Sao: improvisación, collage y cómic

Alfredo Santos Sao
Espacio Lateral
C / San Fernando 16-A Entresuelo (Plaza de las Cervezas). Santander
Hasta finales de junio de 2018

Como viene siendo costumbre, Espacio Lateral inaugura el mes con un nuevo artista, no sabemos quién da la bienvenida a quién: si el mes al artista o este al mes. Tampoco importa, porque el estudio santanderino ha conseguido que esperemos cada principio de mes con la incertidumbre de qué nuevo artista presentará en sus instalaciones.

Obra de Alfredo Santos en Espacio Lateral. Foto de Néstor Navarro.

Obra de Alfredo Santos en Espacio Lateral. Foto de Néstor Navarro.

Junio lo ha inaugurado el dibujante Alfredo Santos, más conocido como Sao. En esta ocasión se ha optado por una presentación diferente, ya que horas antes de presentarnos su obra, el artista impartió un taller de collage y dibujo. Una forma dinámica y distinta no solo de presentar su trabajo sino también de compartirlo con el público. Cualquier excusa es buena para Sao para compartir emociones y convertir el arte en un vehículo perfecto para expresarse.

Sao no es ningún principiante, son muchos los años de trabajo centrado en la combinación de estilos y la experimentación con otras artes. Siempre con el ojo puesto en otros estilos y técnicas, siempre buscando nuevos medios de transmitir emociones, Sao consigue unir todas las piezas logrando una armonía que, a simple vista, no parecía posible.

Improvisación, lenguaje de cómic y collage son los tres pilares sobre los que se asienta Sao. Una combinación que casa a la perfección y cuyo resultado no deja indiferente. Para los que quieran disfrutar de algo distinto, no pueden dejar de visitar Espacio Lateral y disfrutar de la obra de Sao.

Video realizado por Néstor Navarro:

Espacio Lateral- Sao (Alfredo Santos) from Makma on Vimeo.

Vista de la exposición de Alfredo Santos 'Sao' en Espacio Lateral. Foto de Néstor Navarro.

Vista de la exposición de Alfredo Santos Sao en Espacio Lateral. Foto de Néstor Navarro.

Danae N

La huella del Rey Lobo

Rex Lupus. El Sexto Reino, de Mikel A. Toledo
NPQEditores
Valencia 2018

¿Sabe alguien quién era el Rey Lobo? Muy pocos conocen las hazañas de este personaje singular que, a caballo entre la historia y la leyenda galopó por la Hispania del siglo XII. Un musulmán de origen cristiano, un moro que mantuvo alianzas con los cristianos contra la invasión de los fanáticos almohades y sobre todo un gran monarca que luchó duramente para lograr el bienestar de su pueblo al que gobernó con inteligencia y una tolerancia inusual en su época.

Su memoria perdida en el túnel del tiempo retorna ahora en imágenes y a todo color gracias al empeño de Mikel A.Toledo (Pego, 1968), Miki, autor del cómic histórico ‘Rex Lupus. El Sexto Reino’ cuyo primer volumen acaba de aparecer en NPQEditores. Toledo es un artista polifacético que desde la temprana infancia sintió el impulso de relatar historias mediante imágenes, realizó 60 monumentos falleros entre 1993 y 2013, ha trabajado en un taller de ebanistería, como decorador de interiores y también es profesional del tatuaje.

Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor

Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor

Toledo tuvo noticia por primera vez de Abú Abd Allâh Muhammad ibn Sah´d ibn Mardánish, el llamado Rey Lobo de Valencia y Murcia en 2004 cuando se celebraba en su localidad natal, Pego, el 725 aniversario de la Carta pobla otorgada por el Rey Pedro III El Grande, hijo de Jaime I. El ayuntamiento le encargó una falla conmemorativa y al estudiar la vida de otro personaje histórico, al-Azraq tropezó casualmente con el Rey Lobo.

En 2012, su mujer le regaló una novela de Santiago Roa, La loba de al-Ándalus ambientada en el Reino de Mardánish, el reino de taifas más extenso de la península que abarcaba desde el Delta del Ebro hasta Almería incluyendo parte de Cuenca y Teruel y llegando hasta Jaén.  La novela reavivó su interés por el personaje y encendió una llama que no se consume. Poco después se puso manos a la obra consagrándose a un proyecto de largo recorrido todavía en proceso de elaboración, pues su cómic histórico integra tres volúmenes.

Sólo en el primero ha invertido unas 4.500 horas entre documentación, elaboración de trama, guión, diseño y dibujos. Para empaparse tanto de los hechos históricos como de los detalles de la ambientación (arquitectura, vestimentas, armas, etcétera) realizó innumerables búsquedas en bibliografías de historiadores,  archivos históricos, artículos de divulgación, además de visitar castillos y lugares que aparecen en su obra.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

“El segundo libro está en pleno proceso de creación y tengo la esperanza de que éste será más rápido puesto que ya hay mucho trabajo adelantado,  sobre todo en documentación, aunque la realización de las ilustraciones y el guión es muy laboriosa”, dice Toledo. “Dibujo a lápiz y la pintura aplicada con pinceles, es acuarela. Calculo que en año y medio, máximo dos, podremos editar el segundo libro”.

