Radiator: ¿La familia? Mal, gracias

Radiator, de Tom Browne
Festival Internacional de Cine de Valencia Cinema Jove
Largometraje inaugural
Del 19 al 26 de junio de 2015

Radiator, la película de Tom Browne que inauguró Cinema Jove en el Teatro Principal, debe su título a un chiste. Un chiste macabro. Radi es un león de circo. A Radi no le gustan las mujeres. Radi devoró a su domadora. De ahí lo de Radiator. El chiste se lo cuenta Leonard (Richard Johnson) a su mujer Maria (Gemma Jones) y lo recuerda Daniel (Daniel Cerqueira), hijo de ambos que acude a la casa familiar en auxilio de la madre debido a la enfermedad y actitud cada vez más agria del padre.

“En todas las familias no se sabe bien quién doma a quién”, respondió Browne tratando de desentrañar los entresijos del título. Lo que sí sabe el director inglés, que perdió a sus padres mientras rodaba la película, es que “hay bromas que no tienen ni pizca de gracia, salvo que se digan en el contexto familiar”. Tom Browne recuerda ese chiste pronunciado por su padre, incluido en su primer largometraje que a través de Cinema Jove hace su estreno en España.

Tom Browne, director de Radiator, durante la presentación de su película. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Tom Browne, director de Radiator, durante la presentación de su película. Imagen cortesía de Cinema Jove.

A partir de su experiencia personal, Browne radiografía ese universo familiar repleto de acritud, silencios crispados y amores mal entendidos, al tiempo que indaga en la vejez y las difíciles relaciones de pareja y paterno filiales. “No se juzga a los personajes, si son ángeles o demonios, sino que se muestra la complejidad de las relaciones humanas”, explicó Cerqueira. “En la película hay cariño, pero nunca se expresa”, agregó.

Esa impotencia para expresar el amor, ya sea entre marido y mujer o entre el padre y su hijo, hace de Radiator una película amarga, áspera, sin concesiones. Amarga por lo que narra; amarga por la muerte de los progenitores de Browne y, para más inri, amarga por el fallecimiento de Richard Johnson, que firmó así su testamento cinematográfico. Comparada con Amor, la igualmente dura película de Michael Haneke sobre la vejez, Radiator se sitúa en otro lugar.

Daniel Cerqueira y Gemma Jones en un fotograma de 'Radiator', de Tom Browne, película que inaugura la 30 edición de Cinema Jove.

Daniel Cerqueira y Gemma Jones en un fotograma de ‘Radiator’, de Tom Browne, película que inauguró la 30 edición de Cinema Jove.

“Me encanta Haneke, pero no tienen nada que ver, porque allí la acción transcurre en una vivienda fantástica, en medio de una relación estupenda, mientras que en Radiator se da una visión más excéntrica”. Daniel Cerqueira se refirió no sólo a la casa llena de trastos, desordenada y con ratas que sirve de oscuro escenario, sino al hosco clima sentimental que rodea a sus protagonistas. “La casa antigua donde vivían los padres de Tom era de 1727, de estilo georgiano y en la cual vivían tal cual aparece en la película”. Cerqueira recordó la “inmensa sorpresa” que se llevó la actriz Gemma Jones cuando la vio al comenzar el rodaje. “Esa forma especial de vivir en aquella casa es lo especial a su vez que tiene la película”.

Fotograma de Radiator (Radiador), de Tom Browne, película con la que se inaugura la 30 edición de Cinema Jove.

Richard Johnson, recientemente fallecido, en un fotograma de Radiator, de Tom Browne, película con la que se inauguró la 30 edición de Cinema Jove.

Tom Browne, a pesar de todo, he ahí la paradoja, alumbró su primer largometraje gracias a la ayuda de los amigos, entre ellos la actriz Rachel Weisz (Ágora, El jardinero fiel), y la herencia por la muerte de sus padres. “Circunstancias afortunadas”, reconoció el director, que también contó con la colaboración de todo el equipo: “Cobraron todos, pero poco, y eso sólo lo puedes hacer una vez”.

El cortometraje Jingle, de Marta Aledo, también su primer trabajo e igualmente amargo, en este caso, sobre la muerte de fotoperiodistas, acompañó a Radiator en la inauguración de Cinema Jove. “Me conmovió lo de José Couso, a quien tuve en mente todo el rato a la hora de hacer el corto”, señaló Aledo, que además de actriz (Águila Roja, Vis a Vis) tiene pensado continuar con la recién iniciada carrera cinematográfica.

Gemma Jones en un fotograma de 'Radiator', de Tom Browne, película con la que se inaugura la 30 edición de Cinema Jove.

Gemma Jones en un fotograma de ‘Radiator’, de Tom Browne, película con la que se inauguró la 30 edición de Cinema Jove.

