El fantasma de Franco sigue relinchando

#MAKMAExposiciones | ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’
Centre del Carme Cultura Contemporània (CCCC)
Museo 2, València
Hasta el 31 de agosto
Jueves 2 de julio de 2020

Franco murió en la cama y no, como sucedió con otros dictadores, derrocado por la acción, más o menos revolucionaria, del pueblo acicateado por la oposición política. Se dice que ahí puede estar el malestar de tantos demócratas enojados con la pervivencia de su fantasma aún hoy en día. Hubo antifranquistas cuando el dictador vivía, pero no pudieron con él, de manera que luego se multiplicaron, una vez muerto, para salvaguardar la conciencia de todos los demócratas que lamentaron tan larga supervivencia rigiendo, durante 40 años, los destinos de España.

Obra de la exposición ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’. Foto de Manuel Molines por cortesía del Centre del Carme.

Es un hecho que duele. Como duele que la ley de Amnistía de 1977 se promulgara para extender ese griterío cómplice, en el que participaron no solo los partidos de derechas, sino los de izquierdas. “¿Cómo podríamos reconciliarnos los que nos habíamos estando matando los unos a los otros, si no borrábamos ese pasado de una vez para siempre?”, dijo Blas Camacho Zancada, del Grupo Parlamentario Comunista, en su intervención con motivo de dicha ley. “La amnistía liquida lo que ha sido considerado delito político por el anterior régimen. […] es el inicio de una nueva era de confianza”, aseguró Josep Maria Triginer Fernández, del Grupo Parlamentario Socialistes de Catalunya. Hasta Xavier Arzallus, como representante de la minorías catalana y vasca, aludió a ello: “Es simplemente un olvido, como decía el preámbulo de nuestra ley, una amnistía de todos para todos, un olvido de todos para todos”.

Obra de la exposición ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’. Foto de José Aleixandre por cortesía del Centre del Carme.

Con esos mimbres, es lógico que las imágenes ecuestres de Franco –de las que Jorge Luis Marzo, Matteo Guidi y Rebeca Mutell, del grupo de estudio GREDITS, se hacen cargo en la exposición ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’– sigan relinchando con fuerza, para escarnio de unos (los iconoclastas) y orgullo de otros (los iconódulos o veneradores de esas imágenes). Felipe González, presidente del Gobierno socialista, lo remató en 1985 con esta declaración contraria a la retirada de las efigies de Franco: “Hay gente que se ha propuesto intentar hacer desaparecer los rastros de 40 años de historia de dictadura: a mí eso me parece inútil y estúpido. Algunos han cometido el error de derribar una estatua de Franco; yo siempre he pensado que si alguien hubiera creído que era un mérito tirar a Franco del caballo tenía que haberlo hecho cuando estaba vivo”.

Todas estas declaraciones y muchas otras forman parte del libro que, a modo de catálogo, completa la exposición que el Centre del Carme acoge hasta el 30 de agosto. Una exposición en la que participan los fotógrafos José Aleixandre y Manuel Molines, aportando imágenes de esa iconoclastia vivida en València, la primera ciudad que retiró, en 1983, una de las nueve estatuas ecuestres de Franco repartidas por toda la geografía española. La de Barcelona, en 2016, fue la última, aunque todavía pervive la de Melilla.

Vista de la exposición ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“’Fantasma ’77′ explora la imagen monumental de Franco después de la muerte del modelo y la forma en que el Estado ha lidiado con ella. Si no podemos pedirle cuentas a Franco, ¿hay que pedírselas a sus imágenes?”, explicó Marzo, quien recordó una elocuente frase del director del Museu d’Història de Barcelona, Joan Roca: “No toquéis a Franco, porque tiene la facultad de despertar”. Quizás, como llevan apuntando algunos, porque en realidad murió plácidamente, sin que su muerte simbólica por efecto de la pugna política llegara a producirse nunca.

Los responsables de GREDITS (Grup de Recerca en Disseny i Transformació Social) apuntan, en uno de los textos del libro, que la iconoclastia y la iconodulia son las dos caras de una misma moneda. “Ambos fenómenos tiene que ver con la convicción de que la imagen ha asumido ciertas emociones procedentes, sobre todo, del modelo representado. Ese empoderamiento de la imagen puede considerarse intolerable, y por lo tanto se la ataca, o por el contrario, deseable”.

Vista de la exposición ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Y apuntan algo más que conviene tener muy en cuenta: “De cualquier modo, se nos presenta un problema de límites, de fronteras entre la realidad y la imagen, y de las funciones políticas de ambas en nuestra vida social. Pero existe una tercera vía donde las pasiones se relajan: el patrimonio”. “En nombre del patrimonio capamos el poder de las imágenes”, subrayó Marzo, advirtiendo del peligro que conlleva esa supuesta igualación de todas las imágenes, por cuanto se hace “desaparecer el horror en el océano del patrimonio”.

El interés de GREDITS por las políticas iconoclastas o iconófilas promovidas por la Administración tiene que ver a su vez con la “exploración del papel de las imágenes en la constitución de la memoria histórica y de su función política”, al tiempo que se preguntan: “¿Son las imágenes la memoria histórica? Y si es así, ¿qué implicaciones tienen? ¿Cómo la construyen?”. Y añaden, como no menos relevante, el hecho de que “esos fenómenos contribuyen a confirmar una suerte de patrón en la forma en que se gestionan: su fantasmización, la conversión de las imágenes supervivientes del franquismo en espectros hipócritas”.

La hipocresía aquí aludida es de nuevo, finalmente, referida por los responsables de ‘Fantasma ‘77’ cuando subrayan los poderes del modelo ecuestre mantenidos por la amnistía. “Toda política que esto instigue es una política hipócrita, que solo beneficia al modelo, al fantasma, que así puede pulular tranquilamente por el castillo sin temor a ser reconocido. Y un día, sin saber cómo, está comiendo con nosotros en la misma mesa”. Sin saber cómo o incluso sabiéndolo.

