“El éxito de la Mostra es poder celebrarla”

#MAKMAEntrevistas | Eduardo Guillot (director de programación de la Mostra)
Mostra de València – Cinema del Mediterrani
Del 22 de octubre al 1 de noviembre
Viernes 16 de octubre de 2020

Eduardo Guillot, al frente de la Mostra de València como director de programación, lamenta que el festival desapareciera en 2012, por muy degradado que por aquel entonces estuviera. Recuperado hace tres años, aboga, esté quien esté dirigiéndolo, por que el certamen de cine mediterráneo no se vuelva a ver envuelto en la bronca política. Él, desde luego, no se ve como responsable del mismo durante muchos años, de manera que se limita a ir sembrando para que las mejores cosechas de ese cine mediterráneo tengan larga vida en València.

Se muestra cauto con respecto al hecho de que las series, ahora en auge, lleguen a competir en la Mostra: “Lo veo muy complicado”, aunque manifieste que “igual me desdigo de esto dentro de unos años”.

Tiene claro que la respiración de un festival pasa por su presencia en las calles, aunque eso cueste dinero, y por su difusión mediática, que lamenta sea tan escasa. Defiende que Portugal y Serbia, sin estar bañados por el Mediterráneo, puedan entrar con sus películas a competición, porque así ha sucedido desde que nació el certamen, e insiste en el espíritu romántico del cine proyectado en la gran pantalla, donde radica el alma de todo festival cinematográfico.

Eduardo Guillot. Fotografía de Fernando Ruiz.

¿Cuándo tuvieron claro que la Mostra se celebraría de forma presencial? ¿Pensaron en un plan B online

Pensamos en un plan B, no solo porque tal y como está la situación hay que tenerlo previsto, sino porque dependemos de una institución pública y tenemos que rendir cuentas de lo que hacemos. De manera que si la opción online estaba ahí, teníamos al menos que valorarla. José Luis Rebordinos, director del Festival de San Sebastián, dijo que San Sebastián sería presencial o no sería. Y si el Festival de Cannes, el más importante del mundo, había cancelado, nosotros no podíamos andarnos con medias tintas.

Sí es cierto que éramos pesimistas en primavera, porque veíamos que los eventos se cancelaban o se aplazaban, pero, al mismo tiempo, cuando un festival como Málaga decidió que lo haría en agosto, San Sebastián y Venecia lo mismo, teniendo además en cuenta que los cines estaban abiertos con reducciones de aforo, pensamos que sí se podía hacer presencial. Hubiera sido terrible tener que dar marcha atrás y no celebrar el festival, cuando la Mostra se está reiniciando, tras un parón de seis años.

Eduardo Guillot, en un momento de la entrevista. Foto: Fernando Ruiz.

¿Los festivales, visto lo visto, llevan camino de potenciar su carácter virtual?

La pandemia lo que ha hecho, sobre el debate de los festivales online y/o presenciales, ha sido acelerarlo un poco, pero estaba en el ambiente. Un festival no solo es un espacio donde se proyectan películas, sino un punto de encuentro. Eso el online no lo va a tener nunca, de ahí que el festival presencial no vaya a morir. Otra cosa es que si la pandemia se alarga, a lo mejor haga una criba.

Por lo que están optando algunos festivales es a hacer online las secciones de industria. Es decir, los encuentros, los pitchings, las reuniones con productores, se hacen a través de Zoom para no tener que desplazarse, pero las películas y los autores sigue siendo fundamental que sean presenciales. Ver el cine en sala sigue siendo importante, hasta el punto de que los propios creadores de las películas, cuando negocias con ellos, te preguntan si el festival es presencial u online y muchos, si les dices que va a ser online, te dicen que prefieren esperarse.

Eduardo Guillot, en un momento de la entrevista. Foto: Fernando Ruiz.

Además de un mayor presupuesto económico por parte del Ayuntamiento de València, ¿se necesita una mayor presencia visual de la Mostra en la ciudad?

Para que se respire festival tiene que haber sin duda una presencia en las calles, pero es que eso también cuesta dinero. Que los autobuses lleven publicidad, que haya banderolas, que haya mupis, todo eso requiere de una inversión económica. Nosotros no podemos ser San Sebastián, porque ellos tienen ocho millones de presupuesto y nosotros no llegamos a medio millón. Pero, por otro lado, tanto en Sebastián, como en Valladolid, Gijón o Sevilla, parte de esa respuesta que recibe el festival tiene que ver con la difusión mediática, y eso en València tampoco pasa, lo cual lamento profundamente.

Que un evento como la Mostra, de un nivel importante para la ciudad, tenga más o menos difusión en función de inversiones publicitarias, pues es una pena, aunque sepamos que se hace así porque es de dominio público. En cualquiera de los casos, en el contexto de pandemia que estamos padeciendo, el éxito de la Mostra es poder celebrarla. Y, a partir de ahí, veremos lo que nos depara el futuro.

Detalle de las manos de Eduardo Guillot, durante la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

La película inaugural de la Mostra, ‘The mystery of the Pink Flamengo’, es de los valencianos Hermanos Polo, aunque su producción no sea de ámbito local.

Bueno, cada película es un mundo. Hay de todo, pero lo que sí creo es que en València se está apoyando al sector. Nosotros este año teníamos 13 películas valencianas sobre la mesa para programar, contando con que al Festival de Málaga ya fueron otras 12. Estamos hablando de un volumen de producción que en València hace unos años era impensable. Después, hasta dónde llegan esas películas, cuáles son valencianas o no, pues son temas para entrar en detalle en cada uno de los títulos.

Hay películas dentro de la Mostra que son de Portugal y de Serbia, países ajenos a la cuenca mediterránea.

Nosotros cuando llegamos dijimos que queríamos recuperar el espíritu de la Mostra original. Y en el 80, cuando empezó el festival, Portugal ya formaba parte del mismo, porque, si bien es cierto que geográficamente no toca el Mediterráneo, si queremos hablar de cultura ibérica, que siempre ha estado ahí. Lo incluía la Mostra desde sus orígenes y nos pareció que debíamos mantenerlo.

También en la década de los 80 participaba Yugoslavia y nuestro criterio desde el principio ha sido que todos los países surgidos de la antigua Yugoslavia formaran parte de la Mostra. Los límites son siempre un poco elásticos, pero las únicas excepciones de países no bañados por el Mediterráneo son ésas.

De izda a dcha., Merche Medina y Salva Torres (Makma), y Eduardo Guillot. Fotografía de Fernando Ruiz.

Hay una sección de películas dedicada al conflicto vasco, de moda por las series ‘La línea invisible’, de Mariano Barroso, o ‘Patria’, de Aitor Garmendia. ¿Las series terminarán siendo parte de los festivales de cine?

Las series forman parte de los contenidos audiovisuales hoy en día y nosotros no les cerramos la puerta. Igual me desdigo de esto dentro de unos años, pero veo muy complicado que una serie esté en una competición oficial de la Mostra. En las competiciones paralelas sí se puede estrenar alguna, como ya sucedió con ‘Parany’, o si dentro de un ciclo hay algo en televisión que nos parece interesante, por supuesto que vamos a contar con ello.

Hacer maratones, como hacen otros festivales, solo tiene sentido si estrenas la serie, como ocurrió con ‘Patria’ en el Festival de San Sebastián. En nuestro caso, no creo que en un futuro cercano, ni a medio plazo, vayamos a tener una sección de series, ni nada por el estilo.

¿Qué películas de las que compiten en la Mostra conviene subrayar?

Estoy encantado con muchas de las películas de la ‘Sección Oficial’, pero entiendo que no debo hablar de unas sobre otras, porque todas tienen valores y motivos para estar ahí. Pero sí es cierto que, por subrayar alguna, estaría ‘Kala Azar’, ópera prima de Janis Rafa, que es una artista visual griega; ‘Luxor’, de Zeina Durra, artista egipcia afincada en Londres, o ‘Between heaven and earth’, de la directora palestina Najwa Najjar.

La buena noticia, con todo esto, es que no tenemos que buscar películas de directoras, simplemente llegan. En el caso de ‘Coses a fer abans de morir’, que es una película valenciana, ha sido también una sorpresa, porque Cristina Fernández es sobre todo actriz y Miguel Llorens director de fotografía, y se han aliado un poco los dos, a partir de un guion de Cristina, para hacer su primer largo juntos.

Eduardo Guillot, en una de salas del Palau de la Música, donde se realizó la entrevista. Fotografía de Fernando Ruiz.

¿El público que acude a los cines en nuestro país, como ha señalado en alguna ocasión el director Jaime Rosales, es conservador? 

Al final es una cuestión de educar la mirada. Nosotros tenemos películas que son del alcance de todos los públicos, junto a otras quizás más lentas o raras o difíciles. Sí es cierto que cuando volvimos en 2018, una de las dudas que teníamos era saber si el público vendría, porque, si no viene, carece de sentido el festival. En este sentido, va creciendo cada año. Conservar públicos cuesta, pero crearlos cuesta todavía más. Ése es uno de los objetivos del festival y creo que estamos en el buen camino.

La artista Marina Abramovic es uno de los platos fuertes de la Mostra.

A Marina Abramovic la vamos a tener en directo, lo que pasa es que va a ser online porque, dada la edad que tiene, es persona de riesgo. La esencia del festival es la presencia de los autores e invitados, pero, en un año como éste, tener a Marina Abramovic, aunque fuera online, es un lujo.

Eduardo Guillot, durante la entrevista en el Palau de la Música. Foto: Fernando Ruiz.

La Mostra de València fue objeto, antes de su desaparición hace ocho años, de intensa confrontación política. ¿Han entendido los partidos políticos que el festival hay que dejarlo al margen de las disputas ideológicas?

