‘Quién es quién’ en la danza

‘Cápsulas creativas’
Rambleta y la Asociación Valenciana de Empresas de Danza (AVED)
Viernes 12 de junio de 2020


Todas las expresiones artísticas han sufrido de lleno el golpe de la COVID-19 al imponer un distanciamiento social incompatible con la proximidad que los espectáculos requieren. Dentro del arte dramático, la danza es una de las más vulnerables debido a su carácter minoritario. Eso no impide que los artistas que se dedican a ella luchen para mantener lo que han conseguido con gran esfuerzo.

En pleno confinamiento Isabela Alfaro, directora del Festival Bucles, alumbró una idea para que las compañías valencianas tuvieran la posibilidad de dirigirse al público y presentar las credenciales de su talento y profesionalidad. Con el apoyo de Rambleta y de la Asociación Valenciana de Empresas de Danza (AVED) se puso en marcha un proyecto que, a través de las plataformas digitales de Espai Rambleta, ya ha visto la luz: ‘Cápsulas creativas’.

Fil d’Arena. Imagen cortesía de ‘Cápsulas creativas’.

Consiste en una serie de piezas breves de tres a seis minutos de duración en las que cada compañía hace una presentación de su equipo y expone su línea de trabajo, con una voz en off y fragmentos de sus coreografías. El primer vídeo que se puede visualizar corresponde a Marea Dansa, compañía que combina flamenco y danza española para público familiar y con perspectiva de género. Marea Dansa ha apostado por desafiar lo desconocido e invita al público a imaginar otras realidades. Sus dos producciones de sala, ‘Relieves’ y ‘Amelia’, fueron estrenadas en Rambleta colgando el cartel de soldout.

«De momento se verán una decena de compañías hasta julio, pero esto es solo una primera edición, pues pretendemos que sean más», dice Jessica Martín, secretaria técnica de AVED. «En la Comunidad Valenciana funcionan 20 compañías de danza contemporánea y española de perfiles muy variados. Unas se organizan en plan cooperativa y otras tienen estructura piramidal. Es muy difícil saber cuántos artistas aglutinan porque el número varía según cada montaje».

Taiat Dansa. Imagen cortesía de ‘Cápsulas creativas’.

AVED nació el año 2005 con el objetivo de dignificar y velar por el sector de la danza y los intereses de las compañías profesionales del tejido dancístico. Con 20 empresas de danza asociadas, siguen defendiendo la presencia de la danza valenciana en el contexto cultural. «La evolución del sector desde 2005 es fluctuante», señala Martín. «Hay constantes altibajos y en estos momentos la situación es muy complicada, pero las instituciones escuchan nuestras propuestas y las compañías están reformulando sus equipos y formatos para asegurar una buena acogida».

La idea de Alfaro, materializada por Aved y Rambleta, nace con el propósito «de impulsar la danza contemporánea valenciana, visibilizando a sus creadores, sus procesos creativos y de investigación, así como sus piezas más representativas. La iniciativa reúne a compañías y empresas de danza contemporánea de la Comunidad Valenciana que abanderan y provocan la efervescencia creativa de los nuevos lenguajes escénicos llevando a la danza hacia nuevos territorios, ámbitos y públicos»

Un total de diez cápsulas mostrarán a través de un video inédito el relato artístico, el proceso de creación y la producción artística de parte de las empresas de danza que conforman AVED, como Extremus Danza, Fil D´Arena, La Coja Dansa, Ladyfunta, Marea Danza, Migro Danza, Mou Dansa, OtraDanza, Taiat Dansa y Danseuvos.

Hasta el 31 de julio, con carácter semanal se irán presentado todos los jueves ‘Capsulas Creativas’ a través de las distintas plataformas digitales de Rambleta.

Marea Danza. Imagen cortesía de ‘Cápsulas creativas’.

Hugo Martínez-Tormo. Arde, dispara, golpea

Hugo Martínez-Tormo. Interlinks
Sala de Exposiciones del edificio Rectorado y Consejo Social del campus de Elche de la Universidad Miguel Hernández (UMH)

La desesperación es una realidad que se ha instalado en nuestro entorno más cercano. No son ya cuestiones subjetivas las que argumentan ese estado, sino circunstancias reales que los gobernantes tratan de disolver ante la opinión pública, a través de la narración estadística y la argumentación macroeconómica. Durante demasiado tiempo la sociedad adoptó una actitud pasiva y finalmente las consecuencias corren a su cargo, recayendo el mayor peso sobre las ramas más débiles.

