Ver visiones: el pensamiento inerte

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Pilar Beltrán (Galería Cànem) / Javier Palacios (Galería Espai Tactel)
CIS: Las infraestructuras / Los problemas de índole económica

Vista de sala con obra de Pilar Beltrán en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Vista de sala con obra de Pilar Beltrán en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Infraestructura y economía devienen entes incapaces de transformar una sociedad cuando sus fallos impiden a ésta expresarse culturalmente como una totalidad. De hecho, cuando interrogamos a po­líticos, cómo les gustaría que fuera la cultura recibimos unas respuestas totalmente contrarias a las expresiones artísticas y culturales de hoy día. En este sentido, basta con observar la vacuidad del arte oficial. Con lo cual encontramos un fenómeno general muy importante en los movimientos artísticos que se contraponen a cualquier poder en nuestra contemporaneidad: Una constante oposición al lige­ro pensamiento oficial que resulta invariablemente vacío y hueco. Por tanto, encontramos una significativa preocupación de la sociedad por las infraestructuras y los problemas de índole económica, hecho que lleva a reflexionar y cuestionar a través de diferentes expresiones artísticas temas tales como: la emigración, el capitalismo, el desempleo, el debilitamiento de las infraestructuras que imposibilita la mejora en educación, cultura o sanidad. De modo que hallamos con frecuencia una reveladora reflexión crítica a través de la cultura que se contrapone a los planteamientos políticos u oficiales.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

En la obra de Pilar Beltrán, surge implícita esta preocupación que se hace patente principalmente en su serie “Other Journeys”. A través del estudio de los fenómenos migratorios, analiza como los medios de comunicación producen un gran impacto social con noticias que van cayendo en el olvido, diluyéndose con la aparición de nuevas tragedias. Descubrimos por tanto, una manipulación mediática tras la que se esconden los poderes políticos y económicos preocupados porque nuevos “ruidos” terminen con cualquier responsabilidad inherente a ellos. ‘Tampa/Dover’, ‘El Rincón del Rumor del Recuerdo’, ‘La noche’ (2006), o ‘Un segundo de luz. Señales e interferencias’ (I) y (II) son trabajos que reaccionan contra los inadecuados modos de expresión de estos poderes. Mediante fragmentos periodísticos, fotografías o videoproyecciones la artista cuestiona las pérdidas humanas o naufragios de la inmigración. El eterno dilema de las dos orillas que encontramos de rabiosa actualidad, y que nos podría remitir a la actual tragedia de Ceuta, donde una decena de inmigrantes fallecieron al recibir disparos de la guardia Civil cuando trataban de cruzar a nado la frontera. Apenas unos meses sin que el Ministerio del Interior haya asumido responsabilidades, parece un hecho ya olvidado.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

En este sentido, la artista, ya se había planteado con la serie fotográfica ‘Madres e hijos, Tiempo de espera, tiempo de partida’ (1998-2006), y con el presente work in progress ‘La Remor del Record’ (2005) una suerte de reflexión sobre los ciclos migratorios actuales y sus repercusiones sociopolíticas. La instalación nos habla del tiempo del viaje a través de un recorrido de cercanías (Castellón-Valencia) interrogán­donos sobre: El paso del tiempo, el paisaje, el regreso al hogar, el sentimiento de pertenencia a una comunidad, el camino recorrido como proceso de pensamiento. Cuestiones idénticas tanto en nuestra sociedad, como en las consideradas del tercer mundo, pero desvirtuadas por los medios políticos, eco­nómicos y de comunicación a través de léxicos que favorecen cada vez más al capitalismo.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Javier Palacios desde una depurada y sintética técnica pictórica desvirtúa y despoja a través de una serie de bolsas de basura, el valor de la obra de arte como objeto mercantil, devolviéndole su inmediatez poé­tica. “Entes” que se transforman en la otredad, en la problemática del sujeto como alternativa. El pro­blema generado por los medios de producción de consumo masivo han situado a los objetos, y en este caso un elemento como sería una bolsa, donde desechamos lo que ya no nos sirve, en un primer plano.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