A mi me gustaría que fuera así. Cuando la Mostra desapareció en 2012 yo trabajaba como periodista y a mí me resultó muy triste constatar que las reacciones eran contrarias, aunque fuera cierto que el festival se había degradado mucho; se había desnaturalizado. Lo que yo lamentaba, con todo, era que se perdía una dotación cultural para la ciudad. Nosotros dependemos del Ayuntamiento y de un Consejo Rector en el que están representados todos los partidos políticos y al que rendimos cuentas.

Pues bien, cuando hablamos del festival en ese consejo, nos encontramos con una receptividad por parte de la oposición que me sorprende. Creo que han entendido perfectamente el proyecto. Y que el festival siga será señal, esté quien esté, de que València tiene una oferta cultural interesante. Cualquier evento cultural que desaparece es una pérdida para la ciudad. Incluso la Mostra de 2012 fue una pérdida para la ciudad, por lo degradada que estuviera, pero es que se trataba de tenerla degradada o no tenerla.

 

La Mostra
Eduardo Guillot, en un momento de la entrevista realizada en el Palau de la Música de Valencia. Fotografía de Fernando Ruiz.

Salva Torres

Portugal ya es Mediterráneo en la Mostra de València

Maria de Medeiros, Palmera de Honor 2020
Mostra de València – Cinema del Mediterrani
Del 22 de octubre al 1 de noviembre
Miércoles 14 de octubre de 2020

“Nací en Madrid, pero me siento de Bilbao, porque los de Bilbao nacemos donde queremos”, ha dicho con ironía en más de una ocasión Maribel Verdú. Y como la también actriz, además de directora, guionista y cantante, Maria de Medeiros nació en Lisboa, pero se siente catalana, porque está casada con un catalán y sus hijos también son catalanes, la Mostra de València ha decidido concederle la Palmera de Honor de su 35ª edición ampliando los límites de su Cinema del Mediterrani, de manera que Portugal ya es Mediterráneo.

También Serbia, a la que el Mediterráneo tampoco baña, como le sucede a Portugal, forma parte de los países que están en la órbita de la Mostra. De hecho, hay dos películas en la Sección Informativa (‘My morning laughter’ y ‘Mare’), y la artista serbia Marina Abramovic, pionera de la performance, impartirá el próximo 27 de octubre una clase magistral en el Centre del Carme, dentro de la programación del festival, en la que supondrá su única actuación pública en España, si bien la actividad será online para evitar los riesgos derivados de la pandemia por el coronavirus.

Fotograma de ‘The mystery of the Pink Flamingo’, de los Hermanos Polo. Imagen cortesía de Mostra de València.

“Los artistas pueden hacer lo que quieran”, ha señalado muchas veces Abramovic en defensa de la libertad creativa. La Mostra, sin duda amparándose en esta máxima y en aquella otra que acompaña los sentimientos de Verdú y Medeiros, también extiende ahora sus tentáculos a territorios próximos a la cuenca mediterránea, con el fin de acercar al público valenciano el mejor cine y el más sobresaliente arte. Unos kilómetros arriba o abajo no deben ser excusa para alcanzar este noble objetivo.

Como noble es que, a pesar de la pandemia, la Mostra de València haya decidido mantener el festival de forma presencial, descartando, como ya sucediera con su festival hermano, Cinema Jove, la versión digital. Eduardo Guillot, director de programación del certamen, lo justificó así: “Los de Málaga, San Sebastián o Venecia se han hecho de forma presencial, y pensamos que el nuestro también debía hacerse”.

Más aún cuando vio la cara de Javier Polo, codirector de ‘The mystery of the Pink Flamingo’, película que abrirá el día 22 la Mostra, al ver proyectado su trabajo en Rambleta, a modo de prueba. “Eso demuestra la importancia que todavía tiene ver la película en una sala en pantalla grande”, apuntó Guillot, tras escuchar que Polo decía: “La gente va a flipar”.

Mostra de València
De izda a dcha., Glòria Tello, Rosa Roig y Eduardo Guillot. Imagen cortesía de Mostra de València.

El conflicto vasco, por mucho que suceda junto al mar Cantábrico, también es objeto de interés para la Mostra de València, lo que demuestra que el arte no entiende de lejanías territoriales, en este caso trenzadas por lazos políticos y sociales de más hondo calado.

Así, el festival presenta un ciclo de películas que abordan dicho conflicto desde diferentes ópticas, motivado por el eco que series como ‘La línea invisible’ (Movistar +), de Mariano Barroso, o ‘Patria’ (HBO), de Aitor Garmendia, adaptación de la novela de Fernando Aramburu, han promovido. ‘Operación Ogro’, de Gillo Pontecorvo; ‘Días contados’, de Imanol Uribe; ‘Negociador’, de Borja Cobeaga; ‘Lasa y Zabala’, de Pablo Malo, y ‘Mudar la piel’, de Anna Schulz y Cristóbal Fernández, son algunos de los títulos del ciclo.

Mostra de València, que en esta 35ª edición cuenta con un presupuesto de 452.000 euros, sigue apostando por el talento local y la presencia femenina. “Queremos servir de ventana a la producción valenciana”, señaló Guillot, poniendo el énfasis no solo en la cantidad, hasta diez películas, sino en la calidad de las propuestas, entre las que destaca la ópera prima como director de la actriz Cristina Fernández, que presenta en la Sección Informativa, ‘Coses a fer abans de morir’, en la que un grupo de amigos deberá cumplir la última voluntad del más joven, tras su muerte.

Maria de Medeiros, Palmera de Honor 2020. Fotografía de Sophie Boulet por cortesía de Mostra de València.

‘Working girls’, igualmente en la Sección Informativa, también supone el debut como directora de la actriz Anne Paulicevich, en este caso junto a Frédéric Fonteyne. Coincidencia que bien merece una explicación: “No trabajamos con cuotas”, señaló Guillot, con respecto a la presencia cada vez mayor de mujeres cineastas en el festival.

“Cada vez hay más películas dirigidas por mujeres. No hay que buscarlas, porque llegan de modo natural”, añadió. Como llegan cada vez más películas al festival, no solo a través de su propio caladero (150), sino mediante la plataforma FilmFreeway a la que se han adscrito y a la que han llegado 755. “La calidad sube, porque ha habido un incremento debido a ese mayor acceso y al hecho”, subrayó Guillot, “de que confían en nuestro festival, tras haber vuelto”.

Glòria Tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València, entidad organizadora, resaltó la importancia de que el festival fuera presencial, en un año marcado por la pandemia: “Teníamos claro que el festival debía hacerse en los cines y lo hemos conseguido”, subrayando el protagonismo de las salas como “gran espacio de proyección” que no debía perderse.

Eso sí, con las lógicas medidas de seguridad, tal y como avanzó Rosa Roig, directora técnica del certamen: “No será como el de anteriores ediciones”, debido a la necesidad de reducir a la mitad los aforos y al hecho de que habrá muchos invitados internacionales que no podrán acudir, pero animando a la gente a que continúe acudiendo al cine, “porque es un espacio seguro”.

Guillot destacó que se trataba de “la mejor programación de los tres últimos años”, lamentando que no pudiera lucir como debiera por esas restricciones, que, resaltó, “han sufrido todos los festivales”. Maria de Medeiros, a pesar de todo, acudirá a la Mostra, donde se presentará el estreno en España de su segunda película de ficción como directora, ‘Aos Nossos Filhos’, ofreciendo a su vez una clase magistral en Fundación Bancaja el jueves 29 de este mes. Una Mostra, por tanto, especial, que se celebrará del 22 de octubre al 1 de noviembre en los cines Babel y la Filmoteca, con Portugal como país agregado al espíritu mediterráneo.

Maria de Medeiros, Palmera de Honor 2020. Imagen cortesía de Mostra de València.

Salva Torres  

Marina Abramović recala magistralmente en València

Marina Abramović | Masterclass online
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
‘FOCUS’ | 35ª Mostra de València
Martes 27 de octubre
Lunes 5 de octubre de 2020

Marina Abramović impartirá una clase magistral el próximo 27 de octubre en el Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC), que será conducida por Patricia Mayayo, profesora titular de Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Madrid, y en la que ambas repasarán las más de cuatro décadas de exploración creativa de la artista.

De este modo, Abramović pone en marcha una nueva sección de Mostra de València, denominada ‘FOCUS’, que “estará dedicada a poner en valor la obra de cineastas emergentes de corta trayectoria o a figuras relevantes de la cultura contemporánea que hayan mantenido una relación con el audiovisual sin ser necesariamente cineastas, como es el caso de la artista serbia”, explica Eduardo Guillot, responsable de programación del festival.

El director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont ha señalado que “la figura de Marina Abramović es un referente para el arte actual y especialmente para el arte de acción y su masterclass es una oportunidad para creadores y creadoras y para el público general que ha encontrado en el Centre del Carme de València un espacio para la hibridación de lenguajes y de experimentación con las artes”.

Marina Abramović en ‘Homecoming. Marina Abramović and her children’ (2020), del cineasta serbio Boris Miljković. Fotografía cortesía de Mostra de València.

Pérez Pont ha mostrado su satisfacción por iniciar, con esta propuesta, una colaboración con Mostra de València, “en nuestra línea de apoyo al sector cultural valenciano en toda su diversidad”.

Desde los inicios de su carrera en Belgrado, a principios de la década de 1970, Marina Abramović ha sido precursora en el arte performativo, creando algunas de la obras más emblemáticas e icónicas de esta disciplina.

