Un reino de Liliput a lo grande

Lil.liput, de Roberto García. L’Horta Teatre
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Sábado 18 y domingo 19 de junio de 2016

Lil·liput es una isla, un pequeño mundo sospechosamente parecido al nuestro, que observan desde lo alto dos nubes, madre e hija. Éste es el punto de partida de un espectáculo de trama sencilla, pero con una innovadora puesta en escena y aura mágica, que L’Horta Teatre estrena en Valencia este fin de semana. El próximo 18 y 19 de junio Sala Russafa acoge dos pases (el primero en valenciano y el segundo en castellano), dentro de la programación del Festival Tercera Setmana.

La veterana compañía valenciana, con más de 40 años de trayectoria, continúa su línea de investigación de nuevos lenguajes escénicos en Lil·liput, una propuesta para público familiar que incluye un concierto participativo, un laboratorio sonoro y música electrónica en directo porque no todo va a ser nanas y canciones tradicionales cuando nos dirigimos a los niños.

Escena de Lil.liput, de Roberto García. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Escena de Lil.liput, de Roberto García. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Queríamos romper algunas convenciones respecto al teatro familiar. Nos apetecía jugar con la electrónica para ofrecer una música actual, divertida y llena de ritmo, que encaja perfectamente con los chavales. No siempre hemos de tirar por melodías dulces e instrumentos convencionales cuando trabajas con los niños porque, precisamente ellos, tienen la mente muy abierta”, afirma Roberto García creador, director y parte del equipo artístico de la pieza donde ha podido conjugar dos de sus pasiones: el teatro y la música.

Otro recelo que rompe este espectáculo es que los pequeños no pueden subir al escenario porque son incontrolables. Nada más arrancar la función, sus intérpretes, Pau Blanco y el propio García, completan el elenco escogiendo entre el público a 15 ó 20 personas que se sumarán a la puesta en escena. Ellos serán los encargados de conformar una improvisada orquesta que echará mano de instrumentos reciclados, como vasos de plástico o botellas de detergente. “Resulta curioso ver cómo los chavales se lo toman absolutamente en serio, son muy responsables con su papel, mientras que a los adultos se les pone cara de niños y disfrutan tanto o más que los pequeños”, comenta García.

Uno de los grandes atractivos de Lil·liput es que durante la representación se genera un divertido concierto participativo en el que la orquesta, formada por los propios espectadores, va aportando la percusión, mientras que los intérpretes Pau Blanco y Roberto García generan una base musical electrónica, recurriendo a la tecnología.

Cartel de Lil.liput, de l'Horta Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Cartel de Lil.liput, de l’Horta Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Juntos componen (en directo y sobre la marcha) la banda sonora de este espectáculo que, inevitablemente, es distinta en cada representación. “Lil·liput tiene lo más genuino del teatro, el vértigo de salir a escena sabiendo que cada función va a ser completamente diferente”, afirma el director artístico de L’Horta Teatre, compañía caracterizada por incorporar innovaciones técnicas y tecnológicas en sus espectáculos. Pero siempre integradas en dramaturgia, no como un fin en sí mismas, sino como un medio para contar la historia.

“En esta ocasión, queríamos hablar de la conciencia ecológica, de la relación con nuestro entorno. Pero no desde el tono paternalista y aleccionador que se suele emplear en los espectáculos familiares, sino desde la emoción, la empatía, la diversión, la interacción  y el juego”, apunta García.

Tanto su enfoque poco convencional como las innovaciones técnicas y escénicas que propone han hecho que Lil·liput se integre en el nuevo festival de artes escénicas Tercera Setmana. Una nueva cita que nace impulsada por AVETID (Asociació d’Empreses d’Arts Escèniques del País Valencià) y con la colaboración de CulturArts, Turisme València, Diputació de València y el Ayuntamiento de Valencia, entre otras instituciones.