En cualquier caso, no trataría tanto del objeto en sí mismo sino como la sintaxis y elaboración que a tra­vés del cromatismo y el proceso pictórico nos remite a un mundo menos real de lo que nos hace creer la omnipotente realidad del consumo y el beneficio económico. Y, por encima de todo, el hecho de que la economía ha desarrollado nuevas infraestructuras que favorecen y enaltecen objetos tan contaminantes y absurdos como una bolsa, como símbolo de los poderes económicos capitalistas que han sumido en una profunda crisis la sociedad. Palacios, la enaltece y transforma irónicamente mediante una abstrac­ción objetual que escapa a su valor inicial.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Las bolsas adquieren vida propia a través de una luz incandescente que surge de su interior. Parecerían dotadas de pasión o al menos vida propia, dejando a un lado el mundo inerte para el que fueron con­cebidas, y vengarse quizás de un sujeto que se sentía convencido de dominarla. Así pues, la bolsa de basura designa el mundo real, el mundo del consumo y sus desechos, pero también su propia ausencia, volatilidad y en especial, la del sujeto.

Bolsas, desechos, sufrimiento humano, o inmigración. Planteamientos que nos remiten a una verdad alarmante: una crisis económica, pero sobre todo a una crisis que no permite pensar con libertad, una dictadura económica y política escondida tras el consumo capitalista y la manipulación de los medios. La cultura se ocupa de descubrírnoslo, de ahí, casi nada.

Rosa Ulpiano

Ver visiones: la educación

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Carmen Calvo (Galería Benlliure) / Art al Quadrat (Coll Blanc Espai d’Art)
CIS: La educación

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Carmen Calvo y Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas, Galería Benlliure y Coll Blanc Espai d’Art.

Entre las preocupaciones que se citan recurrentemente en los sondeos sociológicos llevados a cabo por el CIS está la educación, cuestión que también forma parte de la base de los planteamientos de la obra de Carmen Calvo (Valencia, 1950) y de Art al Quadrat (Gema y Mónica del Rey Jordá, Valencia, 1982).

Sendas entienden la educación como una parte fundamental en la transmisión de la cultura, no obvian que asimismo es la encargada de enseñar cuál es el orden establecido, cuáles son los pará­metros de dominación o cuáles son las estructuras llamadas objetivas, así como muestran que el radio de acción en el que se imparte la educación no sólo se ciñe a la escuela, sino se extiende a la familia y a la religión.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto..., 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. De pies breves, respirando corto…, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 142 x 193 x 12 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

En De pies breves, respirando corto, 2008, y Sí, los demás no existen, 2008, Carmen Calvo parte de la combinación de objetos descontextualizados para generar una nueva lectura, que pese a lo poética que resulta, muestra con ironía ciertos aspectos de nuestra cultura.

La artista suele trabajar con elementos encontrados, o adquiridos en rastros, su obra en general es todo un gesto fetichista de recuperación de objetos, una atenta selección y una posterior reubicación de los mismos. Aquí, sea el tapiz, las flores, o la estola sacerdotal dejan de ser elementos funcionales o cotidianos y pasan a ser símbolos que representan la cultura occidental. Son símbolos cuya combina­ción da lugar a nueva lectura en la que se subrayan problemas sociales cuyo origen se encuentra en la base de nuestra educación, en las ideas que conforman un modo de entender el mundo.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo. Si, los demás no existen, 2008. Técnica mixta, collage, tapiz. 138 x 203 x 15 cm. Imagen cortesía de la artista y Galería Benlliure.