Hugo Martínez-Tormo reúne en Interlinks siete instalaciones audiovisuales en las que aborda, de diferentes modos, la destrucción y la autodestrucción como reflejo del abandono y la desesperanza de una parte creciente de la ciudadanía. Cada uno de los proyectos desarrollados por el artista llevan consigo un código autorreferencial que toma al autor como medida de representación de la masa, como eslabón de una cadena que se hunde y arrastra tras de sí al resto de eslabones. La reflexión se conduce hacia la singularidad del individuo, como proyección de una constante relación de causa-efecto, que proporciona a su vez un espejo en el que verse reflejado.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El arte moderno ha llevado a cabo un proceso de transfiguración de lo banal, desacralizando la obra clásica, la escultura, el lienzo, con la incorporación de objetos y materiales más humildes que arranca del uso cotidiano para someterlos al extrañamiento en el territorio del arte. Martínez-Tormo huye de lo rico y lo pomposo, para elevar lo desechado a una categoría en la que corresponde al artista mostrarnos que lo cotidiano es cualquier cosa menos corriente. Cada una de las instalaciones audiovisuales que el artista presenta en esta muestra parte de experimentaciones realizadas en primera persona, a partir de acciones o elementos cercanos que tienen el objetivo simbólico de representar diferentes formas de llevar a cabo un suicidio.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Broken bubble, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Broken Bubble (2014) aborda la desesperación de millones de personas tras el estallido de la burbuja económica, causada en parte por la sobredimensión del sector inmobiliario y por las ansias de enriquecimiento veloz. El artista comienza por realizar una pintura mural sobre el lateral de una construcción semiderruida, creando la escena de un tren de alta velocidad que se aproxima mientras sobre las vías yace en espera el propio autor. Una vez finalizada la pintura, desde la parte interior de la construcción, el artista echa a bajo a mazazos los 230 x 230 cm. de pared que ocupa el mural. Todo el proceso de creación y destrucción, costoso en ambos casos, es registrado en vídeo y reproducido en la sala, junto a diez sacas de escombros con 250 k. de los restos del muro.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Just passing through, 2014. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El ser humano posee una gran capacidad para inventar y crear, a la vez que parece proyectar la misma energía en sentido inverso, siendo capaz de hacer saltar por los aires cualquier lógica que garantice el equilibrio. Con Just Passing Through (2014) el artista muestra cinco autorretratos de grafito sobre papel, en los que ejemplifica –literalmente- cinco manera de pegarse un tiro. Se plantea un símil del suicidio con la acción destructora de la especie humana sobre el planeta. Sucesivamente cada uno de los dibujos acaba roto en numerosos pedazos, dentro de cinco urnas de metacrilato, mientras una proyección de video nos hace testigos silenciosos del proceso. Testigos silenciosos de la tragedia, durante nuestro paso.

Partiendo de la Teoría del Todo, que unifica desde la ciencia todas las teorías hasta ahora formuladas, simplificando la complejidad de la naturaleza y sus leyes, Hugo Martínez-Tormo lleva a la práctica su investigación a través de un juego físico en torno a las dimensiones. Hace converger distintas disciplinas artísticas, que habitualmente se emplean por separado, para romper la artificialidad de unas fronteras que no existen. La cuarta dimensión aportada por el tiempo, a través de la acción, modifica las dos dimensiones del plano o las tres dimensiones del volumen. El diálogo entre disciplinas y dimensiones es una seña de identidad de esta serie de trabajos, que relaciona metafóricamente la forma en la que las tecnologías de la comunicación y la velocidad en los medios de transporte han fulminado las tradicionales barreras de tiempo y espacio, haciéndonos cargar con todo lo que la globalización lleva consigo.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Dimensional game, 2013. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

En Dimensional Game (2013) el artista se representa en una pintura sobre poliestireno expandido, tras ingerir una sobredosis de cápsulas. En el vídeo vemos como lleva a cabo la destrucción del material que sirve de soporte al autorretrato, hasta quedar desmigado, esparcido sobre una superficie en una disposición que recuerda a la imagen –ahora deshecha- de las cápsulas caídas alrededor del personaje. Una acción tan letal como los efectos que el uso indiscriminado de ciertos materiales tiene sobre el equilibrio ambiental.

Unos moldes de arcilla, colgados de la pared, han servido para reproducir los brazos del artista en ese débil material. Una fotografía sobre aluminio nos muestra la imagen de esos brazos cubiertos de cortes, en tentativa suicida. Dialogo & Materia (2012) se completa con una plataforma que sostiene el mazo con el que se ha llevado a cabo la destrucción y los restos de arcilla. La pieza When X cuts Y (2012) relata cuando X corta con Y. En este caso Hugo Martínez-Tormo opta por un arma blanca para mostrar una nueva manera de autodestrucción, cortando consigo mismo. Un cristal transparente pintado con su retrato, en el que se refleja él mismo mientras cae a pedazos tras una serie de golpes secos. La acción, reproducida a cámara lenta, tiene a sus pies los restos afilados del cristal. En cada uno de los casos, la intervención del artista tiene efectos en el estado dimensional de los materiales, así como en su función y la interpretación que nos brinda.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. When X cuts Y, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

El artista, dibujado con un kimono sobre papel negro, lleva a cabo un harakiri como forma ceremonial de buscar la muerte. Global Sepukku (2012) se compone de ese mismo dibujo, tras sufrir los efectos de las cuchillas de una trituradora de papel, mientras la proyección documenta el proceso de fragmentación del dibujo. El tiempo, y su capacidad de triturar la vida, se confronta con el afán devorador del fuego en Trialogue (2010). Un individuo, siempre sintetizado en la figura del autor, aparece sentado ardiendo junto a una garrafa de combustible. La acción, el tiempo, se ocupa de hacer arder la propia pintura hasta dejar a la vista el esqueleto chamuscado del bastidor. Las cenizas, reunidas en una urna, reposan como testimonio.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Global Seppuku, 2012. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo viene desarrollando desde 2005 esta serie de trabajos, de los que aquí se muestra una selección, en los que la fragilidad del individuo y la fugacidad de la vida se brindan a la determinación del ser humano por llevar a cabo aquello que se propone. El resultado de los trabajos rebosa serenidad, a pesar de la dureza de las narraciones. La capacidad transformadora que nos caracteriza como especie encuentra sus sombras en los extremos, en los polos que hacen tambalear nuestro equilibrio.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

Hugo Martínez-Tormo. Trialogue, 2010. Instalación audiovisual. Cortesía del artista.

José Luis Pérez Pont