Obra de la exposición ‘Fantasma ’77. Iconoclastia española’. Foto de José Aleixandre por cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Lo íntimo y lo social en la obra de Maribel Domènech

‘Acciones cotidianas’, de Maribel Domènech
Centre del Carme
Museo 2-4, València
Hasta el 1 de octubre de 2020
Domingo 7 de junio de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània presenta la exposición ‘Acciones Cotidianas’ de la artista valenciana, Maribel Domènech, que ya se inaugurara de forma virtual el pasado 15 de mayo, durante el confinamiento, y que se enmarca dentro de la convocatoria ‘Trajectòries’ del Consorci de Museus, repasando 35 años del arte comprometido y feminista de la artista valenciana, a través de esculturas, instalaciones, fotografías, vídeos y proyectos colaborativos. 

La comisaria de la exposición, Rocío de la Villa, explicó por videoconferencia que “esta exposición es importante no solamente porque es una retrospectiva que responde a la convocatoria de Trajectòries sino porque en esa mirada de síntesis a 35 años de trabajo, toda la obra que pertenece a la última década no se ha visto en la Comunitat Valenciana. Maribel Domènech tiene obra en colecciones y museos en Europa y Latinoamérica, se daba la paradoja de que ella estaba exponiendo en Brasil pero sus obras no se veían en su ciudad”.

Maribel Domènech, en un momento de la presentación. Imagen cortesía del Centre del Carme.

José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museus, señaló que “en esta exposición hay una doble reivindicación, de un lado reconocer el trabajo de una creadora de excepción que fue apartada de los circuitos públicos del arte en València por su activismo en el conflicto del Cabanyal y por otro lado la lucha que ha mantenido siempre esta artista contra la violencia de género a través de sus obras”.

El trabajo de Domènech gira en torno a la reflexión de la vida cotidiana: donde se entrecruzan lo íntimo y lo social en narraciones visuales, emocionales y performativas, que expresan el compromiso con la experiencia vivida y reclaman la participación de sus destinatarios.

A lo largo de 12 estancias se pueden reconocer las distintas problemáticas que atraviesan la obra de Maribel Domènech: el movimiento feminista, la lucha contra la violencia de género, el cambio climático o el paso del tiempo. Entre ellas destaca la sala central de Ferreres donde se ha situado el proyecto ‘Trilogía de la vida’ a través de tres vestidos que simbolizan el pasado, el presente y el futuro. 

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Desde mediados de los 90, Domènech utiliza cables eléctricos conductores de comunicación para crear figuras y palabras empoderantes que explicitan su posición feminista, en instalaciones contra la violencia de género y de resistencia ante los embates de la vida. El eje longitudinal de la exposición está protagonizado por estas piezas de resonancia autobiográfica que subrayan la reflexión sobre el transcurso vital y el compromiso arraigado en la experiencia.

‘Para observar el mundo a cierta distancia’ tejido en cable negro, habla del distanciamiento ante el presente desde la interioridad. En ‘Como una habitación llena de luz’ se aborda el pasado: el vestido tejido con cable blanco lleva detrás un camino de luz que simboliza todo lo que arrastramos. Esta trilogía está todavía en proceso ya que Domènech aún sigue trabajando en la tercera pieza dedicada al futuro y para la que cada día teje un metro.

Según la artista, que reconoce que estos vestidos pueden llegar a pesar en torno a los 200 kilos, “empecé a tejer estas piezas como una forma de proteger los cuerpos, su intimidad y su identidad”. La exposición incluye varias instalaciones inéditas realizadas ex profeso para el Centre del Carme como  ‘Seguimos de luto y con rabia’.

Obra de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Domènech explicó que “los feminicidios son reflejados en estas obras realizadas en guirnaldas de luz. Esas guirnaldas que utilizamos en Navidad para celebrar un momento feliz aquí están denunciando lo que sucede en esos hogares y fuera de ellos también. Aquí hay 100 feminicidios cometidos de los cuales hay 11 de niños y niñas que se reflejan en una pequeña casa realizada en leds rojos y que hablan de cuando el enemigo está en casa”.

Esta pieza enlaza con la obra realizada por Domènech hace diez años sobre violencia de género, la exposición ‘Peregrinatio. Arte en las ermitas de Sagunto’ coordinada por el Consorci de Museus en 2008, que también recogía 100 feminicidios. “De ahí el título de esta instalación, diez años después, “Seguimos de luto y con rabia”, indicó Domènech.

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Esta exposición muestra además su escultura en hierro en la década de los ochenta, cuando su objetivo es ya narrar la vida cotidiana. Comprende su etapa posminimal, en la que predominan piezas de aluminio y ambientes lumínicos con los que explora una narratividad emocional ligada al habitar. Espacios desde los que proyecta las primeras instalaciones y piezas translúcidas blandas dirigidas a mostrar experiencias de vulnerabilidad.

Cierra la muestra otra obra de nueva creación ‘En movimiento constante’ (2017-2020), una instalación audiovisual realizada para esta exposición que simboliza el movimiento feminista y ecologista, dos corrientes que se unen en la lucha. El movimiento marino de un conjunto de boyas de distintos tamaños, colores y materiales simboliza el movimiento de género celebrando el 8 de marzo en los últimos años en España, en sintonía con otros países occidentales donde las mujeres están siendo decisivas para el cambio social: un giro humanitario y ecofeminista que también se enfrenta a la emergencia climática. La exposición de Maribel Domènech permanecerá abierta al público del 5 de junio al 11 de octubre. 