Carmen Calvo, respondiendo a la pregunta elaborada por el CIS, explica que el principal problema que existe en España es una falta de profesionalidad basada en la deficiente formación cultural de diversos sectores, entre ellos el oficial. Cualquier sector, sea el de las artes plásticas, del cine, la literatura… debería estar al margen del ámbito político, en cuanto a su dirección, reservándose ésta únicamente para profesionales de la materia.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Art al Quadrat. A 2.143 km. de distància, 2012.Técnica mixta. Nueve vitrinas con marcos digitales, objetos y sobres. Dimensiones variables. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Art al Quadrat apuntan que este tipo de encuestas acumulan una serie de respuestas ya clasifica­das que representan el problema principal que identifican: separar cada una de las preocupaciones. Así, desvincular el desempleo de la corrupción y ambas a su vez de la economía, hace pensar que funcionen de un modo independiente entre ellas, separando la política de la vida. Sin embargo, explican, la política afecta a todos los aspectos de la vida cotidiana, y es precisamente por ello que manifiestan en su obra artística la preocupación de no desvincularlos. Apuestan por llevar a cabo un proyecto de vida en el que se incluyan en una misma respuesta las preocupaciones contenidas en las encuestas del CIS.

Hay que destacar que la obra de Art al Quadrat está fuertemente marcada por el hecho natural que Gema y Mónica son hermanas gemelas, hermanas que no sólo comparten su carga genética, sino que se aúnan en un proyecto de vida inseparable de su obra.

2143 km. Viaje de ida y vuelta, 2012, es un relato en formato videocarta de la primera separación física entre las dos gemelas; una conversación intercambiada durante los cuatro meses de estancia de Mònica en Viena y de Gema en su lugar de origen, Sagunto.

Vista de sala con obras de  Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d'Art.

Vista de sala con obras de Art al Quadrat en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de las artistas y Coll Blanc Espai d’Art.

Usando un lenguaje sencillo y una narración lineal, muestran a través de la ausencia y la añoranza la estrecha vinculación que hay entre ellas, así como la que ambas sienten con el territorio en el que han crecido, incluyendo con cierta nostalgia imágenes del entorno en el cual se han educado. Se detienen en pequeños detalles, sin importancia aparente, como son los cambios que suceden en el barrio, las obras que se inician en el momento en el que Mónica parte, imágenes del merca­do, de la comida, de las fiestas del pueblo, de la familia y de los quehaceres de Gema en Sagunto. Breves relatos que encuentran respuesta tras quince días, después de recorrer los 2143 km que dista Sagunto de Viena hasta que el envío llega de nuevo al buzón. Ahora la videocarta de Mónica está basada en elementos similares pero propios de la cultura austriaca: de nuevo el mercado, la comida, su nueva familia, su nuevo barrio y sus progresos en la investigación por la cual sucede esta separación. Es todo un intercambio de cotidianidad relatado en un único trabajo donde se unen las experiencias personales con el modo de entender inseparablemente la política de la vida. Un planteamiento que, tal y como ellas exponen, les ha llevado a enfrentarse a cuestiones como si es posible, en la coyuntura económica actual, llevar a cabo éste proyecto de vida con las premisas expuestas; o si es posible plantear una alternativa paralela a la corriente establecida.

Alba Braza

Ver visiones: los problemas de género

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Enrique Zabala (Galería Rosa Santos) / Miaz Brothers (Galería Paz y Comedias)
CIS: Los problemas relacionados con la mujer

Vista de sala con la obra de Miaz Brothers en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cotesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Vista de sala con obras de Miaz Brothers en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cotesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Vista de sala con la obra de Enrique Zabala en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Vista de sala con obras de Enrique Zabala en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Vista de sala con la obra de Miaz Brothers en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cotesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Vista de sala con obras de Miaz Brothers en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cotesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

El siglo XX ha sido el siglo de la liberación de la mujer, de la conquista de sus derechos jurídicos y sociales. Al menos, en Occidente. Pero como la historia es un proceso dialéctico, la consecución de esos logros suele llevar aparejados ciertos efectos negativos que solemos pasar por alto o co­locar en el debe que no corresponde. Es como si el sujeto, liberado de ciertas cadenas, se encon­trara con un inesperado peso a causa de la responsabilidad a la que le obliga su recién adquirida libertad y buscara nuevos refugios; nuevos chivos expiatorios. Como si saliera de un pasado tene­broso para meterse en un presente que, de tan luminoso, le cegara hasta el punto de dificultar el gobierno de tan ansiada vida.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

