Un Escalante para adultos

Ciclo de Memoria Histórica
Escalante Centre Teatral
Teatre el Musical
Plaça del Rosari, 3. Valencia
Del 20 al 22 de diciembre de 2016

El Escalante Centre Teatral, dependiente de la Diputación de Valencia, presenta este diciembre una programación que, por primera vez dentro de sus más de tres décadas de recorrido, se abre al público adulto con su ciclo Memoria Histórica. Junto a éste, la programación familiar e infantil estará presente con Nadal al Escalante en 7 espectáculos que invitan al juego, la experimentación y la interacción a través de las artes escénicas.

Entroncar con nuestro pasado, ya sea éste real o imaginado, es lo que articula el ciclo de Memoria Histórica, que llegará del 20 al 22 de diciembre al Teatro El Musical (TEM)– espacio al que se ha trasladado la programación hasta que terminen las obras del edificio-  con 4 espectáculos que examinan el mundo con una visión crítica.

Programados por el actual director del Escalante, Josep Policarpo, el ciclo se abrirá con La piedra oscura, de Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Una vibrante pieza sobre la memoria como espacio de justicia y la necesidad de redención, con texto de Alberto Conejero, reconocida con 5 Premios Max: Mejor espectáculo teatral, autoría, dirección, diseño escénico e iluminación (20 diciembre-20:00h-TEM).

La piedra oscura, Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Imagen cortesía Escalante Centro Teatral.

La piedra oscura, Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Imagen cortesía Escalante Centro Teatral.

De la mano de Meriyanes Produccions en Kilòmetres conoceremos la historia de una familia y su particular periplo dentro del marco de la Guerra Civil. Con ella recorreremos kilómetros cargados de lucha e ilusión, oportunidades y desesperación, risas y llantos (21 diciembre-20:00h-TEM). A mí nunca me cortó la cabeza, de Lupa Teatro y Yo maté a Carmencita Polo, de Mafalda Bellido (22 diciembre-20:00h-TEM) son las dos piezas cortas de autoras valencianas que cerrarán el Ciclo de la Memoria Histórica con dos historias muy distintas, íntimas y cercanas, que combinan el humor y el drama para buscar la complicidad del público a través de dos originales relatos.

Última oportunidad para disfrutar del cine cubano

Ciclo Nuevo Cine Cubano
Sala SGAE Centro Cultural
C / Blanquerías, 6. Valencia
Del 24 al 26 de mayo, 2016

El ciclo Nuevo cine cubano, que se celebra en Valencia de la mano de la Fundación SGAE, cerrará su programación con la proyección de tres nuevos títulos: Conducta de Ernesto Daranas (martes 24 de mayo), Melaza de Carlos Lechuga (miércoles 25 mayo) y Hay un grupo que dice… de Lourdes Prieto (jueves 26 mayo). Será en la Sala SGAE Centre Cultural de Valencia y la entrada es gratuita.

Esta muestra ha permitido a los aficionados disfrutar de media docena de títulos del actual cine cubano. Seis producciones que han recibido tanto el aplauso del público y la crítica de su país, como el reconocimiento en destacados festivales internacionales de cine.

El ciclo Nuevo cine cubano ya se pudo disfrutar el pasado mes de abril en la madrileña Sala Berlanga y llega ahora a Valencia de la mano de la Fundación SGAE, a propuesta de su Consejo Territorial de la Comunidad Valenciana, que lo ha incluido en su programa de actividades culturales Tramesa 2016.

Estas son las películas que se proyectarán:

Martes 24 mayo: Conducta

Fotograma de Conducta, de Ernesto Daranas.

Fotograma de Conducta, de Ernesto Daranas. Ciclo Nuevo Cine Cubano en la SGAE de Valencia.

Escrita y dirigida por Ernesto Daranas, la historia y el contenido social de Conducta logró conquistar al pueblo cubano, pero también a la crítica internacional y al jurado de importantes festivales cinematográficos. Así, Conducta obtuvo una nominación a los Premios Goya en 2015, en la categoría de Mejor Película Iberoamericana, y fue escogida por el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) para representar a su país en los Óscar. Además, entre otros galardones cosechados desde su estreno en 2014, el largometraje triunfó en el 17º Festival de Cine Español de Málaga, donde se hizo, en la sección Territorio Latinoamericano, con las Biznagas de Plata a la Mejor Película, Mejor Dirección, Mejor Actriz (por la actuación de Alina Rodríguez) y el Premio del Público, así como una mención especial del jurado al joven Armando Valdés por su interpretación. Otros de los certámenes en los que Conducta dejó huella y sumó premios fue en el 15º Havana Film Festival de Nueva York, los Premios Ariel de México, el Festival de Cine de Bogotá o el Palm Springs International Film Festival 2015.

La película está protagonizada por Armando Valdés, Alina Rodríguez, Silvia Águila, Yuliet Cruz, Amaly Junco, Armando Miguel Gómez, Miriel Cejas e Idalmis Garcia, y narra la historia de un niño de once años cuya vida transcurre en un ambiente de violencia y marginalidad. Su madre es adicta a las drogas y al alcohol, y, para ayudar a sostener económicamente su hogar, el niño se dedica a entrenar perros de pelea. Pero, en medio de todo esto, el muchacho mantiene una especial relación en la escuela con su maestra.
Ernesto Daranas nació en 1961 en La Habana. Aunque licenciado en Pedagogía y Geografía, desde muy joven ligó su actividad profesional a la radio. Desde 1997, además, ha desarrollado también una gran actividad en el medio audiovisual.

Así, ha firmado cortometrajes, documentales (como Los últimos gaiteros de La Habana, que ganó el Premio Internacional de Periodismo Rey de España), series y filmes para la televisión (como el galardonado telefilme ¿La vida en rosa?, considerado un título de culto del audiovisual cubano) o largometrajes de ficción (Los dioses rotos y Conducta). El trabajo de Daranas está especialmente marcado por cuestiones sociales, como la prostitución, la pobreza o los problemas de la infancia.

Fotograma de la película Melaza. Imagen cortesía de la Fundación SGAE.

