La Cátedra Berlanga analiza la burocracia en el cine

Burocracia y cine: la impotencia del sujeto atrapado en la red social
Cátedra Berlanga
Palacio de Colomina
Jueves 10  y viernes 11 de diciembre de 2015

De sobra es conocida la fascinación de Orson Welles por España. El año en que se conmemora el centenario de su nacimiento, la Cátedra Berlanga de la Universidad CEU Cardenal Herrera y el IVAC-La Filmoteca de CulturArts recogen el guante de su efemérides confrontando una de sus obras, El proceso (1962), con otra de Luis García Berlanga, Plácido (1961).

De esta manera, las XV Jornadas de Historia y Análisis Cinematográfico  de la Asociación Cultural Trama y Fondo abordarán una temática que está presente en ambas películas, con honduras y abordajes distintos: la del sujeto atrapado en la tela de araña de una burocracia más o menos asfixiante. Será en el Palacio de Colomina durante los próximos días 10 y 11 de diciembre.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

El Plácido de Berlanga tendrá verdaderas dificultades para pagar la primera letra de su motocarro antes de que se ponga el sol, al verse  envuelto en una subasta caritativa que le impide cumplir su propósito. Y el Josef K. de Welles, al igual que el oficinista bancario de Kafka en quien se inspira, se verá igualmente envuelto en el proceso judicial que da título a la película y la novela, por un delito del que nada sabe ni nadie le acierta a explicar.

Fotograma de El Proceso de Orson Welles. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de El Proceso de Orson Welles. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Mediante el análisis en profundidad de Plácido y El proceso, se tratará de desentrañar los universos que parecen determinar la angustiosa experiencia de esos sujetos. ¿La lógica burocrática, teñida de absurdo, explica por sí sola la desazón o pesadilla de Plácido y Josef K.? ¿O su impotencia obedece a cuestiones que, teniendo que ver con esa sociedad burocrática, escapan en parte a sus dictados? ¿Se ha desembarazado el sujeto de esa sensación de opresión en la sociedad del bienestar o, por seguir a Freud, persiste el malestar en la cultura?

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

Fotograma de Plácido, de Luis García Berlanga. Palacio de Colomina. Cátedra Berlanga.

De todo ello intentarán dar buena cuenta los ponentes que participarán en las jornadas. Jesús González Requena, profesor de la Universidad Complutense de Madrid y autor del imprescindible ‘Clásico, manierista, postclásico. Los modos del relato en el cine de Hollywood’; Basilio Casanova, igualmente profesor de la Complutense, Luis Martín Arias, de la Universidad de Valladolid, analizarán El proceso de Orson Welles. Begoña Siles, profesora de la Universidad CEU-Cardenal Herrera, Julio Pérez Perucha, presidente de la Asociación Española de Historiadores del Cine, y Antonio Gómez Rufo, escritor y guionista, se encargarán de desentrañar Plácido, de Luis García Berlanga.

Fotograma de El proceso, de Orson Welles. Cátedra Berlanga.

Fotograma de El proceso, de Orson Welles. Cátedra Berlanga.

En el marco de las jornadas que llevan por título Burocracia y cine: La impotencia del sujeto atrapado en la red social, se inaugurará el jueves 10, a las 19.30h, la exposición Un dólar para Berlanga, con fotografías de Fernando Ruiz relacionadas con los actores que han trabajado con el director valenciano. También habrá una actividad paralela al término de las jornadas: la presentación del libro Star Wars. Memorias de una galaxia lejana, coordinado por Pau Gómez, a la que acudirán los directores de cine Juanma Bajo Ulloa y Pablo Llorens.

Se adjunta el tríptico de las jornadas con toda la información, direcciones de correo y teléfonos de contacto para la inscripción en las mismas.

