias disociadas de la mente humana. Por un lado, cierto naturalismo extremo, que se puede ver en la proliferación de extraños bichos y monstruos tan propios de la literatura fantástica. Y, por otro, cierto desgarro existencial, sin duda proveniente de esa misma pasión por alcanzar las capas más profundas del inconsciente. No es extraño, por ello, que ‘La metamorfosis’ de Kafka sea uno de los libros ilustrados por Hernández y, sin duda, de los mejores.

Obras de José Hernández en el Centro del Carmen.

Obras de José Hernández en el Centro del Carmen.

Los artistas como José Hernández no se encuentran cómodos en los juegos de seducción y comunicación que ahuyentan lo real de la experiencia humana, para ofrecernos a cambio una visión reconfortante de nuestro paso por la tierra. Frente a esos otros discursos más amables de la lógica comunicativa o el glamour publicitario, Hernández contrapone el áspero acercamiento a la vida corrupta que el tiempo inexorablemente impone. Lo auténtico, parece decirnos José Hernández con su obra, se encuentra próximo a lo siniestro, nunca cerca de la almibarada realidad.

Ópera veneciana, de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Ópera veneciana, de José Hernández. Centro del Carmen y Fundación Chirivella Soriano.

Esta práctica artística, que sin duda entronca igualmente con la prolongación del romanticismo que supuso la emergencia de las vanguardias, tiene mucho que ver con ese soñar despierto antes aludido. José Hernández, del que su viuda Sharon Smith dijo que trabajaba diez horas diarias en su estudio, se limitaba a plasmar lo que su mente afloraba durante su apasionada vigilia. De manera que más que interpretar los sueños que cristalizan en su premiada obra, lo que Hernández hace es dejar que estos emerjan a borbotones para captarlos al vuelo en estado de hipnosis.

Memoria meteorológica, de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

Memoria meteorológica, de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

El Centro del Carmen del Consorcio de Museos y el Palau de Valeriola de la Fundación Chirivella Soriano han tenido que sumar sus espacios para acoger tamaña cantidad de seres monstruosos, a mitad de camino entre el sueño de la razón y su pesadilla siniestra. Más de 150 obras, entre las de su primera etapa (acogidas en Valeriola) y las realizadas a partir de los 80 (en el Carmen), que dan cuenta del desgarro existencial que provoca el encuentro de ambas exacerbaciones: la realista científica y la surrealista romántica.

Privilegios deshidratados, de José Hernández. Centro del Carmen.

Privilegios deshidratados, de José Hernández. Centro del Carmen.

Pinturas, dibujos, ilustraciones, carteles, esculturas y diseños de escenografías teatrales (conoció a Bacon, Buñuel, Ginsberg, Kerouac y Orson Welles, entre otros), que dejan espléndida huella del quehacer artístico del que fuera, con todo merecimiento, Premio Nacional de Artes Plásticas en 1981. Un quehacer basado en la autenticidad que, al estar ligada al horror, daría pie a otra historia no menos apasionada acerca de lo siniestro como destino del arte vaciado de dimensión simbólica. José Hernández la promueve con su obra inquietante y sin duda fantástica en todos los sentidos.

Detalle de una de las obras de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

Detalle de una de las obras de José Hernández. Cortesía del Centro del Carmen.

Salva Torres

Estreno en Valencia de Globe Story

Globe Story, de Jorge Padín
Produce: El Perro Azul (La Rioja)
Sala Russafa
C / Dènia, 55. Valencia
Sábado 25 (20.30h) y domingo 26 de abril (19.00h).

Esta semana, Sala Russafa acoge el estreno en la Comunitat Valenciana de ‘Globe Story’, un sorprendente homenaje al cine mudo que tiñe de color sepia el escenario y al que acompaña la música creada por la pianista Elena Aranoa para contar con ternura y mucho humor una historia de amor sencilla, alejada de artificios, que navega entre las emociones de lo cotidiano.

