El Jardín Autómata de Olga Diego

El Jardín Autómata de Olga Diego
Centre del Carme
Calle del Museo, 2. Valencia.
Hasta el 28 de Octubre.

El dia 19 de Julio tuvo lugar la inauguración de El Jardín Autómata de Olga Diego en la sala Dormitorio de el Centre del Carme. La obra se mantendrá expuesta hasta el dia 28 de Octubre.

“¿Sería posible recrear El Jardín de las Delicias de El Bosco en una instalación de esculturas inflables y electrónicas?” es así como El Centre del Carme nos presenta el Jardín Autómata, una reinterpretación de la obra del pintor gótico El Bosco en el contexto del siglo XXI. Las figuras detallistas de la obra flamenca quedan transformadas en autómatas de plástico. Olga Diego nos invita a introducirnos en su obra paseando junto a las figuras fantásticas, dejando al espectador ser parte de ese universo.

Detalle de la obra El Jardín autómata de Olga Diego.

Detalle de la obra El Jardín Autómata de Olga Diego.

La obra se inspira en la tabla central del tríptico; esta parte se conoce con el mismo nombre que la obra completa. Los autómatas están basados en los personajes que aparecen en la parte centro y baja de la tabla. El Jardín Autómata nos muestra ese mismo desorden y orgia representados en la obra de El Bosco. A este caos se une la electrónica. Los cables entrelazan a los personajes dándoles luces interiores, creando una impresión futurista dentro de la Sala Dormitorio.

Los autómatas, al igual que los personajes de la obra de el Jardín de las Delicias, son la representación de la sociedad. Olga Diego, a diferencia de El Bosco, da un giro a la crítica que expuso el pintor flamenco sobre la Baja Edad Media, resolviendo esa crítica puritana con una celebración de la variedad que existe en el mundo actual. Los personajes del El Jardín Autómata son el reflejo de la libertad de pensamiento, sexual, etc., junto a nuevas luchas, como la animalista, fusionado animales con humanos. Todo ello esculpido en plástico, material con el que Olga Diego crea su jardín, haciendo una crítica sobre uno de los mayores pecados de la era contemporánea: la contaminación.

Detalle de la obra EL Jardín Autómata de Olga Diego.

Detalle de la obra EL Jardín Autómata de Olga Diego.

Uno de los principales objetivos de Olga Diego es que el espectador se meta dentro del Jardín Autómata. Al entrar en la Sala Dormitorio solo vemos algunos de los personajes, por lo que al visitante tiene que adentrarse en el centro de la sala para contemplar la obra en su totalidad. De este modo, la artista consigue que el observador se vea reflejado y vea los pecados y lujurias de nuestro siglo. Así consigue que actúen ante los problemas de nuestro mundo

El Jardín Autómata es la creación más ambiciosa de Olga Diego. El tamaño de esta obra no tiene comparación con las anteriores donde también se ha usado el plástico, como Art in Flight o The Bubble Woman Show.

Vista de la exposición Jardín Autómata. En la imagen, José Luis Pérez Pont y Olga Diego. Cortesía del Centre del Carme

Vista de la exposición Jardín Autómata. En la imagen, José Luis Pérez Pont y Olga Diego. Cortesía del Centre del Carme.

José Antonio López

 

Ramón Llull: caballero de Dios

700 aniversario de la muerte de Ramón Llull
Eventos organizados por el Institut Europeu de la Mediterrànea

Cuando se piensa en genios polifacéticos, adelantados a su época que abrieron nuevos caminos al saber, es inevitable remitirse al Renacimiento. Pero la Edad Media también generó personajes fuera de serie que consolidaron los cimientos de la civilización. Uno de los más fascinantes es Ramón Llull. Este catalán de Mallorca, como él mismo se definía, considerado el padre de la literatura catalana, tuvo una vida intensa y provechosa, plagada de viajes y vicisitudes que podrían inspirar una gran producción cinematográfica. Con motivo del 700 aniversario de su muerte, el Institut Europeu de la Mediterrànea (IEMed) ha organizado una serie de eventos que evocan su figura a caballo de la fe y de la razón destacando especialmente su dimensión como pionero del diálogo entre religiones y culturas.

“Ramón Llull es uno de los primeros personajes interculturales cuya obra ofrece algunas pautas de pensamiento y de acción que continúan siendo vigentes en el siglo XXI”, dice Senén Florensa, presidente ejecutivo del IEMed. “Políglota autodidacta capaz de expresarse y escribir en latín y árabe, utilizó a la vez el catalán como lengua tanto de creación literaria como de transmisión científica, siendo un verdadero pionero  en la Europa medieval”.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Cubierta del libro sobre Ramón Llull.

Ramón Llull nació en Mallorca, en 1235,  en el seno de una rica familia barcelonesa. A la sazón, la isla era una encrucijada tanto militar como comercial, habitada por una gran diversidad de credos y razas. Occitanos, genoveses, catalanes y musulmanes, que integraban una tercera parte de la población.

Esta complejidad social se reflejó en la obra y pensamiento de Llull que desde niño manifestó una gran inteligencia y recibió una exquisita formación cortesana y caballeresca. Fue senescal del futuro Jaime II de Mallorca, cultivó la poesía cortesana y llevó una existencia disipada propia de su condición. Una experiencia mística, a los 30 años dio un giro radical a su vida, abandonó a su familia, los fastos mundanos y se entregó por completo al difundir el mensaje de Dios apoyado en la ciencia y la razón, a través del arte.