Fotograma de la película Melaza. Imagen cortesía de la Fundación SGAE.

Miércoles 25 mayo: Melaza

Melaza fue la primera película de ficción escrita y dirigida por Carlos Lechuga. Se estrenó con gran éxito en 2012 en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana. Ya en 2013 celebró su premier internacional en el Rotterdam International Film Festival y, para el público norteamericano, en el Miami International Film Festival. Desde entonces, Melaza cosechó más de media docena de galardones; entre ellos, la Biznaga de Plata a la Mejor Película Latinoamericana en el XVI Festival de Cine Español de Málaga, el Premio del Jurado para Óperas Primas en el Vancouver Latin American Film Festival y el Premio Revelación del Año, principal galardón del International Filmfestival Mannheim-Heidelberg.
La película está protagonizada por Yuliet Cruz, Armando Miguel Gómez, Lucho Gotti, Ana Gloria Buduen, Yaite Cruz, Augusto Posso, Jorge Caballero, Enithzabel Castrellón y Doris Gutiérrez. La historia transcurre en el pequeño pueblo de Melaza. Cuando cierra la central azucarera sobre la gira la vida y la economía de la población, Melaza se hunde y queda sin vida hasta convertirse en prácticamente un pueblo fantasma. En ese contexto, en el que sus habitantes deberán aprender a sobrevivir, Mónica y Aldo, un joven matrimonio, intentarán salvar su mundo sin perder por el camino su fe.

Carlos Lechuga nació en La Habana en 1983. Se formó como director en el Instituto Superior de Arte (ISA) y como guionista en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV). Se estrenó como director en 2005 con el cortometraje Cuca y el pollo, que ganó el Premio de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica en la V Muestra de Jóvenes Realizadores, los premios al Mejor Guión, Mejor Dirección, Mejor Actor y Mejor Banda Sonora en el XXIII Festival Cineplaza de Cuba y el Concurso de Guión de Cortometraje de la Embajada de España en Cuba. Lechuga siguió sumando galardones con cortos como Los bañistas y, en calidad de guionista, largometrajes como Edén perdido (dirigido por Manuel Estudillo) o Club Habana (de Jorge Herrera). Melaza, en 2012, fue su primer largometraje de ficción como director y guionista. En 2016 estrenó su segunda película, Santa y Andrés, que obtuvo en 2014 el XI Premio SGAE de Guión Julio Alejandro.

Fotograma de 'Hay un grupo que dice', de Lourdes Prieto.

Fotograma de ‘Hay un grupo que dice’, de Lourdes Prieto. Ciclo Nuevo Cine Cubano en la SGAE de Valencia.

Jueves 26 mayo: Hay un grupo que dice…

El documental musical Hay un grupo que dice…, de la realizadora Lourdes Prieto, cerrará el ciclo de proyecciones Nuevo cine cubano. La película, además, se estrenó en la gala de entrega de premios del XXXV Festival de Cine de La Habana en 2014.
El crítico César Gómez, en Cuba Debate, describió Hay un grupo que dice… como “mucho más que una obra fílmica, de lo mejor del documental cubano de los últimos tiempos. Es sobre todo el resumen sincero y desprejuiciado de una época irrepetible, que hoy pudiera parecer muy lejana, aunque sólo han transcurrido cuarenta años”.

Así, la película cuenta la apasionante historia del Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), que, fundado en 1969 por Alfredo Guevara, fue el germen de la Nueva Trova Cubana y reunió, bajo la batuta de Leo Brouwer, a compositores e intérpretes de la talla de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Noel Nicola, Sara González o Sergio Vitier. El grupo se caracterizó por conjugar la música tradicional cubana con la música moderna de la época: rock, jazz, ritmos brasileños… De este modo, apoyado en imágenes inéditas y en el testimonio de algunos de sus principales protagonistas, el largometraje reconstruye la memoria de aquella época, sin olvidar un análisis crítico de los hechos y de los errores institucionales en la aplicación de la política cultural cubana durante el primer lustro de la década de los 70 del siglo pasado.

Lourdes Prieto nació en La Habana en 1951. Licenciada en Historia del Arte en 1976, ese mismo año comenzó a trabajar como asistente de dirección cinematográfica en el ICAIC. Desde finales de los 80 firmó sus primeros trabajos como directora y guionista, como Para el ojo que mira, Bajo la noche lunar, Rumor del tiempo o La pequeña Aché, aunque siguió colaborando con numerosos realizadores. Ha impartido clases y conferencias en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños y en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico, entre otros espacios. En 2001, Lourdes Prieto recibió la Distinción por la Cultura Nacional y la Gitana Tropical, galardón que otorga la Dirección Provincial de Cultura de La Habana.

Cartel del ciclo Nuevo Cine Cubano.

Cartel del ciclo Nuevo Cine Cubano.

La cara oculta de la fuerza femenina

Y llegas a perforarme en el blanco de mi sed, de Paula Bonet
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 4 de junio de 2016

Paula Bonet (Villa-Real, 1980) ha alcanzado la meta con la que sueña todo joven artista. Un objetivo que va más allá del triunfo y la fama. Acuñar un estilo propio que la define y la  identifica en medio de la vorágine que es hoy el arte y que, además, conecta con la sensibilidad artística imperante. Afincada en Barcelona desde hace un par de años, la artista pasó por Valencia para presentar en la Galería Pepita Lumier una exposición muy especial. ‘Y llegas a perforarme en el blanco de mi sed’ es el título poético y excesivo de esta muestra que reúne 11 óleos, 24 grabados y 30 dibujos que se podrán ver hasta el 4 de junio. Se trata de un adelanto del próximo proyecto de Bonet, el libro ilustrado La Sed, que publicará Lunwerg en octubre 2016. El texto reúne un coro de  voces de varias poetas y escritoras presididas por la dramática figura de Anne Sexton que se suicidó en 1974.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

“Lo que más me fascinó de ella es el hecho de que tratara con tanta crudeza y sin ningún tipo de censura temas dolorosos de la experiencia de ser mujer que siempre habían sido considerados tabú”, dice Bonet. “También que utilizara la autobiografía para este fin, con total libertad, sin tapujos. Me fascinó el uso que hace de la literatura para entenderse a sí misma, cómo a través de ésta conseguía encontrar cierta serenidad y alivio en el drama en el que le tocó vivir”.

