Rambova/Rampova o el furor exótico de ‘Las ahijadas’

‘Las ahijadas’, de William James
Observatori
Es Baluard, Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma
Plaza de la Puerta de Santa Catalina 10, Palma
Hasta el 20 de noviembre de 2016

El Observatori de Es Baluard presenta el proyecto ‘Las ahijadas’, un trabajo en proceso del investigador y artista William James, que se vehicula en primera instancia en forma de instalación audiovisual, basada en una amplia búsqueda documental donde se confrontan dos historias apenas registradas. Para ello, se utilizan la grabación en vídeo, los testimonios orales y de archivos a partir de los lugares que sirvieron de referencia y escenario para el tránsito de dos seres excepcionales: Natacha Rambova y Natacha Rampova.

Natacha Rambova nació en 1897 en Salt Lake City (Utah) y murió en Pasadena (California), en 1966. Fue bailarina de ballet, diseñadora de vestuario y decorados en el Hollywood de los años 20, segunda esposa de Rudolph Valentino y, más tarde, testigo observador del estallido de la Guerra Civil en Mallorca, donde vivió entre los años 1931 y 1936.

Natacha Rambova, en una instantánea de su archivo personal.

Natacha Rambova, en una instantánea de su archivo personal.

Natacha Rampova nació en Valencia en 1956. Artista de cabaret transgénero y activista pre-queer, tomó su alias de Natacha Rambova, imitando el estilo exótico de sus diseños para el espectáculo. Encarcelada bajo la ley de peligrosidad social tres veces, entre 1971 y 1974, su lucha política y social forma parte de la historia de la transición a la democracia, cuando los abanderados de los estilos de vida y las sexualidades alternativos, previamente marginados, lucharon para encontrar sus múltiples voces y sus formas de auto-expresión, y, así, consolidar su presencia como parte de la nueva sociedad española. Una lucha que aún prosigue. El proyecto ‘Las ahijadas’ las vincula a través de una simetría histórica –el antes y el después de la dictadura franquista– y la mitificación de la original Rambova por parte de su álter ego.

Natacha Rampova, en una imagen perteneciente al proyecto 'Las ahijadas', de William James. Fotografía: Almudena Soullard.

Natacha Rampova, en una imagen perteneciente al proyecto ‘Las ahijadas’, de William James. Fotografía: Almudena Soullard.

A propósito de William James, creador británico afincado en Valencia, cabe reseñar su trabajo basado en la investigación documental, cuyo resultado se plasma en instalaciones concebidas para contextos y espacios específicos, con las cuales se plantea a menudo una reflexión sobre las relaciones complejas entre la construcción del género y la construcción del espacio urbano  (véase The Gendered City).

De esta manera, James contempla nuestras relaciones con el entorno (socio-político, espacial y de género), aseverando que, en parte, lo construimos nosotros y, en parte, nos construye. Algo esencial en épocas de cambio drástico –como afirma “Las ahijadas”–, cuando lo personal no puede ser otra cosa que político.

‘Las ahijadas’ es un proyecto en Es Baluard que se presentará igualmente en Valencia, del 28 de octubre al 11 de diciembre, en colaboración con el Consorcio de Museos de la Generalitat Valenciana (Centro del Carmen), fructificando, de este modo, la primera colaboración entre ambas instituciones.

Natacha Rampova y Natacha Rambova en una imagen promocional del proyecto 'Las ahijadas'. Fotografía cortesía de los organizadores.

Natacha Rampova y Natacha Rambova en una imagen promocional del proyecto ‘Las ahijadas’. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

“La cultura tiene un prestigio social”

Desayunos Makma en PICSA Valencia
Con Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, con motivo de ‘A lo caos’, lema de su quinta edición, que se celebra en distintas sedes de Valencia hasta el 19 de junio de 2016
Entrevistadas por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

Con motivo del desarrollo escénico de la quinta edición del Festival 10 Sentidos, Makma conversa con Mertixell Barberá e Inma García -responsables de la dirección artística y técnica del festival, respectivamente- con el objeto de abordar el horizonte de novedades y peculiaridades intrínsecas de ‘A lo caos’, asentado como emblema y divisa conceptual del presente curso de actividades del festival.

“Si queremos que se consolide en la ciudad, vamos a invadirla”

Tras la consumación de cuatro ediciones implementadas en el seno arquitectónico del Antiguo Convento del Carmen -epicentro funcional de un Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana en pleno ejercicio de transición y metamorfosis-, la presente edición no sólo modifica su ubicación, sino que multiplica sus sedes. De la etapa precedente, Inma García admite que “nunca ha habido una convivencia en común (con el Centro del Carmen). No contábamos con ayuda e implicación” e, igualmente, concluye que “a nivel burocrático era un desastre”. Tras la reciente designación de José Luis Pérez Pont como nuevo director del Consorcio de Museos, confía en que “la situación cambie”, no obstante, “por una cuestión de agilidad, nos apetecía darle una vuelta y plantear otros espacios”.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Meritxell Barberá e Inma García, directoras del Festival 10 Sentidos, durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

A pesar de que en los prolegómenos de la presente edición “pensábamos en un solo emplazamiento”, apunta Meritxell Barberá, ‘A lo caos’ eclosiona con don de ubicuidad, orden programático y dilatado corpus cronológico, rubricando su materialización en diez sedes, un leitmotiv de henchida y vasta especificidad y un período de treinta y cuatro jornadas naturales para cobrar novísima morfología, bajo el amparo de un apotegma por el que ambas abogan: “si queremos que se consolide en la ciudad, vamos a invadirla”.

“La respuesta general ha sido muy buena; colaboran, comparten el proyecto. Convivimos con todos ellos muy bien”, sentencian a propósito de la involucración del Palau de la Música, el Palau de Les Arts, la Fundación Bancaja, La Nau, Las Naves, el Teatre El Musical, La Filmoteca, el Fnac y la Sala Rialto, sedes definitivas del festival, a las que debe sumarse la Plaza del Ayuntamiento (a propuesta de la propia corporación municipal, según afirman Barberá y García), como lugar estratégico de visibilidad y “foro de encuentro para organizar actividades de calle”, en consonancia con la voluntad de la alcaldía por reservar la plaza para iniciativas semejantes cada último domingo de mes. “Tenemos la ventaja como compañía de conocer todos esos lugares, por haber actuado antes. Tienes que conocer los espacios, las personas y sus recursos de programación”.