Pionero intercultural

Raimundus Christianus Arabicus. Ramon Llull y el encuentro entre culturas es el título de la muestra itinerante que se pudo ver en La Nau de la Universitat de València y que se trasladará a Barcelona, Lleida, Vic y Bruselas en los próximos meses. Una serie de paneles con textos en cuatro idiomas -castellano, catalán, francés y árabe-, que describen la vida de Llull en su contexto histórico. El itinerario resalta su faceta como pionero del diálogo intercultural con el mundo musulmán en una época en que el Mediterráneo era un espacio de conflicto entre religiones.

Llull se trasladó al Próximo Oriente y al Magreb, donde entró en contacto con los sabios y pensadores musulmanes de su tiempo. También se relacionó con  los poderes políticos y eclesiásticos de Roma, Francia, las repúblicas italianas y la Corona de Aragón. Uno de sus objetivos era impulsar la creación de escuelas de árabe para los misioneros.

Breviculum X. Ramón Llull.

Breviculum X. Ramón Llull.

Combinaba sus viajes y actividad misionera con la escritura, 265 títulos sobre las materias más diversas, incluida la literatura. Su obra magna, Ars llulina, es un método de métodos que integra diversas disciplinas cuyo objetivo era ser herramienta de persuasión racional. Llegar a Dios por el camino de la ciencia buscando un terreno común entre las distintas creencias.

Ramon Llull y los diálogos mediterráneos, es otra de las vertientes de esta celebración, una compilación de los trabajos de una treintena de estudiosos, historiadores medievalistas, historiadores de la ciencia, antropólogos, escritores e islamólogos conocedores de la obra lulliana.

Banda sonora

La banda sonora la aporta la formación valenciana Capella de Ministrers con un libro disco, Ramón Llull, el último peregrinaje, que se grabó en el Centro del Carmen. Carles Magraner propone un viaje musical por el Mediterráneo medieval inspirado en los itinerarios de Ramon Llull. El proyecto se presentará en los Cloister del Metropolitan de Nueva York, a finales de 2016, preámbulo al 30 aniversario de la formación valenciana.

Llull fue un gran viajero. Desde Mallorca recorrió Barcelona, Montpellier, París, Italia y el norte de África. Un misterio vela su muerte, pues no se sabe si murió en Túnez, a finales de 1315 o en su ciudad natal a principios de 1316. En todo caso fue muy longevo para su época.

700 aniversario Ramón Llull.

700 aniversario Ramón Llull.

Bel Carrasco

A Gervasio Sánchez le duele Afganistán

Dones. Afganistán
Fotografías de Gervasio Sánchez y textos de Mònica Bernabé
Sala Acadèmica de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 14 de febrero de 2016

Es tal la concentración de dolor que destilan las imágenes de Gervasio Sánchez en La Nau, que para escribir sobre ellas se hace necesario tomar aire. Las 150 fotografías de la exposición, dividida en seis bloques, cortan la respiración. Pero después de escuchar al periodista narrar su experiencia en Afganistán, ese centenar largo de instantáneas aumenta de volumen para convertirse en un inmenso catálogo de la crueldad humana. Crueldad, en este caso, contra las mujeres afganas, objeto de una violencia desmedida por parte de una sociedad que la tolera escudada en una devastadora tradición.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Collage de fotografías de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

“El problema de Afganistán no son las leyes, que prohíben la violencia contra la mujer, al igual que el Corán impide el matrimonio forzoso, sino la tradición que está por encima de las leyes”, explicó Sánchez. Una tradición vejatoria que, como recordó el periodista, “ya existía antes de los talibanes”. Que haya organismos internacionales velando por la seguridad en tan inhóspito país de poco ha servido. “Desde 2001 a 2015 ha habido presencia extranjera que debía haber obligado a que se cumplieran las leyes, pero no se ha hecho nada aduciendo que se trata de un problema interno”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Gervasio Sánchez, al contrario que la pasiva comunidad internacional, ha estado cinco años tomando esas fotografías para que el resto del mundo se entere de lo que allí está pasando. “Esto es puro periodismo”, subrayó con cierto orgullo. A su alrededor, ratificando esas palabras, se ofrecían los mudos testimonios de esas mujeres gritando desesperadas a causa de un dolor que parece no tener fin. “Yo lo que trato es de transmitir con decencia lo que allí pasa y, para eso, no entiendo otra forma que metiéndome hasta el fondo en las historias”.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de València.

Historias de violaciones realizadas con total impunidad, de matrimonios forzosos, de vidas truncadas porque la mujer, como recordó Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, es tratada como un “animal propiedad del hombre”. En las imágenes, acompañadas de textos de Mònica Bernabé (“sin su ayuda esto hubiera sido imposible”, destacó Sánchez), hay mujeres doloridas, quemadas, mirando perplejas a cámara, algunas incluso muertas. “Hemos huido del burka, porque el problema no está en el burka”. Viene de mucho más lejos.

En este sentido, Gervasio Sánchez quiso recordar que no hace tanto tiempo aquí se vivía algo parecido. “En Afganistán viven en la Edad Media, pero en España se vivía así hasta hace muy poco, porque los matrimonios pactados eran también una costumbre”. Por eso Ariño habló de observar la exposición con cierta perspectiva, “para vernos a nosotros mismos en estas fotografías”. “Forma parte del pasado de determinada España de los años 40 y 50”, agregó.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en La Nau de la Universitat de València.

Las “vidas en ruina” que Gervasio Sánchez muestra en La Nau, y que podrán verse hasta el 14 de febrero, no han sido tomadas en comarcas rurales, sino en las ciudades más importantes de Afganistán, con la capital Kabul a la cabeza. “Lo que les ocurre a todas estas mujeres sucede en cualquier sitio del país, no hace falta irse a lugares recónditos”. Para “equilibrar la balanza anímica”, Sánchez exhibe algunas otras imágenes menos duras relacionadas con historias de periodistas, cantantes, directoras de cine, boxeadoras o futbolistas.

