Guateque para los 10 años de cine en La Nau

Nits de Cinema al Claustre de La Nau
Ciclos: Fiestas y Show Business
Claustro de La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Del 14 al 25 de julio de 2017

Este año se cumplen 10 ediciones de ‘Nits de Cinema al Claustre de La Nau’, la actividad de cine de verano organizada por el Aula de Cinema de la Universitat de València. Aprovechando la efemérides, del 14 al 25 de julio se proyectará en el Claustro del Centre Cultural La Nau un ciclo ambientado en películas sobre fiestas y celebraciones de todo tipo, junto con otro que retrata la faceta más oscura y amarga del mundo del espectáculo.

Como es habitual, Nits de Cinema de la Universitat de València es de acceso libre e incluye de presentación y coloquio de cada cinta. Las películas se proyectarán en versión original subtituladas. Las sesiones empezarán a las 22 horas (apertura de puertas 21.30 horas).

Fotograma de 'El guateque', de Blake Edwards. Nits de Cinema a La Nau.

Fotograma de ‘El guateque’, de Blake Edwards. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Let’s Party!

El ciclo ‘Let’s Party!’ inaugurará ‘Nits de Cinema al Claustre de La Nau’ de esta edición el viernes 14 de julio con un clásico atemporal de la comedia como es ‘El guateque’, donde Peter Sellers encarna al invitado más inadecuado que puede acudir a una fiesta. La siguiente sesión (domingo 16 de julio) será muy diferente, ya que ‘Dublineses’, además de representar la última película como director de un grande como John Huston retrata de una forma cruda la rígida sociedad irlandesa de principios del siglo XX, donde apenas hay lugar para expresarse libremente. El ciclo proseguirá con ‘Celebración’ (jueves 20 de julio), donde Thomas Vinterberg y el Dogma 95 se ponen al servicio de la misión de ridiculizar a la burguesía de la sociedad del bienestar, que esconde los trapos sucios tras una pretendida capa de refinamiento.

Fotograma de 'Gato negro, gato blanco', de Emir Kusturica. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Gato negro, gato blanco’, de Emir Kusturica. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Sin embargo, no se puede hablar de refinamiento en el cine de Emir Kusturica. Un buen ejemplo es ‘Gato negro, gato blanco’ (domingo 23 de julio), una película de rencillas familiares y negocios turbios en torno a una boda improbable. Completan este heterogéneo ciclo sobre fiestas el clásico de Jacques Tati ‘Día de fiesta’ (martes 25 de julio), donde el cartero de un pequeño pueblo se empecina en ayudar a organizar las fiestas patronales con resultados catastróficos, y una cinta muy desconocida ‘Coherence’ (martes 18 de julio), producto de ciencia-ficción low cost que sorprendió hace pocos años por su capacidad de profundizar en temas muy complejos con una economía de medios encomiable.

Fotograma de All That Jazz. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Fotograma de All That Jazz, de Bob Fosse. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Empieza el espectáculo

El ciclo comenzará el sábado 15 de julio con ‘All That Jazz’, musical a cargo del mítico Bob Fosse que se adentra en los entresijos del Broadway más descarnado en el que los números espectaculares se fraguan con sangre, sudor y lágrimas. Algo que no es nuevo ni mucho menos, ya que es algo que aparecía en los idealizados y felices años 20 como refleja ‘Aplauso’ (lunes 17 de julio), una película de Rouben Mamoulian que aprovecha la época pre-code para hacer un retrato nada complaciente sobre la industria del espectáculo de la época. Una industria que se nutre de las apariencias y huye de todo lo que pueda no resultar rentable. En ‘Behind the Candelabra’ (lunes 24 de julio), Michael Douglas da vida a Liberace, uno de los primeros showmen modernos, y su relación con un falsamente juvenil Matt Damon.

