Hermes Berrio y Toxicómano, en calle viva

Manual de Buenos Modales. Hermes Berrio y Toxicómano
Speakeasy de La Fiambrera Art Gallery
C / Pez, 7. Madrid
Hasta el 19 de marzo de 2016

Aprovechando su participación en la feria madrileña de arte contemporáneo JustMad 2016 (23-28 de febrero), la galería bogotana + MAS: Arte Contemporáneo exhibe en el Speakeasy de La Fiambrera una muestra de dos de sus artistas más representativos, Hermes Berrio y Toxicómano, cuya obra está directamente vinculada al grafitti, a la pintura callejera y al arte urbano, con un alto compromiso con la protesta social y política.

En estos días de alto voltaje informativo, el mundo presenta una crisis histórica de valores que nunca antes habían sido evidenciados con tanta rapidez, ni con tanta cobertura y a la vez con tanta indiferencia. Recibimos las imágenes y las noticias de los peores acontecimientos humanos con una total somnolencia en la consciencia. Con esta exposición se invita al espectador a reflexionar para despertar del letargo.

Obra de Toxicómano. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Obra de Toxicómano. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Los artistas plásticos, Hermes Berrio y Toxicómano, utilizando códigos visuales del Street Art, nos alertan sobre la locura, el sexo, la violencia, la política y la sobredosis de información que recibimos, a través de 12 cuadros, que vienen a evidenciar el poder clásico de la pintura aún para el hombre del siglo XXI, dando una respuesta abierta llena de irreverencia, y con los códigos de una calle viva, a estas cuestiones contemporáneas.

+ MAS: Arte Contemporáneo es una galería bogotana que desde su creación en 2011 ha hecho énfasis en el arte contemporáneo y emergente, con una programación de exposiciones comisariadas que ponen de manifiesto la necesidad y el poder del arte, a través de obras que presentan un diálogo intenso entre contrastes de alto impacto visual y conceptual. Esto ha hecho que sus artistas hayan tenido gran difusión internacional, habiendo participado en ferias de importancia mundial como ARTEBA Buenos Aires, UNTITLED Miami, Basel, SAATCHI Gallery START (Young Galleries + New artists) Londres, ARTCENTRAL Hong Kong, BARCU Bogota y JUSTMadrid.

Es a partir de la participación en ésta última muestra cuando nace la colaboración con la galería de arte La Fiambrera, para desarrollar proyectos expositivos que hagan posible la presentación de artistas contemporáneos colombianos en Madrid. Esta primera exposición contará con 12 pinturas sobre lienzo de medio y gran formato para mostrar el trabajo reciente de ambos artistas, Hermes Berrio y Toxicómano; la obra estará a la venta y podrán ser vistas durante el horario de apertura al público de La Fiambrera.

Obra de Hermes. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Obra de Hermes. Imagen cortesía de La Fiambrera.

Hermes Berrio: su obra es el resultado de mezclar sus grandes influencias artísticas, el Expresionismo Abstracto, Richard Hamilton y Jean Michel Basquiat, con la actualidad política, social y cultural que evidencian los medios de comunicación, la crisis de identidad característica de estas primeras décadas del siglo XXI, los cuentos de hadas (Disney) y la sociedad de consumo, mezclado con el lenguaje de las calles del mundo. Su obra ha sido expuesta en Colombia, Suiza, México, España, Australia, y Estados Unidos.

Toxicómano: es un auténtico artista urbano, que ha desarrollado la mayor parte de su obra en las propias calles; plasma imágenes y textos que beben directamente del diseño gráfico. Sus influencias artísticas directas son Banksy, Sheppard Feary, Blek Le Rat, que mezcla con el Punk, y la cultura de la calle. Su lenguaje y sus tipografías nos refieren a los pasquines de los años 50s, con mensajes sociales impecables, que permanecen en la memoria durante mucho tiempo. Ha realizado intervenciones en Alemania, Reino Unido, Colombia, México, y Estados Unidos.

SUMMA o el eje Valencia, Madrid, Lisboa

Summa Contemporary Art Fair 2015
Matadero Madrid
Paseo de la Chopera, 14. Madrid
Del 10 al 13 de septiembre de 2015

Summa vuelve a Matadero por tercer año consecutivo como “plataforma de acción en torno al arte contemporáneo”, de “impronta internacional” y como una feria “atenta al contexto social y cultural en que se produce el arte, con particular atención a las circunstancias políticas que motivan las obras de algunos de los mejores creadores de nuestro tiempo”, según explica Paco de Blas, el nuevo director de Summa Contemporary Art Fair 2015.

