El arte como teatro en el IVAM

Respiración artificial. Performance. Eco oscuro
Dora García y Peio Aguirre
IVAM
C/ Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 19 de junio de 2016

Enfrentarse a los fantasmas personales mediante la ficción. Esa parece ser la premisa de la exposición Respiración artificial. Performance. Eco oscuro, que Dora García y Peio Aguirre presentan en el IVAM. Así lo dejó entrever José Miguel Cortés, director del instituto valenciano, cuando habló de la muestra refiriéndose a la novela Otra vuelta de tuerca, de Henry James. En ella, una institutriz deberá vérsela con ciertos fantasmas para afrontar aquello que la conmueve. Y lo que conmueve a Dora García es “la idea del doble”, muy presente en el proyecto mediante el grafismo de las portadas que unifican el conjunto expositivo y en las que se ve un rostro desdoblado en intersección.

Dos performances y la novela Eco oscuro escrita por Francisco Baena, director del Centro José Guerrero de Granada, sirven a Dora García y Peio Aguirre para mostrar esos fantasmas interiores que cobran forma problematizando la idea de realidad y del sujeto que la ocupa mediante su acción. También plantea, como señaló Cortés, “interrogantes sobre las prácticas artísticas”, entre ellos, “qué es una obra de arte o cuál es la función de los museos”. ¿Y bien? Dora García, a la que no le gustan las respuestas cerradas, se animó a decir que arte era “lo que hacen los artistas, porque son ellos los que lo determinan”.

Dora García y Peio Aguirre en la presentación en el IVAM.

Dora García y Peio Aguirre en la presentación en el IVAM.

El arte que se muestra en la Galería 6 del IVAM, a modo de pabellón nº 6 de Chejov donde múltiples voces resuenan, tiene que ver con la propia interrogación del arte y del sujeto que lo produce. También, y mucho, con el público, al que la exposición invita a participar como espectador igualmente concernido por esa interrogación. “Es una manera de trabajar”, indicó la artista, cuyo trabajo es a su vez “una forma de investigación”. Y lo que investiga, poniendo en escena una serie de textos teatralizados a cargo de alumnos de la Facultad de Bellas Artes y de la Escuela Off de Valencia, es la “identidad confusa” y la “noción de representación”.

En Respiración artificial, cuyo título remite a un libro de Ricardo Piglia, dos personas reconstruyen Valencia a partir de una serie de descripciones grabadas en torno a diferentes puntos de la ciudad. Según indican sus comisarios, “las condiciones eran simples, no debían hacer juicios de valor, utilizar formas verbales impersonales y describir sin parar”. Con todo ello se crea un mapa mental sin necesidad de explicitar los lugares descritos. “Este sistema crea una especie de letanía que evita ‘escoger’ lo que merece ser descrito y lo que no”, precisan García y Aguirre. Alumnos de Bellas Artes lo teatralizan mediante una performance en bucle. “No hay conclusión”, remarcó Dora García.

Eco oscuro, en la exposición del IVAM.

Eco oscuro, en la exposición del IVAM.

Esa idea de performance inacabada recorre el conjunto. De hecho, la propia Performance, que da nombre a otra de las piezas escrita por Peio Aguirre, surge de una conversación extendida durante años entre ambos comisarios en torno al concepto mismo de performance. Cinco alumnos de la Escuela Off reactivan coralmente esas charlas, en las que han ido incorporándose figuras como Nicolas Roeg, Donald Cammell, James Franco, Marlon Brando o el recientemente fallecido David Bowie.

Eco oscuro, de Francisco Baena, se suma a ese arte teatralizado en bucle, al incorporarse el texto de la novela con sus páginas intervenidas. También aquí, según indican los comisarios, las relaciones de los personajes trazan una historia a la manera de David Lynch de “sustitución vital, pérdida e impostura”. El término serendipia o descubrimiento inesperado y el concepto de Némesis griega aparecieron en las explicaciones de Dora García como subrayados de ese trabajo de investigación que va conformando su obra. Una obra inconclusa, siempre a la deriva, en continuo desdoblamiento, que hasta el 19 de junio permanecerá en la Galería 6 del IVAM, esa cuyos ecos chejovianos bien pudiera exclamar: “Si me permite usted hacer una comparación no muy lograda, los libros son las notas y la conversación el canto”.

Vista de la exposición Performance. Respiración artificial. Eco oscuro, de Dora García, en el IVAM.