La compañía valora muy positivamente que esta programación, centrada en la innovación y vanguardia escénica, haya incluido propuestas dirigidas al público familiar. “Los niños son una audiencia muy inteligente, con muchos referentes y con una gran capacidad de abrirse a nuevos lenguajes escénicos porque aún no ha desarrollado los prejuicios que, a veces inconscientemente, vamos asumiendo conforme crecemos”, señala García quien destaca que en Lil·liput los espectadores tienen un papel activo porque no es espectáculo para el público, sino con el público.

Escena de Liliput. Sala Russafa.

Escena de Liliput, de Roberto García. Imagen cortesía de Sala Russafa.

 

El groove de ForQ, exclusiva en Jimmy Glass

ForQ
VII Ciclo de Verano
Jimmy Glass Jaz Bar
C / Baja, 28. Valencia
Miércoles 8 de julio de 2015, a las 20.45h

El Jimmy Glass ofrece al público una oportunidad única de conocer a uno de los grupos más modernos e impactantes del momento. Por primera vez en España, actuará ForQ, una nueva formación de estrellas asociada al movimiento de jazz fussion Snarky Puppy, con millones de seguidores en todo el mundo.

La banda, que presentará su álbum de debut homónimo, actúa dentro del VII Ciclo de Verano del club como parte de su primera gira europea que les lleva a Dublín, Londres, Manchester, París, Munich y Róterdam.

Integrantes de la banda neoyorquina ForQ. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Integrantes de la banda neoyorquina ForQ. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

La formación está compuesta por tres de los integrantes de Snarky Puppy: el bajista Michael League, líder y fundador, ganador de un Grammy; el guitarrista Chris McQuen y el baterista Jason Thomas, miembro a su vez del RH Factor de Roy Hargrove. Completa el grupo el teclista Henry Hey, componente de la contundente Rudder, banda de groove extreme en la que milita el saxofonista Chris Cheek.

SEDE EN NUEVA YORK

Con sede en Nueva York, donde no paran de ganar adeptos y llenar espacios, los de ForQ todavía conservan una voz distinta de sabor tejano, marcada por las raíces culturales de Michael League y Jason Thomas, de nuevo juntos para reavivar su empatía, forjada desde los años en que tocaban con el legendario teclista Bernard Wright.

 

Formación de la banda neoyorquina ForQ. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

Formación de la banda neoyorquina ForQ. Imagen cortesía de Jimmy Glass.

La fotografía poética de Ricky Dávila

Ibérica, de Ricky Dávila
12 Star Gallery
32 Smith Square. Londres

Con 20 retratos y 4 paisajes desembarcó en la 12 Star Gallery, en el 32 de Smith Square, ‘Ibérica’, la exposición del fotógrafo bilbaíno Ricky Dávila. En colaboración con PhotoEspaña, la propuesta forma parte del 6º festival de arte y cultura contemporánea SPAIN NOW! encabezado por el Director Artístico Antonio Molina Vázquez, con el apoyo del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y la oficina de turismo de Londres.

Como nos comentaba Ricky Dávila, “Ibérica nació en el 2007, cuando la cosa se presenta al público en la forma de un libro y una exposición. Ambos han tenido un recorrido itinerante a nivel internacional, que empezó en Latinoamérica, luego ha estado en Francia, en España hasta llegar a Londres.” Según el fotógrafo, “es un proyecto que ha quedado a medio camino entre una aproximación personal y algo con fundamento documental, en el fondo no tiene pretensiones de tesis, ni de ilustrar una sociedad que es para mí inabarcable e inexplicable en muchos sentidos. Si es cierto que lo acometí con la ilusión de poder hacer algo utilizando este territorio, esta geografía peninsular como escenario de acción, y luego tiene un fundamento de paisaje de retrato que al final es apelable al clasicismo de los géneros.”

Exposición 'Ibérica', de Ricky Dávila, en 12 Star Gallery de Londres. Imagen cortesía del autor.

Exposición ‘Ibérica’, de Ricky Dávila, en 12 Star Gallery de Londres. Imagen cortesía del autor.

