AVVAC reclama al IVAM el libre acceso de artistas

II Jornadas sobre profesionalización en las artes visuales
Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC)
23 y 24 de noviembre de 2018

Durante las II Jornadas sobre profesionalización en las artes visuales, que han tenido lugar el pasado viernes 23 y sábado 24 de noviembre de 2018 en el Centre del Carme de Cultura Contemporània, numerosos participantes –artistas, gestores, críticos y ponentes– marcharon desde este centro hasta el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), para hacer entrega de una carta de petición en este sentido.

La misiva iba firmada por la actual presidenta de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC), Consuelo Vallina, integrante a su vez de la International Association of Art (IAA), organización que agrupa a las asociaciones de artistas de la Unión Europea y de la que forma parte AVVAC.

Esta acción, consistente en la entrega de una veintena de ejemplares de la mencionada carta, dirigida al director del IVAM, José Miguel G. Cortés, tiene la intención de que se desbloquee el acuerdo por el que las/los artistas de AVVAC y del resto de asociaciones federadas a la UNIÓN_AC vuelvan a tener libre acceso al museo, tal y como ocurría en el pasado. Según la direc- ción del IVAM, este incomprensible retraso se produce debido a cuestiones burocráticas, mientras que desde AVVAC se empieza a perder la paciencia, en tanto que dicho trámite empieza a contarse por años.

Un instante de la concentración de miembros de AVVAC a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

Un instante de la concentración de miembros de AVVAC a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

Máxime cuando, además, y contraviniendo la filosofía de transparencia que parecen imponer los tiempos, recientemente, con la aprobación de la nueva Ley del IVAM se han marginado de su consejo asesor a las asociaciones profesionales del sector, entre ellas AVVAC, cuestión sobre la que se mantiene una negociación destinada a encontrar una solución adecuada, siendo uno de los temas tratados en la última reunión que mantuvo AVVAC con la Consejería de Cultura, el pasado 19 de septiembre (https://www.makma.net/compromiso-de-albert-girona-con-avvac/).

Con gran éxito en la convocatoria y en la calidad de las ponencias, las jornadas celebradas en el Centre del Carme Cultura Contemporània de València, se ha conmemorado el décimo aniversario de la creación de la asociación Artistas Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC), colectivo   que se ha destacado en el esfuerzo por la defensa de los intereses profesionales de las/los artistas y en el impulso al conocimiento y la promoción del arte contemporáneo.

Dos jornadas donde han tenido lugar diversas mesas y talleres, contando con la participación de profesionales, colectivos y asociaciones de distintos ámbitos del arte, cultura y educación de distintos puntos de la Comunidad Valenciana, sobre temas como la aplicación de las Buenas Prácticas en el sector, la enseñanza de las artes, la gestión cultural, talleres prácticos, fiscalidad, Estatuto del Artista y otros, que han servido para cohesiones y aglutinar a las/los artistas e interesados en el mundo del arte y la cultura, en defensa de los intereses comunes del sector.

Con la sala llena, desafiando al clima y como colofón de las jornadas, se celebró una performance donde, en tono festivo y reivindicativo, se concedieron los primeros premios AVVAC, a través de una acción a cargo del artista Graham Bell.

Diversos miembros de AVVAC muestran la misiva firmada por la presidenta de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC) a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

Diversos miembros de AVVAC muestran la misiva firmada por la presidenta de la Unión de Artistas Contemporáneos de España (UNIÓN_AC) a las puertas del IVAM. Fotografía cortesía de la asociación.

AVVAC

 

Las «MALAS BUENAS PRÁCTICAS» a debate

Mesa redonda: «Malas buenas prácticas»
Galería pazYcomedias. Valencia
4 de diciembre de 2015, 19h.

Con la participación de:
-Javier Martín-Jiménez, asesor de Arte de la Comunidad de Madrid
-Àngel Masip, artista visual
-Jose Luis Perez Pont, comisario

La progresiva implantación de las “buenas prácticas”  culturales se ve en ocasiones distorsionada, generando procesos que representan un retroceso, pues se amparan bajo esa denominación para enmascarar decisiones que no responden en realidad a un juego limpio. Es lo que desde ahora hemos empezado a llamar “malas buenas prácticas”.