Equilibrio del ánimo que, con todo, apenas puede contrarrestar el duro testimonio de tanta mujer ultrajada. “El día que deje de sentir el dolor de las víctimas dejaré de hacer periodismo”. Las visitas guiadas para escolares que, junto a Mònica Bernabé, realizará el martes y miércoles próximos, son una prolongación de esa pasión por el ejercicio periodístico. “A los jóvenes les puede permitir entender mejor por qué esas personas huyen de su país”. El fotoperiodismo como memoria viva de un dolor concentrado en La Nau.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Fotografía de Gervasio Sánchez en la Sala Acadèmia de La Nau de la Universitat de la València.

Salva Torres

Melancolía, de Valladolid a Valencia y Palma

Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro
Museo Nacional de Escultura
Palacio de Villena
C / Escaleras de San Gregorio, 1. Valladolid
Hasta el 12 de octubre de 2015

La melancolía puede ser devastadora o germen creativo. Es más, si no fuera por la creatividad a que da pie, en el mejor de los casos, la constatación de sentirnos mortales o cuando menos imperfectos, esa melancolía avanzaría letal en busca del abismo al que nos convoca. El director danés Lars von Trier se ha hecho cargo de ella en la película precisamente titulada Melancolía (2011). Y el Museo Nacional de Escultura de Valladolid hace lo propio mediante una espléndida exposición: Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro.

Vista de la entrada a la exposición 'Tiempos de melancolía'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Vista de la entrada a la exposición ‘Tiempos de melancolía’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Y es que la melancolía, que la muestra focaliza entre el tardío Renacimiento y el Barroco, se extiende a nuestros días y se retrotrae a tiempos lejanos. “Su nombre se remonta al siglo V a.c. –tratados hipocráticos- y dura hasta hoy”, se explica en el catálogo de la exposición. Un verso de Quevedo, intercalado entre las más de 60 piezas que integran el recorrido, ofrece plausible explicación de su alargada influencia: “No hay día que pase por ti que no vaya sacando tierra de tu sepultura”.

Fernando Colina, en su texto ‘Melancolía universal, melancolía particular’, apunta cómo unos la despreciaron –Cicerón y Séneca-, otros se refugiaron en ella, mientras otros la temían. Desprecio que en la propia exposición manifiesta Santa Teresa cuando dice: “No hay otro remedio para él [el aquejado de melancolía] si no es sujetarlo por todas las vías y maneras que pudieren; si no bastaren palabras, sean castigos (…) si no bastara un mes de tenerlos encarcelados, sean cuatro, que  no pueden hacer mayor bien a su alma”.

Dos de las piezas expuestas en 'Tiempos de melancolía'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Dos de las piezas expuestas en ‘Tiempos de melancolía’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Quienes se refugiaron en ella fueron los monjes en la Edad Media, cuya acedía o tristeza los tentaba al recogimiento, sufriendo los embates de la melancolía particular que Hipócrates define como “el miedo o la tristeza que duran mucho tiempo”. Y quienes la temían, quién sabe si al descubrir lo que Diderot proclamara de ella (“la melancolía es el sentimiento habitual de nuestra imperfección”), tomaron dos direcciones subrayadas por Colina: “Tan melancólicos son los signos explícitos de tristeza como las reacciones de defensa contra ella, que la cubren de una máscara de actividad, contento y ligereza”.

Lo que el Museo Nacional de Escultura de Valladolid muestra, antes de que lo hagan Valencia y después Palma de Mallorca, es una serie de obras de maestros como José de Ribera, Durero, Berrugete, Velázquez, Rubens, Antonio de Pereda o Diego Bejarano, en las que se reflejan la tensión de tan penetrante bilis negra en conflicto con la pujante razón. Rostros a punto de desfallecer o buscando con la mirada esa luz exterior que les sustraiga del abatimiento; luz procedente del conocimiento, ya sea éste ilustrado o sacralizado. Naturalezas muertas, objetos quebrados, calaveras que simbolizan el fatal destino que nos aguarda.

Vista de una de las salas de la exposición 'Tiempos de melancolía'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Vista de una de las salas de la exposición ‘Tiempos de melancolía’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Tiempos de melancolía, comisariada por María Bolaños y producida por Obra Social La Caixa, recoge lo que Colina llama el “escalón en el desarrollo del sujeto” o “nacimiento de la identidad personal”. Identidad dividida entre la totalidad de la que procedemos (cuerpo materno y su proyección como naturaleza entera) y la difícil asunción de su pérdida. Miradas, pues, extasiadas por alcanzar esa totalidad fascinante, al tiempo que deprimidas fruto del desconcierto que provoca su halo fantasmal. Hay cristos desolados como hay pensadores hurgando en las entrañas de esa melancolía, ya sea para hundirse en ella o para emerger de sus tinieblas con el rostro iluminado tras experimentar y asumir el dolor de tanta pérdida.

Pinturas, esculturas, dibujos y grabados procedentes de diferentes museos e instituciones, a través de los cuales percibimos esa melancolía centrada en el Siglo de Oro pero que sin duda llega hasta nuestros días. Porque la melancolía, he ahí su pertinaz razón de ser, nos convoca a la experiencia de la mortalidad. Experiencia que atraviesa el tiempo y nos atraviesa como sujetos habitados por esa conciencia de muerte.

'Tiempos de melancolía. Desencanto en la España del Siglo de Oro'. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Detalle de la Sibila, de José de Ribera, en ‘Tiempos de melancolía. Creación y desengaño en la España del Siglo de Oro’. Cortesía del Museo Nacional de Escultura de Valladolid.