Cuando se novelan hechos históricos la mayor dificultad es ser fiel a la realidad, además de concretar y sintetizar los hechos en el mínimo texto posible para adaptarlo a la distribución de las viñetas y al lenguaje cómic. “Cuando pretende ser realista, el dibujo tiene que  estar muy bien documentado: ropajes, armas, castillos, caballos, las perspectivas, las proporciones, los encuadres, los gestos, las manos. Todo es mucho más complicado que con un estilo y un color más simple. Pero la satisfacción que siento al ver por fin el libro publicado en papel y poder dar a conocer esta historia y estos personajes me compensa el esfuerzo que le he dedicado”.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

¿Por qué el olvido ha ocultado la figura de este gran monarca? “A la historia oficial  influenciada por los intereses de la iglesia católica no le interesaba recordar que fue un musulmán el que defendió con tanto ahínco los intereses de los reinos cristianos, mientras estos se desangraban en sus disputas intestinas”, responde Toledo. “Si se hubiera sido cristiano, seguro que habría sido recordado y ensalzado como ocurre con Jaime I”, concluye.

Abú Abd Allâh Muhammad ibn Sah´d ibn Mardánish, el Rey Lobo de Valencia y Murcia fue  posiblemente la figura más determinante del S. XII en Hispania tanto para los reinos  cristianos del norte como para los andalusíes musulmanes y mozárabes del Sharq, ya que  impulsó el crecimiento económico desde la agricultura, intensificando toda una red  hidrográfica de acequias, canales y albercas para el regadío; la artesanía, la seda, el papel, la arquitectura, las ciencias y las artes. Fomentó las exportaciones y tratados comerciales con las  repúblicas de Génova y Pisa, países eslavos y oriente medio. Su reinado fue la época de mayor esplendor de Murcia y Valencia en la Edad Media.

Se aseguró unos ejércitos formidables mediante pactos con los reinos cristianos para defender su reino y en definitiva la península entera de la intransigencia almohade durante un cuarto de siglo. Luchó por la felicidad y la prosperidad de su reino y sus súbditos. Ninguno de los dos califas almohades contra los que luchó pudo nunca conquistar su reino. Asedió Córdoba durante casi un año; puso cerco a  Sevilla, capital almohade, desafiando así a un poder militar infinitamente superior al de prácticamente toda la península y conquistó Granada poseyéndola durante más de medio año.  Estableció ceca y acuñó moneda, la más importante fue el Morabetino Lupino de oro, moneda de gran valía y solvencia que circuló por toda Europa hasta finales del S. XIV. Consiguió un equilibrio social y religioso entre las tres religiones principales en su  reino.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Rex Lupus, de Mikel A. Toledo. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

El IVAM sigue apostando por el cómic

TBO IVAM, de Daniel Torres y Carlos Pérez
Panoràmica. Un passeig per l’IVAM, de Carlos Maiques
Diciembre de 2017

El IVAM ha reeditado el cómic ‘TBO IVAM’, que realizó el dibujante valenciano Daniel Torres (València, 1958) en colaboración con el pedagogo, escritor y experto en arte valenciano Carlos Pérez (València, 1947-2013) y ha publicado un nuevo libro sobre los espacios del museo ilustrado por Carlos Maiques (València, 1971). L’Institut Valencià d’Art Modern afianza así su apuesta por el cómic y la ilustración, disciplinas artísticas que comienzan a hacerse un hueco en la programación de los museos.

‘TBO IVAM’ es un cómic de 8 páginas creado en 1990 por el guionista Carlos Pérez y el dibujante Daniel Torres, que narra la visita al museo de un grupo escolar en el que las obras de arte aparecen referenciadas, empleando para ello el propio estilo que han desarrollado ambos artistas a lo largo de su carrera.

Portada TBO de Daniel Torres

La reedición de este cómic, que se distribuirá de manera gratuita a visitantes del museo y participantes en los talleres del IVAM, confirma el compromiso del museo con este género. Un compromiso que se materializó en las exposiciones ‘VLC. Valencia Línea Clara’ que reunió 200 cómics originales sobre la generación de autores valencianos de los años 80 y una exposición sobre la obra del dibujante valenciano Daniel Torres, recogido en la muestra ‘La casa. Crónica de una conquista’. Tiempo después el IVAM inauguraba la exposición ‘Fanzination!. Los fanzines de cómic en España’, una selección de un centenar de ejemplares fruto de la donación de más de 2.100 fanzines que ha realizado al museo el experto e investigador de cómic Álvaro Pons y que se concibió como el primer paso para la creación de una fanzinoteca en la Biblioteca y Centro de Documentación del IVAM.

Desde el pasado 14 de diciembre, la sala de la Biblioteca del museo acoge la muestra documental ‘Sueños ilustrados. Grandes ilustradores para pequeños lectores’, un recorrido histórico por los principales libros ilustrados dedicados al público infantil, incidiendo de manera especial en los trabajos que han supuesto una evolución estética en este ámbito artístico.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

El IVAM también refuerza su apoyo a la ilustración con la publicación de ‘Panoràmica. Un passeig per l’IVAM’ de Carlos Maiques, una visión del dibujante valenciano sobre las distintas dependencias del museo y de la vida cotidiana que en él se desarrolla. A través de los espacios comunes del museo, en las galerías, las oficinas, los almacenes o durante las conferencias, conciertos, charlas y performances, el autor muestra una visión panorámica del IVAM. El libro reúne más de 80 ilustraciones realizadas en técnica mixta sobre papel por Carlos Maiques.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

Ilustración de Carlos Maiques. Imagen cortesía del IVAM.