Tras unos años de elaboración de documentos desde el sector del arte, negociaciones con las diferentes administraciones, numerosas reivindicaciones de los profesionales de la cultura ante los progresivos procesos de precarización, la arbitrariedad y la politización en las decisiones que afectan a la gestión de algunos contenedores culturales, etc.

La mayor parte de los programas electorales han incorporado ya el mantra de las “buenas prácticas”, como marca que legitima su propuesta cultural y que, sin entrar en detalles, se quiere validar mediante una nebulosa plagada de lugares comunes, que obvia las necesidades culturales de la sociedad y las potencialidades y carencias del propio sector.

La realidad de la política cultural se está reformulando tras las elecciones autonómicas y municipales del pasado mes de mayo, aunque no son pocas las dudas que surgen ante el titubeo en unos casos, o el desconcierto y la inacción en otros. Los nombramientos “a dedo” de carácter “provisional” al frente de algunas instituciones culturales han hecho saltar las alarmas en la Comunitat Valenciana y en otros territorios, casi tanto como esos “códigos de buenas prácticas culturales” emanados desde la institución sin procesos de diálogo ni participación. Así son las nuevas “malas buenas prácticas”. La pregunta es si son un síntoma transitorio o si han llegado para quedarse, como un simple efecto placebo, tranquilizante, ineficaz y adormecedor.

Ángel Masip. Meteorismo -detalle. Cortesía Galería pazYcomedias.

Ángel Masip. Meteorismo -detalle. Cortesía Galería pazYcomedias.

¿»Dedazo» cultural en la Diputación de Alicante?

Tras las pasadas elecciones municipales y autonómicas se ha producido una renovación en los representantes políticos al frente de las instituciones públicas, que supone no solo la necesidad de emprender modelos de gobierno supeditados a procesos de negociación y acuerdo, sino también otra filosofía en la gestión de los recursos públicos.

El Conseller d’Educació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana, Vicent Marzà, ha tomado la iniciativa de convocar reuniones sectoriales con representantes de la cultura valenciana. Ha optado primero por conocer de primera mano las necesidades y propuestas del sector cultural, para después trabajar en la elaboración de un plan estratégico cultural para la Comunitat Valenciana. Un gesto que no se había dado en los últimos veinte años. Veamos cómo evoluciona.

El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Daniel Simón, se encuentra sumido en un ciclo similar, necesario para evaluar con mayor precisión las posibilidades y las potencialidades de la cultura en una ciudad en la que ha sido tan despreciada y desatendida por el anterior equipo municipal de gobierno. Seguiremos atentos estos procesos, también inéditos, para sumar lo que se pueda, proponer alternativas o poner en cuestión lo que proceda.

Sin duda la participación, la transparencia y la igualdad de oportunidades deben guiar las hojas de ruta con las que diseñar la nueva política cultural, pensando no solo en los próximos cuatro años, para poder proyectar modelos de actuación que ejerzan una acción social transformadora, que progresivamente dote a la ciudadanía de elementos de maduración democrática y capacidad crítica.

Auditorio de la Diputación de Alicante.

Auditorio de la Diputación de Alicante.

Las informaciones de los últimos días en relación a la Diputación de Alicante resultan, sin embargo, un tanto preocupantes. Pues si bien todavía no se conoce el nombre de quien haya de asumir la responsabilidad en materia de cultura en el organismo provincial, ya ha comenzado a aparecer en prensa un cambalache de nombres posibles para ocupar la dirección de sus espacios culturales. Puede que se deba solo a la avidez de los medios por llenar páginas, o quizás sea porque realmente desde la Diputación de Alicante se está pensando en cubrir la dirección de las instituciones culturales de la provincia mediante nombramientos de confianza, replicando una vez más el denostado sistema del “dedazo”. Los tiempos han cambiado y es muy importante que el Partido Popular y Ciudadanos, conforme a su acuerdo de transparencia, no sucumban a la tentación de agitar el dedo, como si de una varita mágica se tratara, para obrar el milagro de convertir en directores a sus agentes culturales de confianza. Esa posibilidad ya no encuentra acomodo en el proceso de afianzamiento democrático de la sociedad española, y además topará con una dura respuesta del sector cultural alicantino. Insisto, los tiempos han cambiado. Nuestros gobernantes deben convocar concursos públicos abiertos, con unas bases adecuadas, en diálogo con el sector y mediante jurados de la más absoluta independencia, para seleccionar a los profesionales que deban asumir la responsabilidad de dirigir y gestionar los centros culturales de la Diputación de Alicante, como el Adda, Marq, Mubag o Instituto Gil-Albert.

