“El artista debería estar protegido”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Mariángeles y Enrique Fayos, responsables del Teatro Olympia que celebra sus 100 años
Entrevistados por Jose Ramón Alarcón, Merche Medina y Salva Torres, del equipo de redacción de MAKMA

Mariángeles y Enrique Fayos dicen llevar el teatro en la sangre: “Forma parte de nuestro ADN”. Son, más que obligados deudores del legado paterno, fieles y apasionados continuadores del Teatro Olympia que ahora cumple 100 años. “El peaje que pagas por lo que tanto te gusta es alto porque desatiendes a la familia”. Pero la familia lo entiende, porque una pasión como esa no es cualquier pasión. Y se nota. Ambos defienden el teatro y el cine (porque el Olympia fue durante muchos años cine) como si estuviera en juego su propia vida. Al igual que defienden la cultura, recogida como un derecho en el artículo 44.1 de la Constitución.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Las inversiones en cultura se multiplican luego por siete”

“Todas las inversiones en cultura se multiplican por siete, algo que no ocurre por ejemplo en el sector del automóvil”, dice Mariángeles Fayos, presidenta a su vez de AVETID, la Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo que el pasado lunes entregó sus premios, entre los cuales, por sorpresa, se coló uno de reconocimiento a su propia labor en el Olympia. Por eso no entienden que sea el sector de la cultura “el que menos ayudas públicas reciba”, contrariando “la fama que tiene de vivir de las subvenciones”. Lo cual, zanjan, “es falso”. Además, el tan criticado IVA cultural del 21%, “gestado con improvisación por un ministro [José Ignacio Wert] que era un mediano”, está “destrozando las salas pequeñas y medianas”. De ahí su proclama: “La cultura debería tener un IVA super reducido”.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La cultura es el oxígeno de la sociedad”

Tienen la certeza de que el teatro es o debería ser “catalizador de la sociedad”. Y ponen como ejemplo el Sócrates de José María Pou que recientemente ha visitado el Olympia, para reflexionar en torno a la democracia en tiempos en que esa democracia se ve actualmente amenazada por diversos flancos. También comparten la necesidad de preservar el talento: “El artista debería estar protegido”. Al igual que los teatros y la cultura: “Somos el oxígeno y el motor de la sociedad”.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Mariángeles Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Recientemente han recibido también la Medalla del Consell Valenciá de Cultura por esos 100 años del Teatro Olympia, “bien cultural vivo de la ciudad”, destacó en la entrega del galardón su presidente Santiago Grisolía. “No hay tradición en el Consell de darle ese premio al teatro”, lo cual añade brillo a la distinción, subraya Enrique Fayos. Recuerda, al hilo de esa medalla, que Valencia fue en los años 50 una “potencia teatral”, con salas “como el Alcázar, Novedades, Eslava y otras muchas”. Y que el Olympia llegó a tener seis meses en cartel la película El expreso de medianoche, cuando era cine donde se proyectaban películas de Tarzán o de los hermanos Marx, o vendidas con meses de antelación las entradas para ver a Moncho Borrajo.

La recuperación de Valencia como potencia teatral pasa, dicen, por una “política cultural a largo plazo”, por una “transparencia y equidad en las ayudas”, por una “colaboración y no competencia entre lo público y lo privado” y por una “orden de ayuda a las salas que impulse la industria cultural”. Ven signos “esperanzadores” en el nuevo gobierno de la Comunidad Valenciana, aunque reconocen ciertas prisas porque “el sector teatral está en urgencia”. Y eso que, como precisan, “con poco dinero se arreglaría el problema del teatro en Valencia”.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Fayos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Entiendo que se paralizara el concurso del Teatro Musical”

Aunque no todo depende del dinero. “Entiendo que el Ayuntamiento de Valencia paralizara el concurso público para la gestión del Teatro Musical”. Lo entiende porque, según Enrique Fayos, “no puede ser que lo más importante fuera lo económico en lugar de primar la calidad de la oferta presentada”. Y destaca, como ejemplo de buena gestión privada, que “se puede hacer más con menos”.

Ahora ven nuevas amenazadas a la siempre frágil existencia del teatro, donde “el margen de rentabilidad es muy ajustado”. “Hoy la competencia no proviene del fútbol, sino de Internet y del móvil”, dicen, por aquello de la ingente oferta cultural a través de otros medios. Y no sólo para ellos como responsables de un teatro, sino para el propio actor desde otro punto de vista: “Que durante un espectáculo se enciendan 50 luces de móvil, genera un problema emocional al actor que piensa que no está atrapando la atención del espectador”.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Jose Ramón Alarcón, Merche Medina, Salva Torres, Mariángeles Fayos y Enrique Fayos, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Para celebrar los 100 años del Olympia tienen pensado, entre otras cosas, realizar tertulias del público con los actores, actuaciones en la entrada del teatro y una exposición con fotografías que reflejen ese siglo de la escena en Valencia. Un siglo que empezó el 10 de noviembre de 1915 con la ópera El Barbero de Sevilla y ha tenido su prolongación exitosa con la reciente Escenas de la vida conyugal de Ricardo Darín. “Es un actor con un enorme tirón; un mito”. Como lo es ya el Teatro Olympia.

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Enrique y Mariangeles Fayos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique y Mariangeles Fayos, tras los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

“Cinema Jove es del todo independiente”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director del Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove

“Me acuesto y me levanto con Cinema Jove”. Y así ha sido durante los últimos 16 años; todo el siglo XXI. Incluso más, si tenemos en cuenta que Rafael Maluenda ya formó parte del equipo de José Luis Rado, de 1997 a 1999. “He vivido con el festival a lo largo de todos estos años”. Y lo ha hecho, remarca, desde “la más absoluta independencia, donde todo el mundo ha tenido cabida”. Al margen de los anunciados vientos de cambio político, Maluenda subraya: “Eso es lo que yo ofrezco”. Eso y su carácter “vocacional” hacia un certamen que ama: “Yo quiero mucho a este festival”.

Rafael Maluenda, durante un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, durante un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La película de clausura es ahora mi quebradero de cabeza”

De hecho, si hay algo que en estos momentos le puede quitar el sueño es no saber todavía con qué película clausurará el festival: “Te juro que no lo sé”. Es más: “Uno de mis quebraderos de cabeza es la película de clausura, que no la tenemos ni siquiera a la vista”. He ahí su única preocupación. “¡Eso es un vértigo!” Lo demás son elucubraciones en torno a un festival en el que ya piensa a futuro. “Tengo en mente una 31ª edición distinta en algunos aspectos estructurales, que tendré que analizar cuando pase la presente edición”.

Rafael Maluenda y Eva Montesinos, responsable de Comunicación de Cinema Jove, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda y Eva Montesinos, responsable de Comunicación de Cinema Jove, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

“¿Qué aspectos?”

