Hitchcock y Truffaut mano a mano

A propósito de Hitchcock
Filmoteca de Valencia
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Hasta el 10 de julio de 2016

La Filmoteca inauguró el 10 de junio el ciclo ‘A propósito de Hitchcock’ con un programa doble que se inició en la sala Berlanga con la proyección del clásico Psicosis (1960) y prosiguió con el biopic Hitchcock (2012) del británico Sacha Gervasi. El ciclo con el que concluye la temporada de proyecciones en la sala Berlanga está conformado por cuatro películas que podrán verse del 10 de junio al 10 de julio.

Alfred Hitchcock y François Truffatu. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Alfred Hitchcock y François Truffatu. Imagen cortesía de la Filmoteca de Valencia.

Este  programa de la Filmoteca complementa el ciclo ‘Hitchcock / Truffaut: 50 años’ organizado por Cinema Jove para sus tradicionales proyecciones al aire libre en Viveros. Ambos ciclos destacan la celebración del 50 aniversario de la publicación del libro ‘El cine según Hitchcock’, en el que un joven François Truffaut entrevista al veterano cineasta británico para que que recuerde sus películas y reflexione sobre el cine.

En su ciclo, la Filmoteca ofrece la oportunidad de volver a ver en pantalla grande el documental Hitchcock/Truffaut (2015), en el que el prestigioso crítico Kent Jones se aproxima a la entrevista que François Truffaut realizó al cineasta británico y que dio origen a un libro que sigue siendo toda una lección de cine y una lectura obligada para todas aquellas personas interesadas en el arte de hacer películas.

Anthony Hopkins en el papel de Alfred Hitchcock. Imagen cortesia de la Filmoteca de Valencia.

Anthony Hopkins en el papel de Alfred Hitchcock. Imagen cortesia de la Filmoteca de Valencia.

También están programados dos de los grandes clásicos de Hitchcock: Vértigo (1958), que arrebató en 2012 el título de mejor película de la historia a Ciudadano Kane (1941) en una encuesta de la revista Sight & Sound; y Psicosis, película de culto cuya accidentada preparación y el rodaje narra el biopic Hitchcock, una aproximación a la compleja personalidad del director inglés protagonizada por Anthony Hopkins y Helen Mirren.

Por su parte, el ciclo que ofrece la 31 edición de Cinema Jove entre el 17 y el 24 de junio está conformado por cuatro películas de Alfred Hitchcock y por cuatro de François Truffaut.

Alfred Hitchcock y François Truffaut. Foto de Philippe Halsman cortesía de Cohen Media Group por la Filmoteca de Valencia.

Alfred Hitchcock y François Truffaut. Foto de Philippe Halsman cortesía de Cohen Media Group por la Filmoteca de Valencia.

 

Al Tall, de aquí a la eternidad

Sempre Al Tall, de Josep Pitarch
Claustro de La Nau de la Universitat de València
C / Universidad, 2. Valencia
Viernes 24 de julio, a las 22.00h

La Universitat de València presenta el documental ‘Sempre Al Tall’, dirigido por Josep Pitarch y producido por el Taller d’Audiovisuals de la propia Universitat. Es un ‘biopic’ que acompaña al grupo de música valenciano ‘Al Tall’ en su despedida de los escenarios. El estreno tendrá lugar en el Claustro de La Nau, el viernes 24 de julio, con la presencia de sus protagonistas. La entrada es gratuita y el aforo limitado.

Cartel del documental Sempre Al Tall, de Josep Pitarch. Cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

Cartel del documental Sempre Al Tall, de Josep Pitarch. Cortesía de La Nau de la Universitat de Valéncia.

La cinta está presente en los últimos ensayos, encuentros, conciertos y homenajes. Presenta de primera mano las reacciones y repercusiones que comportó el anuncio de su retirada y plantea el futuro de la música valenciana después de su desaparición como formación en activo.

Al mismo tiempo hace un recorrido por su larga trayectoria, desde los trabajos iniciales de investigación, cuando iban casa por casa recuperando cantos populares valencianos, hasta su consagración como referente musical y cultural. Aún así, sin dejar de lado el componente reivindicativo y político del grupo, de tal manera que junto con su carrera musical se hace un recorrido por los últimos 40 años de historia del País Valenciano.

La formación nacida en 1975 es responsable de haber rescatado y restituido el canto popular valenciano, dotarlo de prestigio y situarlo en el marco más amplio de la música mediterránea. ‘Al Tall’ es así responsable de haber divulgado un patrimonio musical que de otro modo hubiera desaparecido, y de haberlo consagrado como un género moderno a partir del cual se han desarrollado todo un puñado de formaciones y grupos musicales que hoy conviven en la rica escena musical valenciana.