Fotograma de 'Postales desde el filo'. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Fotograma de ‘Postales desde el filo’, de Mike Nichols. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

En ‘Postales desde el filo’ (miércoles 19 de julio), Meryl Streep y Shirley MacLaine dan vida a Carrie Fisher y Debbie Reynolds, hija y madre unidas por su profesión y separadas por todo lo demás. Y si de rivalidad se trata, las luchas entre compañeros de profesión (compañeras en este caso) se lleva al extremo en una película como ‘The Neon Demon’ (viernes 21 de julio), donde una modelo advenediza provoca las envidias de sus colegas, maximizadas en un mundo como el de la moda donde la apariencia física y el culto a la belleza lo es todo.

Fotograma de 'El guateque', de Blake Edwards. La Nau de la Universitat de València.

Fotograma de ‘El guateque’, de Blake Edwards. Nits de Cinema al Claustre de La Nau.

Diacronías cinema(h)(a)to(gio)(gráficas)

“Libro de cine para regalar”, de Miguel Ángel Huerta
Prólogo de Rodrigo Cortés

El acontecer cronológico y horizontal de la existencia de un individuo sedimenta un poso ineludible de diversos géneros de fango, cuya categoría de abyección o erario mineralógico se supedita al grado de lucidez del sujeto en cuestión. La complejidad de reconvertir los sucesos en anécdotas y conferir a éstas, además, una distinción cualitativa y ecumenizable porta consigo una implícita dificultad de cosechar el fin último pretendido.

Audrey Hepburn en 'Desayuno con diamantes', de Blake Edwards, en 'Libro de cine para regalar' de Michi Huerta.

Audrey Hepburn en ‘Desayuno con diamantes’, de Blake Edwards, en ‘Libro de cine para regalar’ de Michi Huerta.

El territorio consuetudinario concluye fabricando lugares inequívocamente comunes, ordinarios y predecibles para quien la fatiga de la introspección impida trasegar de alguna contingencia hasta ser metamorfoseada en necesidad vital con excelsos calificativos.

Gran parte de esto último habita en “Libro de cine para regalar”, atletismo autobiográfico en el que el profesor exégeta, crítico y necrologicólogo del celuloide Miguel Ángel Huerta Floriano (Cáceres, 1973) torna el objetivo sobre la razón de ser que polariza su existencia: el cine.

Portada de 'Libro de cine para regalar', de Michi Huerta

Portada de ‘Libro de cine para regalar’, de Michi Huerta

Un ejercicio de revisitación memorialístico, que parte del aprendizaje infante y háptico del “Cinexin” hasta la asepsia de las vanguardias tecnológicas, implementando una radiografía diacrónica de los procesos de transformación de un individuo de provincias cuyas pasiones incipientes terminan convertidas en dedicación docente y voz periodística de referencia entre los avezados.

John Wayne en 'La diligencia', de John Ford, película mencionada en 'Libro de cine para regalar', de Michi Huerta.

John Wayne en ‘La diligencia’, de John Ford, película mencionada en ‘Libro de cine para regalar’, de Michi Huerta.

“Libro de cine para regalar” parte de la crónica de un tiempo reconocible para quienes merodeamos su generación, perfilando estampas familiares y devociones compartidas por aquellos que hemos sido gobernados por algún tipo de inquietud permutada en dedicación inexcusable.  Los barrocos y decadentes galpones de cine –refugio último para quienes incoábamos nuestro imberbes aprendizajes en todas las lides-, con el ensepiado gráfico de las conspicuas producciones de otro tiempo, dejan paso a la instrucción adulta y mitológica de las calimas universitarias, el funcionario amanecer de las filmotecas, la dipsomanía maratoniana de los festivales de cine y los obituarios in arsentia de de los tabloides patrios.

Todo ello vertebrado a través de una prosa impecable, cuyo estilo, aunque homogéneo y límpido en el conjunto de su desarrollo, madura y gana enteros a medida que el autor va desgranando con tintes reflexivos la atmósfera de su particular microcosmos.

http://www.amazon.es/Libro-regalar-Miguel-Huerta-Floriano-ebook/dp/B00JDR6OG0/ref=sr_1_12?s=books&ie=UTF8&qid=1396376530&sr=1-12

Audrey Hepburn en 'Desayunos con diamantes' de Blake Edwards, en 'Libro de cine para regalar' de Michi Huerta.