“Las dos secciones oficiales son innegociables, pero sí me gustaría que el resto de secciones respondieran a otros planteamientos que tengan en cuenta dinámicas relacionadas con la cultura actual”.

“La apuesta cultural de Cinema Jove no es habitual en Valencia”

En cualquier caso, Maluenda no tiene arrobo en manifestar que Cinema Jove viene haciendo una “apuesta cultural que no es habitual en esta ciudad”. ¿A qué se refiere? A la manera en que el festival ha acercado el cine y sus directores al público de forma “relajada, cálida, en una atmósfera de total complicidad”. Y hace un ejercicio de memoria: “Recuerdo aquellos encuentros nocturnos en El Negrito [del barrio del Carmen], con Stephen Frears cuando vino a presentar Las amistades peligrosas y se tomaba una cerveza tranquilamente en medio de la gente”.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda lleva, por todo ello, el festival en las venas, pese al carácter eventual con el que dice haber entrado. “Yo siempre he pensado, de hecho, que era una opción provisional”. E ironiza (“espero que se entienda así”) sobre la provisionalidad en la Administración que suele convertirse en “algo crónico”. Y como en los rótulos de algunas películas, 16 años después ahí lo tienen, lamentando, pese a todo, algunas cosas.

“Me gustaría contar con un Premio del Público”

“Me habría encantado contar con un Premio del Público dotado económicamente, porque revitaliza mucho el festival”. Algo que ha resultado imposible por culpa de los malditos recortes presupuestarios. “Es un presupuesto muy escaso para un festival de estas dimensiones”. Cinema Jove, he ahí otro de sus lamentos, llegó a ser “el segundo festival en importancia, tras el de Clermont Ferrand, en el mercado de cortometrajes”. Recuerda que hasta 2007, año en que se tuvo que cancelar, había un catálogo especial a disposición de compradores de todo el mundo que venían a Valencia en busca de cortos españoles e iberoamericanos principalmente”.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Insiste en el “privilegio” que tiene Valencia de contar con un festival que “acerca el mundo de la cultura y del cine de forma tan fresca y relajada”. De igual forma que asimila como puede la escasa difusión mediática de películas y directores poco conocidos, pero que “pasado mañana son los mismos que luego ganan todos los premios, y el valor de Cinema Jove es que los presenta en primicia”. En este sentido, habla de “pedagogía de cara a los medios” y de la necesidad de un mayor presupuesto “con el fin de impulsar la difusión”. Hasta entonces, confía “en los muchos amigos que tenemos en el sector” para conseguir esa película de clausura que tanto se le resiste.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Fotografía: Fernando Ruiz.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

“La guerra del Cabanyal está ganada”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Pepa Dasí, Vicente Gallart, Lupe Frigols y Bia Santos, responsables de Cabanyal
Archivo Vivo, proyecto ganador del premio Europa Nostra 2013
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Han tenido que librar un sinfín de batallas. Un largo vía crucis de 18 años llevado con heroica entereza. Y aunque las muestras de que la lucha iba por buen camino han resultado copiosas, no ha sido hasta alcanzar el premio Europa Nostra, que recibieron de manos de la Reina Doña Sofía el pasado 17 de abril, cuando los responsables de Cabanyal Archivo Vivo, ahora sí, dan por cerrado el conflicto. “La guerra del Cabanyal está ganada”.

Vicente Gallart y Pepa Dasí, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Vicente Gallart y Pepa Dasí, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Lo dicen con gran satisfacción, no exenta de prudencia, Pepa Dasí, presidenta de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar, Vicente Gallart, vicepresidente, y Lupe Frigols y Bia Santos, coordinadoras del proyecto ganador elaborado por La Esfera Azul. Y no es para menos, teniendo en cuenta que detrás del premio está el Ministerio de Cultura, cuyo apoyo fue inestimable a la hora de alcanzarlo. Ministerio de Cultura cuyos responsables políticos contradicen de esta forma la percepción que del Cabanyal tienen sus homónimos valencianos, con la alcaldesa Rita Barberá a la cabeza.

Bia Santos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Bia Santos, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

“Lo de Fabra es fuego amigo”

El telegrama de felicitación enviado por el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, va en esta misma dirección, siendo una señal más de que el plan urbanístico “obsesivo” de Rita Barberá por “arrasar” el barrio del Cabanyal “está echado a perder”. Y aunque “lo de Fabra es fuego amigo entre dos personas enfrentadas”, entienden que ese paso adelante del jefe del Consell (“nunca antes lo había hecho”) deja “en evidencia” la distancia que le separa de Barberá. “Está claro que Fabra prefiere estar de lado del Ministerio de Cultura, que es quien ha avalado nuestro proyecto en Europa Nostra”. Y Gallart, tras recibir una llamada, exclama: “¡Rita dice que el telegrama de Fabra ha sido fruto de una respuesta automática del ordenador!”.

Lupe Frigols, de frente, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Lupe Frigols, de frente, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Jamás han entendido la actitud de la alcaldesa de Valencia. “Fue desde el principio comprando voluntades y negándose al diálogo, a pesar de las 90.000 alegaciones que recogimos en tiempo record contra su plan urbanístico”. Y apostillan: “Nunca se dignó a sentarse y, con el tiempo, se ha convertido en una obsesión por su parte; se le ha ido de las manos”. A juicio de todos ellos, en la actitud empecinada de la alcaldesa “hay una parte de enfrentamiento personal; se ha visto en situaciones comprometidas a causa de nuestra resistencia cívica”.

Detalle de la revista objeto La más bella, con la frase del escritor José Luis Sampedro en un lápiz. Fotografía: Ana Pastor.

Detalle de la revista objeto La más bella, con la frase del escritor José Luis Sampedro inscrita en un lápiz. Fotografía: Ana Pastor.

“Rita no sabía con lo que se iba a encontrar”

El proyecto Cabanyal Archivo Vivo, con el que han logrado el respaldo unánime internacional tras ser uno de los 30 elegidos de los 300 presentados, les ha llevado año y medio de trabajo coordinado por más de 100 personas. Proyecto que abarca diversos aspectos, desde el pedagógico, relacionado con la educación acerca de la arquitectura modernista del barrio que podía desaparecer con el plan urbanístico, hasta la virtual en Internet, pasando por centenares de entrevistas (“memoria del patrimonio inmaterial, tan importante o más que el material”) y proyectos artísticos, como la singular revista objeto ‘La más bella’. “Ha sido una lucha a través de la cultura”, destacan orgullosos.

