Fotografiar un cadáver, ¿documento, espectáculo?

Fragments #0
Centre Cultural La Nau de la Universitat de València
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 10 de mayo

No hay tantas fotografías como otros años. Ni tantas de fotoperiodistas valencianos. Tampoco tiene la forma de almanaque visual de los hechos más relevantes acontecidos en la Comunidad Valenciana. Y tampoco se presentan al modo tradicional de las secciones informativas de cualquier medio. De hecho, ‘Fragments d’un any’, tras diez ediciones, desaparece como tal para convertirse en ‘Fragments #0’. Lo hace con el objetivo de agitar el periodismo gráfico, mostrando imágenes en apartados que invitan a la reflexión.

Fotografía de Manu Fernández en 'Fragments #0'. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Manu Fernández en ‘Fragments #0’. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

La exposición que acoge La Nau está estructurada en cinco secciones: límites, espectáculo, transición, lenguaje y periodista gráfico. Siendo igualmente fragmentos del quehacer de los ‘fotoreporteros’, se presentan con otra intención. Diríase, siguiendo la idea de Juan José Millás, que dada la convulsa realidad, al igual que Freud se encargó de la interpretación de los sueños, alguien se tendría que encargar de la interpretación de la vigilia. Tal es la pretensión de Pablo Brezo, comisario de la muestra organizada y producida por la Universitat de València y la Unió de Periodistes Valencians, en colaboración con Consum y Doctor Nopo.

Fotomontaje de las imágenes de Nathan Weber en 'Fragments #0'. La Nau de la Universitat de València.

Fotomontaje de las imágenes de Nathan Weber en ‘Fragments #0’. La Nau de la Universitat de València.

Y para ello, nada mejor que tomar la fotografía de Nathan Webber que preside la sección dedicada a los límites del periodismo gráfico. En ella se ve a un grupo de periodistas fotografiando el cadáver de Fabienne Cherisma, víctima del terremoto de Haití de 2010. ¿Documento o espectáculo? Lo mismo cabría decir de esa otra imagen en la que aparecen dos chicas haciéndose un selfie con catástrofe al fondo. La muerte y los desastres naturales transformados en objeto de uso mercantil e incluso fetichista.

Pablo Brezo, que presentó la exposición junto al vicerrector de Cultura, Antonio Ariño, y el presidente de la Unió de Periodistes, Sergi Pitarch, destacó que eso era precisamente lo que se pretendía: “Más reflexión, más crítica; que el público entienda el papel del fotoperiodista”. También los “conflictos éticos” (Pitarch) que promueven con su trabajo a pie de calle, allí donde una fotografía puede resumir lo que está pasando o desencadenar la polémica por herir ciertas sensibilidades. Dónde está el límite entre la información objetiva y la carnaza periodística, sabedora del morbo que suscitan ciertas imágenes, es otra de las cuestiones sugeridas en el nuevo formato de ‘Fragments #0’.

Fotografía de Biel Aliño en 'Fragments #0'. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Fotografía de Biel Aliño en ‘Fragments #0’. Cortesía de La Nau de la Universitat de València.

Se acabó esa retahíla de fotografías acuñadas por los periodistas gráficos valencianos en una presentación a mansalva. Ahora la presentación se concibe al servicio de la reflexión, perdiendo precisamente la espectacularidad de antaño y su carácter crítico más rabioso, a favor de un pensamiento más sosegado. Sigue habiendo imágenes de fotoperiodistas valencianos: Biel Aliño, Fernando Bustamante, Germán Caballero, Juan Carlos Cárdenas, García Poveda, Kai Försterling, Miguel Lorenzo, Irene Marsilla, MAO, Eva Ripoll, Roberto Solsona. Pero la selección, que sin duda escocerá a muchos, forma parte de un conjunto más amplio de imágenes y autores ligados en torno a esa idea del cuestionamiento del periodismo gráfico.

Fotografía de Nathan Weber en 'Fragments'.

Fotografía de Nathan Weber en ‘Fragments #0’. La Nau de la Universitat de València.

Salva Torres

Líneas Inesperadas: Luz instantánea

Entrevista a Eva Máñez

 

Eva Máñez ha recorrido esta ciudad en diferentes momentos y espacios sociales. Desde la calle, o en cualquier evento público nos llegaba a nuestras redes sociales las imágenes de mundos cada vez más concretos. La emergencia de sus imágenes y narraciones han ido pulsando esta ciudad en los últimos años. Instantáneas y fogonazos compartidos gracias a la Red.

La verdad, me he puesto en contacto contigo por conocer tu trabajo a través de las redes sociales. Tienes tu objetivo mirando a esta ciudad a muchos niveles. Llevas mucho tiempo trabajado en fotografía. ¿no?