La feria, que se celebra del 10 al 13 de septiembre, cuenta en su Programa General con 30 galerías, principalmente del eje que atravesando Madrid (con ocho salas) conecta Valencia y Alicante (cinco) con Lisboa (cuatro). Además, hay galerías de Palma de Mallorca, Almagro, Buenos Aires, Sao Paulo, México, Bogotá, San José de Costa Rica, Miami, Alabama y Ottawa.

Portada de 'Sinsonte', de la editorial Versos y Trazos.

Portada de ‘Sinsonte’, de Víctor Escandell. Cortesía de la editorial Versos y Trazos.

Las secciones Transversal, Trazos y Madrid Foto añaden más participación, por lo que finalmente son alrededor de medio centenar las galerías que presentan obra de sus artistas en Summa. La novedad este año viene de la mano de Summa Mag, proyecto editorial comisariado por Marisol Salanova que contará con los sellos Versos y Trazos (Valencia), Micromegas y Ad mínimum microediciones (Murcia), Chucherías del Arte (Mérida), Nocapaper Books & More (Santander), Input (Madrid), Libros del Zorro (Barcelona), Editoriales Pai-Pai (Delirio, Arrebato y La uña rota), de Salamanca, y Editorial Vortex (Valparaíso, Chile).

Versos y Trazos es un joven sello valenciano de literatura infantil y juvenil, cuya década de trayectoria editorial se peculiariza por su apuesta en pro del álbum ilustrado como distintiva herramienta de difusión de sus contenidos, polarizados en torno de la ficción pedagógica (colección ‘El baúl de los cuentos’), la recuperación poética de autores de la generación del 27 -entre otros- (colección ‘Poetas para todos’), el relato corto (‘Los que llegan por la noche’, del valenciano Vicente Marco) y la novela gráfica (‘Sinsonte’, del ilustrador Víctor Escandell) -esta última erigida en un proyecto heterodoxo, tanto por su formato como por su contenido filosófico.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

Obra de Michael Roy. Cortesía de Espai Tactel.

A las galerías de Madrid Aina Nowack / ACC, Espacio Mínimo, Fernando Pradilla, Rafael Ortiz, Lucía Mendoza, Max Estrella, Ponce + Robles y My Name’s Lolita, se suman (valga la redundancia) a SUMMA las procedentes de la Comunidad Valenciana: Área 72, con obra de Victoria Iranzo, Inma Femenia, Oliver Johnson y Guillermo Ros; Aural, con Juanjo Martín Andrés, Isaac Montoya y PSJM;  Espai Tactel, con Eduardo Hurtado, Michael Roy y Luis Úrculo; Luis Adelantado, con doble representación de Allan Villavicencio, por la galería de México, y Darío Villalba, por la valenciana en la sección Trazos y, por último, Rosa Santos, que acude a Summa con Xavier Arenós y Andrea Canepa.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

Instalación de Xavier Arenós. Cortesía de la galería Rosa Santos.

En esa reivindicación del arte contemporáneo, Summa incluye la sección ‘Cómo coleccionar arte político’, comisariada por Jota Castro y que pretende ligar arte y compromiso, dos palabras de moda, en ese afán por contextualizar la obra de los creadores en el conflictivo marco social en que desarrollan sus trabajos. También habrá arte contemporáneo africano, de la mano del comisario Miguel Amado, así como la profundización en el arte de los años 70 y 80 del pasado siglo en la sección Trazos. Madrid Foto se centrará en la generación de fotógrafos españoles contemporáneos poco difundida en nuestro país.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

Obra de Isaac Montoya. Galería Aural de Alicante.

La galería Cànem, Medalla de Sant Carles

Medallas de Sant Carles
Auditori Alfons Roig
Facultat de Belles Arts de Sant Carles
Universitat Politècnica de València
Jueves 18 de diciembre, a las 19.00h

Con motivo de la celebración de la festividad de San Carlos, la Facultat de Belles Arts de Sant Carles de la Universitat Politècnica de València concede anualmente la Medalla de Sant Carles a aquellas instituciones y personalidades que favorecen la promoción y la difusión cultural y artística de la sociedad valenciana. A lo largo de estas ediciones (esta es la XIX), las Medallas han pretendido subrayar y poner en valor a personas y/o entidades cuya aportación en el ámbito del arte y la cultura hayan sido relevantes para nuestra comunidad.

