‘Donkeyote’ y ‘The Cut’ ganadores de DocsValència

II edición de DocsValència Espai de No Ficció
Premios del Jurado 2018

Los jurados de la II edición de DocsValència Espai De No Ficció ya ha dictaminado los mejores trabajos presentados a las secciones competitivas y a DocsLab, los proyectos presentados a la industria audiovisual. ‘Donkeyote’, el documental dirigido por Chicho Pereira, ha obtenido el galardón Panorama a la mejor película nacional dotado con 3.000 euros. ‘Judas’, de Alejandra Vera, Juan Carlos Carrano, Raúl Capdevila y Raúla Egües, han conseguido la mención especial del jurado.

‘Donkeyote’ es la historia de Manolo y un burro llamado Gorrión, con el que tiene una relación más que especial. Manolo tiene la intención de realizar una ruta por los EE UU en los años 70 y las trabas impuestas le obligan a superarse y a conseguir todo tipo de objetivos para poder realizar la hazaña con su amigo Gorrión. Esto le permite retomar la relación perdida con su familia más cercana.

La entrega de premios de DocsValència se ha celebrado en el Centre del Carme de Valéncia en un acto en que los ganadores han mostrado su satisfacción por el reconocimiento. En todos los casos, las proyecciones de las películas documentales han tenido un gran éxito de público en las siete sedes repartidas por toda la ciudad, desde el día 26 de abril al 6 de mayo de 2018.

David Segarra ha recibido el Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje valenciano con ‘Savis de l’horta’. Fotografía cortesía de DocsValència.

David Segarra ha recibido el Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje valenciano con ‘Savis de l’horta’. Fotografía cortesía de DocsValència.

Como mejor documental valenciano en la categoría Mirades, que tiene una dotación de 3.500 euros, ha sido elegido ‘The Cut’, la película dirigida por María Andrés y Ernest José Sorrentino sobre la ablación y en la que han participado doctores del hospital Doctor Peset de Valéncia. La mención especial de esta categoría ha sido para ‘Experiment Stuka’, de Rafa Molés y Pepe Andreu, la película sobre los ensayos nazis contra la población castellonense durante la Guerra Civil española.

La categoría Fragments de cortometrajes, ha sido para el valenciano David Segarra, con su película ‘Savis de l’Horta’. El mejor corto nacional ha sido ‘Buenos días España’, de los directores Sara Pisos, Irati Cano, Carlos Reyes y María Barceló.

En la sección DocsLab, en la que se ha reunido la industria del sector para premiar los mejores proyectos, la ganadora en MiradasDocs ha sido ‘Posidonia’, del alicantino Adán Aliaga. ‘Posidonia’ también se ha conseguido imponer en el premio À Punt Media, que además facilitará la compra de los derechos de la película por parte de la televisión pública valenciana.

Los directores del festival Nacho Navarro y Pau Motagut han felicitado a los ganadores y han explicado que DocsValència ya ha superado todas las expectativas y se ha convertido en un festival que tiene vocación de permanencia una vez consolidada la participación y la asistencia de público.

La jurado Laura Pérez con los ganadores María Andrés Pérez y Ernest José Sorrentino, Premio Mirades 2018 a mejor largometraje valenciano por 'The Cut'.  Fotografía cortesía de DocsValència.

La jurado Laura Pérez con los ganadores María Andrés Pérez y Ernest José Sorrentino, Premio Mirades 2018 a mejor largometraje valenciano por ‘The Cut’. Fotografía cortesía de DocsValència.

PREMIOS DEL FESTIVAL

Premio Panorama 2018 a mejor largometraje español
‘Donkeyote’
De Chico Pereira

Mención especial del Jurado
‘Judas’
De Alejandra Vera, Juan Carlos Carrano, Raúl Capdevila y Raúl Egües

Premio Mirades 2018 a mejor largometraje valenciano
‘The Cut’
De María Andrés Pérez y Ernest José Sorrentino

Mención especial del jurado Mirades
‘Experiment Stuka’
De Pepe Andreu y Rafa Molés

Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje valenciano
‘Savis de l’horta’
De David Segarra

Premio Fragments 2018 a mejor cortometraje nacional
‘Buenos días España’
De Sara Pisos, Irati Cano Alkain, Carlos Reyes y María Barceló

Premios DocsLab

Premi MiradasDoc
‘Posidonia’
De Adán Aliaga

Premi Tribeca Film Institute
’505 o por qué adoramos los objetos’
De Miguel León Marcos

Premi À Punt Media
‘Posidonia’
De Adán Aliaga

Premi Plataforma VLC
‘Rapsodia sueca’
De Fran Ruvira

Premi Plataforma Espanya
‘Lobster Soup’
De Rafa Molés y Pepe Andreu

Premi DocsMX
‘Robin Bank o manual para expropiar bancos’
De Anna Giralt Gris
y
‘Lobster Soup’
De Rafa Molés y Pepe Andreu

Menció especial de los expertos DocsLab
‘Eguzkilorea’
De Irati Cano Alkain

Premi Agencia Freak
‘Eguzkilorea’
De Irati Cano Alkain

La jurado Eva Vizcarra con Chico Pereira, director de ‘Donkeyote’, Premio Panorama 2018 a mejor largometraje español. Fotografía cortesía de DocsValència.

La jurado Eva Vizcarra con Chico Pereira, director de ‘Donkeyote’, Premio Panorama 2018 a mejor largometraje español. Fotografía cortesía de DocsValència.

