Premio a Cecilia Bartolomé por su trayectoria fílmica

Premis Valencians de l’Audiovisual
Cecilia Bartolomé
Premio Especial de la Acadèmia a la Trayectoria
Lunes 29 de octubre de 2018

La Junta Directiva provisional de la Acadèmia Valenciana de l’Audiovisual ha decidido, en su sesión del 29 de Octubre de 2018, conceder por primera vez el Premio Especial de la Acadèmia a la Trayectoria y otorgárselo a la cineasta valenciana Cecilia Bartolomé, por su carácter de pionera como mujer directora cinematográfica, su compromiso testimonial iniciado en los años 60 y sus continuadas aportaciones de valor creativo a lo largo de su dilatada trayectoria.

Con esta distinción la Acadèmia pretende poner en valor las cualidades de aquellos profesionales cuya labor en torno al audiovisual suponga una contribución al progreso del medio y de la sociedad, y un testimonio de su vinculación a la profesión.

En este caso, se viene a reconocer el ejemplo de Cecilia Bartolomé que, en momentos muy difíciles para el cine español y mucho más para el papel de la mujer en ese entorno, asumió un rol de protagonista, poniendo en blanco sobre negro (cinematográficamente hablando) las carencias que, en torno a los criterios de la emancipación de la mujer -y con ellos los de toda la sociedad- existían, y que, aunque en menor grado, aún perduran.

Fotograma de 'Margarita y el lobo', de Cecilia Bartolomé.

Fotograma de ‘Margarita y el lobo’, de Cecilia Bartolomé.

La irreductible decisión de esta alicantina de contrastar con sus cortometrajes, largometrajes, documentales y series, la realidad del mundo en que vive, le otorga un grado añadido al de cualquier trayectoria consolidada. La entrega de este galardón tendrá lugar en la ceremonia de los Premios Valencianos del Audiovisual, convocados por el IVC, a celebrar en el Teatro Principal de Alicante el día 16 de Noviembre, con la colaboración de À Punt y Egeda.

Cecilia Bartolomé, nacida en Alicante a mediados de los años 40, pasa su infancia y adolescencia en África, en Guinea Ecuatorial, hasta los 18 años. Allí empieza a trabajar como actriz y realizadora, en la radio y teatro locales, y continúa en Madrid, con grupos universitarios mientras cursa Ciencias Económicas. Al mismo tiempo estudia y se titula en Dirección en la Escuela Oficial de Cinematografía de Madrid (1970). Junto a Josefina Molina, son las únicas mujeres que lo consiguen. Se les une Pilar Miró (graduada en Guión) convirtiéndose en las directoras de cine pioneras de este país.

Su práctica de fin de carrera, un mediometraje titulado ‘Margarita y el lobo’ (1970), que disecciona de forma satírica la situación de la mujer en la época, se convierte en un film ‘maldito’, prohibido totalmente por la censura franquista. Hasta la llegada de la democracia, Cecilia figura en las listas negras del Ministerio de Cultura, lo que imposibilita su incorporación al cine profesional y de largometraje, dedicándose a otros trabajos audiovisuales que figuran sin su firma, como la publicidad y los documentales industriales. En la actualidad este mediometraje ‘maldito’ sigue proyectándose en diversas muestras y jornadas sobre la mujer. Y en festivales y exposiciones, como el Festival de San Sebastián, el museo Guggengheim, Desacuerdos, etc.

Fotograma de 'Vámonos, Bárbara', de Cecilia Bartolomé.

Fotograma de ‘Vámonos, Bárbara’, de Cecilia Bartolomé.

En 1976 inicia por fin su andadura profesional pública con la realización de un mediometraje sobre el mundo del cine visto desde dentro, siguiendo el proceso de rodaje de la superproducción ‘El perro’ en España y Venezuela. Y en 1977/78 escribe y dirige su primer largometraje de ficción ‘Vámonos Bárbara’, presentado en el Festival de San Sebastián y que se considera la primera película feminista del cine español: cuenta, en tono de comedia, la historia de una mujer de 40 años que abandona a su marido y realiza un viaje iniciático en busca de su propia identidad y luchando por su liberación como persona.

Fotograma de 'Lejos de África', de Cecilia Bartolomé.

Fotograma de ‘Lejos de África’, de Cecilia Bartolomé.

‘Lejos de Àfrica’ (1996), otro de sus largometrajes, es un film de ficción sobre los últimos años de la colonización española en Guinea Ecuatorial. Las raíces del drama y desarraigo africano en la actualidad, contado desde el punto de vista de dos niñas de distinta raza, que crecen y se hacen mujeres en una insólita sociedad ‘franquista’ en el corazón del África negra.

Entre otras actividades, Cecilia Bartolomé ha alternado la realización de diversos cortos y mediometrajes (de ficción y documentales), con la escritura de guiones y el trabajo en televisión (por ejemplo, un capítulo documental para la serie de TVE Cuéntame, dedicado a la figura y la muerte de Carrero Blanco). En todos sus trabajos predomina el humor y el tono esperpéntico que tanto debe a su profesor y maestro Luis Berlanga.