“OCD Love era increíble para comenzar el festival”

Como eminente cabeza de cartel, la coreógrafa israelí Sharon Eyal -quien ha actuado por primera vez en España con su compañía L-E-V Dance Company- ha procurado el bautismo conceptual de ‘A lo caos’ mediante su pieza ‘OCD Love’; Barberá matiza que “la pieza era increíble para comenzar el festival. Vimos extractos en un showcase (escaparate) para programadores. Los bailarines han hecho un trabajo concienzudo para representar el tema” del TOC (trastorno obsesivo-compulsivo); de este modo, 10 Sentidos ha incoado un desarrollo temático cuyos mimbres debemos encontrarlos, según revela Meritxell Barberá, en el impacto que supuso para la directora artística del festival los acontecimientos derivados del accidente del vuelo 9525 de Germanwings, cuyo copiloto, Andreas Lubitz, hacía estrellar en el macizo de Estrop, en los Alpes franceses, el pasado 24 de marzo de 2015. El tendencioso empleo de la depresión como justificación de su acto homicida situaba a Barberá en una posición de empatía para con aquellos enfermos de un trastorno del estado de ánimo, “tratados con estigmatización por sus diferentes enfermedades mentales”, como una sombría forma de justificar el mal a través de la deriva de posibles psicopatías.

Fruto de este planteamiento, la programación de ‘A lo caos’ se formaliza bien por cooptación, bien por exhortación proactiva de “primeras piezas de producción propia”, como es el caso de ‘Moira’ -gestada por “los jóvenes bailarines que forman el colectivo Led Shilouette”, que versa acerca de la eximia figura de Marilyn Monroe, y en particular acerca de “los conflictos emocionales de este personaje”, a modo de “reflexión del estado mental y emocional” de Monroe- y de ‘Aprèsmoi, le déluge’, de la compañía La Veronal, dirigida por coreógrafo Marcos Morau. En consecuencia, “el resto de trabajos se van buscando en relación al tema de la locura”, corrobora Barberá.

Imagen de detalle de diversos instantes del Desayuno Makma con el Festival 10 Sentidos. Fotografías: Fernando Ruiz.

Imagen de detalle de diversos instantes del Desayuno Makma con el Festival 10 Sentidos. Fotografías: Fernando Ruiz.

A lo caos aspira a consolidar una apuesta por las artes inclusivas”

En base a los mimbres de ediciones precedentes y la experiencia de más de una década de Meritxell Barberá e Inma García al frente de la compañía Taiat Dansa, ‘A lo caos’ aspira a consolidar una apuesta por las “artes inclusivas” -rememorando aquí la participación de Candoco, ”primera compañía de Reino Unido especializada en la integración de bailarines discapacitados y no discapacitados”, en ‘Im-Perfectos’ (lema del Festival 10 Sentidos de 2014), pero apuntando una nueva senda en la que “lo más inclusivo era no hacer mención a ello en esta edición. El valor de la diferencia sigue siendo importante, pero ya no es lo fundamental del festival, sino que tenga un componente social determinante”.

Amén de conversar acerca de diversas propuestas escénicas y performativas, como ‘ATOEWEFTR’, de Soren Evinson -”una experiencia sensorial, a través de música, sonido y texto”- o la acción de Ada Vilaró -”Fin Públic, Present 24 h’-, ambas directoras reseñan ciertas innovaciones programáticas, como la exposición de artes plásticas ‘a lo caos’, en el seno de la Fundación Bancaja, impulsada por DKV Seguros y la Fundación DKV Integralia, fruto de “una selección de los mejores trabajos artísticos y de diseño realizados por La Casa de Carlota”, bajo la coordinación de diversos artistas emparentados con cinco áreas de trabajo (pintura, dibujo, escultura, fotografía y arquitectura), en torno a las que se materializarán obras específicas y colectivas.

Igualmente, destacan el proyecto de la artista Katia Giuliani -quien ha diseminado doce conceptos (Belleza, Tiempo, Posesión, Juventud, Identidad, Futuro, Control, Exhibición, Tedio, Vacío, Procreación y Soledad) por el entramado de diversas estaciones de metro de la ciudad y la estación terminal de ferrocarril Joaquin Sorolla- y la celebración de un certamen coreográfico -emitido en streaming-, cuyos diez finalistas son fruto de una selección de entre más de doscientos proyectos, que reportará un premio económico de 2.000 euros a la propuesta ganadora, designada por un jurado formado, entre otros, por Gretchen Blegen (Lucky Trimmer, Berlín), Guillermo Arazao (las Naves, Valencia), Cesc Casadesús (Mercat de les flors, Barcelona) y Laura Kumin (Certamen coreográfico de Madrid).

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, conversan con Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón -del equipo de redacción de Makma-durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos, conversan con Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón -del equipo de redacción de Makma-durante un instante de los Desayunos Makma. Fotografía: Fernando Ruiz.

Dos de las inéditas extremidades que completan el raquis del festival adquieren formato de itinerario plástico y literario. La ‘Ruta del caos’ aúna la colaboración de trece galerías de la ciudad, como Luis Adelantado, Pepita Lumier, Rosa Santos o Galería Punto, quienes escogerán, de entre su colección o de sus presentes propuestas expositivas, una obra cuyo concepto se emparente con los fundamentos del festival. Allende, ‘Rincones de la locura’ propicia, bajo semejante criterio, la participación de doce librerías (Railowsky, Primado o Dadá por partida doble), que destacarán en sus anaqueles un florilegio de títulos consanguíneos con el objeto temático de ‘A lo caos’.

“Hay que programar espectáculos buenos para hacer público”

Meritxell Barberá e Inma García ponen de relieve la complejidad que supone organizar y equilibrar semejante propuesta programática, fruto de ineludibles “once meses de trabajo”. Como ejemplo, mencionan la intrincada tarea de coordinación para que la gira de Sharon Eyal recalase en Valencia, “fruto de mil emails con sus managers, modificar fechas del festival y no solamente con la cabeza de cartel, sino con todo el mundo”, puesto que “todos tienen sus peculiaridades”, así como la determinante tarea de “hacer encajar las propuestas en las diez sedes, reservar fechas”, etc.

Refieren, Barberá y García, el horizonte de refinanciación que ha devenido tras la necesaria búsqueda de nuevos patrocinadores del festival. A este respecto, preponderan el apoyo de Caixa Popular -patrocinador principal-, por su explícita sensibilidad y acogida de ‘A lo caos’, y analizan la deriva habitual y desentendimiento de numerosas empresas locales y nacionales para con el refrendo de proyectos como 10 Sentidos -”muchas veces otras empresas no te escuchan ni te entienden. No interactúan”-, en comparación con la idiosincrasia empresarial norteamericana, en la que “la sensibilización hacia la cultura es manifiesta” y recuerdan que “en Estados Unidos trabajamos para diversas compañías con espectáculos y se realizan pases privados para los patrocinadores”. Por este motivo, sentencian que aquí se debe entender que “participar de la cultura tiene un prestigio social”.