Sus trabajos se han caracterizado por profundizar en las posibilidades de la mente, así como los límites y la resistencia física. Un trabajo en y sobre el cuerpo. Se ha enfrentado al peligro, el dolor y el agotamiento en su búsqueda de una transformación emocional y espiritual.

Como complemento de la masterclass, que se realizará en formato online a causa de las restricciones impuestas por la pandemia de la COVID-19, la Mostra de València estrenará en España ‘Homecoming. Marina Abramović and her children’ (2020), del cineasta serbio Boris Miljković. Se trata de un documental realizado con motivo de la retrospectiva itinerante ‘The Cleaner’, que tuvo su destino final en Belgrado, la ciudad natal de Abramović.

La película sigue dos líneas narrativas. Una se centra en la biografía de la artista, incluida su juventud en la capital serbia. La otra pone el foco en el Marina Abramović Institute, que organiza talleres en los que jóvenes artistas exploran los límites de sus cuerpos reinterpretando las performances históricas de Abramović.

Además, Mostra de València repasará la atrevida, provocadora y transgresora trayectoria de Abramović a través de una selección de piezas audiovisuales dirigidas por ella misma, que capturan en imágenes sus revolucionarias performances. Una síntesis retrospectiva que es un reflejo de su obra histórica. El ciclo, que se proyectará en la Filmoteca de València, arranca con la emblemática ‘Rythm 0’, en la que la artista se ponía, literalmente, a disposición del público, junto con 72 instrumentos de funcionalidades distintas –desde un lápiz, pasando por una barra de labios o un perfume, hasta llegar a cuchillos, látigos, un hacha o una pistola–, ofreciendo su cuerpo a una interactuación sin guiones ni tapujos.

Entre las producciones que se podrán ver se encuentran ‘Thomas Lips’, ‘Rhythm 5’, ‘The Lovers: Boat Emptying, Stream Entering’, ‘Art Must Be Beautiful, Artist Must Be Beautiful’, ‘Image of Happiness’, ‘Lost Souls’, ‘Spirit House: Luminosity’ y ‘Confession’. Una revisión de su obra permite entender que cada nueva etapa de su trayectoria se erige como un desafío al cuerpo y la mente.

“Hay dolor, pero es una especie de secreto muy guardado; el momento en el que pasas por la puerta del dolor entras en otro estado mental. Cuando experimentas esa sensación de belleza y amor incondicional, de que no hay fronteras entre tu cuerpo y lo que te rodea y comienzas a sentir esa sensación de ligereza y armonía contigo misma, algo se transforma en sagrado”, ha escrito Abramović, que este año también ha visto publicada en castellano su autobiografía, ‘Derribando muros’.

Finalmente, el ciclo incluye el documental ‘Marina Abramović: la artista está presente’ (Matthew Akers, 2012), que recoge el momento en que la artista afronta la realización de una gran exposición retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y donde vuelve a reflexionar sobre las cuestiones que han sido una constante en su obra, intentando descifrar las distintas facetas del arte. La cinta fue galardonada con el Premio del Público en el Festival de Berlín y ofrece, desde un punto de vista didáctico, una importante reflexión sobre su trabajo.

Marina Abramović
La artista Marina Abramović. Fotografía cortesía de la Mostra de València.

MAKMA

La Mostra arranca con el flamenco rosa de los Polo

‘The mystery of the Pink Flamingo’, de los Hermanos Polo
35ª Mostra de València
Jueves 22 de octubre
Espai Rambleta
Bulevar Sur esquina calle Pío IX, València
Domingo 4 de octubre de 2020

La Mostra se inaugura con el estreno mundial en sala de ‘The mystery of the Pink Flamingo’. Una película que mezcla documental y ficción para desvelar las claves de ese hiperbólico icono kistch que es el flamenco rosa, y cómo su figura trasciende sus límites objetivos y logra convertirse en tendencia camp e intoxicar la cultura mainstream. Se trata del nuevo proyecto de los Hermanos Polo, tras su exitoso ‘Europe in 8 bits’, y fue seleccionado en el festival South by SouthWest (Austin, Texas), pero la pandemia canceló la edición presencial.

Mostra
Fotograma de ‘The Mystery of the Pink Flamingo’, de los Hermanos Polo. Imagen cortesía de Mostra de València.

‘The Mystery of the Pink Flamingo’ es una fake road-movie donde el excéntrico personaje Rigo Pex emprende un insólito viaje para tratar de desvelar las claves de esta figura kitsch por excelencia, el flamenco rosa, un pájaro rosado, estilizado y andrógino, de mirada inquietante, que posee un magnetismo increíble. Rigo se siente atraído y repudiado. Intenta ignorarlo, pero es inevitable.

«Con la película tratamos de contar un viaje liberador para encontrarse a uno mismo. El argumento central es la búsqueda de la identidad. Queremos plantear esa cuestión, ¿quién eres?, e invitar al espectador a ser él mismo», señala el director.

En su hilarante esfuerzo por conocer este fenómeno sociocultural, el protagonista recopilará las teorías e interpretaciones de una serie de disparatados personajes hasta experimentar la poderosa influencia de estas aves en el mundo que nos rodea.

Fotograma de ‘The Mystery of the Pink Flamingo’, de los Hermanos Polo. Imagen cortesía de Mostra de València.

Viajará a Estados Unidos para conocer una serie de personajes dispares que refuerzan su personalidad con ese icono kitch: desde la influencer Pink Lady of Hollywood, hasta la gurú de la música Allee Willis, pasando por la banda pop Kero Kero Bonito, el actor Eduardo Casanova o el cineasta de culto y pope del underground John Waters, entre muchos otros.

«Queremos atacar la autocensura y sus prejuicios mostrando a personas que los han superado y han adoptado el flamenco rosado como su estandarte. Pretendemos convertir al flamenco rosado en una entidad, en un símbolo de liberación y autoafirmación», apunta Javier Polo.

La película está protagonizada por Rigo Pex, más conocido como MENEO. Se trata de un musicólogo y performer guatemalteco, afincado en Madrid, que acuñó el término ‘electropical’ y forma parte de la primera ola de productores que mezclan sonidos electrónicos con ritmos tradicionales latinos.

MAKMA

‘Mosquito’ llega a la Mostra con olor a ‘Apocalypse Now’

Mostra de València
Del 22 de octubre al 1 de noviembre
Domingo 30 de agosto de 2020

Mostra de València empieza a dar forma a su Sección Oficial a competición. El festival, que arranca el 22 de octubre y se celebrará hasta el 1 de noviembre, consolida su apuesta por actuar como rastreador del mejor cine producido en los países de la cuenca del Mediterráneo. 

El festival adelanta las primeras incorporaciones de su sección a concurso, que optarán a la Palmera d’Or. Seis estrenos absolutos en España, que representan una panorámica de las diferentes propuestas narrativas y visuales del ecosistema cinematográfico y geográfico que abarca la Mostra. “En un año tan complicado para el sector, estamos muy contentos de poder ofrecer al público una selección de títulos de alto nivel, que abordan temas muy diversos y no dejarán indiferente a nadie”, asegura Eduardo Guillot, responsable de programación del festival.

Mostra, Mostra de València,
Fotograma de ‘Zana’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Desde Kósovo llega ‘Zana’, ópera prima de Antoneta Kastrati. Una mirada novedosa sobre el conflicto de los Balcanes, que recurre de manera puntual al elemento fantástico para reflexionar sobre el horror de la guerra. Con una impresionante Adriana Matoshi como protagonista, el rotundo debut de la realizadora kosovar afincada en Estados Unidos fue seleccionado para representar a su país en los Oscar y obtuvo el Gran Premio del Jurado en Los Ángeles.

Fotograma de ‘Mosquito’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

‘Mosquito’ del director luso João Nuno Pinto, se inspira en hechos reales y está ambientada en 1917, durante la Primera Guerra Mundial. La crítica la ha calificado como una mezcla entre ‘Apocalypse Now’, ‘Aguirre, la cólera de Dios’ y ‘Senderos de gloria’, ya que narra el viaje al corazón de las tinieblas de un joven que se alista en el ejército en busca de gloria y se encuentra con el infierno de las colonias portuguesas en África. Fue la película inaugural del último Festival de Rotterdam.

Fotograma de ‘La viajante’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

La participación española llega de la mano de ‘La viajante’, debut del cineasta canario Miguel A. Mejías, que en su recorrido internacional ha suscitado comparaciones con Víctor Erice, Theo Angelopoulos o Carlos Reygadas. Una road movie interior, protagonizada por Ángela Boix (‘Diamond Flash’, ‘Gente en sitios’), que se sirve del paisaje para describir la soledad y el vacío de los personajes. Cuenta la historia de una joven fotógrafa embarcada en una huida existencial y enfrentada a situaciones inesperadas que documenta a través de las imágenes que capta con la antigua cámara de su madre. 

Fotograma de ‘The End will be Spectacular’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

También podrá verse en la Mostra de València el primer film de ficción producido por la Comuna de Cine de Rojava (Siria), ‘The End will be Spectacular’, de Ersin Çelik. Una película bélica en el sentido clásico del término, que relata el sitio de cien días a que fueron sometidos los kurdos por parte del ejército turco en la ciudad de Diyarbakir en 2015. Algunos de los supervivientes de aquellos hechos encarnan a los personajes, lo que aumenta la fuerza dramática de una película narrada a través de los ojos de una joven kurda que regresa a su lugar de origen.

La diversidad continental de la selección se pone de manifiesto a través de la presencia árabe, una de las señas de identidad del festival, que contará con la última película del prestigioso director argelino Merzak Allouache, ‘Paysages d’automne’, y con ‘Between Heaven and Earth’, de la directora palestina Najwa Najjar.

