Las galerías valencianas se vuelcan en ARCO’17

Feria ARCO Madrid 2017
Galería Luis Adelantado, Galería Rosa Santos, Espai Tactel, Galería Aural y Espai Visor.
Del 22 al 26 de febrero de 2017

Otro año más, la gran cita del arte contemporáneo español regresa a Madrid con un sinfín de propuestas que probablemente nos sorprenderán. Seguramente los grandes medios se harán eco de esa “obra” controvertida alejada de lo que es el arte contemporáneo español real. Al ver, leer o escuchar estas noticias quizás muchos se pregunten cuál es realmente el peso del galerismo valenciano en esta importante cita. Nos complace afirmar que, a pesar de la crisis económica y de las pocas facilidades existentes en nuestro país para el fomento del coleccionismo, la Comunidad Valenciana se mantiene a flote como puede y se caracteriza por exhibir obras de artistas de calidad.

Es por ello quizá que la ya veterana en la feria y referente de la ciudad de Valencia, la galería Luis Adelantado, dice querer explorar con la representación elegida la magnitud del arte contemporáneo. Todo un reto que solventa con una amplia exposición de un total de trece artistas. Por tanto, en la puesta en escena lucirán sus ya clásicos Luis Gordillo, Rubén Guerrero, una nueva escultura de Mathieu Mercier titulada ‘The King, his Lovers and their Bastard’, y por supuesto, el gran contrafuerte de la temporada pasada que fue Darío Villalba. De él, en una suerte de ejercicio histórico, se expondrán sus conocidos ‘Encapsulados’ y algunos de los ‘Documentos básicos’ de los 70.

La presencia extranjera acontecerá a través de las piezas escultóricas de Marius Engh, Gonçalo Barreiros y Yann Sérandour; las pinturas elegidas serán las de Camila Oliveira Fairclouhg y también podrán verse obras de las exposiciones actuales de Ting-Ting Cheng y Folkert de Jong. La apuesta española reside en el arte de Irma Álvarez-Laviada, en los jóvenes andaluces Fuentesal & Arenillas y en el pintor valenciano Álex Marco cuya obra ‘La hora loca de los gatos’ pudimos disfrutar en la creativa Boiler Room el pasado año 2015.

Obra de Mathieu Mercier titulada 'The King His Lover and Their Bastard'. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

Obra de Mathieu Mercier titulada ‘The King, His Lover and Their Bastard’. Imagen cortesía Galería Luis Adelantado.

Más artistas españoles y sobre todo una mayor presencia femenina podrán disfrutarse en el stand 9E13, el correspondiente a la también habitual galería Rosa Santos. Obra de la reconocible Greta Alfaro, la característica teatralidad de Mira Bernabéu, las imágenes entrecruzadas de memoria histórica de la investigadora María Ruido o las esculturas de Elena Aitzkoa son parte del recorrido planteado por la galería. La obra visual de la premiada Andrea Canepa y el discurso contracultural y feminista de la italiana Chiara Fumai completan el elenco de mujeres artistas. El fundamental duotono de Chema López, los dibujos del barcelonés Xisco Mensua y las reflexiones entre espacio y poder de Xavier Arenós cierran el seguro exitoso muestrario de Rosa Santos.

La lista de artistas por la que apuesta Espai Visor es también muy amplia y combina los esfuerzos de contraposición entre la escena artística española y el arte de otros países europeos en la línea en la que la galería ha estado trabajando en los últimos años. Así, podrán adquirirse piezas de Ángeles Marco, Bleda y Rosa, Braco Dimitrijevic, Esther Ferrer, Françoise Janicot, Lea Lublin o el mural ‘Archivo Casa Ena’ de Patricia Gómez y María Jesús González, pieza que rescata la memoria a través de partes del susodicho hogar. Destacan los ‘Proyectos Especiales’ de Katalin Ladik, Endre Tót y Tamás Szentjóby. ‘Proyectos Especiales’ es el término que se refiere a obras de gran formato, de corte museístico que hacía mucho que no se veían por la feria. De hecho, Carlos Urroz califica a estas decena de piezas seleccionadas de “ambiciosas y arriesgadas” y que simbolizan un nivel de recuperación de la feria.

Pieza de Chiara Fumai. Imagen cortesía Galería Rosa Santos.

Pieza de Chiara Fumai. Imagen cortesía Galería Rosa Santos.