Este proyecto, que el retratista califica de orgánico, no sigue un corpus claro de trabajo. “A mí me encanta adaptar la exposición a distintos escenarios. Ha tenido muchos destinos internacionales y lo que me gusta muchísimo es adaptar el trabajo a cada una de las situaciones. Estar aquí en Londres en un evento como este es un privilegio y estoy feliz además.”

Toda esa derivación poética de Ricky Dávila ha concluido con un libro que salió el 13 de octubre y una exposición titulada ‘Todas las cosas del mundo, que se inauguró el 9 de Octubre en el MAC Fenosa de Barcelona, cuyo fundamento, intención y orden de inquietudes, según el autor, es puramente poética y personal. “Mi evolución personal es esa, hay una derivación de la prosa a la poesía, de la tercera persona a la primera, todo eso explica el último de los proyectos.”

En cualquiera de los casos, continúa argumentando, “si uno hace las cosas con un poco de voluntad poética y artística hace las cosas con independencia de la coyuntura del tiempo en el que están hechas. Quisiera pensar que el trabajo tiene distintas lecturas pero el mismo valor, da igual en el tiempo en el que se vea, incluso tengo una cierta sensación de que si en fotografía las cosas están bien orientadas, el tiempo es un gran aliado. Al final este tipo de imaginarios cobran un poso y una pátina que en su momento no tenían, o si la tenían era más de actualidad. A mí me gusta ver como este trabajo evoluciona con el paso de los años, y cobra un tinte menos coyuntural.”

Ricky Dávila (derecha) durante la inauguración de su exposición 'Ibérica', en 12 Star Gallery. Imagen cortesía del autor.

Ricky Dávila (derecha) durante la inauguración de su exposición ‘Ibérica’, en 12 Star Gallery. Imagen cortesía del autor.

En concreto,  indica que su mensaje “es una visión muy personal de un entramado social que yo mismo ni me explico, que no tiene pretensiones de tesis, por eso huyo de la responsabilidad de hacer de todo esto una declaración de principios o un trabajo social. Lo cierto es que algún valor documental queda, en este juego de aprehender la realidad que tiene la fotografía nunca la alcanza del todo, algo en el tiempo va quedando de documental. Todo esto, tiene mucho más de intención particular que de tesis. En el fondo a partir del milagro de que somos individuales cada uno, de cualquiera de los retratos los explicamos todos. La condición de un buen retrato creo que es la de la empatía, que tiene lugar cuando uno fotografía a una persona, pero también cuando el espectador llega a crear vínculos con los fotografiados.”

En la exposición se mostraron los retratos que orientan al espectador con la mirada, que se alternan a paisajes desenfocados y en movimiento, como un reflejo de ese viaje geográfico y poético. Esos paisajes participan como complemento, “es una cuestión de ritmo, de oxígeno: cuando iba a inventariar el trabajo y a darle forma al libro me di cuenta de que le faltaba un poco de pauta, de tránsito y de ritmo. Entonces acabé con el corpus de retratos y, con el trabajo ya concluido, decidí hacer estos paisajes para dar una cadencia casi a modo de soneto.”

Un gran amigo de Ricky Dávila es el fotógrafo Alberto García Alix, que fue uno de los finalistas del premio Deutsche Borse Photography prize 2014 en Londres con su serie de autorretratos. Al él le une un ligamen de amistad y admiración. Al hablar de Alberto argumenta que la herencia o relación fotográfica con el leonés “no es formal, sino acerca del porqué hacemos las fotografías. Hay cuestiones muy compartidas que tienen que ver, como el documentalismo contemporáneo, el humanismo de nuevo cuño, explicar el corazón de los demás a través de la fotografía pero con claves más modernas. Con ser fotógrafo realista, que de algún modo utiliza la realidad modelándola. Esos son los puentes, para mí es un maestro humanista en el sentido más clasicista de la palabra. Todo eso es una fuente de inspiración permanente. Lo que estoy haciendo ahora tiene más que ver con el trabajo de Alberto que esto, ya que la perspectiva es diferente.”

Obra de Ricky Dávila en la exposición 'Ibérica'. La 12 Star Gallery de Londres.