Fotograma de ‘Between Heaven and Earth’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

‘Paysages d’automne’ supone un complemento perfecto del ciclo ‘Les batalles d’Algèria’, ya que es un retrato del país después de las primaveras árabes. Utiliza maneras de thriller para mostrar una Argelia a merced de una red criminal en la que están involucrados miembros de los principales partidos políticos, policías y organizaciones criminales. El personaje principal es una periodista que investiga una serie de asesinatos de niñas vinculadas a una red de prostitución, y que sufre la fuerte presión de diversos grupos que protegen a los proxenetas responsables.

En cuanto a la palestina ‘Between Heaven and Earth’, propone una mirada sin maniqueísmos a la complejidad política, ideológica y religiosa de la Palestina actual, a través de una pareja en proceso de divorcio. Los protagonistas viven en territorio palestino y llevan cinco años casados, pero en cuanto logran cruzar un puesto de guardia israelí, él pide la separación. A partir de este momento, comienzan a desvelarse impactantes misterios sobre la vida de su padre. Una singular película de carretera, poblada por personajes en permanente estado de bloqueo, que ganó el premio al mejor guion en el Festival del Cairo y acaba de ser preseleccionada para los galardones anuales de la Academia del Cine Europeo.

Fotograma de ‘Mosquito’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

MAKMA

Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (IV)

#MAKMAEntrevistas | Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus (IV)
Domingo 22 de marzo de 2020

Un considerable (y, a buen seguro, mayoritario) número de artistas, gestores y empresas culturales, medios de comunicación y otros agentes activos del entorno cultural sustentan un relevante porcentaje de su economía a través de convocatorias públicas, subvenciones y apoyo institucional.

Durante la pasada semana, los ministros de Cultura de España (José Manuel Rodríguez Uribes), Francia (Franck Riester) y Alemania (Monika Grütters) coincidían en considerar la cultura como un bien de primera necesidad y no un lujo del que prescindir en la presente crisis sanitaria (y económica), si bien Riester aseveraba que “el propio futuro de nuestro modelo cultural está en juego”.

Y si, efectivamente, se encuentran en juego aquellos paradigmas que han conducido la metodología de nuestro comportamiento, creación y consumo cultural, nada mejor que materializar una radiografía, inmediata y crucial, de nuestras insuficiencias.

En consecuencia –tras la primera, segunda y tercera entrega de ‘Reflexionar la pandemia. Cultura vs coronavirus’–, desde MAKMA proseguimos invitando a difundir su testimonio a un diverso elenco de profesionales de las artes visuales, escénicas, literarias, musicales, cinematográficas, universitarias e institucionales, procurando respuesta a variadas cuestiones que nos ofrecen una interesante y lúcida reflexión acerca de cómo aquellas personas que vivimos y participamos de la cultura afrontamos desde el hogar la presente pandemia de coronavirus.

1) ¿Dónde y en qué situación te encuentras?
2) ¿Cómo te imaginas el escenario inmediato y cuáles serían, a tu juicio, las consecuencias a medio y largo plazo en lo social, cultural, económico y político?
3) Tras el decreto de estado de alarma, ¿de qué modo afrontas tu confinamiento? ¿Qué lecturas y/u otras actividades llevas a cabo?
4) Comentarios y conclusiones.

AIDA CHAVES (PRODUCTORA CULTURAL Y CODIRECTORA DE HYBRID ART FAIR | MADRID)

1) En casa, con mi marido, desde que le enviaron a teletrabajar el pasado miércoles. Así que yo también cogí los bártulos del estudio. Uno está en un despachito que tenemos y para el otro hemos montado un despacho improvisado en el salón. La verdad es que tenemos suerte de contar con algo de espacio para cada uno. Estamos un poco que no sabemos muy bien aún qué pensar sobre los tiznes que ha tomado la situación en tan poco tiempo. Ambos tenemos familiares que son personas de riesgo y solo esperamos que todo vaya bien en ese sentido.

2) El coronavirus va a marcar un antes y un después en la historia, creo que eso está clarísimo ya. Como es normal, ahora mismo se está priorizando la vida humana antes que la economía y espero que eso también pueda suponer un replanteamiento acerca de cómo hemos acelerado y enfocado nuestros comportamientos como sociedad, globalmente, en los últimos años, donde todo ha girado en torno al consumo. Esto, evidentemente, no quita que seamos muy conscientes de que nos vamos a enfrentar a una muy dura primavera; ya está afectando económicamente a muchas personas y a much@s compañer@s del sector. Esto nos va a golpear fuerte en muchos sentidos.

3) De momento, lo estoy llevando bastante bien. Estuve trabajando en casa muchos años, así que desde hace tiempo tengo rutinas: horarios marcados para trabajar, descansar, hacer deporte… Estos días he retomado la lectura de ‘Los jugadores de whist’, de Vicenç Pagès Jordà, he vuelto a oír música que hacía un montón que no escuchaba, como Jeff Buckley, MS MR, Alt-J… También he empezado y acabado series como ‘Years and Years’ y ‘Castlevania’. Además, en mi caso, me ayudan mucho las videollamadas o birraskype que también llevo haciendo años con mis amigos repartidos por el mundo.

4) Vamos a salir adelante. Desde luego, vamos a tener que agudizar nuestro ingenio para no caer en la desesperación, por más que nos guste el cine, leer, jugar videojuegos, dibujar… Está claro que vamos a querer salir del espacio y la situación que se nos ha impuesto. Pero lo importante tiene que ser pensar en el bien común, que esta medida no es un capricho.

ÁLVARO PONS (DIRECTOR DE LA CÁTEDRA DE ESTUDIOS DEL CÓMIC FUNDACIÓN SM-UV Y DEL AULA DE CÓMIC DE LA UNIVERSITAT DE VALÈNCIA | VALÈNCIA)

1) En casa y confinado… ¡Supongo que en la misma situación que casi todo el planeta!

2) Es muy difícil prever nada en esta situación. Es completamente inédita, cambiante a cada minuto, lo que hace complicadísimo hacer predicciones. En ese sentido, soy muy comprensivo con la clase política que está afrontando este reto. Es algo nuevo para lo que nadie estaba preparado y, peor, cómo se puede resolver. Las soluciones son resultados de prueba y error continuo, por lo que el escenario inmediato es complejo de imaginar. A modo general, es evidente que esta crisis no es comparable a la de 2008: no estamos hablando de una crisis sistémica como aquella, sino de un paro del sistema, un cierre inédito. Evidentemente, el golpe para la economía será brutal, desconocido, pero creo que a parada de burro le seguirá arrancada de caballo, con fuerza. El problema es que cambiará todo: esa arrancada solo podrá ser impulsada por el sector público y el privado más potente, las multinacionales, que pueden aprovechar para fagocitar todo resquicio de competencia, lo que genera no pocas incógnitas.

En lo social, espero que aprendamos todos y descubramos la necesidad de soluciones que favorezcan el mantenimiento de la salud pública, el sentido que tienen conceptos como la renta básica…

En lo cultural es donde veo más problemas: hoy por hoy, el sector cultural español depende profundamente del impulso público –por lo menos en actividades– y es más que probable que, durante un tiempo, todo el esfuerzo inversor público vaya al sector social, desplazando las partidas culturales a ayudas sociales y económicas. Eso implica un auténtico páramo para lo público: estamos viendo cómo casi todas las iniciativas culturales, jornadas, festivales, ferias, etc…, se están retrasando al último trimestre, creando una posible sobresaturación de oferta que no creo que ni llegue a darse ante la pérdida de ayudas públicas, como he comentado antes. Evidentemente, el consumo cultural caerá y para la delicada situación del sector puede ser una puñalada certera. En el caso de actividades culturales, creo que lo más sensato será hacer borrón y cuenta nueva, asumir que el 2020 no ha existido, y empezar a pensar en el 2021. Para la industria cultural, será necesaria una profunda actuación, que tiene que ir de ayudas públicas a campañas para estimular el consumo cultural.

3) Con paciencia y resignación. ¡Intentando que mi hijo no se vuelva ni un loco enjaulado ni un hikikomori pegado a la consola! Afortunadamente, tengo lecturas para diez cuarentenas, pero quiero compaginarlo con aprovechar para terminar de escribir un libro y preparar los materiales online de los cursos que doy en la universidad.

4) Solo animar a la gente a quedarse en casa, ser sensata con las indicaciones y paciente y tolerante: nadie sabe cómo afrontar esta situación y hay que asumir que solo con buena voluntad entre todos y todas podremos pasarla. Y que, cuando acabe todo esto, recuerden que la cultura en todas sus formas (lectura, cómics, películas, música, series…) habrá hecho mucho más leve el confinamiento. Entonces será cuando devolverle a la cultura su generosidad con la misma generosidad.

AMALIO VANACLOCHA (DIRECTOR DE LA GALERÍA VANGAR | VALÈNCIA)

1) Afortunadamente, me encuentro bien. El viernes 13 de marzo fue el último día que estuve en la galería. Desde entonces, en mi casa, en València, cumpliendo con el confinamiento, al tanto de todos los acontecimientos que se van sucediendo y procurando salir lo menos posible.

2) No me gustaría aventurarme, creo que todavía es pronto para sacar conclusiones, pero ya está siendo un duro golpe a todos los niveles. Pienso que, como sociedad, saldremos reforzados de esta crisis. Espero que la situación se alargue lo menos posible y la recuperación sea rápida.

3) Ante todo, de una manera positiva. Alternando trabajo pendiente de la galería y actividades que, desde que inauguré Vangar, el día a día no me permitía. Lecturas como ‘Historias de Nueva York’, del periodista Enric González, o series como ‘Stranger Things’, serán algunas de ellas. Me gustaría, también, visitar algunas de las exposiciones virtuales que están ofreciendo varios museos. Continuaré, en la medida de lo posible, haciendo algo de ejercicio.

