Cuarteto Arpeggio, el cine en música

De pentagrama a fotograma, del Cuarteto Arpeggio
Salón de Actos del Centro Cultural Bancaja
C / General Tovar, 3. Valencia
Viernes 13 de enero, 2017, a las 20.00h

El Cuarteto Arpeggio ofrecerá en el Centro Cultural Bancaja, el viernes 13 de enero (20.00h), el concierto ‘De pentagrama a fotograma’, dentro del ciclo Concerts a la Fundació. La actuación contará con versiones de temas emblemáticos de la historia del cine y de la música, adaptaciones propias de bandas sonoras y de éxitos del pop y del rock.

El Cuarteto Arpeggio es una agrupación de dos violines, viola y violonchelo formada por cuatro jóvenes músicos: Cecilia Aivar, Iria Rodríguez, Adrián Arechavala y Laura Algueró. Tras haber finalizado sus estudios superiores, en el año 2011 deciden formar el Cuarteto Arpeggio, con el que desarrollan una actividad musical centrada en ofrecer conciertos a nivel nacional, lo que les ha llevado a tocar en escenarios como el Parador Hostal San Marcos de León, el auditorio Príncipe Felipe de Oviedo o el Estadio Santiago Bernabéu.

Su amplia formación con maestros de renombre y su dilatada trayectoria profesional les ha permitido formar parte de manera habitual de orquestas sinfónicas profesionales, como la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, la Oviedo Filarmonía o la Real Filarmonía de Galicia.

La riqueza y versatilidad del Cuarteto Arpeggio radica principalmente en su capacidad para abarcar todas las épocas musicales, reflejada en un repertorio de más de 450 obras de todos los estilos: música clásica, tangos, boleros, bandas sonoras, swing, ragtime, canciones pop, rock, etc. Gran parte de su trabajo consiste en incrementar la exclusividad y variedad del repertorio gracias a los arreglos propios que los integrantes del cuarteto realizan de forma continua, especialmente de temas actuales y música de cine, permitiendo que públicos de todas las edades disfruten con su música.

Concerts a la Fundació ofrece una programación anual de conciertos organizada por Fundación Bancaja con la colaboración de Pavasal, Fundación Eutherpe y el campus de Berklee College of Music en Valencia, que busca dar apoyo a jóvenes intérpretes y que cuenta con conciertos gratuitos hasta junio de 2017 con repertorios que van desde el jazz contemporáneo al blues y el soul, pasando por músicas del mundo, piezas para piano, música clásica y músicas del mediterráneo.

Cuarteto Arpeggio. Imagen cortesía de los autores.

Cuarteto Arpeggio. Imagen cortesía de los autores.

Regresa Equipo Crónica

Exposición antológica del Equipo Crónica
Centro Cultural Bancaja
Plaza Tetuán, 23. Valencia
Inauguración el 22 de septiembre de 2016

Fundación Bancaja, con la colaboración de la Obra Social “la Caixa”, inaugura una nueva exposición de producción propia que ofrecerá al público una amplia retrospectiva de Equipo Crónica con más de 165 obras que la convierten en la antológica más completa que se ha realizado hasta la fecha de este colectivo artístico. La exposición mostrará obras desde el origen simultáneo de Equipo Crónica con el movimiento de Estampa Popular de Valencia a finales de 1964, hasta las últimas obras en el cambio de la década de los años 70 a los 80. La muestra contará con la colaboración de la Obra Social “la Caixa” en virtud del convenio de colaboración firmado por el presidente de la Fundación Bancaja, Rafael Alcón, y el director territorial de CaixaBank en la Comunitat Valenciana, Bibiano Martínez. Esta revisión de la obra de Equipo Crónica permanecerá en el Centro Cultural Bancaja de Valencia hasta el 8 de enero de 2017.