Ante la proliferación de propuestas escénicas como Tercera Setmana (AVETID) o los diversos proyectos de la PICUV, entre otros múltiples y diseminados eventos, ambas consideran que “estaría bien sentarse para tratar de no coincidir. Cuanta más oferta más público se genera. Pero debería convivirse con cierta distancia, sin solaparse”. No obstante, rubrican que 10 Sentidos pretende, en consecuencia, suplir una falta de tradición en la ciudad, ya que “el único motivo por el que no existe un público extenso es porque no se programa danza. Hay que programar espectáculos buenos para hacer público. Que al verlo merezca la pena”.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

Inma Garía y Meritxell Barberá, directoras del Festival 10 Sentidos. Fotografía: Fernando Ruiz.

http://www.festival10sentidos.com

Jose Ramón Alarcón

 

“Hay que dar viabilidad a los proyectos”

Entrevista con Gloria Tello, concejal coordinadora general del Área de Cultura en el Ayuntamiento de Valencia
Realizada por Merche Medina, Salva Torres y Jose Ramón Alarcón, del equipo de redacción de Makma

Si se procura un rápido vistazo a su currículum vitae profesional, la inquietud por la cultura, el desarrollo local, la comunicación, la docencia y la preeminencia de los equipos humanos se hacen patentes en la coordinadora general del Área de Cultura en el Ayuntamiento de Valencia, Gloria Tello. Es a lo largo de nuestra conversación para Makma donde vislumbramos un factor común en su modelo de gestión y organización en el ámbito de responsabilidad en el que se desempeña. La concejal hace especial hincapié en crear unas pautas de funcionamiento estandarizadas, que una vez implementadas permitan agilizar todos los procesos que actualmente están enquistados o no existen.

Al comienzo de la entrevista, Tello transmite las impresiones de su cotidianidad desde que tomó posesión del cargo: ”me encontré con una situación de tierra quemada; este área estaba totalmente asolada, Cultura había perdido el 86% del presupuesto y el 26% del personal en apenas diez años; no existían competencias en el ámbito técnico de cultura, ni en patrimonio, el funcionariado estaba totalmente desmotivado y Cultura era un cajón desastre dónde todo tenía cabida, con ausencia de criterio, únicamente el de las personas que ostentaban el poder y la capacidad de decisión”.

De izquierda a derecha, Merche Medina, Jose Ramón Alarcón, Gloria Tello y Salva Torres, durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

De izquierda a derecha, Merche Medina, Jose Ramón Alarcón, Gloria Tello y Salva Torres, durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Frente a esta situación, una de las cuestiones incipientes se antoja previsible: ¿cómo se planea este horizonte, cuáles son sus pretensiones primigenias y cómo lo va a materializar? Ante ello, Gloria Tello incide en su impotencia y la de su propio equipo ante la ineludible lentitud de los procesos administrativos para la puesta en marcha de cualquier propuesta, considerando inaceptable que la programación se hiciese con criterio personal en tiempos y naturaleza política previos, “por ello he querido implementar procesos de concurrencia competitiva. Esta ciudad bulle cultura por todos los lados y hay que dar viabilidad a los proyectos. Por este motivo y para desechar las subvenciones nominativas, hemos tenido que “revisitar” la dotación económica de Cultura y así lanzar una línea de subvención de 150.000€, estableciendo un máximo de 20.000€ por proyecto, más ecuánime y con unos epígrafes determinados para poder optar a ella, a tenor, por supuesto, de poner a disposición los activos inmuebles con los que cuenta el ayuntamiento.”

La concejal considera importante el apoyo al sector audiovisual -I Festival de Documentales (DOCs’), en el que el Ayuntamiento se ha implicado económica y organizativamente-,  al ámbito escénico -con el refrendo al I Festival de Artes Escénicas de Valencia- y a la música, entre otras especialidades, puesto que “son disciplinas germinadas en nuestra ciudad. La intención de esta concejalía es impulsar el talento y articularlo como un argumento de promoción de Valencia a nivel nacional e internacional”. Además, para la coordinadora se erige en relevante propiciar y dirigir el acceso de la cultura hacia todos los barrios de la ciudad, como elemento con entidad de cambio y posible transformación y enriquecimiento de las realidades cotidianas, en áreas que trascienden al centro urbano, sosteniendo que “cultura es desarrollo, un pilar importante para poder mejorar la situación del barrio y de las personas que viven allí; hay que huir de la territorialización y debemos hacerla accesible geográficamente”.

Detalle de diferentes instantes expresivos durante la entrevista. Fotografías: Fernando Ruiz.

Detalle de diferentes instantes expresivos durante la entrevista. Fotografías: Fernando Ruiz.

Al hilo de estos festivales, con los que Área de Cultura se ha implicado, existe un descontento manifiesto de algunos colectivos por el apoyo directo a estos y no a otros que ya tienen una trayectoria demostrada de éxito y concurrencia; a este respecto “la toma de decisión se ha hecho en base a cómo está estructurado el equipo de gobierno. Es un tripartito y ningún área está gobernada exclusivamente por un partido. Cultura la gestiono yo y la parte de acción cultural y artes escénicas le corresponde a María Oliver, de Valencia en Comú (excelente compañera, por cierto). Así pues, el área de Oliver carecía de presupuesto para ayudarles y se me pidió que pudiera colaborar económicamente para llevar a cabo, en este caso, el Festival de Artes Escénicas promovido, por AVETID (Asociación Valenciana de Empresas de Teatro y Circo Valenciana Asociación), previa negociación de las bases de éste”.

Tello afirma la relevancia de estos fundamentos, en los que “el Ayuntamiento figura como coorganizador y pertenece al comité ejecutivo del festival, con la finalidad de intervenir y hacer patente los conceptos de territorialidad, pluralidad, así como la apertura a todos los agentes sociales que tengan que ver con las artes escénicas. Por ejemplo, que sirva de plataforma de visibilidad a los estudiantes en periodo de formación de dichas disciplinas, entre otros, además de poder controlar todos los aspectos internos que giren en torno a la legalidad”.

Ante este horizonte, Gloria Tello anima a un acuerdo entre la Plataforma de Iniciativas Culturales Urbanas de Valencia (PICUV) y AVETID, “pues un festival de artes escénicas entre todos obtendría una repercusión más potente”, planteándose interceder para que ello suceda, aunque por razones pragmáticas asume que “con la lentitud de los procesos a nivel burocrático y la agenda prevista para llevarlos a cabo, este año no sé si podrá solucionarse”. En esta línea, Tello apunta otro parámetro que considera destacado, como es “la calendarización de las actividades en la ciudad. No se pueden situar dos festivales de artes escénicas con pocas semanas de diferencia. Contacté con María Oliver para manifestarle mi preocupación porque no es coherente. Esta concejalía no puede sustentar tres festivales de artes escénicas. Debemos aunar esfuerzos y avanzar todos en una misma dirección”.