Vista de la exposición ‘Respiración artificial. Performance. Eco oscuro’, de Dora García y Peio Aguirre, en el IVAM.

Salva Torres

EACC. Performance inaugural de Javier Núñez Gasco

Javier Núñez Gasco. Fuera de acto
Espai d’art contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n. Castellón
Performance inaugural: 30 de enero, 20.00 h.

En los trabajos de Javier Núñez Gasco (Salamanca, 1971), especialmente aquellos en los que se introduce en el territorio de las artes escénicas, la realidad y la ficción se muestran indistinguibles ante el espectador. Su implicación directa, performativa, es una característica que se formula con éxito en sus obras. Sus proyectos guardan una lógica entre sí, como resultado de una dinámica que persigue crear realidades en lo social, alimentándose del contacto con lo extraordinariamente sencillo de cada día. La observación y la reflexión acerca de lo que sucede a su alrededor, a nuestro alrededor, encuentra en sus obras una formalización imaginativa, liberada de juicios de valor.

Fuera de acto es una propuesta de confrontación entre la obra artística y el público, mediante la exposición variable de algunos de los trabajos realizados por Javier Núñez Gasco en el ámbito de las artes escénicas durante los últimos años. Este proyecto, comisariado por José Luis Pérez Pont, se ha concebido específicamente para el Espai d’art contemporani de Castelló como una experiencia vinculada a las artes vivas.

La representación teatral descansa sobre un acuerdo tácito entre público y actores, que gestiona la ilusión del hecho escénico y consiste en aceptar que lo que ocurre en el escenario es una forma de verdad consentida durante el tiempo de la representación. En lo cotidiano la realidad también se construye mediante pactos y representación de roles. Mediante convenios no escritos con los otros establecemos acuerdos temporales para la construcción de realidades. De este modo participamos en la creación de un espacio público basado en la representación.

Fuera de acto plantea una ruptura de los acuerdos establecidos dentro de las exposiciones de arte contemporáneo. La exposición se convierte en obra en sí misma y la obra que se presenta siempre está en constante cambio. No interesa que el objeto expuesto sea un fin sino un catalizador de la acción. En este caso, el espectador es el protagonista, se convierte en actor y mira la obra desde dentro y desde fuera, a la vez que el artista se erige en actor y torna espectador al mismo tiempo.

Una parte importante de este proyecto es el workshop: Obra completa/Fuera de acto, impartido por el reconocido director y dramaturgo lisboeta André E. Teodósio y el artista Javier Núñez Gasco, con el que se propone una ruptura de acuerdos y la creación de nuevos pactos. Con ese objetivo y con el firme propósito de que las obras cambien y actúen como catalizadores dependiendo del contenido con que se llenen, se plantea un laboratorio de construcción de sentido en el que cada participante pueda aportar ideas e interpretaciones, un taller teórico práctico organizado por el EACC y dirigido a personas con interés especial en las artes plásticas y escénicas.

Se trata de releer los roles que funcionan dentro de las artes escénicas en relación con el display expositivo, los modos de reconocimiento del objeto, su posibilidad de producir acción y la carga performativa generada por el observador. En definitiva, se trabaja sobre la posibilidad de inversión de sentido en el objeto artístico, la capacidad de dotarlo de intención y actuación, y cómo ello afecta a la mirada condicionada del espectador.

El taller se celebra del 26 al 30 de enero en el mismo espacio expositivo que albergará la muestra posterior Fuera de acto, y se invitará a los participantes a colaborar en la construcción de lo que pretende ser una exposición diferente. Las aportaciones inmediatas generadas durante el diálogo entre los participantes, el artista plástico y el experto en dramaturgia servirán para configurar las acciones que se realizarán en la performance inaugural del 30 de enero de 2015, convertida en una exposición que durará tan solo unas horas.

En esa fecha la sala permanecerá vacía, siendo a través del relato que los asistentes tendrán acceso a las obras ausentes, en un ejercicio de transmisión oral de conocimiento. La pieza Mil palabras: acción, objeto, contadores es el resultado del workshop, como una fórmula de mediación en la experiencia personal entre el individuo y la obra de arte. Diez personas, los “contadores”, describen las obras mientras realizan una secuencia de movimientos marcados por el espacio expositivo entre los objetos ausentes. Esta “coreografía” es interrumpida por un músico que interpreta una melodía haciendo uso de un objeto transformado, Arma muerta, resultado de la adaptación del cañón de una escopeta para convertirse en flauta travesera. Con esta melodía los “contadores” acuden de forma ordenada a un punto de la sala, un tramo de pared en el que se han perforado una serie de orificios formando una frase. Algunos de esos orificios están preparados para que, soplando a través de ellos, se generen distintas notas de la escala musical. Una vez situados frente a esta pared y habiendo finalizado la melodía de la “flauta”, los “contadores” adoptan una postura acordada y soplan por los orificios de este Instrumento en un “cluster” sonoro. Al mismo tiempo que se activa el acorde, se desvela el mensaje oculto en su vestimenta.