Este año la Facultat ha resuelto conceder la Medalla de Sant Carles 2014, por acuerdo de la Comisión Permanente de la Junta de Centro celebrada el viernes 7 de noviembre (ratificado por la Junta de Facultad  celebrada el viernes 12 de diciembre):

La Galería Cànem, Medalla de Sant Carles.

La Galería Cànem, Medalla de Sant Carles por la Universitat Politècnica de Valencia.

A la Galería Cànem, coincidiendo con su 40 aniversario, por su destacada labor dinamizadora de la escena cultural y artística de la ciudad de Castelló y por su importante presencia en el panorama expositivo valenciano a lo largo de todos estos años, la misma que la ha convertido en un referente nacional y en una excelente representante del gremio.

Josep Soler Vidal 'Monjalés', Medalla de Sant Carles por la Universitat Politècnica de València.

Josep Soler Vidal ‘Monjalés’, Medalla de Sant Carles por la Universitat Politècnica de València.

Al artista Josep Soler Vidal, “Monjalés”, antiguo estudiante de la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos, por su importante trayectoria creadora en el ámbito de la pintura, participando en grupos como Art Nou, Movimiento Artístico del Mediterráneo y Grupo Parpalló, y en muestras como la Bienal de Alejandría de 1959 y  la de Venecia de 1960 y 1976; así como por su compromiso socio-político, que le llevó a exiliarse durante más de cuatro décadas y hasta el año pasado en Bogotá (Colombia).

Sole Giménez, Medalla de Sant Carles por la Universitat Politècnica de València. Imagen extraída de su web.

Sole Giménez, Medalla de Sant Carles por la Universitat Politècnica de València. Imagen extraída de su web.

A la cantante Sole Giménez, antigua estudiante de esta Facultat, en reconocimiento a su importante y larga trayectoria musical como cantante y compositora, ahora que celebra treinta años en el mundo de la música, haciendo propia una particular combinación de estilos y géneros.

 

 

Monjalés, ¡qué bueno que viniste!

Monjalés, una trayectoria artística: 1953-2014
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Fundación Chirivella Soriano
C / Valeriola, 13. Valencia
Hasta el 29 de junio y 7 de septiembre, respectivamente

Tiene 82 años muy bien llevados. Quién sabe si fruto de una vida dedicada con pasión al arte. Cuando habla de su obra, que arranca a principios de los años 50, la mirada parece regresar al instante de cada creación, emanando un brillo que diluye las tinieblas del pasado proyectando un gran chorro de luz hacia el futuro. La represión franquista, que le obligó a un exilio prolongado durante 46 años, apenas ha dejado huella en su figura, que se mueve impulsada por esa energía interior depositada en su dilatada producción. De hecho, diríase que ha salido indemne de tan tristes avatares, gracias al vital combate sostenido en cada una de sus obras. Ahora, de vuelta en Valencia, Monjalés (Albaida, 1932) puede disfrutar de la amplia retrospectiva que le dedican al alimón el Centro del Carmen y la Fundación Chirivella Soriano.

Obra de Monjalés en el Centro del Carmen de Valencia.

‘Casi que por ensalmo’, obra de Monjalés.

Josep Soler Vidal, Monjalés, comenta sus obras una por una, deteniéndose en aquellas que mejor explican cada etapa pictórica o marcan el salto hacia una nueva. Y la palabra salto es fundamental. “Cuando un pintor está sujeto a perpetuar la inutilidad de un momento en su día vivo, está condenado a morir”. Por eso Monjalés ha ido saltando de serie en serie, renovándose a cada instante, para no caer en esa trampa de la repetición a la que suele abocar cierta docilidad comercial. ¡Y eso que pudo hacerlo! Tras la Bienal de Venecia de 1960, en la que participó, la prestigiosa galería Marlborough quiso montarle una exposición que él rechazó. “Querían que hiciera el tipo de obra que había presentado en la Bienal, cierta abstracción revolucionaria, pero yo estaba en otra cosa y les dije que no volvía a la abstracción”.