Gloria Tello, durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

Gloria Tello, durante un instante de la entrevista. Fotografía: Fernando Ruiz.

En cuanto a la gestión de los innumerables espacios artísticos diseminados por la ciudad -destacándose durante el flujo conversacional el edificio del Almudín, la Galería del Tossal, El Musical, el Museo de la Ciudad y Las Atarazanas, a los que la concejal suma “la creación de un Museo Marítimo itinerante diversificado en varios edificios satélite, entre los que se contempla la inclusión de la Casa dels Bous y de los Tinglados del puerto”-, insiste en instaurar “un proceso de concurrencia competitiva, valorado por expertos y técnicos de esta concejalía. Es importante  que cada una de estas salas recobren su identidad”.

Tello destaca que es Tono Herrero -”funcionario de esta casa y con un currículum específico para el puesto por su experiencia en selección y gestión de exposiciones”- quien gestionará este área, una vez materializada su reciente incorporación a este departamento, tras un dilatado proceso burocrático. “Es importante que no existan tratos de favor y para ello consideramos importante la selección de un jurado (que es posible que varíe anualmente) que valore las propuestas. Prevemos que las comisiones estarán formadas hacia el último trimestre del año; mientras tanto continuamos recibiendo proyectos y vamos valorando individualmente el interés para materializarlo. Nos encontramos con el proceso de crear administrativamente unas bases que deben ser aprobadas por el servicio jurídico, y esto lleva su tiempo”.

Respecto de la relación de la concejalía con el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana -la concejal ha formado parte de la comisión evaluadora en la reciente selección de su actual director, Jose Luis Pérez Pont- explica “que el Ayuntamiento aportaba 150.000€ al Consorcio -que es más del 50% del presupuesto que tenemos para exposiciones- y a cambio ofrecía una serie de exposiciones. Este acuerdo no se estaba cumpliendo y ahora, con la realidad económica de la concejalía, es imposible que se pueda cumplir. Este acuerdo necesita un reajuste porque no es viable para esta concejalía”.

Tras incidir y transmitir a la responsable del Área de Cultura la morfología de una sensación civil de lentitud de los procesos y de indeterminación en la concreción de proyectos (a pesar de las bienintencionadas pretensiones que la nueva formación procura manifestar), Gloria Tello concluye aseverando que “soy consciente y lo comparto, incluso me crea cierta ansiedad no llegar con la celeridad que quisiera. No obstante, prefiero invertir los primeros meses de la legislatura en crear estos cimientos para que en adelante podamos ir más rápidos. Antes no existían y hemos tenido que crearlos”.

Merche Medina

Xàbia ya incumple el Código de Buenas Prácticas

AVVAC (Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón) ha emitido un comunicado de denuncia sobre la Convocatoria que el Ayuntamiento de Xàbia ha hecho pública recientemente para cubrir la programación de sus espacios expositivos durante el próximo año 2016.

En dicha convocatoria AVVAC denuncia la vulneración de los derechos fundamentales de los profesionales de las Artes Visuales, tales como los derechos de contratación o de remuneración. Así mismo, continúa diciendo el comunicado, existe una irresponsabilidad manifiesta por parte de este organismo tanto al delegar en los propios artistas los gastos que se puedan derivar de la actividad como a eximir cualquier responsabilidad que asegure la integridad de la obra durante el periodo de préstamo. De manera igualmente incomprensible se exige la donación de una obra por parte del artista participante en la actividad.

Además de ello, todas estas cuestiones “ponen en tela de juicio la postura del actual Conseller de Cultura, Vicent Marzá, respecto a su compromiso con las Buenas Prácticas. La convocatoria que se ha hecho pública desde el Ayuntamiento de Xàbia es un agravio a la profesionalización de todos los artistas en general, y supone un nuevo obstáculo en la dificultosa tarea de configurar un tejido cultural sostenible en la Comunidad Valenciana”.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

De izquierda a derecha, Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

Este es el texto completo del Comunicado al Ayuntamiento de Xàbia

Qué ganamos con las malas prácticas 

Resulta preocupante que de nuevo la Associació d´Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), se vea obligada a señalar y llamar la atención a una institución pública, en este caso el Ayuntamiento de Xàbia. El Ayuntamiento de esta localidad incurre en el incumplimiento de las buenas prácticas profesionales en lo que se refiere al trato a los artistas visuales. Después de años de denuncia pública de las diversas asociaciones profesionales y de la extrema precariedad que viene amenazando la supervivencia del sector, es sorprendente y decepcionante la falta de conocimiento y respeto que se detecta hacia los productores de contenidos (los creadores) en la convocatoria pública para la presentación de proyectos expositivos de carácter artístico, con fecha del 19 de noviembre del año en curso, destinados a cubrir la programación de la temporada 2016 -2017.

Que una convocatoria pública, a estas alturas, después de que recientemente se haya oficializado un compromiso institucional firme por las buenas prácticas, no contemple un trato profesional a los artistas, obviándose no sólo la remuneración por su trabajo si no además exigiéndoseles el pago en obra por el mero hecho de exponer sus obras, es una afrenta a la consideración del artista como un profesional y un trabajador más con derecho a vivir de su labor como el resto de profesionales de cualquier sector.

En las bases de la convocatoria también resulta llamativo el desconocimiento de unas nociones mínimas acerca de las buenas prácticas, haciéndose además nula mención de la firma de un contrato entre el artista y la institución. De nuevo recordamos que cualquier relación entre artista, centro de arte y/o artista-galerista debe ser negociada y reflejada en un contrato por escrito donde se aclaren y definan las condiciones del compromiso y obligaciones entre ambos (albarán, seguros, transporte, fechas de entrega, depósito, etc).

Especialmente grave es que la propuesta esté avalada por profesionales de diversos espacios dependientes de Consellería, a través de técnicos vinculados al Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y profesores de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Politécnica de Valencia, así como responsables del Espai Rambleta dependiente del Ayuntamiento de Valencia. Esta actuación pone en entredicho el compromiso del actual Conseller de Cultura, Vicent Marzà, con las buenas prácticas y con el sector profesional de las artes visuales, ignorando las recomendaciones que hacía en noviembre de 2014 el Defensor del Pueblo tras la queja presentada al mismo por parte de los artistas visuales de la Comunidad Valenciana.

De izquierda a derecha Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

De izquierda a derecha Albert Girona, Vicent Marzà y Carmen Amoraga, durante la presentación del Código de Buenas Prácticas en el Teatro Principal de Valencia.

No cabe en la cabeza que los responsables que están al frente y al servicio de las instituciones públicas aún no sepan tratar a los creadores como profesionales desde la horizontalidad y la igualdad. Las iniciativas públicas deben ser enfocadas de manera profesional para que la dinamización de los diferentes espacios expositivos que pueblan los municipios de la Comunidad Valenciana se caractericen por la calidad y el rigor.