Un momento de los Desayunos Makma en la terraza de Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Un momento de los Desayunos Makma en la terraza de Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Una lucha llevada a cabo por la mayoría de vecinos de un barrio ejemplar (tal y como recoge el jurado en la justificación del premio) y que ellos cuatro ahora representan. “Se ha hecho todo desde el optimismo y la energía, nunca desde el victimismo”. Y se nota. “Rita no sabía con lo que se iba a encontrar”, resaltan a la hora de rememorar los comienzos de su resistencia contra lo que entienden un atropello urbanístico. “Que hay que conectar Valencia con el mar a través del Cabanyal, sí, pero no arrasándolo”. Y Gallart, arquitecto, recuerda que el objetivo del plan era “regenerar y revitalizar el barrio, nunca protegerlo, por mucho que apareciera en el título” del PEPRI (Plan Especial de Protección y Reforma Interior).

Pepa Dasí, presidenta de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Pepa Dasí, presidenta de la Asociación de Vecinos Cabanyal-Canyamelar, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

“Nadie va a salir de rositas: hay que prevaricación pura y dura”

Pensando ya en el día después, están preparando la elaboración de un documento de medidas, firmado por todos los partidos políticos de la oposición, en el que “se acuerde la retirada del plan, la concesión de las licencias de rehabilitación hasta ahora retenidas y pintar el barrio”. Y como tienen claro que “nadie va a salir de rositas”, están estudiando medidas contra lo que entienden es “prevaricación pura y dura, por no haber dado las oportunas licencias y permitido la degradación del barrio, y una arbitrariedad por parte de la Administración”.

Portada del proyecto Cabanyal Archivo Vivo, diseñado por Sento, ganador del premio Europa Nostra. Fotografía: Ana Pastor.

Portada del proyecto Cabanyal Archivo Vivo- dibujado por el artista e ilustrador Cento Yuste y diseñado por MacDiego-, ganador del premio Europa Nostra. Fotografía: Ana Pastor.

La “estrategia de tierra quemada” de Rita Barberá, sustentada en que si no había ampliación de la Avenida Blasco Ibáñez hasta el mar tampoco habría rehabilitación, la ha ido desmontando el peso de los acontecimientos. “Gracias a nuestra actitud pedagógica y a que la gente no es tonta, tanto tiempo, se ha ido erosionando esa posición intransigente de Rita”. “Ya nadie se cree lo que tantas veces ha dicho de que las máquinas entrarían esa semana para iniciar el derribo”, añaden.

Un momento de los Desayunos Makma en la terraza de Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Un momento de los Desayunos Makma en la terraza de Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Los “18 años de solidaridad vecinal” han contado con la participación desinteresada de personas ilustres, entre las que destacan al escritor desaparecido José Luis Sampedro y al arquitecto José María Ballester, miembro del jurado del premio Europa Nostra. Éste les llegó a decir, visiblemente emocionado, que no quería morir “hasta que el Cabanyal esté rehabilitado”. Lo mismo que afirmó Sampedro. Sólo que en el caso de Ballester está próximo a cumplirse.

De izquierda a derecha, Lupe Frigols, Vicente Gallart, Pepa Dasí y Bia Santos, en la terraza de Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

De izquierda a derecha, Lupe Frigols, Vicente Gallart, Pepa Dasí y Bia Santos, en la terraza de Lotelito. Fotografía: Ana Pastor.

Salva Torres

“Los artistas en ARCO pintamos poco”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Antonio Alcaraz, Carmen Calvo, Inma Femenía y Chema López, artistas valencianos presentes en la 34ª edición de ARCO, entre el 25 de febrero y el 1 de marzo de 2015
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Cada año, el mes de febrero tiene fecha reservada para el arte contemporáneo en Madrid. Hablamos de ferias nacidas para satisfacer la necesidad comercial de las industrias culturales y, especialmente, de las galerías. La cita es del 25 de febrero al 1 de marzo, días en los que se reúnen en torno a ARCO, Just Madrid y Art Madrid  las galerías más destacadas a nivel nacional y algunas de las más representativas del panorama internacional. Pero, sobre todo, y sin duda lo principal, cientos de artistas que deberían ser el centro de tamaña concentración de arte. Como por ejemplo, los cuatro artistas valencianos reunidos por MAKMA en torno a un café en Lotelito.

De izquierda a derecha, Inma Femenía, Chema López, Carmen Calvo y Antonio Alcaraz, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Inma Femenía, Chema López, Carmen Calvo y Antonio Alcaraz, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Salvo Inma Femenía, la más joven, al igual que la galería con la que va a JustMad, Área 72, el resto lleva años acudiendo a ARCO. “Yo he llegado a ir hasta con diez galerías”, dice Carmen Calvo, que el pasado lunes recibió de manos de los Reyes el Premio Nacional de Artes Plásticas correspondiente a 2013. Chema López, que acudirá con Rosa Santos, y Antonio Alcaraz, que lo hará con Múltiplos tras quedarse fuera la veterana Cànem de Castellón, son igualmente asiduos a la feria madrileña, que en esta edición únicamente contará con tres salas valencianas: Luis Adelantado, Espai Visor y la citada Rosa Santos, de un total de 212. “Es totalmente insuficiente”, señala Alcaraz.

Carmen Calvo y Antonio Alcaraz, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carmen Calvo y Antonio Alcaraz, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“ARCO es un producto más, como la moda”

Insuficiente para una feria que, a juicio de Chema López, está pensada para ellas: “Los artistas en ARCO pintamos poco”. Y añade: “Los artistas estamos si las galerías quieren, por eso digo que es una feria para las galerías”. Aún así, ellos están ahí, en representación de otros muchos, camino de la 34ª edición de la feria de arte contemporáneo más importante de España. Y nos hablan de las virtudes y vicios de tamaña concentración de galerías, artistas y coleccionistas en el recinto de IFEMA en Madrid. “ARCO es un producto más, como la moda”, apunta Carmen Calvo, que asume su papel crítico: “Yo, Pepito Grillo”.

Inma Femenía y Chema López, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Inma Femenía y Chema López, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“Las ferias de arte sirven para hacer caja, no nos engañemos”

“El nombre lo dice todo: feria”, indica Inma Femenía, presente en JustMad, feria satélite junto a Art Madrid del astro solar que supone ARCO. “A mí me parece una gran feria”, apunta Antonio Alcaraz, que después de muchos años acudirá sin pinturas, ni dibujos, sino con Libro de Artista. En todo caso, como pasa con la publicidad, “parece que el que no está en ARCO no existe”, reconoce Chema López. Lo mismo les pasa a las galerías, que últimamente se quejan de que a veces no cubren ni los gastos, pero ahí están. De hecho, los cuatro coinciden a la hora de apuntar que, en la mayoría de los casos, “las galerías se mantienen porque van a ferias”, puesto que en la ciudad de origen “no se vende nada, salvo Madrid o Barcelona”. Carmen Calvo tiene muy claro que las ferias de arte “sirven para hacer caja, no nos engañemos”.