Sí, llevo bastante tiempo, unos diez o quince años.

¿Trabajas de modo independiente?

Sí, trabajo como freelance para diferentes medios. Ahora soy la fotógrafa de Valencia Plaza. También estoy en 20minutos. Colaboro también con otros medios de comunicación. Además, tengo una agencia llamada FAV ( Fotoagencia valencia) con otro socio, Biel Aliño. Desde ella trabajamos con empresas.

Tienes una página Web o un Blog donde poder mostrar tu trabajo ¿no?

Sí, una Web. ¡Hoy todo el mundo tiene una!

Tenemos una de la agencia. La mía personal también aunque llevo mil años sin actualizarla.

¿Tú, en los últimos años como ves la ciudad?

Bueno, a parte de trabajo estoy en algún proyecto más. Por ejemplo, el proyecto Qui és qui. Este es un proyecto que surge junto con el periodista Vicent Molins. Justamente desde la intención de revitalizar la ciudad del modo contrario a como se ha estado haciendo desde las instituciones. O sea, queremos revitalizar la ciudad desde la gente. Nosotros estamos haciendo una taxonomía. Recogiendo testimonios y fotografías de gente que nos gusta. No hay otro criterio para seleccionar a la gente más que gente que pensamos que “es la ciudad”. Puede estar desde la señora de la verdulería, un estudiante, el señor del estanco, el director de un museo, un diseñador, un pintor, un cartero, un ama de casa. Queremos mostrar la ciudad a través de la gente que la vive y la hace posible.

 Esperanza en el Mercado Mossen Sorell. Qui és qui. Foto: Eva Máñez

Esperanza en el Mercado Mossen Sorell. Qui és qui. Foto: Eva Máñez

El proyecto se llama Qui és qui. Llevamos poquito tiempo. Vamos subiendo una foto cada día a las redes sociales y esperamos que sea un proyecto muy a largo plazo. También queremos que sea un proyecto en la Red y un proyecto expositivo para los barrios. Ahora en Intramurs hicimos una proyección con ochenta y pico fotos de gente del Barrio del Carmen. Pensamos que se pueden hacer cosas parecidas en los barrios para que la gente se vea representada. Ellos mismos y sus vecinos en el barrio.

¿A lo mejor el Barrio del Carmen os puede resultar más fácil? ¿Cómo pensáis ir a barrios? ¿Os paseáis?

Sí, a veces te paseas o a veces quedas con gente que quieres que aparezca. No es al azar como escogemos a la gente. Es gente que quieres que aparezca porque la conoces o alguien te ha hablado de esa persona. No es como hacer de coolhunter e ir andando por la calle a ver a quien te encuentras.

Hay una intencionalidad sobre lo que queremos mostrar. Es nuestra visión de la ciudad. Hay quien cuando va de turismo a una ciudad hace fotos, hace postales, va a visitar la Ciudad de las Artes y las Ciencias, va a visitar museos o mira las páginas de economía para conocer empresarios,… Para nosotros mostrar una ciudad es hablar de Qui és qui en esa ciudad. Y la ciudad son las personas ¿no?

En la misma línea, estoy en otro proyecto en el que nos hemos juntado todas las chicas, mujeres fotoperiodistas que trabajamos en prensa en Valencia. Somos once. Hemos montado una asociación y un grupo que se llama Objectives. Llevamos poco menos de un año trabajando cada una de nosotras con una mujer. Hacemos un reportaje de como es su vida y su cotidianidad. Son mujeres como modelos de superación. Será una exposición que se llama Diversas y que se podrá ver el 8 de marzo en La Nau. Es una exposición que estamos haciendo para La Nau. Bueno, ahí hay desde una joven gitana que va a la universidad, una violonchelista de la Orquesta de Valencia, una mujer con discapacidad, una camionera, una migrante, una doctora que trabaja en temas de cooperación, una ama de casa y así hasta once. Seguro que me estoy olvidando un montón.

Imagen de 'Cápsula de personajes en una ciudad fascinante', proyecto de Eva Máñez y Vicent Molins. / EVA MÁÑEZ

Imagen de ‘Cápsula de personajes en una ciudad fascinante’, proyecto de Eva Máñez y Vicent Molins. EVA MÁÑEZ

Puede ser muy evidente mi pregunta pero aún así, ¿Por qué unirse las mujeres fotógrafas?

El fotoperiodismo es un trabajo copado por los hombres de siempre. Es un trabajo donde es imposible conciliar porque hay unos horarios horrorosos. Un trabajo en el que la precariedad y la inestabilidad laboral también es muy alta. A ese trabajo es bastante complicado ir a trabajar embarazada. No es como en otros curros en los que puedes estar hasta la semana de antes del parto ¿no?