 

Estellés y Hernández, juntos por primera vez

Miguel Hernández / Vicent Andrés Estellés. La palabra toma parte
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 15 de abril de 2018

Hablaban idiomas distintos, en pueblos distintos y en un tiempo atravesado por una misma convulsión bélica, si bien igualmente distinto en cuanto a sus consecuencias. Y, a pesar de todo, les terminó uniendo un idéntico sentimiento ligado a la pasión poética. Miguel Hernández nació en Orihuela en 1910, un poco antes de que lo hiciera Vicent Andrés Estellés en Burjassot 14 años después. De manera que no llegaron a cruzar sus vidas, puesto que el poeta alicantino falleció muy pronto por culpa de una tuberculosis derivada de su estancia en la cárcel. Y, a pesar de todo…

“Per tu, amic meu, que mai no he conegut, que mai no he vist, però que et sent a prop, molt a prop meu, del meu dolor més gran”. Así reconoce Estellés a ese amigo suyo que, sin haber conocido, ni visto nunca, lo siente muy próximo, porque el dolor les hermana. La frase en valencià está extraída de la exposición Miguel Hernández / Vicent Andrés Estellés. La palabra toma parte, que el Centre del Carme acoge para unir por primera vez sus respectivos legados poéticos. Lo hace mostrando esas palabras de su honda poesía colgadas en diversas instalaciones metálicas, a modo de hierro que viene a fijarlas con vocación de eternidad.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Queríamos tender puentes entre estos dos grandes poetas valencianos que se expresaron en las dos lenguas oficiales de la Comunitat Valenciana”, señaló José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos. Rubén Trenzano, director general de Política Lingüística, incidió en esa misma coexistencia del valencià y el castellano, poniendo en valor a quienes enriquecieron ambas lenguas con su brillante poesía: “Hemos sido capaces de poner en valor en una misma exposición a nuestros dos poetas más importantes del siglo XX”.

“Hay temas comunes como la vida y la muerte, la naturaleza. Intentamos recuperar el ambiente en el que vivieron; la quintaesencia de su poesía”, apuntó Carmen Alemany, comisaria junto a Vicent Salvador y Nacho París, de la exposición que permanecerá en la Sala Refectori del Centre del Carme hasta el 15 abril. “Queremos que sea itinerante”, destacó Pérez Pont, teniendo previsto que se exponga en los municipios natales de ambos poetas. “Hablaron dos idiomas distintos pero de una manera fraterna”, incidió Alemany, como diferencia que les unió en lugar de mantenerlos separados en los compartimentos estanco de sus respectivas lenguas.

“La intención era hacer visible la poesía, por eso no queríamos una exposición al uso bibliográfico, sino que las palabras nos entren”, explicó París, encargado del montaje expositivo, repleto de fotografías, poemas, ejemplares de la revista Hoja de España, carteles de Renau, un libro escultura de Jaume Plensa y diversos audiovisuales. “Son dos poetas que no vivían en su torre de marfil, sino que eran parte de su tiempo”, precisó París.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición sobre Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Aquella mort que no trobava terme”, señala Estellés en uno de los poemas impresos como si fueran hierro candente. “Las palabras tienen peso, no se las lleva el viento”, afirmó Pérez Pont, para subrayar la importancia de esa poesía cuya lectura puede propiciar cambios en la vida. “Mis abarcas heladas, mis abarcas desiertas”, se puede leer en otro de los poemas, esta vez de Miguel Hernández, quien a su vez dice: “Agredimos al tiempo con la feliz cigarra”. También: “El hombre acecha al hombre”.

Este último pensamiento, que evoca a Hobbes (el hombre es un lobo para el hombre), da fe de la propia experiencia en la cárcel, motivada por sus ideas políticas y su resistencia a la guerra. “Queríamos traer la poesía al presente; la poesía a los días de hoy”, subrayó París. Vicent Andrés Estellés y Miguel Hernández eran “hombres comprometidos”, destacaron los responsables de la exposición, de manera que su poesía, a ras de suelo, pedía a gritos esa forma de exponerla.

La muestra, organizada en seis módulos o estructuras portátiles que vienen a sostener las intensas y emotivas palabras de ambos poetas, recoge el contexto histórico, una pequeña biblioteca elocuentemente titulada La paraula encesa en una mà, así como otros paneles que vienen a hacerse eco de esa búsqueda de la palabra precisa que les atormentaba. Un mural audiovisual relaciona finalmente el trabajo de Estellés y Hernández con otras formas de producción cultural. Juntos por primera vez, Miguel Hernández y Vicent Andrés Estellés dialogan en el Centre del Carme sobre el amor, la vida y la muerte de la que se nutrieron mutuamente.

Estellés y Hernández

Vista de la exposición sobre Vicent Andrés Estellés y Miguel Hernández. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Tras el velo de la mujer iraní

Como todos los días, de Shadi Ghadirian
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 1 de abril de 2018

“En Irán todos los artistas sabemos las líneas rojas que hay”. Shadi Ghadirian (Teherán, 1974) lleva desde su primera serie fotográfica titulada Qajar, realizada con tan solo 24 años, tratando de burlar esas líneas de flotación que marcan la censura en su país. “Sobre todo centradas en la imposibilidad de atacar a los políticos o de mostrar a mujeres sin velo”, dijo. Mediante el “humor y la ironía”, tal y como advirtió Mario Martín Pareja, comisario de la exposición ‘Como todos los días’, Ghadirian se las arregla para revelar lo que pretende ser velado: esa censura pétrea a las mujeres.

“No he tenido niñez, ni adolescencia”. De manera que ella, madre ahora de una hija, no ceja en su empeño de mostrar esa censura con el fin de restañar ciertas heridas. “Con la revolución iraní se produjo una regresión en mi país”. Regresión de la que va dando cuenta en la diferentes series fotográficas que, a modo de retrospectiva, muestra el Centre del Carme hasta el 1 de abril en la Sala Dormitorio. “Quizás la única percepción de un extranjero sobre la mujer iraní es un chador negro. No obstante, trato de representar todos los aspectos de esa mujer iraní”, cuenta la artista.

Like Everyday, de Shadi Ghadirian. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Like Everyday, de Shadi Ghadirian. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Aspectos relacionados todos ellos con ese velo tras el cual se oculta la mujer en Irán. De hecho, la mayor parte del medio centenar de imágenes de la exposición tiene que ver (valga la contradicción) con el ocultamiento y borrado del rostro o de partes del cuerpo femenino. Por eso Martín Pareja, en connivencia con Ghadirian, ha pretendido resaltar en el título de la retrospectiva ese carácter cotidiano de tamaña práctica censora. “Son temas que pertenecen a mi propia biografía”.