Poeta suicida

Junto a su amiga Sylvia Plath, Clarice Lispector o Virginia Woolf, Sexton pertenece a la estirpe de las autoras marcadas por un sino fatal y tendencias autodestructivas. Lo tenía aparentemente todo. Belleza, talento, éxito, dos hijas, pero algo  en su interior le impedía disfrutarlo felizmente. El 4 de octubre de 1974 se puso un abrigo de pieles que heredó de su madre y, después de beberse un par de vodkas, se encerró en su garaje y puso en marcha el motor de su Cougar rojo.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

“Sexton es una de las autoras que siento como refugio, que me ayudan a entenderme y a aceptarme”, añade Bonet. “Y es una de las voces que intenta contener el personaje principal del proyecto editorial en el que estoy trabajando, La Sed. Para reflejar su angustioso universo lo que he hecho es buscar los lugares comunes, aquellos en los que me siento retratada a través de su trabajo. Una vez localizados he intentado ser tan sincera en mis imágenes como lo fue ella en sus textos”.

‘El problema está/ en que dejé helarse a mis gestos./ El problema no estaba/ en la cocina o en los tulipanes/ sino sólo en mi cabeza/ mi cabeza.’ Es uno de los poemas de Sexton que aparecen en la exposición orlado de dibujos de pájaros muertos o agonizantes, almejas fuera de temporada, lenguas humanas. “Las que presento son imágenes dibujadas con puntas de acero”, escribe la artista. “Grabadas a golpe de baño de ácido. Estampadas sobre el papel a fuerza de ser reventadas contra el tórculo”.

Domina lo sombrío, tétrico y oscuro, apenas unas cuantas pinceladas de color, ella que era tan amante del rojo. Pero asegura que no refleja un estado de ánimo depresivo, ni se trata de un punto de inflexión en su obra. “Siento una armonía y una plenitud que nunca había experimentado hasta ahora”, afirma rotunda.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Obra de Paula Bonet. Imagen cortesía de Galería Pepita Lumier.

Tiene motivos sobrados para sentirse satisfecha. Y uno de ellos es su estancia en Barcelona. “Allí  he encontrado una serenidad y calma que no había disfrutado antes. Es un lugar perfecto para la creación. Desde que llegué me vi participando de un clima sano en el que el respeto por el trabajo ajeno, la suma de fuerzas entre creativos de distintos ámbitos y las ganas por seguir y por construir me hicieron sentir muy cómoda. Es un lugar perfecto desde el que continuar cuestionándose y continuar trabajando”.

Licenciada en Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia, Bonet amplió su formación en Santiago de Chile, Nueva York y  Urbino. Comenzó su carrera centrándose en el óleo y el grabado y, a partir de 2009, decidió dedicarse a la ilustración. Sus retratos de mujeres, de los que ella misma ha sido modelo algunas veces, expresan una atinada combinación de fragilidad y fortaleza femenina que conecta con el sentir de las jóvenes de hoy. Practica un tipo de ilustración aparentemente sencilla de líneas limpias y tintas de color sólo en algunos puntos de la imagen en blanco y negro. Como ella mismo ha dicho en varias entrevistas, es un concepto de dibujo “muy íntimo”.

Su primer trabajo como autora, ‘Qué hacer cuando en la pantalla aparece The End’ es un libro muy personal acerca de las cosas o situaciones que se acaban en el momento que menos se espera  destrozando los planes presentes y futuros. El duelo y el dolor por esa situación ilustrado con delicadeza y realismo en la misma proporción. También ilustró ‘La petita Amèlia es fa gran’ (La pequeña Amelia se hace mayor), un relato infantil de Elisenda Roca.

Paula Bonet. Fotografía de Noemí Elías.

Paula Bonet. Fotografía de Noemí Elías.

Bel Carrasco

“Sólo quiero un poco de tiempo”

Olivia y Eugenio, de Herbert Morote, dirigida por José Carlos Plaza
Intérpretes: Concha Velasco, Hugo Aritmendiz, Rodrigo Raimondi
Teatro Olympia
C / San Vicente Mártir, 44. Valencia
Hasta el 31 de enero de 2016

“Yo quiero ser Concha, Conchita!”. Nada más. Porque, como ella misma dice, “yo no tengo nada que ver con los personajes que interpreto”. Aunque en esta ocasión haga una excepción: “La obra tiene un final esperanzador, por eso la acepté”. Porque, a pesar de los pesares, “apuesta por la vida”. Como Concha Velasco que, en Olivia y Eugenio, dirigida por José Carlos Plaza y presentada en el Teatro Olympia, parece encarnar la demanda de su protagonista: “Sólo quiero un poco de tiempo”. Tiempo que no tienen muchos de los actores ya fallecidos con los que ha trabajado. Y, de nuevo, las excepciones: “José Sacristán y yo, que somos de edad parecida, y Arturo Fernández, un poco más mayor, somos la imagen viva de la cultura de la posguerra”.

Con Olivia y Eugenio, texto escrito por Herbert Morote, la actriz vallisoletana prolonga esa cultura hasta la más rabiosa actualidad. “Se abordan temas importantes, pero para mí el principal sería el de quién es normal en este mundo”. Y se interroga por esa normalidad preguntando a su vez: “¿Lo son los corruptos, los terroristas, los traficantes?” Y todo ello para subrayar la presencia en la obra de Hugo Aritmendiz, actor con Síndrome de Down que acompaña a Concha Velasco durante todo el tiempo de la representación, algo que la actriz considera un hecho inusual.

Concha Velasco y Hugo Aritmendiz en 'Olivia y Eugenio'. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Concha Velasco y Hugo Aritmendiz en ‘Olivia y Eugenio’. Imagen cortesía de Teatro Olympia.