Obra de Ricky Dávila en la exposición ‘Ibérica’. La 12 Star Gallery de Londres.

Miguel Mallol

La ciencia también es cosa de mujeres

Rompiendo barreras. Mujeres y ciencias
Comisariado: María Carmen San Julián y Natalia Torres
Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia López Piñero
Palau de Cerveró de la Universitat de Valéncia
Plaça de Cisneros, 4. Valencia
Hasta el 9 de enero de 2015

Para que la corrección política no convierta este tipo de exposiciones en un afirmativo cabeceo de incredulidad (¿cómo es posible que tal cosa suceda?), habría que seguirle el rastro a Zygmunt Bauman cuando se puso a analizar el fenómeno del Holocausto. De manera que, como expresó el sociólogo, “el examen de las culpas” no disfrace la “investigación sobre las causas”. Que la sociedad patriarcal sea culpable de buena parte de la discriminación de la mujer resulta, a estas alturas, insuficiente a la hora de abordar tal fenómeno. Salvo que lo que pretendamos sea levantar una venda para poner otra.

Una de las citas recogidas en el 'túnel de tópicos sexistas' de la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró.

Una de las citas recogidas en el ‘túnel de tópicos sexistas’ de la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró.

Valga la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ como recordatorio de un hecho palmario: el silencio en torno a la gran contribución de las mujeres al progreso de las ciencias y la tecnología. Pero se hace ya necesario, cuando proliferan las muestras de desagravio, transformar el victimismo en análisis más profundos acerca de las múltiples causas que lo fundamentan. De no hacerlo así, caeremos en la complaciente empatía. Algo que mujeres como Marie Curie, Hannah Arendt, María Zambrano, Grace Murray Hopper, Barbara McClintock o Mary Wollstonecraft no perdonarían.

Y no digamos nada si hablamos de James Miranda Stuart Barry, cirujano del ejército británico, cuya autopsia reveló que en realidad era Margaret Ann Bulkley (1795-1865), que se hizo pasar por hombre para poder ingresar en la universidad, su gran sueño. Su lucha, como la de otras muchas mujeres que aparecen en la exposición del Palau de Cerveró, perdería fuerza si la rebajamos al complaciente recordatorio en lugar de, como hicieron ellas mismas, reivindicar la pasión por el conocimiento.

Fotografía de Rita Levi-Montalcini, sonriente, en la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró.

Fotografía de Rita Levi-Montalcini, sonriente, en la exposición ‘Trencant barrees. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró.

La exposición ‘Rompiendo barreras. Mujeres y ciencias’, comisariada por Carmen San Julián y Natalia Torres, se hace eco de las numerosas mujeres que dejaron su huella en la ciencia. Y lo hace al modo de un paseo repleto de dificultades, las mismas que las propias mujeres debieron en su día sortear. Así, el espectador avanzará por entre una serie de barreras o instalaciones, para ir abriéndose camino de las oscuras frases pronunciadas contra las mujeres a la rotunda claridad de sus trayectorias profesionales. Fotografías y paneles que revelan el sobresaliente papel de esas mujeres en el terreno de la ciencia.

En el “túnel de tópicos sexistas”, según expresión de las comisarias, se pueden leer frases como ésta: “La mujer es, reconozcámoslo, un animal inepto y estúpido, aunque agradable y gracioso” (Erasmo de Rotterdam), o el más coloquial “Eso es cosa de mujeres”. Brigitte Bardot, quien sabe si espoleada por esos tópicos, contraatacó en su día de esta manera: “Cuanto más conozco a los hombres, más me gusta mi perro”.

Instalación con prendas y objetos patentados por mujeres, con video al fondo, en la exposición 'Trencant barrees. Dones i ciències', que acoge el Palau de Cerveró.

Instalación con prendas y objetos patentados por mujeres, con video al fondo, en la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’, que acoge el Palau de Cerveró.