Tríptico Berlanga Digital

 Ver noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Trazas, la materia se resiste

Trazas, exposición colectiva de obra gráfica
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 12 de octubre

La ‘arqueología industrial’ de Antonio Alcaraz pugnando con ‘el proceso’ kafkiano de Alejandro Rodríguez. O ‘el supermercado de las emociones’ de Óscar Mora librando similar batalla con ‘el proyecto para prisión abandonada’ de Patricia Gómez y María Jesús González. He ahí las diferentes huellas o rastros a seguir de la exposición ‘Trazas’, conjunto de obra gráfica de 18 artistas comisariada por Juan Bautista Peiró que se muestra en el Centro del Carmen.

Obra de Antonio Alcaraz en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Antonio Alcaraz en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Hablamos de propuestas diferentes que se relacionan entre sí por el vínculo de la materia que se resiste. Todas esas huellas, que los diferentes artistas de ‘Trazas’ representan en sus obras, evocan los sucesivos intentos por domeñar la materia y las igualmente continuas resistencias de ésta por escapar a la racionalidad de quien se atrevió con ella. El paisaje industrial de Alcaraz, pensado en su día para seguir desarrollando cierta productividad, se yergue de pronto autónomo, mostrando lo real de sus estructuras abandonadas.

Obra de Marta Blasco en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Marta Blasco en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Lo mismo le sucede a los trozos de muro sobre tela negra de Gómez y González, vestigios de una prisión que encerró a los hombres culpables de violar ciertas leyes, para exhibir su lacerante materia. Los siniestros rostros de Alejandro Rodríguez van en esta misma dirección mortificante, que Óscar Mora ironiza con sus 600 cajas de cartón de serigrafía estampada, antesala de aquella materia convertida en banal espectáculo.

Obra de Patricia Gómez y María Jesús González en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Patricia Gómez y María Jesús González en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

‘Trazas’ es una exposición de obra gráfica que delata ese vaivén de la modernidad impulsora del orden racional que, a modo de reverso, muestra las huellas de la materia que se resiste a ser configurada bajo estrictos parámetros lógicos. Por eso hay xilografías, grabados, papel tallado a mano, serigrafías, instalaciones y proyecciones mostrando, desde diferentes puntos de vista, esa constante relación entre la materia sometida y su huella como depósito de rastros más profundos.
Jonay N. Cogollos recoge esas huellas en su ‘Street marks’, conjunto de 24 piezas que tomando a la calle como referencia evoca signos de pinturas ancestrales. Eva Mengual y Laura Pilar Delgado se hacen eco de ciertas huellas negras derivadas de cierta impresión, en el doble sentido del material que sirve de base expresiva como del impacto que provoca su rastro. Rubén Martínez convierte el ‘EON’ en la proyección de magmáticas formas, que Miguel Ángel Ríos transforma en abstractos cuadros mediante el grabado calcográfico.

Obra de Jonay N. Cogollos en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Obra de Jonay N. Cogollos en la exposición Trazas. Centro del Carmen.

Marta Blasco toma el cuerpo semidesnudo de una joven para mostrar de forma velada su figura, próxima a desintegrarse en el fondo matérico del que parece proceder o a punto de ser engullida por él. Los ‘tres cuerpos, tres tumbas’ de Rosell Meseguer, junto a sus 21 piezas de grafito sobre papel, siguen el mismo rastro de esa materia resistente al servicio de su instrumentalización simbólica.
Manuel Blázquez, Frédéric Coché, Altea Grau, Susana Guerrero, LUCE, Rubén Martínez y María José Planells muestran diversas formas de acceder a esa huella de lo humano, a veces demasiado humano, en combate con la naturaleza interior y exterior que nos conforma. ‘Trazas’ que merece la pena rastrear para que ‘el supermercado de las emociones’ que Óscar Mora revela adquiera el estatuto superior del sentimiento no fingido.

Instalación de Óscar Mora en la exposición 'Trazas'. Centro del Carmen.

Instalación de Óscar Mora en la exposición ‘Trazas’. Centro del Carmen.

Salva Torres