Antonio Alcaraz en los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Antonio Alcaraz en los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“Las galerías deberían intercambiar cromos, darnos a conocer fuera”

No entienden el criterio de selección de galerías. “Han penalizado a aquellas galerías que no tuvieran en su nómina artistas extranjeros, lo cual me parece injusto porque no se valora el esfuerzo de muchas de ellas por poner en valor a gente del propio territorio”, critica Alcaraz. “No sé qué pasa, pero lo extranjero parece siempre más atractivo”, apostilla Femenía. Y, de ser así, ¿por qué no se apuesta por artistas españoles en galerías extranjeras? Quid pro quo. “Las galerías de aquí deberían hacer esa labor de establecer contactos, intercambiar cromos y darnos a conocer fuera”, sostiene Calvo. “Antes era muy habitual que las galerías intercambiaran artistas, pero ahora por lo que yo sé no se hace”, esgrime López. “Seguimos con el complejo de Bienvenido Mr. Marshall”, resalta con ironía Carmen Calvo, que acude a ARCO con la galería Fernández-Braso.

Carmen Calvo en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Carmen Calvo en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“El 21% de IVA es la muerte de la cultura”

Y cuando nos quitamos los complejos de encima, va el Gobierno español y sube el  IVA hasta el 21%. “Eso es la muerte de la cultura”, subraya Carmen Calvo después de arremeter contra el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, al que tuvo bien cerca durante la entrega de los Premios Nacionales. “No es cuestión de personalizar, sino de criticar una decisión que ha sido un palo y una ruina para el país a nivel de literatura, de arte…”. Y agrega: “Si acercar a la gente a la cultura cuesta, acercarla al arte contemporáneo todavía más, y con el IVA que tenemos ya ni te cuento. Porque detrás del artista, hay un transportista, un carpintero, el de las telas… hay un tejido social que depende de esto”.

Inma Femenía en los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Inma Femenía en los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Chema López dice sin acritud (“tampoco pasa nada”) que a él en las 15 ediciones en las que ha participado en ARCO “nunca me ha comprado nada ninguna institución”. “Nosotros los artistas de las ayudas no nos enteramos, pero a las galerías con alguna ayuda les es más fácil ir a ferias”, destaca Alcaraz, quien delega precisamente su trabajo de promoción a esas galerías: “Prefiero que ellas se encarguen de mover y vender mi obra”.

Chema López, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Chema López, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

También señalan que ARCO “se sobrevalora como acto cultural”, al ser la “única feria de relieve a nivel nacional” (López). Así como se alegran que haya “bajado el sensacionalismo” de antaño, con aquellos “artefactos espectaculares”, a favor de propuestas más sensatas. “Creo que ha bajado para que la venta sea más fácil; las galerías llevan piezas más seguras de vender”, remacha Femenía. De la relación entre galerías y artistas, Calvo asegura que se trata de “un matrimonio bien avenido”, aunque “a veces no”, y entonces “cambias, te vuelves promiscuo”. Asimismo, diferencia entre galeristas y galeros, “que son los que han robado”. Eso sí, a pesar de los pesares, a los cuatro artistas les une lo que la propia Carmen Calvo llamó “estar envenenado”: esa pasión por el arte que todos ellos comparten camino de ARCO.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Inma Femenía, Chema López, Carmen Calvo y Antonio Alcaraz. Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Inma Femenía, Chema López, Carmen Calvo y Antonio Alcaraz. Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Inma Femenía, Chema Lopez, Carmen Calvo y Antonio Alcaraz. Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Vicente Chambó, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Inma Femenía, Chema Lopez, Carmen Calvo y Antonio Alcaraz. Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Antonio Alcaraz, Carmen Calvo, Chema López e Inma Femenía. Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Antonio Alcaraz, Carmen Calvo, Chema López e Inma Femenía. Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Vicente Chambó y Salva Torres

“Estar nominado a los Goya es ya un premio”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Sergi Pitarch Garrido, nominado a los Goya por ‘El último abrazo’ como Mejor Cortometraje Documental
Entrevistado por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres
29 edición de los Premios Goya
Centro de Congresos Príncipe Felipe
Avda. Aragón, 400. Madrid
Sábado 7 de febrero, 2015

“Acabamos el cortometraje la noche antes de que se cerrara el plazo para presentarlo a los Goya”. In extremis. Y es que Sergi Pitarch tiene esa filosofía que le proviene del mundo de la televisión: “Prefiero una cosa regular a tiempo que una excelente fuera de tiempo o en la máquina, sin salir de edición”. ¿Una cosa regular? ‘El último abrazo’ no sólo fue presentado por los pelos, sino que ha sido nominado en el apartado de Mejor Cortometraje Documental. Y razones hay, de sobra, para ello.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

La forma en que se gestó ya tiene su historia. La adjudicación azarosa de un bolso “feo a rabiar” en una subasta por 1€. Unos papeles en su interior sin aparente valor. Y, entre ellos, dos cartas fechadas el 2 de junio de 1946 en las que alguien anunciaba que se iba a suicidar. Cartas que terminaban con esa frase que da título al corto: ‘El último abrazo’. Sergi Pitarch las pudo tirar. Pero no lo hizo. En lugar de eso, aprovechó que estaba sin trabajo tras el dantesco cierre de Canal 9, para lanzarse a una aventura de corte detectivesco propia del mejor cine negro.

Sergi Pitarch mostrando la tarjeta de su documental 'El último abrazo', en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch mostrando la tarjeta de su documental ‘El último abrazo’, en los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“He sido muy cuco siguiendo el esquema de película de ficción”

¿Quién era ese tal Mariano desesperado de la vida? Sergi Pitarch lo va desvelando en su cortometraje con gran sentido del pulso narrativo. “Quise hacer de la debilidad mía una fuerza. No tenía dinero, ni experiencia para hacer un super documental, así es que puestos a ser amateur, pensé, vamos a ser amateur del todo”. De manera que la investigación entre periodística y policial fue un asunto primerizo, del que Sergi Pitarch ha salido crecido. “No creo que ganemos, pero el premio ya es estar nominado a los Goya”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, junto a Vicente Chambó. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, junto a Vicente Chambó. Fotografía: Fernando Ruiz.