Desarrollada por el historiador Boye Llorens Peters a partir de la idea original de comisariado del historiador Tomàs Llorens Serra, las obras que conforman esta exposición proceden de instituciones públicas y privadas como la Fundación Bancaja, el Museo de Bellas Artes de Bilbao, Artium – Centro Museo Vasco de Arte Contemporáneo Vitoria Gasteiz, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Fundación Juan March, Universitat de València, IVAM, Galería Helga de Alvear, Museo Patio Herreriano de Valladolid, Fundación Bancaria “la Caixa”, Diputació de València, Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), Museo de Bellas Artes de Valencia, Ayuntamiento de Valencia, Galería del Palau, Galería Guillermo de Osma y la Fundación Anzo, además de colecciones privadas como las de Guillermo Caballero de Luján, Colección Azcona y Colección Mariano Yera, entre otras.

Bibiano Martínez y Rafael Alcón. Imagen cortesía Fundación Bancaja.

Bibiano Martínez y Rafael Alcón. Imagen cortesía Fundación Bancaja.

Junto a la exposición se editará un catálogo con textos de Michèle Dalmace, Valeriano Bozal y Tomàs Llorens. Bozal y Llorens compartieron aquellos años con Equipo Crónica, por lo que sus textos revisarán la relación vivida, así como la perspectiva histórica y el contexto teórico que les preocupaba e inspiraba sus creaciones.

Equipo Crónica fue constituido en 1964 por tres artistas valencianos: Rafael Solbes (1940‐1981), Manuel Valdés (1942) y Joan Antoni Toledo (1940‐1995), abandonando este último enseguida el grupo para proseguir su camino en solitario. A lo largo de los años en los que estuvo activo tuvo una amplia proyección pública en el arte español y una presencia significativa en los ambientes artísticos de Francia, Italia y Alemania. El trabajo anónimo y en grupo, la articulación de los trabajos en series, la evocación de imágenes procedentes de los medios de comunicación y la apropiación crítica de referencias a la historia y al arte fueron los principales rasgos de su actividad creadora, deliberadamente vinculada a la realidad sociopolítica española del momento.

Encuentro con el jazz ‘Perdido’

Valencia Jazz. Perdido Club y otras voces de una eclosión musical
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 8 de mayo de 2016

Ahí está, en medio de un centenar de piezas, la corneta antigua utilizada en la decoración del club Perdido. Y, como tocando a rebato, provocando la estampida de un sinfín de emociones. Todas ellas relacionadas con el jazz que vivió su época de esplendor en Valencia en la década de los 80 y 90. La Fundación Bancaja se hace eco de todo ello en la exposición Valencia Jazz. Perdido Club y otras voces de una eclosión musical. Medio centenar de fotografías, diversos carteles, objetos, revistas, folletos, recortes de prensa y antiguas entradas a conciertos, conforman la crónica visual de toda aquella explosión jazzística.

Cartel de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Cartel de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

“Casi se rompen las puertas durante una actuación de Stan Getz en el Teatro Principal”, recordó Jorge García, comisario de la exposición junto a Toni Picazo. El club Perdido, aglutinante del esplendor vivido esos años, tenía conciertos en directo cinco días a la semana, algo insólito no sólo en Valencia sino en el conjunto de España, según destaca una de las publicaciones que integran la muestra. Perdido abrió sus puertas en la calle Sueca del barrio de Ruzafa en 1980 y las cerró en 1995 asfixiado por la falta de ayudas.

En torno a esa intensa actividad del club Perdido gira la memoria visual de tan brillante época. “No es una exposición sólo de fotografía, sino el relato y la crónica del jazz que eclosionó en la ciudad de Valencia con la llegada de la democracia y los nuevos aires de libertad”, explicaron los comisarios. “Es la primera vez que el público va a tener la oportunidad de ver esa historia contada de manera visual”, subrayaron García y Picazo.

Video de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Video de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

La exposición, más que un ejercicio de nostalgia, pretende rescatar aquel momento inolvidable con vistas a su proyección futura. De hecho, Jimmy Glass, desde 1993,  y Mercedes Jazz, una vez arrancado el siglo XXI, son fieles continuadores de aquel legado, por mucho que el esplendor se haya apagado. “No tiene el brillo de esos años, pero el jazz en Valencia sigue siendo un referente a nivel nacional”, aseguró Picazo. “Cada imagen y cada objeto de la exposición está pensado para narrar esa historia”, indicó García.