Salva Torres

El verano llega al teatro Flumen

«Verano en Diciembre» de Carolina África y Laura González. Con la actuación de Lola Cordón, Pilar Manso, Virginia Frutos, Carolina África y Almudena Mestre.
En el Teatro Flumen
C/ de Gregoria Gea, 15. Valencia.
Del 17 de Enero
Hasta el 19 de Enero

Verano en diciembre es la historia de una familia, marcada por la ausencia del padre en la que conviven cuatro generaciones de mujeres que buscan desesperadamente separarse, pero permanecen necesariamente unidas.

Momento de la actuación.

Momento de la actuación.

Es un reflejo de los conflictos generacionales de cualquier familia que se quiere y se reprocha a partes iguales. Es sencillamente un trocito de realidad del universo femenino de un hogar plagado de humor, ternura, dolor y secretos donde proteger… daña y cuidar…anula. Es una reflexión sobre la decrepitud y la toma de decisiones vitales. Es la pugna en la familia entre volar o no moverse, hacerse cargo o delegar. En definitiva es el anhelo vital de un verano idílico que derrita este crudo e infinito diciembre. En palabras de Claudio Tolcachir: Al leer Verano en diciembre sentí que ese universo maravilloso de esa abuela inolvidable estaba habitado también por tanta vida y tanta experiencia generacional, donde ser madre o hija se convierte en rol mutable y los personajes accionan desde el miedo con una amorosa humanidad.

Momento de la actuación.

Momento de la actuación.

La autora escribió Verano en diciembre durante su estancia en Buenos Aires gracias a la beca de ampliación de estudios artísticos en el extranjero del Ministerio de Cultura y ha sido galardonada con el premio Calderón de la Barca 2012. El jurado de esta convocatoria decidió por mayoría otorgar el premio a la autora por tratar temas como los conflictos generacionales, la decrepitud y la muerte, dentro de un universo femenino en el que rigen otras leyes, todo ello desde una perspectiva donde la ironía cristaliza en una propuesta teatral muy directa. Consideran que la obra es valiosa por crear un microcosmos reflejo de la contemporaneidad y resaltan la capacidad de la autora para la creación de personajes bien definidos alejados de tópicos y estereotipos.

Momento de la actuación.

Momento de la actuación.

Tactelgraphics. Lost Boys

Tactelgraphics. Lost boys
Galería Mister Pink
C/ Guillem de Castro, 110, Valencia
Hasta el 15 de octubre de 2013

Paul Ricoeur compara las visiones de la vida buena a una nebulosa. Las nebulosas están llenas de estrellas, tan llenas que no seremos capaces de contarlas, y las incontables estrellas brillantes y parpadeantes cautivan y tientan. Entre ellas, las estrellas podrían mitigar suficientemente la oscuridad para permitir a los errantes trazar algún tipo de camino, pero ¿qué estrella debería guiar sus pasos? ¿Y en qué momento debería uno decidir si la selección de una determinada estrella como guía entre la multitud de estrellas ha sido una decisión acertada o desafortunada? ¿Cuándo  debería uno llegar a la conclusión de que el camino elegido no lleva a ninguna parte y que ha llegado el momento de abandonarlo?[1] En una de esas encrucijadas se encuentra nuestro sistema económico y político. Los brillos y destellos que se superponían a la realidad habían logrado generar una máscara que ocultaban la verdad tras cada resplandor. Tanta luz artificialmente generada, administrada a ráfagas estertóreas sobre la población, produjo un efecto más pernicioso que la propia oscuridad, causando una ceguera general.

Tactelgraphics. La piscine (suite) 1, 2010. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. La piscine (suite) 1, 2010. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics, integrado por Ismael Chappaz (Valencia, 1982) y Juanma Menero (Vila-real, 1982) presentan en la galería Mister Pink de Valencia su nuevo proyecto, titulado Lost boys (2013). Un trabajo que enlaza con Somewhere Over Summer (S.O.S.) (2012), iniciado con la serie La Piscine (2010), en el que se toma como escenario espacios residenciales y de ocio construidos en la época de la transición española, que muestran hoy un estado de decrepitud y abandono similar al de tantos ideales que se han visto mancillados en el proceso desarrollado en estas décadas democráticas. De las expectativas de desarrollo al desarrollismo, de la universalización de los derechos a la precarización generalizada, de la exaltación materialista de los grandes eventos a la amenaza de quiebra. Esa es, en cuatro palabras, la fisonomía de una sociedad que se dejó seducir por el fragor oportunista que prendió los estómagos de norte a sur y de este a oeste, sin hacer escala en otros órganos vitales que dictaran la oportunidad, o no, de tantos fuegos fatuos.