El diálogo entre la obra de Miaz Brothers, con sus rostros desdibujados, invisibles, tenebrosos, y la de Enrique Zabala, con sus rostros diametralmente opuestos, naturalistas, diríase que quemados por cierto exceso de luz, permite abrir un interesante camino en esa bifurcación de senderos que los artistas velan o revelan. En el fondo, Miaz Brothers y Enrique Zabala son las dos caras de una misma moneda: la del sujeto disociado en la sociedad contemporánea.

Miaz Brothers. Lady F, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Miaz Brothers. Lady F, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

A la famosa pregunta de Stendhal, ¿por qué no son felices los hombres en el mundo moderno?, Pascal Bruckner en La tentación de la inocencia responde: “Porque se han liberado de todo y se dan cuenta de que la libertad es insoportable de vivir”. Y “así como la liberación posee una especie de grandeza épica y poética cuando nos libera de la opresión, la libertad, porque compromete y obliga, nos tiraniza a través de sus exigencias”.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Los hermanos Renato y Roberto Miaz nos hablan de la invisibilidad del rostro, del difícil recono­cimiento de ciertas figuras, de un espectador que ansía verlo todo, pero se ha de conformar con los perfiles borrosos de una realidad a la que le falta pasar el paño que descubriera cierta verdad. Son rostros ocultos bajo una luz brumosa, parecida a la que destilan algunos paisajes románticos, a la que Visconti inmortalizó en su Muerte en Venecia. Rostros vaporosos y difusos cuyo halo es­pectral proviene del reino de los fantasmas. Invisibilidad que bien pudiera referirse a la de la mujer, momentos antes de proclamar su derecho a la visibilidad pública; su derecho a salir del ámbito privado, oculto y silencioso, con el fin de alcanzar la luz de la palabra que demanda ser escuchada.

Miaz Brothers. Old master #31, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Miaz Brothers. Old master #31, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Los rostros de Enrique Zabala vendrían a responder a esa solicitud. Son rostros que miran de frente, que interpelan al espectador, crudos, excesivamente crudos, de piel sometida a los fre­cuentes avatares de la existencia, naturalista, reflejando la corrupción que impone el paso del tiempo. Diríase que la mujer, cansada de aquella invisibilidad pretérita, ofreciera testimonio vivo, tremendamente vivo, de su proclamada libertad en forma de huellas de lo real que muestra de cara al público. Las tinieblas fantasmales de Miaz Brothers se transforman en diáfana y áspera interpelación por parte de Enrique Zabala.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

El diálogo entre ambos artistas supura una crítica que bien pudiera condensarse en los siguientes términos: el movimiento emancipatorio de la mujer, que promueve su salida de aquella invisibili­dad, tiene como correlato la manifestación cruda de las huellas producidas por tamaña lucha. Del fantasma imaginario al encuentro con lo real. De aquella “grandeza épica y poética” de la libera­ción, anunciada tras la bruma romántica de Miaz Brothers, pasamos sin solución de continuidad al lacerado testimonio de las mujeres retratadas en carne viva por Enrique Zabala.

Miaz Brothers. Old master #30, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Miaz Brothers. Old master #30, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

No hay articulación posible entre ambos mundos y experiencias, por cuanto la única verdad en el reino de las tinieblas es su constante desdibujamiento, y en el del descarnado testimonio exis­tencial la verdad inapelable de lo radicalmente constatable. Hay, sin duda, cuestionamiento de la realidad. Miaz Brothers lo hace por la vía de la ambigüedad figurativa, quebrando la mirada complaciente del espectador. Enrique Zabala lo hace metiendo la directa, para confrontar a ese mismo espectador con la cruda existencia. Cuestionamiento, pues, de la realidad, que conlleva su inevitable vaciado. De manera que, ante ello, aflora el escepticismo (brumoso) o la angustia (des­carnada), dejando entrever una cierta victimización causada, paradójicamente, por esa realidad cuestionada.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Enrique Zabala. Serie Never so close. Portraits, 2012-2014. Acrílico y óleo sobre lienzo. 81 x 81 x 3 cm. Imagen cotesía del artista y Galería Rosa Santos.