Vista de la exposición de Maribel Domènech. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Arte a domicilio

Centre del Carme y Bombas Gens
Programación online
Con motivo de la pandemia por coronavirus
Marzo y abril 2020

El Estado de alarma y consiguiente confinamiento produjo una parálisis total de las manifestaciones culturales desde las librerías y conciertos al teatro. Pero bastaron muy pocos días para que artífices y gestores abrieran, a través de internet y redes sociales alternativas en diversos campos. Ahora el arte y la cultura comparten el mismo apellido: On line. 

Uno de los pioneros en esta línea es el Centre del Carme Cultura Contemporània que ha puesto en marcha el programa #CCCCenCasa mediante el cual se podrá disfrutar, a través de su página web y redes sociales, un proyecto plural diseñado para trasladar la agitación cultural a la comunidad online. 

Al programa inicial se irán sumando nuevas propuestas con la colaboración de numerosos agentes culturales de diferentes ámbitos y disciplinas. Destacan un ciclo de cine, propuestas sonoras, conciertos, charlas y visitas a los estudios de los artistas. Con esta última opción los amantes del arte tendrán la posibilidad de adentrarse en los talleres de pintores y escultores  y conocer en directo el proceso creativo que marca la rutina diaria de sus  artistas más admirados. Gracias a la colaboración de las firmas que participan o han participado en las exposiciones del Centre del Carme el público podrá conocer cómo se han desarrollado algunas de sus obras, verles trabajar en directo e incluso descubrir algún rincón especial de su hogar. 

Vista de la exposición ‘Qué pasa con los insectos después de la guerra’, de Escif. Imagen cortesía del Centre del Carme.

«Como centro de cultura contemporánea la intención es llevar a la red nuestro proyecto de agitación cultural con una programación multidisciplinar y diversa que permita al ciudadano seguir disfrutando de una oferta cultural de calidad”, dice el director del Centre del Carme, José Luis Pérez Pont . «El arte es una herramienta transmisora de conocimiento y de emociones que en estos días de confinamiento nos infunde ánimo y nos ayuda a combatir esta situación insólita”, añade.

Por otra parte, próximamente se pondrá en marcha un ciclo de cine de comedia española  on line, anticipo del que se prepara para el verano.  Además, cada fin de semana se ofrecerá un concierto o una propuesta de escucha sonora comenzando por las artistas que formaron parte del festival Sonoras del pasado enero. Recomendaciones musicales que se complementarán en el futuro con actuaciones musicales de diferentes artistas en directo. 

Desde la página web del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana se pueden realizar visitas virtuales a las exposiciones del Centre del Carme: Qué pasa con los insectos después de la guerra de Escif, Viaje a Corfú. Carlos Pérez. El hombre-museo, Fallas experimentales. Historia de una disidencia, Art al Quadrat. De coros danzas y desmemoria, Between debris and things y las instalaciones Efluenow de Raquel Rodrigo y Les jouets voyeurs de Milimbo.

Asimismo, desde las redes del Consorci de Museus se ofrece un recorrido por la colección Art Contemporani de la Generalitat Valenciana comenzando por las obras de los artistas que forman parte de las exposiciones. Son:  Procesos de transformación (Pilar Beltrán, Bleda y Rosa, Hugo Martínez-Tormo, Sebastià Miralles y Xavier Monsalvatge) en Vilafranca y Paisajes cotidianos (Xavier Arenós, Aurelio Ayela, Mira Bernabeu, Tania Blanco, Jorge Julve, Xisco Mensua, Joël Mestre, Agustín Serisuelo y Vicente Tirado del Olmo) en Altea.

Imagen alusiva al centro de arte Bombas Gens, por cortesía de la propia institución.

Bombas Gens también apuesta por la tendencia #CulturaEnCasa y ha adoptado un modo virtual para mantener viva  su actividad. En las redes sociales y su web  se puede seguir esta nueva dinámica que trata de acercar al público no sólo obras de arte, sino también a los propios artistas, en torno a los cuales girarán gran parte de los contenidos previstos. De esta manera, se busca dar aconocer más a fondo a los autores de las obras de la Colección Per Amor a l’Art.

Desde el sofá de casa se podrán recorrer virtualmente las exposiciones y espacios patrimoniales del edificio, ahondar en el material de archivo y dar cabida a nuevas iniciativas y formatos que puedan ser consumidos digitalmente. Piezas audiovisuales de nueva creación, ensayos sobre artistas, diálogos, talleres o itinerarios familiares son algunas de las propuestas. Todo ello diseñado por el equipo de arte y mediación, que continúa trabajando telemáticamente.

Actuación musical en el Centre del Carme, por cortesía del centro cultural.

Bel Carrasco

La memoria histórica en los cantos tradicionales

De coros, danzas y desmemoria, de Art al Quadrat
Centre del Carme
C / Museo, 2. València
Hasta el 31 de mayo de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània presenta el último trabajo de las valencianas Mónica y Gema del Rey Jordà (Art al Quadrat), ‘De coros, danzas y desmemoria’ un proyecto de recuperación de la memoria histórica a través de la tradición oral. Se trata de un proyecto de investigación y videocreación que continúa la línea trazada por Art al Quadrat sobre la recuperación de la memoria histórica a través del lenguaje contemporáneo y enlaza con su trabajo anterior, ‘Las jotas de las silenciadas’ (2016), donde se recuperan cinco historias de mujeres de Teruel cantadas en jotas. 

Esta exposición permite continuar mostrando que la represión que impuso el franquismo en toda España, especialmente en la vida de la mujer, no fue un acto aislado, sino que se utilizó de forma sistemática castrando y marcando a varias generaciones de mujeres. El objetivo de Art al Quadrat es trascender el relato histórico para recuperar la memoria de las damnificadas por la guerra civil y posguerra, a las que siguen sin serles reconocido el sufrimiento ocasionado, restituyendo y sanando heridas antes de que desaparezcan sus memorias.

