The Wave Pictures y su inagotable frescura

The Wave Pictures
Gira 2017
Bilbao, Donosti, Vigo, A Coruña, Ourense, Valladolid, Madrid, Huelva, Granada, Murcia, Valencia, Tarragona, Barcelona.
Presentación álbum ‘Bamboo dinner in the rain’
Sala 16 Toneladas
C/ Ricardo Micó nº 3
4 de febrero a partir de las 23 horas

Ya están por aquí los de Wymesmold, una de las bandas británicas más interesantes de lo que llevamos de S.XXI y, por lo que se puede intuir y me cuentan en alguno de sus primeros bolos, no han perdido ni un ápice de frescura, espontaneidad y calidad casi a partes iguales.

The Wave Pictures y su inagotable frescura

Estos prolíficos, viciosos y desenfrenados amantes del pop-rock presentan en España su último álbum “Bamboo dinner in the rain”, el quinceavo si no me fallan las cuentas, otro ejemplo de buen hacer donde el trío formado por David Tatterstall, Franic Rozycki y Jonny Helm incide en sus influencias de Jonathan Richman y los Modern Lovers o de los Violent Femmes, pero donde se aproximan otra vez más al swamp rock americano, con influencias de la Creedence Clearwater Revival y de clásicos del blues como John Lee Hooker o del surf como Link Wray , algo que ya se dejó notar en su excelente álbum “Great big flamingo burning moon” del 2015, el cual contó con la colaboración del ilustre Billy Childish y que quizás sea el más venerado de su extensa discografía hasta la fecha.

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Excelentes canciones como “Pool hall” o “Now i want to hoover my brian clean” han servido como singles para promocionar este álbum, las cuales se suman a un voluminoso repertorio de disfrutables perlas dispersas en su intensa trayectoria.

The Wave Pictures - Gira española 2017

Hay que recalcarlo cuantas veces hagan falta. Estos chicos, que a base de discos y directos no descansan, se están ganando a pulso un merecido reconocimiento internacional. Altamente recomendables para los que nunca los han visto en concierto y sumamente aconsejables para aquellos que quieren repetir la posibilidad de pasar una gran velada de pop-rock.

Juanjo Mestre

Long Ryders o el arte de envejecer dignamente

The Long Ryders
+ Dan Stuart (cantante de Green on Red)

Jueves 28 de abril del 2016

Loco Club de Valencia
c/Erudito Orellana nº 12

Si hay un grupo de la década ochentera cuyo legado ha sabido envejecer bien sin necesidad de bótox, liposucciones o similares ese es The Long Ryders. Incluso hasta mejor que otros grandes nombres americanos de aquello que en su día fue música de culto para un muy reducido número de simpatizantes o admiradores y que se denominó Pasley Underground, aka Nuevo Rock Americano, desde los R.E.M. hasta los Violent Femmes pasando por Green on Red, Dream Syndicate, Rain Parade,…

long ryders 1

Stephen McCarthy, Sid Griffin, Grez Sowders y Tom Stevens

La banda formada por Sid Griffin, Stephen McCarthy, Tom Stevens y Grez Sowders no pasará a la historia por haber inventado nada que no se hubiese hecho ya pero siempre será recordada porque supo dotar de actitud, pasión y rabia al sonido de raíces americano, entre el folk-rock , el country, el western y el rock sureño, revitalizando influencias como los Byrds, Buffalo Springfield, Bob Dylan, la Creedence Clearwater Revival, Gram Parsons o los Flying Burrito Brothers, entre otros, y poniendo los cimientos del country alternativo de los noventa en bandas fundamentales como The Jayhawks, Wilco, Cracker, Black Crowes,…

long ryders 2

Imagen histórica de los grandes tiempos de The Long Ryders

Cuatro artefactos en estudio, indispensables para cualquier friki y amante de la música popular de calidad, componen la maravillosa herencia de los Long Ryders. De 1983 data el debut en Ep con título 10-5-60, el primer larga duración “Native sons” de 1984, el “State of our union” de 1985 y el “Two fisted tales” de 1987.

10-5-60

10-5–60 (1983)

Native sons

Native sons (1984)

State of our union

State of our union (1985)

Two fisted tales

Two fisted tales (1987)

A ese patrimonio habría que añadir sus directos, como siempre han demostrado tanto en las diversas grabaciones como las veces que se les ha podido disfrutar en nuestro país, la última a finales del 2014, donde dieron rienda suelta a su energía guitarrera, sus fantásticas melodías y a esa forma tan americana de entender el rock ‘n’ roll.