Imágenes de conciertos y festivales, ilustraciones de Daniel Torres y Micharmut, llamativos carteles, además del audiovisual que recoge la grabación de los seminarios de Bancaja en los 90, destacan la efervescencia vivida esos años dorados del jazz en Valencia.  Años que acogieron conciertos señeros, como los del citado Stan Getz, Dexter Gordon, Bill Evans, Chick Corea o Art Blakey, a los que hay que sumar los del Perdido, por el que pasaron Lou Bennet, Steve Lacey, Woody  Shaw, además de Pedro Iturralde, Tete Montoliu o Jorge Pardo.

Ilustración y fotografías de la exposición 'Valencia Jazz' en el Centro Cultural Bancaja.

Ilustración y fotografías de la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

Las fotografías de José Aleixandre, Pepe y Rafa Aparisi, José García Poveda, Antonio Porcar o Esther Cidoncha reflejan aquel brillo. “El jazz siempre ha tenido una imagen atractiva”, apuntó García. Atractivo no siempre correspondido económicamente. Como ha repetido en más de una ocasión el promotor Julio Martí, responsable del Festival de Jazz del Palau, el jazz para la industria ha sido maldito desde el punto de vista económico. Perdido Club aguantó 15 años hasta que la crisis y la falta de ayudas acabó con él.

Paralelamente a la exposición, el Centro Cultural Bancaja acogerá una serie de conciertos coloquio a cargo de Joan Soler & Ramón Cardo Quartet, el jueves 25 de febrero, Tino Gil & José Luis Granell Quartet (3 de marzo) y Steady Jazz Trio (7 de abril). Todo ello pensado para recuperar la memoria jazzística de aquellos años, al tiempo que pone en valor la escena todavía influyente del jazz en Valencia hoy día. Porque, como recordó Toni Picazo, “Valencia fue una referencia entonces y lo sigue siento todavía”. Según Jorge García, “quedan los 20 años posteriores que igual se pueden contar en otra exposición”. Continuará…

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Fotografía de la exposición de Bancaja.

Fotografía de Lou Benet por Pepe y Rafa Aparisi en la exposición ‘Valencia Jazz’ en el Centro Cultural Bancaja.

Salva Torres

The Rolling Stones, cual ave fénix

Symphaty for the Stones
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Hasta el 2 de noviembre

“Éramos como el ave fénix, y la gira de 1969 fue nuestra primera resurrección”. Esa cita figura entre otras muchas en la exposición que el Centro Cultural Bancaja dedica a The Rolling Stones, superados ya los 50 años del nacimiento de la inmortal banda de rock. A aquella primera resurrección anunciada por Keith Richards, le siguieron muchas otras, porque la legendaria banda británica liderada por el igualmente incombustible Mick Jagger no ha parado de ofrecer conciertos a lo largo del ancho mundo, renaciendo cual ave fénix de sus incontables muertes.

Carteles de The Rolling Stones en la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Carteles de The Rolling Stones en la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

Y la pregunta repica, una vez más,  dictando una nueva defunción: ¿Qué tiene a estas alturas que ofrecer The Rolling Stones? Actuaron en el Santiago Bernabéu el pasado 26 de junio y ninguna de las 50.000 personas presentes en el concierto se lo preguntó: simplemente acudieron para ver renacer otra vez al ave fénix del rock: los ya septuagenarios Mick Jagger, Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts. He ahí, pues, la respuesta: ofrecen con sus canciones una especie de elixir de la vida, hecho a partes iguales de inconformismo y de conformidad a unos principios musicales que mamando del blues terminó destetando un rock que pervive con el tiempo.

Mick Jagger en la serie de reproducciones de Andy Warhol, en la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Mick Jagger en la serie de reproducciones de Andy Warhol, en la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

“Está bien dejarse ir, siempre y cuando puedas volver”

Esta frase de Mick Jagger recrea de nuevo el espíritu de la banda, a la que siempre acompañó el escándalo, ya sea por el consumo de drogas, la irreverencia o la procacidad sexual, pero que lejos del redil políticamente correcto siempre volvía luminosa con su rock relampagueante. El Centro Cultural Bancaja recoge todo ese legado en un centenar de fotografías, mediante carteles, portadas de discos, diverso material gráfico, documentales y videos de algunos de sus conciertos en una exposición explícitamente titulada ‘Sympathy for the Stones’.