4) Mucho ánimo a todas aquellas personas que lo estén pasando mal. Esto también pasará.

ANA RAMÓN RUBIO (CINEASTA | VALÈNCIA)

1) Estoy bien. En nuestra casa, en València, con mi marido y mi perro. De momento, todo en orden.

2) El escenario inmediato, duro, bastante duro. Colas en los supermercados, cierto grado de racionamiento, figuras de autoridad por las calles… Es un escenario irreconocible y, probablemente, toda esta situación se alargue más de lo previsto, pero creo que todos tenemos que ser conscientes de la importancia que tienen nuestras acciones individuales en toda esta crisis y contribuir a que se estabilice lo antes posible.

A medio y largo plazo, creo que el mayor cambio va a ser social. La mayoría de los españoles nos hemos sentido privilegiados e intocables y ahora llega una pandemia que ha cambiado un poco la perspectiva. En parte servirá para que más personas entiendan mejor a quienes vienen a España huyendo de lo que nosotros ahora no tenemos, que es algo tan básico como libertad y seguridad, y también para volver a poner en el punto de mira algo que hay que cuidar ante todo, que es la sanidad pública.

Económicamente, es el sector servicios es el que verdaderamente va a pagar toda esta crisis y el que creo que tardará más en reponerse de ella. La parte buena, tanto para hostelería y turismo como para el ámbito cultural, es que creo que la gente va a salir a la calle con unas ganas increíbles de libertad, de volver a ir a conciertos, al cine, al teatro, a los bares, a viajar… Espero que haya sido un parón temporal, pero que volvamos a nuestras vidas con más ganas que nunca. Creo que, a largo plazo, las cosas volverán a su punto de partida.

3) Yo trabajo mucho en casa, especialmente cuando estoy escribiendo, con lo cual ya estoy acostumbrada a la rutina de lo que ahora estamos llamando “teletrabajo”, pero que para nosotros siempre ha sido “ser guionista”. Lo que me cuesta es el aspecto social: ver a mis amigos, a mi familia, o a cosas tan sencillas como salir a pasear. Normalmente, salgo a andar todos los días mínimo una hora para despejar la mente y ahora me cuesta más concentrarme y trabajar si no lo hago. Además, hay un olor a tristeza en las calles que no ayuda, pero me he propuesto aprovechar esta cuarentena para aprender a tocar la guitarra. Al fin y al cabo, estoy confinada con un músico y cinco guitarras.

4) He de decir que, aunque para mucha gente este es su día 8 de confinamiento, para mí es ya el día 12. Yo tomé la decisión voluntaria de aislarme definitivamente el 11 de marzo, y de semiaislarme otra semana antes. No fui ni a la manifestación del 8M, ni a ninguna mascletá, ni a ningún evento con más de 10 personas desde que todo esto empezó. Mis amigos me decían: “si no te apetece venir, dilo”. No se creían que no iba a los sitios por el COVID-19, pero en casa solemos ver ‘Cuarto Milenio’, que en febrero y principios de marzo era el único espacio en el que se miraba a China, y en el que se avisaba de la situación a la que íbamos a llegar en Europa.

ARÍSTIDES ROSELL (DISEÑADOR, DOCENTE, GALERISTA Y COORDINADOR DE RUSSAFART | VALÈNCIA)

1) Estoy en Russafa, en casa, hace días que no salgo… Aclaro, he salido a Imprevisual Galería para buscar el material de trabajo que necesito para recluirme voluntariamente forzado y trabajar telemáticamente desde el hogar (“Hogar, que no A-Hogar”). Al igual que la mayoría, nunca había vivido una situación similar, algo atípico en todos los sentidos. Muy difícil de digerir. Pero la salud es lo primero.

2) El escenario inmediato es imprevisible, no lo saben ni los que saben. La fuerza de la pandemia hace prever el peor de los escenarios. Las informaciones que llegan (el constante bombardeo informativo) crean un estado general que desconcierta al contexto social; a la vez, crea mucha alarma. A medio plazo, nuestros negocios están cerrados, sin fecha de vuelta a la normalidad. Las galerías, salas de exposiciones, museos, librerías y teatros, todos cerrados. Conciertos cancelados, ferias anuladas (ej.: Feria del Libro), festivales o eventos culturales de relevancia aplazados sin fecha, otros anulados, a lo que se suman las cuantiosas pérdidas económicas y, en consecuencia, la cultura a la cola de la recuperación. Es cierto que muchas iniciativas están en curso y se agradece; la creatividad florece en tiempos difíciles. Conciertos online, bibliotecas virtuales gratis, museos virtuales a nuestra disposición que generan nuevos puentes con la cultura. Ojalá permanezcan en el tiempo, pero, por favor, que no generen nuevas formas de precarización. A largo plazo, creo que saldremos reforzados de esta situación, pero antes habrá que valorar el coste social y económico que va a suponer este tiempo de confinamiento, crisis y salud.

3) En el confinamiento voluntariamente forzoso que estamos obligados a cumplir por orden y fuerza mayor, en pos de la salud individual y colectiva, intento conciliar la calma en todo momento. Disfrutando de la familia, realizando actividades conjuntas, juegos y adelantando trabajo. Las nuevas condiciones laborales han activado el teletrabajo colectivo al que muchos nos hemos sumado, en la docencia sobre todo. En el tiempo que me queda, intento actualizarme con lecturas pendientes, fundamentalmente poesía. Del mismo modo, seguimos trabajando para la próxima edición de Russafart 2020, prevista para el 5, 6 y 7 de junio. Somos optimistas y espero que para esas fechas todo habrá pasado y que los artistas del barrio de Russafa volvamos a abrir los talleres y espacios expositivos para su cita bienal con el público valenciano. Estaremos ansiosos de abrazarles sin temor, eso sí, para contagiarles de cultura.

4) Comentarios o preguntas sin respuestas, etc.: ¿Qué se oculta detrás de esta situación límite? Nueva crisis económica mundial, liderazgo económico, supremacía, no lo sabremos nunca. Con lo cual me quedo con lo más cercano. ¿Qué pasará con la cultura?, ¿qué medidas se tomarán desde la administración local, autonómica o estatal para paliar la crisis que se avecina? Gestionar una crisis sanitaria de tal magnitud y sin precedentes no es fácil, pero de ahí las fortalezas y debilidades de un sistema de gobierno democrático. Deben dar respuesta a todos los sectores que se han visto afectados con medidas que apoyen la reactivación económica y que permitan el reflote sin grandes consecuencias. Y, por desgracia, la cultura está al final de la cola. Espero que esta vez me equivoque o que todo haya sido un sueño.

CARLOS MADRID (DIRECTOR DE CINEMA JOVE – FESTIVAL INTERNACIONAL DE CINE DE VALÈNCIA | VALÈNCIA)

1) En casa, y teletrabajando en la medida de lo posible.

2) La pregunta es muy general…, pero supongo que una reordenación de prioridades, un aprendizaje, crecimiento en lo personal, otra gestión del tiempo, del aguante, de la paciencia…

Espero que mucha gente aproveche para ejercer un mayor consumo de cultura. Las nuevas tecnologías nos lo ponen muy fácil, así que no hay excusa para leer libros pendientes de nuestra estantería (o versiones que podemos encontrar en PDF o ePub), ver películas, escuchar discos, ver conciertos… Y tampoco debería ser un drama no ver a nuestros amigos presencialmente. El Skype o cualquier modo de videollamada nos viene de perlas. Lo fundamental es adaptarse, hacer una vida lo más normal posible y tener en mente que esto no será para siempre.

En lo político, por lo que observamos, es el momento de ver cómo actúan ciertas personas en momentos de crisis en los que conviene estar unidos. Simplemente, vamos a ver quiénes hacen un ejercicio de responsabilidad y quiénes no.

3) En mi caso, y de momento, puedo hacer la mayoría de gestiones laborales desde casa (en un par de meses, ya veremos…). Aprovechamos, además, para hacer arreglos domésticos pendientes, algo de ejercicio para que los músculos no se atrofien y ver mucho cine (en esto último tampoco cambia mucho la cosa…). Con respecto a lecturas, aprovechando el tiempo libre, estoy acabando el clásico ‘Mientras agonizo’, de Faulkner, y a punto de empezar ‘La vida instrucciones de uso, de Perec. En cuanto a cine, estamos viendo alguna película que se nos escapó el año pasado y que ya se encuentra en alguna plataforma (‘The Souvenir’, de Johanna Hogg, o ‘Martin Eden’, de Pietro Marcello, además de revisitar el clásico ‘La ventana indiscreta’, de Hitchcock, en solidaridad con el pobre James Stewart, confinado seis semanas en su casa y aburriéndose como una ostra…), y, recientemente, hemos visto la serie ‘Heridas abiertas’, protagonizada por la gran Amy Adams, y que recomiendo a todo el mundo.

4) En mi caso, el teletrabajo es una opción, pero para mucha gente no, y esta situación va a implicar un drama económico en poco tiempo. Solo espero que las prometidas ayudas a quien lo necesite se agilicen y podamos estar orgullosos (y tranquilos) de que nuestros impuestos sirvan para lo fundamental y ayuden a quien más sufre.

Por otro lado, lo de quedarse en casa no es opcional. Quien sale a pasear por desafío, chulería o por pensar que la cosa no va con él debería pensar en dar ejemplo a los demás; en que mucha gente lo ve desde sus casas y puede optar por despreocuparse y seguir su ejemplo. Es un ejercicio de responsabilidad que deberíamos seguir todos. No vale con pensar en que las medidas son exageradas o dejan de serlo; hay que pensar en el ejemplo que se da a los demás con nuestras acciones, en tener sentido común y quedarnos en casa.