Puestos a comparar esa censura practicada contra la mujer iraní y la revuelta del movimiento #MeToo estadounidense, igualmente centrado en la violencia contra la mujer, Ghadirian fue rotunda: “No se puede comparar, porque en Irán las leyes islámicas son mucho más estrictas; se entiende como censura, pero esas mujeres son libres 100% para manifestarse en contra”. Ni siquiera guardaba relación, dijo, con el hecho de que Facebook prohibiera ciertas imágenes de desnudos: “Yo convivo con eso todos los días, pero en Facebook tú puedes decidir salirte de ahí”.

Qajar II (1988), de Shadi Ghadirian. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Qajar II (1988), de Shadi Ghadirian. Imagen cortesía del Centre del Carme.

En su serie West by East, recoge imágenes de mujeres iraníes cuyos cuerpos aparecen borrados, al modo en que lo hacen los censores de su país con las revistas occidentales que muestran esos cuerpos femeninos. Y en Ctrl + Alt + Del, utiliza las letras del ordenador para incidir en esa misma veladura de la mujer. “Nos han transformado. Nos han velado…Con un solo clic, a veces somos eliminados…’Ellos’, esos minúsculos iconos de nuestro ordenador. Nos definen de la misma manera que ustedes nos ven ahora, a mí, una mujer de hoy”, apunta con respecto a esta serie, cuyas teclas son de control y supresión. “Sirven para reiniciarlo al pulsar las tres a la vez”.

Y a rebufo de esa explicación, la propia Ghadirian parece buscar con su práctica fotográfica una especie de limpieza del sistema que favorece ese barrido de la mujer en Irán. “Así es como yo trabajo: pienso largo y tendido sobre el tema y en la forma en la que imagino las imágenes antes de empezar”. E imaginando llegó en cierto momento a toparse con la canción de John Lennon Imagine, reflejo de ese universo imaginario donde los seres son libres de los poderes que anulan sus movimientos.

Too Loud A Solitude (2015), de Shadi Ghadirian. Imagen cortesia del Centre del Carme.

Too Loud A Solitude (2015), de Shadi Ghadirian. Imagen cortesia del Centre del Carme.

“Las campañas están bien”, apuntó al hilo del #MeToo, “pero ha estado ahí siempre y la única forma de combatirlo es con educación”. La suya le lleva a empuñar con firmeza la fotografía y a disparar imágenes contra ese estado de cosas que, ‘como todos los días’, impera en el régimen iraní. Un audiovisual que completa la exposición sumerge al espectador en ese caminar a solas rodeado de personas. Su más famosa fotografía, de la joven con hiyab y radiocasete en el hombro, muestra al mismo tiempo las contradicciones de ese régimen a caballo entre la tradición y la modernidad.

Martín Pareja se hizo eco de esas contradicciones aludiendo a la representación de Ghadirian, “iluminando con el color zonas de un mundo que de otra manera se antojaría oscuro y usando el humor para derribar tabúes”. Las mujeres veladas y en ocasiones literalmente borradas en el contexto de la revolución iraní, llevó a pensar a la artista que tal revolución, lejos de suponer un avance, ha terminado siendo un retroceso y un confinamiento para las de su género: “Deseo continuar hablando de las mujeres porque todavía tengo mucho que decir”. Y lo seguirá haciendo sin duda a través de fotografías que aúnan estética y reflexión.

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Qajar (1988), de Shadi Ghadirian. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Qajar (1988), de Shadi Ghadirian. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Salva Torres

Circo en el museo

Periferias, de Circo Gran Fele
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de febrero de 2018

¿El circo es el mayor espectáculo del mundo como proclaman sus adeptos? Algunos podrían poner esta afirmación en duda, pero es indiscutible que sí es uno de los espectáculos más antiguos del mundo. Un cúmulo de disciplinas, destrezas y habilidades que han evolucionado a lo largo de los siglos. Desde los coliseos romanos a modernas carpas con aire acondicionado. De sangrientas luchas cuerpo a cuerpo entre hombres y animales a refinadas exhibiciones de atletismo artístico. El circo es perenne porque en sí mismo encierra una metáfora de la vida. En el centro de una pista circular el hombre y la mujer se enfrentan al desafío de un continuo y progresivo ‘más difícil todavía’.

Volar como los pájaros, hacer aparecer y desaparecer objetos, manipularlos como si la ley de la gravedad no existiera. Y los más importante, provocar la carcajada del respetable. Porque un circo sin payasos es algo muerto. En esa burbuja fuera del espacio y el tiempo tiene cabida lo imposible, lo sorprendente, lo más extraordinario que la mente pueda imaginar. Se materializan los sueños y se estimulan los sentidos, incluso los que todavía están por descubrir.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El circo es un mundo aparte habitado por seres que, en cierta manera pertenecen a otra raza. Destinados a cierto desarraigo debido a su vida nómada, establecen fuerte vínculos familiares de clan y tribu que se transmiten de generación en generación, junto a los secretos de su oficio. Más allá de una vocación se trata de una forma de vida que se lleva en la sangre y en el ADN. Y en contraste con este ambiente familiar un tono cosmopolita que ha hecho del circo un precedente de la globalización.

Pese a mantener intacta su esencia ha experimentado cambios en las últimas décadas, posiblemente el más importante la gradual desaparición de números con animales salvajes. El desarrollo de una conciencia animalista ha provocado que uno de sus grandes atractivos en el pasado, la exhibición de fieras domadas, no sea vista con buenos ojos. Es harto sabido que la vida de estos animales es una condena permanente a la cautividad, a fatigosos viajes en cabinas herméticas, a un proceso de doma, de sometimiento a la voluntad del hombre en el que es inevitable sufrir malos tratos y vejaciones.