Olivia y Eugenio trata de una mujer poderosa a la que le diagnostican un cáncer terminal. En semejante tesitura, piensa en el suicidio, no sin antes repasar su situación en el marco de esa actualidad plagada de corrupción, inseguridad y violencia. Sólo Eugenio, el hijo con Síndrome de Down, parece al margen de tan cruda realidad. “Ellos son adorables”, señaló Concha Velasco en relación a cuantos padecen esa enfermedad. “No tienen el germen de la maldad”, subrayó mientras cogía de la mano a Hugo Aritmendiz, nervioso ante los medios. Apenas pudo esbozar que trabajaba en una pastelería y que le gustaría seguir como actor.

La influencia de Eugenio en la vida de Olivia, marcada por ese cáncer, será determinante. A alguien se le escapó el final de la obra y Concha Velasco le restó importancia: “Sí, me convence para que no me suicide, pero tampoco pasa nada por saber el final, porque lo importante es todo lo que va sucediendo”. Esa “mujer socialmente poderosa se siente rechazada por tener un hijo con Síndrome de Down”. De ahí que la actriz pusiera de nuevo el acento en la supuesta normalidad del mundo, que desprecia a seres como Eugenio y acepta otra serie de comportamientos asociales.

Escena de 'Olivia y Eugenio'. Fotografía de Javier Naval. Teatro Olympia de Valencia.

Escena de ‘Olivia y Eugenio’. Fotografía de Javier Naval. Teatro Olympia de Valencia.

Con cerca de un centenar de películas a sus espaldas, obras de teatro y series de televisión, Concha Velasco reconoció su “versatilidad” profesional como fruto de su biografía familiar. “Quizás se deba a que soy hija de una maestra y un militar que me educaron en la disciplina”. De ahí que tenga “tiempo para todo”. Eso y que lo suyo “es vocacional”. Contó que siendo niña ya le dijo a su madre aquello tan célebre de “mamá, quiero ser artista”.

También tuvo tiempo para ironizar sobre la presencia del hijo de la diputada de Podemos, Carolina Bescansa, en el Congreso. “Eso de llevar niños al trabajo… Estos camerinos han sido guarderías donde se han criado los niños”. Y puso como ejemplo sus dos hijos, a los que crío mientras iba de gira con espectáculos como Filomena Marturano. Eso sí, tanta versatilidad y tiempo para todo tiene igualmente sus excepciones: “Ahora todo el mundo quiere dirigir. Yo sólo quiero ser actriz”. Tener la suerte de “poder vivir otras vidas”, para después volver a ser sin más “Concha, Conchita”.

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Concha Velasco en 'Olivia y Eugenio'. Teatro Olympia de Valencia.

Concha Velasco en ‘Olivia y Eugenio’. Teatro Olympia de Valencia.

Salva Torres

La Cabina, cada vez más grande

La Cabina
Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia
Del 5 al 15 de noviembre de 2015

La Cabina – Festival Internacional de Mediometrajes de Valencia, organizado por el Aula de Cine de la Universitat de València y con la colaboración de CulturArts-IVAC, vuelve del 5 al 15 de noviembre para ofrecer al público el mejor cine narrado entre 30 y 60 minutos en versión original. En esta octava edición se han superado los números de años anteriores llegando a recibir más de 330 mediometrajes (100 más que en la edición pasada) y se ha pasado de los 24 seleccionados a 25 de 13 nacionalidades diferentes. Comedia absurda, drama, acción o humor negro son algunos de los géneros que los espectadores podrán ver en la Sala Luis García Berlanga de la Filmoteca.

Otro de los récords históricos que se han conseguido este año es que España es el cuarto país con más producciones dentro de la Sección Oficial, empatada con Dinamarca. Ambos países presentan dos producciones propias y una en régimen de coproducción. Sólo por delante de ellos están Francia (8), que sigue siendo el país con mayor producción de mediometrajes, Alemania (4) y Reino Unido (4). Dinamarca entra por primera vez en la Sección Oficial al igual que Senegal o Irak (ambas como coproductoras en dos filmes). Además, cabe destacar el mediometraje Uranes (España, 2013), del ilicitano Chema García Ibarra, único mediometraje en Sección Oficial producido en la Comunidad Valenciana.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de A running jump, de Mike Leigh. Imagen cortesía de La Cabina.

En cuanto a géneros hay una gran variedad de ellos: desde el drama histórico de H (Lluís Galter, España, 2014), el humor absurdo de Uranes y Kung Fury, la acción de Nocebo (Lennart Ruff, Alemania, 2014) o el conflicto de la inmigración e identidades que encontramos en Terremere (Aliou Sow, Senegal-Francia, 2014). El mediometraje La isla a medio día (Philippe Prouff, Francia, 2014) adapta el relato homónimo de Cortázar que “consigue plasmar la misma sensación que el escritor pretendió con el relato”, afirma Carlos Madrid, director de La Cabina.

El Festival sigue fiel a su filosofía: historias de ficción de calidad que muestran una manera de narrar no sujeta al imperativo comercial del tiempo. A este respecto, Carlos Madrid destaca el mediometraje de Mike Leigh, director y guionista nominado en varias ocasiones al Oscar por películas como Secretos y mentiras (1996), que ganó la Palma de Oro en Cannes; Topsy-Turvy (1999); El secreto de Vera Drake (2004); Happy-Go-Lucky (2010); o Another Year (2010) y cuya película más reciente es Mr. Turner de 2014. “Tener en la Sección Oficial el mediometraje Carrera de obstáculos (Reino Unido, 2012) de Mike Leigh confirma que los directores no utilizan este formato necesariamente como plataforma de nada y que lo importante es rodar una historia tenga la duración que la historia requiera”, asegura Madrid.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

También destaca Kung Fury (David Sandberg, Suecia, 2015), presentada en el Festival de Cannes de 2015 en la Quincena de Realizadores. El film se ha convertido en uno de los fenómenos virales de este año alcanzando los 21 millones de reproducciones en Youtube. Ésta será una oportunidad única de ver esta película hilarante en pantalla de cine, mezcla de géneros y parodia, a la vez que homenaje, de los años ochenta. La película “aúna una gran calidad en la producción y efectos especiales a la vez que se ríe de sí misma”, afirma el director del Festival.

