Motivaciones y desesperanzas de la guerra

Básicos de la Filmoteca
Why we fight I: Prelude to war (Frank Capra) y Let there be light (John Huston)
Filmoteca de CulturArts
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Jueves 25 de febrero, 2016, a las 19.00h

La Filmoteca de CulturArts proyecta el jueves 25 de febrero en la sala Berlanga, los documentales Why We Fight I: Prelude to War (1942) de Frank Capra y Let There Be Light (1945) de John Huston. La sesión se enmarca dentro del ciclo semanal ‘Básicos Filmoteca’, que en esta edición se centra en la historia del cine documental. La presentación de la película y del posterior coloquio corre a cargo del investigador cinematográfico Miguel Tello, miembro del Aula de Cinema de la Universitat de València.

Cartel de 'Why we fight I: Prelude to war', de Frank Capra. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Cartel de ‘Why we fight I: Prelude to war’, de Frank Capra. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Why We Fight  es una serie de siete documentales de propaganda encargados por el gobierno de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial para explicar a los soldados norteamericanos los motivos de su participación en el conflicto bélico. Prelude to War es el primer capítulo de la serie; examina las diferencias entre las democracias y los estados fascistas y relata la conquista japonesa de Manchuria y la conquista italiana de Etiopía. El autor de la mayoría de estos reportajes propagandísticos es Frank Capra, uno de los grandes directores de la era dorada de Hollywood.

Let There Be Light (1945) está dirigida por John Huston, otra figura fundamental de la historia del cine. El documental también fue un encargo del gobierno de los Estados Unidos pero ya finalizada la Segunda Guerra Mundial.

Fotograma de 'Let there be light', de John Huston. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Fotograma de ‘Let there be light’, de John Huston. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Rodado en un hospital militar de Nueva York, el documental sigue a un grupo de soldados con traumas de guerra desde el día de su llegada hasta que son dados de alta. Por la crudeza de sus imágenes y su desoladora visión de la guerra y de todas sus víctimas,  Let There Be Light  fue vetado por el ejército norteamericano y no se exhibió en salas comerciales hasta 1980, después de una intensa campaña de protestas.

Las sesiones de ciclo semanal ‘Básicos Filmoteca’ se celebran todos los jueves a partir de las 19.00 horas, son de un marcado carácter didáctico y cuentan con una presentación y un coloquio a cargo de un especialista cinematográfico. La entrada de todas las sesiones es gratuita con la presentación del carnet de estudiante.

Fotograma de 'Why we fight', de Frank Capra. Filmoteca de CulturArts.

Fotograma de ‘Why we fight’, de Frank Capra. Filmoteca de CulturArts.

El Quinto Jinete en el Palau de les Arts

El Quinto Jinete. Una visión de la Primera Guerra Mundial
Documental dirigido por Rosana Pastor y Enrique Viciano
Buenpaso Films
En torno a la novela ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’, de Blasco Ibáñez
Palau de les Arts Reina Sofía
Jueves 2 de octubre, a las 20.00h

Vicente Blasco Ibáñez escribe la novela ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’, entre el otoño de 1915 y la primavera de 1916, cuando las tropas aliadas defendían en el frente del Marne el acoso del imperio alemán en plena Guerra Mundial.

Observamos a Blasco Ibáñez en su estudio de la rue Rennequin de París, cómo va escribiendo los artículos periodísticos a favor de los aliados, su estado de ánimo, las disputas con su editor, la visita que el Presidente de la República francesa le facilita al frente del Marne y a Reims, la persecución que sufre por sus ideas, y cómo ello va orquestando la escritura de la novela.

Imagen de la película 'Los cuatro jinetes del Apocalipsis' extraída del trailer de 'El Quinto Jinete', documental realizado por Rosana Pastor y Enrique Viciano.

Imagen de la película ‘Los cuatro jinetes del Apocalipsis’ extraída del trailer de ‘El Quinto Jinete’, documental realizado por Rosana Pastor y Enrique Viciano.

Una realizadora de televisión se ha propuesto desentrañar la madeja de opiniones, documentos e imágenes que envuelven al escritor de cara a un encargo para la conmemoración del inicio de la I Guerra Mundial. Para ello tiene que documentarse, realizar entrevistas a personalidades relacionadas con las dos versiones cinematográficas de 1921 y 1962, a expertos sobre la obra de Blasco Ibáñez y grabar con su equipo en localizaciones como Valencia, París, Londres y Los Ángeles.

Con imágenes de fondo de la I y II Guerra Mundial, la abundancia de documentos y el apoyo del final cut, se va desgranando la historia.  Clara, la realizadora, debe lidiar con las contradicciones de las opiniones que encuentra a su paso, los ataques de los detractores y las decisiones que se ve obligada a tomar para hallar la objetividad e imparcialidad en un escritor tan controvertido como apasionante.