En lo concerniente a las bases reguladoras de la convocatoria arriba mencionada observamos una falta absoluta de tacto ante el desarrollo del tejido artístico al comprobar que dicho Consistorio anima a aquellos que deseen participar en la convocatoria a correr con los gastos que la muestra del proyecto desarrollado pueda generar, dando por hecho que el creador que participe quedará suficientemente remunerado por su trabajo tras su presentación pública en alguno de los espacios de Ca Lambert o la Casa del Cable en Aduanas del Mar. Es más, dicho creador, como muestra de su agradecimiento por tan elevado honor se obliga a donar una obra de su autoría a la entidad convocante.

Desde la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), queremos subrayar que estas prácticas no suponen un refuerzo de cara al desarrollo investigador de los artistas, que al no remunerar la labor de estos investigadores se amplía el abismo profesional que estos deben afrontar, que estas políticas culturales tan solo conducen a un amateurismo de las propuestas en detrimento de la calidad de contenidos, que es responsabilidad de las instituciones que la sociedad ha constituido actuar de forma éticamente responsable y ejemplar en el trato que dispensa a los ciudadanos, y entendemos que esta actuación supone un abuso y una falta de respeto por las prácticas artísticas y hacia quienes desarrollan dicha actividad.

Es imprescindible que nos quede claro que configurar una sociedad justa basada en el respeto pasapor valorar a todos los individuos que la constituyen por igual, y que una consideración profesional bajo ningún concepto debe vulnerar los mínimos que permita el desarrollo de la actividad dignamente.

Junta Directiva AVVAC

Cayetano Ferrández desembarca en Valencia

Cayetano Ferrández. El hombre gris
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Inauguración: viernes 20 de febrero, 20 h.
Hasta el 5 de abril de 2015

Cayetano Ferrández en sus trabajos, habitualmente realizados en vídeo y soporte fotográfico, se apropia en cierta medida de los modos de comunicación visual de la publicidad, dando vida a escenas procedentes de la más absoluta artificialidad para, mediante personajes elevados al estatus de modelos interpretativos, desarrollar micro-relatos que narran el trasfondo de la opresión en la que se encuentra instalada nuestra realidad.

Cayetano Ferrández. El hombre gris: Figura equestre. Fotografía digital impresa en papel baritado sobre dibond. 165 x 110 cm. Cortesía del artista.

Cayetano Ferrández. El hombre gris: Figura equestre. Fotografía digital impresa en papel baritado sobre dibond. 165 x 110 cm. Cortesía del artista.

La propia elección de los personajes nos da señas de una voluntad incisiva acerca del doble papel de la individualidad, que desarticula la acción grupal mientras homogeniza en los estándares de una nueva cultura infantilizada, aunque concebida para el consumo adulto.

Cayetano Ferrández. El hombre gris: Castigo. Fotografía digital impresa en papel baritado sobre dibond. 165 x 110 cm. Cortesía del artista.

Cayetano Ferrández. El hombre gris: Castigo. Fotografía digital impresa en papel baritado sobre dibond. 165 x 110 cm. Cortesía del artista.

No es la actual crisis, ni la última coyuntura económica, la que ha motivado este proyecto comisariado por José Luis Pérez Pont, sino que el enfoque y la preocupación estética de Cayetano Ferrández sobre esta materia social precede al desencadenamiento de las agónicas circunstancias de hoy. Prueba de ello es su extenso trabajo, del que aquí se muestra solo una selección. Debe ser interpretado más bien como un creador que supo ver en los tiempos de bonanza –esos que cegaron a la mayoría- los peligros que acechaban en el sustrato de aquella travesía, anticipándose con su análisis.

Cayetano Ferrández. El hombre gris: Columna III. Fotografía digital impresa en papel baritado sobre dibond. 165 x 110 cm. Cortesía del artista.

Cayetano Ferrández. El hombre gris: Columna III. Fotografía digital impresa en papel baritado sobre dibond. 165 x 110 cm. Cortesía del artista.

 

Miran al pasado, mientras el presente agoniza

La falta de perspectiva en la interpretación de los acontecimientos –provocada por la dinámica del cortoplacismo electoral- fomenta la toma de decisiones que hoy parecen una fuente de ahorro, cuando en realidad son una hipoteca más que habremos de acarrear. Una hipoteca en forma de una menor cualificación de las personas y, por lo tanto, de una mayor dificultad para que éstas alcancen sus objetivos vitales. Es ahora, en momentos de crisis económica, cuando con más énfasis conviene recordar que la cultura y la educación no son un lujo, sino aspectos de primera necesidad para construir la realidad presente y un futuro mejor. Quienes ostentan responsabilidades públicas deben de ser conscientes de que el arte contemporáneo no es un aderezo, ni un ornamento, y que su exhibición es algo más que un acto social: es una forma de transmisión de conocimiento, un modo de estímulo de la inteligencia colectiva.

Los creadores de hoy, con su trabajo, están ya escribiendo una historia que será valiosa para interpretar nuestro tiempo, démosles la posibilidad de cumplir con su servicio. ¿A qué modelo de sociedad y de ciudadanos aspiramos? Los excesivos recortes en cultura, justificados recurrentemente por la crisis, no solo dejarán entre nosotros una merma de oportunidades, sino que dará lugar a generaciones venideras sin la posibilidad de acceder a la riqueza cultural que nos es propia.

El camino por el que han optado algunas instituciones culturales públicas supone echar mano a colecciones propias y ajenas para cubrir sus programaciones expositivas, bajo la premisa del ahorro presupuestario. No estoy seguro de que esos movimientos garanticen una ventaja al respecto, pues suelen llevar aparejados otros compromisos económicos. De lo que no me cabe duda es que los recursos destinados a ese fin no están sirviendo para impulsar a los agentes artísticos y culturales que operan en la actualidad, que son quienes necesitan de los recursos y el apoyo público para sacar adelante sus investigaciones.

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Recientemente se presentó el programa de exposiciones del Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, en el que se agrupan por epígrafes las distintas propuestas a desarrollar durante el presente ejercicio. Lo llamativo del asunto es el volumen de proyectos dedicados a mirar al pasado, bajo la categoría de exposiciones conmemorativas, homenajes, exposiciones históricas, recuperación de artistas, retrospectivas, etc., que suponen alrededor del 75% de las exposiciones programadas. El interés desmedido de la institución por referirse a un tiempo pasado, ese que para algunos siempre fue mejor, lleva implícita la decisión política de estrangular el presente.

Por importante que fuera –que lo es- la aportación artística y cultural realizada por Sorolla, Benlliure, Pinazo o Blasco Ibáñez, con su constante regodeo expositivo y el caudal de recursos que las instituciones públicas han destinado en esa dirección desde hace unos años, nos obliga a advertir que en un momento de carencias como el actual se hace urgente racionalizar el empleo de los presupuestos públicos para poder dar soporte a los creadores de hoy. Pues son éstos, los vivos, los que con mayor premura necesitan apoyo para sacar adelante sus creaciones artísticas e intelectuales.