El documental se sigue como si estuviéramos delante de una película de ficción. “He sido muy cuco. He aplicado el esquema de una película de ficción, para que pudiera verse como un cuento”. Un cuento de verdad, como son los verdaderos cuentos. Y la verdad que encierra ‘El último abrazo’ no sólo está depositada en esas cartas suicidas, sino en la trayectoria del protagonista, finalmente descubierto como Mariano Rawicz, “tipógrafo polaco, judío y rojo”. Como subraya Sergi: “Un pájaro entrañable”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“La nominación es la mejor carta de presentación”

Ese ‘pájaro’ nacido en la Lvov, entonces perteneciente al berlanguiano Imperio Autrohúngaro, voló a España desde Leipzig en 1929 y fue, junto a su compatriota Mauricio Amster, uno de los renovadores del diseño gráfico editorial durante la República y la Guerra Civil. “Le pillaron en Barcelona, tras perder el último tren, justo cuando estaba a punto de salir de España”. Condenado a cadena perpetua, se pasó siete años en la cárcel de San Miguel de los Reyes de Valencia. Excarcelado en 1946, sin familia ni novia ni amigos, redacta esas dos cartas suicidas de cuyo hilo ha tirado Sergi Pitarch para realizar su nominado documental. “El premio ya es éste, porque va a ser la mejor carta de presentación”.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Estoy preparando el ensayo novelado del guión de la película”

“Lo grabamos a la vez que investigábamos, en riguroso orden cronológico”. Sin tiempo para pulir detalles, fruto del intenso ritmo de trabajo que el montaje subraya para que tenga ese aire fresco, irregular, pero pleno de suspense narrativo, ‘El último abrazo’ es la historia en vivo y en directo de todo un personaje. “Ahora estoy preparando un ensayo novelado con todo aquello que no pude incorporar al documental”. Que no es poco.

“Tengo su acta de detención de la policía, las cartas que escribía desde la cárcel”. “Fue espía soviético, tenía pasaportes con varios nombres”. “Le echaron del partido comunista por no ser de Stalin”. “Su mujer, también polaca, se suicida cuando le meten en la cárcel”. “Y, para colmo, cuando llega a Chile le toca más tarde vivir el golpe de Pinochet. Como él mismo decía, el fascismo me ha perseguido”. En definitiva, “os sugiero que leáis sus memorias [Confesionario de papel. Memorias de un inconformista] porque son maravillosas”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Sergi Pitarch y Vicente Chambó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Sergi Pitarch y Vicente Chambó, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Canal 9 ha muerto para siempre”

Sergi Pitarch confía en que, gracias a la nominación a los Goya, el documental “sea más conocido y, ojalá, pueda venderlo a alguna televisión”. Imposible ya a Canal 9, que a su juicio “ha muerto para siempre”. Y matiza: “Canal 9, tal y como existía, ya no volverá”. Piensa que el cierre se debió a “todos los desfalcos y desmanes que, costara lo que costara, había que tapar”. “Unos técnicos judiciales fueron a requisar ciertos ordenadores y, cuando llegaron, allí no había nada. ¡Qué causalidad, no! Se cierra y se destruye todo”.

Tras ese triste episodio, que Sergi resume con la frase “da miedo pensar que no hay nadie al volante” (o lo conduce un prestidigitador de ‘nada por aquí nada por allá’), ‘El último abrazo’ es la constatación de que hay vida, y mucha, más allá de la nefasta gestión política. “Bueno, hace cuatro o cinco años hicimos el corto ‘Un año y un día’, basado en una historia de mis abuelos durante la Guerra Civil, pedimos ayudas públicas que nos concedieron y todavía no hemos visto el dinero. La productora de mi hermano tuvo que cerrar, se fue a Ecuador y está en juicios para ver si recupera ese dinero”.

Y, pese a todo, ahí está Sergi Pitarch, junto a otros cineastas, actores y productores, representando en la Gala de los Goya al audiovisual valenciano. “¿Conocéis a alguien de la Academia?”, pregunta con ironía tratando de buscar las influencias del jurado. Ni falta que le hace. ‘El último abrazo’ ya se lo lleva él, con premio o sin él, a la vista de tan apasionado viaje siguiéndole los pasos a Mariano Rawicz.

Sergi Pitarch, al término de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Sergi Pitarch, al término de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Salva Torres

“Nos vamos digitalizando hasta en el amor”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Miguel Ángel Font, realizador audiovisual y uno de los pioneros del Fashion Film en España
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, dirección Makma

A Miguel Ángel Font no es que le entusiasme lo que hace: siente devoción. Tanta, que a veces parece emborrachado de palabras. Pero, al igual que le sucedía al hombre imaginado por José Luis Coll, cuanto más bebe de sus propias fuentes, más sobrio se mantiene. Diríase sumergido en ‘El trance positivo’ que quiere llevar a la televisión; un experimento audiovisual con hipnotizados que, como él, trascienden los límites de la realidad apelando a la energía que mana del inconsciente. Energía que le llevó a crear “sin yo saberlo” el formato Fashion Film, del que es uno de los pioneros en nuestro país. Con Eiénesis ganó el Proyecta 2010, al que siguieron Aeterna y Heraion, trilogía sobre la moda. Ahora está poniendo en marcha su último proyecto: Xmile. Entre medias, abordó el terror con Llagas y Sinnside.

Miguel Ángel Font, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Y es que Miguel Ángel Font es, por encima de todo, un narrador de historias. Por eso dice que le da igual el género e incluso el formato Fashion Film que le llegó sin querer, “simplemente explorando, investigando”. Hombre principalmente “de cine, no de publicidad”, entiende cada proyecto como una manera de meterse en la piel del receptor de su obra: “Como espectador qué quiero ver”. Por eso mezcla la moda con el cine, de ahí lo de Fashion Film: porque desea, sobre todo, “contar cosas, reflexionar acerca de lo que me rodea”.

Miguel Ángel Font, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“LA MODA ES CULTURA, NO SÓLO VENDER TRAPITOS”

En Xmile, por ejemplo, se plantea una sociedad en el siglo XXII a la que se le acaba el oxígeno en la tierra. De manera que los individuos “nos metemos bioapp –bio aplicaciones- para suplir esa carencia y nos convertimos en cierta forma en smartphones andantes”. En este sentido, Miguel Ángel Font habla de cómo “la sociedad está tendiendo a digitalizarse hasta en el amor, con esa idealización del otro vía chat”. Y va más allá: “No vamos a crear robots, sino que nosotros mismos vamos a dejar de pensar para ser como robots”.

Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Hasta que tal cosa suceda, Font sigue a lo suyo, que es crear historias y romper tabús en relación con ciertos temas. “La moda es cultura, no sólo vender trapitos”. Por eso considera “fruto de la incultura” pensar la moda “como algo únicamente frívolo”. E insiste: “Yo vengo de la ficción pura y dura, y me interesa la moda en tanto aspecto de nuestra cultura que merece reflexión”. Fashion Film, al menos para Miguel Ángel Font, no es video clip, ni publicidad, sino “cine que habla de la moda”. La marca que pretenda tan sólo lucir palmito que se abstenga de acudir a él: “Me interesa más hacer lo que me da la gana, que hacer lo que me mandan”. La moda, pues, al servicio del cine; no al revés.