Asimismo, Madrid se siente satisfecho por la selección de este año y asegura que hay propuestas “más atrevidas en cuanto a su lenguaje”. Por ejemplo Sólo me deseas a mí (Dag Johan Haugerud, Noruega, 2014), “en la que la actriz principal se enfrenta ‘cara a cara’ a la cámara”; el lenguaje atrevido de Kung Fury; la intensidad dramática -“cercana al thriller”- de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania-Austria, 2015), que participó en la Semana de la Crítica de Cannes 2015; o la “gran personalidad” de Teenland (Maria Gratho Sorensen, Dinamarca, 2014), que “juega con imágenes y momentos musicales que potencian la liberación de los instintos juveniles”.

Fotograma de Todo irá bien. Imagen cortesía de La Cabina.

Fotograma de Todo irá bien, de Patrick Vollrath. Imagen cortesía de La Cabina.

La calidad de los mediometrajes que conforman la Selección Oficial de La Cabina 2015 viene avalada, además, por cineastas como Abbas Kiarostami o Michael Haneke que dijeron de Todo irá bien (Patrick Vollrath, Alemania y Austria, 2015) que es una película “impactante” e “intensa y bien contada. Excepcionalmente bien interpretada. Una película conmovedora que cautiva desde el primero hasta el último segundo”.

Fotograma de Kung Fury. La Cabina.

Fotograma de Kung Fury, de David Sandberg. Imagen cortesía de La Cabina.

Teatro de muerte sin pistolas

Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodríguez
Intérpretes: Román Méndez de Hevia, Laura Romero, Lara Salvador, Bruno Tamarit e Isabel Martí
Producción: Wichita CO y Tábula Rasa
Teatre Talia
C / Caballeros, 31. Valencia
Del 2 al 13 de septiembre de 2015
Miércoles, jueves y viernes (20.30h), sábados (18.30 y 21.00) y domingos (18.30)

En noviembre de 2014, se estrenó en una pequeña sala alternativa de Valencia Nosotros no nos mataremos con pistolas. De manera inmediata, fue considerada, unánimemente, como el espectáculo revelación de la temporada. Tras un exitoso reestreno, llegaron los premios de la Associació d’Actors (Silvia Valero y Bruno Tamarit ganaron los de Mejor interpretación y Lara Salvador el Crisálida a la Actriz Revelación) gracias a lo cual su prestigio fue creciendo mediante el boca a boca, alcanzando una repercusión realmente sorprendente, tratándose de un espectáculo de sus características conceptuales.

Escena de Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodriguez. Cortesía de la compañía.

Escena de Nosotros no nos mataremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodriguez. Cortesía de la compañía.

Nosotros no nos mataremos con pistolas llega, ahora, al Teatro Talía -uno de los de mayor solera y tradición de Valencia- alcanzando un nuevo hito en su ascendente trayectoria.  Para  que todos los que han oído hablar de ella, pero aún no han podido descubrirla, lo hagan. Y, también, para satisfacer a aquellos que la descubrieron en sus inicios y que demandaban una nueva oportunidad de disfrutarla.

Nosotros no nos mataremos con pistolas es, en definitiva, el epítome del estado del teatro valenciano contemporáneo: la prueba más evidente de su magnífica salud, de la calidad de sus dramaturgos y de la sensibilidad y talento de una nueva generación de actores, consagrados, ya, como figuras referentes de nuestra escena.

Teatro de reflexión, pero también de evasión. Profundo, pero distendido. Implacable, pero tierno. Cinco personajes inolvidables. Cinco soberbias interpretaciones. Y un texto que, sin duda, con el tiempo, llegará a ser considerado todo un clásico de la escena.

Escena de Nosotros no hablaremos con pistolas, de Víctor Sánchez.

Escena de Nosotros no hablaremos con pistolas, de Víctor Sánchez Rodriguez. Cortesía de la compañía.

 

El saqueo festivo de Iván Sikic

It’s My Party and I do What I Want To!, de Iván Sikic
99 globos ‘número 1’ de foil de 40 pulgadas / 49m3 de helio (aprox.) / 400 metros de cinta (aprox.) / 1 ladrillo de 1.7kg / Pan de oro de 22k / 7.000 chinchetas (aprox.)
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 12 de septiembre de 2015

Según informa la agencia internacional Oxfam, los 80 individuos más ricos del planeta poseen una riqueza acumulada equivalente a la del 50 por ciento más pobre, es decir, tan sólo 80 personas cuentan con igual riqueza que 3,5 mil millones de individuos juntos. Y la brecha se sigue ensanchando. En enero de 2015, Credit Suisse y la revista Forbes reportaron que al 2016, más de la mitad de la riqueza mundial estará en manos del uno por ciento de la población.

Instalación de Iván Sikic en la exposición de la galería Luis Adelantado. Fotografía de Nacho López Ortiz e Iván Sikic cortesía de Luis Adelantado.

Instalación de Iván Sikic en la exposición de la galería Luis Adelantado. Fotografía de Nacho López Ortiz e Iván Sikic cortesía de Luis Adelantado.

Esta gran divergencia viene siendo caballo de batalla de un sinnúmero de movimientos de protesta, sobre todo los que surgen al cabo de la crisis financiera global del 2008-2011, entre los que destacan el Movimiento 15-M y Ocupa Wall Street. Este último acuña el eslogan Somos el 99% para denunciar la carencia de representación de la inmensa mayoría en la toma de decisiones políticas, económicas y sociales. Pensemos, por ejemplo, en el proceso de toma de decisiones que condujo al abaratamiento del costo laboral y la reducción del gasto fiscal que hoy azotan a España, Grecia y Portugal.