Museo Arqueológico de Alicante.

Museo Arqueológico de Alicante.

Durante los últimos años, y particularmente desde 2007 que el Ministerio de Cultura del Gobierno de España y las principales asociaciones profesionales del sector artístico suscribieron un Manual de Buenas Prácticas, se ha implantado de un modo progresivo pero imparable un modelo de gestión pública de la cultura que pasa por la despolitización de los nombramientos y la profesionalización de la gestión de los recursos culturales, junto a la no injerencia partidista (sea cual sea el partido que gobierne). Es importante que los responsables de la Diputación de Alicante comiencen, a no tardar, sus contactos formales con las organizaciones profesionales de la cultura, para evidenciar el nuevo talante que debe regir este periodo constitucional de consensos y engrasar sus relaciones con la sociedad civil. En materia de arte, la asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón junto a la Asociación Valenciana de Críticos de Arte –ambas con una relevante implantación en Alicante-, han desarrollado durante los últimos años una intensa actividad reflexiva y propositiva que sin duda será una referencia de utilidad a los nuevos responsables de la Diputación de Alicante.

Museo de Bellas Artes Gravina, Alicante.

Museo de Bellas Artes Gravina, Alicante.

No deja de ser lamentable que debamos celebrar que los responsables de la política cultural tomen la iniciativa de hablar con los profesionales del ramo, pero el nivel de maltrato al sector cultural en estas tierras ha sido de tal magnitud que es necesario un giro de ciento ochenta grados. Por favor, estemos a la altura de las circunstancias: diálogo, concursos, respeto e igualdad de oportunidades.

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

José Luis Pérez Pont

Des-cerebrados

Las desafortunadas declaraciones aparecidas en el artículo publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título “Comisarios, los cerebros del arte” han generado un profundo descontento en el sector profesional artístico valenciano.  Los principales representantes del sector profesional de las artes visuales valenciano: la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), han elaborado un comunicado-réplica a algunas de las ofensivas declaraciones que aparecen en dicho artículo, que reproducimos íntegramente en MAKMA:

RÉPLICA DE AVVAC Y AVCA A LAS DECLARACIONES APARECIDAS EN EL ARTÍCULO “COMISARIOS, LOS CEREBROS DEL ARTE”

Desde la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón [AVVAC], nos vemos obligados a responder a algunos de los comentarios que aparecen en el artículo firmado por Carmen Velasco y publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título ‘Comisarios, los cerebros del arte’. Estos comentarios no hacen sino poner en evidencia un notable desconocimiento de las más elementales nociones de las Buenas Prácticas Profesionales reconocidas para con los y las artistas, comisarios y curadores por todo el sector profesional de las artes visuales, así como la falta de respeto hacia el ejercicio del y la artista visual o de quién ejerce la crítica-comisariado de arte contemporáneo.

El enfoque que se da en el artículo a la relación comisariado-artista se caracteriza por una perspectiva desigual donde se perfila una total subordinación de la figura del artista a la del comisario. El punto culminante de este enfoque llega con la declaración de Juan Lagardera en la que afirma que “Estoy en contra de pagar a los artistas porque éstos se benefician directamente de la acción de ser expuestos en un espacio público. Si se paga, se adultera uno de los procesos más democráticos y libres que existe en el mundo del arte que es la irrupción del mercado”. Resulta sorprendente que a estas alturas un comisario que ha percibido dinero público en múltiples ocasiones por su trabajo niegue este derecho a las y los artistas, basándose en el supuesto beneficio de la visibilidad del que, en todo caso, también él participa. Además, con dicha afirmación también demuestra ignorar la estrecha relación que existe entre mercado, galerías, museos públicos y productores culturales, un entramado indisociable en el que no existen compartimentos estancos.