Salva Torres

Poesía de bolsillo con sonido e imagen

Poética 2.0, antología audiovisual de autores valencianos y españoles
Mar Gómiz y Ángel Salguero

Ni en sus ensoñaciones más fantasiosas y delirantes pudo el poeta Ausiàs March imaginar que llegaría un día en el que cualquier persona pudiera llevar sus poemas en el bolsillo, no impresos en papel y tinta, sino visibles y audibles a través de una pequeña pantalla. Las nuevas tecnologías ponen las cimas de la poesía valenciana en el espacio virtual gracias a un proyecto conjunto de los periodistas Mar Gómiz y Ángel Salguero, presentado recientemente en Valencia con el apoyo y beneplácito de CulturArts.

Poética 2.0  es una antología audiovisual de los autores valencianos más importantes desde la Edad Media hasta el siglo XX bajo el título, De Ausiàs March a Vicent Andrés Estellés. Incluye 16 poemas de 14 destacados autores de los últimos cinco siglos: Jordi de Sant Jordi y Roís de Corella, poetas de la Renaixença como Teodoro Llorente o Constantí Llombart, o más recientes: Carles Salvador, Vicent Andrés Estellés, Joan Fuster, Carmelina Sánchez-Cutillas y María Beneyto.

El actor Emilio Gutiérrez Caba en el Teatro Talia. Foto: Vicent Bosch.

El actor Emilio Gutiérrez Caba en el Teatro Talia. Foto: Vicent Bosch por cortesía de Poética 2.0.

Por último, tres de los poetas más notables en la actualidad: Marc Granell, Teresa Pascual y Joan Navarro. Esta primera app de poesía valenciana tiene una segunda parte dedicada a la  poesía valenciana en castellano, con una variada selección de autores: Gil Albert,  Miguel Hernández, José Albi, María Beneyto, Francisca Aguirre, César Simón, Francisco Brines, Jaime Siles, Rafael Soler, Carlos Marzal, etcétera.

Tecnología y belleza

¿Por qué no poner la tecnología al servicio de la cultura, de la belleza, de la magia de la poesía? ¿Por qué no trasladar esa magia a las pantallas de los dispositivos que utilizamos todos los días? Esa es la filosofía que inspira la idea de Gómiz y Salguero.

“Nos gusta la poesía y creemos que es necesario darla a conocer a una nueva generación de lectores”, dice Salguero, periodista de El Mundo. “Los jóvenes que han crecido rodeados de pantallas, la del móvil, la del tablet, la del ordenador, y que tal vez desconocen lo mucho que pueden disfrutar y lo mucho que tiene que ofrecerles la poesía. A los entusiastas de la poesía ya los tenemos ganados. Pero podemos atraer también a los jóvenes y servir de herramienta a los estudiantes de secundaria y sus profesores, incluso a aquellos que están aprendiendo el idioma”.

El poeta Marc Granell en el estudio de la Casa Museo Benlliure. Imagen cortesía de Poética 2.0.

El poeta Marc Granell en el estudio de la Casa Museo Benlliure. Imagen cortesía de Poética 2.0.

La voz y la imagen la aportan un grupo de actores y actrices. Sergio Caballero, Verónica Andrés, Josep Manel Casany, Xavo Giménez, Marina Vinyals, Jordi Ballester, Cristina Soler y Paco Alegre ponen su talento al servicio de los grandes poetas en una serie de grabaciones realizadas en enclaves históricos de Valencia: la Casa Museo Benlliure, la Lonja o el claustro de La Nau.

Poètica 2.0 ha contado con el asesoramiento del catedrático de Filología Catalana de la Universitat de València especialista en poesía valenciana, Ferrán Carbó, y ha establecido contacto con el Instituto Cervantes para que el proyecto se difunda a nivel internacional. Otras personas que han colaborado son: Josevi Bosch, Nati Medina, Enrique Ballesta, Lourdes Crespo, Eduardo García, y Mª Claudia Bonilla.

Varias empresas han participado en la puesta a punto del innovador proyecto. Infinito Studios se ha encargado de la parte informática, Ukemotion ha elaborado la parte audiovisual, äBranding el diseño definitivo del logo y Diapasó se encarga de las Redes.

“Se trata de un proyecto Transmedia y esto supone que los contenidos de las apps y de la página web se complementan para engrandecer el producto final”, explica Salguero. “Nuestra intención es que la web de Poética 2.0 se convierta en un portal de referencia. Dentro de poco estarán disponibles el monográfico de Estellés y la primera app audiovisual de poesía española”.

Mar Gómiz y Ángel Salguero, responsables de Poética 2.0, junto a José Luis Moreno (derecha), director general de CulturArts. Imagen cortesía de Poética 2.0

Mar Gómiz y Ángel Salguero, responsables de Poética 2.0, junto a José Luis Moreno (derecha), director general de CulturArts. Imagen cortesía de Poética 2.0

Bel Carrasco

Poética 2.0: poesía visual en la era digital

Poética 2.0. Proyecto audiovisual de poesía
Sala Berlanga
Filmoteca de Valencia
Martes 16 de junio, 2015

La Sala Berlanga acoge la presentación de Poética 2.0, proyecto audiovisual que une las letras, la interpretación y la tecnología para llevar la literatura española ante la audiencia global de la era digital. Nace como un proyecto innovador que reúne por primera vez a intérpretes destacados para realizar un registro de la mejor poesía escrita en valenciano y castellano. Poética 2.0 pone la imagen donde hasta ahora sólo estaba la voz.

En Poética 2.0 / De Ausiàs March a Vicent Andrés Estellés actores del cine, el teatro y la televisión interpretan los poemas en grabaciones exclusivas realizadas en lugares emblemáticos. Constituye un legado audiovisual de valor incalculable y la mejor forma de descubrir la literatura a una generación acostumbrada a leer y ver vídeos en tabletas y teléfonos inteligentes.