CARLOS SALAZAR (ARQUITECTO | VALÈNCIA)

1) En casa, con teletrabajo.

2) Una crisis general en todos eso ámbitos de la cual costará salir.

3) Sobre todo, trabajo, y lecturas, música, películas, televisión, redes sociales y teléfono.

4) Cuando pase todo podremos sacar conclusiones y discutir. Ahora solo toca actuar.

CHEMA LÓPEZ (ARTISTA Y PROFESOR DEL DEPARTAMENTO DE PINTURA DE LA FBBAA DE LA UPV | VALÈNCIA)

1) Tras superar el pasado viernes (13 de marzo) la desagradable sensación de estar protagonizando ‘Years and years’, en estos momentos me encuentro muy tranquilo, en modo zen, consciente de que esto va para largo. Estoy en casa, con Marta y nuestro hijo Dani, por tanto, no puedo sentirme mejor acompañado. Lo que peor llevo es estar lejos de mis padres, que, como todos los mayores, son los que se encuentran en peor situación (no voy a entrar en detalles).

2) Las consecuencias son impredecibles; además, no sirve de nada plantear futuribles, las cosas nunca acontecen como imaginamos. Sin embargo, lo que más me preocupa, incluso más que la pandemia, es la inevitable crisis económica y que todo esto se convierta en excusa para un definitivo giro autoritario a nivel global, cosa que, por otra parte, ya se estaba produciendo.

3) Para pasar estos días estoy aprovechando para leer todos esos libros que vas acumulando y que nunca encuentras tiempo para leer. Además del surtido material para las clases (me ha gustado especialmente ‘El ojo y la navaja, el mundo como interfaz’, de Ingrid Guardiola), tengo pendiente una biografía de Otis Redding y acabar el magnífico número de la revista Concreta que Pedro G. Romero ha dirigido sobre gitanos y flamencos. Por otra parte, llevo entre manos tres novelas, ‘Enciclopedia B-S’, de Burucúa, ‘La batalla de Occidente’, de Vuillard, y lo último que han publicado de Lucia Berlin, con un título muy apropiado para estos días: ‘Bienvenida a casa’.

A nivel familiar hemos creado un pequeño cronograma de actividades, no muy rígido, una guía que sirva para crear rutinas a un niño de 11 años encerrado todo el día en casa. Además de las tareas del cole, lecturas varias, sesiones de clásicos del cine (‘Con faldas y a lo loco’, ‘Dos hombres y un destino’, ‘La lengua de las mariposas’, etc.), incluso unas tablas de gimnasia a las que desgraciadamente aún no he tenido tiempo de incorporarme.

4) Para terminar, sigo esperando ansioso y muy atento la anunciada donación de 65 millones a la sanidad pública por parte del rey emérito.

CONCHA ROS (ARTISTA Y PRESIDENTA DE LA DELEGACIÓN TERRITORIAL DE LA COMUNIDAD VALENCIANA Y MURCIA DEL IAC | VALÈNCIA)

1) Estoy en València, en mi casa, con mi hija Julia, mi perro Teo y mi canaria Roxy, que nos alegra las mañanas. Me encuentro en una situación envidiable, la verdad, si pienso en todas las personas que están teniendo que dar la cara para hacer frente al maldito virus…

2) No quiero ser ceniza, pero me temo que el escenario inmediato va a seguir siendo el que ahora mismo es, es decir, el de confinamiento, al menos durante un mes. Ya que estamos haciendo este esfuerzo, este parón tan brusco en nuestras enloquecidas rutinas diarias, deberíamos arremangarnos, mentalizarnos y “hacerlo bien”, eliminando, al menos en un gran porcentaje, la posibilidad de contagio.

Las consecuencias desde el punto de vista social las veremos a medio plazo, pero necesito ser optimista y pensar que esta barbaridad va a servir para espolear conciencias y parar la locura neoliberal en la que estamos (¿estábamos?) inmersas. En el plano cultural…, vislumbro, de nuevo, el desierto… Pero, como comentaba hoy con una amiga, la gente del arte y de la cultura en general tenemos un máster en resiliencia, así que aquí seguiremos cuando todo esto acabe. ¿Lo económico? Sin comentarios. Y respecto a lo político, en estos momentos tan críticos solo le pido a la clase política que trabaje codo con codo, como dice Drexler, para salir de esta distopía en la que nos hemos visto envueltos sin comerlo ni beberlo. ¡O, mejor dicho, sin besarlo ni abrazarlo!

3) Afronto el confinamiento con mucha serenidad, la verdad. En el fondo soy un poco rata de biblioteca y, además, esto me permite charlar más con mi hija, leer, ver cine, ordenar papeles de esos que se amontonan junto al ordenador y, sobre todo, dibujar. ¡Bisogna fare di necessità virtù!

4) Quiero hacer un alegato a favor de la cultura y la educación, dos cosas que para mí son la misma. Está resultando evidente, tras solo unos pocos días de confinamiento, lo importante que es para las personas tener “la cabeza bien amueblada” para poder sobrellevar esta situación, y lo mucho que en ello tiene que ver la presencia de la cultura en el currículo educativo. Saquemos conclusiones y, por encima de todo, pongamos el foco en la empatía y los cuidados.

Aprovechemos la ocasión y humanicémonos de nuevo, por favor.

EDUARDO GUILLOT (DIRECTOR ARTÍSTICO DE MOSTRA DE VALÈNCIA-CINEMA DEL MEDITERRANI | VALÈNCIA)

1) En casa con mi pareja, la mejor compañía posible, encerrados desde que se impuso el confinamiento. Y en permanente comunicación con mis padres, porque ambos viven solos y están en edad de riesgo.

2)
Es una pregunta amplísima, pero diría que las cosas van a cambiar bastante si la situación actual se prolonga. En ámbitos relacionados con la cultura, se están cancelando rodajes y todo tipo de actividades que no siempre se van a poder reubicar en el calendario, lo que afectará a un elevado número de trabajadores, especialmente a los freelance. De hecho, creo que el impacto va a ser más económico que sanitario. A largo plazo, y por cuestiones de agenda, me parece casi imposible que todo lo que se está suspendiendo pueda recuperarse. Y si se hace, la oferta cultural de otoño e invierno será de tal calibre que el consumidor no podrá abarcarla, con las consecuencias que eso puede acarrear. En muchos casos, sería más sensato dar 2020 por perdido (como se rumorea que va a hacer Cannes) y seguir trabajando de cara a 2021, recuperando lo que se pueda y haciendo borrón y cuenta nueva con lo que no. A otros niveles, me encantaría que esta crisis supusiera el colapso definitivo del podrido sistema capitalista, pero me temo que no tendremos esa suerte.

3) Hace poco que se abrió la convocatoria de recepción de películas para la Mostra 2020, que se celebrará en octubre, si todo va bien y la situación se ha normalizado para entonces, por lo que mi teletrabajo está consistiendo, básicamente, en ver cine sin parar. Tenemos ya más de 150 títulos inscritos, así que no tengo tiempo de aburrirme. Además, cuando quito la vista de la pantalla, estoy poniéndome al día con lecturas pendientes, como “Vivir abajo”, de Gustavo Faverón Patriau, o “GB84”, de David Peace.

IÑAKI TORRES (ESCRITOR | ALGORTA, GETXO)

1) En Algorta, de la playa al monte, por calles desiertas como en una novela de Ballard.

2) Cada vez más aislados, en medio de tanta comunicación. Nos gusta pensar que somos independientes, individualistas, cuando la realidad grita lo contrario, que todo está interrelacionado: cualquier interrupción crítica como esta hace que las piezas caigan en un efecto dominó. Estaría bien no perder de vista que todos somos necesarios y estamos mejor juntos, colaborando.

3) Como el aislamiento, sobre todo el forzado, nos habla de lo que estamos hechos, es una buena oportunidad para ver qué es eso: la hoja en blanco.

JOSÉ LUIS MORENO (DIRECTOR ADJUNTO DE AUDIOVISUALES Y CINEMATOGRAFÍA DEL IVC | VALÈNCIA)

1) Seguimos trabajando para que la maquinaria cultural administrativa no pare. En cuanto a salud bien, sin problemas.

2) Va a ser un escenario “apocalíptico”, que se suele decir. Vamos a tener que construir casi desde cero porque las consecuencias económicas para el sector cultural van a ser muy duras. A largo plazo nos recuperaremos, pero tendremos que hacer un sobreesfuerzo cuando pase esta cuarentena. Si todos aportamos, lo lograremos.

3) Será un confinamiento laboral, ya que seguimos trabajando en normativa y convocatorias que afectan al sector audiovisual y que deben publicarse en abril o mayo para no causar más perjuicio al sector.

Dedicaremos tiempo para hacer ejercicios dentro de casa para mantenernos en forma. Y aprovecharé para recuperar películas que nunca tengo tiempo de ver.

4) Mucho ánimo a todo el mundo. De esta saldremos. Ahora mismo hace falta apoyo y solidaridad, y luchar todos juntos contra esta epidemia que no esperábamos.

Mª ÁNGELES FAYOS (GESTORA DEL TEATRO OLYMPIA Y TEATRE TALIA Y PRESIDENTA DE AVETID | VALÈNCIA)

1) Actualmente en casa y conectada por WhatsApp, FaceTime e e-mail.