En ese aspecto uno de los pioneros fue el Circo Gran Fele con denominación de origen valenciana y un cuarto de siglo de vida que hace décadas dejó de utilizar animales. A principios de los años noventa los hermanos Pla, Rafael y José comenzaron a actuar en una carpa instalada en la Plaza Zaragoza, y, a mediados del pasado siglo su padre, el ventrílocuo Gran Fele ya era conocido por todos los niños. Se extensa trayectoria incluye numerosos espectáculos y giras por todo el mundo. Orinoco, Orient Expres, El Tren, Pla y Pla y Cía, Feria de las Maravillas. Son algunos de sus espectáculos que han embelesado a niños y adultos de todas las edades.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Este mes la compañía ha instalado su carpa en un entorno histórico y noble, la espaciosa Sala Ferreres del Centre del Carme, abierta al público hasta el 25 de febrero en una doble dimensión, como muestra del atrezzo circense y como escuela de circo los fines de semana.

Divulgar el mundo del circo y sus periferias, y al mismo tiempo poner en valor el ambiente que se respira en él, a través de unos valores  intrínsecos, como el compañerismo, la amabilidad, el trabajo en equipo y la filosofía del esfuerzo son los objetivos del Gran Fele. Los talleres son una iniciación al circo como actividad artística relacionada con el cuerpo humano. Equilibrios, acrobacias, malabares y risas. Las claves para triunfar son las ganas de superación y el trabajo en equipo. Con asesoramiento de profesionales experimentados se desarrollan como enseñanzas principales: acrobacias de suelo, saltos acrobáticos, trapecio y telas. Como enseñanzas complementarias,  el alambre, malabares y el ensayo con monociclos para quien esté dotado de un buen sentido del equilibrio.

La gran sala del Centre del Carme acoge una exposición permanente llamada ‘Periferias’ que incluye: La Barraca de los Fenómenos, el Gabinete de Curiosidades, el Carrusel de tracción animal, El Pulgarcito, además de diversos espectáculos sorpresa.

Circo Gran Fele se define como “una compañía de circo contemporáneo, mediterráneo y vitalista. Un circo sin animales que fusiona el teatro, la danza contemporánea, las distintas disciplinas circenses junto a la mejor música interpretada en directo por la Banda del Fele”. Con más de 20 años de trayectoria y la participación en numerosos festivales internacionales y nacionales, ha recibido numerosos premios entre los que figuran el Nacional de Circo 2008 concedido por el Ministerio de Cultura, el Max Especial de Circo o el Premio Caleidoscopio de La Unión Europea, entre otros.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Bel Carrasco

Paula Valero: hoy no, mañana

Paula Valero. Elogio de la procrastinación
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Inauguración: viernes 2 de febrero de 2018

La procrastinación es un concepto utilizado actualmente que se resume en el modismo: “deja para mañana lo que puedas hacer hoy”, y que en nuestros días  corresponde a la imagen del agotamiento común frente a la aceleración y precarización de nuestras existencias, colapsadas por una cantidad de trabajo y obligaciones que no llegamos a desempeñar en su totalidad.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Elogiar la procrastinación tiene por objetivo valorarla como gesto de desobediencia a la colonización de la vida por la producción. Al no hacer todo lo que se supone que tenemos que hacer  se plantea una revuelta contra el tiempo del trabajo, una afirmación de libertad absoluta y una relación positiva y de confianza con la vida en un sentido de continuidad que contrasta con el actual sentido de un no-futuro que nos gobierna.

Este ‘Elogio de la procrastinación’, que el Centre del Carme acoge, funciona como dispositivo que se inscribe en la forma de hacer de Paula Valero, mediante un carácter procesual, performativo y una reflexión compartida. Se compone de una exposición con piezas realizadas ex profeso para el proyecto y con un programa de intervenciones artísticas junto con las proposiciones de otros invitados e invitadas.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Elogio de la procrastinación, de Paula Valero. Imagen cortesía del Centre del Carme.

El arte de la ideología

Creación y pueblo
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 6 de mayo de 2018

De verdad es que salgo de uno y me meto en otro; no sé qué va a ser de mí, porque los ataques de risa me dejan el cuerpo dolorido. Y además están sobrevalorados, no son elegantes. Tampoco me gustaría parecer exagerado pero es que la realidad siempre acaba por superar cualquier fantasiosa previsión. Lo último es ya hilarante desde el propio título del artículo. ¿O era una noticia? En fin, que ya no se puede condensar más gracia en un título a pesar de la extrema gravedad y seriedad que pretende su abstracto autor*. Veamos si puedo escribirlo de tirón: “CREACIÓN Y PUEBLO: EL ARTE COMO RESISTENCIA”. Traduzco: El pueblo unido en la creación sólo puede dar de sí un arte (decente), el de la resistencia. Bueno, más o menos. El caso es que es ¡tan marxista! Y no es que tenga nada en contra del lenguaje marxista más allá de su indiscutible anacronismo y de su patética autoconsciencia moral, es simplemente que por todo ello me parece hilarante.

Quizá hiciera falta, antes de continuar, situar el texto en cuestión, el del artículo/noticia, en su contexto. Se trata de un texto/noticia publicado/a en la revista cultural-digital que hace referencia a una exposición que se exhibe en el Centre del Carme, uno de los Museos del Consorci de Museus, una exposición llamada Creación y Pueblo. Así pues, y esto resulta tan relevante como definitorio, se trata de la reseña (?) de una exposición exhibida en un Centro de Arte Institucional sufragado con dinero público y amparado por el Gobierno de turno. El director del Consorci lo explica: “Creación y Pueblo es una exposición producida por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”. Aquí no hay nada que traducir, todo es demasiado literal en la transmisión de su ideología. Otra cosa sería entender realmente el significado de los conceptos colaborativo, trangresión y (toda la) ciudadanía. O mejor, otra cosa sería dilucidar la relación de esos conceptos con la verdad de los hechos. O incluso con la efectividad.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Parece mentira, pero a estas alturas de la vida haría falta recordar algo tanto a la comisaria, como al director del Museo, como a los artistas de la muestra: que estamos en la era digital, es decir, en la era de la hiper-información y de la hiper-comunicación. Así, si hay algo que distingue a un ser analógico de un ser digital es que el primero podía intuir algo acerca de su alienación mientras que el segundo sólo puede tener la absoluta certeza de ello. O por decirlo de otra manera: en la era analógica (en la que habitó esa era del Arte que duró poco más de 200 años) el problema capital -desde el punto de vista ideológico- era el de creer o no en la distinción entre Arte elitista y arte popular, mientras que en la era digital esa distinción resultaría patética, pues el arte se ha integrado definitivamente en lo social, se ha, por fin, democratizado. Es decir, el objetivo último del Arte Moderno, el de igualar el Arte con la Vida (recuerden: Arte=Vida) se ha hecho realidad, quizá incluso a su pesar, tal y como intentaremos demostrar.