La nueva gira por España lleva consigo cinco citas privilegiadas entre el 26 y 30 de abril, las de Madrid (El Sol), Zaragoza (Las Armas), Valencia (Loco Club), Bilbao (Maz Basauri) y Puerto de Santa María (Freek Fest).

cartel gira long ryders

Cartel gira The Long Ryders 2016

Esta regreso a los escenarios tiene mucho que ver con la publicación de “Final wild songs”, un recopilatorio de cuatro volúmenes que reúne su discografía junto a rarezas e inéditos.

Es de obligada moralidad y ética recomendar aquí, allí o donde se tercie a una banda como The Long Ryders.

JJ Mestre

De ruta por California con Cracker

Berkeley to Bakersfield, de Cracker
Diciembre de 2014
429 Records

Un lustro esperando. Esperando sin desesperar. La puerta solamente se quedó entornada. Sin una causa de fuerza mayor más pronto o más tarde volvería a abrirse, y con ello lo normal sería que, salvo catástrofe o raro estado de baja forma, apareciese esa magia rocanrolera de la chistera de los Cracker como solamente ellos saben hacer con absoluta regularidad.

Y abracadabra por fin la puerta se abrió en diciembre del 2014 con un ilusionante regalito prenavideño para los suficientes. Y esa brisa campestre tan saludable de los Cracker cruzó el umbral. Mis íntimos, e incluso bastantes de los que no son tanto, conocen mi auténtica devoción por esta banda, a la que considero (algunos me tildan de ‘exagerao’, cosa que asumo con dignidad) la más grande de los últimos 25 años por calidad y muy especialmente por la regularidad de un legado donde todas y cada una de sus obras, desde la “lata de sardinas” de 1992 hasta la última “Sunrise in the land of milk and honey” del 2009 circulan entre el notable alto, el sobresaliente o la matrícula de honor, algo de lo que pocos se pueden jactar en una discografía de largo recorrido y siempre teniendo en cuenta que esto es una opinión subjetiva sin ánimo de ser compartida.

Sea como fuere, subjetiva o no tanto, son esos argumentos del párrafo anterior los que me inducen a elucubrar de que estamos ante un ejemplo atípico de envejecimiento sin arrugarse gracias, quizás, a ese baño de leche pura sin conservantes ni edulcorantes, la de la vaca de hermosas e ingentes ubres que ha sido alimentada con la mejor hierba fresca de los prados. Porque yo cuando escucho a los Cracker me vienen siempre a la mente vacas pastando en laderas cántabras, estas cosas pasan sin consumir alucinógenos, tampoco hay que darle mayor importancia.

CRACKER - BERKELEY TO BAKERSFIELD MAKMA 3 “Berkeley to Bakersfield”, el décimo galletazo de estos californianos, podría ser catalogado de álbum conceptual, con el mérito que tiene a estas alturas de la vida realizar un disco donde todos los tiros van en una misma dirección. Por ello, porque hemos tenido que esperar bastante tiempo y porque son los Cracker me parece de lujo que sea un disco doble, y lo dice alguien al que generalmente le agobian más de doce cortes en un mismo disco.

De Berkeley a Bakersfield, en líneas generales, se podría considerar también como un viaje de retorno a lugares, a vivencias y a sensaciones que tuvieron cierta importancia en la evolución de sus principales compositores, los señores David Lowery y Johnny Hickman. Hablamos de 444 kilómetros de distancia, de cuatro horas más o menos en coche de norte a sur, ubicándonos en la parte septentrional por debajo de Sacramento, la capital de California, y en la parte meridional algo más arriba de la ciudad californiana más poblada, Los Angeles.

Comenzar desde Berkeley, situada en la bahía de la ciudad de San Francisco, nos proporciona algunas claves del sonido de esta banda americana. No en vano es una ciudad de populares referencias musicales de punk-rock como por ejemplo Green Day, pero sobre todo por ser la región embrionaria de un gran clásico como es la Creedence Clearwater Revival, probablemente una de las referencias más influyentes de la banda que nos ocupa. El resultado de este cóctel es una música de bares donde las raíces americanas y el honky tonk tienen el principal protagonismo pero donde no se hace ascos a la actitud punk o a sonidos de rock alternativo. En definitiva, una especie de country-alt a la medida del sonido personal y carismático que los caracteriza.

Cierta actitud contestararia en la “zona Berkeley” se vislumbra en el tema que abre este trabajo, “Torches and pitchforks”, melodía que musicalmente podría evocar a Simon & Garfunkel pero que en realidad es una llamada a luchar en las calles, en los valles y donde haga falta contra los corruptos y contra los poderes fácticos que se aprovechan de la honestidad y buena fe de los ciudadanos, con un coro contagioso que induce a repetirlo una y otra vez: “so la da da, da da da da da da, la da da”.