2) Se ha paralizado todo y es un mazazo económico sin precedentes, porque no solo se han cerrado los teatros, sino que todos los agentes culturales están parados. Va a costar mucho a nivel económico recuperarse. Pero a nivel social estoy gratamente sorprendida, no solo por cómo ha respondido el equipo humano que trabaja en Olympia Metropolitana, arrimando el hombro, sino por las espectadoras y espectadores que están pendientes de aplazamientos de las obras y con una paciencia infinita en las devoluciones. Va a haber un antes y un después del coronavirus.

3) Al principio es difícil parar, pero luego es muy bueno poder estar más tiempo con la familia y, como no estoy mucho en casa, aprovecharé para organizar y leer libros de un tirón, aparte de ver películas y series, sin ir directa al último episodio.

4) Aunque ahora todos estamos muy preocupados, es curioso que muchas propuestas de amigos son siempre culturales y eso indica la importancia que tiene para el ser humano respirar arte, música, teatro, danza… La cultura nos enseña a pensar y a mirar y ver, y la pandemia nos ha llevado a pensar sobre nosotros mismos y a mirarnos a los ojos, los unos a los otros. Debería hacernos más fuertes como sociedad y, si somos capaces de aprender, algo bueno podría quedar de este difícil período.

SILVIA MERCÉ CERVELLÓ (ARTISTA, DOCENTE Y SUBDIRECTORA DEL DEPARTAMENTO DE DIBUJO DE LA FBBA DE LA UMH DE ALTEA, ALICANTE | VALÈNCIA)

1) Vivo en València con mis dos adolescentes, Alejandro y Nacho, en un 2º piso con balcón a la calle, en el Ensanche, y nos quedamos los tres en casa hasta nueva orden.

La única privilegiada que baja por el barrio, dentro de los parámetros permitidos, soy yo. Surrealista, caótico, solidario, contundente y desconcertante es el poso que te deja acercarte a la farmacia o a por productos de necesidad. De puertas adentro, sin horario y a la espera de calendario, o como bien dice una famosa publicidad: “Bienvenidos a la República Bananera de mi Casa”.

2) Desde una mirada expectante, el escenario más inmediato que se nos plantea nos sumerge en una sensación de fragilidad y fuerza, a la vez que no sigue ningún hilo conductor establecido, más allá de una dinámica cambiante por su falta de precedentes, pero con una desbordante capacidad de unión, por aquello de que «la unión hace la fuerza»… Nos encontramos desnudos ante una marea de situaciones nuevas que nos viene grande.

A pesar de la crisis socioeconómica que apunta con fuerza, no dejan de venirme a la cabeza canciones como las que tanto hemos escuchado estos días: ‘Resistiré’, del Dúo Dinámico, o ‘Brindemos por la vida’, de Macaco…; o ‘Gracias a la vida’, que tan bien han interpretado Joan Báez y tantas otras voces.

Gracias al personal sanitario, a todas los que trabajan y reponen en establecimientos alimentarios, a los cuidadores, a quienes están detrás de todas las necesidades para que este planeta siga girando. GRACIAS.

3) Aprovecho para darle cuerpo a mi próxima propuesta artística: ‘Travesía/tránsito’, libros de viajes, como el muy recomendable ‘Viaje al Mekong’, de Javier y Gorka Nart (que terminé ayer), ‘Viajeros por el Conocimiento’, de Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, o lecturas de pensamiento artístico y novelas de escritoras favoritas, como la última de Amy Tan, ‘Recuerdos de un sueño’…

Lo compagino produciendo obra, viendo películas y alguna serie, y, por supuesto, conectándome al mundo del ocio, la cultura y las redes sociales por Internet y móvil. Pero de lo que más disfruto en este confinamiento es de compartir con Alejandro y Nacho opiniones que cruzamos entre comidas y ratitos de los que ellos escapan al mundo del wifi.

4) Amigos, familia y querido mundo: besos voladores y no dejéis de cumplir para hacernos fuertes y de tomar vitaminas para reforzar defensas…

Y… “Quédate en casa”. Nos conectamos esta tarde en los balcones para aplaudir a todos los que batallan en primera línea.

SUSO GIMÉNEZ (NEUMÓLOGO Y COMPOSITOR, GUITARRA ACÚSTICA Y VOCALISTA DE PETIT MAL | VALÈNCIA)

1) Con mi familia en nuestra casa de Burriana. Estamos bien, pero son días de desasosiego. Aunque las cosas por aquí aún no están muy mal, todo puede cambiar rápidamente y alterar nuestras vidas: mi mujer y yo somos médicos.

2) Viendo cómo evolucionan las cosas en Italia, en Madrid…, es difícil ser optimista a corto plazo. Se aproximan meses muy duros en lo profesional. Como neumólogo, tendré que atender en los próximos días a mucha gente que lo estará pasando muy mal y espero estar a la altura.

Las consecuencias de esto son imprevisibles.

En cuanto al futuro, sí que quiero tener cierto optimismo: echando la vista atrás, no hay que olvidar que tras la terrible pandemia de gripe de 1918 y de la Primera Guerra Mundial, con un sufrimiento inimaginable para la población, lograron sobreponerse, y lo que vino después fueron “Los felices años veinte”. Ojalá todo pase y logremos superarlo pronto.

3) El tiempo que no estamos trabajando lo pasamos, efectivamente, confinados en casa, con nuestros hijos, que aún son pequeños. De momento lo llevamos bien, pero me temo que aún quedan muchos días de estar en casa por delante.

Los pocos ratos que no estoy estudiando y formándome para lo que vendrá lo empleo en estar con mis hijos y, si me queda algo de tiempo, en tocar la guitarra intentando relajarme y hacer canciones nuevas. Ahora mismo, mientras escribo esto, estoy escuchando un maravilloso vinilo que adquirí en Discos Amsterdam hace unas semanas: ‘Cry’, de Cigarettes After Sex.

Mi libro de cabecera estos días está siendo ‘Fractura de tibia y peroné’, de Dani Cardona, que está consiguiendo abstraerme algunos ratos de la dura realidad, porque es realmente ameno y divertido.

4) Cada día que pasa queda menos para que esto acabe. Estoy deseoso de volver a la normalidad y de poder abrazar a mis padres, al resto de mi familia, a mis amigos…

Merche Medina

Ferzan Ozpetek, Palmera de Honor de la Mostra

Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 24 de octubre al 3 de noviembre de 2019

Ferzan Ozpetek será distinguido con la Palmera de Honor en la 34 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani. El director de ‘Hamam, el baño turco’ y «Rosso Istanbul» acudirá al festival, donde se repasará su filmografía. 

«Con esta Palmera de Honor continuamos estableciendo vínculos con la historia de la Mostra, ya que Ozpetek es un director que ha competido previamente en el festival», apunta Gloria Tello, Concejala de Patrimonio y Recursos Culturales, del Ayuntamiento de València. Además, destaca su importante «contribución a la visibilización de la cultura lgtbi».

El cine del director turco afincado en Italia aborda cuestiones universales a partir de experiencias. Un cineasta «sin prejuicios, que apuesta por un cine marcado por la sensualidad y de carácter netamente mediterráneo», señala Eduardo Guillot, director de programación de la Mostra.

Fotograma de ‘Hamam, el baño turco’, de Ferzan Ozpetek. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Ferzan Ozpetek nació en Estambul en 1959 y se trasladó a Italia en 1978 para estudiar Historia del Cine en la Universidad La Sapienza de Roma. Ha realizado trece películas, incluido su popular debut ‘Hamam, el baño turco’, descubierta en la Quincena de Realizadores de Cannes y Premio del Público de la Mostra de València de 1997. La película disfrutó de grandes críticas y del favor del público, estrenándose Francia, Gran Bretaña, Alemania, España e incluso en los Estados Unidos. ‘Hamam’ realizó el circuito de festivales cinematográficos con gran éxito.

Su filmografía se caracteriza por desarrollar un relato integrador de las diversas culturas del Mediterráneo, y en ella destacan ‘El hada ignorante’ (2001), ‘La ventana de enfrente’ (2003), ‘Tengo algo que deciros’ (2010) o ‘Rosso Istanbul’ (2017), entre otras, habitualmente coproducidas entre Italia, Turquía y Francia.

Ozpetek también ha dirigido tres óperas, ‘Aida’, ‘La Traviata’ y la más reciente, ‘Madama Butterfly’, y ha publicado dos novelas: ‘Rosso Istanbul’ y ‘Sei la mia vita’. Acaba de completar el montaje de ‘La Dea Fortuna’, que se estrenará en Italia a finales de noviembre de 2019. Mostra de València-Cinema del Mediterrani se celebrará del 24 de octubre al 3 de noviembre en los Cines Babel y en IVC La Filmoteca.

Ferzan Ozpetek. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Más de 9.000 espectadores en la renacida Mostra

33 edición de Mostra de València–Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La 33 edición de Mostra de València–Cinema del Mediterrani llegó a su fin. Un festival que ha vuelto, tras seis años de ausencia, para ampliar el imaginario del cine de la cuenca del mediterráneo en nuestro país y que, celebrado del 18 al 28 de octubre, ha recibido un total de 9.178 espectadores.

Las cifras “demuestran que había ganas de Mostra, que los valencianos la echaban de menos y que València tiene potencial para ser el referente audiovisual del Mediterráneo. La nueva edición ha despertado interés, se han cumplido ampliamente nuestras perspectivas, y las numerosas sesiones en los Cines Babel y la Filmoteca,  han tenido una gran acogida”, apunta Gloria Tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València.

Regresa convertido en toda una cita obligada para los amantes del cine contemporáneo, con una propuesta audiovisual cuidada y dinámica, así como un espacio de reflexión para repensar el Mediterráneo. “Y con una propuesta tan firme como la que se quiere apuntalar de nuevo en cada edición para lograr posicionar la Mostra como un festival de referencia de la ciudad”, añade Rosa Roig, directora de Mostra de València.