Un gesto con las manos de Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Un gesto con las manos de Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“INTENTO QUE EN MIS PELÍCULAS HAYA SIEMPRE REFLEXIÓN”

Ha trabajado con marcas de todo tipo, pero su forma de hacerlo ha sido siempre la misma. “Quiero hacer esto, te doy la idea y si te interesa la realizo”. Así llevó a cabo en 2010 ‘Eiénesis. In search of light’ (palabras estas últimas que lleva tatuadas en su brazo derecho). “Fue una película que hice con las tripas, muy orgánica, la que me dio el espaldarazo y me abrió puertas”. Un cortometraje en el que colaboró el estilista Tono Sanmartín, contribuyendo a crear la atmósfera de erotismo, sensualidad y reflexión en torno a las dificultades del acto creativo. Películas como ‘Sinnside’, presentado en la Sección Oficial del Festival de Sitges 2013, permiten a Font trabajar el otro lado de su faceta artística: la del terror. Lo bello y lo siniestro como marca de la casa.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, momento en que  el realizador muestra uno de sus últimos proyectos en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, momento en que el realizador muestra uno de sus últimos proyectos en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“Intento ser plural, aunque me gusta crear atmósferas identificables con cierto estilo propio”. Estilo, queda dicho, que pasa por la idea de “que haya siempre contenido, reflexión”, producido “con pocos medios” y que “bebe de un montón de fuentes”. Así es como empezó “haciendo videos en Youtube” y así sigue. Ahora, con el hipnotizador Toni Pons preparando ‘El trance positivo’, cuatro capítulos de 20 minutos cada uno, es decir, una temporada completa, que pretende llevar a televisión.

Miguel Ángel Font, en un instante de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, en un instante de los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

“MI REIVINDICACIÓN ES TRABAJAR BIEN”

“Iba para Internet, pero seguramente se haga para una tele TDT”. El proyecto cuenta con la participación de público voluntario entregado a la hipnosis. Y aquí Miguel Ángel Font vuelve a romper tabús. “No es mentira, sino una meditación profunda que te hace llegar a tu inconsciente de manera que permite sacar lo positivo que llevamos dentro las personas”. Y nos muestra unas imágenes en las que se ve a gente en trance viviendo la experiencia de volar; experiencia traducida en imágenes aéreas de la ciudad de Valencia. Una experiencia, en suma, que resulta finalmente “terapéutica”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó y Miguel Ángel Font, durante los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Y ya puestos, qué tiene que decir de Valencia, su ciudad natal. “Aquí muchos se quejan de que no se apoya el arte, pero habría que preguntar lo que ellos hacen”. Su postura está ligada más a la oferta que a la demanda. “Creo en la trayectoria personal y en que la cosas no son unívocas, sino mezcla de cosas”. De ahí que subraye: “No soy reivindicativo y, en todo caso, mi reivindicación es trabajar bien”. Y se cree tanto lo que hace que, una vez terminada la entrevista, Miguel Ángel Font seguía y seguía contando cosas. “Soy una persona orgánica: pienso y lo hago”. En medio de un aluvión de ideas, lo dejamos.

Miguel Ángel Font, tras los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Miguel Ángel Font, tras los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

En el siguiente video, cortesía de Miguel Ángel, se puede ver un resumen de su trayectoria:

Salva Torres

“La política de Wert es de las más nefastas”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina
Filmoteca de Valencia, La Nau de la Universitat de València e Institut Français
Del 6 al 16 de noviembre, 2014
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Carlos Madrid no necesita alzar mucho la voz para decir cosas que transmiten la seguridad de quien confía ciegamente en lo que hace. “Si se cierra una puerta, siempre puede abrirse otra”. Él, como sus admirados directores de mediometrajes, posee la valentía de cuantos se dedican a sacar adelante proyectos casi imposibles, teniendo en cuenta el país en que vivimos. Un país cuyo ministro de Educación¿?, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, aprobó la subida del IVA cultural al 21%, y a quien Jordi Savall envió una dura carta de renuncia al Premio Nacional de Música 2014, “en defensa de la dignidad de los artistas”.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“La política de Wert es de las más nefastas”, subraya Carlos Madrid, en sintonía con la dura crítica de Savall. En este sentido dice que “cualquier protesta estará bien”. Aún así, el director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina sigue a lo suyo: que es abrir puertas allí donde suenan con más fuerza los portazos. Menos mal que la Universitat de València y la Filmoteca de CulturArts, o lo que es lo mismo, Antonio Ariño y José Luis Moreno, han visto el diamante en bruto que supone contar en Valencia con un festival único en su especialidad, y lo apoyan para que se consolide incluso en tiempos precarios.

“Hacer un mediometraje es un acto de valentía”

Y el caso es que, como dice Carlos Madrid, los mediometrajes “se ven más de lo que pensamos”. Se refiere al impacto actual de la series de televisión, cuya duración “es similar a la del mediometraje”. Hasta ahí el paralelismo en cuanto al formato, porque luego las series y las películas de entre 30 y 60 minutos van por caminos distintos. “Hacer un mediometraje es un acto de valentía, porque no hay canales de distribución y exhibición que permitan mostrar esas obras al público”. Por eso admira a los cineastas que se dedican a expresar lo que sienten, a través del mediometraje.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Como admira las políticas culturales que se hacen en Francia, donde existe “mucha producción y mucha distribución”, y donde la televisión juega un papel importante “exhibiendo sus mediometrajes”. “Los franceses pagan 50 céntimos por cada entrada de cine, que luego se destina a la producción de películas”, destaca Madrid. En España, ni siquiera se reconoce al mediometraje, aplastado entre el corto y el largo dentro de la industria de cine español. “Poco a poco hemos logrado que, al menos, la gente sepa que nuestro festival está dedicado al mediometraje, no al corto”.