Vista de la exposición ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘De coros, danzas y desmemoria’ es un proyecto “que surge de una necesidad que observamos durante la producción de una obra anterior: ‘Las Jotas de las silenciadas’, grabada en Teruel, donde recopilamos historias de cinco mujeres durante la Guerra Civil mediante cantos tradicionales. En aquel momento trabajamos codo con codo con la asociación Pozos de Caudé, dando voz a las historias de mujeres fusiladas y represaliadas”, explican las artistas.

Con la prolongación de este proyecto, en ‘De coros, danzas y desmemoria’, se emula a la Sección Femenina de FET y de las JONS con la organización Coros y Danzas de España, fundada en 1939 y que cesó su actividad en 1977. Este grupo confeccionó un imaginario del folclore español apropiando y vinculando la cultura popular al ideal del nacionalcatolicismo del franquismo. La recopilación se realizaba mediante las misiones, de manera poco rigurosa, a la merced de la buena voluntad más que de procedimientos científicos. 

Obra de la exposición ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Según las artistas, “se recogían canciones, danzas e indumentaria en toda España que, por cierto, se pueden consultar en la Biblioteca Nacional. También fueron característicos los conocidos concursos provinciales y nacionales. Las actuaciones viajaron al extranjero exportando la cara «amable» del régimen, entrando allí donde la dictadura no podía acceder con política”.

“En nuestro proyecto transformamos los Coros y Danzas en la recuperación tanto del folclore crítico, ese elemento que la Sección desnaturalizó, como de las historias de mujeres, que normalmente son las grandes olvidadas de la historia, porque entre otros, recibieron castigos considerados menores, como el rapado del cabello o violaciones”.

En la obra fluctúan cinco ejes: la historia, las cantantes, el tipo de canto, la localización (las grabaciones se realizan en los lugares donde ocurrieron las historias) y en paralelo, la situación personal de las creadoras como artistas-gemelas-mujeres.

‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sobre las historias recuperadas, Art al Quadrat ha extendido su investigación al resto de la geografía española, como es el caso de la maestra María Anievas en Castilla y León, depurada de su cargo, el asesinato grupal de las 17 rosas de Guillena (Sevilla) o la violación en grupo que sufrió la rapsoda Fidelita Díez en Torrelavega (Cantabria). 

En resumen, en la exposición se recogen 11 localizaciones, que se visualizan por orden cronológico vital y de grabación: València, Castilla-La Mancha, Andalucía, Galicia, Castilla y León, Cataluña, Canarias, País Vasco, Santander, Madrid y Teruel (la última proveniente de la obra anterior). No obstante, el proyecto sigue abierto en un futuro, puesto que todavía quedan muchos lugares por recorrer y muchas historias por contar y cantar. 

Vista de ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Según Art al Quadrat, “lo que ha sido una grata sorpresa, es el descubrimiento de las cantantes. Con su trabajo contribuyen a la recuperación y conservación del folclore desde un punto de vista actual y contemporáneo. Sin duda el trabajo toma forma gracias a ellas, a su interpretación y al compromiso con el tema tratado”.

La exposición que se podrá ver hasta el 31 de mayo, se completará con una publicación que recoge los textos teóricos de Irene Llàcer quien extrae 11 ideas que hablan de las 11 historias contadas en los audiovisuales; el de Irene Ballester, remarca cómo la historia del arte ha perpetuado el patriarcado a través de la aceptación de la violencia hacia las mujeres a través de su mitología e iconografía; el de Lola Martín es un relato escrito en primera persona de una mujer violada y el nacimiento del hijo fruto de esta violación durante el franquismo contándolo por primera vez a sus descendentes poniendo de relieve la memoria transgeneracional; y por último, el texto de Susana Blas, que llega a la sanación a través del análisis del proceso de trabajo de Art al Quadrat.

Vista de la exposición ‘De coros, danzas y desmemoria’, de Art al Quadrat. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La cara oculta del consumo capitalista

Between debris and things
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 19 de abril de 2020

El Centre del Carme Cultura Contemporània exhibe ‘Between debris and things’, una exposición que se podrá ver hasta el 19 de abril y que muestra la cara oculta del consumo capitalista. Se trata de un proyecto expositivo seleccionado en la convocatoria pública V.O. de comisariado del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana. La muestra reúne las obras de Jørund Aase Falkenberg, Elena Aitzkoa  (Álava, 1984), Anaís Angulo Delgado (Málaga, 1985), Lucía C. Pino (València, 1977), Alberto Feijóo (Alicante, 1985); Albert Gironès (Tarragona, 1995), Christian Lagata (Jerez de la Frontera, 1986) Julia Llerena (Sevilla, 1985), Jesús Palomino (Sevilla, 1969) y Julià Panadès (Mallorca, 1981).

En la exposición ‘Between debris and things’ se cuestiona el sistema capitalista y la modernidad a partir de teorías que critican el antropocentrismo y que señalan las consecuencias del consumo desmesurado y describen un paisaje decadente o en el que la naturaleza termina imponiéndose.

El proyecto presenta a una serie de creadores que están trabajando a partir de objetos y materiales encontrados. Los diferentes artistas recogen estos objetos que han quedado en desuso y, a través de las prácticas artísticas, los presentan ante el público en algunos casos para que estos cuenten su propia historia y en otros aparecen transformados cambiando su aspecto ruinoso por la belleza de una obra de arte, mostrando una narrativa “reciclada”.