Imagen del making off del video grabado en el Museo Benlliure para 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

Imagen del making off del video grabado en el Museo Benlliure para ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

Esta entrega de Poética 2.0 consiste en una antología de los autores más importantes desde la Edad Media hasta el siglo XX. La selección abarca desde autores del llamado ‘Siglo de Oro’ como Ausiàs March, Jordi de Sant Jordi o Joan Roís de Corella hasta poetas de la Renaixença como Teodor Llorente o Constantí Llombart o nombres más recientes como Carles Salvador, Juan Gil Albert, Vicent Andrés Estellés, Joan Fuster, Carmelina Sánchez-Cutillas o María Beneyto.

La primera parte de Poética 2.0 / Poesía Valenciana se rodó en septiembre de 2013 en la Sala de la Muralla del Colegio Mayor Rector Peset de Valencia. Entre los actores participantes se encuentran Sergio Caballero, Verónica Andrés, Josep Manel Casany, Amparo Valle, Ana Conca, Pep Ricart y María Albiñana.

Y se trabaja en la segunda parte de esta aplicación, con el asesoramiento en la selección de los textos de Ferran Carbó, catedrático de Filología Catalana en la Universitat de València y experto en poesía valenciana. Esta app recibió en diciembre de 2013 una ayuda a proyecto realizado de la Conselleria de Cultura de la Comunidad Valenciana. Se halla en posproducción y estará disponible en la primera mitad de 2015.

La actriz María Galiana en el making off de 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

La actriz María Galiana en el making off de ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

FUNCIONAMIENTO

El menú de la app se despliega en la parte inferior de la pantalla con tres apartados: Los actores, Los poetas y En contexto. En los dos primeros apartados se accede a listados de intérpretes y de poetas, con fotos, ficha biográfica y un índice de poemas organizados, respectivamente, por autores o por los actores que los recitan.

Una vez seleccionado un poema, la aplicación nos ofrece la posibilidad de ver al actor o actriz mientras recita y seguir el texto línea a línea, ya que los versos se van resaltando en sincronía con el vídeo. También existe la opción de ver la interpretación con la grabación a pantalla completa o de escuchar el poema visualizando sólo el texto. La app se complementará con información adicional sobre los autores de los poemas y su contexto histórico a cargo de expertos en literatura.

Juan Echanove en el making off de la grabación en el Museo Benlliure de 'Poética 2.0'. Cortesía de la organización.

Juan Echanove en el making off de la grabación en el Museo Benlliure de ‘Poética 2.0’. Cortesía de la organización.

ACERCA DE POÉTICA 2.0

Poética 2.0 nace con la intención de difundir las letras españolas en todo el mundo y llevar la poesía a las nuevas pantallas digitales con una experiencia multimedia rica y compleja. Es una iniciativa de la empresa Poética 2.0 SCP, creada en marzo de 2013 gracias a la inquietud de un equipo de siete personas con más de 20 años de experiencia en la comunicación y la tecnología.

Poética 2.0 cuenta con un equipo técnico y de rodaje experimentado, encabezado por José Luis Alcaine, uno de los directores de fotografía más importantes del cine español. Ha trabajado en más de un centenar de películas desde clásicos como El viaje a ninguna parte de Fernando Fernán Gómez a Belle Epoque de Fernando Trueba y casi todos los films de Pedro Almodóvar. Cuenta con cinco Goyas y 17 nominaciones, además de la Medalla de Oro de la Academia de Cine.

Poética 2.0, proyecto audiovisual de poesía. Imagen cortesía de los promotores.

Poética 2.0, proyecto audiovisual de poesía. Imagen cortesía de los promotores.

Roa: “Es urgente repasar el fanatismo”

El ejército de Dios
Sebastián Roa
Ediciones B

Turolense afincado hace años en Valencia, Sebastián Roa lleva esta última década sumergido en el pasado, concretamente en tiempos de la Reconquista, que describe con lujo de detalles y documentación en dos novelas: ‘La loba de al-Ándalus’ y ‘El Ejército de Dios’ (ambas en Ediciones B), recientemente aparecida. Ahora trabaja en la última parte de su trilogía sobre la invasión almohade, pues “es urgente repasar el fanatismo que ya nos asoló una vez”, opina. “Esta época me fascina porque una vez te asomas a ella, es imposible resistirte a su encanto. La Edad Media dura mil años, y está llena de matices y detalles inéditos, atractivos y muy novelescos”.

La historia arranca en el año 1174. El imperio almohade, fortalecido tras someter todo al-Ándalus, se dispone a lanzar sus poderosos ejércitos sobre los divididos reinos cristianos.  Frente al fanatismo africano, el rey Alfonso de Castilla trata de lograr un equilibrio que supere las rivalidades entre cristianos y lleve a la unión contra el enemigo común. La constante rivalidad entre los reyes de León y Castilla, auxiliados respectivamente por las influyentes familias de los Castro y los Lara, se verá tamizada por la intervención Urraca López de Haro, y por las maniobras en la sombra de la reina Leonor Plantagenet.

Una trepidante historia de 800 páginas,  minuciosamente documentada y repleta de amores, batallas, traiciones, venganzas y pasiones humanas. Roa invirtió dos años y medio en escribir este relato de largo aliento que combina la ficción con la realidad para conseguir “tramas redondas y personajes totalmente evolucionados”, dice. “La novela es sustantiva. Lo histórico es circunstancial”.

Detalle de la portada del libro 'El ejército de Dios', de Sebastián Roa.

Detalle de la portada del libro ‘El ejército de Dios’, de Sebastián Roa. Ediciones B.

¿Por qué la ha titulado El ejército de Dios? ¿Acaso entonces no eran todos ejércitos de Dios?