Este trasnochado punto de vista únicamente revela el nulo conocimiento del funcionamiento del mundo del Arte por parte del mencionado comisario, pues demuestra que no sólo desconoce el Manual de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales, aprobado y consensuado por el Ministerio de Cultura y por todo el sector del Arte en el año 2008, sino que ignora que el propio IVAM firmó su adhesión a dicho Manual el pasado 10 de diciembre, en un comunicado público que se encuentra disponible en la web del Museo, comprometiéndose, entre otras cosas, a pagar a los y las artistas siempre que participen en una exposición, práctica que todos los Centros de Arte de excelencia del país vienen realizando desde hace años. Incluso el propio Defensor del Pueblo, Síndic de Greuges, instó hace meses a la Consellería de Turisme, Cultura i Esport a comprometerse con la firma de un contrato en toda relación entre artista y espacio de arte público, en el cual entre varios conceptos debía necesariamente figurar los honorarios del artista. Ante la inexistencia de un contrato y honorarios nos encontramos ante un claro caso de discriminación laboral, abuso profesional y deterioro del tejido artístico.

También se hace obligado recordar que la tarea que llevan a cabo los y las artistas constituye una labor de investigación, en muchas ocasiones inmaterial, que escapa a las leyes de mercado. Afirmar que “es el mercado quien debe aceptar o no a un artista” supone ningunear la labor no sólo de los y las artistas sino de quiénes ejercen la crítica y el comisariado, desplazándoles en su labor profesional en favor de los caprichos de quien puede permitirse el lujo de adquirir obras de arte. Y acudir a la falacia de que el mercado es democrático y libre es insostenible. Es por ello que el apoyo con dinero público a críticos, artistas y comisarios debe existir, puesto que es el medio para proveer a la sociedad un acceso democrático y libre a la cultura, del mismo modo que no dudamos en pagar a los y las empleadas públicas de la cultura en museos y universidades. Considerar que el o la artista es el único agente que no debe ser remunerado por su trabajo en una exposición pagada con dinero público es algo que, a día de hoy, nadie con sentido común y conocimiento del funcionamiento de un proyecto expositivo se atreve a defender.

Estos razonamientos, sumados al hecho de no encontrar a ninguna mujer comisaria en el grupo de entrevistados y a la sorpresa que nos causa la consideración de las y los artistas como incapaces de dirigir un proyecto expositivo, producir conocimiento y experiencias estéticas bien coordinadas o participar de las políticas culturales, nos mueven a mostrar nuestro firme rechazo ante este tipo de planteamientos que, a todas luces, se encuentran en vías de extinción.

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo "Comisarios, los cerebros del arte".

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo «Comisarios, los cerebros del arte».

NOTA: La imagen de cabecera corresponde a la inauguración de la exposición «Dueñas del arte», con su comisario Juan Lagardera y la concejala de cultura del Ayuntamiento de Valencia, Mª Irene Beneyto. AVCA y AVVAC denunciaron en un comunicado la gestión de ese proyecto.

El IVAM, por fin, con las Buenas Prácticas

En las primeras semanas de José Miguel G. Cortés al frente de la dirección del IVAM, las asociaciones de artistas visuales (AVVAC) y críticos de arte (AVCA) de la Comunitat Valenciana mantuvieron una primera reunión, que acabó en desencuentro ante la negativa del nuevo director de hacer público su proyecto de gestión y asumir el Código de Buenas Prácticas para el funcionamiento integral de la institución. Tras un primer comunicado al respecto, en el que artistas y críticos de arte defendían la independencia en la gestión del centro, Cortés hizo público su proyecto para el IVAM a través de la página web del Institut.
Una semana después, el sector del arte contemporáneo del Estado español en pleno, representado por dieciocho asociaciones profesionales, realizaba un pronunciamiento inequívoco solicitando al IVAM que transite en este nueva etapa a través del cauce marcado por las buenas prácticas, a la vez que se reclamaba la despolitización del Consejo Rector y la divulgación del resultado de una auditoría externa de las cuentas de la institución.
Ante una escena profesional que lo demandaba sin fisuras, el director del IVAM ha lanzado una comunicación en la que manifiesta su compromiso con la aplicación de los procedimientos de transparencia que caracterizan el Código de Buenas Prácticas. Las asociaciones profesionales prosiguen ahora sus gestiones a través de la Conselleria de Cultura de la Generalitat Valenciana, persiguiendo la despolitización del Consejo Rector del IVAM.
Este es el escrito divulgado desde el gabinete de prensa del IVAM:
El director del Institut Valencià d’Art Modern (IVAM), José Miguel G. Cortés, ha suscrito el Documento de Buenas Prácticas en Museos y Centros de Arte Contemporáneos. Este Documento fue acordado el 31 de enero de 2007 por el Ministerio de Cultura y todos los sectores de profesionales del arte contemporáneo, entre los que se encuentran la Asociación de Directores de Museos y Centros de Arte Contemporáneo, el Consorcio y la Unión de Asociaciones de Galerías, el Consejo de Críticos de Artes Visuales, la Unión de Asociaciones de Artistas Visuales y el Instituto de Arte Contemporáneo. El Documento traza un marco de referencia para el sector, aboga por una gestión cultural transparente, democrática y participativa, al tiempo que pretende ser una herramienta para mejorar las relaciones profesionales entre todos los agentes que intervienen en el mundo del arte contemporáneo.  El texto abarca importantes aspectos que van desde el papel social de los museos y centros de arte, las estructuras de gestión de los mismos y el mantenimiento de una relación con los artistas y comisarios colaboradores basada en las buenas prácticas profesionales, esto es, honorarios por el trabajo o los servicios prestados, respeto a los derechos de autor y formalización de los acuerdos mediante los contratos por escrito. Otro punto destacado del Código de Buenas Prácticas es el método de elección de los directores de museos mediante un concurso público y de carácter internacional con el fin de garantizar el desarrollo de su programa expositivo, tal y como ya se viene realizando en importantes instituciones museísticas, entre ellas, el IVAM. 