O por decirlo ahora con un ejemplo: no es lo mismo ser (supuestamente) combativo y activista cuando TODA la información NO estaba al alcance de cualquiera (era analógica), que cuando TODO el mundo ya sabe eso que denuncian y combaten los artistas de forma absolutamente manierista y sofisticada…  y además desde una atalaya inevitablemente elitista, la del Museo Institucional. Así, la ingenuidad de Hans Haacke o la de Joseph Beuys pudo ser relativamente perdonable porque el Arte podía concebirse como una vía de información a la que no TODOS podían acceder, una vía que podía resultar medianamente creíble en la medida en la que fundamentaba su activismo en el rechazo de lo institucional, sin embargo resulta verdaderamente patético que los artistas se crean hoy en día provocadores de algo. Y ya no tanto por decir lo que ya TODO EL MUNDO SABE, que también, sino por hacerlo a rebufo de los mismos requerimientos de la Institución Político/Ideológica que va y resulta es más radical que ellos, los artistas. Qué risa.

Para justificar la exposición su comisaria habla de desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad para concluir: “Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar” […] “La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o trasciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

¿Ven ustedes a lo que me refiero? Lean de nuevo las explicaciones de la comisaria si no les es de mucha molestia. No puede ser más hilarante un discurso que sólo se sostiene desde el voluntarismo buenista y simplón. Supongo que no haría falta señalar la extrema simplicidad que emana de la idea explicatoria genérica; que es ésta: porque todos estamos al servicio de un sistema establecido… los artistas invitan al público a reaccionar. Así, una vez más y como si no hubiera pasado el tiempo (Lehman Brothers, Internet, Big Data, Redes Sociales), estamos de nuevo ante los artistas como seres iluminados, mesiánicos.

Por otra parte ¿por qué aceptar que la práctica artística es un ejercicio de libertad cuando vemos que la intención de los artistas coincide a la perfección, ¡oh casualidad!, con la de los Poderes Fácticos? La Institución Política, es ahora (en la era digital=Corrección Política) la perfecta abanderada de todas las causas justas. Que otra cosa distinta a la auto-promoción de los Poderes Fácticos es lo que hagan después esos Poderes Fácticos en connivencia con el Mercado. Es precisamente la Instittución Política la que a través de sus Concejalías de Cultura y sucedáneos se limpia la deteriorada imagen usando a los artistas, comprándolos, y los artistas los que acuden raudos con el mocho a limpiarla para que ésta tenga una buena imagen. Y lo peor es que lo hacen por un puto plato de lentejas. Y perdón por perder las formas.

Además, ¿por qué presuponerle al público (al que tanto dicen respetar) una -intolerable- complacencia generalizada? ¿Acaso no podría ser abonable la tesis de que al público le proporciona cierto goce la alienación? ¿Y qué decir de la homogeneización, no es eso lo que al fin y al cabo pretende todo discurso buenista: homogeneización, igualdad, recorte de las diferencias? Por otra parte, ¿el arte transformador de la realidad… existiendo Internet? Me muero de risa de nuevo, no lo puedo evitar. En vez de decir que el arte resiste creando, ¿no sería mejor decir que la creación resiste a pesar de ese ejército de paniaguados engreídos que conforma ese mundillo del arte que patéticamente se resiste a reconocer el acabamiento del Arte (que se produjo desde que precisamente el arte se integró en lo social)? Tal y como decía en el postanterior, nunca en la Historia se había visto tanto supuesto activista comprometido chupándole el esfínter al Poder de forma tan perfecta.

*El artículo/noticia se encuentra en MAKMA. Aquí el enlace para quien lo quiera leer: https://www.makma.net/creacion-y-pueblo-el-arte-como-resistencia/

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición Creación y pueblo. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Alberto Adsuara

Creación y pueblo: el arte como resistencia

Creación y pueblo
Juanli Carrión, Enric Fort Ballester, Núria Güell/Levi Orta, Rubén Ramos Balsa, Sara y André y Nil Yalter
Comisaria: Violeta Janeiro
Centre del Carme
C / Museo, 2. València
Hasta el 6 de mayo de 2018

“La exposición ‘Creación y Pueblo’ no sólo señala algunos desequilibrios sistémicos en nuestra sociedad, sino que cada una de las instalaciones que la componen se activan de manera formal o discursiva en la esfera pública. Desde la idea de que todos estamos al servicio de un sistema establecido, los artistas invitan al público a reaccionar”, así explicó la comisaria e investigadora, Violeta Janeiro, la nueva exposición del Centre del Carme.

‘Creación y pueblo-reacciona’ es el tercer proyecto resultante de la primera convocatoria V.O. de comisariado del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, y se articula a partir de una de las acepciones que se le atribuyen al arte: la resistencia, manifiesta, subvertida y entendida desde un posicionamiento diferente en cada una de las propuestas que se exhiben. Los planteamientos artísticos se activan en el plano discursivo o formal, buscando la implicación del público en la práctica del arte como resistencia.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Del 23 de enero al 6 de mayo los artistas Juanli Carrión, Enric Fort Ballester, Núria Güell/Levi Orta, Rubén Ramos Balsa, Sara y André y Nil Yalter cuestionan el sistema establecido y visibilizan, a través de sus obras, algunos de los síntomas o consecuencias de la sociedad de control. José Luis Pérez Pont, director del Consorci de Museus, señaló que ‘Creación y Pueblo’ es una exposición “producida  por el Consorci, de carácter colaborativo que transgrede el ámbito del centro de arte para involucrar a toda la ciudadanía desde diferentes perspectivas”.

