Nace Animat para impulsar la animación

Nace la asociación ANIMAT
Por la reactivación del sector audiovisual valenciano
Marzo de 2016

ANIMAT es una nueva asociación que nace con el ánimo de impulsar el sector de la animación en Valencia. Representa a los estudios más importantes de la comunidad, conscientes del talento y del potencial de la animación valenciana. La industria de la animación es el sector del audiovisual español que más exporta. El 70% de la facturación de los estudios proviene del exterior.

Tradicionalmente el sector de la animación ha sido ignorado por TVV, quizá ésta sea una de las razones por las que la desaparición del ente público no ha tenido un impacto negativo sobre el sector de la animación que paradójicamente ha crecido en términos de producción y reconocimiento internacional. Mientras se destruía la mayoría del empleo del sector audiovisual valenciano a lo largo de los últimos 5 años, la animación valenciana creaba más de 800 puestos de trabajo. Las únicas producciones valencianas que están actualmente en emisión son las de animación, tanto en España como en el resto del mundo, donde se han exportado a más de 100 países.

Clay Kids, de Javier Tostado.

Clay Kids, de Javier Tostado.

A continuación relacionamos algunos hitos recientes de la animación valenciana: 5 Goyas, 1 premio en el Festival de Annecy, 1 Silver Telly Award en USA, Premio al Mejor Proyecto de Inversión otorgado por la Asociación Española de Business Angels, 1 Promax Norteamérica (Oro y Plata), 1 AWWWARDS en Nueva York, 1 Premio de publicidad El Chupete,1 CyberLion de Oro en el Festival Internacional de Cannes Lions, 1 Animamundi – on the road, 1 BAFF (British Animation Film Festival), 1 Jerry Goldsmith, 11 galardones en festivales internacionales para el largometraje “Poseso”, Liderazgo de audiencia en la cadena británica Kix durante 2 meses, obtenido por la serie Clay Kids, también obtiene las mejores audiencias de su franja horaria en Clan, Coproducción norteamericana para el largometraje Animal Crackers.

La creación, producción, distribución, emisión y promoción de los contenidos de animación y sus derivados debería configurarse como una parte importante del cambio de modelo productivo de la Comunidad Valenciana, con el objetivo de fomentar la innovación tecnológica, potenciar el crecimiento económico, generar nuevos empleos, atraer talento y suscitar nuevas oportunidades en otras industrias creativas, culturales y tecnológicas.

Arrugas, de Paco Roca.

Arrugas, de Paco Roca.

Según el reciente informe Focus on Animation, encargado por la Comisión Europea, “… los éxitos de la industria de la animación son una prueba concreta de la capacidad de las industrias creativas para contribuir a la diversidad cultural y a la generación de  empleo, mediante el aprovechamiento de todo el potencial de las tecnologías digitales. La animación se ha convertido en la rama del sector audiovisual con mayor potencial en términos de audiencia y contribuye en gran medida a la diversidad cultural en Europa y a la circulación y promoción de la cultura europea en todo el mundo.”

Se trata de un éxito de los profesionales europeos de la animación, que no hubiese sido posible sin un apoyo institucional decidido a través de la aplicación de una serie de medidas: cuotas de pantalla establecidas en los países miembros tanto para producciones locales como para producciones de otros países europeos; incentivos fiscales a la inversión en producción audiovisual; ayudas del programa Europa Creativa que fomentan la coproducción entre productores independientes de diferentes estados, así como la Participación de cadenas TV europeas en la coproducción de las obras.

En ANIMAT pensamos que la reactivación del sector audiovisual valenciano debe entenderse en un contexto europeo y contar con la animación como uno de sus principales activos.

En Europa se ha extendido el modelo de la coproducción para la creación de obras audiovisuales, capaz de sumar talentos y capacidades de productores independientes de diferentes países, a los que suelen sumarse como co-productores las cadenas de TV pues les permite reducir costes, seleccionar proyectos interesantes, contar con equipos especializados y delegar la comercialización en los productores independientes o en distribuidores. El productor por su parte se beneficia de la promoción que realiza la cadena de TV, cubre una parte de la financiación y consigue acceder a subvenciones europeas.