Imagen extraída del trailer del documental 'El Quinto Jinete', de Rosana Pastor y Enrique Viciano.

Imagen extraída del trailer del documental ‘El Quinto Jinete’, de Rosana Pastor y Enrique Viciano.

En ‘El Quinto Jinete’ se muestra una imagen de Blasco Ibáñez desde una perspectiva moderna y global a través de un trabajo profundo de investigación que llevó a entrevistarse con doctores de otros países como EE.UU., hecho que también ha posibilitado que la película viaje a este país en noviembre.

Esto se complementa con la exposición que tendrá lugar el 15 de octubre en el Centro del Carmen, en la que se muestran 54 imágenes de gran tamaño que cuentan la historia de la guerra a través de los 9 tomos de la crónica de la guerra europea. Son imágenes inéditas jamás mostradas. Los textos que acompañan son textos de Blasco Ibáñez que le dan una visión social y personal.

Imagen extraída del trailer del documental 'El Quinto Jinete', de Rosana Pastor y Enrique Viciano.

Imagen extraída del trailer del documental ‘El Quinto Jinete’, de Rosana Pastor y Enrique Viciano.

Finalmente, también se celebrarán los días 16, 17 y 18 de octubre, un congreso que reunirá a destacados investigadores en torno al tema de “Arte, literatura y cine en la I Guerra Mundial”.

La cita más próxima será, no obstante, el 2 de octubre en el Palau de les Arts Reina Sofia, ya que se celebrará la presentación de la película y se hará un pase previo a su salida en salas comerciales el día 3 de octubre.

Ver trailer del documental:

EL QUINTO JINETE – Trailer from Lavisible Cultura on Vimeo.

 

Mandariinid: de héroes y tumbas

Mandariinid, de Zaza Urushadze
Sección Oficial de Largometrajes
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

Mandariinid (Mandarinas) es una película de Zaza Urushadze que habla de eso: de mandarinas. En un poblado en medio de las montañas caucásicas viven dos hombres sencillos, Ivo (Lembit Ulfsak) y Margus (Elmo Nüganen) que, en medio de la guerra entre estonios y georgianos, luchan por sacar adelante una cosecha de mandarinas. Lo hacen por sobrevivir pero, como subraya Margus, por que es una lástima que se pierda tan magnífica recolección. El dinero importa, pero menos.

Lembit Ulfsak (izquierda) y Elmo Nüganen en 'Mandariinid', de Zaza Urushadze. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

Lembit Ulfsak (izquierda) y Elmo Nüganen en ‘Mandariinid’, de Zaza Urushadze. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

Habla de mandarinas y del valor que hace falta tener para que dé sus frutos tan abnegada labor en medio de un clima de violencia. Cuando Ivo acoja en su casa a dos soldados heridos, el checheno Ahmed (Georgi Nakhashidze) y el georgiano Nika (Michael Meskhi), la violencia desatada entre ambos soldados enemigos, ahora bajo el mismo techo, se irá modulando gracias a la intermediación de los dos hombres sencillos, en mitad de un campo tan devastado por la guerra como floreciente de mandarinas.

Esa mezcla de violencia sin sentido, de enemistades patrias, y fructífera actitud de amor por la vida, por los frutos de la naturaleza que hay que preservar a toda costa, entre los que se encuentran la propia vida humana, sea del color que sea, y venga cargada de las sinrazones que sean, es lo que convierte Mandariinid en una notable película. Notable porque cuenta, sin caer en la tentación del mensaje fácil, lo complicado que resulta romper la coraza ideológica, cuando el odio al otro se vende como la única moneda de curso legal.

Lembit Ulfsak en un fotograma de 'Mandariinid', de Zaza Urushadze. Cinema Jove

Lembit Ulfsak en un fotograma de ‘Mandariinid’, de Zaza Urushadze. Cinema Jove

Ivo, que ya sabe lo que es perder un hijo en la guerra, mostrará su determinación a favor de la vida, teniéndose que enfrentar al odio mutuo de los soldados enemigos bajo el techo de su casa. Una casa que, a pesar de la violencia latente que la sacude, él se esfuerza por mantener a resguardo de tan destructiva ira bélica. Los soldados, ése es al pacto que llega, deberán recuperarse en el clima de paz que él les propone, dejando en suspenso el juramento de venganza lanzado por Ahmed contra Nika.