Imagen de uno de los videos de la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Imagen de uno de los videos de la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

“Prefiero morir que estar cantando Satisfaction a los 45 años”

Lo dijo Jagger cuando tenía 30 años. Ahora, a punto de cumplir los 71, sigue cantando Satisfaction por mucho que prefiriera entonces su muerte si tal cosa ocurría. The Rolling Stones, de nuevo, cual ave fénix. Quizás se deba a ello que ‘Sympathy for the Stones’ sea visitada por padres de familia en compañía de sus jóvenes retoños. Lo viejo y lo nuevo. Quienes buscan en sus Satánicas Majestades el fulgor de una juventud perdida, la encuentran reflejada en la pasión con que las nuevas generaciones siguen con el pie sus canciones de ayer igual que las de hoy.

Una de las obras de la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Una de las obras de la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

El Centro Cultural Bancaja rememora mediante las fotografías de Michael Putland, Bob Gruen, Ebet Roberts, René Burri, Barrie Wentzell o Gus Coral la vida y obra de The Rolling Stones, ya sea en sus conciertos, fuera de ellos o mostrando su agitada actividad social, en la que aparecen junto a Tina Turner, David Bowie, John Lennon, Yoko Ono, Linda y Paul McCartney, Bruce Springsteen o Eric Clapton. También junto a Andy Warhol, autor de la provocadora portada del disco ‘Sticky Fingers’. Y siempre, o casi siempre, con Keith Richards aferrado a su botella de Jack Daniels.

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición 'Sympathy for the Stones', con Keith Richards (derecha) y su Jack Daniels. Centro Cultural Bancaja.

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición ‘Sympathy for the Stones’, con Keith Richards (derecha) y su Jack Daniels. Centro Cultural Bancaja.

Keith Richards, de nuevo con su Jack Daniels, y Tina Turner en una fotografía de la exposición 'Sympathy for the Stones'. Centro Cultural Bancaja.

Keith Richards, de nuevo con su Jack Daniels, y Tina Turner en una fotografía de la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

“No toco sólo por dinero. Si no, no estaría con los Stones: cantaría como solista en un casino de Las Vegas y no dividiría mi dinero entre cinco”

Mick Jagger podría completar esa declaración con el título de uno de sus temas, que sirve para recibir al visitante de la exposición: ‘It’s only rock and roll (but I like it)’. Jagger no sólo toca por dinero, sino porque el rock and roll lo lleva en las venas. Venas que el Centro Cultural Bancaja ha querido recrear pintando sus paredes con diferentes colores, predominando la necesidad de dividir la exposición, frente al reto mayor de crear la atmósfera deslenguada de sus Satánicas Majestades. Un espacio demasiado pulcro, para alojar 50 años de intenso rock and roll. El ave fénix que representan los Stones merecía, además de simpatía, un recorrido más alucinado por tan longevas como renacidas vidas.

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición del Centro Cultural Bancaja,

Fotografía de The Rolling Stones en la exposición ‘Sympathy for the Stones’. Centro Cultural Bancaja.

Salva Torres

Estudios de Arte en el Centro Cultural Bancaja

Ciclo de conferencias: Estudios de Arte. Descubriendo los talleres de los artistas
Centro Cultural Bancaja
Plaza de Tetuán, 23. Valencia
Tendrá lugar los martes 12, 20 y 27 de mayo, y el 3 de junio de 2014

José Luis Pérez Pont y Martí Domínguez inauguran en el Centro Cultural Bancaja un ciclo de conferencias sobre la relación entre el artista y su estudio creativo. El presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte y el comisario de la exposición Estudios de arte hablarán sobre los estudios de pintores valencianos como centro de su universo creativo.

La Fundación Bancaja inicia el ciclo de conferencias Estudios de arte. Descubriendo los talleres de los artistas, que tiene como objetivo profundizar en la relación que se establece entre el creador y su estudio creativo.

