Carlos Sebastiá hace Memoria en Beijing

Memory
Carlos Sebastiá, Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks, Susan Kae Grant
See Gallery
B10, 798 Art Zone No.2 Jiuxianqiao Road
Chaoyang District. Beijing. China
Hasta el 11 de julio, 2015

«Las huellas de la dedicación, el sacrificio, el amor y los afectos en nuestras memorias construyen nuestra libertad individual»

Carlos Sebastiá, artista castellonense que reside en la actualidad en Beijing (China), expone en See Gallery de la mencionada ciudad asiática una serie de trabajos en torno a la memoria. De hecho, ‘Memory’ es el título del conjunto expositivo en el que, junto a Sebastiá, exhiben igualmente sus trabajos Huang Xiaoliang, Jonah Calinawan, Wendy Sacks y Susan Kae Grant.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Imagen cortesía del autor.

El interés artístico de Carlos Sebastiá gira en torno a la evolución y la modulación de lo individual y su comportamiento, tal y como explica el propio artista. «Se trata de las huellas dejadas en el interior por su constante esfuerzo por adaptarse al rechazo social o la confrontación. Estoy muy de acuerdo con el hecho de que ciertos valores considerados inmutables han desaparecido y que, en consecuencia, volvemos a refugiarnos en los valores más básicos que nos dan la fuerza para seguir en el camino», agrega Sebastiá en el catálogo de la muestra.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing. Cortesía del autor.

Tras el análisis de la conducta social afectiva -sigue afirmando el artista-, «creo que cada persona siente su entorno de una manera única y genera espacios internos donde el subconsciente se mezcla con la subjetividad de su realidad», lo cual lleva «a crear nuestras propias historias en las cuales las experiencias, los sueños, los miedos y esperanzas se mezclan, reproduciendo un estado ideal de cosas. Creamos espacios imaginarios internos que se manifiestan consciente o inconscientemente de acuerdo con nuestro entorno».

«En mis trabajos -concluye Sebastiá- uso pintura, dibujo y fotografía. Experimento además con diversos materiales como el papel de arroz, el metacrilato, metales, colas y procesos fotográficos como el cianotipo».

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Huang Xiaoliang en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición 'Memory'. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Jonah Calinawan en la exposición ‘Memory’. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Susan Kae Grant en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Wendy Sacks en la exposición Memory. See Gallery. Beijing. China.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición 'Memory' en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

Obra de Carlos Sebastiá en la exposición ‘Memory’ en See Gallery de Beijing (China). Imagen cortesía del autor.

 

 

 

 

“Los 80 tuvieron mucha personalidad”

Abrir en caso de muerte, de Bel Carrasco
Carena Editors
Ámbito Cultural de El Corte Inglés
C/ Colón, 27. Valencia
Presentación: jueves 19 de febrero, a las 19.00h

«Los monumentos más importantes de una ciudad no son los que aparecen en las guías turísticas, sino los lugares donde sus habitantes viven sus primeros amores y desamores». Es uno de los pensamientos que cruza por la mente del detective Samuel Campos mientras recorre Valencia de punta a punta en busca de unos fantasmas del pasado que se desvanecen nada más encontrarlos. Una bella y enigmática joven le ha encargado un caso muy distinto a los que suele ocuparse, y se entrega quizá demasiado a fondo a resolverlo. Por piedad por amor, o quizá por un larvado sentimiento de culpa. Con su tercera novela, ‘Abrir en caso de muerte’ (Carena Editors), la periodista Bel Carrasco dice que ha puesto una nota de color al género negro. “Amor, humor y un toque de fantasía”. El libro lo presenta Elena Casero el día 19 de febrero en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Colón, a las 19 horas.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

‘Abrir en caso de muerte’. ¿No le preocupa que ese título dé aprensión a los posibles lectores?

¡Qué va! La gente ya no se asusta de nada (risas). Lo que me preocupa no es que abran o dejen de abrir el libro, sino que lo cierren antes de terminarlo de leer.