Tras el túnel oscuro de los comentarios despreciables, la exposición se abre a un bosque de imágenes que cuelgan como frutos de esa ciencia desarrollada por mujeres. Entre las fotografías, destacan las de Rita Levi-Montalcini, Nobel de Medicina, Hedy Lamarr, reconocida como actriz pero menos conocida por su faceta como ingeniera, Hipathia de Alejandría, una de las primera matemáticas, o las citadas Barbara McClintock, que descubrió el primer mapa genético del maíz, Marie Curie, dos veces Premio Nobel por sus contribuciones en física y matemáticas, Hannah Arendt y Simone Weil, como destacadas filósofas.

En la instalación de objetos colgantes, el espectador descubrirá las sorprendentes patentes del sujetador moderno obra de Mary Phelps, del limpiaparabrisas, inventado por Mary Anderson, del pañal desechable de Marion Donovan o del corrector líquido Liquid Paper que patentó Bette Nesmith, por citar algunos de los hallazgos. ‘Rompiendo barreras’ se completa con un audiovisual y un taller didáctico que sirven para hacer memoria del largo y tortuoso camino recorrido. Una muestra impulsada por la Universitat de Valéncia y el CSIC, en la que supone la última colaboración entre ambas entidades en el Palau de Cerveró.

Hedy Lamarr, que además de actriz fue ingeniera, en la exposición 'Trencant barreres. Dones i ciències' que acoge el Palau de Cerveró de la Universitat de València.

Fotografía de Hedy Lamarr, que además de actriz fue ingeniera, en la exposición ‘Trencant barreres. Dones i ciències’ que acoge el Palau de Cerveró de la Universitat de València.

Salva Torres

Empatía. Diálogos con y desde la enfermedad

Empatía. Diálogos con y desde la enfermedad
Cátedra Arte y Enfermedades
Centro Párraga
C/Madre Elisea Oliver Molina,s/n. (Pabellón 5), Murcia.
Hasta el 28 de Febrero de 2014.

La muestra expositiva Empatía. Diálogos con y desde la enfermedad, presenta los diferentes procesos creativos que han desarrollado diez artistas emergentes para la ejecución de una obra ideada para el proyecto Perspectives-Art inflammation and me, gestionado en parte por la Cátedra Arte y Enfermedades, cuya sede se encuentra en la Facultad de Bellas Artes de Valencia (UPV).

La iniciativa artística ha reunido a artistas y a personas afectadas por enfermedades inflamatorias autoinmunes, con la intención de mostrar una panorámica representativa de lo que supone vivir con esas dolencias.

La exposición muestra la documentación de los distintos ensayos previos a la configuración de la pieza, junto con bocetos y maquetas, fragmentos de conversaciones mantenidas con los pacientes y las diferentes lecturas de las distintas obras una vez concluidas.

Un trabajo que describe la colaboración entre los artistas y la realidad que afecta a los pacientes, muestra de los preámbulos de la obra, con la intención de mostrar el proceso creativo y al mismo tiempo creando un espacio de interlocución.

Los artistas que participan en esta exposición son Alejandro Mañas, Alfonso Baya, Art al Cuadrat, Beatriz Ros, Juan Diego Gonzálvez, Meritxell Ahicart, Nuria Noguera, Santiago Rodríguez y Verónica Francés. Estos creadores están vinculados a las facultades de Bellas Artes de Murcia, Valencia, Granada y Málaga. Comisariada por Lorena Amorós y Pepe Miralles.

Vista de la exposición. Beatriz Ros, Miss-Taken (video-performance). Imagen cortesía de la galería.

Vista de la exposición. Beatriz Ros, Miss-Taken (video-performance). Imagen cortesía UPV.

Vista de la exposición. Juan Diego Gonzálvez Izquierdo. Imagen cortesía de la Galería.

Vista de la exposición. Juan Diego Gonzálvez Izquierdo. Imagen cortesía UPV.

Vista de la exposición. Nuria Noguera (fotografía). Imagen cortesía de la galería.

Vista de la exposición. Nuria Noguera (fotografía). Imagen cortesía UPV.