La exposición plantea la necesidad de una performatividad radical, no solo en el acto de señalar, sino también de invitar o involucrar a la sociedad en el ejercicio de resistir compartiendo el desafío. En la muestra se hace referencia a problemáticas que se dan en los países occidentales pero con la mirada puesta también hacia oriente o el continente africano. En este sentido se critican, entre otras cuestiones, la sacralización de algunas obras de arte según su autoría, la especulación inmobiliaria, la politización de la situación de los refugiados o la discriminación de la mujer.

Los artistas proponen diferentes formas de participación en su obra, de forma indirecta mediante la pegada de carteles por la ciudad de València, la edición de un periódico o la publicación de un anuncio peculiar en un medio valenciano (de esta forma el público puede acceder a la exposición sin necesidad de visitarla) así como de forma directa mediante la participación en talleres y otras propuestas.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Violeta Janeiro manifestó que “se trata de una exposición que está en construcción, que se va creando y transformando a través de diferentes irrupciones, desplazamientos y estímulos sobre las obras de arte. Así, más que actividades paralelas a la muestra lo que ofrecen los artistas son diferentes aproximaciones a sus obras a lo largo de varios meses”.

“Reiterarnos en la colectividad, y apuntar las diferentes formas de lo común a través del verbo, la mirada, la acción sugerida o dirigida, no es sino, otra forma de oposición a una época que se perfila hiper-individualizada. La práctica artística puede ser definida como un ejercicio de libertad que se opone a la complacencia generalizada y a la homogeneización de un mundo cada vez más global. Si el arte transforma la realidad, o transciende las ideas desde la marginalidad, el arte resiste creando”, explicó Janeiro.

Sara e André, carteles repartidos por la ciudad. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sara e André, carteles repartidos por la ciudad. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Sara e André

Sara e André (Lisboa 1980 y 1979), redefinen el concepto de autoría a partir del préstamo y el apropiacionismo. Crean la instalación Logos, que reflexiona sobre los contenidos de la muestra a través de una serie de carteles y una publicación que reúne citas e imágenes de autoría ajena. Este material impreso, funciona como un dispositivo de distribución para un sistema de ideas que se recogen en la sala de exposición y que se propaga por toda la ciudad, generando relaciones con otros públicos que no necesariamente han tenido que visitar la muestra.

Enric Fort Ballester

Enric Fort Ballester (Benifaró de les Valls, 1987), significa la resistencia en su sentido físico, con una performance que requiere la fuerza de quince actores que sujetan tableros de treinta kilogramos de peso cada uno. Son performers ordenados de manera que su trabajo dificulta la entrada a la exposición. hold and breath (sujeta y respira), es el cuerpo funcionando al servicio de una estructura que desencadena una acción y consecuente reacción, para llevarnos al terreno de la biopolítica.

Exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nil Yalter vs Julia Ramírez Blanco

Nil Yalter (Egipto, 1938) es una artista franco-turca. Representa un arte político en su sentido más literal. Pionera de un arte feminista en los sesenta, sus creaciones se sensibilizan con la condición de mujer emigrante. Su film La femme sans tete or the belly dance de 1974, anticipa un giro hacia un arte social. El encuentro de la artista con la investigadora Julia Ramírez Blanco, dará origen a nuevos significados de su obra leídos, hoy, desde el arte de la revuelta.

Juanli Carrión

Juanli Carrión (Yecla, 1982), hace una escultura progresiva que activa los saberes propios como una manera de conocimiento a la hora de resignificar o mapear el barrio del Carme. Memelismo Carmen plantea a través de las memorias y vivencias personales de los participantes, otras formas de reconocimiento, urdiendo en lo sensible maneras de singularizarnos para crear nuestros propios modos de existencia. A lo largo de la exposición, tendrán lugar varias lecturas de la pieza con los vecinos del barrio del Carme, de manera que la escultura, abstracta, mudará de forma constantemente.

Nuria Güell y Levi Orta, anuncio de compra de terreno en Siria. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nuria Güell y Levi Orta, anuncio de compra de terreno en Siria. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Nuria Güell / Levi Orta

Nuria Güell (Vidreras, Gerona, 1981) y Levi Orta (La Habana, 1984), atraviesan los dispositivos de poder originando la crítica desde sus propias estructuras. La estética de un mapa inmobiliario es una acción-instalación que se inserta en la especulación de los mercados, que fluctúan camuflados en las buenas intenciones que estimulan los tópicos políticos de moda. Los artistas compran una propiedad en Siria, a una familia refugiada en Europa, aprovechando la situación de conflicto en su país de origen y su necesidad económica. Este proyecto se realiza en colaboración con el Middlesbrough Institute of Modern Art, institución a la cual los artistas donarán la propiedad adquirida. Un anuncio en prensa, prolongará la pieza fuera de las estructuras del Centro Cultural, interpelando al lector ante la posibilidad de compra.

Rubén Ramos Balsa

Rubén Ramos Balsa (Santiago de Compostela, 1978), desmonta convenciones científicas con pedagogías para un niño de cinco años, haciendo uso de enseñanzas alternativas que se explican a través de su instalación. Su obra se activa con talleres que dicta un mimo cuentacuentos que parte de las enseñanzas de un sistema matemático africano y que tienen como resultado una instalación de transmisión oral transcultural ‘África también quiere ir al espacio’.

Vista de la exposición 'Creación y pueblo'. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Vista de la exposición ‘Creación y pueblo’. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Transversalia, la educación por el arte

Transversalia. Curso 2017-2018
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia

¿Pueden las prácticas artísticas contemporáneas activarse pedagógicamente en el contexto de la escuela de manera autónoma y en relación a saberes múltiples? ¿Son las formas, métodos y discursos del arte contemporáneo susceptibles de transformar críticamente los relatos de la educación?

El Consorci de Museus ha puesto en marcha Transversalia, un proyecto educativo realizado en colaboración con CEFIRE, que pretende introducir las prácticas contemporáneas en el ámbito educativo ofreciendo herramientas pedagógicas al profesorado a través del arte.