Actualmente, junto a actividades docentes y conferencias, adapta uno de sus guiones para el teatro y trabaja en un proyecto televisivo que en tono humorístico analiza la andadura de la humanidad desde el punto de vista de la hembra de la especie. Junto con otras cineastas ha participado en la creación de CIMA (Asociación de mujeres cineastas y del audiovisual), que engloba mujeres de distintos sectores con cargos creativos o de responsabilidad (directoras, guionistas, productoras, ejecutivas de tv y de publicidad, abogadas, artistas audiovisuales, etc…) y cuyo objetivo es luchar por la integración de la mujer en unas actividades donde sigue estando en franca minoría.

Cecilia Bartolomé. Imagen cortesía de Academia.

Cecilia Bartolomé. Imagen cortesía de Acadèmia Valenciana de l’Audiovisual.

Ana Peters y sus estereotipos femeninos

Caso de estudio. Ana Peters: Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta
Instituto Valenciano de Arte Moderno. IVAM
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 22 de noviembre de 2015

¡Ah, la sociedad de consumo! He ahí uno de los latiguillos usados a troche y moche para denostar la manipulación que ejerce la publicidad en los medios de comunicación de masas de las sociedades desarrolladas. Baudrillard, Debord, Lipovetsky, Bauman, Ramonet o Verdú, por citar algunos autores, la han desmenuzado mostrando el poder alienante de esa sociedad de consumo que, al parecer, nos quiere a todos objetos en el marco de la enfervorizada dinámica mercantil. De forma que estaríamos en manos de ese poder narcótico inyectado a través de infinitos estímulos visuales.

Obra de Ana Peters en la exposición 'Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta'. Cortesía del IVAM.

Obra de Ana Peters en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

Uno de esos estímulos visuales es la mujer como objeto que encandila nuestra mirada. El IVAM dedica su Caso de estudio a Ana Peters bajo el título de Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta, exposición presentada al mismo tiempo que la de Colectivos artísticos en Valencia bajo el franquismo 1964-1976. Y lo hace para mostrar obras de su etapa inicial, precisamente focalizadas en esa crítica a la sociedad de consumo, en tanto potenciadora de ese carácter deseable y objetual de la mujer. El antifranquismo y cierto feminismo compartiendo, pues, parrilla expositiva en el IVAM.

Picas, de Ana Peters, en la exposición 'Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta'. Cortesía del IVAM.

Picas, de Ana Peters, en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

La treintena de trabajos que conforma la exposición de Ana Peters toma a la mujer como objeto deseable, para revelar lo que se esconde tras ese fondo hipnótico. Y lo que se esconde es un poder de seducción que conviene desactivar, como lo hace Peters, para que ese estereotipo femenino se resquebraje apareciendo el sujeto que la manipulación mediática diluye. De manera que junto a la mujer deseable, o en el contexto mismo de su deseabilidad, aparece la crítica como antídoto contra lo que, sin embargo, insiste en manifestar su poder: precisamente el carácter deseable de muchas de esas imágenes.

Fotograma de 'Margarita y el lobo', de Cecilia Bartolomé, en la exposición 'Ana Peters. Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta' del IVAM.

Fotograma de ‘Margarita y el lobo’, de Cecilia Bartolomé, en la exposición ‘Ana Peters. Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’ del IVAM.

Ana Peters pone en cuestión esa feminidad objetualizada, para que en otros casos emerja la denuncia social. Denuncia completada por alrededor de 40 documentos, entre publicaciones feministas de la época de los 60, revistas que acogen esas imágenes estereotipadas de la mujer o la película de Cecilia Bartolomé Margarita y el lobo (1969). La comisaria de la muestra María Jesús Folch realizó un recorrido por el conjunto expositivo destacando su relación con el grupo Estampa Popular, los inicios de su modernidad y la crítica realizada por Peters hacia esa “mujer homogénea” que presentaban las revistas de la época.

Obra de Ana Peters.

Obra de Ana Peters en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

Sorprende la candidez de las imágenes de aquella mujer de los 60 tomada como referencia mediática. En todo caso, Ana Peters dejó pronto aquel periodo crítico de su obra para centrarse con posterioridad en una abstracción de pinturas monocromas. La mujer homogénea no iba con ella. Aquellos estereotipos femeninos en la sociedad de consumo cubrieron una etapa de su vida que ahora el IVAM rescata. Lo hace casi 50 años después de algunas de aquellas creaciones. Creaciones que, pasado el tiempo, incitan a pensar de nuevo acerca de la sociedad de consumo y sus discursos estereotipados.

Obra de Ana Peters en la exposición 'Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta'. Cortesía del IVAM.

Obra de Ana Peters en la exposición ‘Mitologías políticas y estereotipos femeninos en los sesenta’. Cortesía del IVAM.