En los períodos de crisis económica se tiende cíclicamente a la confección de programaciones expositivas mucho más conservadoras, que vuelven su mirada a los creadores del pasado e invitan a abstraerse del presente para revivir glorias pretéritas. Con ello se produce una situación grave, pues por una parte la escasez de recursos hace que se produzcan generaciones “perdidas”, y por otra parte la sociedad queda empobrecida a largo plazo, por haber renunciado hoy al patrimonio resultante de esos creadores a los que no se ha brindado el debido apoyo.

Mirando en exceso al pasado, hacen que nuestro presente agonice. Ese será su legado.

José Luis Pérez Pont

Donde habita el olvido

No es cierto que el poder corrompa. El poder, sencillamente, produce amnesia. Del mismo modo que la melancolía, hoy tipificada como depresión, fue una enfermedad corriente a  finales del siglo XIX, la no menos dañina amnesia política, o el olvido sistemático del que ciertos políticos hacen gala  será, con seguridad, una de las patologías características de finales del siglo XX y comienzos de éste. Un olvido selectivo y una falta de pigmentación sanguínea, que impide el rubor en situaciones vergonzantes, en las que un ciudadano normal parecería un crustáceo cocido, son los síntomas más evidentes de esta dolencia. Bajo esta óptica, por tanto, podemos comprender no solamente el sistemático incumplimiento de programas electorales por parte de los dos partidos que se alternan en el poder, sino las recientes declaraciones de Felipe Garín, director del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana, el pasado 24 de junio en este mismo medio, las cuales son el motivo por el que se escribe este artículo.

Pero vayamos por partes. Sería terriblemente indecoroso señalar con un dedo acusatorio a cualquier persona cuyas acciones, palabras o sentimientos son producto de una enfermedad. Por no mencionar que olvidos, sean pequeños o grandes, tenemos todos: ¿quién no se ha visto nunca en la situación de apelar al donde dije digo, digo Diego? Sin embargo, lo que sí se puede hacer es argumentar y razonar, lo cual, si el sentido común imperara en las instituciones culturales  valencianas, tendría que ser la constante dentro del marco de una democracia plena y saludable, pero como ya se ha dicho en alguna otra ocasión recientemente, tenemos la cultura que tenemos (sic), y punto. Y si dicen las malas lenguas que falta comunicación entre las instituciones valencianas y los profesionales del sector del arte, habrá que hacer oídos sordos porque en realidad no hace falta, y es que ya hay una comisión científico-técnica que lo resuelve todo. Para mí, particularmente, el mero hecho de calificar de científica a una comisión encargada de dar el visto bueno a las exposiciones del Consorcio podría aparecer en una antología del dislate, pero nos estamos desviando del tema. El tema es que a estas alturas la comisión científico-técnica todavía no le ha explicado a don Felipe Garín cual es la diferencia entre pagar la producción de una pieza y ponerle un marco, y de que no hay argumento científico que sostenga que el único profesional que no debe cobrar por trabajar en un proyecto expositivo es el artista, como de hecho sucede, de modo que al parecer no sólo no hay comunicación entre el Consorcio y los profesionales del arte, sino que ni tan siquiera hay comunicación entre los propios integrantes de tan magna institución. A ver si un día de estos le explican que en la producción van incluidos todo tipo de gastos, honorarios del artista incluidos.

Porque el artista, y este es otro tema, no es exactamente un trabajador (sic). Al artista las obras le crecen en el estudio por generación espontánea. No son fruto de años de estudio y dedicación, las más de las veces pasando por la Universidad, y el alquiler del taller, los materiales frecuentemente costosos y las horas de trabajo físico y mental son pequeñas bagatelas que corren a cuenta de esa tía ricachona que cualquier artista que se precie tiene a la vuelta de la esquina, encantada de resucitar la antigua costumbre del mecenazgo. De modo que si cede para una exposición alguna de esas obrillas de poca monta que nada le han costado de realizar, pues que no se le suba el ego a la parra que todavía no ha llegado a la categoría de pintor normal. Los cuales habrá que suponer que son los que pintan las paredes de blanco, es decir, los auténticos profesionales.

Esto viene a cuento de que todavía recuerdo la alegría, no exenta de cierto escepticismo, con la que Nacho París, el anterior presidente de AVVAC, tras una reunión con Felipe Garín hará ya más de año y medio, nos transmitió a algunas personas la firme convicción que había mostrado el director del Consorcio respecto a la obvia obligación moral del pago a los artistas en las exposiciones, ejemplificando que a él mismo, tras dar una conferencia, le habían pagado con un libro, a lo que él se había preguntado dónde estaba el libro para pagar al electricista que fuera a su casa. Pero ya se sabe la epidemia que está asolando la política, haciendo estragos en los más inopinados recuerdos de nuestros dirigentes. Algunos de ellos olvidan incluso que su labor consiste en servir a la ciudadanía, y hay que recordarles que la tarea principal del Consorcio de Museos consiste en promover una política museística sostenible y de calidad, que para eso cuentan con un presupuesto de más de dos millones de euros, como se dijo en una rueda de prensa a principios de año. Por tanto, sostenible significa que apoyan y enriquecen el tejido cultural de la región, pagando a los profesionales por su trabajo y ofreciendo una programación expositiva de calidad, que es la única forma de que ese dinero público, de todos los ciudadanos, revierta en la sociedad.  Puesto que si priorizan la financiación privada de las exposiciones y no pagan a los artistas, la gran pregunta que a todos nos gustaría que nos respondieran es a qué pesebres van a parar tantos dineros, y en qué medida ese reparto beneficia a nuestra sociedad. Puesto que con unos presupuestos tan jugosos, y unos resultados tan magros, resulta como mínimo chocante la comparativa con el EACC de Castellón, el cual ha mantenido una política expositiva con unos estándares de calidad muy superiores a la del Consorcio, con una quinta parte de ese dinero y pagando a los artistas, por supuesto. Por no hablar de las maravillas que harían con ese mismo dinero al norte de los Pirineos.

Por otro lado, tengo que aclarar que jamás he puesto en duda la caballerosidad y gentileza, de la que puedo dar fe, de don Felipe Garín: con lo que tengo problemas es con su memoria. Es por eso que creo oportuno repetir, una vez más,  este tema hace tiempo superado, y es que el hecho de que los artistas cobren por su trabajo ya no es un tema de debate. Trabajar y no cobrar tiene un nombre, y es algo que, tras la Revolución francesa y la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, se abolió, en Francia, en 1794, y no hay mucho más que decir al respecto. Quizás tan sólo haya que recordarlo.