Vista de la exposición ‘Between debris and things’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos, señaló que “esta exposición nos muestra la contradicción entre creación y destrucción: a medida que la humanidad avanza en lo que llamamos progreso va dejando atrás toda una serie de elementos en desuso, basura, una tendencia que no sabemos si vamos a ser capaces de invertir”. “’Between debris and things’   no pretende ser una mirada pesimista de nuestro entorno, sino plantear preguntas al espectador, no tanto desde la teoría sino desde las emociones”, añadió.

Según Antonio Ruiz Montesinos, comisario de la exposición, “la muestra parte de una corriente nueva de pensamiento según la cual los objetos no están por debajo de la humanidad ni a su servicio, sino que existe una relación simétrica. La generación de residuos es la consecuencia de esta creencia de que la naturaleza está al servicio de la humanidad, por no ser capaces de entender ese equilibrio”. 

Ya en los años 60 Robert Smithson hablaba sobre los objetos abandonados, mostrándonos la cara oculta del consumo capitalista. En su texto ‘A Tour of the Monuments of Passaic’ (1967), Smithson realiza una estrategia de resignificación de las ruinas industriales del Passaic, enfocando su atención en contextos urbanos de periferia. Estos espacios, definidos como paisajes entrópicos, son espacios abandonados, a medio camino entre la ciudad y lo natural. Los monumentos que describe son el resultado del intento fallido de ordenación de la naturaleza por parte del hombre y están, como ruinas contemporáneas, en pleno proceso de reabsorción por parte de la naturaleza. 

El trabajo de Jørund Aase (Supernova, 2014) parte de un fuerte planteamiento ecologista. Trata de incluir un vacío existencial para provocar nuevas actitudes contemplativas a través de la presencia directa de los materiales, a los que deja que cuenten su propia historia. 

Elena Aitzkoa es escultora y poeta, aunque su práctica abarca también la música y la performance. El conjunto de piezas seleccionado forman parte del proyecto Zarza Corazón. Las piezas tienen aspecto de hatillos, un conglomerado de diferentes fragmentos de objetos que la artista recupera y reconfigura para crear nuevas relaciones. 

Detalle de una de las obras de ‘Between debris and things’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Anaís Angulo en ‘Sorolla – Leví’ (2018 – 2019) recolecta muebles y objetos abandonados que son después restaurados mediante técnicas relacionadas con la construcción de mobiliario: los reviste con guata o gomaespuma, los tapiza, los grapa o los pinta, un ejercicio de cuidado que pretende mitigar el abandono que han sufrido. 

Las piezas que presenta Lucía C. Pino pertenecen a su proyecto Place no emphasis. Estas piezas consisten en una serie de objetos cotidianos -como un bombo, unos espejos o unos cilindros de hormigón- que han sido intervenidos mediante diferentes materiales, estableciendo una relación simétrica con ellos.

La pieza de Alberto Feijóo ‘Banco de sala / estructura de almacenaje’ es una estructura multifuncional: hecha para ser contemplada y a la vez es una pieza de mobiliario que ofrece un lugar de descanso para observar el resto de obras. Sobre su superficie encontramos una serie de imágenes impresas en tela que nos trasladan a otro territorio.

@espontani es una cuenta de Instagram que lleva en activo desde el año 2016. En ella Albert Gironès documenta intervenciones creadas de forma espontánea a partir de objetos que encuentra en la calle y que quedan después en el espacio público. 

La piezas de Christian Lagata mezclan referencias a lo privado y a lo público, contextos que el capitalismo difumina cada vez más. Sobre una plataforma alicatada -como las paredes del estudio de Lagata- se disponen una serie de piezas que hacen referencia a los diferentes espacios de la ciudad contemporánea. 

Julia Llerena presenta una pieza (La habitación propia, 2020) en la que continúa utilizando objetos y materiales que encuentra en sus deambulaciones. Habitualmente Llerena organiza estos objetos en dos dimensiones -como en un pentagrama- pero en esta ocasión construye un habitáculo que hace referencia a la cabaña primitiva, un espacio de introspección y de pensamiento.

Julià Panadès presenta un conjunto de piezas realizadas a partir de plásticos y diferentes materiales que encuentra por las playas de Mallorca. Con estos materiales Panadès improvisa pequeñas intervenciones efímeras en forma de altares o tótems, que le permiten imaginar rituales para proteger el planeta de la acción humana.

Jesús Palomino presenta una nueva edición de carteles de la serie ‘Atlas of abandoned objects’, que viene realizando desde el año 2012. En estos carteles, Jesús Palomino documenta el encuentro fortuito con objetos abandonados en diferentes ciudades de todo el mundo.

Detalle de una de las obras de ‘Between debris and things’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Del alma de Ana Yturralde al compromiso de Pepe Mujica

Huellas del alma, de Ana Yturralde
Futuro de los derechos humanos, coloquio con Pepe Mujica
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Jueves 6 de febrero de 2020

El Centre del Carme se suma un año más a la celebración del Humans Fest, Festival Internacional de Cine y Derechos Humanos, organizado por la Fundación por la Justicia, con la inauguración de la muestra ‘Ana Yturralde. Huellas del Alma’, una exposición retrospectiva del trabajo fotográfico de esta artista que se sumerge de lleno en el reportaje humanitario y nos sitúa entre seres humanos excluidos cuyos derechos son ignorados.

Asimismo en el marco de la colaboración que mantienen el Centre del Carme y el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana con la Fundación por la Justicia, el 6 de febrero el Centre del Carme ofrecerá un coloquio con Pepe Mujica, ex presidente de Uruguay, sobre el ‘Futuro de los derechos humanos’.

Mujica estará en València con motivo de la entrega del Premio de Derechos Humanos 2019 que el Consejo Valenciano de Colegios de Abogados (CVCA) y la Fundación por la Justicia (FxJ) le otorgan en reconocimiento a su trayectoria vital de compromiso personal e institucional con los Derechos Humanos y la Justicia Social.