La alicantina galería Aural amplía su stand hasta casi el doble que en otras ediciones presentando a ocho artistas a través de los cuáles han querido crear un proyecto en el cuál se incida en una reflexión sobre conceptos y planteamientos muy diversos basados en la investigación, la experimentación y el pensamiento crítico. El hilo conductor de su stand se sostiene en grandes figuras de la escena contemporánea, como la galardonada y Premio Nacional de Artes Plásticas, Concha Jérez, y también en las obras tipo libro de la reconocida Anna Bella Geiger, que desde luego exploran los discursos de esta gran artista cuya andadura comenzó en la Brasil de los años 70. También en representación del panorama latinoamericano, y enlazando con el país invitado de esta edición de ARCO, podrá escucharse y verse ‘Los invisibles’ de Ingrid Wildi Merino, una pieza audiovisual que pone su atención sobre la actual problemática de los inmigrantes y el territorio, así mismo la sonora instalación de Máximo González versa sobre el acto cotidiano de pasear y no dejará impasible a aquel la experimente.

‘La isla parlante’ de Isaac Montoya es otra de las obras con una clara intención política en las que se incide, la fotografía de Javier Vallhonrat, la reflexión sobre la imposibilidad de la imagen estética de José Maldonado o el trabajo conceptual y postminimal, aunque imposible de serializar, del zaragozano Fernando Sinaga que indaga y resalta la filosofía de Voltaire, clausuran el amplio coloquio visual (y sonoro) de la galería Aural.

Obra de Máximo González titulada 'Partitura'. Imagen cortesía Galería Aural.

Obra de Máximo González titulada ‘Partitura’. Imagen cortesía Galería Aural.

Por último, Espai Tactel se estrena en este ARCO 2017 con dos jóvenes promesas cuyos nombres no dejan de escucharse en los últimos meses. La alcoyana Rosana Antolí crea auténticas coreografías con sus geometrías, mientras que Fito Conesa experimenta con la comunicación, la música y el video.

Tras este exhaustivo análisis podemos afirmar que las galerías valencianas resaltan con sus propuestas el valor del video, de la escultura y también la confianza en la capacidad de las jóvenes promesas. Debemos valorar el impetuoso esfuerzo que hacen las galerías de la Comunidad Valenciana por no fallar, año tras año, a una feria que cada edición parece centrarse más en el mercado internacional, descuidando el nacional. Tampoco se puede ignorar los retos que han de afrontar para mostrar, en un breve espacio en forma de escaparate, todo el trabajo que temporada tras temporada exige tiempo, rivalidades y sobre todo muchísimo amor por la profesión.

María Ramis

El Este que protestó

‘Poética y política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara’
Comisariado por Emese Kürti y Mira Bernabeu                                                                                    Gábor Altorjay, Dóra Mauer, Tamás Szentjóby, Katalin Ladik, Bálint Szombathy, Feren Ficzek, Károly Halász, Pinczehely Sándor y Endre Tót
Espai Visor
C/ Carrasquer 2, Valencia
Hasta el 16 de septiembre de 2016

El título de la exposición no deja lugar a dudas. La neovanguardia húngara ha entrado en Espai Visor para que podamos aprender la manera en la que surgió y se desarrolló este movimiento artístico en Hungría. Bien es sabido que, al igual que ocurrió primero con las vanguardias, también los movimientos posmodernos se fueron extendiendo por causa y razón de la creciente globalización, algo que se acentúa si atendemos a la posición geográfica de Hungría. Junto con la situación geográfica, el contexto histórico es otra de las claves que llevaron a los artistas de la época a romper con la situación. No es de extrañar que fuera su deseo de imitar las tendencias de las vanguardias internacionales.

A pesar de todo, el resultado posee una personalidad propia reconocible. Será durante los años centrales de la década de los sesenta cuando empiecen las primeras acciones, aquellas que marquen el inicio de una cambio en el panorama artístico de la época. Para la exposición en Espai Visor se han seleccionado una serie de piezas de un total de nueve artistas, los más representativos. La muestra ha sido llevada a cabo gracias a la colaboración con acb Gallery, una galería afincada en Budapest cuya principal misión es dar a conocer en territorio nacional e internacional la neovanguardia húngara.

Es clave a la hora de enfrentarse a esta exposición no olvidarnos del contexto posbélico, anterior a la caída del Muro de Berlín, que se vivía en Hungría durante los años 60. Hasta prácticamente 1990, Hungría vivió bajo un gobierno comunista adscrito a la Unión Soviética pero acontecimientos como la revolución de 1956, auguraban un claro descontento de la población frente a la situación política. Es así que el primer happening que se celebró en el país fue el de Gábor Altorjay y Tamás Szentjóby en 1966, titulado ‘The Lunch. In memoriam Batu Khan’ y que acabó en un gran escándalo donde tuvo que intervenir la policía. Tomando como base este primer happening, la exposición se articula para mostrar la obra de estos y más artistas.