Además tenemos unos horarios absolutamente imposibles. Eso unido a que, en general, si miras como está el tema de la prensa comprobarás que hay muy pocas mujeres que sean directoras de periódicos. Creo que hay cuatro en todo el mundo. Hay un techo de cristal en la prensa con eso. Luego, en el tema de fotoperiodismo, el hecho que haya menos mujeres trabajando pensamos que influye en la manera de trabajar.

¿En qué sentido?

Pues, son dinámicas. Por ejemplo, el hecho que para hacer una foto tengas que dar codazos ¿no? Todo para ponerte delante.

Claro, no eres ni la más fuerte ni la más alta.

Exactamente. Luego, también la mirada y la manera de ver los temas.

Si pensamos que no pasa nada y que todas las imágenes que vemos en los periódicos han sido tomadas por hombres. Si pensamos que no diferiría nada si la tomaran mujeres; es una opinión. Yo creo que si viéramos más a menudo con los ojos de las mujeres no sé si sería mejor o peor o diferente. Igual sí cambiaría todo. Habría que comprobarlo. Ahí hay un debate.

Nosotras nos juntamos casi por casualidad, desde el 8 de marzo del año pasado, nos hizo un encargo el Mercado Central. El Mercado Central quería que las mujeres fotoperiodistas retratáramos a las mujeres que trabajan en el mercado como un homenaje en el 8 de marzo. Ese trabajo colectivo hizo que nos reuniéramos. Hizo que nos pusiéramos a pensar y a valorar nuestro trabajo como mujeres. Abrimos una página en Facebook. Eso también nos hizo pensar, reflexionar y mirar el trabajo de otras mujeres fotógrafas y de otros colectivos de mujeres fotógrafas.

Luego, al llevar ya más de un año en este “estar juntas y reunirnos y vernos” pues también nos ha hecho crecer profesionalmente. Hay compañeras que se han apuntado juntas a cursos de formación, comparamos fotos, nos enseñamos cosas, comentamos como es nuestro día a día en el periódico, en nuestros trabajos. Eso nos está empoderando. Nos está haciendo, creo, mejores profesionales en un mundo en el que sobre todo los fotógrafos van cada uno a su aire. Es un mundo muy competitivo. Buscar sinergias, apoyos y cariños entre mujeres es superchulo.

Eva Máñez

Mira, ahora estaba pensando en un trabajo muy interesante de una investigadora del Museu de Prehistòria de València que reivindica el papel femenino en la prehistoria. Ella hablaba de la importancia, no tanto del macho-alfa cazador, como de esas funciones de recolección y de sostenimiento diario de la comunidad. Ahora mismo pensaba que vuestro proyecto Qui és qui es esa recolección de la cotidianidad, de la convivencia, de una mirada femenina que ya no es cazadora o extractora…

Bueno, pero es un trabajo realizado con Vicent Molins. Aunque si yo tuviera que opinar lo veo con una mirada muy femenina de la vida, de la existencia y de todo. Quiero decir, no lo veo un macho-alfa en absoluto pero es algo que estamos haciendo entre los dos. No hay un planteamiento feminista en el Qui és qui.

En cambio Objectives sí que tiene un planteamiento de género. Y este planteamiento de género nos ha llevado incluso a enfrentarnos a compañeros de la profesión que no entienden, no aceptan y no paran de “criticar” el que nos juntemos solo mujeres.

Y ¿no serán celos?

Pues no sé lo que será pero hemos tenido que dar muchas explicaciones y seguimos teniendo que dar muchas explicaciones.

Estamos buscando para el catálogo mujeres de la universidad que nos escriban unos textos para que estén esas explicaciones en el catálogo con un lenguaje mucho más firme y mejor explicado de lo que podríamos hacerlo nosotras. Pero, bueno, ¡esas son cosas que pasan!

Si tu estás en un colectivo mixto y no te lo planteas…A mí, sin embargo, me resulta sorprendente que cualquier periodista del mundo no se cuestione que algo pasa cuando solo cuatro mujeres en el mundo son directoras de periódicos. Partiendo de esa base ya  todo lo demás…Ahí realmente hay unas carencias.

Eva Máñez y Vicent Molins. Foto: Biel Aliño

Eva Máñez y Vicent Molins. Foto: Biel Aliño

Sobre el tema de los medios de comunicación y sus brutales transformaciones, ¿cómo los has vivido?

Todos los fotoperiodistas lo estamos viviendo con mucho dolor y con mucha precarización. Hay una crisis muy grande en el periodismo en general por diferentes razones como la llegada del digital y los cierres de medios. Por ejemplo El País ha despedido a todos los fotógrafos y ahora son todos freelance .