Tactelgraphics. Le Chemin, 2012. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Le Chemin, 2012. Serie SOS (SOMEWHERE OVER SUMMER). Fotografía montada sobre forex, vinilo blanco de corte sobre metacrilato. 130 x 100 cm. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Chappaz y Menero superponen a las imágenes formas geométricas realizadas en vinilo que actúan a modo de trama, de filtro que turbia la razón, para evidenciar la interferencia que tiene en la memoria y en las emociones nuestra percepción de los acontecimientos, así como en nuestra capacidad para procesar e interpretar la información encriptada que construye el relato social. Un relato del que nosotros, nuestras vidas, forman parte desde la autonomía de nuestras decisiones, a partir de la intensidad con la que deseemos que se produzcan cambios y nuestra capacidad para traducir esos deseos en potencialidades.

Tactelgraphics. Lost boys, 2013. Pieza única, fotografía sobre bastidor de madera, rótulo de neón y metacrilato. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Lost boys, 2013. Pieza única, fotografía sobre bastidor de madera, rótulo de neón y metacrilato. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Son numerosas las referencias cinematográficas y musicales que estimulan algunos de los proyectos de Tactelgraphics, que se definen como cinéfagos más que cinéfilos. En esta ocasión toman prestado el título de la película Lost boys (1987), dirigida por Joel Schumacher y traducido en España como Jóvenes ocultos, a partir del cual desarrollan un proyecto con varias series fotográficas. La pieza que da acceso a la exposición es una fotografía en blanco y negro que ha sido intervenida con un texto en neón superpuesto, en el que puede leerse Lost boys. Se trata de una imagen encontrada, datada en los años 1980, que reproduce un paisaje de camping próximo a Valencia, junto a un río, en el que se mezcla la sensación vintage como efecto del tiempo detenido y la superposición de capas como resultado de un sistema acumulativo.

Para la pieza We are phanthoms (2013), compuesta por una secuencia de fotografías polaroid, se ha elegido un espacio natural de cruising, en el que el personaje aplica la idea de disfraz –de ser otro- para escenificar un rol “fantasmal” con el que se evidencia la todavía persistente necesidad de ocultar la preferencia sexual. El uso de la máscara se hace más explícito en la serie Meshes of the afternoon (2013), título tomado de la película experimental dirigida y protagonizada por Maya Deren y Alexander Hammid en 1943. Para este trabajo realizan una serie de autorretratos en los que la identidad queda negada, para representar el momento de ocultación, en los que la complementariedad de los colores y su relación con títulos de canciones y grupos musicales juega el papel de definir las personalidades y reforzar la individualidad grupal del carácter.

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Chemical Brothers - Orange Wedge - 1999. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Chemical Brothers – Orange Wedge – 1999. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

El trabajo de vídeo Deconstructing lost boys (2013) reafirma el signo apropiacionista marcado en el proyecto. Ha sido compuesto a partir de fragmentos del film Lost boys –esa versión hardcore de Peter Pan– en los que no existe presencia humana, convirtiéndose en una sucesión de ambientes, elementos y encuadres en movimiento sobre la que se extiende en loop el resultado sonoro de la pieza principal de la película tras eliminar la intervención vocal de la misma. Podría decirse que se ha procedido a un proceso de higienización que conlleva la inevitable extinción de todo signo de vida, enlazando con los ambientes siniestros mostrados en Somewhere Over Summer (S.O.S.).

El uso de la superposición de capas en la construcción de la imagen, es empleado por los autores como referencia a las máscaras y los parches con los que los individuos ocultan aspectos personales socialmente problematizados. Si en Somewhere Over Summer (S.O.S.) centran su atención en el entorno y en el espacio como escenografía simbólica, en Lost boys abordan la representación del sujeto, de un modo autorreferencial, en el desarrollo de la identidad sexual desde la infancia y la adolescencia. Los condicionantes de un entorno hostil a las diferencias y con los diferentes han generado y genera elevados niveles de presión personal. La necesidad de pasar desapercibido es observada como una herramienta de superviviencia por algunos individuos en esos momentos incipientes, a la vez que supone una actitud de negación de la propia identidad. El asunto de la infancia es tratado aquí desde el territorio de la no-felicidad, rompiendo el estereotipo algodonado de un tiempo vital sin aristas, pues la realidad de los diferentes es dura en los primeros años de vida, un tiempo en el que la crueldad azota con dureza a quienes exceden los márgenes de lo estereotipado, aún hoy.

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Soft Pink Truth - Soft Pink Missy - 2001. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. The Soft Pink Truth – Soft Pink Missy – 2001. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. Aphex Twin - Yellow Calx - 1996. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

Tactelgraphics. Serie MESHES OF THE AFTERNOON, 2013. Aphex Twin – Yellow Calx – 1996. 50 x 70 cm. Fotografía montada sobre forex, serie de 3. Imagen cortesía Galería Mister Pink

José Luis Pérez Pont


[1] Bauman, Zygmunt. El arte de la vida. De la vida como obra de arte. Paidós, Barcelona, 2009.