Obra de Monjalés de su serie Pacto de las premoniciones.

Obra de Monjalés de su serie Pacto de las premoniciones.

Los seres aterrados que aparecen en su serie sobre la lucha, los vencidos y los torturados destilan idéntico terror al que manifiesta Monjalés por la repetición y el acomodado encasillamiento. Por eso en la retrospectiva de más de un centenar de obras, repartidas entre el Centro del Carmen y la Fundación Chirivella Soriano, se recogen las diversas etapas por las que ha ido saltando Monjalés: desde sus primeros paisajes de Albaida (“fuera de lo manido”), a sus últimas producciones en homenaje a la expedición botánica del Nuevo Reino Granada dirigida por Mutis, pasando por su serie El pacto de las premoniciones, en torno al jardín de las delicias de El Bosco, sus Itinerarios, su serie negra más constructivista, los mapas ibéricos, los derrotados o vencidos, ya más figurativos, o sus Hijos de España.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

El Centro del Carmen acoge las 54 obras que van desde sus inicios paisajísticos al cuadro La paloma de la paz (1960), que Monjalés señala como el último de su serie plenamente abstracta. Cuando en 1954 viaja a Madrid, se queda impresionado con El jardín de las delicias de El Bosco, del que se sorprende que no fuera a la hoguera por esa obra repleta de provocativas escenas sexuales. Monjalés agrega elementos de ese cuadro a sus figuras en la serie sobre las premoniciones, dando como resultado un conjunto de piezas igualmente sorprendente. Otro viaje posterior a Bélgica le introducirá de lleno en el informalismo. “Entonces no había nadie informalista y hoy, en cambio, se hace mucho, lo cual me parece ridículo porque significa estar muerto”. Alain Robbe-Grillet, escritor y teórico del nouveau roman, o el poeta Paco Brines, figuran entre los compradores de sus obras informalistas.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

Obra de Monjalés de su serie Los hijos de España.

Siempre en la búsqueda de nuevos caminos, ideas o formas de expresar lo que muerde por dentro, Monjalés empieza a enseñar la patita figurativa por debajo de la puerta de la abstracción, que es donde arranca la muestra de Chirivella Soriano. Allí, las figuras aparecen dolidas, derrotadas, vencidas o en abigarrada lucha contra la falta de libertad que por aquellos años 60 representaba el franquismo. “Son figuras suspendidas en el aire, que representan lo más denigrante, el sometimiento del ser humano a lo peor”. Obras que, como subraya Monjalés, están impregnadas de cierta lucha (pictórica y representacional) por “hacer y deshacer”. Pintura que, más que social, el artista entiende de “lucha y protesta contra el franquismo”.

Obra de Monjalés de su serie La lucha.

Obra de Monjalés de su serie La lucha.

Su serie Los hijos de España tiene el complemento idóneo del poema de Antonio Machado escrito sobre la pared, elegido por el propio Monjalés: “Ya hay un español que quiere vivir y a vivir empieza, entre una España que muere y otra España que bosteza. Españolito que vienes al mundo te guarde Dios. Una de las dos Españas ha de helarte el corazón”.

Las cerámicas de la última planta, con fragmentos de Gaudí y referencias picassianas, su serie de sellos, nuevas sombras (con los pífanos de Manet), las oraciones comparativas y las “Adveraciones taléticas” completan el recorrido. “Siempre he pensado que la función del ser humano es hacer algo significativo o denunciar algo”. Ahora está enfrascado en su serie botánica, como “apología de la conservación de la naturaleza”. De manera que Monjalés, lejos de regresar a Valencia a lomos de cierta nostalgia, sigue mirando el futuro con insistencia creativa. Su inquietud no encuentra límite alguno en retrospectivas por amplias que éstas sean.

Detalle de una de las obras de Monjalés.

Detalle de la obra de Monjalés ‘Los derechos humanos’, de su serie Los sellos.

