Retratistas de animales

¿Quién rescató a quién?, de Fotopets
Proyecto de la Asociación Nacional de Amigos de los Animales

El objetivo de un buen retratista es captar el alma del retratado a través de su mirada, la expresión del rostro, la actitud e incluso su indumentaria. ¿Y cuándo se trata de animales? Animales que, además han sufrido maltratos, abandono y penalidades hasta ser rescatados por alguna sociedad protectora.

“El truco es paciencia, mucha paciencia”, dice Andrés López uno de los miembros del equipo de Fotopets. “Hay que esperar ese gesto, esa mirada que muestre su carácter. A veces el animal es muy expresivo y en la primera foto lo solucionas, y otras cuesta más. Hay que tener en cuenta que muchos han sido maltratados y les cuesta posar con tranquilidad en un entorno que les resulta extraño, con focos, fondos de tela y varias personas intentando llamar su atención”.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

López es el autor de las 65 magníficas imágenes que ilustran  ‘¿Quién rescató a quién?’, proyecto de  la Asociación Nacional de Amigos de los Animales (ANAA), con una dedicatoria de la Reina emérita Doña Sofía, un emotivo relato de Mamen Sánchez, nieta del fundador de la revista ¡Hola!, y las historias de cada animal escritas por Mercedes Alonso.

Creada en 1992, ANAA atiende en la actualidad 300 animales, la mayoría perros y gatos, repartidos entre su centro de adopción y una red de casas de acogida.  A lo largo de 22 años de existencia ha logrado encontrar un hogar a 24.000 mascotas. Cuenta con  124 voluntarios que realizan tareas de atención y cuidado de los animales, seguimiento de los adoptados, eventos, mesas informativas, charlas en colegios, etcétera.

Para la elaboración del libro se fotografiaron más de 70 ejemplares entre perros, gatos, caballos y conejos, aunque finalmente fueron seleccionados 65 por motivos de paginación. “Las fotografías se realizaron en tres sesiones durante tres días, en jornadas maratonianas poniendo a prueba nuestros equipos”, explica López. “Hubo que fotografiar a todos los animales en tiempo récord para cumplir los plazos. La redactora Mercedes Alonso escribió la historia de cada retratado, que aparece junto a su nombre y fotografía.  Ha sido un trabajo duro pero muy satisfactorio”.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

En plena sesión fotográfica. Imagen cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

El equipo de Fotopets cuenta con una larga experiencia en  fotografiar la naturaleza y vinculación con el mundo de la conservación del medio ambiente. “Estamos muy concienciados con el tema del bienestar de los seres vivos, y crear Fotopets fue una consecuencia lógica de esa preocupación”, dice López. “Queríamos participar de una forma directa en la protección de animales de compañía abandonados. Con nuestras fotografías intentamos que sean más visibles y atractivos de cara a posibles adoptantes. Como espectadores de las campañas de difusión de protectoras y asociaciones, observábamos que las fotos que suelen usar son poco atractivas. Por esto decidimos poner nuestra experiencia y creatividad al servicio de estas asociaciones. Nuestro proyecto #adoptaunperro cuenta con más de 250  fotografiados y muchos han sido adoptados gracias a esas imágenes”.

Pilar del Cañizo, miembro de ANAA, constata que la sensibilidad de la sociedad hacia el respeto a los animales ha mejorado, así como  el número y motivación de las personas que optan por adoptar un animal en vez de comprarlo. Sin embargo, el número de adopciones sigue siendo claramente insuficiente para compensar el número de abandonos. “Sí que ha cambiado el perfil del adoptante”, señala del Cañizo. “Ya no se adopta por un motivo económico, sino por la convicción de que un animal de compañía no se debe comprar. Que es mejor optar por la adopción a la hora de integrar un miembro más en la  familia”.

La mala noticia es que el número de abandonos no ha disminuido sensiblemente en estas dos últimas décadas. “Con la crisis económica se han reducido las adopciones, al no querer las familias asumir nuevos gastos”, añade del Cañizo.

En plena sesión fotográfica. Cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

En plena sesión fotográfica. Cortesía de Fotopets, retratistas de animales.

Bel Carrasco

El MuVIM, ¡a todo gas!