Audrey Hepburn en ‘Desayunos con diamantes’ de Blake Edwards, en ‘Libro de cine para regalar’ de Michi Huerta.

José Ramón Alarcón

Carteles con sabor a primavera de Praga

Carteles de cine checoslovacos
Museo Valenciano de la Ilustración y la Modernidad (MuVIM)
C / Quevedo, 10 – Guillem de Castro, 8. Valencia
Hasta el 26 de mayo

Antes, durante y después de que los tanques soviéticos entraran en Praga aquel 20 de agosto de 1968, muchos artistas expresaron su desencanto hacia los totalitarismos a base de una desbordante imaginación. Como las flores que evocaban aquella primavera, sin duda pisoteada por una ideología tan roja como la sangre, algunos artistas checoslovacos sembraron de color la sociedad de su tiempo. De manera que mientras la censura hacia de las suyas, ellos la sorteaban depositando su ingenio en las artes aplicadas. Así fue como el cartel de cine se convirtió en todo un fenómeno plástico en la Checoslovaquia invadida.

Una buena muestra de esa imaginación desbordante se halla en el MuVIM, que acoge estos días una exposición de carteles de cine checoslovacos. Un total de 40, con títulos que van de Belle de Jour (Bella de día), de Luis Buñuel, a Psicosis, de Alfred Hitchcock, pasando por Rashomon (Akira Kurosawa), Andréi Rubliov (Andréi Tarkovsky) o La pantera rosa (Blake Edwards). Carteles con sus títulos en checo y en los que a veces se reconocen las figuras que protagonizan esas películas, como Catherine Deneuve, James Dean, Steve McQueen o Barbra Streisand, y en otros se pone especial hincapié en su tipografía (Roma, Flashdance) o en la más singular de las abstracciones. Rostros conocidos, grafismo, ilustración, tipografía, minimalismo, colorido y barroquismo para, en suma, dejar constancia de “un fenómeno único a nivel mundial”, subraya Pavel Rajcan, comisario de tan sobresaliente colección de carteles.

Rajcan, reconociendo el influjo que igualmente dejó la Escuela polaca, señala a los cartelistas checoslovacos como  protagonistas de ese fenómeno “importante en la historia moderna de las artes aplicadas de Europa”. Ni siquiera el norteamericano Saul Bass, que figura como autor al frente de la lista de los 25 mejores carteles de cine que publicó la revista Premiere, por el diseño de Anatomía de un asesinato (Otto Preminger), puede hacer sombra a la cantidad de artistas checoslovacos que convirtieron su creatividad en fenómeno colectivo.

Nezna (Una mujer dulce, R. Bresson), de Olga Polackova. MuVIM

Nezna (Una mujer dulce, R. Bresson), de Olga Polackova. MuVIM

De nuevo Rajcan: “Mientras en el resto de Europa, los carteles de cine se hacían con las herramientas de expresión tradicionales (fotografías de los protagonistas, títulos grandes, dibujo ilustrativo o descriptivo), en Checoslovaquia, a lo largo de 30 años (1959-1989), surgen obras de destacados artistas gráficos y plásticos que no dudan en experimentar y trabajar con herramientas de expresión modernas”. Aplicaban collages, fotomontajes y ensamblajes, inspirándose en el arte informal, el arte pop y la más moderna fotografía.

En medio de la censura política del momento, los artistas checoslovacos encontraron en los carteles de cine una vía de liberación expresiva. “No existía un mercado del arte, era difícil exponer, así que los carteles de cine pasaron a ser la única posibilidad de presentar las obras propias al público”, destaca Rajcan. Los 40 carteles de cine checoslovacos exhibidos en el MuVIM forman así parte de una larga primavera de Praga de la ilustración cinematográfica. Su gran pantalla en versión original de pequeño formato.

Slameny vdovec (La tentación vive arriba, B.Wilder), de Z.Kaplan. Imagen cortesía del MuVIM

Slameny vdovec (La tentación vive arriba, B.Wilder), de Z.Kaplan. Imagen cortesía del MuVIM

Salva Torres