La memoria melanítica de la XXX Semana Negra de Gijón

XXX Semana Negra de Gijón
Antiguo astillero de naval de Gijón
Del 7 al 16 de julio de 2017

Con cronológica regularidad estival, el antiguo astillero naval de Gijón acoge la trigésima edición de la Semana Negra, vertebrando un cronograma de diez jornadas que transitan desde el inmediato viernes 7 al domingo 16 de julio de 2017, a través de las que conmemorar implícitamente tres décadas erigidas en referencia del mapa noir peninsular y transoceánico, a partir de cuyos mimbres el festival literario se ha ido nutriendo de territorios y extremidades consanguíneos al género negro y consolidando una morfología excepcional que responde a todas las acepciones del término.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales junto al cartel de su trigésima edición, obra de Carme Solé Vendrell, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

En un encuentro con los medios en la ‘Carpa del Encuentro’, aún con los paños menores propios de las ultimaciones del montaje, José Luis Paraja -director del comité organizador- y Ángel de la Calle -director de contenidos del festival- han rubricado los definitivos acentos que conformarán la presente edición, en compañía institucional de Jesús Martínez Salvador -concejal de Turismo del Ayuntamiento de Gijón- y de José Ramón Tuero -Director General de Deporte en el Gobierno del Principado de Asturias-, amén de la presencia de Monserrat López -concejala de Cultura- y diversos representantes políticos de la ciudad, como Mario del Fueyo -XSP-, Aurelio Martín -IU-, Lara Martínez y José María Pérez -PSOE- y Joaquín Merediz -Ciudadanos-.

Provisto con el lirismo propio que reporta la efeméride del presente julio, José Luis Paraja ha apelado a los vestigios, al pulso de la memoria asentada bajo el curso de veintinueve ediciones, recordando que el noir “era un género sin consolidar y en busca de espacio”, allá por 1988, año en el que se incoaba un encuentro que ha contemplado una “diáspora de festivales” ulteriores, ramificados como “hijos de la Semana Negra”.

Quizás por ello (e igualmente fruto de las incertidumbres y vicisitudes económicas que han singularizado los últimos meses), la programación prevista pretende “emular aquel espíritu”, invitando a referentes del género que entonces principiaban, como Juan Madrid o Lorenzo Silva, quienes se aventuraban por el territorio en compañía de un ignoto Leonardo Padura, convertido en la actualidad en paradigma indubitable que “aquí encontró su camino”.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje, Fotografía cortesía del festival.

Imagen del poeta asturiano Ángel González, fallecido en 2008, a quien la Semana Negra rinde homenaje. Fotografía cortesía del festival.

Uniformada con la melanítica ilustración de Carme Solé Vendrell -quien firma el cartel del presente año- y los tejados de la incertidumbre sobre los que toca el violín el emblemático Rufo -gestado por el diseñador Kike Herrero-, la XXX Semana Negra de Gijón traza un horizonte de un centenar de actividades con el sello de más de ciento treinta autores nacionales e internacionales -mayoritariamente de habla hispana-, con los que procurar una aproximación a diversos órdenes temáticos, tales como la justicia en la novelística negra -con Carlos Quílez y Graciella Moreno Graupera-, la ecología, el medioambiente y el cambio climático -con Euginio Fuentes y María Inés Krimer, entre otros-, la ciencia ficción y la fantasía -entre los que destacan con emergencia Miguel Aguerralde y Alberto Caliani-, así como la novela histórica -en compañía de Javier Azpeitia o Luis García Jambrina- y la fonética internacional de Sophie Hénaff o Cecilia Ekbäck.

La prosodia que nutre el género negro latinoamericano se encontrará representada por imprescindibles e ínclitos como Paco Ignacio Taibo II -creador y director in arsentia de la Semana Negra-, Tatiana Goransky, Fernando López -responsable del festival argentino Córdoba Mata-, Vladimir Fernández o Jorge F. Hernández, quienes procurarán compañía literaria a representantes de la literatura oriunda de Asturias -como Alejandro M. Gallo, Miguel Barrero, Pilar Sáncehz Vicente o Julio Rodríguez- y del consagrado orbe peninsular -como Rosa Montero, Ramón Pernas, Marta Robles o los mencionados Juan Madrid y Lorenzo Silva-.

El pulitzer asturiano Javier Bauluz refrenda un nuevo ‘Encuentro de Fotoperiodismo’, mientras que cuarenta originales producidos en Francia, Argentina, Gran Bretaña y España -gestados por Marika Vila, Susanna Martín o Iñaki Echeverría- posibilitan la exposición ‘Visualizando el maltrato: la violencia de género en el cómic’. Por su parte, los poetas Carlos Salem y Escandar Algeet, acompañados de Olaia Palacios, María Nieto y Andrés Treceño, procuran la lírica sabatina y nocturna habitual a una Semana Negra que, memoria mediante, rinde homenaje a la figura y vestigios del vate asturiano Ángel González, quien durante las venturosas ediciones de mediados de los noventa posibilitó la injerencia de su voz poética, tan radiográfica como los meandros dipsómanos y prosaicos del género.

De este modo, la XXX Semana Negra de Gijón, uniformada con el mixto overol de la cultura popular se asienta durante diez jornadas “en un erial convertido en una celebración cultural” que “nunca ha perdido de referencia el contexto social ni el compromiso” y determina su propedéutica con la “tentación de mirar atrás” para refrendar la idiosincrasia de su presente.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Miembros de la organización de la Semana Negra y representantes políticos e institucionales frente a la figura de Rufo, durante el encuentro con los medios celebrado en la Carpa del Encuentro. Fotografía: Merche Medina.