Nekane Aramburu nueva directora de Es Baluard

La Fundació Es Baluard ha anunciado hoy la resolución del concurso público de contratación para la plaza de director de Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma. Este proceso extenso y meditado fue convocado por la Comisión Ejecutiva de la Fundació Es Baluard el 9 de mayo de 2012, con el fin de proveer la plaza de director/directora con la misión de gestionar, programar y administrar dicho museo, además de impulsar las actividades culturales y educativas y de representar al museo.

El concurso público ha seguido las recomendaciones del Código de Buenas Prácticas en Museos y Centros de arte, con objeto de instaurar la transparencia y modelos de gestión pública que permitan una selección de personal cualificado. Así pues, la Fundació Es Baluard con esta convocatoria ejerce las buenas prácticas en el sentido de integrar una gestión cultural transparente, democrática y participativa anunciadas siempre públicamente y contando para ello con un jurado de expertos independientes de reconocida valía y con experiencia como directores de museos. Para esta convocatoria se recibieron 19 candidaturas. Las decisiones fueron valoradas por la comisión formada por ocho miembros, cuatro designados por los patronos de la Fundació y cuatro expertos: Daniel Castillejo, Rafael Doctor Roncero, Rosina Gómez-Baeza y Javier González de Durana siguiendo -tal y como se contemplaba en las bases- las normas y fases de selección cuyos datos ha ido reflejando la página web del museo.

Tras la decisión de los nombres propuestos como candidatos finalistas, evaluados y aprobados por el jurado, se ha optado por el nombramiento de Nekane Aramburu como directora de Es Baluard basándose en su currículum y capacidad para asumir la dirección artística y técnica de un museo, por su experiencia como gestora cultural a nivel nacional e internacional, por su labor como comisaria independiente y por la calidad e innovación del proyecto presentado para desarrollar en Es Baluard.

La nueva directora Nekane Aramburu entra en sustitución de Cristina Ros y se incorpora de forma inmediata al frente de este museo, con un contrato de cuatro años, prorrogable durante dos años más, y un salario de 55.000 euros brutos.

Siguiendo la línea de transparencia en la gestión, la directora se comprometió a publicar el proyecto enviado a concurso, el cual se centra en dos líneas básicas: la internacionalización y la innovación, a través de una política de trabajo en red desde el contexto local. Teniendo como punto de partida la colección del museo a modo de núcleo central, se primará la educación y la formación. Su objetivo principal es desarrollar la imagen y gestión de Es Baluard como nodo y radar, una metáfora que refleja esta idea de dar lugar a una estrategia territorial y de comunidad que permita al centro desarrollarse desde la horizontalidad en proximidad con la sociedad y los agentes culturales y en la línea de expansión del museo como catalizador y emisor de redes en el sistema del arte nacional e internacional pero también en coordinación con los equipamientos regionales y de proximidad.