Yo soy freelance que “suena” muy bien pero en verdad quiere decir que soy autónoma. En verdad quiere decir que cobras cuando cobras,  lo que cobras y te pagan lo que quieren. Y sé que es muy, muy, muy improbable que yo tenga un contrato en mi puñetera vida de mi oficio. Lo del fotógrafo con contrato ya no existe. Quedan unos pocos, residuales, en periódicos grandes con contratos de hace muchos años pero si entra gente nueva es de manera precaria.

Esa precarización y el formato digital lleva a que haya periodistas que van a cubrir sus noticias con una cámara de “chichinado” o directamente con el móvil porque no les importa la calidad. No piensan que hay un valor informativo en las imágenes. Y luego está el mundo de los becarios.

Y desde luego lo que cobramos por foto, por tema y por reportaje es muchísimo menos de lo que se cobraba hace unos años. Eso hace que muchas veces se cogen más temas y más trabajos de los que puedes abarcar. Con ello esos trabajos no les dedicas el tiempo que les tienes que dedicar, sobre todo, cuando van en prensa. La gente de prensa diaria va de cabeza.

Por otro lado, hay mucha competitividad y mucho miedo porque piensas que en cualquier momento te pueden despedir, porque como tú hay veintisiete mil en la calle. Eso hace que tragues con ruedas de molino muchas veces en las redacciones.

Yo conozco tu trabajo en medios digitales sobre todo debido a eventos. A pesar de la precarización de la que hablabas, tú aportas una mirada e independientemente de donde estés tienes imágenes muy potentes. Por ejemplo, la Fotogalería del 25 aniversario del IVAM fue una gozada de dossier y estar viéndolo más. Hay muchas imágenes buscadas que tienen una calidad y un punto de vista claro y elegante.

La cuestión es que a la vez que decimos que se está precarizando todo, sin embargo, la red funciona cada vez más por la imagen. No tenemos tiempo de leer muchos textos y sin embargo no estamos cuidando como debiéramos las imágenes.

La imagen es la que más construye información ahora ¿no?

Vamos a ver, que la cosa sea precaria laboralmente y económicamente para las fotoperiodistas y los fotoperiodistas, no significa que nosotros no estemos haciendo un buen trabajo.

Justamente en estos momentos cuando más jodidas están las cosas a nivel económico en el Estado español están los mejores fotógrafos que ha habido en la historia del periodismo y eso se ve en los premios que se están recibiendo a nivel internacional ¿no? Y en los trabajos que se están realizando.

Muchos fotógrafos de aquí están publicando en el New York Times y en otros medios muy importantes o están cubriendo conflictos internacionales. Creo que también en Valencia se puede ver que hay fotógrafos muy buenos. Yo veo lo que está haciendo Biel Aliño en El Mundo, lo que está haciendo Mónica Torres, o lo que se está haciendo en El País, German Caballero en El Levante. Veo festivales como Photón. Veo muestras como Fragments d’un Any que monta la Unió de Periodistas. Veo WorldPress Photo que se trae aquí todos los años. Veo, en general, una calidad muy grande.

Sí es cierto que los fotoperiodistas, -lo que voy a decir es un poco peligroso- al no tener las cosas seguras hace que intenten lucirse todos los días un poco más. Esa competitividad igual a veces también es buena. Creo que también la calidad hace que cada vez busquemos más calidad porque ves lo que está haciendo otra gente y tú quieres hacer cosas chulas. No te puedes contentar con cosas mediocres ¿no?

 Concentración exterior durante el desalojo de Canal Nou en 2013. Foto: Eva Máñez

Concentración exterior durante el desalojo de Canal Nou en 2013. Foto: Eva Máñez

Y, luego, lo que decías antes de la mirada de mujer. Por ejemplo, las Fotogalerías de Valencia Plaza. Yo no sé si eso lo hago porque soy mujer o porque he hecho mucha fotografía de moda. Sé que me fijo mucho en los vestidos que llevan las señoras. Me fijo en los zapatos. Recuerdo una foto que dio mucho que hablar sobre los zapatos del Conseller de Sanidad cuando entró. Aquellos zapatos valían una barbaridad y una compañera de profesión me dijo : “Pero, ¿quién se fija en los zapatos?” Y yo le contesté: “Pues, ¡Yo siempre!