Según el director del Consorci de Museus, José Luis Pérez Pont, “Transversalia busca potenciar y generar un alcance mayor en las transformaciones que se están realizando en el ámbito de la educación artística, tanto mejorando el conocimiento que tiene el profesorado sobre el arte actual como la forma de implementarlo en su labor educativa con los jóvenes”.

Transversalia indaga en las relaciones entre las prácticas artísticas y educativas a través de talleres, seminarios y recursos ʻon line’. Estas experiencias operan como espacios propositivos, laboratorios pedagógicos desde los que diseñar experiencias, situaciones y materiales para activar en las aulas.

El proyecto está comisariado por Clara Boj, artista, docente e investigadora cultural, quien ha manifestado que “nuestro objetivo es que las prácticas artísticas contemporáneas tengan un lugar en el currículo escolar. Las dinámicas de la escuela no coinciden con los tiempos de las exposiciones. Transversalia pretende servir de puente entre los docentes y la práctica artística más allá de los ritmos que marcan las exposiciones”.

Los talleres no se dirigen solo a profesores de artes plásticas y visuales sino también a educadores de otras materias, que puedan encontrar en el trabajo de los artistas una nueva aproximación al conocimiento desde el arte. Transversalia ya está en marcha. Para el curso 2017-18, se han propuesto tres talleres semipresenciales para profesores de Secundaria.

Transversalia. Imagen cortesía del Centre del Carme perteneciente a la  jornada Edusionat.

Transversalia. Imagen cortesía del Centre del Carme perteneciente a la jornada Edusionat.

Volumens Day, toda una experiencia sensorial

Festival Volumens Day
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Sábado 20 de enero de 2018

El Centre del Carme Cultura Contemporània acogerá el festival Volumens Day el próximo 20 de enero, que pretende ser una experiencia sensorial, donde los sentidos de la vista y el oído se complementan, confunden, reaccionan, interaccionan y crean un lenguaje único, transformando los espacios donde se desarrollan los espectáculos que ofrece el festival. Uno de los objetivos de Volumens es elevar la exploración y la investigación audiovisual (AV) a la categoría de arte, pero sin olvidar el sentido lúdico y didáctico.

Hear you calling, Pablo Arquiola, JackWasFaster, Miss_tra, Diego Navarro, Estrato Aurora y Julien Bayle, son los primeros artistas confirmados para esta edición con entrada gratuita. La programación se completará con instalaciones y talleres en lo que será un aperitivo del Festival Internacional Volumens, cuya segunda edición está prevista para después del verano.

Volumens Day, que cuenta con la colaboración del Consorci de Museus de la Comunitat Valenciana, contará con artistas nacionales e internacionales repartidos en dos espacios: la Sound Room (el Claustro Gótico) y la AV Room (la sala Goerlich).

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Uno de los primeros nombres confirmados es Sergio Díaz, ‘Here you calling’, empezó su relación con la música muy temprano, escuchando discos de sus padres (Jean Michel Jarre, Vangelis, Pink Floyd, Neuronium, entre otros…) Estas influencias junto a una infancia y adolescencia traumáticos, la clave para desarrollar una filia por la música sacra y la impregnación espiritual y melodramática.

En el año 2007 y hasta 2013, entró a formar parte de Hypnotica Colectiva realizando tareas de diseño y promoción de eventos junto a David Verdeguer y Oscar Sogorb.  Esta nueva influencia musical provocó un sesgo artístico, dando lugar a su aka “Hesse”, donde tiene cabida una faceta completamente oscura, atmosférica y cruda que complementaron todo un ying y un yang a nivel artístico y personal.

Pablo Arquiola es un Disc-jockey valenciano, perteneciente al colectivo de música electrónica Hypnotica Colectiva. Activo desde 2013, realiza sesiones de Techno Industrial, Electro e IDM. Por otro lado también desarrolla sesiones donde expresa su lado más experimental, con estilos como Dark Ambient, Death Industrial, Noise o Power Electronics.

JackWasFaster es el apodo de las producciones solistas de Manu Cachero. Sus sets hermanan electrónica delicada, space disco nórdico, deep, balearic y house underground casi siempre bajo de revoluciones. Después de algunas remezclas (FIRA FEM, ROLE, NIMIO) que lo llevaron a ser parte de la edición Madrid 2015 del RedBull Music Academy Bass Camp, ahora está trabajando en nuevos lanzamientos para Rotten City que saldrán pronto y reproducción de sets en vivo con una nueva configuración basada en hardware.

Miss Tra. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Miss Tra. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

“Transgresora, rompedora, innovadora, una evolución musical constante con patente propia”. Miss_tra en cabina desarrolla sesiones llenas de energía y profundidad, fusionando diferentes estilos y vertientes, siempre predominando el techno como base. Creando una atmósfera única donde mezcla los sonidos más vanguardistas con la contundencia del groove que la caracteriza. Ha actuado en los clubs con más renombre de la Comunidad Valenciana y ha compartido cabina con artistas de gran calibre como Maceo Plex, Paco Osuna, Marc Houle, tINI, Cora Novoa, Edu Imbernon, Matthias Tazmann, Martinez Brothers, Los Suruba, Nuria Ghia, Dosem, Marc Marzenit, etc…Gracias a ello comienza a ser reclamada en los mejores clubs del circuito español y ciudades de toda Europa. Aunque se caracteriza por su vertiente techno, en Volumens Day hará un set especial.

La AV Room acogerá los proyectos de los estudiantes del Máster de Artes Visuales y Multimedia. Con el título ‘Los que gritan’, el artista audiovisual Daniel Balboa utilizará objetos de uso común a modo interfaz para reproducir samples de vídeo y audio, que mezclados con diferentes elementos bending crea piezas sonoras controladas en directo, formando modulaciones acompañadas de imágenes alteradas.

Por su parte, Misael Sámano-Vargas y Miguel A. Sislian Suez en ‘Opus Silere’ recrean una performance sonora, que combina vídeo y arte sonoro. Usando la multimedia de autor, reflexiona sobre la presencia de la sal y su significado como elemento redentor.