En Moto!
Museu Valencià de la Il.lustració i la Modernitat (MuVIM)
C / Quevedo, 10. Valencia
Hasta el 30 de noviembre, 2014

Joan Gregori, director del MuVIM, se remontó al caballo para, tirando de esas riendas antropológicas, alcanzar el presente de las motos, que es a lo que iba. A lomos de esa reflexión, con alusiones a los centauros, mitad hombre mitad animal, y a los cyborgs, mitad hombre mitad máquina, justificó las cinco exposiciones que ocupan todas las salas del museo para hablar de la pasión de los valencianos por las motos. Y motos hay más de 120, de todos los tiempos y estilos. Desde el primer prototipo de 1889 de Francesc Bonet a las últimas que ruedan por los grandes circuitos. Y así, como una moto, arranca la temporada el Museu Valencià de la Ilustració i la Modernitat.

Detalle de una de las fotografías de Danny Lyon para 'The Bikeriders', de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Detalle de una de las fotografías de Danny Lyon para ‘The Bikeriders’, de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

“¿Por qué nos gustan tanto las motos a los valencianos?”, se preguntó la diputada de Cultura, María Jesús Puchalt. La respuesta, añadió, estaba en el MuVIM, que trata de hacerlo “en forma de exposición”. En realidad se divide en tres: ‘Gas al museu’, donde se recoge el mundo de las competiciones deportivas, con sus héroes y monturas; ‘Històries de motocicleta’, con un tropel de vehículos para nostalgia de aficionados y público en general, y ‘The Bikeriders’, una exposición fotográfica de Danny Lyon producida por la Fundación Colectania. Una instalación de Juan Miguel Aguilera y el artista fallero Manolo García, y una muestra de Juan Luis Durán completan el macro montaje expositivo.

Detalle del cartel de la exposición 'En Moto!', en el MuVIM.

Detalle del cartel de la exposición ‘En Moto!’, en el MuVIM.

La pasión por ese “animal mecánico” que es la moto, según expresión de Gregori, queda principalmente reflejado en las 51 imágenes del singular Danny Lyon. Pasión, pasión. Porque el recorrido por las decenas de motocicletas que pueblan el museo está salpicado de nostalgia (¡mira, un sidecar y una vespino!), de recuerdos y remembranzas, incluso de datos sugerentes, pero la espectacularidad del montaje tiende a abotargar los sentidos. Lyon es otra cosa.

Detalle de la obra de Juan Miguel Aguilera para la exposición 'En moto!, en el MuVIM.

Detalle de la obra de Juan Miguel Aguilera para la exposición ‘En moto!, en el MuVIM.

“Danny era motero”, explica Pepe Font de Mora, de la Fundación Colectaina. Se hizo motero, “porque necesitaba la proximidad”, empaparse de aquello que quería contar en imágenes. “Prácticamente no había mitología y Danny rompe el cliché para mostrar a esos personajes”. Moteros del medio oeste americano que en la década de los 60 del pasado siglo se lanzaron a la carretera en busca de libertad. Como bien recordó Joan Gregori, esa visión “romántica” tenía su contrapunto con esa otra de los policías en moto reprimiendo ciertas manifestaciones políticas.

Fotografía de Danny Lyon para 'The Bikeriders', de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Fotografía de Danny Lyon para ‘The Bikeriders’, de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Las exposiciones del MuVIM pretenden hacerse cargo de esas múltiples facetas de la moto. Salvador Calabuig, uno de los encargados de coordinar el conjunto expositivo, habló de “clave social, bélica, industrial, rural, deportiva”, de un vehículo que además de instrumento de locomoción cumple otras funciones, desde la puramente icónica a la más libre y salvaje relacionada con la “pulsión por la velocidad” (Gregori dixit).

Fotografía de Danny Lyon para 'The Bikeriders', de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Fotografía de Danny Lyon para ‘The Bikeriders’, de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Hay Bultacos, Montesas, Ossas, Vespinos, Harleys, Ducatis, Derbis. Hay cascos, buzos, letreros luminosos, antiguas máquinas de gasolina, imágenes sepia y publicidad antigua. Y hay rostros de viejos conocidos: Ángel Nieto, Sito Pons, Aspar, Champi Herreros, Paco González o César Gracia, éste último recordando en vivo y en directo tiempos pasados. Hay de todo un poco y, eso sí, muy bien montado, para deleite de cuantos sienten el vértigo de la moto, ya sea por devoción o simple admiración.

Fotografía de Danny Lyon en la exposición 'The Bikeriders', de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Fotografía de Danny Lyon en la exposición ‘The Bikeriders’, de la Fundación Colectania, en el MuVIM.

Salva Torres