CRACKER - BERKELEY TO BAKERSFIELD MAKMA 2La crítica mordaz continúa en “March of the billionaires” donde nuevamente un estribillo pegajoso con ramalazos bolanianos oculta unos reproches irónicos, na na na y tres hurras por los millonarios, la misma mierda de siempre o su pobreza sería el progreso del resto. Con “Beautiful”, en cambio, nos encontramos el arrebato punk-rockero por antonomasia del disco donde las pistolas sexuales se lanzan a la calle, sencillamente porque ella es hermosa (y la canción también).

Y ese humor sarcástico que siempre encuentra algún momento adecuado reaparece. “El Comandante” es solamente una bolsa de hierba, me encanta como vocaliza Mr. Lowery en esta digna heredera de los mejores Camper van Beethoven. También en esa rica línea podría estar “El Cerrito”, brillante homenaje urbano a la ciudad donde se gestó la mítica Creedence de los hermanos Fogerty, localidad ubicada un poquillo más al norte de Berkeley y también en la bahía. Y de ahí al Metro de San Francisco, en “Reaction”, con una charla en el andén bien acompañada de desparpajo powerpopero con sabor setentero.

Ya metidos en harina, ahora más hard-rockera, «You got yourself into this” no deja de lado el sonido marca de la casa tal y como sucede también en la metropolitana “Life in the big city”. Y tras ella la primera grandísima perla a mi gusto de este trabajo, toda una declaración de amor que nos suena a tantas gloriosas canciones de los Cracker y que lleva por título “Waited my whole life”. Con ella ya hemos recorrido la mitad del trayecto desde que salimos de Berkeley.

Avanzamos, vamos en la buena dirección. Entre campos de petróleo estamos en el desierto de California de la mano de Johnny Hickman y por eso, lógicamente, suena como suena “California country boy”, temazo country del copón bendito donde los haya. Cruzando campos de algodón unos maravillosos coros femeninos acompañan al chico que retorna a casa tras perder a su familia, proporcionando poderío a un tema como “Almost grove” antes de hacer parada en “King of Bakersfield”, quizás mi canción preferida de este discazo, un tema que apuesto recibiría la más calida bendición del gran Enrique Urquijo si llegase a sus oídos porque en cierto modo se halla en la frontera de sus “secretos” y de sus “problemas”.

CRACKER - BERKELEY TO BAKERSFIELD - 2

Cogemos aire, hemos entrado a mi gusto en la mejor zona de este artefacto musical, la de la recta final. Desamor, qué bonitas son las canciones de Cracker en estas profundidades donde la botella no siempre sirve de ayuda debido a la mucha nostalgia por el amor perdido. Aquí, con “Tonight i cross the border”, uno que suscribe no puede evitar acordarse del antiguo impacto que le supuso aquella maravilla titulada “Big dipper”, una de las baladas más alucinantes de la vida, de la mía, esa que circulaba entre cigarrillos, referencias a Monterey o a Jack Kerouac en los tiempos de “la edad de oro”.

Ya queda menos trayecto. Con la fenomenal “Get on down the road” cualquier fan de Cracker sabe que estamos dispuestos a disfrutarlos hasta el final. Y en un atajo, o quizás en una senda paralela, se cuela “I’m sorry baby”, otra de mis preferidas, una de esas canciones que solamente podría ser de Cracker y donde Lowery explota todas sus virtudes, que no son pocas.

En este recorrido californiano hacemos una escapada ahora un poco más hacia el sur, a 265 kms. desde Bakersfield, hasta la ciudad de San Bernardino. Hemos cruzado Los Angeles y cual si estuviésemos en un rodeo Johnny Hickman vuelve a coger la sartén por el mango en “The San Bernardino boy”. Después el sonido Cracker, el puro y duro, el que nos toca tanto la fibra sensible regresa con “When you come down”, otra puta (o santa, a gusto del consumidor) maravilla.

Recalamos finalmente en “Where have those days gone” y casi sin darnos cuenta hemos hecho un viaje por California para recordar, principalmente, lugares de los viejos tiempos que se fueron. Podría ser California o podría ser… Se llaman Cracker, qué grandes, juro por mi sagrada satisfacción que siempre estaré agradecido a estas rodajas musicales que recorren las vidas, las ciudades y el pasado, en este caso lo que podría ser algo similar a la ruta de recuerdos de una panda de amigos que descubrieron a Cracker en sus inicios, que los convirtieron en su banda fetiche y que juntos se hicieron mayores a su compás. Está clarísimo, si tenemos que esperar cinco años más lo haremos, esperemos sin desesperar estar vivos y presentes en la próxima, ojalá siempre penúltima genialidad de los Cracker.

JJ Mestre

* Publicado también en http://www.woodyjagger.com/2014/12/cracker-2014-berkeley-to-bakersfield.html