Con 16 discos y multitud de actuaciones en directo en tierras valencianas y de todo el mundo, han brindado a su público fiesta y cultura. Y también coraje, al haberse mostrado siempre como una formación íntegra y comprometida con su idea de país. El propósito de este documental es poner de manifiesto que, a pesar de su adiós, no desaparecen. Su obra y su impronta en el mundo de la música y de la sociedad valenciana perdurarán a lo largo del tiempo.

Vicent Torrent, uno de los fundadores de Al Tall, en un fotograma del documental de Josep Pitarch.

Vicent Torrent, uno de los fundadores de Al Tall, en un fotograma del documental de Josep Pitarch.

Jersey Boys, el musical de Clint Eastwood

Jersey Boys, el musical de Clint Eastwood

Me rindo ante la evidencia una vez más. La grandeza de Clint Eastwood va más allá de lo que dudo mucho que alguien hubiera imaginado en sus inicios. Y no me refiero a los tiempos de “Por un puñado de dólares”“La muerte tenía un precio“ o “El bueno, el feo y el malo” sino más bien al período entre “Escalofrío en la noche” y “Bronco Billy” como director. Su versatilidad, mutabilidad o como se le quiere catalogar dentro de su trayectoria es uno de los muchos factores para admirar profundamente su faceta detrás de la cámara con un volumen de cintas de prestigio a la altura de unos pocos elegidos.

Ahora, con casi 85 tacos a sus espaldas, se dice pronto, ha engendrado otra interesante peli, Jersey Boys, esta vez con una propuesta arriesgada, la de un musical con tintes biográficos y dramáticos, en otra dirección a la línea que marcó con el biopic de Charlie Parker en 1988 titulado “Bird” o con el episodio de “Piano blues” en el documental de 2003.

jersey boys 1

El modo vehemente en que se apodera Clint Eastwood de la típica historia musical basada en el ascenso, fama y decadencia, en este caso de Frankie Valli y su banda The Four Seasonsy de qué forma adapta al cine un exitoso musical de Broadway podría ser digno de análisis pormenorizado. A tanto no llegaremos, apuesto que más de un especializado sabrá hacerlo con detenimiento y pulcritud. Lo que sí creo que se puede destacar sin profundizar en exceso es cómo demuestra su pasión por la música, transmitiendo emoción en ese sentido a la concurrencia de turno, retratando una época con fidelidad y conocimiento de causa (no en vano el director californiano ya contaba con más de treinta años cuando Sherry se convirtió en el primer gran éxito de los de Nueva Jersey). Me atrevería a decir incluso que Clint homenajea un período muy importante de su vida, valga como ejemplo cuando en una secuencia aparece su imagen en un western televisivo.

A título particular me parece un gran acierto haber mantenido a John Lloyd Young, adaptando su papel teatral de Frankie Valli al cine. Por supuesto mención especial sobre cómo este actor borda el falsete del legendario artista al mando de una banda caracterizada por las armonías vocales y preludio de otras que serían más populares poco tiempo después como los Beach Boys o los Beatles. Por otra parte, la fórmula de que los actores hablen a la cámara no es nueva pero en el entorno argumental aparenta innovadora. Otro tino importante es la aparición de Christopher Walken como amigo mafioso de la banda con nombre de bolera, un secundario de lujo, menudo crack, se sale en cada una de sus apariciones.

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Esa recta final tras el trágico suceso de Francine, la hija de Frankie Valli que muere por sobredosis, y cómo recupera el éxito perdido interpretando Can’t take my eyes off you son algunas escenas que transmiten emoción aunque a esas alturas el film ya ha perdido el poder seductor inicial para convertirse en una película biográfica más convencional. A ellas incluso añadiría algunas finales que pudieran ser cargantes como las de los componentes que cuentan visiones o retazos de su vida a la cámara a modo de despedida o ese colofón festivo-musical a modo de consumación teatral.

En definitiva, apuesto que este biopic, excesivamente largo a mi gusto y que a mi juicio dista de los mejores films de Eastwood, recibirá críticas negativas desde las posiciones más puristas, pero tiene bastantes detalles para ser alabado por cualquier revivalista o admirador de la música que se gestó a finales de los cincuenta y a principios de los sesenta así como por buena parte de amantes de la música popular en cualquier vertiente o estilo. Eso sin contar con aficionados cinéfilos tanto desde la perspectiva más especializada como desde la más comercial y popular. Y todo ello con un musical. ¿Qué más se puede pedir entonces? A los que haya unido Clint Eastwood que no los separe el hombre.

JJ Mestre

woody-jagger.blogspot.com.es