En realidad ni todos los contingentes eran ejércitos, ni mucho menos lo eran de Dios. En los reinos cristianos, los únicos combatientes que podemos considerar profesionales eran los miembros de las órdenes militares, que además tenían una motivación religiosa. Las mesnadas seguían al conde, barón u obispo de turno, y estos podían o no concurrir a la llamada de su rey. En cuanto a las milicias ciudadanas solían contar con privilegios -como la fonsadera- que les permitían esquivar sus obligaciones militares. Además, la bula de cruzada solo podía emitirla el papa, y no lo hacía fácilmente. En suma, a un rey ibérico del siglo XII le costaba horrores movilizar tropas y, cuando lo conseguía, el resultado no se parecía mucho a un ejército. El imperio almohade, por el contrario, contaba con varios ejércitos regulares, algo inédito en la Edad Media.  Era privilegio del califa convocar la guerra santa, y los califas almohades lo hacían siempre que afrontaban una campaña importante. Eso implicaba la unión al ejército de combatientes no regulares, como cabilas bereberes, árabes, andalusíes, voluntarios de la fe, etcétera. Auténticos ejércitos de Dios. Desde un enfoque histórico pero también por la cuenta que nos trae, deberíamos entender la diferencia entre el concepto agustiniano de ‘guerra justa’ como mal necesario y el mahometano de ‘guerra santa’ como deber religioso.

¿Qué habría pasado si los cristianos no llegan a ganar la batalla de las Navas de Tolosa?

Imposible saberlo, ya que confluían otras variables. Si nos remitimos a la historia inmediatamente anterior a 1212, podemos conjeturar con un alto riesgo de colapso cristiano. Lo que está claro es que el proceso de reconquista se habría detenido sine die. Mi novela se sitúa en un momento ‘bisagra’ de cuyas consecuencias, en cierto modo, vivimos todavía. Si hubiera ocurrido lo que en Bizancio, hoy podríamos ser una Turquía occidental.

Portada de 'El ejército de Dios', de Sebastián Roa. Ediciones B.

Portada de ‘El ejército de Dios’, de Sebastián Roa. Ediciones B.

En su novela tienen gran peso los personajes femeninos. ¿Las mujeres en esos tiempos ejercían cierto poder político?

Hay claros ejemplos. Más que a fuerza de conquista militar, las relaciones entre los reinos hispanos se sellaban con esponsales, y había damas que no se resignaban a mirar y callar. Un par de ejemplos: la larga trifulca matrimonial entre Urraca de León y Alfonso el Batallador; y el tanto monta, monta tanto entre Isabel y Fernando. Por no hablar de la reina Berenguela o de María de Molina.

¿Qué pasa por su cabeza ante las noticias de la barbarie yihadista?

Esas acciones no tienen que ver con la religión ni con el Islam. Son consecuencia de una serie de factores como la miseria, el hartazgo y la manipulación que ejercen líderes con mucho carisma. En todo caso, la barbarie yihadista que narro en mi novela fue auténtica, se saldó con múltiples decapitaciones y protagonizó una importante destrucción material, pero no procede de al-Ándalus. Nació en la cordillera africana del Atlas, cuna del movimiento almohade. Los andalusíes del siglo XII fueron tan víctimas de ese fanatismo como sus primos cristianos.

¿Cómo interpreta la existencia de la fiesta Moros y Cristianos, revisión festiva de un acontecimiento trágico y sangriento?

Por muy trágico y sangriento que nos parezca ahora un episodio histórico, nuestro deber como seres racionales es mantenerlo en la memoria. Por otra parte sería absurdo renunciar a la historia medieval por juzgarla con criterios morales del siglo XXI. Yo no pondría el punto de mira en una fiesta tan bonita como la de Alcoy, por ejemplo; preferiría acabar con otras manifestaciones lúdicas coetáneas y realmente degradantes, como las que vemos en ciertas cadenas televisivas día tras día, naranja tras limón. Y viceversa.

Algunos historiadores hablan de la convivencia pacífica entre moros, cristianos y judíos en Toledo. ¿Cree que en algún momento o lugar fue posible cierto entendimiento entre las distintas religiones? ¿Cómo imagina el futuro del Islam y su influencia en Europa?

Existió esa convivencia, tanto en el lado musulmán como en el cristiano, pero de forma fluctuante y bajo criterios de subordinación que, por otra parte, ayudaban a mantener el equilibrio. Salvando las distancias, creo que no estamos enfocando bien el encaje del Islam en Europa. Los europeos dejamos atrás hace tiempo la superstición, y hemos de ser cuidadosos con las corrientes que ahora busquen lo contrario.

Valencia cuenta con una cantera de novelistas centrados en la historia antigua.  ¿A qué cree que se debe?

El tamaño de la ciudad ayuda. Valencia es grande, con lo que hay materia prima, pero no es tan grande como para que los novelistas estemos desconectados. Interactuamos, participamos en eventos con cierta asiduidad, generamos actividad… Y luego está la existencia de centros culturales como el museo L’Iber o el extinto Bibliocafé.

Roa.

Sebastián Roa. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

“Jesús ejerció como un verdadero político”

El trono maldito
José Luis Corral y Antonio Piñero
Editorial Planeta

Jesús de Nazaret es el principal protagonista del libro más leído del mundo, la Biblia, y también la figura que inspira miles, quizá cientos de miles de relatos,  tanto en clave de ensayo como de ficción, en torno a su vida y su mensaje. Los historiadores y catedráticos españoles, José Luis Corral y Antonio Piñero, han unidos sus fuerzas y conocimientos para trazar un fresco del tiempo de Jesucristo en el contexto político de su tiempo, en el marco de Israel y el Imperio Romano en el cénit de su poder. ‘El trono maldito’ (Planeta) se presentó este mes en L’Iber con presencia de los autores, Antonio Zarza y Alejandro Noguera.