Yo voy a un acto y lo primero que hago es fijarme en los zapatos que lleva todo el mundo. Siempre hago una foto de zapatos. Igual luego no la paso. Me fijo mucho en esos detalles, en los zapatos, en los bolsos,… Y esto por dos razones, la primera, porque vengo del mundo de la moda y la segunda, porque trabajo en un periódico económico. Sé que la gente mira las fotos. Sé que hoy en día un bolso Louis Vuitton marca seña de identidad, de un estatus. Como es identidad y estatus llevar el pelo de una manera o vestir de una manera u otra. Intento enseñar esas cosas en las fotografías. Me fijo en esos detalles. No sé si un tío lo haría. Creo que es interesante. Sé que igual es una “tronada” mía pero luego cuando ves las respuestas a las fotogalerías y ves los comentarios de la gente en el Twitter y en el Facebook dices: “¡Ves!¡La gente también se fija y le molan estos detalles!” La Fotogalería de la boda de Ricardo Costa creo que tiene medio millón de visitas ya en el periódico. La gente se ha vuelto loca mirando los sombreros, los vestidos y todas esas cosas…(Risas)

Como si fueran las carreras de Ascot ¿no?

Sí, pero eso está inventado ya. Yo me he hartado de ver eso en fotógrafos de Magnum, en Elliott Erwitt. Incluso Robert Capa tiene reportajes de Ascot y todas esas cosas ¿no?

Quizás para ti no sea tanto pero la incidencia de cómo se construye con imágenes discurso. En muchas ocasiones se le da muchísima importancia a la información a nivel de texto y sin embargo las imágenes están construyendo discurso mucho más allá. Por ejemplo, el caso de la Fotogalería está rompiendo con la fotografía frontal, oficial, preparada ¿sabes? Tú estás mirando los tránsitos, los procesos, las entradas y salidas de la gente en las puertas. Miras ese punto muerto en el que no están posando, cuando están fuera de campo o fuera de lugar ¿no?

Las Fotogalerías de Valencia Plaza creo que son un éxito sobretodo porque al haber tal cantidad de fotos te puedes recrear en otros detalles. Son potentes porque no llevan textos. Son solo imágenes.

Tengo que construir lo que quiero decir. Intento hacer siempre las mejores fotos posibles, de luz, de composición. Eso está claro. Técnicamente debo buscar que sean impecables pero yo también tengo un punto de vista y tengo una opinión sobre las personas a las que estoy fotografiando. Es mío y no lo voy a contar. Quien vea las fotos se lo podrá imaginar ¿no? Pero lo que me gusta también es que las personas retratadas en esas fotos que tú puedes pensar. “¡Que bolso, que pelo y que zapatos se ha puesto!” “¿Será posible? Pero, si lo que vale ese bolso ¡es lo que cobro en medio año!”

Pero es que además, esa señora que ve esa foto, ¡se ve estupenda! Porque a mí también me llegan los mensajes de esas personas retratadas diciéndome: “¡Qué divina me has sacado!” Y eso es lo que me parece más interesante. Esas fotografías no son ofensivas son lo suficientemente abiertas para que cada uno pueda sacar su propia conclusión al ver las imágenes.

También lo que dices tú de recrearme en los detalles, eludir la foto posada en la medida de lo posible. A veces, pongo a la gente a posar pero les hago la foto mientras se están poniendo o cosas de esas. Lo importante es que tengan un dinamismo y que cuenten una historia. Eso es interesante y un acierto de Valencia Plaza.

¿Esa fue una decisión del periódico o fue una propuesta tuya?

Eso es una propuesta del director, Cruz Sierra. Todos los periódicos tienen Fotogalerías pero no son tan extensas. Suelen ser más cortitas.

Pero, la puesta en funcionamiento quizás en otros medios como por ejemplo manifestaciones, 15M, y demás tienen, en general, un formato de presentación muy cerrado. Los accesos a la galería son de fondo negro y parece que estás mirando por un túnel en tu pantalla. No tienes una presentación generosa, blanca, limpia y que se desarrolle en toda la pantalla. Esos modos de enseñar y de poner en valor las fotografías más allá del documento los lllevan al discurso y la narratividad.

No tienen ni pies de fotos las imágenes

Igual no los necesitan ¿no?

Bueno, a veces estaría bien saber quien es, por ejemplo, la del sombrero o quien es el del tal,…

Bueno, pero así se parecen más a las fotonovelas de los años 60 o 70 ¿no?

A mí me parece que hay a veces demasiadas fotos pero también es lo que el periódico quiere y pide. Yo también me he acostumbrado a contar historias así. Incluir muchas fotos te da la posibilidad de que haya una narrativa.

¿Cuántas ciudades te salen en esta ciudad? Tú que la miras todos los días desde hace tiempo.

En esta ciudad hay ciudades muy diferentes. Yo que trabajo en un periódico de economía ¿no? Como podrás ver en esas Fotogalerías hago mucho evento de señor con traje de chaqueta y corbata. Comparo eso, por ejemplo, la boda de Ricardo Costa en Capitanía y al mismo tiempo enfrente estaba sucediendo Intramurs ¿no? Son diferentes galaxias en una misma ciudad.