Jose Ramón Alarcón

 

Calpurnio, contra la saturación informativa

Calpurnio
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Hasta el 7 de julio de 2017

“Fui infógrafo en el Heraldo de Aragón hace 20 años y recuerdo que detrás de mí estaba el cuarto de los teletipos que no paraban de sacar noticias”. Calpurnio, alter ego de Eduardo Pelegrín (Zaragoza, 1959), lo recuerda como el momento en que ya percibió el exceso de información que, aún hoy, considera “igual a la ausencia de información”. Un exceso que extrapola a esos otros excesos que caracterizan la sociedad contemporánea: de producción, de consumo, de asuntos corruptos, de población. Excesos de los que ha ido dando cuenta en su obra, que ahora muestra en la galería Pepita Lumier tras diez años de ausencia expositiva.

Cuttlas, de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

Cuttlas, de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

Está, cómo no, el bueno de Cuttlas, ese extraño vaquero que el ilustrador dio a luz en una “página gamberra” hace ya muchos años, siendo desde entonces como su segunda piel. Porque Calpurnio y Cuttlas comparten esa fijación por la vida sencilla que se complica a base de torrenciales pensamientos. De hecho, su dibujo es tan despojado como densas sus elucubraciones. “Me gusta la matemática y la física; hice hasta tercero de Arquitectura y también me atrae la geometría descriptiva”. Líneas, espacios y números que atraviesan la exposición dividida en tres grandes apartados: el dedicado a Cuttlas, Mundo Plasma y El Golem.

“Tengo memoria de pez, no recuerdo nombres y situaciones, pero eso me da, por el contrario, una rica visión abstracta”. Visión que, partiendo de Cuttlas, desemboca en los más actuales universos del plasma y el monstruoso Golem. “Antes terminaba en la nada”, se refiere a una serie de tintas numéricas realizadas en 1995, “y ahora hay un monstruo que podemos combatir”. Mejor, pues, el monstruo que la nada. “No dejarnos llevar por la desesperación”. Lo dice después de haber superado el escepticismo teñido de angustia que supone habitar ese mundo de excesos. “Para mí el Golem ha sido como salir de la encerrona; identificar el monstruo que hay detrás de tanto exceso”.

Golem de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

Golem de Calpurnio, en la galería Pepita Lumier.

La obra que sirve para ilustrar la exposición, a modo de tarjeta, ya recoge esa saturación de palabras y de cifras, tras la cual se vislumbra el monstruo. “Es el Golem tras la debacle”. Y aunque parezca que pasar del exceso (que como un tsunami de palabras lo arrasa todo) al monstruo demoledor (cuya enorme figura también sobrecoge) lleva al mismo callejón de salida, Calpurnio no lo ve así: “Fragmentar el problema es un modo de abordarlo; como si la solución estuviera en la matemática”.

El neurólogo Oliver Sacks contaba que él tenía colgada en su cuarto de baño la tabla periódica, porque le daba estabilidad. Frente al caótico mundo, el orden numérico. Y así todas las mañanas. Calpurnio, tras constatar la angustia del mundo anegado de excesos, ha encontrado en la tabla parecida de las matemáticas cierta salvación. Por eso las 32 piezas de El Golem que ocupa una de las paredes de la galería, convenientemente fragmentado, supone un alivio. Al igual que sus ilustraciones publicadas en diversos medios. “A mí me gusta la prensa, la tira diaria”. Tiras sencillas que, como dice, “dan sensación de vacío en medio de tanta información”.

Ilustraciones de Calpurnio en su exposición de la galería Pepita Lumier.

Ilustraciones de Calpurnio en su exposición de la galería Pepita Lumier.

Acuarelas, tintas chinas y collages que van dando cuenta del universo de Calpurnio, cuyos limpios y esquemáticos dibujos contrastan con la maraña de pensamientos metafísicos que pone en boca de sus personajes. “Hay un ruido ambiente, pero dentro del pesimismo encuentro ahora un mensaje optimista, reduciéndolo a formas matemáticas”. Cansado de “rendirse ante el desastre”, el historietista aragonés afincado en Valencia encuentra en “las ciencias y el humanismo” la única salida cierta. Por mucho que El Golem se empeñe en demostrar lo contrario. “No es Frankenstein ni Nosferatu, que son personajes de libro, sino que el Golem pertenece a las leyendas judías, a medio construir en su intento de ser Dios; un subproducto del hombre”.

Calpurnio lo utiliza (“me he pasado un año con él”) para ilustrar ese optimismo teñido de ironía que ya caracterizara al vaquero Cuttlas, en medio de un salvaje oeste plagado de extraños compañeros de viaje. En cualquier caso, “no soy opinólogo”, advierte, sino que utiliza el lenguaje del cómic “para explicarme”. También para explicar a cuantos quieran visitar la exposición, que Pepita Lumier tiene el privilegio de acoger dado lo poco que se prodiga, que la vida con monstruos es mejor que nada.

Calpurnio en la galería Pepita Lumier.

Calpurnio en la galería Pepita Lumier.