El coloquio en el Centre del Carme es el único acto en el que el ex presidente ofrecerá un diálogo abierto con el público. La Sala Ferreres del centro de arte acogerá este encuentro con entrada libre. “Colaborar con instituciones como la Fundación por la Justicia y el Consejo Valenciano de Colegios de Abogados supone conquistar nuevos territorios para la palabra, para el diálogo en el marco y con el soporte de la cultura como medio de transmisión y de comunicación con los públicos”, señaló José Luis Pérez Pont, director de Consorci de Museus.

Playing with one of the kids in the shelter, de Ana Yturralde. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En ‘Huellas del Alma’, Ana Yturralde recoge diferentes trabajos fotográficos que han formado parte de su trayectoria, como el retrato de tribus urbanas, artistas plásticos, músicos y protagonistas de pequeñas historias. Un trabajo que, a lo largo de los años y de enriquecedores e intensos viajes, especialmente por África, intenta captar el alma de lo retratado y transmitir su esencia. Gestos, sentimientos, formas de vida y mundanas, pero a la vez, fascinantes historias que Ana nos enseña pero que están en nuestro interior.

El poder social de la palabra poética

Palabrapoder / Paraulapoder / Wordpower
Centre del Carme Cultura Contemporània
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 29 de septiembre de 2019

El Centre del Carme Cultura Contemporània promueve la participación ciudadana a través de la poesía con el proyecto ‘Palabrapoder / Paraulapoder / Wordpower’ del colectivo ‘Poetas del montón’ y el ‘Observatorio por la participación y el desarrollo comunitario’.

El proyecto, seleccionado dentro de la convocatoria ‘Altaveu’ de inclusión y cohesión social ofrece una reflexión, a través de la poesía, sobre la apropiación de la cultura, la palabra y el poder. Desde estos colectivos se plantean sacar el arte y la gestión de la cultura de los despachos y de los grandes circuitos comerciales y entregarlo a la humanidad, a la ciudadanía.

El proyecto de ‘Poetas del montón’ surge para construir cultura de forma colectiva, abierta y transparente poniendo especial interés en trabajar con los colectivos que afrontan más desigualdades y darles voz y espacio para empoderarlos.

A través de una serie de encuentros que tendrán lugar en la Sala Contrafuertes del Centre del Carme, ‘Palabrapoder’ dará a conocer todo el trabajo que viene realizando ‘Poetas del montón’ desde su creación en 2015, a lo largo de más de 100 eventos en docenas de espacios, con el apoyo de poetas y artistas de otras disciplinas trabajando siempre de forma abierta, participativa y horizontal.

Se mostrarán dos de sus grandes proyectos como son ‘Microabierto,  y ‘Voces de barrio’, eventos que se han celebrado en distintos barrios de València poco masificados culturalmente en los que invita a cualquier persona a participar.

Paraulapoder. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Su trabajo se traslada hasta el 29 de septiembre al Centre del Carme, arrancando el sábado día 7 con las intervenciones de Catalina Isis e Ignacio Lázaro. El domingo 15 se celebrará un micro abierto con Victor Benavides ‘A la llengua de València’. Asimismo se celebrará una mesa redonda el 19 de septiembre bajo el lema ‘Cultura con y para la ciudad, de una cultura al servicio de las instituciones a unas instituciones al servicio de la cultura’ con la intervención de representantes de diferentes agentes culturales del territorio valenciano como el Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, la Universitat de València, Graners de Creació, Confusion Festival y la Plataforma de Iniciativas Culturales Urbanas de València.

La igualdad y el feminismo se abordarán también en diversos encuentros: ‘Cultura contra la intolerancia’ (21 de septiembre) con la participación de La internacional teatral y Movimiento poético mundial, coordinado por Rafa Segura y Aigua Clara; y ‘Cultura, feminismos y movimientos sociales’ con las intervenciones de Sol Camarena, Revista Gorgona, La Rossa y Biblioteca de la Dona (el 22 de septiembre). Por último, Carles Monclús con ‘Cultura, animación y gestión cultural’ cerrará los encuentros que a lo largo de casi un mes tendrán a la poesía como herramienta de agitación cultural. 

Cuando hay verdad

¿De qué nos reímos en Europa?
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Agosto de 2019

En estos últimos años de bulimia cultural con fondo anoréxico aparecen, de vez en cuando, eventos culturales que redimen a la Instituciones Programadoras de su estulticia ideologizada y cansina.

Nada asegura que un proyecto cultural vaya a funcionar, pero lo que ha quedado claro es que todo depende generalmente del personaje que se lo inventa, de sus conocimientos y de su capacidad de trabajo. Podría parecer esta afirmación una perogrullada innecesaria, y casi lo sería si no fuera porque resulta del todo necesario reivindicar los proyectos realizados por verdaderos expertos. 

Cabe la pregunta, ¿qué sería un verdadero experto? Pues aquel que no sólo está bien informado. Y también aquel cuya independencia “natural” le ha mantenido lejos de los poderes fácticos, o al menos a la distancia justa. Un estudioso, un ratón de biblioteca, un apasionado, un conocedor y un trabajador impenitente. De alguna forma y a su manera (la de cada cual) un sabio que aleja de sus conocimientos toda esa deriva “revolucionaria” que, paradójicamente demandan las Instituciones. Todo lo contrario, pues, a un “intelectual orgánico”, por naturaleza mediocre. Si no directamente incompetente.

Una de las veladas de cine en el Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Cuando se dan estas cualidades a un experto sólo le queda explosionar. Cosa que hará sólo y exclusivamente cuando alguien se lo permita con una simple contratación basada en la confianza. Acaba de pasar aquí, en Valencia. El Centro Cultural del Carmen ha contratado a Dani Gascó para hacer un ciclo de cine en los claustros del Museo. 