Pascal Bruckner llama victimización a “esa tendencia del ciudadano mimado del ‘paraíso capita­lista’ a concebirse según el modelo de los pueblos perseguidos”. Modelo que constituye toda una paradoja del individuo contemporáneo “pendiente hasta la exageración de su independencia, pero que al mismo tiempo reclama cuidados y asistencia, que combina la doble figura del disidente y del bebé y habla el doble lenguaje del no conformismo y de la exigencia insaciable”. El fructífero diálogo entre las obras de Miaz Brothers y Enrique Zabala levanta acta de esa disociación. Las figuras invisibles y los rostros descarnados, cada cual en su propio territorio, señalando cierto reguero de víctimas.

Miaz Brothers. Old master #19, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Miaz Brothers. Old master #19, 2014. Acrílico sobre lienzo. 162 x 130 cm. Imagen cortesía de los artistas y Galería Paz y Comedias.

Salva Torres

Ver visiones: la crisis de valores

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Equipo Realidad (Galería Punto) / Lukas Ulmi (Set Espai d’Art)
CIS: La Administración de Justicia / La crisis de valores

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Unos años iniciado el siglo XXI, el llamado de la era de la información, en el que las redes sociales transmiten a cada segundo el devenir de lo que está sucediendo en cualquier lugar del planeta, a una velocidad de vértigo, nos encontramos con unos datos que nos acercan a la realidad y nos revelan las verdaderas preocupaciones de la sociedad contemporánea. A través de los estudios del Centro de Investigaciones Sociológicas -CIS- descubrimos que la principal dificultad actual es el desempleo. Una sociedad que no genera trabajo, no crece, se estanca… Los problemas económi­cos, los grandes casos de corrupción y fraude y el desencanto con nuestros políticos, nos llevan a desconfiar de los valores existentes en la sociedad actual. La sucesión de escándalos políticos, económicos y financieros con cifras escalofriantes hace que vayamos cayendo en el desánimo y la apatía. ¿Es este el mejor ambiente para cultivar los valores humanos? Se está perdiendo el respeto -tanto de los mayores a los jóvenes como de los jóvenes hacia los mayores- y los códigos de convivencia hacen aguas y en cambio, crece el odio, el egoísmo, la violencia, la indiferencia, el individualismo, en definitiva, conductas antisociales y deshumanizadas. ¿Contribuye a esta crisis de valores la televisión o las redes sociales? En el siglo XXI y valiéndonos precisamente de los mass media deberíamos fomentar la pluralidad -formada por un conjunto de singularidades, con unas características e identidades propias-, la tolerancia y el respeto hacia las ideas que no son las nuestras y desde las expresiones artísticas se puede contribuir a impulsar valores como la sensibi­lidad, la creatividad o las emociones.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Equipo Realidad. Brigadas internacionales, 1973. Oleo sobre lienzo. 150 x 150 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Brigadas internacionales, 1973. Oleo sobre lienzo. 150 x 150 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Y llegados a este punto, ¿cómo puede colaborar la administración de Justicia en la recuperación de los valores? Precisamente, jueces y fiscales pueden y deben marcar límites a determinadas políticas antisociales y luchar con la ley en la mano contra la corrupción, la violencia de género, el racismo… acercándose a los problemas de la sociedad.

Equipo Realidad. Vista del Alcazar de Toledo, 1974. Oleo sobre lienzo. 200 x 200 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Vista del Alcazar de Toledo, 1974. Oleo sobre lienzo. 200 x 200 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

En este momento de crisis, de valores y económica, y que tan profundamente afecta a la sociedad, que existan galerías de arte independientes, no sujetas al poder político y sus imposiciones, que apuesten por el arte contemporáneo y que, al mismo tiempo, se conviertan en puntos de encuen­tro culturales en sus ciudades, dando oportunidades a los artistas y contando con la colaboración de los críticos de arte, merecen, sin duda, el reconocimiento social.