En esta ciudad hay gente con mucho poder económico, hay gente muy cafre políticamente, hay toda una cultura también del quiero y no puedo, hay un montón de empresarios más pequeños que luchan por sobrevivir y tirar pa’ lante pero también hay un montón de gente sin hogar, gente sin recursos,…

Yo vivo en Benicalap, un barrio bastante humilde en donde hay gente que le cuesta mucho, muchísimo poder sobrevivir y poder llegar a fin de mes.

Pero luego también hay un montón de gente creativa. Veo cosas como Intramurs u otros festivales. Gente que se está dejando los cuernos por hacer cosas chulísimas como Valencia Vibrant. Todo este tiempo de iniciativas que luchan por poner en marcha una ciudad donde hay un montón de gente inquieta, creativa y con capacidad de hacer cosas alucinantes.

Todo eso convive en el mismo sitio.

Conviven pero no se tocan ¿no?

No, no se tocan.

Eva Máñez

Eva Máñez

Líneas Inesperadas por Eva Caro

“Es muy complicado, mucho, reabrir RTVV”

La encrucijada de RTVV, por Rosa Vidal
Palacio de Colomina
C / l’Almodí, 1. Valencia
Conferencia pronunciada el miércoles 3 de diciembre, 2014

Se cumple poco más de un año de la triste defunción de RTVV. Algunos dicen que el cuerpo del ente público venía presentando, debido a sucesivos atracones presupuestarios, cierta obesidad mórbida. Una plantilla sobredimensionada que había que adelgazar por la vía rápida, a golpe de ERE, como así fue. Quienes se dedicaron a engordar Radio Televisión Valenciana, ya sea contratando con desparpajo o nutriéndose a costa del erario público, decidieron lavarse las manos y cortar por lo sano, más bien insano, de ese cuerpo pesimamente gestionado.

Rosa Vidal, ex directora de RTVV, en un momento de su conferencia en el Palacio de Colomina. Imagen cortesía de la Universidad CEU-Cardenal Herrera.

Rosa Vidal, ex directora general de RTVV, en un momento de su conferencia en el Palacio de Colomina, entre Vicente Navarro de Luján, a su derecha, y Juanjo Bas (izquierda). En el otro extremo, Elías Durán. Imagen cortesía de la Universidad CEU-Cardenal Herrera.

Rosa Vidal, jurista y abogada del Estado, llegó con la misión de establecer un plan de adelgazamiento que permitiera mover aquel cuerpo tan obeso. RTVV se había adelantado practicando un ERE que después se consideró nulo. De manera que el plan de adelgazamiento quedó sin efecto y la Generalitat entendió que el colesterol, propiciado por su malísima alimentación, ya poco importaba que fuera bueno o malo, puesto que tocaba cebar, ahora con dinamita, al enfermo. Sin vuelta atrás. ¿O no?

Fotografía de Miguel Lorenzo, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de Miguel Lorenzo, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Rosa Vidal, ex directora general de RTVV, intervino en el Palacio de Colomina de la Universidad CEU Cardenal Herrera para mostrar “la encrucijada de Radio Televisión Valenciana”, tal era el título de su conferencia, un año después del fallecimiento del ente público, sin duda por causas nada naturales. Y lo que dijo, en presencia de numerosos ex trabajadores y ex consejeros de RTVV, es que la reapertura de la radiotelevisión pública valenciana era “muy complicado”, incluso “mucho, mucho”. Y ofreció sus razones, más bien inquietudes legales, en caso de que tal cosa se planteara, a modo de aviso a navegantes (PSPV, Compromís y EU han lanzado promesas en este sentido).

«Si se toma la decisión de abrir una nueva televisión pública sin haber completado el proceso de liquidación y sin sentencia del Constitucional sobre el ERE derivado del cierre y sobre el recurso presentado contra la propia ley de supresión, se abre una incertidumbre jurídica y podría incurrirse en fraude de ley». Y la sentencia del máximo tribunal, según Vidal, no llegará hasta dentro de dos años. Esto para el caso de querer poner en marcha una nueva RTVV. Si lo que se pretende es reabrirla, el escenario sería este otro.

Fotografía de El Flaco, expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de El Flaco, expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

«Pasaría por derogar la ley de supresión y retirar tanto el recurso de inconstitucionalidad como la demanda de conflicto colectivo, además de intentar la retirada de la mayoría de las 1.700 demandas presentadas por los trabajadores, negociando con ellos a título particular. Y luego habría que tramitar y aprobar una nueva ley en las Cortes Valencianas», explicó Vidal. Lo dicho: tanto abrir una nueva como reabrir la extinta RTVV es muy, muy complicado. Palabra de quien ha sido directora general del ente público y ahora trabaja como letrada en el bufete Broseta Abogados.