La propuesta ha sido -y es- excelente debido a una doble imprevisibilidad: 1. la contratación de un experto de verdad, Dani Gascó, que no era previsible en un mundo tan burocratizado e ideologizado como el valenciano (decir cultura valenciana podría ser un perfecto oxímoron), y 2. la extraña y excelente selección de películas que el propio Dani Gascó se ha encargado en ocasiones de traducir y subtitular -en un empeño generoso y atrevido. Un recorrido por la comedia europea desde el punto de vista de un conocedor independiente. Y conviene insistir en esto último.

Así, la propuesta de Dani en el Carmen ha sido posible cuando ciertos planetas se han alineado de una forma en la que no suelen hacerlo y el resultado, casi azaroso por ello, ha sido un evento cultural valenciano del todo original, culto y popular, ameno y culturizante, imprevisible y por ello necesario. Espero que en ediciones venideras no me valencianicen al bueno de Dani y lo dejen así, independiente y ciudadano del mundo. Dicen que las comparaciones son odiosas. No es exacto: son buenas, al menos, cuando el dinero público está por en medio.

Fotograma de ‘La vida de bohemia’, de Aki Kaurismaki, dentro del ciclo ‘¿De qué nos reímos en Europa?’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

Humor común europeo

¿De qué nos reímos en Europa?
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Agosto de 2019

El humor tiene infinidad de rostros y registros. Un sinfín de manifestaciones que dependen del talante y estado de ánimo de cada persona y de multitud de factores de su entorno, territorio, idioma, nivel cultural…Eso lo saben bien los cómicos y humoristas nómadas que actúan en directo ante distintos públicos, pues evalúan las distintas reacciones que provocan sus chistes, monólogos y sketch. ¿Se podría hablar de un humor común europeo en lo que se refiere al séptimo arte? Es la cuestión que plantea el ciclo de cine de comedia ¿De qué nos reímos en Europa?, organizado por el Centre del Carme que, a lo largo del mes de agosto, ofrece 26 títulos producidos en los siglos XX y XXI. 

Clásicos poco conocidos, obras maestras ignotas, y films interesantes que por motivos diversos no llegaron a estrenarse en España comparten cartel con títulos imprescindibles de la comedia europea descatalogados. En palabras de José Luis Pérez Pont, director del Centre, “no es un repositorio de películas sino una propuesta específicamente diseñada para el Centre del Carme, con la ayuda del crítico Daniel Gascó, cuya intención es potenciar y poner en valor la comedia como un género que nos permite  tratar ciertos temas y problemáticas desde otro punto de vista, con el humor como aliado”.

Una de las noches de cine en el Claustro del Centre del Carme. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“En este ciclo abordamos la comedia, un género en ocasiones poco atendido en los circuitos especializados, que nos sirve para construir el relato de la forma de vida de los europeos, en la línea de la exposición European Puzzle, con múltiples miradas a Europa y países como Alemania, Italia, Francia, España además de Rusia, Ucrania, Suecia o Hungría, etcétera”, añade Pérez Pont

Por su parte, Gascó define su propuesta como “un amplio recorrido geográfico y temporal por las diferentes formas de humor que ha dado el viejo continente desde que el cine comenzó su andadura hasta nuestros días».

Fotograma de ‘Solo para hombres’, de Fernando Fernán Gómez.

Dos películas españolas del pasado siglo están incluidas en el menú: ‘Solo para hombres’(1960), de Fernando Fernán Gómez, con él mismo como protagonista junto a una bellísima Analia Gadé, una denuncia en clave satírica de la situación que sufría la mujer en la España franquista sin más posibilidades de realizarse que ser madre, monja o prostituta. También ‘La línea del cielo’ (1984) , de Fernando Colomo, protagonizada por Antonio Resines en la piel de Gustavo, un fotógrafo que viaja a Nueva York, intenta con poco éxito dominar el inglés y se enamora locamente de una española.

Italia es el país más representado, con media docena de títulos, “obras maestras que sirven para poner nuestro énfasis en una comedia modélica que ha influido en todo el mundo”, dice Gascó. Se refiere a ‘Perfetti sconosciutti’ (2016), una siniestra fábula sobre las relaciones de pareja y el influjo en la intimidad de las redes sociales que ha generado hasta nueve remakes, cuya versión original italiana cerrará el ciclo. 

Fotograma de ‘Mafioso’, de Alberto Lattuada.

Se verá también ‘Mafioso’ (1962), un trabajo magistral escrito por Marco Ferreri y Rafael Azcona, y dirigido por Alberto Lattuada, que guarda vínculos con ‘El verdugo’ (1963); una de las comedias más celebradas con Totò, ‘Arrangiatevi’ (1959); un film de culto, ‘Si può fare’ (2008) que seguramente inspiró a Javier Fesser en ‘Campeones’ (2017); el insólito debut de Maurizio Nichetti, ‘Ratataplan’ (1978) y uno de los mejores exponentes de lo que se llamó neorrealismo rosa, ‘Domenica d’agosto’ (1950) que, simbólicamente se proyectará un domingo de agosto.

Alemania es el segundo país con más representación en el ciclo que incluye: ‘Viktor und Viktoria’ (1933), célebre film musical que versionó con mucho éxito Blake Edwards medio siglo después. Tanto ‘La vida en obras’ (1997) comoIm juli’ (2000) derrochan la misma vitalidad que sus jóvenes protagonistas, quienes deben lidiar con un mundo plagado de fronteras o vivir el amor en tiempos de Sida. Dos títulos transgresores representan a las cineastas europeas, con escasa presencia en este género: ‘Hombres, hombres’ (1985) de Doris Dörrie y el filme griego ‘Attennberg ‘(2012) de Athina Rachel.