Javier Núñez Gasco. Ejecución: acto y resultado, 2015. Imagen cortesía del artista.

Javier Núñez Gasco. Ejecución: acto y resultado, 2015. Imagen cortesía del artista.

La segunda performance, Ejecución: acto y resultado, comienza inmediatamente después. Para esta acción se cuenta con la colaboración de agentes de la policía científica, expertos en balística, que descargarán cientos de disparos con un arma del calibre 22 sobre tres resmas de papel de imprenta colocadas en el suelo de la sala con el fin de escribir una frase atribuida, aunque nunca escrita, por el dramaturgo Antón Chéjov.

El proyecto de Javier Núñez Gasco pretende retomar el hecho escénico y llevarlo fuera de los límites del escenario, romper el acuerdo y crear nuevos pactos. Metafóricamente, el proyecto consistirá en disparar esa pistola de la que hablaba Chéjov, más allá del espacio convenido, en ese territorio de nadie, en el campo de lo cotidiano, en el que los acuerdos de construcción y representación de realidad están en constante cambio y movimiento. Dicho de otra manera, Fuera de acto pretende trasladar hechos teatrales a la realidad misma.

Una semana después, el 6 de febrero de 2015, tendrá lugar la inauguración de la exposición con una revisión de los trabajos de Javier Núñez Gasco relacionados con las artes escénicas, ahora ya presentes en la sala, que convivirán en el EACC con la presencia de las piezas resultantes de las performances realizadas y su registro en vídeo.

El título Fuera de acto pretende romper la estructura formal de la exposición otorgando todo el protagonismo al público, que es el que dota de contenido y transforma los acontecimientos. Es aquí donde radica su verdadero propósito.

Javier Núñez Gasco. Prótesis para una bailarina. Cortesía del artista.

Javier Núñez Gasco. Prótesis para una bailarina. Cortesía del artista.

Javier Núñez Gasco (Salamanca, 1971)
Vive y trabaja entre Madrid y Lisboa. Su obra se caracteriza por haber logrado desarrollar una mirada propia para acercarse a la realidad, así como las múltiples formas con las que afronta los recorridos que separa en ocasiones al arte del sentido común. Para su proyecto Miserias Ilimitadas, Lda. (2002-2007) diseñó una fórmula empresarial legalmente constituida -con sede en Portugal-, creada con el fin de promover la solidaridad social y anticipando la llegada de una miseria ilimitada a las sociedades de la opulencia, para desesperación de una parte creciente de la ciudadanía. Aunque quizás sea Microchip (2002) el más perverso de sus proyectos y en el que más claramente se evidencia la facilidad con la que pueden crearse y difundirse falsedades a través de los medios de comunicación de masas. Su implicación directa, performativa, es una característica que se repite con éxito en buena parte de sus trabajos. Sus proyectos guardan una lógica entre sí, como resultado de una dinámica que persigue crear realidades en lo social, pues se alimentan del contacto con lo diario.

La implicación que requieren por parte del comprador, del coleccionista, algunas de sus piezas –iniciadas en 2005-, es una característica común en Tu Creador no te olvida y Resting pieces (R.I.P.). La primera de éstas rinde homenaje a las ideas que, por diversas razones, no ha podido llevar a cabo, y sirve como base para el proyecto Resting pieces (R.I.P.). Este último es un work in progress a partir de lápidas funerarias o conmemorativas talladas en piedra, que contienen algunas de esas ideas no realizadas. Concebido para el circuito comercial artístico, la obra se completa y cobra sentido con el acto de la compra. Las propuestas valiosas e imaginativas de Núñez Gasco son numerosas, como las que resultan de su colaboración en el ámbito teatral. Con la compañía Teatro Praga han surgido proyectos como Público incondicional (2009), Sueño (2010) o Miedo escénico (2012) que son el eje del proyecto Fuera de acto (2015) en el Espai d’Art Contemporani de Castelló. Trabajos en los que la acción del artista se convierte en un modo de relación parasitaria a través de la que indaga la ilusión del hecho escénico, consistente en aceptar que todo lo que ocurre en el escenario es una forma de verdad consentida durante el tiempo que dura la representación, a la vez que el público supone que esta verdad está contenida en una ficción.