Sobre la decisión de la Generalitat de quitarse de encima y por las bravas el peso que había adquirido RTVV por culpa de los sucesivos engordes, Rosa Vidal apuntó que cabían otras alternativas. La nulidad del ERE no tenía por qué llevar asociado el cierre, que es lo que “el dueño del ente, en este caso la Generalitat, decidió”. También manifestó su extrañeza por lo apuntado en el preámbulo de la ley de supresión del servicio, “donde se cita una sentencia (la del ERE del TSJ) en la que no se habla de cierre”. En cuanto al proceso de liquidación en vigor, Vidal señaló que no sólo se refería al ámbito laboral y financiero, sino que abarcaba igualmente los contratos a terceros, “que hay que cumplir”, y la liquidación tecnológica, al ser RTVV la titular de la red.

Fotografía de Biel Aliño, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Fotografía de Biel Aliño, actualmente expuesta en el Octubre Centre de Cultura Contemporània.

Salva Torres

La noche más oscura de RTVV

La nit més fosca
Exposición fotográfica sobre el cierre de RTVV
Octubre Centre de Cultura Contemporània
C/ Sant Ferran, 12. Valencia
Presentación: 28 de noviembre de 2014, 18,30h.

Durante toda la noche del 28 al 29 de Noviembre de 2013 trabajadores de RTVV intentaron impedir que se ejecutara el cierre. Muchos de ellos entraron a la que había sido su casa durante años a través de una ventana esquivando el control policial. Las fuerzas de seguridad tomaron el edificio y en medio de un ambiente de intensa emoción e impotencia se vivió uno de los episodios más lamentables de la historia de la democracia en la Comunidad Valenciana.

En todo ese tiempo, los cámaras de RTVV que estaban en la casa grabaron las últimas horas de vida interior de la cadena y con ellos, diez fotoperiodistas levantaron acta con sus cámaras de todo lo que ocurrió en el interior.

Un año después, la organización noruega Global Network for Rights and Development con la colaboración del Centre Octubre, ha convocado a esos diez profesionales para que exhiban una selección personal de las mejores imágenes de aquellos momentos.

La exposición “La nit més fosca” se abrirá con una mesa redonda en la que tres de los fotoperiodistas, el Flaco, Germán Caballero y Txema Rodriguez contarán sus impresiones sobre aquella experiencia. La moderación correrá a cargo de Pepe Almería, uno de los impulsores de la ILP (Iniciativa Legislativa Popular) para el retorno de la Radiotelevisión Valenciana.

Posteriormente, la muestra quedará abierta con las obras de:
Biel Aliño, Manu Bruque, Germán Caballero, Prats i Camps, Tania Castro, el Flaco, Miguel Lorenzo, Benito Pajares, Txema Rodriguez y  Robert Solsona.

Foto: Germán Caballero

Foto: Germán Caballero

Foto: El Flaco

Foto: El Flaco

Foto: Miguel Lorenzo

Foto: Miguel Lorenzo

Foto: Manu Bruque

Foto: Manu Bruque

Foto: Biel Aliño

Foto: Biel Aliño

Foto: Benito Pajares

Foto: Benito Pajares

Foto: Tania Castro

Foto: Tania Castro

Foto: Robert Solsona

Foto: Robert Solsona

Foto: Miguel Lorenzo

Foto: Miguel Lorenzo

Foto: Prats i Camps

Foto: Prats i Camps

 

Foto: Txema Rodríguez

Foto: Txema Rodríguez

Fragments: ¡No disparéis al fotoperiodista!

La Nau

Fragments: Fotoperiodistes valencians 2012

Valencia

C / Universidad, 2

Hasta el 1 de mayo

La política, como apuntó con extrema lucidez Groucho Marx, es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. No toda, por supuesto, pero sí la política que últimamente venimos padeciendo. Y para demostrarlo ahí está Fragments, la muestra de los fotoperiodistas valencianos que ya va por su décimo año de la mano de la Unió de Periodistes Valencians. Y creciendo. En parte, gracias a la Diputación de Valencia, que censuró la que tenía lugar en el MuVIM en 2009 y, desde entonces, ha catapultado su repercusión pública.

Lo dicho: se buscó un problema donde no lo había, se diagnosticó una enfermedad supuestamente provocada por el sarcasmo de ciertas imágenes, y se aplicó el remedio equivocado de su censura. El resultado ahí lo tienen: Fragments goza cada año de mejor salud. “En el fondo, la Diputación nos hizo un favor y nos lanzó al estrellato”, reconoce Kai Försterling, coordinador de la exposición, junto a los también fotoperiodistas Biel Aliño y Marga Ferrer.