La acción se sitúa en otoño en la Valencia de 1986. ¿Por qué esa ubicación tan concreta? 

El otoño es mi estación preferida y Valencia la ciudad que mejor conozco. En cuanto a la fecha, 1986, fue un año importante con la entrada en Europa y en cierta forma de modernidad. Los ochenta fueron nuestra década prodigiosa con veinte años de retraso respecto a la que se vivió en Europa y América. Además de su excelente cosecha musical, la historia la recordará como el arranque de la mejor época que ha vivido España. Al principio todavía existía ilusión por el cambio, aunque luego todo se convirtió en codicia con la cultura del pelotazo, y en eso todavía estamos. Como periodista de la delegación de un diario nacional en Barcelona, asistí en primera fila a cambios fundamentales que asentaron  la sociedad del bienestar y de las libertades individuales.

Si vivía entonces en Barcelona, ¿por qué ambientó su libro en Valencia? ¿Patriotismo costumbrista?

Nada de eso. Valencia merece un lugar en el mapa  literario, y no estar siempre eclipsada por Madrid y Barcelona. Tiene sus defectos, claro está,  es altamente ruidosa, indefinida entre la gran urbe y la capital provinciana. Pero ofrece contrastes muy interesantes, desde las mansiones y palacios del centro histórico a las alquerías de las pocas huertas que van quedando o la Ciudad de las Ciencias, aunque en ese espacio concreto nos ha traicionado el barroquismo y sobran edificios emblemáticos. En mi opinión bastarían L’Umbracle y L’Hemisfèric. Los demás se los regalaría a los chinos.

Portada de 'Abrir en caso de muerte', de Bel Carrasco. Carena Editors.

Portada de ‘Abrir en caso de muerte’, de Bel Carrasco. Carena Editors.

¿Samuel Campos, el detective protagonista es de tipo americano o europeo?

Ni lo uno ni lo otro. Es de tipo mediterráneo, aunque no se parece  a Carvalho o al comisario Montalbano. Samuel es un tío de lo más normal. Un chico de pueblo con ansias de triunfar en el mundo de la música que ve sus sueños truncados y acaba siendo detective casi por accidente. Me interesaba crear un detective próximo y familiar, no un súper héroe de sangre fría y nervios de acero, ni un dipsómano deprimido o una personalidad extravagante, que son los prototipos detectivescos que más abundan en la novela negra.

Un relato de intriga, una novela fantástica y ahora se pasa al género negro tan en boga. ¿En la variedad está el gusto?

Efectivamente. Las etiquetas son necesarias para orientar al lector, pero en realidad todas las historias son la misma historia. La de unos seres humanos que intentan sobrevivir mientras buscan inútilmente la felicidad. ¿Qué hace que unas se leen y otras no? Quien responda esa pregunta tendrá la llave del mayor tesoro.

¿Periodismo y literatura son dos oficios bien avenidos?

Bien avenidos sí, porque en ambos se usan palabras. Aparte de eso son muy diferentes. El periodismo es centrífugo, de urgencia y codificado al máximo en cuanto a espacio y tiempo. La literatura es centrípeta, reflexiva y sin limitaciones. De hecho puedes pasarte toda la vida escribiendo un solo libro o repitiendo una y otra vez la misma historia. Lo que aporta la experiencia periodística es cierta agilidad ante el texto, siempre que antes lo hayas pensado mucho. Hoy día la frontera entre periodismo y literatura es muy difusa y porosa. Hay novelas que son crónicas periodísticas y artículos de opinión que son ensayos.

¿Tiene algún proyecto entre manos?

Voy por la mitad de un relato fantástico próximo a la ciencia ficción. Me encanta imaginar mundos paralelos y poner nombres a lugares que no existen. La literatura fantástica exige mayor inversión imaginativa y te otorga una gran margen de libertad, por eso me gusta. Pero también te obliga a mayor autodisciplina para que no se te vaya la olla o se te crucen los cables.