Salva Torres

“Los ilustradores somos cronistas de la vida”

Entrevista a Carlos Ortin
Ilustrador y profesor de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia

Carlos Ortin es ilustrador freelance. Publica sus primeras historietas en las revistas más representativas de los años 80: Madriz y Cairo. Esta etapa (1983/1988) queda reflejada en el álbum recopilatorio Calor Humano, editado por La General. De forma simultánea realiza trabajos de literatura infantil, carteles y diseño editorial con ilustraciones de prensa para El País, el suplemento literario Babelia, los dominicales El País Semanal, La Mirada y El Dominical y las revistas Ciberp@ís, Tentaciones, Negocios, Ábaco y JotDown, entre otras. Ha recibido premios del Ministerio de Cultura a las mejores ilustraciones en 1986 por Signo 2, publicado por Editorial Gregal, y en 1999 por Narices, buhitos, volcanes y otros poemas ilustrados… de la Editorial Media Vaca. Durante los últimos diez años ha combinado sus trabajos de ilustración con actividades de comisariado de exposiciones, como Ilustrísimos, para las ferias de Bolonia, Beijing y Bogotá y Los hoteles de la imaginación para el MuVIM, y con la presidencia de la Federación de Asociaciones de Ilustradores Profesionales (FADIP) de 2003 a 2007. En la actualidad dirige el Curso Avanzado de Ilustración Profesional en la Escuela de Ilustración ESAT de Valencia, es profesor del Master de Diseño e Ilustración de la UPV y miembro del Observatorio de la Ilustración Gráfica. En esta amplia entrevista para MAKMA habla de la “edad de oro” que vive la ilustración, de la libertad que se respira como ilustrador, de la casi inexistente tradición de consumo de productos culturales en nuestro país, y de lo importante que resulta que existan dibujantes, porque saben hablar con imágenes. Carlos Ortin en estado puro.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

¿Sigue siendo la ilustración un género menor dentro del amplio espectro de las artes plásticas? 

El objetivo de la ilustración no es hacer una obra única que se cuelgue en una pared, sino la comunicación, la reproducción masiva de mensajes gráficos ligados a una idea. La ilustración es cultura popular multifuncional y desea llamar la atención de un público amplio. Afortunadamente, las clasificaciones del tipo artes mayores, artes menores o artesanía en la plástica están desapareciendo en el contexto actual.

¿Ha mejorado su status en los últimos años? 

Últimamente he oído que la ilustración vive en España una “edad de oro”. Supongo que porque, de repente, casi todo el mundo ya conoce en qué consiste el oficio de ilustrador. No hace mucho tiempo cuando me preguntaban a qué me dedico, tras mi respuesta mi interlocutor abría mucho los ojos y repetía: “i-lus-tra-dooor… si, si…”, y ante su extrañeza yo decía: “bueno, dibujante”. También se nota una mayor presencia en los medios. En ese sentido sí que ha mejorado la consideración social. En otros aspectos sigue como siempre y además, afectada por las circunstancias actuales de crisis, incertidumbre digital, etc…

¿Se puede marcar el punto de inflexión en que tal cambio se produjo?

Ha sido una evolución gradual. A lo largo de los últimos veinte años han aparecido ilustradores mediáticos y todo lo que tiene que ver con la imagen ha adquirido pujanza. Por otro lado se ha convertido en un género atractivo para las nuevas generaciones de artistas por la gran variedad de estilos a desarrollar y medios donde expresarse. Se han dado cuenta que cualquier cosa creativa tiene antes que ser dibujada. La ilustración se escapa de cierta imagen de encorsetamiento y oficialidad que puedan tener otro tipo de artes. Respira libertad, comunicación y posibilidades.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Valencia cuenta con una notable tradición de dibujantes e ilustradores. Como siempre, ¿nadie es profeta en su tierra? ¿Por qué?

Valencia no es un centro editorial potente, tampoco industrial, por lo que nuestro oficio no cuenta aquí con muchos clientes. De modo que nuestros dibujantes e ilustradores tienen también la tradición de emigrar, lógicamente. Hoy día es más fácil trabajar para otros lugares desde aquí, aunque siempre se ha hecho.

Según un estudio, apenas el 40% de quienes se consideran ilustradores ejercen profesionalmente y viven de ello. Se trata de un mal endémico en este país, que se repite en otras profesiones. ¿Pero es especialmente sangrante con los ilustradores o no?

Sí, recuerdo ese estudio, lo elaboramos en la Asociación de Ilustradores. Es cierto que es un mal endémico español, pero te aseguro que lo mismo pasa con casi todos los trabajos creativos. Se publican muchos libros (en realidad, pocos ejemplares aunque muchos títulos) pero se venden pocos porque es verdad que hay pocos lectores, los canales de distribución son mediocres y casi no existe una tradición de consumo de productos culturales. Pero los nuevos tiempos traen nuevas posibilidades que muchos ilustradores están aprovechando con resultados esperanzadores.