Mandariinid no debería verse como un simple alegato antibelicista, sino como una radiografía de la violencia, de lo real de la experiencia humana, allí donde ésta se descubre habitada por la sinrazón. Combatirla requiere la energía, que no la fuerza física, de Ivo, una persona mayor que, pese a la edad, conserva el vigor de quien funda su existencia en la transmisión simbólica de unos valores siempre amenazados, por la guerra, por las diferencias irreconciliables o, en suma, por el lado siniestro que nos habita.

Georgi Nakhashidze en un  fotograma de 'Mandariinid', de Zaza Urushadze. Cinema Jove

Georgi Nakhashidze en un fotograma de ‘Mandariinid’, de Zaza Urushadze. Cinema Jove

Y la madre tierra, de la cual procede el fruto de las mandarinas, emerge como protagonista de una película igualmente reveladora del poder destructivo que puede albergar a su vez la madre patria. De nuevo la floreciente productividad y la destructiva violencia por hacerse con el dominio de esa tierra, estrechando temibles lazos. Bastará decir, sin descifrar el final, que las propias tumbas abiertas por los muertos de uno y otro bando, se harán cargo de esa amalgama de sentimientos encontrados.

Zaza Urushadze narra con certero pulso las contradicciones de la llamada guerra de los cítricos, según recuerda Margus, entre estonios y georgianos hace ya más de 20 años. Si aceptamos, como se dice en un momento de la película, que el cine es una mentira, convendría decir que esa mentira transformada en relato resulta una vía privilegiada para llegar al corazón de cierta verdad en tiempos de abulia existencial.

Ivo (Lembit Ulfsak) enfrentándose a un vendado Nika (Michael Meskhi) en un fotograma de Mandariinid, de Zaza Urushadze. Festival Internacional de Cine de Valencia - Cinema Jove.

Ivo (Lembit Ulfsak) enfrentándose a un vendado Nika (Michael Meskhi) en un fotograma de Mandariinid, de Zaza Urushadze. Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove.

Salva Torres

La Gran Guerra en Cinema Jove

Ciclo ‘Gran guerra, grandes miradas’
Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove
Del 20 al 27 de junio

En el centenario de la I Guerra Mundial, el Festival Internacional de Cine de Valencia – Cinema Jove, organizado por CulturArts, propone una selección de películas que recoge las diferentes perspectivas del conflicto por parte de algunos cineastas europeos imprescindibles. La selección, que presenta filmes de diversas nacionalidades, aporta el valor de la mirada con respecto a la Gran Guerra y, por extensión, hacia otros conflictos armados anteriores y posteriores con los que comparte patrones muy similares. Cualquiera de estas películas permite al espectador hacer abstracción.

Fotograma de 'Feliz Navidad', de Christian Carion. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Feliz Navidad’, de Christian Carion. Imagen cortesía de Cinema Jove.

El ciclo ‘Gran guerra, grandes miradas’ incluye títulos indispensables de Renoir y Monicelli, por ejemplo, junto a otros de gran importancia pero de muy difícil acceso. Cinema Jove programa una retrospectiva sobre la I Guerra Mundial compuesta por siete largometrajes que van desde 1930 hasta 2005. Rafael Maluenda, director del Festival, reflexiona: “En un momento en que cobra relevancia el debate sobre la construcción europea, el Festival propone siete miradas sobre el acontecimiento que marca su origen a través de cineastas que contribuyen a conformar el imaginario colectivo europeo. En las películas seleccionadas predomina la preocupación humanista, clave para asentar los pilares de la Europa de hoy.”

La película alemana Westfront (Cuatro de Infantería), dirigida por Georg Wilhelm Pabst y basada en una novela de Hernst Johannsen, se rodaba apenas diez años después de que terminara la I Guerra Mundial y narra las diferentes maneras de experimentar los horrores del conflicto por parte de cuatro soldados alemanes durante sus últimos meses de contienda.

Fotograma de 'Westfront', de G.W. Pabst. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘Westfront’, de G.W. Pabst. Imagen cortesía de Cinema Jove.

La película más actual de las seleccionadas se estrenaba en 2005, casi 90 años después del final de la guerra: Joyeux Noël (Feliz Navidad). Basada en un hecho real y protagonizada por actores como Diane Kruger o Daniel Brühl, narra un acontecimiento que en la Nochebuena de 1914 cambiaría la vida de un pastor escocés, un lugarteniente francés, un tenor alemán y una soprano danesa. Esta última película es, además, una coproducción entre muchos países que participaron en la Gran Guerra.