Señor Trapo, de Francisco Gisbert.

Señor Trapo, de Francisco Gisbert.

El apoyo de la nueva cadena autonómica supondría un nuevo impulso para la puesta en marcha de proyectos valencianos de animación. Pensamos que debería estudiarse la posibilidad de crear un canal 100% infantil en la nueva televisión valenciana, quizá la medida más efectiva para el fomento del valenciano.

Las cadenas temáticas infantiles gozan de muy buenas audiencias, Clan ha sido durante mucho tiempo líder de las cadenas temáticas, superando en algunas ocasiones a La 2 de TVE, con audiencias muy superiores a Tele Deporte y al canal 24h de TVE. En lo que respecta a la Cadena Super 3 de Cataluña el éxito es similar. La animación valenciana necesita una ventana para conectar con el público de origen.

Si existe la voluntad de cambiar el modelo productivo de la Comunidad Valenciana, reducir el paro y revitalizar el sector audiovisual, pensamos que sería útil que el 100% de los contenidos adquiridos o coproducidos por la nueva TV fueran producciones valencianas. Se trata de una medida que no implica un coste adicional, tan solo hace falta voluntad en la redacción de la nueva Ley.

Una apuesta decidida por la animación también podría mejorar la imagen de España en el panorama europeo, donde la cadena Clan de TVE bate el récord tanto en la emisión de series de animación norteamericanas como en la no emisión de series de animación nacionales.

El Observatorio Audiovisual Europeo en su último informe concluye que el retorno local por cada euro invertido en animación es cuatro veces superior. Pensamos que en los próximos años deberíamos trabajar todos juntos, instituciones, empresas y profesionales, en la creación de una marca Valencia que se asocie con la innovación y la calidad. Y en la que pensamos que la animación valenciana puede aportar su granito de arena.

El vendedor de humos, de Jaime Maestro.

El vendedor de humos, de Jaime Maestro.

Clay Kids, éxito mundial de la animación valenciana

Clay Kids, de Javier Tostado
Se emite en CLAN TV desde el 9 de julio
Todos los días a las 21.00h

Bob Esponja y Dora La Exploradora tienen compañía. Son los chicos de la pandilla de Clay Kids. Sus divertidas aventuras llegan a la televisión para alegrar el verano a toda la familia. Los protagonistas son siete adolescentes que viven en una gran ciudad y comparten aventuras cotidianas, nuevas tecnologías, exámenes, música, amistad y ecología.

Clay Kids es una comedia infantil y juvenil de 52 capítulos, con una duración de 11 minutos cada uno. Es la primera serie de animación protagonizada por un niño discapacitado y ha sido calificada por la prestigiosa Ranker.com como la mejor serie mundial de stop-motion. Su emisión en países como México, Brasil o Reino Unido ha generado un éxito de seguimiento y merchandising sin precedentes en la historia de una serie creada y producida en España. Y más concretamente en Valencia.

Imagen de la serie Clay Kids. Cortesía de sus autores.

Imagen de la serie Clay Kids. Cortesía de sus autores.

La serie está rodada con la técnica tradicional de la animación stop-motion, que consiste en animar muñecos y simular el movimiento foto a foto. Rodada en los estudios valencianos de Clay Animation, donde se han construído 22 sets con los principales decorados, han trabajado más de un centenar de profesionales a lo largo de tres años.

Un proyecto colosal, nacido en Valencia, pero con una ambición internacional. Refrendada por premios como el Silver Telly Award, “el Óscar televisivo” que se entrega en Estados Unidos y que distingue los mejores trabajos mundiales realizados para la pequeña pantalla, un equipo de profesionales donde destacan guionistas como el estadounidense Mark Zaslove (ganador de dos premios Emmy) o Diego San José (“Ocho Apellidos Vascos”) y un doblaje realizado en Los Ángeles.

“El secreto de la serie es que, desde un principio, apostó por crear personajes, historias y situaciones universales, que funcionen en cualquier país del mundo”, afirma su creador Javier Tostado. “Es una serie para todos los públicos, pero tiene toques de humor irreverente, infinidad de chistes visuales y música muy actual que engancha a todo el mundo”.