Este es el contexto político y social al que Iván Sikic responde en esta ocasión al presentar It’s My Party and I do What I Want To! – o Es mi fiesta y hago lo que me da la gana. En un rincón de la galería Luis Adelantado, 99 globos de helio mantienen a flote un ladrillo cubierto de pan de oro. Durante los dos meses que dura la muestra, cada semana se añade un nuevo globo para suplementar así a los que se vienen desinflando. Estos últimos permanecen, desinflados, en el lugar en el que caen, como crudo testimonio de que su reemplazo es tan barato como inevitable. En el suelo, un pequeño batallón de chinchetas indefensas dramatizan la inanidad de su postura ante el implacable ladrillo dorado.

Instalación con chinchetas de Iván Sikic en la exposición de la galería Luis Adelantado. Fotografía de Nacho López Ortiz e Iván Sikic cortesía de Luis Adelantado.

Instalación con chinchetas de Iván Sikic en la exposición de la galería Luis Adelantado. Fotografía de Nacho López Ortiz e Iván Sikic cortesía de Luis Adelantado.

El oro como foco de codicia y arma poética de denuncia es un tema recurrente en la obra del artista peruano Iván Sikic, quien hoy reside en Nueva York tras una década en Melbourne, Australia. El pasado abril, como parte de su obra más reciente, Saqueo, Sikic esconde una pepita de oro evaluada en poco más de 2.000 dólares entre toneladas de tierra en el interior de una mansión abandonada de su Lima natal.

Acto seguido, el artista invita al público a embarrarse las manos con la oferta de regalarle la pepita a quien la encuentre. Esta lúdica búsqueda del tesoro adquiere matices sombríos al considerar la arrolladora atracción de la minería ilegal que hoy da de comer a cientos de miles de peruanos a la vez que destruye comunidades y depreda el medioambiente.

La invitación a la reflexión libre y pausada a partir de elementos simples pero a la vez cargados de potencial poético es la estrategia preferida de Sikic, quien en distintas ocasiones también ha recurrido a la performance duracional -al estilo de Marina Abramovic o del legendario Tehching Hsieh- para representar su punto de vista. En esta oportunidad, tres elementos de utilería, el oro, las chinchetas y el helio, cobran vida al dramatizar la inclemente tensión entre las grandes mayorías y el siempre boyante, eternamente de fiesta, uno por ciento.

Instalación de Iván Sikic en la galería Luis Adelantado. Fotografía de Nacho López Ortiz e Iván Sikic cortesía de Luis Adelantado.

Instalación de Iván Sikic en la galería Luis Adelantado. Fotografía de Nacho López Ortiz e Iván Sikic cortesía de Luis Adelantado.

Jorge López-Canales

Fugas, westerns: Nits de Cinema al galope

Nits de Cinema
Claustro del Centre Cultural La Nau
C / Universidad, 2. Valencia
Del 10 al 23 de julio de 2015, a las 22.00h

La octava edición de ‘Nits de Cinema’ organizadas por el Aula de Cinema de la Universitat de València alternará este año películas de intentos de fugas y meticulosas estafas, con ‘westerns’ contemporáneos. Del 10 al 23 de julio, el Claustro del Centre Cultural La Nau acogerá proyecciones nocturnas a partir de las 22 horas. En total se proyectarán 13 títulos que se ofrecen en dos ciclos: ‘Planes maestros’ y ‘Nuevos horizontes del western’. La entrada a las sesiones -todas en versión original y subtitulada- es libre.

El Aula de Cinema de la Universitat de València, que a lo largo del curso ofrece ciclos de cine mensuales en horario de tarde, traslada su programación a su sede estival: La Nau y en horario nocturno. En esta octava edición, la programación de ‘Nits de cinema’ se organiza de nuevo en torno a dos ciclos. ‘Nuevos horizontes del western’, una variada muestra que resume en cinco títulos la reciente evolución del género, desde su ‘renacimiento’ en los años noventa hasta la actualidad.

Y ‘Planes maestros’, una lúdica propuesta compuesta por ocho películas que relata meticulosos intentos de fuga, ingeniosas estafas o metódicos asesinatos que parecían perfectos cuando se gestaron. ‘Nits de Cinema’ cuenta con la colaboración de la Filmoteca CulturArts IVAC, por ello el ciclo ‘Planes maestros’ tendrá su continuación en la Filmoteca d’Estiu, a partir del 31 de julio, en los jardines del Palau de la Música.

Fotograma de Fargo, de Joel Coen. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Fotograma de Fargo, de Joel Coen. Nits de Cinema de la Universitat de València.

‘Planes maestros’

Recientemente adaptada como serie televisiva, Fargo (Joel Coen, 1996) será la película encargada de inaugurar las proyecciones de ‘Nits de cinema’ el viernes 10 de julio. Título clave del neo-noir, esta ácida comedia negra se regodea relatando las mil complicaciones de un ‘plan maestro’ que pronto se tuerce y regala un desternillante e inolvidable retrato de personajes gracias a la mirada excéntrica de los hermanos Coen.

El ciclo continúa el domingo 12 con una de las cintas más exitosas del ‘cine político’ italiano de los setenta, Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha (Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto, Elio Petri, 1970). Un film que examina los mecanismos del poder a partir del proceso de autoinculpación de un asesino, que resulta ser el jefe del Departamento de Homicidios.

Con la proyección de La huella (Sleuth, Joseph L. Mankiewicz, 1972), el lunes 13, el público podrá asistir al duelo de ingenio entre un escritor de novelas de misterio y el actual amante de su mujer y, al mismo tiempo, disfrutar del duelo interpretativo entre dos de las máximas figuras actorales que ha dado el cine británico, Laurence Olivier y Michael Caine.

Fotograma de 'La evasión', de Jacques Becker. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Fotograma de ‘La evasión’, de Jacques Becker. Nits de Cinema de la Universitat de València.

El miércoles día 15 está programada una de las grandes obras maestras de la cinematografía francesa de todos los tiempos: La evasión (Le trou, Jacques Becker,1960) un drama carcelario que describe con asombrosa meticulosidad la ejecución de un complejo plan de fuga. Y el jueves 16, de la mano del valenciano Luis García Berlanga, llega el turno de la comedia rural, Los jueves, milagro (1957), sátira sobre la organización de un falso milagro para revitalizar la economía de un pueblo, que revela la mediocridad y las penurias de la España franquista.