Las películas que integran este ciclo conmemorativo son las siguientes: Cuatro de infantería (Alemania, 1930), de Georg Wilhelm Pabst; Suburbios (Rusia, 1933), de Boris Barnet; La gran ilusión (Francia, 1937), de Jean Renoir; Florian (Polonia, 1938), de Leonard Buczkowski; La gran guerra (Francia, Italia, 1959), de Mario Monicelli; Capitán Conan (Francia, 1996), de Bertrand Tavernier, y Feliz Navidad (Alemania, Bélgica, Francia, Noruega, Reino Unido, Rumanía, 2005), de Christian Carion.

Fotograma de 'La gran guerra', de Mario Monicelli. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Fotograma de ‘La gran guerra’, de Mario Monicelli. Imagen cortesía de Cinema Jove.

Lo inédito de Benjamin sobre la fotografía

Sobre la fotografía. Walter Benjamin
Editorial Pre-Textos de Valencia
De venta en librerías

Eran reflexiones esparcidas por diferentes libros, revistas y periódicos. José Muñoz Millanes las ha traducido y reunido todas en un solo volumen que la editorial Pre-Textos acaba de publicar. Son las páginas que Walter Benjamin (1892-1940) dedicó al estudio de la fotografía que, por aquellos años, se abría paso en agrio combate con la pintura. “Los pintores han visto un rival en el aparato fotográfico. Han tratado de funcionar de distinta manera. El no hacer justicia a un logro importante de la humanidad tenía que terminar dando lugar a un comportamiento reaccionario de la una con la otra. Con el tiempo los pintores se han vuelto unos verdaderos ignorantes”, a juicio de Aragon y del que Benjamin se hace eco en el capítulo Carta de París. Pintura y fotografía.

Fotografía de Eugène Atjet. Imagen cortesía de Pre-Textos.

Fotografía de Eugène Atjet. Imagen cortesía de Pre-Textos.

Sobre la fotografía reúne algunas páginas inéditas, junto a otras más conocidas del filósofo alemán, como un extracto de su famoso librito La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica. Páginas en las que rastrea las huellas que va dejando la fotografía en tiempos de alzamientos vanguardistas y proclamas bélicas.

Siguiendo a Moholy-Nagy, apunta: “Los límites de la fotografía no se pueden predecir. En este campo todo es tan nuevo que hasta la búsqueda ya conduce a resultados creativos. La técnica es, obviamente, la que va abriendo el camino para ello. El analfabeto del futuro no será el inexperto en la escritura sino el desconocedor de la fotografía”.

Conmueve comprobar, en la era de Internet, lo que el propio Benjamin anticipaba como uno de los grandes descubrimientos técnicos. Descubrimiento que provocaba incluso ciertos rechazos. “Con todo el peso de su tosquedad se expresa aquí ese concepto filisteo del ‘arte’ al que toda consideración técnica es ajena y que se siente amenazado de muerte por la aparición provocadora de la nueva técnica”. Y una aparición que, como tal, igualmente prendaba. “La técnica más exacta puede conferir a sus productos un valor mágico que una imagen pintada ya nunca tendrá para nosotros”.

Candidato demócrata, de August Sander. Imagen cortesía de Pre-Textos.

Candidato demócrata, de August Sander. Imagen cortesía de Pre-Textos.

De ahí que Walter Benjamin, además de seguirle el rastro al reguero que iba dejando tal maravilla técnica, se fijara en ese encantamiento de la imagen que mucho más tarde Roland Barthes recogiera en su “cámara lúcida”. Y es que algo del inconsciente se ponía en juego en la captación mecánica de aquellas imágenes. “Sólo gracias a ella [la cámara lenta, las ampliaciones] tenemos noticia de ese inconsciente óptico, igual que del inconsciente pulsional sólo sabemos gracias al psicoanálisis”. Y abunda poco después en ello: “Mundos de imágenes que habitan en lo minúsculo, lo suficientemente ocultos e interpretables como para haber hallado refugio en los sueños de la vigilia”.

Walter Benjamin va dejando testimonio en sus páginas del impacto provocado por la fotografía. “En el preciso instante en que Daguerre consiguió fijar las imágenes de la camera obscura, el técnico despidió a los pintores”. Y en ese repaso, el filósofo que terminó suicidándose en Port Bou, fija su atención en fotógrafos como Eugène Atget o August Sander por su detallista observación de la realidad. “No en vano se han comparado las fotografías de Atget con las del lugar del crimen”. A caballo entre la ciencia y el arte, Benjamin no deja de ocuparse en las páginas de Sobre la fotografía, de ese carácter ambivalente de la imagen, quizás reflejo de toda una época: “Nos ha nacido una máquina que a diario asombra nuestro pensamiento y llena de horror nuestros ojos”.

Pastelero, de August Sander. Imagen cortesía de Pre-Textos.

Pastelero, de August Sander. Imagen cortesía de Pre-Textos.

Salva Torres