Salva Torres

Daniel Torres convierte a la casa en personaje

La Casa. Crónica de una conquista, de Daniel Torres
IVAM
C / Guillem de Castro, 110. Valencia
Hasta el 4 de junio de 20174

“¿Qué pasa si empezamos a quitar cosas?” Y, tras la interrogación, Daniel Torres se plantea lo que ocurriría si quitamos la luz, el agua, el cuarto de baño, los electrodomésticos y, ya puestos, hasta la mismísima casa. “¿Qué tenemos? Tenemos a un ser absolutamente inválido, que no sabría qué puñetas hacer”. Entonces, “¿cómo ha sido esto de la casa?”. Y a responder al grueso de esta última pregunta es a lo que el creador de Roco Vargas ha dedicado seis años de investigación. Seis años que dieron como resultado la publicación de La Casa. Crónica de una conquista.

El IVAM le dedica su Caso de estudio presentando una selección de 100 dibujos originales y bocetos de tan intenso trabajo, acompañados de ocho pequeños electrodomésticos, que vienen a reflejar la evolución de ese hogar que ahora damos por hecho, pero que ha sido resultado de la conquista a la que alude el título del volumen editado por Norma Editorial en 2015. “Es una descripción de dónde ha vivido el ser humano durante 2000 años en Occidente”, explicó Torres. El ilustrador valenciano, en conversación con Álvaro Pons, destaca cómo “conocemos la historia de los países, la historia de los reyes, las guerras, la política, pero en las diferentes épocas, ¿cómo vivía la gente?”

Una de las obras de la exposición 'La casa. Crónica de una conqusta', de Daniel Torres, en el IVAM.

Una de las obras de la exposición ‘La casa. Crónica de una conqusta’, de Daniel Torres, en el IVAM.

La exposición que permanecerá en la Galería 3 del IVAM hasta el 4 de junio muestra ese modus vivendi a través del tiempo. Desde el neolítico, al Chicago de 1918, pasando por Roma, Atenas, Florencia y la Revolución Industrial, focalizada en el Londres de 1866, bajo el epígrafe ‘La ciudad devora a sus hijos’, Daniel Torres ofrece un recorrido por esas diferentes formas de habitar que hemos ido desarrollando los humanos. Y aunque estos figuran en algunos de los dibujos, Torres quiso dejar clara la importancia del fondo sobre la figura.

“Los creadores de novela gráfica trabajamos con personajes, que son entes dramáticos, pero pocas veces son los objetos y los espacios los protagonistas. Yo he querido que la arquitectura sea un personaje”. Y ahí están los grandes rascacielos de la edad moderna protagonizando la mayor parte de la exposición. Rascacielos que Torres explica asociados con el invento del freno para los ascensores: la seguridad de que ya no pudieran caerse, permitió a los fabricantes aventurarse a construirlos para que subieran hasta 30 plantas si era necesario. De ahí que la ciudad creciera hacia arriba sin cortapisas.

Ilustración de Daniel Torres en 'La Casa. Crónica de una conquista' en el IVAM.

Ilustración de Daniel Torres en ‘La Casa. Crónica de una conquista’ en el IVAM.

De estos y otros descubrimientos da cuenta Torres en La Casa. Crónica de una conquista, que resume en el IVAM mediante 100 dibujos. El sociólogo Jesús Ibáñez habló de esa conquista de la casa como efecto de la necesidad de protección que siempre hemos buscado los humanos. “Lo que protege es un techo, un tejido, un texto: lo que protege es, en definitiva, la técnica”, sostiene Ibáñez. Algo que Torres también subraya, tras descubrir el libro de Lewis Mumford Técnica y civilización: “Leyendo ese libro te das cuenta de que gran parte de los avances de la humanidad tienen que ver con la técnica”.

Daniel Torres, que ya formó parte de la exposición comisariada por Álvaro Pons en el IVAM bajo el título de Valencia Línea Clara, reconoce que la creación del Premio Nacional del Cómic hace 10 años ha sido el “espaldarazo definitivo” de la ilustración, hasta hace bien poco considerada una disciplina menor. José Miguel Cortés, director del museo valenciano, acoge de nuevo la obra de un ilustrador, porque a su juicio “no se puede entender la cultura visual del siglo XX y XXI sin los dibujantes de cómic”, que han encontrado en el IVAM su casa.

Las casas de Torres se muestran parceladas en viñetas, al igual que las paredes delimitan por dentro sus diferentes estancias. “La casa está cercada por paredes, que proporcionan amparo. Y la pared, como cualquier membrana, frontera o límite, divide el espacio-tiempo en dos zonas: un interior/pasado y un exterior/futuro”, argumenta Jesús Ibáñez. De ese futuro también ofrece alguna pincelada, a falta de mayor abundamiento, Daniel Torres: “La intimidad ha pasado de ser un concepto valorado a no serlo, sobre todo con las redes sociales, algo que no trato, pese a ser un buen apocalíptico”.

Daniel Torres en el IVAM.

Daniel Torres en su exposición ‘La casa. Crónica de una conquista’. Imagen cortesía del IVAM.

Salva Torres

La Ilustración. Más allá de la creatividad

I Congreso en Santander de Profesionales de Cómic e Ilustración
Palacio de la Magdalena
Avenida de la Reina Victoria, s/n. Santander
Sábado 22 de octubre de 2016

Artistas, profesionales del sector y estudiantes se entremezclaron en una jornada intensiva con un único objetivo: conocer a fondo el engranaje de un mundo del que solo se conoce el trabajo final.

El evento organizado por las librerías especializadas Nexus-4 y Jokers Cómic quiso ir más allá de la creatividad y ahondar en esos componentes invisibles que forman parte de la vida del ilustrador.

El mundo de la ilustración y los cómics no se sostiene solo por la creatividad y las ganas de dibujar. Hay aspectos importantes que suelen quedar en un segundo plano en la mayoría de eventos, pero que son casi tan importantes para un dibujante como su propio trabajo.