¿Por qué la ilustración forma parte de los estudios en Formación Profesional y no tiene cabida como especialidad universitaria? ¿O eso ya se ha corregido?

Ya hace algún tiempo que se incluyó la ilustración como asignatura en el grado de Bellas Artes. En ESAT funciona como asignatura desde el principio y se le dedica un gran espacio, como la Escuela de Ilustración.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

La ilustración abarca diferentes campos, publicidad, cómic, sector editorial, producción audiovisual, animación, multimedia. ¿Dónde tuvo más pujanza y dónde lo tiene ahora?

Vamos a establecer unas pocas diferencias. Un ilustrador es aquel grafista que elabora o recibe un texto, una idea o un mensaje y lo interpreta gráficamente. Es un autor. Por otro lado, un grafista que participa de un proyecto audiovisual rediseñando personajes, haciendo fondos o dando color, es un ilustrador técnico pero no un autor. Si hablamos de ilustración como un trabajo autoral, la mayor pujanza actualmente aunque sólo sea a nivel popular está en los “humoristas” gráficos, como El Roto, en el álbum ilustrado y en el cómic, que siempre tiene muchos aficionados. Los videojuegos movilizan cantidades de seguidores, dinero y profesionales. Pero sólo consideraría como ilustrador al creador de la imagen gráfica de estos productos.

¿La Escuela Valenciana del cómic ha tenido su continuidad en otros campos de la ilustración? ¿Los Calatayud, Torres, Micharmut, Sento, tienen sus continuadores?

La aportación a la narración gráfica española de estos monstruos y algún otro como Artur Heras, Mariscal, Mique Beltrán o Paco Giménez, fue muy importante hace veinticinco años y lo sigue siendo ahora. Mi generación se formó espoleada por su trabajo innovador y aparecieron ilustradores de la talla de Ana Miralles, Ana Juan, Ramón Marcos, Incha, Enric Solbes… y justo después llegaron Paco Roca, Txemacántropus, Pablo Auladell, Lalo Kubala, el equipo Grúa, Nacho Casanova… es decir, que sí, que la cosa continúa. Y los novísimos ya están aquí.

Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

¿Cómo puede considerarse al dibujo además de una forma de expresión libre? ¿Cómo memoria? ¿Como un pasatiempo? ¿Cómo registro de una época? ¿Como un oficio que nos permite ser profesionales en el desarrollo de una imagen? 

Realmente, el atractivo de la ilustración es que abarca todo eso. Combina la vocación y la necesidad de los artistas por expresarse gráficamente con la posibilidad real de desarrollar una carrera profesional en línea de sus intereses. Por otra parte, la ilustración es un arte comunicativo en el que los dibujantes ejercemos de cronistas del tiempo que nos ha tocado vivir, añadiendo un gran punto de interés a esta profesión.

¿Qué le recomendarías a los estudiantes de ESO y/o BACHILLER que estén interesados en el dibujo, la ilustración y el cómic? 

Pues que mientras llega el momento de hacer inmersión en la profesión que han elegido, aumenten su cultura popular, personal y visual. Que lo miren todo, que lo lean todo y que dibujen sin parar. Notarán una gran diferencia de inmediato.

¿Cuál ha sido el momento en que supiste que tu vida profesional iba a cambiar? ¿Existen “momentos clave” en nuestra historia que nos ayudan en ello? ¿Cómo participar en distintos eventos como concursos, ferias, salones, etc., que nos permiten darnos a conocer a los demás?

Creo que unas cosas llevan a otras. Cuando estás inmerso en una dinámica de trabajo, los diferentes momentos van llegando sin ser consciente. Sencillamente, aparecen necesidades y pones todos los medios para cubrirlas. Cuando era adolescente no paraba de dibujar y leer, entonces tuve la necesidad de enseñar lo que hacía a los demás. Después conoces gente que te muestra otros caminos y los recorres esperando encontrar el tuyo propio. Te presentas a concursos, conciertas citas con editores, estás al tanto de lo que hay, fracasas, aprendes, pruebas otra vez, vuelves a fracasar, pero mejor como decía Beckett, cada vez mejor.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Ilustración de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Viendo tu trabajo en retrospectiva, aparte de logros profesionales y premios, en cuanto a lo personal ¿qué te ha dado el dibujo? ¿Porqué es importante que existan dibujantes?