Fotograma de ‘Hombres, hombres’, de Doris Dörrie.

Que países como Francia o Gran Bretaña, tan fecundos en el género de la comedia estén menos representados en el ciclo se debe, según Gascó, «a que su producción es más conocida y el espíritu que hemos procurado insuflar a esta selección ha sido el del descubrimiento, porque sospechamos que Europa, en toda su extensión, sigue siendo un territorio por (re)descubrir”.

No obstante, hay que celebrar la inclusión de ‘The Rutles’ (1978), la fantástica parodia que Eric Idle, miembro de los Monty Python, hizo a los Beatles; ‘Tandem’ (1987), film que reveló a Patrice Leconte como gran autor y la ópera prima de Cédric Klapisch, inédita también en España, que inaugurará el ciclo: ‘Riens du tout’ (1990).

Excepto los lunes, todas las noches de la semana el Centre del Carme abre sus puertas, a las 22 horas, para ofrecer una película gratuita y en versión original, y disfrutar del cine a la fresca en el corazón de la ciudad y en un entorno cargado de historia.

‘The Rutles’, de Eric Idle, que se proyecta en el Centre del Carme.

Bel Carrasco

‘The Wrong’, cita con el arte digital contemporáneo

Bienal Internacional de Arte Digital ‘The Wrong’
Centre del Carme Cultura Contemporània
Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana
Del 1 de noviembre de 2019 al 1 de marzo de 2020

El Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana presenta la Bienal Internacional de Arte Digital ‘The Wrong’, una propuesta que reúne una amplia selección de obras de arte digital dentro y fuera de internet, acogiendo a los artistas y comisarios del panorama del arte digital de ámbito internacional.

Tras celebrarse en más de 300 pabellones y 80 embajadas en lugares tan dispares y remotos como Siberia, Atenas, Melbourne, Zagreb, Moscú, Toronto, Nueva York, Berlín o Shanghai, ‘The Wrong’ aterriza en València en su cuarta edición y tendrá por primera vez una sede principal en el Centre del Carme Cultura Contemporània.

Classics on prostheses, de Aristarkh Chernyshev. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La bienal, que se celebrará del 1 de noviembre de 2019 al 1 de marzo de 2020, se hará extensible también a grandes y pequeñas poblaciones de la Comunitat Valenciana, a través de la colaboración del Consorci de Museus.

‘The Wrong’ no es una bienal exclusivamente en internet, desde su primera edición el contenido se divide en ubicaciones online y offline por todo el mundo. Los pabellones online: espacios virtuales comisariados y accesibles al público donde se exhiben obras de arte digital. Las embajadas offline; espacios de arte como el Centre del Carme en València, galerías, instituciones en ciudades de todo el mundo que desarrollan proyectos temporales que incluyen actuaciones en vivo, talleres, charlas y exposiciones.

David Quiles Guilló, director de la bienal, explicado que “The Wrong es un evento global abierto, descentralizado y destinado a fomentar la cultura digital. Nuestro objetivo es crear, promover e impulsar el arte digital contemporáneo para todos los públicos, a través de un evento bienal que reúne una extensa selección internacional de exposiciones de arte digital”.

Gal Zone, de John Yuyi. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, señaló que , en su caso, estaban realizando “una apuesta fuerte para acercar esta experiencia de arte digital a toda la Comunitat. El arte digital que por su propia naturaleza no tiene fronteras y que puede llegar a un público exponencialmente mayor, a través de un dispositivo móvil o una tablet, es todavía una de las artes menos conocidas por el gran público”. 

“El arte digital es una de las expresiones artísticas genuinas del siglo XXI, el mundo digital ha transformado la escena artística y la forma de relación entre la obra y el público. ‘The Wrong’ pone a nuestro alcance el trabajo de artistas de diferentes ámbitos de la geografía mundial y nos sirve a su vez para dinamizar el entorno artístico de los pueblos y ciudades de nuestra Comunitat”, añadió. El Consorci de Museus ha abierto ya la convocatoria para que Ayuntamientos de toda la Comunitat Valenciana puedan sumarse a la Bienal como embajadas.

Interiors, de Stefan Saalfeld. Imagen cortesía del Centre del Carme.

‘Epicentre.xyz’ es el título de la muestra colectiva que se exhibirá de forma simultánea en instituciones, museos y espacios culturales por toda la Comunidad Valenciana, seleccionados mediante esta convocatoria pública. Los Ayuntamientos que deseen participar contarán con el apoyo y la colaboración del Consorci de Museus y pueden hacer su inscripción en la web de la institución (www.consorcimuseus.gva.es) hasta el 22 de julio.

La selección de los artistas y comisarios participantes en la bienal también se hace por convocatoria pública que se encuentra abierta a través de la plataforma ‘The Wrong’. Según Quiles, “para esta próxima edición ya hay más de 150 comisarios seleccionados y más de 70 embajadas y el proceso de selección sigue abierto hasta el mismo día de la inauguración. En ‘The Wrong’ cada comisario tiene total independencia para seleccionar los artistas y obras integrantes de su pabellón y/o embajada, y también para elegir cómo mostrar esas obras, por lo que el resultado es como mínimo inesperado”.

En su tercera edición ‘The Wrong’ (de noviembre de 2017 a enero 2018) registró 12 millones de visitantes, y participaron 1.621 artistas seleccionados por 124 comisarios. Su trabajo estuvo expuesto en 114 pabellones online, se organizaron 78 eventos en 38 embajadas por todo el mundo.

Hello Selfie Miami, de Kate Durbin. Imagen cortesía del Centre del Carme.