La sesión inaugural de este ciclo, que tendrá lugar mañana 13 de mayo de 2014 a las 19 horas, correrá a cargo de José Luis Pérez Pont, presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte, y Martí Domínguez, comisario de la exposición Estudios de arte y profesor de periodismo en la Universitat de València, quienes abordarán la importancia del estudio en la conferencia El centro del universo. Los estudios de los pintores valencianos. Martí Domínguez realizará un breve repaso de las características principales de los talleres de los 44 artistas valencianos presentes en la exposición, combinando tres miradas sobre estos espacios artísticos: la literaria, la fotográfica (a cargo de Jesús Císcar) y la artística. Por su parte, Pérez Pont profundizará en cómo los estudios definen a quienes los habitan y revelan el carácter del artista y su obra.

Jesús Císcar, "Andreu Alfaro" (fotografía de la exposición "Estudios de Arte"). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Jesús Císcar, “Andreu Alfaro” (fotografía de la exposición “Estudios de Arte”). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Martí Domínguez Romero (Madrid, 1966) es escritor y articulista. Doctor en Biología, profesor titular de Periodismo de la Universitat de València y director de la revista Mètode. Escribe en diferentes medios de comunicación, como El País, El Temps, La Vanguardia y Ara. Una parte de sus artículos está recogida en las recopilaciones Peiximinuti y Bestiari. Como novelista, es autor de Las confidencias del conde de Buffon, El secreto de Goethe, El regreso de Voltaire y El fracasado, novela que retrata los años de formación del pintor Paul Cézanne. Como ensayista ha recibido el premio Carles Rahola 2013 por su libro El sueño de Lucrecio. También ha sido galardonado con el Premio Nacional de Periodismo por su labor como director de Mètode.

José Luis Pérez Pont (Alicante, 1972) es crítico de arte, comisario y abogado. Junto a esto, es co-director de MAKMA Revista de artes visuales y cultura contemporánea y presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA). En 2010 se incorporó como Vocal al Patronato Martínez Guerricabeitia de la Universitat de València. Desde 2011 es miembro de la Comisión Asesora del Departamento de Arte del Instituto Alicantino de Cultura. Entre 2011 y 2013 fue presidente del Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales de España. Desarrolla proyectos de edición y comisariado desde un enfoque de análisis y prospección social, con instituciones públicas y privadas. En el ámbito del arte público, trabaja en diferentes convocatorias de intervención en el espacio público urbano.

El ciclo de conferencias Estudios de arte se completa con otras tres sesiones en las que participarán diferentes expertos en la materia, como el escritor, historiador y crítico de arte Gérard-Georges Lemaire el próximo 20 de mayo, que aportará su visión sobre los estudios del panorama artístico francés; Juan Carrete, doctor en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y profesor tutor de Historia del arte en la UNED, que el próximo 27 de mayo abordará el universo creativo de Picasso en su taller La Californie; y Joan Punyet Miró, miembro del Patronato de la Fundación Joan Miró y nieto del artista, que analizará la relación entre el pintor Joan Miró y el arquitecto Josep Lluis Sert el martes 3 de junio.

Este ciclo está vinculado a la exposición Estudios de arte, que se expone actualmente en el Centro Cultural Bancaja, hasta el próximo 8 de junio.

Jesús Císcar, "Carmen Calvo" (fotografía de la exposición "Estudios de Arte"). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Jesús Císcar, “Carmen Calvo” (fotografía de la exposición “Estudios de Arte”). Imagen cortesía de la Fundación Bancaja.

Marilyn: la tentación sigue viva

Tentación-Es. Marilyn

Centro Cultural Bancaja

Plaza de Tetuán, 23. Valencia

Hasta el 6 de julio

Primero, una frase premonitoria: “Yo era el tipo de chica a la que encuentran muerta en su dormitorio con un frasco de somníferos en la mano”. Visión cumplida. Después, otra que también llegó a materializarse: “Soñaba que llegaría a ser tan bella que la gente volvería la cabeza para mirarme cuando pasara por la calle”. Y, por último, una explicación acerca de los orígenes de su magnética desnudez: “Tal vez deseaba que me vieran desnuda, porque me avergonzaba de mis ropas: aquel vestido azul descolorido, siempre el mismo, era un símbolo de mi pobreza. Desnuda era como otras niñas, dejaba de ser alguien con uniforme de huérfana”.