Por lo que dije antes, no soy capaz de distinguir entre lo profesional y lo personal. Son dos partes de un mismo todo. Mi vida personal alimenta la faceta de ilustrador y viceversa. Y todos los grandes dibujantes que conozco actúan igual. No tenemos más horario de trabajo que el que nos imponemos y en cualquier momento surge el desencadenante. Nos hacemos preguntas y las desarrollamos gracias al dibujo y a las ganas de comunicar, de expresarnos. Es importante que existan dibujantes porque saben hablar con imágenes, y éstas siempre deben hacer pensar algo más allá a aquel lector que las descodifique. Por eso.

¿Cómo surge la necesidad de crear una “Escuela de Ilustración”?

La Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia detectó el creciente interés que por la ilustración se ha generado, tanto en los medios como por su gran interés comunicativo. A partir de ahí, la escuela supo rodearse de profesionales para ofrecer un curso novedoso, realista y competitivo, que muestra un panorama de la profesión muy útil para los más interesados. Cada curso aparecen nuevas preguntas. Llevamos ya siete ediciones tratando de aportar las respuestas.

Calidad estética, buena técnica, originalidad narrativa. ¿Son ésas las tres patas que definen a un buen ilustrador? ¿Se puede prescindir de alguna de las tres en favor de otras a tener en cuenta?

Si os fijáis, son las mismas tres patas que definen a, por ejemplo, un buen escritor, un buen director de cine, un buen compositor, un buen diseñador o un buen periodista. Y se puede decir que el creativo que prescinda de alguna de estas tres patas se caerá, indefectiblemente, del taburete.

Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Alejandro Macharowski / Salva Torres

 

Gentrificación no es un nombre de señora

Gentrificación no es un nombre de señora por Left hand Rotation
En “La Otra”, Bienal de Arte Contemporáneo en Bogotá, Colombia.
Septiembre de 2013

El taller “gentrificación no es un nombre de señora” llegó a Bogotá en septiembre de 2013 en el contexto de La Otra, Bienal de Arte Contemporáneo de la capital colombiana. Los espacios de intervención propuestos se situaron en los Barrios de La Perseverancia, La Macarena y Bosque izquierdo, en la zona centro de la ciudad.

momento de la fotonovela.

Momento de la fotonovela.


La Perseverancia

La Perseverancia fue el primer barrio obrero de Bogotá. Clasificado como estrato socioeconómico 2 (donde 1 es el estrato de ingresos más bajo y 6 el más alto) está en la actualidad rodeado de zonas de clase media acomodada. Su origen comunitario aun es visible en la tipología de micromanzanas, marcadas por la autoconstrucción de las casas y el espacio público, herencia de las relaciones sociales de producción y propiedad de la industrialización en Colombia.
En el imaginario bogotano sobre el barrio y sus gentes se mezclan el fuerte sentimiento de pertenencia y la marginalidad, un estigma de peligrosidad y crimen que ha generado una barrera psicológica a la iniciativa individual. La historia de La Perseverancia es una historia de resistencia y lucha, ligada a la Noche de las Antorchas y a Jorge Eliécer Gaitán, personalidad política que intentó dar voz a los excluidos, y símbolo popular del barrio.

Momento de la Fotonovela.

Momento de la Fotonovela.

Durante las jornadas prácticas se propuso a los participantes del taller la creación colectiva de una FOTONOVELA (narración en fotografías, un diálogo entre el cómic y el cine, que parte de una trama narrativa o guión y se desarrolla a través de la secuencialización de imágenes, diálogos, y voz en off, con una temática que gire en torno a cuestiones de clases sociales), cuyo argumento facilitara la comprensión de las problemáticas asociadas a los procesos de gentrificación a través de la ficción. En definitiva, una publicación que funcionara como artefacto de difusión para facilitar, por una parte, el acceso a la comunidad local a información sobre los impactos y problemáticas asociadas a dichos procesos, y por otra, favorecer un ejercicio de reflexión entre los participantes y público de La Otra, Bienal de Arte Contemporaneo sobre el papel de la clase creativa en los procesos de gentrificación.

Momento de la fotonovela.

Momento de la fotonovela.