Vista de la exposición de José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Vista de la exposición de José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Se visibilizó el problema de los micromachismos en un sector puramente masculino, dado “que es un problema de la estructura social”. Carla Berrocal -ilustradora y miembro del colectivo de autoras de cómic- habló sin tapujos, pero con la naturalidad que caracteriza a una autora acostumbrada a oír que “dibuja como un tío”. “Es importante acabar con las etiquetas y dejar de lado que las mujeres ilustradoras dibujamos para las mujeres”, explicó

Se habló de la propiedad intelectual, de Creative Commons que, en palabra de los abogados de Deloyers, no acaba de encajar en la normativa y que la mejor forma de proteger una obra “es registrar el trabajo en el Registro de la Propiedad Intelectual, aunque no hay nada perfecto ni para protegerte ni para defenderte”.

También de fiscalidad, de la importancia de la postura a la hora de dibujar, de ese mundo misterioso de los editores y de cómo funcionan las agencias norteamericanas. Está claro que no se trató de una jornada al uso. La creatividad y las ilustraciones pasaron a un segundo plano, centrándose en aspectos más farragosos y menos comentados pero casi tan importantes como el propio proceso creativo.

El ilustrador José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

El ilustrador José Ramón Sánchez. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

De forma paralela, los asistentes pudieron disfrutar de una exposición con las ilustraciones de José Ramón Sánchez -Premio Nacional de Ilustración en 2014-. Se contó con su presencia para conocer la evolución del mundo de la ilustración de quien asegura que “los niños siempre serán niños y eso nunca cambiará”.

Él aportó el toque analógico, el de la ilustración de toda la vida, porque “ahora los ilustradores dibujan con ordenador” aunque “es una fiebre que bajará, porque llegará un momento de saturación”, si bien como comentó Víctor Santos, ilustrador valenciano asentado en Bilbao, “la tecnología nos ha permitido trabajar con agencias extranjeras sin movernos de casa”.

El encuentro se cerró con la ponencia de Greg Lockart, editor de DC Cómics y el debate sobre el estado de la ilustración de la mano de Carla Berrocal y Marta Rivas.

Ilustración de José Ramón Sánchez de uno de los libros de su exposición. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Ilustración de José Ramón Sánchez de uno de los libros de su exposición. Imagen cortesía del Palacio de la Magdalena.

Danae N

Seminario de animación japonesa en Valencia

I Seminario de Animación Japonesa
ESAT, Nozomibashi y Cooljapan
Inauguración: viernes 30 de septiembre, 2016, a las 17.00h.
Salón de Actos de la Concejalía de Juventud de Valencia
C / Campoamor, 91. Valencia
Actividades: Sábado 1 de octubre, de 10.00 a 19.00h
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)
C / Viciana, 5. Valencia

ESAT presenta, junto a Nozomibashi y Cooljapan.es, el primer seminario de animación japonesa organizado en la ciudad de Valencia, que se inaugura el viernes 30 de septiembre en la Concejalía de Juventud de Valencia. El sábado 1 de octubre, la actividad se desarrollará de 10.00 a 19.00 h. en la Escuela Superior de Arte y Tecnología.

El programa de las actividades en ESAT se divide en dos salas. En la Sala 1, comenzará a las 10.00h con ‘La imagen del samurái y el ninja a través del anime’. De 11.00 a 13.00, a en punto, le seguirán ‘Anime e innovación docente: cómo aprender historia japonesa divirtiéndose’; ‘La importancia de la Animación en la historia del Videojuego’, y ‘La traducción y adaptación del anime en español’.

Cartel del Seminario de Animación Japonesa. Imagen cortesia de ESAT.

Cartel del Seminario de Animación Japonesa. Imagen cortesia de ESAT.

Ya por la tarde, a las 17.00h, ‘Proceso de producción de un anime: tradición y software’; una hora después, ‘Japón en el anime, viajando por Japón mediante la animación japonesa’, y a las 19.00h, ‘Cien años de Animación Japonesa’.

En la Sala 2, también se iniciarán las sesiones a las 10.00h con ‘La importancia de la Animación en la historia del Videojuego’, y luego a cada hora, ‘Japón en el anime, viajando por Japón mediante la animación japonesa’, ‘La imagen del samurái y el ninja a través del anime’, y la Master Class ‘El diseño de personajes en animación’, impartido por Javier Bolado, editor en Ediciones Babylon, que se inició en el mundo del cómic creando ‘Myth Wars’ a los 17 años. Su última obra, ‘Eraide, la Guerra sin Nombre’, será editada este otoño.

Por la tarde, en esta misma Sala 2, ‘La traducción y adaptación del anime en español’ (17.00h); ‘Cien años de Animación Japonesa’ (18.00h), y ‘Proceso de producción de un anime: tradición y software’ (19.00h).

Princesa Arete, un clásico moderno de la animación japonesa.

Princesa Arete, un clásico moderno de la animación japonesa.

Mariscal regresa al origen

Apuntes para una peli de Garriris, de Javier Mariscal
Galería Pepita Lumier
C / Segorbe, 7. Valencia
Inauguración: viernes 16 de septiembre de 2016, a las 20.30h

Colgar un auténtico Mariscal firmado por el famoso diseñador valenciano en la pared del salón ya no es un sueño imposible. Los fans del padre de Cobi pueden hacerlo realidad a partir del próximo 16 de septiembre asistiendo a la exposición ‘Apuntes para una peli de Garriris’ que se inaugura en la galería Pepita Lumier.