La historia comienza en el 4 a.C. tras la muerte del cruel tirano Herodes el Grande, cuando se inicia una lucha de poder entre sus hijos. Una truculenta competición de pasiones, sexo y violencia para ganarse el favor del emperador Augusto quien dirá la última palabra. En medio de la vorágine aparece Jesús, un predicador que revoluciona al pueblo judío, pues arremete contra los romanos y la casta sacerdotal judía.

Los autores se han documentado ampliamente  en obras de referencia, como ‘Guerra de los judíos’, de Favio Josefo; ‘Historia romana’, de Dión Casio; ‘Cartas’, de Plinio el Joven; ‘Vidas de los doce césares’, de Suetonio; ‘Historia de Roma desde su fundación’, de Tito Livio, y, por supuesto, los Evangelios y el Nuevo Testamento.  El libro cuenta con mapas, árboles genealógicos de sus principales protagonistas y un apéndice cronológico con los hechos más destacados de la época que retrata.

A lo largo de sus páginas desfila una rica galería de personajes históricos. Desde el difunto Herodes El Grande hasta sus hijos Arquelao, Antipas y Filipo. Desde los emperadores Augusto, Tiberio y Calígula a los sacerdotes Anás y Caifás. Mitos como Salomé y Livia, mujeres influyentes en la política de su tiempo, como Glafira, Herodías o Rut.

José Luis Corral, autor junto a Antonio Piñero de 'El trono maldito'. Editorial Planeta.

José Luis Corral, autor junto a Antonio Piñero de ‘El trono maldito’. Editorial Planeta.

¿Qué aporta su historia respecto a las escritas sobre esta encrucijada histórica?

‘El trono maldito’ es una novela, y, por tanto, contiene ficción, pero se basa en los documentos que se conservan de la época de Cristo. La principal novedad es que partimos de fundamentos históricos y literarios ausentes de prejuicios. Uno de los principales problemas al abordar la vida de Jesús ha sido precisamente el basarse en demasiados juicios previos. Nosotros los hemos evitado. Algunos lectores me han dicho que la novela les ha hecho reflexionar mucho.

¿Cómo se han organizado Piñero y usted el trabajo?

La novela surge de un guión de Antonio Piñero de unos 400 folios que yo convertí en 800. Después, durante dos años, hemos ido añadiendo o quitando cosas, tras intercambiar correcciones ambos una y otra vez. Ha sido muy fácil trabajar con Antonio porque es un gran historiador y un hombre muy sensato. La obra es 100% de los dos.

¿Cuál es su valoración personal sobre la figura de Jesús?

Es complicado emitir una valoración breve porque la figura histórica de Cristo ha sido muy manipulada y contaminada por siglos de enfoques predeterminados. Yo creo que Jesús fue menos idealista de cómo se presenta en los textos cristianos, y que ejerció como un verdadero político, actuando como tal durante los últimos años de su vida.

¿Por qué un pueblo tan beligerante y defensor de su libertad como el judío se dejó llevar siglos después al matadero?

La resignación que los judíos mostraron en la Alemania nazi es extraña, sí. Los nazis prepararon a conciencia el holocausto, y lo diseñaron con precisión. Los judíos no se esperaban semejante ataque, de modo que los pillaron desprevenidos. Los nazis supieron desarticular cualquier conato de resistencia y los judíos se resignaron a un destino terrible. Además, en los primeros años de la represión nazi nadie los ayudó, pues el ‘odio al judío’, especialmente activo en la Edad Media, estaba todavía presente en el imaginario colectivo de muchos países.

¿Se resolverá alguna vez el eterno problema judeo-palestino?

Hay una parte muy importante del pueblo judío, y todavía con mayor influencia en la política del Estado de Israel, que se considera ‘el pueblo elegido de Dios’ y que tienen ‘derecho divino’ a la Tierra Prometida. Con postulados así, donde se mezclan el más rancio nacionalismo excluyente con el más atávico sentimiento religioso exclusivista, es muy difícil llegar a una situación de paz y estabilidad permanente. La única esperanza es que las nuevas generaciones de judíos y de palestinos aprendan y entienda que el género humano es uno solo, y que deben entenderse y respetarse. Si no ponen en práctica esta idea, el enfrentamiento este estas dos comunidades seguirá durante mucho tiempo.

Portada del libro 'El trono maldito'. Editorial Planeta.

Portada del libro ‘El trono maldito’. Editorial Planeta.

Bel Carrasco

“Dios es el gran ausente del arte contemporáneo”

Homenatge a Déu, de Gabriel Alonso y Tomàs Serra
Galería estudio de Gabriel Alonso
C / Denia, 23. Valencia
Hasta mediados de mayo

Las figuraciones plásticas de Dios han sido una constante en la historia de los textos artísticos. Hasta que llegó Nietzsche y decretó su muerte, confirmando así su existencia. Si muere es porque antes estaba vivo. En todo caso, la figura divina como tal desaparece del arte, dejando que su vacío sea llenado por abstracciones más desgarradas. Gabriel Alonso y Tomàs Serra, quién sabe si para abrir cierto debate al hilo de la reciente Semana Santa, retoman aquel halo místico para montar una exposición que pretende ser un singular Homenatge a Déu.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición 'Homenatge a Déu'. Imagen cortesía del autor.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía del autor.