Salva Torres

Mostra Viva, la palmera crece

Mostra Viva / Cinema del Mediterrani
La Nau, OCCC, SGAE, Botànic y Teatro Flumen
Del 4 al 8 de diciembre, 2014

Nació en 2013 para llenar el vacío dejado por aquella Mostra de Cinema del Mediterrani, clausurada de un plumazo en septiembre de 2011. Por eso utilizaron sus promotores la palmera como símbolo de una mediterraneidad dilapidada durante años de fastuosidad. Esa palmera, llamada “de la vida”, crece poco a poco al amparo de Mostra Viva, una asociación ciudadana dispuesta a reverdecer aquel espíritu mediterráneo, a pesar del “contexto de brutal agresión contra la cultura” que, según recogieron en el manifiesto fundacional, padece Valencia.

Claudio Bigagli en un fotograma de la película '6 en el autobús'. Mostra Viva

Claudio Bigagli en un fotograma de la película ’6 en el autobús’. Mostra Viva

Esperan superar los 2.500 espectadores que acudieron a las diversas actividades programadas el pasado año. También esperan lograr una mayor participación del público a los debates que acompañan a las proyecciones de más de 60 películas, las actuaciones musicales, las manifestaciones escénicas, los recitales de poesía y las exposiciones de artes plásticas. Vicent Tamarit, uno de los responsables de Mostra Viva, reconoce la “frustración” que supuso la poca participación del público a los debates. Cultura, sí, pero cultura más participativa.

Para ello, Mostra Viva insiste en la programación de buen cine, columna vertebral del certamen abierto a la ciudadanía, con películas de 13 países mediterráneos. Claudio Bigagli, actor con más de 40 películas a sus espaldas, entre ellas algunas de los hermanos Taviani y la significativa ‘Mediterráneo’ de Gabriele Salvatores, será uno de los invitados a Mostra Viva. Junto a él, la directora alicantina Cecilia Bartolomé (‘Vámonos, Bárbara’ y Lejos de África’) y la experta en cine árabe Viola Shakif.

Detalle del cartel de José Morea de Mostra Viva 2014.

Detalle del cartel de José Morea de Mostra Viva 2014.

El cine se ramifica en ocho grandes hojas de esa palmera que simboliza Mostra Viva. Desaparece ‘Mostra de Mostres’, pero en su lugar habrá tres nuevos ciclos: Ópera Prima, Largos Documentales y Compositores valencianos de música de cine, además de los dedicados al Cine árabe, Nuevos Creadores, Mujer y Cine, Premis Lux y el Homenaje Mostra que este año rinde tributo al director turco Nuri Bilge, el sirio Oussama Mohammad y al referido actor y cineasta italiano Claudio Bigagli.

Amparo Carbonell comisaría una exposición multidisciplinar titulada ‘Mar-Mar’ en la que participan 34 artistas y que tendrá lugar en el Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC). La Asociación de Galerías de la Comunidad Valenciana (LaVAC) también se ha sumado al evento, participando con algunas muestras como la de Moisés Yagües en Alba Cabrera dedica precisamente al cine, además de la Fundación Anzo, Walden Contemporary o Imprevisual Galería.

Detalle del cartel de la primera edición de Mostra Viva 2013. Cortesía de los organizadores.

Detalle del cartel de la primera edición de Mostra Viva 2013. Cortesía de los organizadores.

La Nau de la Universitat de València es la institución pública que más se ha implicado en Mostra Viva. Antonio Ariño, vicerrector de Cultura, afirmó que se trataba de “un deber” acoger esta iniciativa, cuya expansión dependía del apoyo por parte del “ámbito de la Administración pública”, precisamente la que dio la espalda y la puntilla a la Mostra de Cinema del Mediterrani. La colaboración de La Nau permite la cesión de cuatro de sus espacios, a los que se suman los del OCCC, el Jardí Botànic, la SGAE y el Teatro Flumen.

La Trobada Viva Musica del Mediterrani contará con conciertos de Capella de Ministrers, Hugo Mas, Spyros Kaniaris, Krama, Manolo Millares o Pep Gimeno ‘Botifarra’. Habrá igualmente poesía, literatura, circo y la novedad de narraciones orales dirigidas al público infantil. Y, por supuesto, mesas de debate, como la dedicada al cine árabe a cargo de Viola Shafik, a los Premios Lux o al proceso de composición musical en el cine. Debates que Mostra Viva pretende impulsar como foros de auténtica participación ciudadana. La palmera crece convenientemente, a falta de un mayor riego institucional.

Algunos de los responsables de Mostra Viva, entre ellos, Antonio Ariño, vicerrector de Cultura (en el centro con corbata), Vicent Tamarit ( a su derecha), Amparo Carbonell (a su izquierda), Vicent Cortés (con un cartel), y a los extremos, Santo Juan y Vicent Gregori (izad) y Antonio Llorens (dcha).

Algunos de los responsables de Mostra Viva, entre ellos, Antonio Ariño, vicerrector de Cultura (en el centro con corbata), Vicent Tamarit ( a su derecha), Amparo Carbonell (a su izquierda), Vicent Cortés (con un cartel), y a los extremos, Santo Juan y Vicent Gregori (izquierda) y Antonio Llorens (dcha). Foto: Magda Ruiz.

Salva Torres