Esta propuesta de la compañía riojana El Perro Azul comienza en el instante en que surge el flechazo al conocerse Greta y Max. A partir de entonces, el espectador asiste en primera persona a los momentos más importantes de su vida en común: se casan, se van en crucero de luna de miel, tienen un hermoso bebé, bailan, ríen, lloran… Y todo ello sin una sola palabra, pero con una rítmica y pegadiza melodía de piano que se convertirá en la banda sonora de sus vidas.

Imagen de Globe Story, de Jorge Padín, producción de El Perro Azul. Sala Russafa.

Imagen de Globe Story, de Jorge Padín, producción de El Perro Azul. Cortesía Sala Russafa.

Echando mano de una cuidada estética ambientada en los principios del siglo XX y de un impactante lenguaje gestual, sello de la compañía riojana, la puesta en escena es capaz de emocionar y hacer reír a carcajadas a espectadores de todas las edades.

Jorge Padín escribe y dirige esta pieza llena de creatividad, en la que con dos escaleras, un baúl y un montón de globos, los actores Gema Viguera y Fernando Moreno transportan al espectador a playas, océanos, montañas y jardines para vivir la emoción, la diversión y la aventura que supone enamorarse (y mantenerse enamorado).

Escena de Globe Story, de El Perro Azul. Sala Russafa

Imagen de Globe Story, de El Perro Azul, dirigida por Jorge Padín. Cortesía Sala Russafa.

Fuembuena y la industria del ocio

Holidays, de Jorge Fuembuena
Galería Mr. Pink
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 30 de abril, 2015

‘Holidays’ es un work in progress en el que Jorge Fuembuena plantea una interrogación sobre los lugares de ocio y el control que es ejercido en esos escenarios turísticos donde acude la gente a la búsqueda de nuevas experiencias en su tiempo libre.

Para ello, ha viajado a los países nórdicos (Islandia y Finlandia) y a otros del área mediterránea. Escenarios idílicos que, mas allá de su apariencia de lugares de libertad, encierran normas de control y regulación que obedecen a estrategias dictadas por las infraestructuras turísticas de los respectivos países.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición 'Holidays'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición ‘Holidays’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Concentrándose en lugares de mar y montaña, emplazamientos de gran belleza que animarían a una contemplación íntima y solitaria, estas imágenes nos plantean precisamente la tensión existente entre la experiencia individual de los lugares y su imposibilidad al  haberse convertido éstos en objetivos de explotación turística.

Fuembuena lleva a cabo una exploración de esos paisajes naturales sometidos a la industria del ocio -y a otro tipo de industrialización- que choca con el estereotipado reclamo de las “postales turísticas”, y pone así de manifiesto el proceso contemporáneo de desromantización del paisaje natural y la consecuente nostalgia que su visión provoca.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición 'Holidays'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición ‘Holidays’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

En el mundo actual, la posibilidad de llegar a los lugares más recónditos del planeta, en esos viajes organizados, atestados de gente, impide la contemplación y por tanto hace difícil hoy la experiencia estética individual. Lejos queda de nuestro mundo esa extraordinaria imagen del ‘Caminante sobre el mar de nubes’, pintada por el artista romántico alemán Caspar David Friedich en 1817-1818.

La imagen de ese caminante solitario contemplando la inmensidad del paisaje, absorto en su sublime belleza, de espaldas al espectador, ha sido sustituida en nuestro tiempo por esta otra de los tropeles de gente que nos encontramos en todos los lugares del mundo.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición 'Holidays'. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Fotografía de Jorge Fuembuena en la exposición ‘Holidays’. Imagen cortesía de Galería Mr. Pink.