“La respuesta del público a la sección oficial ha sido más que notable. Tener salas rozando el lleno para ver películas tunecinas o libanesas inéditas en España demuestra que tenía sentido recuperar la esencia original de la Mostra”, explica el responsable de programación de Mostra de València Eduardo Guillot. En su opinión, el público ha apreciado la calidad de la propuesta artística de la Mostra.

De hecho, es una gran noticia para el responsable del festival el que hayan sido la Sección Oficial y la Sección informativa las de mayor afluencia de público. Una sección a competición que premió con sus Palmeras a tres propuestas de directores jóvenes. “Nos entusiasma que el jurado haya tenido en cuenta en el palmarés a los cineastas emergentes. Estoy convencido de que directoras y directores como Banu Sivaci o Nathan Ambrosioni darán mucho que hablar en el futuro”, señala Guillot.

Otra de las propuestas programáticas que mejor ha funcionado es la didáctica Mostra del Instituts, proyecciones escogidas por su temática, por donde pasaron 812 alumnos de 18 centros educativos de secundaria de València.

En 2018 la Mostra de València ha proyectado en las cinco salas de Babel y en la Sala Berlanga de la Filmoteca de València 87 títulos en 160 proyecciones: 67 largometrajes, seis mediometrajes y 14 cortometrajes. En las principales secciones pudo contarse hasta 22 estrenos nacionales. El festival ha contado con más de 35 invitados internacionales y 89 periodistas acreditados, 39% de prensa especializada.

Público en los cines Babel. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Público en los cines Babel. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Palmera de Honor de la Mostra a Abdellatif Kechiche

Abdellatif Kechiche, Palmera de Honor
33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La 33 Mostra de València-Cinema del Mediterrani, del 18 al 28 de octubre del 2018 en los cines Babel y en IVC-La Filmoteca, entregará su otra Palmera de Honor al director franco-tunecino Abdellatif Kechiche. El director de ‘La vida de Adèle’ acudirá al festival donde se repasará su filmografía. “Esta segunda Palmera de Honor concedida a Abdellatif Kechiche pone la guinda a una edición de regreso de la Mostra que responde a la ambición con la que emprendimos su recuperación”, apunta Gloria tello, concejala de Cultura del Ayuntamiento de València.

Fotograma de 'La Faute à Voltaire'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘La Faute à Voltaire’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

La obra del director franco-tunecino Abdellatif Kechiche (Túnez, 1960) es corta en cifra de largometrajes, pero larga en reconocimientos internacionales. Con ‘La faute à Voltaire’ (2000), su ópera prima, ya obtuvo dos premios en Venecia, y desde entonces no ha rodado una película que no haya participado en los festivales más prestigiosos del mundo. Para Eduardo Guillot, director de programación de la Mostra, “Abdellatif Kechiche representa a la perfección el espíritu del festival: un cineasta nacido en el norte de África que no se olvida de sus raíces, pero al mismo tiempo ha sabido hacerse un hueco en el panorama internacional abordando temas universales”.

Fotograma de 'L'Esquive'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘L’Esquive’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Con ‘L’Esquive’ (2004) Kechiche ganó el César a mejor director y película, ‘Cuscús (La graine et le mulet)’ (2007) fue galardonada con el Gran Premio Especial del Jurado en Venecia, y la consagración definitiva le llegó gracias a ‘La vida de Adèle’ (2013), merecedora de la Palma de Oro en Cannes y que se llevó además el Premio FIPRESCI de la crítica internacional.

Una película que conquistó a todos los públicos e hizo que se otorgara, por primera vez en la historia, otras dos Palmas de Oro a sus dos protagonistas, Léa Seydoux y Adèle Exarchopoulos, recompensadas por escenificar su amor en carne viva a lo largo de los 180 minutos del film. Kechiche logra armar un drama amoroso apasionante.

Fotograma de 'La vida de Adele'. Imagen cortesía de la Mostra de València.

Fotograma de ‘La vida de Adele’. Imagen cortesía de la Mostra de València.

El de Kechiche es un cine caracterizado por el predominio de lo sensorial, único en su habilidad para capturar las emociones de los personajes, con un enfoque muy particular de la adolescencia, el deseo sexual o sus raíces africanas.

Su última película, ‘Mektoub, My Love: Canto Uno’ (2017), fue presentada en Venecia y propone una mirada nostálgica sobre la inocencia de la juventud. Su protagonista, Mektoub, es un joven amante del cine y aficionado a la fotografía que parece diseñado como alter ego del director. A través de él la película nos invita a pasar unos días de verano en un pueblo costero, en compañía de un nutrido grupo de chicos y chicas que se relacionan entre sí según el dictado de sus hormonas.

Estos ciclos homenaje se suman al repaso a la última hornada cinematográfica hecha en el Mediterráneo en su Sección Oficial, la sección informativa y los ciclos sobre el cine negro francés y el nuevo cine palestino, y los ciclos homenaje a Efthimis Filippou, Josep Anton Pérez Giner y Carles Santos, que conforman la 33 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani.

Abdellatif Kechiche. fotografía de Michael Watier por cortesía de la Mostra de València.

Abdellatif Kechiche. Fotografía de Michael Watier por cortesía de la Mostra de València.

La Mostra vuelve evocando el cine negro

Mostra de València-Cinema del Mediterrani
Del 18 al 28 de octubre de 2018

La Mostra de València-Cinema del Mediterrani, que celebra su 33 edición del 18 al 28 de octubre del 2018 en los cines Babel y en IVAC-La Filmoteca, comienza a revelar su programación. Una de las múltiples miradas del festival se detendrá en el cine negro francés.

Junto al repaso a la última hornada cinematográfica hecha en el Mediterráneo en su Sección Oficial, la sección informativa (que incluye ‘Amerika Square’, ‘Un día más con vida’ o el último éxito de la Mostra de Venecia ‘La noche de 12 años’ de Antonio de la Torre, entre otras) y los ciclos homenajes, Mostra de Valencia-Cinema del Mediterrani se adentra en la zona negra del género policial con el ciclo ‘Polar: serie negra a la francesa’.

Fotograma de Rififi. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de Rififi, de Jules Dassin. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

“La retrospectiva ofrece una oportunidad única para comprobar cómo ha evolucionado el cine negro francés desde los años cincuenta hasta la actualidad, a través del trabajo de directores como Becker, Truffaut, Melville, Tavernier, Chabrol, Audiard o Richet”, señala Eduardo Guillot, director de programación del festival.

Y es que el cine negro es un invento francés. En 1946, la crítica francesa conoció las películas norteamericanas que no había podido ver durante la Segunda Guerra Mundial, y acuñó el término film noir para referirse al tono pesimista y oscuro, que las impregnaba. Pero antes de este pistoletazo de salida, los franceses ya habían dibujado un rastro sólido y mejorado del género negro en la gran pantalla. En realidad, el film noir es un claro ejemplo de la apropiación cultural a la que ha dado lugar la cinefilia mundial.

Desde la posguerra, el policial francés bebió del cine negro norteamericano. Los policiales de los ’40 y comienzos de los ’50 son más violentos; la acción se traslada de los barrios marginales al glamouroso París. Pero el film noir francés desarrollará también rasgos propios. Las fronteras entre buenos y malos se difuminan y el héroe acostumbra a ser un antihéroe atenazado por un pasado oscuro.

Fotograma de 'Mesrine'. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de ‘Mesrine’, de Jean-Françoise Richet. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

El ciclo ‘Polar: serie negra a la francesa’ de la 33 edición de Mostra de València-Cinema del Mediterrani ofrece un recorrido por los momentos más representativos del «polar», un subgénero dentro del policial francés más cercano al policial negro americano que al clásico estilo inglés, que incluye grandes clásicos y otras derivaciones del género hasta la actualidad.

En este ciclo se podrá ver ‘Rififi’ de Jules Dassin; ‘Pierrot le Fou’ de Jean-Luc Godard; ‘Serie negra’ de Alain Corneau o ‘Dejad que los cadáveres se bronceen’ de Hélène Catet y Bruno Forzani; entre las diecisiete películas programadas que lo componen. Un recorrido extenso, clásico y moderno, por lo mejor del género con los siguientes títulos:

No toquéis la pasta (Touchez pas au grisbi, Jacques Becker, 1954)
Rififi (Du rififi chez les hommes, Jules Dassin, 1955)
Ascensor para el cadalso (Ascenseur pour l’échafaud, Louis Malle, 1958)
Tirad sobre el pianista (Tirez sur le pianiste, François Truffaut, 1960)
La evasión (Jacques Beckel, 1960)
Pierrot le Fou (Jean-Luc Godard, 1965)
El silencio de un hombre (Le samouraï, Jean-Pierre Melville, 1967)
Serie negra (Série noire, Alain Corneau, 1979)
Coup de Torchon (Bertrand Tavernier, 1981)
La luna en el arroyo (Jean – Jacques Beineix, 1983)
La ceremonia (La cérémonie, Claude Chabrol, 1995)
Lee mis labios (Sur mes lèvres, Jacques Audiard, 2001)
Plaga final (Pars vite et reviens tard, Régis Wargnier, 2007)
Mesrine 1 (L’instinct de mort, Jean-François Richet, 2008)
Mesrine 2 (L’ennemi public n°1, Jean-François Richet, 2008)
Dejad que los cadáveres se bronceen (Laissez bronzer les cadavres!, Hélène Catet, Bruno Forzani, 2017)

Fotograma de 'Serie negra'. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.

Fotograma de ‘Serie negra’, de Alain Corneau. Imagen cortesía de La Mostra de Valencia.