La muestra reúne 170 piezas totalmente inéditas impresas sobre papel arte, sobre materiales especiales como metacrilato e impresiones en blanco y negro intervenidos individualmente por el artista. Son series limitadas y numeradas a un precio asequible. Se trata de un camino novedoso de arte digital para acercar el mundo de Mariscal a todo tipo de público. Obras realizadas sobre papel de algodón de alta calidad que, juntamente con las tintas pigmentadas, dan como resultado un acabado perfecto y de una calidad cromática extraordinaria.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

‘Los garriris la peli’ es un proyecto cinematográfico muy personal e íntimo de Javier Mariscal en el que lleva tiempo trabajando y que espera materializar en un filme de animación y un cómic. “El nombre de Garriris viene de que yo soy muy disléxico y cuando era pequeñito no podía leer ‘gr’ y leía ‘garriri, garriri’”, cuenta Mariscal.  “Todo el mundo se descojonaba y con el tiempo me gustó. Además, al principio los personajes parecían siempre como enfadados con la vida, como gruñendo, grr, grr… Los Garriris son sinvergüenzas, no tienen un duro y, sin embargo, viven”.

En la Galería Pepita Lumier se mostrará un material inédito que incluye bocetos, trabajo gráfico de creación de personajes y desarrollo gráfico del guión de la película. El filme en proyecto se ambienta a principios de los años setenta y cuenta la historia de una pareja de jóvenes veinteañeros que toman el barco hacia Formentera para ser hippies. Un viaje hacia la libertad en busca de sexo, drogas y rock and roll.

Los dibujos de Mariscal hacen un colorista recorrido por paisajes mediterráneos, con preciosos juegos de luz, crepúsculos, amaneceres y un continuo ambiente de fiesta donde el tiempo no existe y la naturaleza marca el ritmo de la vida.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Vida de cómic

Javier Mariscal (Valencia, 1950, se trasladó a Barcelona en 1971, donde estudió diseño gráfico y fundó el cómic underground Rollo Enmascarado. Allí publicó sus primeros trabajos, entre los que destacan sus personajes El Señor del Caballito y Los Garriris.

A finales de los setenta inicia su andadura profesional con diversas exposiciones, publica en numerosas revistas y algún libro, como Abcdari Il.lustrat. En 1979, diseña el cartel Bar Cel Ona, que se convirtió en uno de los iconos de la ciudad.  En 1988, su Cobi es elegido como mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona’ 92. Al año siguiente, funda el Estudio Mariscal en Palo Alto y en 1999 le es otorgado el Premio Nacional de Diseño.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

En 2010 se estrenó  el largometraje de animación ‘Chico y Rita’ que dirigió junto a Fernando Trueba, ganadora del Premio Goya y nominada a los Oscar como mejor película de animación. Este año ha lanzado ‘Mariscal Portraits’, un proyecto personal para compartir y conectar con la gente a través de sus dibujos. Con ‘Apuntes. Bocetos de una peli de Garriris’ da un paso más por un camino  por el que avanzará dentro de unos meses con el lanzamiento de impresiones sobre papel, aluminio o metacrilato.

Tras haber sido expuesta a lo largo de los años en numerosas galerías y museos y haber participado en ferias de arte internacional, su obra se puede encontrar en colecciones de los museos más prestigiosos del mundo.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Ilustración de Javier Mariscal. Imagen cortesía de Pepita Lumier.

Bel Carrasco

“Soy un narrador de imágenes”

Entrevista a Javier Saez Castán
Premio Nacional de Ilustración 2016

Hace solo una semana nos enterábamos de que el Ministerio de Cultura había otorgado el Premio Nacional de Ilustración 2016 a Javier Sáez Castán. Un merecido galardón a uno de los grandes profesionales del libro ilustrado en nuestro país al que avalan numerosas publicaciones. Javier Saez Castán le ha prestado un valioso tiempo a Makma para que podamos conocer su trabajo un poco mejor, ese que forma parte de su día a día.

¿Cómo te sientes al haber recibido el Premio Nacional de Ilustración?

Esta pregunta tiene una respuesta fácil: muy contento.

Según tu experiencia y sin tener en cuenta la compensación económica, ¿suelen estas menciones ayudar a los galardonados?

Eso espero. Los premios tienen varias caras, todas ellas buenas. Aparte de la ayuda material considero que es clave la difusión de tu trabajo. ¿En qué se traducirá todo esto? Todavía no lo sé. El tiempo lo dirá. Aunque creo que no es tanto el acceso a más trabajo, pues yo soy muy lento y si me dicen que voy a tener más  trabajo, me preguntaré quién lo va a hacer, sino que confío más bien en otro tipo de oportunidades como exposiciones o una mayor difusión de mi obra.

El jurado del Premio ha destacado tu capacidad de “construir mundos”. ¿A qué crees que se han referido?