Rosa Olivares

Entre el estar y el ser de Ingrid Wildi

Entre el estar y el ser, de Ingrid Wildi Merino
Aural Galería
C / Labradores, 17. Alicante
Inauguración: sábado 21 de febrero, a las 20.00h
Hasta el 4 de julio de 2015

‘Entre el estar y el ser’ es un proyecto concebido por la artista chilena, radicada en Suiza, Ingrid Wildi Merino, siendo su primera muestra individual en España que tendrá lugar en la Galería Aural. Esta exposición reúne dos instalaciones de índole político-social. La primera instalación consiste en una reflexión sobre la identidad regional de los pobladores del norte de Chile, lugar con el que la artista posee un lazo familiar. En la muestra se refleja la auto-representación del sujeto del norte chileno sobre su idiosincrasia y cómo ésta finalmente funciona en relación al sistema neoliberal mundial. La obra evidencia cómo el paisaje del norte de Chile es el resultado de una historia económica y política, conectada a intereses mundiales, que datan de la época de la revolución industrial europea.

Cartel anunciador de la exposición de Ingrid Wildi Merino en Galería Aural.

Cartel anunciador de la exposición de Ingrid Wildi Merino en Galería Aural.

En este trabajo la artista da cuenta de su concepto de Arquitectura de las Transferencias, tanto teórico como estético. Dentro del concepto de Arquitectura de las Transferencias se exponen las relaciones geoeconómicas y geopolíticas entre los países del Sur y el Norte del mundo, donde se produce el usufructo por parte de los sistemas neoliberales, instalados en buena parte del mundo a través de golpes de Estado y/o políticas de infiltración colonial.

Este sistema de transferencias económicas y simbólicas se ha emplazado en los lugares apetecidos para la extracción de todo tipo de materias. Tal intervención es realizada por los poderes hegemónicos de la globalización bajo nombres como “ayuda al desarrollo económico y cultural” o “construcción de progreso”. Bajo su concepto de “Arquitectura de transferencias”, de Ingrid Wildi Merino, se exponen las narraciones de los pobladores, donde percibimos la genealogía de los procesos económicos y sociales para la extracción de materias como el cobre en el norte de Chile, que luego es enviado a los países desarrollados.

Obra de Ingrid Wildi Merino perteneciente a su serie Arquitectura de las Transferencias, para la exposición 'Entre el estar y el ser'. Cortesía de Galería Aural.

Obra de Ingrid Wildi Merino perteneciente a su serie Arquitectura de las Transferencias, para la exposición ‘Entre el estar y el ser’. Cortesía de Galería Aural.

Al mismo tiempo, estas narraciones describen la llegada desde Suecia de materia tóxica con alto contenido de plomo y arsénico, para ser depositada en la misma región. Este tipo de transferencias en el mundo, sucede gracias a los intereses de la globalización, que repite las mismas estrategias coloniales que siempre ha ocupado. Así el sistema neoliberal promueve lo que llama “progreso”, a cambio de la “muerte a la vida”. La segunda instalación consiste en una coreografía para siete voces. Para construir esta coreografía Ingrid Wildi Merino le pidió a los participantes del Grupo Decolonial de Berlín que eligieran algunas frases del libro de Santiago Castro-Gómez “La hybris del punto cero: ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada (1750-1816)”.

La compilación de estas frases se realiza desde la reflexión del libro de Santiago Castro-Gómez, donde se analiza críticamente la arrogancia de la Ilustración europea en la Nueva Granada. Se trata pues de un discurso crítico que busca desnudar la realidad colonizadora tanto material como simbólica. La obra busca reconocer que también hay una explotación y extracción simbólica por parte del discurso globalizador. Esta relación se lleva a cabo transfiriendo un pensar concebido para la exterminación de las epistemes locales, apropiándose de geografías culturales y económicas con el fin de alimentar a las epistemes eurocéntricas hegemónicas. Este trabajo se define a través de una visión historiográfica crítica desde la perspectiva del Sur sobre las referencias epistemológicas locales.

Este conjunto de voces del Sur, disonantes respecto a la aspiración del discurso neoliberal, reúnen tanto los relatos locales de los habitantes del norte de Chile como los relatos teóricos decoloniales que desnudan los sistemas globalizadores, en un total de 99 retratos de personalidades que, tanto en la historia como en la actualidad, juegan un papel importante para los discursos descolonizadores.

Obra de Ingrid Wildi Merino. Imagen cortesía de Aural Galería.

Obra de Ingrid Wildi Merino. Imagen cortesía de Aural Galería.