“Hay que propiciar políticas de visibilidad de nuestro cine”

La secuencia sería la siguiente: realización de obras en ese formato, su distribución y exhibición, para lo cual un festival como La Cabina es fundamental y, lógicamente, “que la gente vaya a verlas”. Por eso Carlos Madrid piensa que las instituciones no deberían limitarse a dar el dinero y salir corriendo, sino a “propiciar políticas que permitan la visibilidad de esas películas mediante carteles por toda la ciudad”. Y pone el ejemplo de ‘Magical girl’, de Carlos Vermut, premiada en San Sebastián, y cuya promoción publicitaria posterior ha sido prácticamente nula.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director de La Cabina, en un momento de la entrevista en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Echo en falta una mayor profesionalización del sector, porque hay proyectos que pueden mejorar si contáramos con buenos profesionales”. En su caso, como recordó en rueda de prensa el vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, esa profesionalización está fuera de toda duda. Aún así, él insiste en esa mayor capacitación para obtener los mejores resultados. La Cabina, desde luego, está en esa franca progresión. “A nivel de público, el año pasado superamos los 3.000 espectadores, una cifra que nos parece muy satisfactoria”. El presupuesto, alrededor de 12.000€, también ha mejorado con respecto a la pasada edición, aunque se halle lejos de los 48.000€ estimados de “coste real”.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Gonzalo de Zárate, Salva Torres, José Luis Pérez Pont, Carlos Madrid y Vicente Chambó, en un momento de los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

En cuanto a la programación de esta séptima edición, Carlos Madrid destaca la “nueva hornada de cineastas polacos”, con un cine de “humor socarrón, fresco, irónico”, además de la abundante presencia francesa. Que haya más de unos países u otros depende única y exclusivamente de la calidad de las películas. “No buscamos determinado tipo de mediometrajes, sino que se impone la calidad, de ahí que tampoco hayamos querido mostrar cierto fatalismo, porque eso es algo que descubres después de la selección”.

Además de la novedad de proyectar las 24 películas a concurso en la Filmoteca, por primera vez después de haberlo hecho tres años en el MuVIM y tres más en el IVAM, La Cabina estrena sección en el Instituto Francés: Mediometrajes Panorama Francés, donde tres cineastas dialogarán acerca de sus respectivos trabajos. A futuro, Carlos Madrid piensa en “añadir mediometrajes de carácter documental y experimental” y, si el presupuesto lo permite, “traer más directores y aumentar la dotación de premios”.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Madrid, director del Festival Internacional de Mediometrajes La Cabina. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Tendremos carencias, pero la vocación es innegable”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Rafael Maluenda, director de Cinema Jove
Entrevista realizada por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Rafael Maluenda jamás dirá una palabra más alta que otra. No, al menos, mientras asuma la dirección de Cinema Jove. Todo cuanto dice a micrófono abierto lo medita, lo rumia, lo valora concienzudamente. Sonríe a cada pregunta, tomándose el tiempo que haga falta antes de ser pasto de algún titular que afee el lugar que ocupa. Incluso cuando siente que alguna de esas palabras altisonantes ha podido salir de sus labios, la somete a deliberación delante del propio entrevistador.

-“¿Se conoce suficientemente el festival dentro de Valencia?”

-“Que pasen 24.000 espectadores por el festival me parece que está muy bien”.

-“Pero todavía hay gente que confunde la Mostra con Cinema Jove”.

-“Va por barrios, aunque efectivamente pienso que su difusión es mejorable”.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales españoles”

Dicho lo cual, Rafael Maluenda vuelve sobre sus pasos como queriendo borrar las huellas de ciertas pisadas. Lo suyo es el camino de baldosas amarillas que ha convertido el Festival Internacional de Cine de Valencia en un referente a nivel nacional y fuera de nuestras fronteras. “Cinema Jove está entre los cuatro primeros festivales especializados españoles”, afirma que reconoció públicamente Andrés Vicente Gómez, cuando estaba al frente del Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales (ICAA). Y para corroborarlo cuenta la anécdota de su viaje al Festival de Berlín, donde acudió al stand de Corea interesándose por una película del país asiático y la responsable, tras conocer su identidad, exclamó: “¿Cinema Jove? ¡We know!” (Lo conocemos).

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, junto a Eva Montesinos, responsable de comunicación del festival, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

La causa del éxito de Cinema Jove tal vez se deba a lo que el propio Rafael Maluenda señala: “Tendremos otras carencias, pero la vocación es innegable”. Gracias a esa vocación, a prueba de recortes, el certamen valenciano puede presumir de esa imagen nacional e internacional, con el presupuesto más bajo de los festivales de su condición: alrededor de tres millones los de Málaga y Sitges, y por encima de los 800.000€ los de Gijón y Huelva, al margen de los festivales generalistas de San Sebastián y Valladolid, por los 540.000 de Valencia.

“Cinema Jove pervive gracias al Ayuntamiento”

Pero el presupuesto no lo es todo, aunque condiciona. Más importante resulta la capacidad de difusión. “Hay muchos factores que influyen a la hora de la divulgación: la disponibilidad de salas y, en una gran ciudad como Valencia, los numerosos eventos culturales que compiten con el festival”. Y cita los casos de Valladolid o San Sebastián donde la semana del festival “se vuelcan con él; es su semana”. También apunta la importancia de “generar eventos que te lleven gente, como pueden ser los conciertos de rock” insertos en la programación de Cinema Jove.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, pensativo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

A Rafael Maluenda, es asunto recurrente, se le ha preguntado por la posibilidad de incorporar secciones de la finiquitada Mostra a la programación del festival. ¿Por qué no la incorporación de parte del 1.700.000 euros que se ahorró el Ayuntamiento al clausurarla? “Cinema Jove, lo digo con sinceridad, pervive gracias al apoyo del Ayuntamiento, que se hace cargo de las proyecciones de Viveros, de gran popularidad, dando visibilidad al festival atrayendo numeroso público”. El Ayuntamiento de Valencia asume los gastos del montaje (cabina de proyección, sillas, seguridad y cesión del espacio), lo que supone un montante de 27.500€. “Además del alquiler del edificio de la Almoina, sede del festival, más los gastos de luz y agua”, agrega Maluenda.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, Rafael Maluenda y José Luis Pérez Pont, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“El ICAA paralizó su ayuda por que la Comunidad no tenía sus cuentas saneadas”

Sólo 81.000 de los 540.000€ del presupuesto es dinero privado, “del cual 35.000 viene de Europa Creativa de la Unión Europea”. Y hasta que el ICAA resuelva este mes la ayuda solicitada, en torno a los 20.000€, no hay más dinero que rascar. El pasado año se concedió esa misma ayuda, pero Hacienda paralizó el destino de esa cuantía porque la Comunidad Valenciana no tenía sus cuentas saneadas.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, haciendo equilibrios para sacar adelante el festival, delante del cartel de Cinema Jove en el Teatro Principal. Foto: Gala Font de Mora.