El ciclo encara su recta final el lunes 20 con el pase de Las margaritas (Sedmikrásky, Vera Chytilová, 1966). Con esta sesión, el Aula de Cinema brinda al público la oportunidad de descubrir este título de corte experimental, un collage visual y auditivo dirigido por una cineasta clave de la Nueva Ola Checoslovaca y protagonizado por dos jóvenes que planean provocar el caos en su entorno de las formas más dispares.

No podía faltar a la cita el ‘mago del suspense’, cineasta por excelencia de los crímenes perfectos, de quien se proyectará el martes 21 un clásico indiscutible como Extraños en un tren (Strangers on a Train, Alfred Hitchcock, 1951).

Fotograma de 'Tarde de perros', de Sidney Lumet. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Fotograma de ‘Tarde de perros’, de Sidney Lumet. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Finalmente, el atraco convertido en espectáculo mediático de Tarde de perros (Dog Day Afternoon, Sidney Lumet, 1975) cerrará el miércoles 22 el ciclo dedicado a ‘Planes maestros’ en el claustro de La Nau. Un ciclo compartido con la Filmoteca d’Estiu, que un año más organiza CulturArts IVAC en los jardines del Turia, donde se prolongará esta muestra a partir del 31 de julio con la proyección de cintas como Perdición (Double Indemnity, Billy Wilder, 1944) o El quinteto de la muerte (The Ladykillers, Alexander Mackendrick, 1955).

Fotograma de 'Sin perdón', de Clint Eastwood. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Fotograma de ‘Sin perdón’, de Clint Eastwood. Nits de Cinema de la Universitat de València.

‘Nuevos horizontes del western’

La programación de ‘Nits de cinema’ se completa con las cinco sesiones que componen ‘Nuevos horizontes del western’. Un ciclo que se inicia el sábado 11 con la proyección de Sin perdón (Unforgiven, 1992), la obra maestra de Clint Eastwood que hizo pensar en una revitalización del cine del Oeste o, al menos, en la posibilidad de puntuales ‘resurrecciones’ de un género que se daba ya por enterrado. Muy buenas muestras del género ha ofrecido el cine desde entonces, y este ciclo no pretende sino ofrecer un breve repaso, que dé cuenta de la originalidad y la heterogeneidad de las propuestas.

Fotograma de 'Lone Star', de John Sayles. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Fotograma de ‘Lone Star’, de John Sayles. Nits de Cinema de la Universitat de València.

El martes 14 se proyectará Lone Star (John Sayles, 1996), un western ‘de misterio’ que profundiza en dos elementos temáticos esenciales del género, el racismo y la frontera, escarbando en los secretos más ocultos de un pueblo de Texas. Una joya coreana situada en la Manchuria de los años 30, El bueno, el malo y el raro (Joheunnom nabbeunnom isanghannom, Kim Jee-woon, 2008), será la protagonista el viernes 17, en una sesión que ofrecerá el más explosivo cine de acción y un homenaje al spaghetti western de Sergio Leone. El cine de animación, por su lado, tendrá también cabida en la presente edición de ‘Nits de cinema’ con la proyección de Rango (Gore Verbinski, 2011) el domingo 19. Una cinta para todas las edades y con citas y referencias a algunos de los westerns esenciales.

El jueves 23, el cine independiente de Jim Jarmusch y su original revisión de los mitos, temas y formas del western clausurarán con Dead Man (1995) esta octava edición de Nits de cinema al claustre de La Nau.

Fotograma de Fargo, de los hermanos Coen. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Fotograma de Fargo, de Joel Coen. Nits de Cinema de la Universitat de València.

Jingle, homenaje a los fotoperiodistas

Jingle, de Marta Aledo
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Cortometraje inaugural
Viernes 19 de junio, Sala Berlanga y Teatro Principal
Del 19 al 26 de junio de 2015

Dice que lo de José Couso le removió por dentro. “Le tuve en mente todo el rato”. De manera que Marta Aledo, actriz en Águila Roja o Vis a Vis, se lanzó a dirigir un cortometraje que sirviera de homenaje a todos esos fotoperiodistas que arriesgan sus vidas en conflictos bélicos a miles de kilómetros de sus confortables casas. El resultado es Jingle, proyectado junto al largometraje Radiator en la gala inaugural de Cinema Jove en el Teatro Principal.

Marta Aledo, directora de Jingle, durante la presentación de su corto. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Marta Aledo, directora de Jingle, durante la presentación de su corto. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Antonio Galeano y Paco Manzanedo dan vida, en algún caso hasta la muerte, a dos de los fotoperiodistas aludidos. El corto arranca con ambos recluidos en un sótano, a la espera de que alguien los rescate mientras uno de ellos se encuentra gravemente herido. En semejante trance de angustia, recurren como válvula de escape a recordar esos jingles o canciones musicales que evocan ciertos productos de la publicidad. A eso y a la memoria de sus respectivas novias, cuando en una libertad lejana las recuerdan en todo su esplendor imaginario.

“Ante el estupor de las noticias que fui recopilando en torno al elevado número de fotoperiodistas secuestrados, decidí contar esta historia de amor, de despedida y de amistad”, explicó Aledo, “espantada y enfadada” por cuanto fue descubriendo. Lo de José Couso, el reportero gráfico que murió en la guerra de Irak en 2003 a causa de proyectiles estadounidenses que impactaron contra el hotel Palestine donde se encontraba, le llegó al alma. “No pensé en hacer el cortometraje por compromiso; me salió muy a pesar mío”. Arrastrada por la información que iba recopilando, Marta Aledo fue dando forma a su primer trabajo tras la cámara. “No soy periodista, pero les admiro mucho”, sentenció.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Manzanedo fue rotundo: “Sí es un homenaje a los periodistas”. Galeano reconoció que él sería incapaz de hacer el trabajo de esos fotoperiodistas, por eso agradecía “que haya gente que ponga su vida en peligro por informar de lo que acontece en esos lugares”. Admirados por esa labor que tantas vidas cuesta, ambos dijeron limitarse a representar el drama lo mejor posible. Un drama que en Jingle se reviste del tono seductor de la publicidad como refugio imaginario. “Juegan a los jingles, pero finalmente llega la realidad”, señaló Manzanedo.