Ernesto Casero es artista y miembro de la junta directiva de AVVAC

 

El Consorcio de Museos y la casta

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana se creó en 1996 impulsado por la Generalitat junto a las diputaciones de Valencia, Alicante y Castellón y los ayuntamientos de las tres capitales de provincia. El propósito, en teoría, era sumar el caudal de recursos y espacios expositivos de todas esas instituciones para desarrollar una política expositiva común. En la práctica, fue pensado como una herramienta mediante la que su ideóloga, la Sra. Consuelo Ciscar, se atribuía el control total en materia de arte y exposiciones en el territorio valenciano. Y así fue hasta que en 2004 fue nombrada directora del IVAM. La deuda generada por su gestión política al frente del Consorcio de Museos durante ese período fue de unos 14,4 millones de euros. Esta deuda, según las fuentes consultadas, acabará de pagarse en el ejercicio de 2014. Durante estos últimos diez años esa deuda ha mermado los ya reducidos recursos culturales, para satisfacer los excesos maniqueos de aquella gestión.

Consuelo Ciscar, directora del IVAM (2004-2014). Foto: Miguel Lorenzo

Consuelo Ciscar, directora del IVAM (2004-2014). Foto: Miguel Lorenzo

Pero en realidad el Consorcio de Museos no ha servido para generar sinergias y apoyos entre los territorios que componen la Comunitat Valenciana, sino  para desarrollar una política cultural centralizadora que ha situado a Castellón y Alicante en una relación de subordinación y dependencia. Desde Valencia se han decidido durante todos estos años el total o una parte muy importante de las programaciones de los espacios públicos de exposiciones. Ese centralismo intracomunitario, con el tiempo, ha causado graves perjuicios en el tejido cultural y profesional de Alicante y Castellón. Con esta estrategia, toda una plantilla de contratados laborales lleva, en algunos casos, hasta 18 años convertidos en gestores de los recursos públicos con acceso por la “puerta falsa”.

Felipe Garín, Director-Gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Foto: Miguel Lorenzo

Felipe Garín, Director-Gerente del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. Foto: Miguel Lorenzo

Pero la posibilidad de realizar un análisis crítico de ese tipo de situaciones queda lejos de las órbitas de pensamiento en las que se mueve su actual director. Hay que tener en cuenta que el Sr. Felipe Garín procede de un tiempo en el que los puestos y los cargos se heredaban, del mismo modo que Felipe VI ha heredado la Jefatura del Estado de su padre, Juan Carlos I. Mediante este mismo procedimiento de linaje, el Sr. Felipe Garín ocupó el cargo de director del Museo de Bellas Artes de Valencia cuando su padre lo dejó vacante. Este tipo de perfil, tan alejado de la realidad de esos vulgares mortales que tienen que labrarse el camino desde el primer minuto, se define por una considerable falta de alteridad que se pone de manifiesto siempre que se ofrece la oportunidad. Y la oportunidad se ofrece con demasiada frecuencia.

Centro del Carmen, Valencia. Sede del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

Centro del Carmen, Valencia. Sede del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana.

La asociación de Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) lleva años reclamando un trato digno para los artistas cuando trabajan con las instituciones públicas y, en particular, cuando lo hacen con el Consorcio de Museos. Hasta el día de hoy no se ha logrado una declaración institucional que reconozca la necesidad de remunerar el trabajo de los artistas visuales, como sí lo hace con los profesionales de otros ámbitos de la creación artística y cultural. Son cambios que no necesitan más que la comprensión y la voluntad de los que mandan; no se trata de más dinero sino de otro reparto de los recursos. Si los de ahora no son capaces de entender y atender cuestiones tan justas y sencillas, será cuestión de esperar unos meses, pero seguramente para entonces la ciudadanía ya no se conformará con unos ajustes, sino que será el tiempo de acabar con esas viejas estructuras y sus insensibles cohortes.

María José Catalá con Felipe Garín, Manuel Tomás, Rafael Ripoll, Consuelo Ciscar y Paz Olmos.

María José Catalá con Felipe Garín, Manuel Tomás, Rafael Ripoll, Consuelo Ciscar y Paz Olmos.

José Luis Pérez Pont

Convocatoria de comisarios para La Gallera

El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana ha publicado una convocatoria de proyectos artísticos para la Sala La Gallera de Valencia, espacio que gestiona desde hace 15 años.

La Gallera es la sala de exposiciones que el Consorcio de Museos reserva para las propuestas más actuales del arte contemporáneo. Se invita a diversos artistas a realizar una obra, habitualmente instalaciones, que dialogan con el espacio y su singular arquitectura.

En esta línea de trabajo se ha planteado la convocatoria dirigida a comisarios independientes, españoles o extranjeros que desarrollen su actividad en la Comunitat para la realización de tres exposiciones que se exhibirán al público cada una de ellas por espacio de tres meses, con un tiempo previo de montaje de, alrededor, un mes. La iniciativa cuenta con un presupuesto total de 63.000 euros, que se repartirán entre los tres proyectos seleccionados, asignando 21.000 euros a cada uno de ellos.

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Vista de la Sala La Gallera. Imagen cortesía de la galería

BASES DE LA CONVOCATORIA

1.- Objeto y obligaciones del comisario.

El objetivo de este programa es la selección de tres proyectos presentados por comisarios independientes para la realización de tres exposiciones que se exhibirán al público cada una de ellas por espacio de tres meses, aproximadamente, con un tiempo previo de montaje de, alrededor, un mes.

Las exposiciones que se presenten deben considerar la creación artística más contemporánea a la vez que responder a las demandas del público valenciano de forma que la sala de exposiciones continúe siendo un referente en el campo de las instalaciones y producciones in-situ. Se valorará, asimismo, la introducción de nuevos formatos expositivos, formas de educación al público en el arte contemporáneo, talleres, etc.

El proyecto presentado habrá de ser coherente con el espacio y la creación contemporánea, redactando una memoria de la exposición, así como una explicación detallada de las obras a producir y/o solicitar.

Asimismo, deberá contar con un estudio previo de las características del montaje de la exposición y de los medios personales y materiales que van a precisarse para su realización, incluido un calendario aproximado de producción y/o solicitud de piezas y montaje.

El comisario dirigirá personalmente el montaje de la exposición, coordinándose con el coordinador técnico designado del CMCV. Durante el montaje y desmontaje de la exposición respetará las normas de seguridad que rigen en la sala y el horario de trabajo de su personal.

El comisario colaborará con el Consorcio de Museos para la obtención de las autorizaciones relativas al uso de los derechos de reproducción y la edición del material gráfico.

El comisario elaborará el correspondiente texto que deba integrar el catálogo de la exposición, debiendo asegurar que se remita con antelación a la fecha de inauguración de la exposición.