Ha participado en numerosas exposiciones y ferias nacionales e internacionales, su obra forma parte de colecciones como la de Fundación Botín, Purificación García o Centro Ordóñez-Falcón de Fotografía, entre otras.

‘Madre’, parir por decreto

Madre, de la compañía Savoir Faire, escrita y  dirigida por Mar Casany
Teatro Círculo
C / Guillem de Anglesola, 9. Valencia
Hasta el 25 de mayo

Imaginemos un futuro más o menos próximo en el que cualquier mujer al cumplir los 30 años se ve obligada por decreto de Estado a quedarse embarazada, parir y ser madre. Ese es el forzado destino que le espera a uno de los personajes de la ácida comedia futurista ‘Madre’, que se representa en el Teatro Círculo hasta el 25 de mayo. Una ingeniosa caricatura de un posible futuro marcado por el neoliberalismo radical y los dictados de un Estado sobreprotector, donde la vida por decreto es una locura y no vivirla se castiga  con pena de muerte.

A mitad camino entre el neorrealismo italiano, Blade Runner, 1984 y la gestualidad de la animación manga de Oliver y Benji, la joven compañía valenciana Savoir Faire estrena esta propuesta que analiza desde un humor ágil y descarnado las perspectivas de vida de toda una generación, la que intenta contentarse pensando que los 30 son los nuevos 20 y que, en algún momento, la crisis pasará.

Mar Casany escribe y dirige esta comedia situada en una ciudad de un futuro no muy lejano, donde reina el neoliberalismo radical y el Estado, Madre, organiza la vida de sus ciudadanos imponiendo a cada uno de ellos una misión vital que ha de cumplir por decreto.

Tres personajes, absolutamente dispares, comparten un mísero apartamento cuya casera pasa una vez al mes, a la semana y casi al día a cobrar el alquiler, amparada en las leyes del libre mercado. Con una dieta a base exclusivamente de pollo de cuatro patas (dictada por Madre para acabar con los excedentes de producción transgénica), unas perspectivas laborales con jornadas de 21 horas y una asfixiante opresión que instala el miedo en las calles, un reducto se prepara para la contra-revolución.

La intranquilidad diaria del pequeño piso en el que se centra la acción se altera cuando una de las inquilinas, convencida contra-revolucionaria, recibe una carta del Estado anunciándole cuál es su misión vital: cumplidos los 30 años, Madre ha decidido que, oficialmente, le ha llegado el momento de dedicar su vida a procrear y ser mamá. Entre la miseria y la polución radioactiva, ¿encontrará a un hombre dispuesto y capaz de fecundarla?, ¿podrá el Estado imponerle un súbito instinto maternal?

Interpretada por Laura Bellés, Isaac Gimeno y Begoña Salido, ‘Madre’ es la quinta propuesta de Savoir Faire, compañía que se formó en el teatro universitario y que consiguió tres premios de interpretación y uno al mejor espectáculo por ‘El brindis de B’ en el Festival de Teatro de la Sala Palmireno (UV).

Durante 10 años, sus integrantes siguieron trayectorias separadas. Casany formó una nueva compañía en Madrid y Bellés se integró en Lagartera Teatre y Corral de la Olivera. Gimeno formó parte del elenco de montajes como ‘Construyendo a Verónica’ (finalista en los premios Max) y Salido se centró en la medicina oriental. Ahora, el equipo se ha reunido para poner sobre las tablas ‘Madre’, un montaje al que ha seguido el reciente estreno en Valencia de la pieza de microteatro ‘Dos hermanas’, texto del autor madrileño J.I Tofé que revisita desde el humor la obra de Chéjov ‘Las tres hermanas’.

Tras su muestra como avance en el Sporting Club de Ruzafa, Savoir Faire estrena ‘Madre’ en el Teatro Círculo de Valencia, una propuesta original, llena de ingenio y con una dramaturgia que roza la caricatura para recrear un futuro sospechosamente parecido a nuestro presente, pero pasado de revoluciones.

Escena de 'Madre', de la compañía Savoir Faire. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Escena de ‘Madre’, de la compañía Savoir Faire. Imagen cortesía de Teatro Círculo.

Bel Carrasco