El cortometraje, que ganó el Premio Proyecto Corto de Canal + y Pecera Estudio, ha contado con subvenciones del Ministerio de Cultura y la Comunidad de Madrid, presentándose ahora en Cinema Jove. Marta Aledo, tras su primera experiencia cinematográfica, ya piensa en compaginar su carrera de actriz con la de directora. “Sí, tengo necesidad de dirigir, además de actuar”. Jingle es el primer peldaño de esa larga escalera que acaba de empezar a subir. Un riesgo sin duda menor al que narra en su premiada ópera prima.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Fotograma de Jingle, de Marta Aledo, en Cinema Jove.

Salva Torres

Clásicos contemporáneos en Sala Russafa

IV Festival de Talleres de Teatro Clásico
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Del 5 al 28 de junio, 2015

Sala Russafa ofrece la cuarta edición de su Festival de Talleres de Teatro Clásico, que  promueve una nueva visión de autores y textos que forman parte de la historia de la literatura universal, programando montajes que recuperan su esencia, pero desde acercamientos novedosos.

El autor, director y actor Chema Cardeña es el responsable de la programación del festival que se celebra del 5 al 28 de junio. “Este año, la nota dominante es la traslación, las cuatro piezas para adultos que hemos seleccionado han trabajado textos icónicos, pero llevándolos a una época y contexto totalmente distintos, que nos permite hacer nuevas lecturas sobre historias y personajes que todos conocemos”, comenta Cardeña.

Elenco de La dama boba, de Iria Márquez. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Elenco de La dama boba, de Iria Márquez. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Un ejemplo claro es el estreno de ‘La Dama Boba’ (5- 7 de junio), con la que arranca el festival. La actriz y docente Iria Márquez dirige la nueva versión de este texto de Lope de Vega, pieza clave del teatro del Siglo de Oro español. Nueve actores que durante ocho meses han recibido una formación actoral intensiva interpretan esta comedia de enredos entre damas, galanes y criadas. Sin embargo, al ritmo del jazz norteamericano de los 50′, Márquez traslada la trama al siglo XX y cambia el género de algunos personajes, haciendo que vivan situaciones equívocas que dan nuevas interpretaciones a los versos originales de Lope.

Además, el festival sirve para reivindicar el trabajo realizado en cursos de iniciación, profundización y perfeccionamiento en las artes escénicas -impartidos tanto dentro como fuera del centro cultural- que dan a conocer nuevos intérpretes de la escena valenciana. “Las tres ediciones precedentes han tenido muy buena acogida por parte del público y han sido un trampolín para muchos intérpretes. Incluso a raíz de los talleres y espectáculos han surgido nuevas compañías, como Verona Teatro o Kalicnicta Teatre”, señala Cardeña.

Cartel de la obra Julio César. Cortesía de Sala Russafa.

Cartel de la obra Julio César. Cortesía de Sala Russafa.

Este año se da la alternativa a los once nuevos actores que interpretan ‘Julio César’ (12 al 14 de junio). En esta versión, el clásico de Shakespeare es la pieza que ensaya una mal avenida compañía contemporánea. Representando escenas del magistral drama, surge la comedia coral más pura y farandulera, con equívocos, gags y ágiles réplicas creados por Ana Campos, una de las integrantes del taller y autora del texto, en colaboración con su director, Chema Cardeña.

La IV edición del festival ha invitado al Centro de Artes Visuales del Puerto de Sagunto a presentar una interesante propuesta escrita y dirigida por Mariola Ponce. ‘Olvidando a Lear’ (20 y 21 de junio) traslada al famoso villano creado por Shakespeare a mediados del siglo XX y le presenta aquejado de alzhéimer, en una residencia de ancianos donde le atiende la enfermera Cordelia y el Dr. Kent. El espectáculo, que parte de ‘El Rey Lear’, combina versos originales, audiovisuales y nuevas tramas para plantear un dilema entorno al valor de la palabra, el recuerdo y la condescendencia.

Imagen de Hamlet-Haipur, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Imagen de Hamlet-Jaipur, de Chema Cardeña. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Por último, la programación para adultos del IV Festival de Talleres de Teatro Clásico de Sala Russafa se cierra con el estreno del 25 al 28 de junio de ‘Hamlet-Jaipur’. Chema Cardeña firma y dirige una sorprendente versión que traslada la famosa tragedia shakesperiana de la corte medieval de Dinamarca a la convulsa India de 1946. Hamlet se transforma en Harjinder, un joven que lucha por la independencia frente al Imperio Británico. “Ha sido necesario crear un nuevo personaje para introducir la trama histórica y trabajar el argumento, incluyendo la filosofía y religión hindú, haciendo desaparecer conceptos como el monoteísmo o los fantasmas, para incorporar otros más propios de esta cultura, como la conexión astral mediante la que se encuentran Hamlet/Harjinder  y su difunto padre” comenta Cardeña.

Una selección de piezas que incluye una propuesta familiar interpretada por los alumnos del Taller de Teatro para Niños que imparte Amparo Vayá en Sala Russafa. Sus pequeños actores subirán a las tablas del centro cultural para contar la historia de ‘Una casa monstruosa’, una pieza escrita y dirigida por la propia Vayá que podrá verse el 21 de junio a las 12h a un precio de 3€. Para el resto de la programación, se ofrece la posibilidad de disfrutar de los espectáculos con entradas simples (6€) o mediante un abono para cuatro representaciones a 18€.

Imagen promocional de 'Olvidando a Lear', de Mariola Ponce. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Imagen promocional de ‘Olvidando a Lear’, de Mariola Ponce. Imagen cortesía de Sala Russafa.