El comisario se abstendrá de intervenir en la contratación de los servicios derivados de la exposición, los cuales se efectuarán según la legislación vigente en materia de contratación pública por el CMCV.

Durante el período que permanezcan expuestas las obras, el comisario estará localizable y en contacto con la institución y con el coordinador asignado al objeto de atender cualquier imprevisto o incidente que lo requiera.

Las actividades complementarias formarán parte del proyecto y estarán recogidas en la propuesta para su valoración, de manera que el proyecto que resulte aprobado será respondiendo a las características de la propuesta seleccionada.

2.- Beneficiarios.

Podrán optar a la convocatoria comisarios, españoles o extranjeros que desarrollen su actividad en la Comunitat Valenciana, valorándose la calidad y contemporaneidad de las propuestas por encima de otros factores.

3.- Dotación económica.

Se establece una dotación económica para cada uno de los proyectos curatoriales asignados de 21.000 euros distribuidos de la siguiente forma:

- 15.000 euros, impuestos incluidos, para el proyecto, en el que se incluyen los servicios de producción, transporte, montaje, catálogo y gráfica, gestionados directamente por el técnico asignado del Consorcio de Museos.

- 3.000 euros, impuestos incluidos, en concepto de honorarios totales para el/los artistas participantes (a repartir, dependiendo de las características de su participación en el proyecto)

- 3.000 euros, impuestos incluidos, en concepto de comisariado.

4.- Documentación, presentación y plazo de ejecución.

- Formulario de solicitud.

- Curriculum vitae incluyendo documentación gráfica de los últimos trabajos realizados.

- Fotocopia DNI o documento acreditativo de su residencia en la Comunitat Valenciana (certificado de empadronamiento).

- Declaración de que el proyecto es inédito.

- Memoria explicativa del proyecto (artista/s, obras, calendario de producción, y presupuestos).

El plazo de presentación de los proyectos se abrirá el día siguiente a su publicación en el BOP y finalizará cuatro meses de esta. Al cierre de dicho plazo no se admitirá ninguna solicitud, salvo aquellas cuyo sello postal acredite el envío dentro del plazo establecido. Los solicitantes tendrán 10 días naturales, tras finalizar el plazo de presentación, para subsanar la documentación.

Los proyectos podrán ser presentados personalmente, o mediante una persona autorizada, o bien por medio de cualquier empresa de mensajería o por correo postal a nombre de ‘Convocatoria de Comisariado en la Gallera, en Centro del Carmen, Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana, C/Museo, 2. 46003 Valencia.

El plazo de ejecución de los proyectos será el comprendido desde el momento de la comunicación de la concesión del comisariado (publicación en el BOP) hasta la finalización del proyecto expositivo.

El equipo técnico del Consorcio de Museos será el encargado de realizar el seguimiento del desarrollo del proyecto, así como la coordinación junto al comisario, del trabajo de proveedores y artista/s y las solicitudes de presupuestos.

El Consorcio de Museos decidirá el orden de programación de los proyectos aprobados, previa entrevista con los comisarios seleccionados.

5.- Criterios de evaluación.

Conexión del proyecto con las corrientes actuales de creación contemporánea así como su conexión con el público valenciano: 20 %

Calidad y coherencia del proyecto propuesto: 30 %

Adaptabilidad al espacio expositivo: 20 %

Optimización de los recursos económicos y materiales: 10 %

Trayectoria del solicitante (formación académica, formación complementaria, publicaciones, comisariados de forma individual o colectiva): 20 %

6.- Resolución.

El órgano competente para la instrucción del procedimiento es el Consorcio de Museos, a quien corresponde realizar las actuaciones necesarias para la comprobación de los datos. Para la valoración y selección de las solicitudes presentadas se constituirá una Comisión de Evaluación integrada por:

- El Presidente de la Comisión Ejecutiva del Consorcio de Museos (y/o persona en quien delegue).

- El Director-Gerente del Consorcio de Museos.

- Tres profesionales independientes de reconocido prestigio en el campo de las artes visuales designados por las Asociaciones profesionales del sector en la Comunitat Valenciana: Asociación Valenciana de Crítics d’Art (AVCA), Artistes visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC) y la Associació de Galeries d’Art Contemporani de la Comunitat Valenciana (LaVAC)

- Un profesional independiente designado por el Consorcio de Museos no vinculados con la Comunitat Valenciana.

- Un técnico del Consorcio de Museos.

La comisión seleccionará tres proyectos que serán los publicados, y se elegirán dos más que quedarán en reserva en caso de que alguno de los tres seleccionados renunciara. La notificación de los tres proyectos curatoriales seleccionados se realizará mediante su publicación en el BOP, en el tablón de anuncios del Consorcio de Museos y en la página web (www.consorciodemuseos.gva.es). 

El plazo de presentación finaliza el próximo 7 de abril de 2014.

ABIERTO VALENCIA en imágenes (II)

El 26 de septiembre se celebró Abierto Valencia en el Centre del Carme, organizado por La Vac, Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunitat Valenciana.

Tras la cena informal se procedió a la entrega de premios. El premio al mejor montaje expositivo fue a parar a Espai Tactel, por la exposición de Joan Morey. La empresa Gandía Blasco adquirió obra de Manuel Blázquez, de la galería Paz y Comedias, y de Mathieu Mercier, de la Galería Luis Adelantado.

En MAKMA puedes encontrar una información más amplia de la programación desarrollada en Abierto Valencia y de algunas de las exposiciones que continúan abiertas al público, en su horario habitual, en las galerías de arte asociadas a La VAC:

-Galería Paz y Comedias: Manuel Blázquez. Milímetro
-Galería Luis Adelantado: Mathieu Mercier. Desilusiones ópticas
-Espai Visor. Humberto Rivas. Works: 1978-2007
-Galería Punto. Ana Elena Pena / Sandra Paula Fernández / Rocío Verdejo. La inocencia
-Set Espai d’Art: Lucas Ulmi. Laberintos visuales
-Espai Tactel. Joan Morey. Espolones
-Galería Rosalía Sender. Valerio Adami
-Galería Cànem. Bernhard Lehmann. Pan y agua
-Galería Collblanc. Claudia Martínez. Iloveyou
-Galería Aural. Ferran Gisbert. Pintura como instalación
-Galería Mr. Pink. Tactelgraphics. Lost boys
-Galería Cuatro. Jorge Carla. Obra original
-Abierto Valencia calienta motores
-Abierto Valencia: la fiesta del arte
-Abierto Valencia: aforo completo
-Noche pletórica de Abierto Valencia

Os presentamos una galería de imágenes, a cargo de la fotógrafa Asun Bonilla, con algunos de los momentos que tuvieron lugar esa noche.

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Si quieres ver más imágenes de Abierto Valencia 2013, pincha aquí.