Imagen de la serie valenciana Clay Kids. Cortesía de sus autores.

Imagen de la serie valenciana Clay Kids. Cortesía de sus autores.

Stop Motion: el MuVIM se anima

Stop Motion, Don’t Stop. Pablo Llorens, Sam, Javier Tostado

Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)

C / Quevedo, 10 – Guillem de Castro, 8. Valencia

Hasta el 26 de mayo

No sabemos lo que tenemos. ¿O no sabíamos? El Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM) ha querido salir al paso de la pregunta con un homenaje a tres de los grandes creadores de la animación valenciana: Pablo Llorens, Sam Ortí y Javier Tostado. A ellos y a sus productoras: Conflictivos Productions, Potens Plastianimation y Clay Animation. Y lo hace llenando el museo con cerca de un millar de las figuras de plastilina que han convertido sus películas de animación en ilustres obras, algunas de ellas premiadas con Goyas, nominaciones al Oscar o siendo producciones de referencia en Estados Unidos.

Pablo Llorens, Sam y Javier Tostado difunden el nombre de Valencia por el mundo a lomos de su creatividad. Y, como suele suceder en estos casos, su creatividad es mucho mejor pagada fuera que en casa. Bien está el homenaje. Ahora sólo falta que alguien se anime, por seguir el hilo conductor de la muestra, a dos cosas: una la dejó caer el propio Llorens (“es necesario que haya un museo permanente, porque estas cosas ocupan mucho sitio en casa”), y la otra se deriva de su talento, merecedor de una industria nacional a la altura de las circunstancias.

Stop motion. Imagen cortesía del MuVIM

El MuVIM ya se ha animado poniendo la primera piedra: Stop Motion, Don’t Stop, la primera exposición que se realiza en España con un volumen tan amplio de figuras de plastilina, escenas y decorados de las grandes películas de animación realizadas por Llorens, Sam y Tostado. Como recordaron ellos mismos, tan profusa como detallada creatividad sigue en cierto modo el rastro de los grandes artesanos mediterráneos. Y, dentro del mundo del cine, siguiendo la huella dejada por Viaje a la luna (1902) de Georges Méliès, el King-Kong (1933) animado por Willis O’Brien y por el que fuera su alumno Ray Harrihausen, con Jasón y los Argonautas (1963).

Y volvemos al principio. ¿Y qué hay de la huella dejada por Segundo de Chomón? El aragonés estuvo, en cuestión de animación, a la altura de Méliès y del humorista gráfico norteamericano James Stuart Blackton, realizador de La casa encantada (1907). El Eclipse de sol (1905) de Chomón, anterior a su famoso El hotel eléctrico (1908), figura entre las películas pioneras del género. Y, sin embargo, no ha sido hasta tiempos recientes que su nombre ha ido ganando enteros.

Stop Motion, Don't Stop. Imagen cortesía del MuVIM.

Stop Motion, Don’t Stop. Imagen cortesía del MuVIM.

Stop Motion, Don´t Stop, comisariada por MacDiego, recoge lo mejor de ese espíritu abnegado, detallista, concienzudo, paciente y enormemente imaginativo, ahora en manos de esta hornada de creadores valencianos que ya han triunfado con producciones como Caracol, col, col y El enigma del chico croqueta (Llorens), The Werepig y Vicenta (Sam) o la serie Clay Kids (Tostado). El MuVIM se llena hasta el 26 de mayo con figuras y grandes decorados, pero también con objetos de tamaño minúsculo, para que nos hagamos una idea de lo que cuesta hacer una película de animación. MacDiego lo subrayó: “Cinco segundos de película suponen toda una jornada de trabajo”. Trabajo que puede seguirse mediante el set de rodaje instalado por la productora Clay Animation. Los visitantes pueden ver en directo cómo se anima, fotograma a fotograma, una película con figuras de plastilina. Animación que recorre el MuVIM, como un oasis en tiempos de desánimo por la crisis. A ver si aprendemos.

Salva Torres