Todo lo contrario de Cinema Jove, que goza de excelente salud, a raíz sobre todo de convertirse en festival que presenta películas de riguroso estreno en España (2002) y tras haber incorporado las nuevas tecnologías en su comunicación (2007): “Fuimos pioneros a nivel estatal”, subraya Maluenda. Global Player, del alemán Hannes Stöhr, será la película que clausure Cinema Jove el viernes 27. Antes ya se sabrá la película ganadora de la Luna de Valencia. Rafael Maluenda apunta que será…

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Rafael Maluenda, director de Cinema Jove, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Salva Torres

“El arte se ha disuelto en la sociedad”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Alberto Adsuara y Carlos Romero, responsables de Visual Talent
Entrevistados por el equipo de dirección de Makma: Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont y Salva Torres

Ellos lo tienen claro. Bueno, no tanto. Tienen claro que el arte ya no es lo que era desde la eclosión de las nuevas tecnologías. Pero no saben hacia dónde va ese arte ‘liquidado’ por el avance del turbulento caudal de las redes sociales. Por eso han convocado un concurso de caza talentos que permita dibujar ese nuevo panorama del arte contemporáneo. Se llama Visual Talent, va dirigido a jóvenes de entre 18 y 25 años y tiene formato de reality show. Sus artífices son Alberto Adsuara y Carlos Romero, encabezando un equipo de seis personas pertenecientes a la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

El plazo de inscripción on line termina el 15 de junio y, de momento, ya cuentan con 777 obras presentadas. Obras fotográficas, pintura, diseño, video y, sobre todo, ilustraciones del talento 360º buscado. De todas esas obras, pertenecientes a unos 500 jóvenes, saldrán los 50 seleccionados que pasarán a la segunda fase. Hospedados en el Colegio Mayor Rector Peset, deberán superar una “prueba espectacular” en el cauce del Turia, próximo al Museo de Bellas Artes San Pío V, los días 19 y 20 de julio. “Se les dará pintura negra para que pinten en grupo un gran lienzo, lo cual nos permitirá evaluar sus dotes artísticas, quién manda o quién es más propenso a obedecer, todo ello filmado con dos cámaras”.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Queremos hacer un reality espectacular, pero serio”

“No queremos que el reality show se nos escape por el lado de la carnaza; queremos un reality espectacular, divertido, pero serio, de corte universitario”, destaca Adsuara. Los 10 elegidos, tras la prueba del lienzo, deberán luego superar otras cinco pruebas secretas, entre las que figura la programada por el artista fallero Manolo Martín. “Hará diez monolitos o tótems que los alumnos deberán manipular. Finalmente indultaremos uno, que irá a la exposición prevista en Las Naves, mientras las nueve restantes esculturas serán quemadas probablemente en el Puerto de Valencia, el sábado 26 de julio”. De ahí saldrán los tres ganadores premiados con una beca de estudios para Diseño Gráfico 2.0 y Bellas Artes en ESAT, valorada cada una en 20.000€.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte actual”

“Yo estoy convencido de que el arte está en otro lugar, del que todavía no sabemos nada”. Alberto Adsuara lo dice para situar el objetivo de Visual Talent, que además de buscar a esos jóvenes talentos artísticos en la era de Internet y las redes sociales, pretende extraer conclusiones acerca del advenimiento de ese otro arte. “Visual Talent nos dirá por dónde van los tiros del arte contemporáneo”. Porque Adsuara remarca que “el arte se ha disuelto en la sociedad”, y que los jóvenes “no quieren saber nada de objetos físicos”. De ahí a considerar obsoleto el papel de las galerías y museos no hay más que un leve paso.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izda) y Carlos Romero, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“Somos de guión lineal, pero los jóvenes son multimedia”

“El arte de autor ha muerto; ahora se busca el arte versátil de una persona capaz de hacer ilustración, capaz de hacer cine, de pintar un cuadro o de hacer pintura mural”, señala Carlos Romero. “Nosotros somos de guión lineal, pero los jóvenes son de guión multimedia, capaces de relacionarlo todo a la vez y hacerlo incluso bien, con sus pros y sus contras”, añade Romero, para quien incluso el espectador ha cambiado: “Ahora participa, se mete dentro de la obra, incluso la manipula y transforma, y esto no se concibe sin la tecnología de por medio”.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

De izquierda a derecha, Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero, durante los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

“El siglo XXI tiene una deuda con la ilustración”

Esa transformación del arte tiene como paradoja la vuelta, tras un siglo XX de inclinación vanguardista, de cierta figuración. Eso es al menos lo que apuntan Adsuara y Romero. “Hemos observado que hay miles y miles de jóvenes a los que les está gustando la figuración, porque entienden el arte como una necesidad vital que encuentra en la figuración el medio expresivo ideal”. Y Adsuara concluye: “Esa necesidad de figuración habría que analizarla bien”.

“El siglo XXI”, explica Romero, “tiene una deuda educacionalmente hablando con la ilustración, que ha sido menospreciada al más alto nivel de las Bellas Artes”. Y salen a relucir las Fallas, que “son grotescas y son ilustraciones grandes”. De ahí que se puedan “amar las Fallas, pero no el concepto al que estamos acostumbrados desde hace años”, subraya Adsuara. Esa mezcla de figuración y nuevas tecnologías es lo que les permite hablar de nuevo Renacimiento: talento 360º capaz de dominar las diversas herramientas del universo informático.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

De izda a dcha., Salva Torres, Vicente Chambó, José Luis Pérez Pont, Alberto Adsuara y Carlos Romero en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Gala Font de Mora.

“Los jóvenes sienten aversión total por el objeto”

“Los alumnos ya no quieren ser artistas, no quieren exponer, eso ya se ha acabado. Lo que quieren ahora es hacer cosas que se disuelven en la sociedad a través de las redes, a través de Internet; hacer un producto artístico que nada tiene que ver con lo señalado por la institución”. Y Adsuara cita el caso de Jonan Perrea, el joven que ha revolucionado youtube con sus historias cotidianas, “montadas de maravilla, con sus carátulas y su música sorprendente, volviendo locas a sus niñas seguidoras e incluso seguidores gays”. También señala el caso de Tracey Emin, cuya instalación de una cama con condones comprada por el gran coleccionista Charles Saatchi será subastada en Christie’s por debajo de su histriónico valor.

“Ya no hay arte en el sentido histórico de Hegel, de la Revolución Francesa, de los 250 últimos años: eso se ha acabado”. Para Adsuara, “no es cuestión de despreciar el objeto”, pero entiende que los jóvenes nómadas actuales sientan “aversión total” por ese objeto “acumulador de polvo”, que ya “han dejado de almacenar como lo hicimos nosotros”. Visual Talent es el concurso encargado de captar jóvenes talentos que den ese giro de 360º a la periclitada concepción del arte contemporáneo.  Alberto Adsuara y Carlos Romero reconocen estar asustados, al tiempo que ilusionados, ante semejante reto. No es para menos.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

Alberto Adsuara (izquierda) y Carlos Romero, director de producción y coordinador, respectivamente, de Visual Talent, en los Desayunos Makma de Lotelito. Fotografía: Gala Font de Mora.

TV levante, video concurso visualtalent from Makma on Vimeo.

Salva Torres