Son todas ellas frases de Marilyn Monroe (1926-1962) extraídas de sus memorias My Story, escrito en colaboración con el guionista Ben Hecht. Frases inscritas en las paredes de la sala de exposiciones de la Fundación Bancaja, junto a una treintena de imágenes de la actriz, ya iconos del erotismo en Occidente. Imágenes y palabras que dibujan el perfil de una mujer tan tentadora como frágil. Tentación-Es. Marilyn es el título de la muestra cuyas fotografías proceden del archivo de la agencia Magnum. Imágenes tentadoras y palabras sugerentes de una mujer atrapada en la jaula de su triste infancia y que, cuando quiso volar, se estrelló contra el asfalto infinitamente estrellado de Hollywood.

Marilyn Monroe. Agencia Magnum

Marilyn Monroe. Agencia Magnum

Podría decirse, apropiándonos del título de una de sus películas, que, efectivamente, La tentación vive arriba, en el cielo repleto de estrellas que tanto frecuentó en vida. Muerta por sobredosis de barbitúricos a la temprana edad de 36 años, Marilyn Monroe sigue viva y radiante medio siglo después de perder la vida. La quiso ganar perdiendo de vista aquel vestido azul descolorido de su infancia. Para ello no dudó en desnudarse, mostrar su cuerpo con curvas de guitarra española, espalda contra espalda de una simple silla, o sobre aquel inmortal fondo rojo. Lo hacía sin pudor, porque desnuda se olvidaba de sus pobres orígenes y entraba en otro universo de fantasía.

Deseada por millones de ojos, Marilyn se sentía arropada. La chica humilde y desvalida crecía por dentro a ojos vista, en cada sesión fotográfica, cuanto más se desprendía de aquel vestido azul, de toda prenda. Pero la compañía imaginaria a la que convocaba su desnudez, tenía su lado sombrío. “La gente tenía la costumbre de mirarme como si fuera un espejo en vez de una persona. No me veían, veían su propia lascivia. Luego se lavaban la cara diciendo que yo era muy voluptuosa”.

Y lo era, pero no sólo eso. Los fotógrafos de la agencia Magnum que firman las imágenes de Tentación-Es. Marilyn captaron su voluptuosidad, pero también la fragilidad de su mirada, tan pronto luminosa como despeñándose por un abismo de sombras. Así lo vieron Eve Arnold, Bruce Davidson, Phillip Halsman, Bob Henriques, Inge Morath, Dennis Stock, Elliot Erwitt, ya sea durante el rodaje de Vidas rebeldes, bailando despreocupada, en fotos de estudio o dejando airear su inmortal vestido blanco. Levantaba deseos que Marilyn cuestionaba.

“Los hombres menos satisfactorios son los que se enorgullecen de su virilidad y consideran el sexo como una forma de atletismo en la que uno gana copas”. Sexualidad que la actriz, casada en primeras nupcias con Jim Dougherty, cuestionó desde un principio. “Nuestro matrimonio fue una especie de amistad con privilegios sexuales. Más tarde descubrí que los matrimonios suelen ser eso, y que los maridos tienden a ser buenos amantes sólo cuando engañan a sus esposas”.

Marilyn Monroe. Imagen cortesía de Magnum, Fundación Bancaja

Marilyn Monroe. Imagen cortesía de Magnum, Fundación Bancaja

Todas estas palabras entresacadas de sus memorias resuenan en el espectador que acude a la exposición, mientras escucha de fondo un fragmento de Los caballeros las prefieren rubias. Es lógico, tratándose de Marilyn Monroe, algo que, sin embargo, ella no tuvo nunca muy claro. “Hollywood es un lugar donde pagan 1.000 dólares por un beso y 50 centavos por tu alma”. Cumplido su deseo de triunfar en aquel mundo de fantasía que tanto anhelaba, Marilyn siguió siempre echando de menos aquella alma pobre de su infancia.

 Salva Torres