Equipo Realidad. Paisaje urbano: vista de la rambla frente a la plaza del teatro de Mayo del 37, 1973. Oleo sobre lienzo. 82 x 101 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Paisaje urbano: vista de la rambla frente a la plaza del teatro de Mayo del 37, 1973. Oleo sobre lienzo. 82 x 101 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Dentro del arte valenciano de la segunda mitad del siglo XX surge, en 1966, el Equipo Realidad formado por Jorge Ballester, recientemente fallecido, y Joan Cardells, dos artistas, hijos de artistas que, casualmente, se encuentran en clase en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos y descubren todas las afinidades que les unen y que nacen de la conciencia cívica de cambio social, cultural y laboral que se fomenta desde los sectores intelectuales, universitarios y obreros en los últimos años del franquismo. El compromiso político y la crítica social junto con un rechazo del informalismo y su sustitución por un realismo trabajado desde la modernidad europea y americana pronto situarán al Equipo Realidad en la vanguardia creativa. De hecho, en su declaración de principios afirman: nosotros pensamos que la obra de arte debe estar comprometida con el sentido del progreso moral del hombre y ayudar al desarrollo del grupo social al cual ese hombre pertenece. Este grupo seguirá activo hasta 1976, ya iniciada la transición democrática.

Equipo Realidad. Iglesia de Santo Domingo Castro de Rio, 1974. Oleo sobre lienzo. 100 x 100 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Iglesia de Santo Domingo Castro de Rio, 1974. Oleo sobre lienzo. 100 x 100 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Las obras que hoy se muestran, forman parte de la serie Hazañas bélicas o Cuadros de Historia, trabajada entre 1973 y 1975 y en la que reflexionan sobre la Guerra Civil. Está realizada a partir de unas pésimas fotografías en blanco y negro, -una fantasmagoría, decía Cardells- que publicaba una enciclopedia popular editada en fascículos y que, reproducidas en tonos grises, actúan sobre los rasgos identificadores tratando la imagen, alterándola, hasta conseguir desenfocarla contribu­yendo así a realzar la lectura irónica de las obras: Lo que nos interesa no es la realidad, sino su imagen.

Equipo Realidad. Paisaje: la sierra de Caballs bombardeada por las tropas de Yagüe y García Valiño en 1937, 1973. Oleo sobre lienzo. 110 x 110 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía de Galería Punto.

Equipo Realidad. Paisaje: la sierra de Caballs bombardeada por las tropas de Yagüe y García Valiño en 1937, 1973. Oleo sobre lienzo. 110 x 110 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de Galería Punto.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

El escultor suizo afincado en Valencia Lukas Ulmi contribuye a esta exposición con la instalación Desafiando el espacio, realizada para este espacio en el que la contemplamos ahora. A través de la ligereza de los más de ocho metros de sus enormes construcciones geométricas que realiza con finas varillas de hierro, crea unos juegos espaciales minimalistas. Los volúmenes se mueven, se encuentran, tropiezan entre sí, traspasan los muros en un equilibrio inestable que contribuye a dar sensación de movimiento y nos llevan más allá de la creatividad artística, a traspasar fronteras, a plantearnos cuál es el límite.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Frente a los trabajos consolidados y reivindicativos de un momento político determinado, pero ya pasado, de Equipo Realidad, se encuentran los contenedores vacíos, silenciosos, fruto de esta sociedad en crisis de Lukas Ulmi pero que al mismo tiempo, esperan el camino hacia valores como solidaridad, confianza, colaboración, profesionalidad, compromiso, credibilidad o respeto. En defi­nitiva, a la espera de un mundo más justo.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho. Imagen cortesía del artista y Set Espai d'Art.

Lukas Ulmi. Desafiando el espacio, 2014. Hierro. 850 x 600 x 350 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Set Espai d’Art.

Pilar Tébar