Sintetizadores de fantasía, melodías RPG y subidones trance han acompañado a Diego Navarro a lo largo de su vida. Ahora intenta ordenarlo todo en su cabeza mediante un caótico proceso de producción, canalizado recientemente a través de su fichaje por Sweat Taste y el lanzamiento del Nurture EP, producto de una obsesión con la unión entre tecnología y naturaleza y el ASMR alienígena. Actualmente se encuentra explorando las nuevas posibilidades del diseño de sonido y la interacción con la música en entornos virtuales.

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Jaime Romero aka Estrato Aurora, lleva más de dos décadas en el estudio trabajando con máquinas analógicas y toda una suerte de cacharrería. Con este nuevo proyecto bebe de esos sonidos antiguos pero en un plano actual con un aire de modernidad y frescura.

En el live que ofrecerá en el festival Volumens irá acompañado de las visuales del dúo de Vjs Tuerto y constará de material inédito con componentes improvisados lleno de bajos, pads y secuencias que te atrapan e hipnotizan, además presentará algunos de sus nuevos trabajos que acaban de publicarse o están por llegar en varios sellos de diferentes nacionalidades como: Bliq Rec, Appian Souns, Discos Pandémicos, entre otros.

Uno de los primeros nombres confirmados es el artista multidisciplinar afincando en Francia, Julien Bayle, que presentará ALPHA. Un espectáculo en vivo que fusiona el sonido y las imágenes en una materia densa e inmersiva. Bayle diseñó y compuso la primera versión en 2014 mediante el uso de un proceso creativo muy nuevo: hizo crecer progresivamente las estructuras musicales y diseñó el sistema de generación de visuales al mismo tiempo. El sistema visual analiza el sonido en tiempo real y genera dinámicamente los elementos y las estructuras que se muestran en la pantalla durante la ejecución. No hay filmaciones pregrabadas usadas en ALPHA, solo renderización 3D, con la idea de producir y generar cada vez un instante único.

Diego Navarro. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Diego Navarro. Festival Volumens Day. Imagen cortesía del Centre del Carme.

La realidad calcinada de Pablo Bellot

Actos de comunicación, de Pablo Bellot
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 21 de enero de 2018

“Es un puñetazo en la mesa, un grito que expresa lo que llevas dentro”. Y lo que lleva dentro Pablo Bellot es una sensación de angustia, que él canaliza a través del arte, motivada por la incomunicación de la actual sociedad, paradójicamente, “sobresaturada de información”. Así lo expresa el artista que hasta el 21 de enero muestra en el Centre del Carme una serie de instalaciones en torno a ese desgarro existencial. Lo hace apropiándose de los mensajes que el punk de los 80 vomitó a rebufo de esa misma impotencia comunicativa. A falta de palabras dadoras de sentido, el más histriónico sinsentido.

“Genero actos para expresar cosas. Todo tiene que ser directo, contundente, visceral”. Actos de comunicación ha llamado Bellot a esos puñetazos, sin duda actos desesperados. “El Estado oprime, te genera angustia que no sabes a quién dirigírsela”. Rota la comunicación clásica, que el artista ubica en la famosa terna del emisor, mensaje y receptor, ya solo queda emitir ese grito furibundo contra nadie en concreto, porque “ya no se conoce al receptor”. Un vacío existencial se apodera del conjunto expositivo, motivado por ese “momento convulso en el que vivimos y que hace que cada cual se aferre a lo que puede”.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Obra de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El coche calcinado que recibe al espectador nada más entrar en esos Actos de comunicación es síntoma de lo que nos aguarda. También el audiovisual que lo acompaña con fragmentos de canciones punk de los 80, de Alaska a Ilegales pasando por Eskorbuto. “Quien quema de un coche ya manifiesta algo contundente”, al igual que los temas “provocan unas vibraciones fuertes, feístas, de aquella música que incluso hoy tiene más vigencia, por esa visión de falta de futuro”, explicó el artista.

La exposición se plantea a modo de bucle que va de la denigración de esa sociedad contemporánea, toda ella caracterizada por la opresión y un control asfixiante, al grito desesperado. Diríase que una cosa lleva a la otra, sin que comparezca esa “comunicación de verdad” sugerida por Bellot, quien suple ese vacío, esa quiebra entre la palabra hueca de sentido y la angustia que provoca su constatación, mediante una sucesión de actos provocadores: señales de humo (a las que alude el coche calcinado), el sonido de una piedra, vibraciones, el morse lumínico, el humo del salvamento marítimo o la mierda a un millón de vatios. Todos ellos referidos a las diferentes instalaciones.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Detalle de una de las obras de Pablo Bellot. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Pablo Bellot se limita a evidenciar las fallas de la sociedad contemporánea (incomunicación por saturación, anestesia social, válvulas de escape ordenadas), para justificar ese grito a la desesperada del artista que no encuentra otra salida que la “vomitera como último acto”. O como abunda en el texto que acompaña a la exposición: “Comunicaciones desesperadas, alteradas, agresivas e incompletas que muestran y satirizan el fracaso del propio proceso de comunicación”. Acorde con esa imposibilidad, sus instalaciones levantan acta de la impotencia comunicativa mediante el desgarro expresivo.

Por eso hay piedras que lanzar contra algo, gas pimienta, el grito “contundente y absurdo” de esa “mierda, un millón de vatios” arrojado desde el macro escenario vacío de un festival de música, 64 altavoces boca abajo a modo de insistente runrún o el parpadeo de luces que en morse deletrea la estrofa “agotados de esperar el fin”,  del grupo Ilegales. Vibraciones todas ellas ligadas al “nihilismo llevado a lo estético” que atraviesa el conjunto de la exposición.

“El individuo está abocado a utilizar el acto como mensaje, solo queda el grito y el puñetazo en la mesa como medio de expresión”. Y Pablo Bellot lo cumple a rajatabla, siguiendo en esto los dictados de Paul Virilio, a quien cita: “El puñetazo es el principio de la comunicación: con el puñetazo se gana proximidad cuando ya no se tienen palabras”. Aunque palabras desde luego hay, si bien clamando todas ellas por alcanzar ese fin último de la catarsis, la descarga energética y el grito como asidero desesperado.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Instalación de Pablo Bellot. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Salva Torres