Singular porque, aún volviendo a Dios, lo que hacen Alonso y Serra es aproximarse a su figura desde lugares distintos y controvertidos. Gabriel Alonso toma prestadas las imágenes de la crucifixión y de la María Magdalena para suavizar tanto dolor y sufrimiento. “Son imágenes más suaves y amables, y menos sanguinolentas de lo que hizo Mel Gibson en el cine (La pasión de Cristo)”. Es precisamente esta pasión del hijo de Dios la que seduce a Alonso: “La idea de un hombre clavado en una cruz tiene mucha fuerza, más allá de la liturgia”.

Tomàs Serra por su parte se acerca a la figura de Dios adoptando un punto de vista más humano, menos dado a mitologías y escenas metafísicas. Lo suyo es el cuerpo con toda su crudeza. “Tiene poca literatura”, explica Gabriel Alonso, en cuyo estudio de la calle Denia en Ruzafa se exhiben las diez obras que integran el Homenatge a Déu. Así, en valenciano, dice Alonso que suena mejor. Además, sin proponérselo, resulta que déu se refiere tanto a Dios como a diez, que son las piezas mostradas.

Obra de Tomàs Serra en la exposición 'Homenatge a Déu'. Imagen cortesía del estudio Gabriel Alonso.

Obra de Tomàs Serra en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía del estudio Gabriel Alonso.

Ya hace diez años, un grupo de artistas valencianos, entre los que se encontraban los propios Alonso y Serra, expuso en la galería Rosalía Sender una serie de obras bajo el título de Plaers de butxaca. Siguiendo esa estela más lúdica y placentera, vuelven ahora a la carga ellos dos en solitario con esta propuesta nacida de cierta “tormenta de ideas”. Lo sintomático es que haya sido Dios el tema elegido. “Dios es el gran ausente del arte contemporáneo”, subraya Gabriel Alonso. De manera que volver sobre sus pasos era una manera de abrir cierto debate o, cuando menos, “buscar su resonancia para ver qué pasa”.

Y lo que pasa es que Dios, como aquello que no termina de ser entendido, se halla en el centro del acto creativo. “La representación tiene mucho que ver con lo sacro: el símbolo y el mundo”. De hecho, como destaca Alonso, el origen del arte tiene una de sus explicaciones en los chamanes, “que eran intermediarios entre la gente y esa fuerza X que nos desborda”. Homenatge a Déu es una forma de plantarle cara a ese origen sacro por caminos que huyen de él.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición 'Homenatge a Déu'. Imagen cortesía del autor.

Obra de Gabriel Alonso en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía del autor.

“El concepto de Dios ha cambiado mucho, antes era más jerárquico y autoritario, mientras que ahora nos ablandamos y eso se refleja en su figuración”. Un Cristo blando, a veces diminuto en proporción a María Magdalena, secundado en el calvario por figuras igualmente blandas, es el que Alonso representa. También juega con una lapidación a San Esteban con toques futbolísticos, en tanto los que apedrean visten camisetas de Madrid y Barça. “Es que el fútbol es una religión, con su templo del Valencia [por Mestalla] y todo”.

Tomàs Serra se ciñe al cuerpo desnudo por todo campo de operación profana. Toma como referentes ciertos cuerpos del natural para recrearlos a base de multitud de líneas que parecen diseccionarlo. “Su obra tiene mucho de análisis, de ver más allá de la apariencia”. Reconstruye anatomías como si fuera Prometeo o Frankenstein, para hurgar en la creación por vía recreativa. Su Dios tiene que ver con la materia en continua transformación. Gabriel Alonso y Tomàs Serra homenajeando a Dios cada cual a su manera.

Obra de Tomàs Serra en la exposición 'Dios'. Imagen cortesía de la galería estudio de Gabriel Alonso.

Obra de Tomàs Serra en la exposición ‘Homenatge a Déu’. Imagen cortesía de la galería estudio de Gabriel Alonso.

Salva Torres

A Santiago Arranz, París le evita

Paris m’éveille. Carta blanca a Santiago Arranz
Institut Français
C / Moro Zeit, 6. Valencia
Hasta el 2 de mayo

El Institut Français de Valencia acore tres series de pinturas de Santiago Arranz, una dedicada a las ciudades, expuesta en el hall de entrada, una segunda sobre el circo en el Salón Rouge, para terminar en la cafetería L’Atmosphère con su calendario para siempre. Un total de 40 piezas, entre gouaches y acrílicos, para hacerse cargo del alma de las ciudades, de la lucha del hombre diminuto contra el artefacto o la bestia, y de los meses del año siguiendo el rastro de los libros de horas o los calendarios agrícolas ilustrados de la Edad Media, para abordar el paso del tiempo.

Obras de Santiago Arranz en el Salón Rouge del Institut Français de Valencia.

Obras de Santiago Arranz en el Salón Rouge del Institut Français de Valencia.

Santiago Arranz, pintor y escultor, es licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Barcelona en 1982. Desde 1986 hasta 1994 reside en Francia, primero en Fontainebleau y posteriormente en París. A partir de los años 90 inventa un sistema de signos y símbolos para traducir el mundo a su lenguaje y éste tiene su antecedente en su obra Abecedario (Paris, 1991). Desde ese momento, la decisión de incorporar vocabularios específicos para cada tema caracteriza su trabajo, tanto si lo incorpora en proyectos pictóricos como arquitectónicos, lo que le permite pasar de la ficción a la función en una permanente mutación del pensamiento a la vida.

Su obra, entre surrealismo y geografía personal, ha sido objeto de numerosos estudios en revistas universitarias y de arte. El Institut Français de Valencia ha decidido dar “carta blanca” a este gran artista español para que ocupe el espacio del edificio de la calle Moro Zeit y se apodere de él artísticamente con las obras de su elección.

Obras de Santiago Arranz en el Salón Rouge del Institut Français de Valencia.

Obras de Santiago Arranz en el Salón Rouge del Institut Français de Valencia.