¿Qué significa para usted escribir ficción?

Una terapia que ayuda a huir de los miedos y miserias cotidianas. Un acto de autodisciplina y comunicación que se ejecuta en soledad y silencio. Domar el potro salvaje de la imaginación para que otros puedan montarlo contigo, y viajar a un lugar maravilloso donde vivir aventuras extraordinarias sin que nada ni nadie pueda dañarte.

Bel Carrasco ha trabajado en ‘El País’, ‘Las Provincias’, ‘Levante’, ‘Cartelera Turia’ y otros medios valencianos. Desde hace más de 15 años colabora en ‘El Mundo’ de la Comunidad Valenciana en temas de sociedad y cultura. Tiene el blog Zoocity en la edición digital. También colabora con la revista digital de arte y cultura www.makma.net. ‘Abrir en caso de muerte’ es su tercera novela. Ha publicado ‘El relojero de Real’ (Ediciones Atlantis), ‘Las semillas del madomus’ (Versátil) y varios libros colectivos de relatos.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

Bel Carrasco. Fotografía: Vicent Bosch.

Vicente Chambó

Ariño, Palma Académica por el gobierno francés

Atonio Ariño, condecorado con la Orden de las Palmas Académicas
Ministerio de Cultura de Francia
Institut Français de València
C / Moro Zeit, 6. Valencia
Lunes 7 de julio de 2014

El vicerrector de Cultura e Igualdad de la Universitat de València, Antonio Ariño, ha sido condecorado con la Orden de las Palmas Académicas por el Ministerio de Cultura francés, en un acto que tuvo lugar este pasado lunes (7 de julio) en la sede del Instituto Francés de Valencia (calle Moro Zeit, 6). Se trata de un reconocimiento a la colaboración de la institución académica valenciana con el Instituto Francés.

La condecoración del vicerrector Antonio Ariño, vicepresidente ejecutivo de la Fundació General de la Universitat de València, es la expresión del esfuerzo colectivo y en equipo, por parte de la Universitat, a través del Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, para acercar lo mejor de la cultura francesa tanto a la institución académica como a la sociedad, desde el compromiso con una cultura crítica e ilustrada.

Las Palmas Académicas son una condecoración civil francesa que creó Napoleón en 1808. En su origen, solo constituían un título honorífico reservado a la universidad (a los liceos), si bien ahora son una condecoración extendida a otros sectores del mundo docente.

La condecoración de Antonio Ariño constituye un reconocimiento del gobierno de la República francesa por el trabajo desarrollado, a través del Vicerrectorado de Cultura e Igualdad, el cual ha permitido fortalecer lazos entre Francia y la Universitat de València.

El vicerrector recibió una medalla con dos olivos y una cinta de color violeta, símbolo de las Palmas Académicas. Estos árboles representan la autoridad, la fuerza, el honor y la dedicación, mientras que el color de la cinta se asocia al conocimiento y la sabiduría.

Antonio Ariño es catedrático de Sociología en la Facultat de Ciències Socials de la Universitat de València. Su investigación se centra en el ámbito de la Sociología de la Cultura, Políticas de Bienestar y Teoría Sociológica. Recibió el premio Nacional de Investigación con ‘La ciudad ritual’ (Anthropos). Actualmente, es director del Observatorio de la Participación y Condiciones de Vida de los Estudiantes Universitarios (ECoViPEU).

Fue director del Departamento de Sociología y Antropología Social (1997-2003), vicerrector de Estudios y Organización Académica (2003-1998), vicerrector de Convergencia Europea y Calidad (2006-2010), y vicerrector de Planificación e Igualdad (2010-2012). También fue vicepresidente de la Federación Española de Sociología.

 

Antonio Ariño, condecorado con la Orden de las Palmas Académicas por el Ministerio de Cultura francés. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Antonio Ariño, condecorado con la Orden de las Palmas Académicas por el Ministerio de Cultura francés. Imagen cortesía de La Nau de la Universitat de València.