Gozando de magnífica salud, no se puede obviar el contexto de la crisis. Contexto que ha hecho, por ejemplo, que disminuyan los profesionales que participan cada año en Fragments. De ahí esas siete fotos negras, incrustadas entre el resto de imágenes que conforman la muestra, a modo de simbólicas esquelas. “Es un recordatorio de los muchos compañeros periodistas que han perdido su trabajo”, subraya Kai. Fotoperiodistas a los que se ha llevado por delante la crisis, tras la palmadita en la espalda de sus respectivos medios por los servicios prestados. De manera que entre censuras institucionales y despidos laborales parece resonar la exclamación fílmica de Truffaut: Disparad al pianista, en este caso, al fotoperiodista.

No, no disparéis al fotoperiodista, entre otras razones porque matamos la posibilidad de contemplar imágenes como las que hasta el 1 de mayo permanecerán expuestas en La Nau de la Universitat de València. Gustarán más o menos, pero revelan el estado de salud de la sociedad democrática. Sin esas u otras imágenes esclarecedoras del panorama político, cultural, social o deportivo, seguiríamos igual de vivos, pero nos faltaría el soplo de libertad que aportan esas fotografías en el marco del periodismo.

La Nau se ha hecho cargo los tres últimos años de Fragments, tras el desaire de la Diputación. La FNAC, el Museo de la Ciudad, El Tossal, el MuVIM y la galería Tomás March ya fueron antes sedes de la exposición. Una exposición que este año cuenta con obra de los fotoperiodistas Germán Caballero, Aitor Alcalde, José Cuéllar, Eva Máñez, Juan Carlos Cárdenas, Pablo Garrigós, Miguel Ángel Montesinos, Alberto Sáiz, Miguel Lorenzo, Jesús Ciscar, El Flaco, Miguel Ángel Polo, Irene Marsilla, Rober Solsona, y los mencionados Försterling, Aliño y Ferrer. Menos de los que suelen ser habituales, debido a las bajas, el desánimo y las dificultades propias de una selección de imágenes que provoca sus desavenencias. 

En cualquier caso, ahí están los tristes desahucios, el juego de ping-pong entre políticos, las cargas policiales, las alegrías y tristezas deportivas, los incendios forestales o de ese Future en llamas, obra del artista Santiago Sierra. Imágenes para sacarle los colores a más de uno, la sonrisa cómplice o simplemente catártica y la prueba documental de que el periodismo sigue vivo. A pesar de los pesares y de la funesta manía de disparar a los fotoperiodistas, un blanco fácil porque ellos sí que disparan por libre. 

Salva Torres

Fragments d’un any: atando cabos

La Nau

Fragments d’un any. Fotoperiodistes valencians

Inauguración: martes 5 de marzo

Hasta el 1 de mayo

Valencia

Carrer de la Universitat, 2

La muestra fotográfica anual de los fotoperiodistas valencianos se inaugura el próximo martes 5 de marzo en La Nau. La selección incluye, como cada año, un centenar de instantáneas que repasan los acontecimientos más relevantes de la política, la economía, la cultura y la vida social del pasado 2012. “Fragments d’un any” se podrá visitar en la Sala Oberta y el Claustro de La Nau hasta el próximo 1 de mayo.

Una vez superada la ya famosa polémica desatada hace tres años por la censura de diez de las fotografías expuestas que hacían referencia a personajes y escenarios relacionados con la trama Gürtel, los fotoperiodistas valencianos vuelven a la carga para narrar con entera libertad la crónica visual del año 2012. La complicada coyuntura económica, contada a pie de calle, centra la mirada de una exposición de gran calidad, espectacularidad e ironía. Tampoco falta la mirada hacia la cultura y el deporte.

En ‘Fragments d’un any’ se muestran las fotografías tal y como fueron publicadas en los diferentes medios de comunicación. Por tanto, son imágenes ya editadas que, sin embargo, adquieren un protagonismo especial al contemplarse de manera conjunta y fuera del contexto mediático. Imágenes informativas pero, sin duda, imágenes de indudable calidad artística.

Kai Försterling ha coordinado la muestra junto a Biel Aliño y Marga Ferrer, y en la que han participado Miguel Lorenzo,  Kai Försterling,  José Cuellar,  Germán Caballero,  Biel Aliño, Eva Mañez,  Juan Carlos Cárdenas,  Pablo Garrigós, Marga Ferrer,  Miguel Angel Montesinos,  Alberto Sáiz,  Jesús Ciscar,   El Flaco, Aitor Alcalde,  Miguel Angel Polo, Irene Marsilla y Rober Solsona.