No sé si esa observación está justificada, pero la verdad es que a mí me halaga mucho porque que realmente coincide con aquello a lo que yo aspiro. ¿Qué  quiere decir? Pues creo que habría que preguntarse a qué se refieren con la palabra “mundos” al hablar de libro ilustrado. Es una acepción adecuada ya que el referente que la gente suele tener desde fuera es el de un cuento con dibujos y, en este sentido, la ilustración actúa simplemente de acompañamiento, como una especie de ayuda para que la lectura sea más fácil. Esto no define lo que es un libro ilustrado y, precisamente, a raíz de esta alusión a los “mundos” se demuestra que un libro ilustrado es un trabajo de creación de un espacio imaginario, no una historia con dibujos. La lectura del libro ilustrado no es una lectura al uso donde tú abres el libro y lo lees. Es un espacio que el lector se encuentra cada vez que abre el libro, que luego puede visitar, abrir, encontrarse con él… Y así, la memoria va creando ese mundo, un mundo completamente visual.

¿Un ejemplo propio? 

Se puede entender muy bien abriendo el ‘Animalario Universal del Profesor Revillod’ que realicé en colaboración con Miguel Murugarren. Lo que se encuentra aquí, más que una historia, es precisamente un mundo. Un conjunto de imágenes de animales que aluden a una institución ficticia que los ha ido descubriendo. El lector va leyendo todo esto, lo va viendo, y va contruyendo ese mundo del que hablaba el jurado.

Una de las imágenes del Animalario del Universal del Profesor Revillod.

Una de las imágenes del Animalario del Universal del Profesor Revillod. Imagen cortesía de Javier Sáez Castán.

Queda patente en todas tus obras la creación de un imaginario propio, en este sentido, ¿cuáles son tus referentes conceptuales? 

Esta pregunta es la que a uno le gusta ya que te da la oportunidad de hacer un recorrido por tus preferencias, pero por otra parte es muy difícil. Mis preferencias son muchas en el terreno de la imagen y constantemente estoy consultando libros o películas, ya que considero que el hecho de sacar cosas de la nada es una idea un poco pretenciosa o romántica. Creo que realmente uno extrae ideas de su memoria, lo que no quiere decir que no sean tuyas porque de hecho es aquello que tienes en tu cabeza, lo que llámanos referentes. Uno de mis referentes básicos es, por supuesto, el propio libro ilustrado, en toda su amplitud. Si bien es cierto que en algún momento puntual han tenido importancia los cuentos infantiles, apenas suelo utilizarlos como referente. Por ejemplo, ya que hablábamos del ‘Animalario’, he referenciado ahí los libros de grabados del siglo XIX. También me interesa mucho la publicidad anterior a la Segunda Guerra Mundial como revistas de cualquier tipo con anuncios de cualquier cosa. Esto lo estoy consultando constantemente. Por supuesto, la propia Historia del Arte donde hay muchos pintores que me interesan, sobre todo dentro de la pintura realista pero cercana, como podría ser la pintura realista del siglo XX centrándonos en autores como Hammershoi, Hopper o Wyeth dentro de la pintura americana.

Siempre pienso que elegir unos referentes es olvidar el resto, y quisiera recalcar que no es así. Tampoco  quiere decir que sea lo que más me gusta sino lo que más utilizo. Me gustaría destacar además la historia del cómic, como ‘Little Nemo’, la primera etapa de Flash Gordon de Alex Raymond o Fletcher Hanks, un autor de cómic bastante extraño que he descubierto hace poco. Es imprescindible para mi muchos cómics antiguos y mucho cine. El cine me ha ayudado mucho a entender que es un libro ilustrado, a entenderlo como una producción donde hay imagen pero también hay narrativa, por ello quizá consulto a menudo libros de cine de años 20 y 30.

Trabajas y has trabajado como ilustrador de textos de diferentes autores, así como ilustrando los tuyos propios, ¿te enfrentas a cada trabajo con una actitud diferente?

La mayoría de veces mi trabajo es una co-creación, donde el libro se va realizando a la par, como si fuera una película o una construcción teatral. Pero sí que es cierto que cuando te dan el texto ya terminado trabajas de una forma diferente. En mi manera de trabajar la ilustración es el punto de partida. Soy un narrador de imágenes.

¿Consideras qué se puede hacer de los libros auténticos objetos artísticos?

El libro es un medio de expresión artística, pero no porque uno aspire al arte como una especie de categoría especial sino simplemente entendiendo el arte como una forma de comunicación, de creación. Y entiendo que si has hecho un libro donde has conseguido plasmar un mundo o proponerlo al lector, eso ya es una obra de arte, ese momento que tiene esa capacidad de representación y de comunicación.

Imagen extraída de 'Extraños' (2014). Imagen cortesía Javier Saez.

Imagen extraída de ‘Extraños’ (2014). Imagen cortesía Javier Saez.

Te han definido en otras ocasiones como especialista en libros e ilustraciones infantiles ¿cómo definirías ese particular público?

Es verdad que a veces, se van escribiendo cosas y tú no estás ahí para desmentirlas, por lo que si me preguntas si trabajo para público infantil, yo te diría que no. Otra cosa es que me consideren un autor de libros infantiles, que me parece muy bien, pero no tengo una intención de dirigirme especialmente a los niños. Sí creo que los niños suele ser muy buenos lectores ya que se toman muy en serio las imágenes. Por experiencia sé que a los años les suele gustar mucho los libros ilustrados pero no pienso ellos a la hora de trabajar, aunque sé que es un público exigente, y me gusta.

Y por último, ¿te va a permitir este Premio tomarme algún descanso, o ya estás inmerso en nuevos proyectos? 

El descanso tendrá que esperar. Tenía un trabajo previo en el que hace unos meses que estoy trabajando, precisamente otro animalario realizado junto con Miguel Murugarren que es urgente de terminar. El descanso vendrá más adelante, probablemente al año que viene. No quiero ni pensarlo.

María Ramis