'Private broadcast' 1974-5. Károly Halász. Fotografía: María Ramis.

‘Private broadcast’ 1974-5. Károly Halász. Fotografía: María Ramis.

Tras el happening del 66, Gábor Altorjay se trasladó a Alemania Oriental donde se integró en el movimiento accionista. Su poética se enmarca dentro de un total rechazo tanto al capitalismo como al comunismo del este. Las protestas de Mayo del 68 marcaron muchas de sus producciones, y prueba de ello es una serie de fotografías de un anti-evento organizado por él y sus compañeros del círculo representado por Wolf Vostell.

Además de la fotografía, también destacan otras piezas de Altorjay, como una escueta escultura o un manifiesto de intenciones. Tamás Szentjóby, representa el tipo de artista que no pudo salir del país por lo que su producción se establece totalmente dentro  del panorama artístico húngaro. Contribuye así con sus poemas visuales dibujados y en forma de collages a lanzar propuestas sobre cómo cambiar la realidad. Szentjóby se convirtió en un auténtico icono del underground húngaro por su participación en acontecimiento Fluxus.

Las obras que podemos ver de Dóra Mauer, en cambio, resultan más enigmáticas. La abstracción derivada del diseño gráfico se encuentra presente en las piezas que se muestran en la galería. Mauer formó parte de la neovanguardia, inmortalizando en ocasiones las acciones que llevaban a cabo, en cambio, en lugar de seguir con una línea tan crítica, decidió dirigir su obra hacia un arte más conceptual. Estas obras de mitad de los años 70 son claves para entender la evolución que le llevó a la fotografía.

'Poetry-language' 1977 Bálint Szombathy. Fotografía: María Ramis.

‘Poetry-language’ 1977 Bálint Szombathy. Fotografía: María Ramis.

Bosch+Bosch Group fue un colectivo conformado por Katalin Ladik, Bálint Szombathy y otros artistas yugoslavos. En la exposición podemos ver muestras artísticas de ambos, Szombathy como teórico del grupo investigaba la vanguardia clásica para crear nuevas propuestas políticas visuales. En ‘Lenin in Budapest’ por ejemplo, queda patente una de las características más importantes de su trabajo artístico: es un artista que usa la política para crear una estética relacional, donde los iconos son aquellos fácilmente reconocibles por su actualidad. Ladik, en cambio, se consagró por ser la primera artista del país en reflexionar sobre cuestiones de género a través del uso del cuerpo. Se pueden ver una de sus piezas más conocidas ‘Blackshave Poem’, un especie de striptease negativo el cuál realizó para reivindicar el no-género. La artista es reconocida por su poesía fónica.

No podía faltar el enfoque de la Bauhaus en una Hungría que tanto deseaba de abrir sus fronteras. Esta influencia se reconoce durante el recorrido de la mano de los artistas como Feren Ficzek, Károly Halász y Pinczehely Sándor. No cabe duda de esto cuando observamos ‘Chair’ de Ficzek, con la geometría y el juego de sombras característico. Aunque no solo se reflejan en la estética, sino también en la política, sino solo cabe casi tropezarse con ‘La piedra del proletariado’ de Sándor, una instalación de profunda crítica al socialismo.

En el último rincón de la galería, se nos presentan las últimas piezas que harán encajar el puzzle. Las impresiones de Endre Tót casi que han dejado atrás la visualidad, para convertirse un puro poema. Breves frases acompañan postales, dibujos y fotografías; o quizá sea más seguro el proceso contrario. Su protesta deja de lado lo sombrío para responder a la crítica del estado totalitario con grandes dosis de ironía. A pesar de que su obra ha evolucionado hacia movimiento como el Mail Art, en la muestra podemos ver el germen de su concepción poético-política.

Una de las piezas de Endre Tot. Fotografía: María Ramis.

Una de las piezas de Endre Tot. Fotografía: María Ramis.

Termina así el viaje por la Europa del Este de los años 60 y 70. Es todo un reto compendiar tanta producción surgida a raíz de los acontecimientos históricos en un espacio relativamente reducido, por lo que la selección de las piezas han sido compendiadas para ofertar al espectador una visión panorámica de la situación. A pesar de lo denso que pudiera parecer, podemos ver breves guiños, microhistorias de una temporada convulsa, y que, como siempre ocurre con el arte, esconden toda una lección histórica.

María Ramis