Circo en el museo

Periferias, de Circo Gran Fele
Centre del Carme
C / Museo, 2. Valencia
Hasta el 25 de febrero de 2018

¿El circo es el mayor espectáculo del mundo como proclaman sus adeptos? Algunos podrían poner esta afirmación en duda, pero es indiscutible que sí es uno de los espectáculos más antiguos del mundo. Un cúmulo de disciplinas, destrezas y habilidades que han evolucionado a lo largo de los siglos. Desde los coliseos romanos a modernas carpas con aire acondicionado. De sangrientas luchas cuerpo a cuerpo entre hombres y animales a refinadas exhibiciones de atletismo artístico. El circo es perenne porque en sí mismo encierra una metáfora de la vida. En el centro de una pista circular el hombre y la mujer se enfrentan al desafío de un continuo y progresivo ‘más difícil todavía’.

Volar como los pájaros, hacer aparecer y desaparecer objetos, manipularlos como si la ley de la gravedad no existiera. Y los más importante, provocar la carcajada del respetable. Porque un circo sin payasos es algo muerto. En esa burbuja fuera del espacio y el tiempo tiene cabida lo imposible, lo sorprendente, lo más extraordinario que la mente pueda imaginar. Se materializan los sueños y se estimulan los sentidos, incluso los que todavía están por descubrir.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía de Centre del Carme.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía de Centre del Carme.

El circo es un mundo aparte habitado por seres que, en cierta manera pertenecen a otra raza. Destinados a cierto desarraigo debido a su vida nómada, establecen fuerte vínculos familiares de clan y tribu que se transmiten de generación en generación, junto a los secretos de su oficio. Más allá de una vocación se trata de una forma de vida que se lleva en la sangre y en el ADN. Y en contraste con este ambiente familiar un tono cosmopolita que ha hecho del circo un precedente de la globalización.

Pese a mantener intacta su esencia ha experimentado cambios en las últimas décadas, posiblemente el más importante la gradual desaparición de números con animales salvajes. El desarrollo de una conciencia animalista ha provocado que uno de sus grandes atractivos en el pasado, la exhibición de fieras domadas, no sea vista con buenos ojos. Es harto sabido que la vida de estos animales es una condena permanente a la cautividad, a fatigosos viajes en cabinas herméticas, a un proceso de doma, de sometimiento a la voluntad del hombre en el que es inevitable sufrir malos tratos y vejaciones.

En ese aspecto uno de los pioneros fue el Circo Gran Fele con denominación de origen valenciana y un cuarto de siglo de vida que hace décadas dejó de utilizar animales. A principios de los años noventa los hermanos Pla, Rafael y José comenzaron a actuar en una carpa instalada en la Plaza Zaragoza, y, a mediados del pasado siglo su padre, el ventrílocuo Gran Fele ya era conocido por todos los niños. Se extensa trayectoria incluye numerosos espectáculos y giras por todo el mundo. Orinoco, Orient Expres, El Tren, Pla y Pla y Cía, Feria de las Maravillas. Son algunos de sus espectáculos que han embelesado a niños y adultos de todas las edades.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Este mes la compañía ha instalado su carpa en un entorno histórico y noble, la espaciosa Sala Ferreres del Centre del Carme, abierta al público hasta el 25 de febrero en una doble dimensión, como muestra del atrezzo circense y como escuela de circo los fines de semana.

Divulgar el mundo del circo y sus periferias, y al mismo tiempo poner en valor el ambiente que se respira en él, a través de unos valores  intrínsecos, como el compañerismo, la amabilidad, el trabajo en equipo y la filosofía del esfuerzo son los objetivos del Gran Fele. Los talleres son una iniciación al circo como actividad artística relacionada con el cuerpo humano. Equilibrios, acrobacias, malabares y risas. Las claves para triunfar son las ganas de superación y el trabajo en equipo. Con asesoramiento de profesionales experimentados se desarrollan como enseñanzas principales: acrobacias de suelo, saltos acrobáticos, trapecio y telas. Como enseñanzas complementarias,  el alambre, malabares y el ensayo con monociclos para quien esté dotado de un buen sentido del equilibrio.

La gran sala del Centre del Carme acoge una exposición permanente llamada ‘Periferias’ que incluye: La Barraca de los Fenómenos, el Gabinete de Curiosidades, el Carrusel de tracción animal, El Pulgarcito, además de diversos espectáculos sorpresa.

Circo Gran Fele se define como “una compañía de circo contemporáneo, mediterráneo y vitalista. Un circo sin animales que fusiona el teatro, la danza contemporánea, las distintas disciplinas circenses junto a la mejor música interpretada en directo por la Banda del Fele”. Con más de 20 años de trayectoria y la participación en numerosos festivales internacionales y nacionales, ha recibido numerosos premios entre los que figuran el Nacional de Circo 2008 concedido por el Ministerio de Cultura, el Max Especial de Circo o el Premio Caleidoscopio de La Unión Europea, entre otros.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Periferias, de Circo Gran Fele. Imagen cortesía del Centre del Carme.

Bel Carrasco

Hadas, bullying y agua

El bosque de Grimm, de La Maquiné (11-15 febrero)
Safari, de Baldufa Companyia de Teatre (18-22)
Agua de Luna, de Compañía Improvisada (25)
Sala Russafa
Ciclo Escena Diversa de Teatre Escalante
C / Dénia, 55. Valencia
Del 11 al 25 de febrero de 2018

Sala Russafa presenta a lo largo de este mes el ciclo Escena Diversa, organizado por Teatre Escalante, tres espectáculos de otras tantas compañías procedentes de Granada, Lleida y Valencia, respectivamente, que combinan la reflexión con el entretenimiento mediante el teatro de objetos, los visuales, la música clásica, los títeres y la danza. “Educar en valores a través del teatro es una de nuestras responsabilidades”, señala el director artístico del Escalante Josep Policarpo. “Creadores y gestores tenemos que ser conscientes de la repercusión que tiene nuestro trabajo en la formación de los niños y en la posibilidad de ir respondiendo a su curiosidad e inquietudes”.

El bosque de Grimm.

El bosque de Grimm, de La Maquiné. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El ciclo se inició el pasado 11 de febrero con la formación granadina La Maquiné que ofrece una estilizada recreación de los cuentos tradicionales. Caperucita Roja, Pulgarcito, Blancanieves y Cenicienta se alternan y entrecruzan en ‘El bosque de Grimm’, en escena hasta el 15 de febrero. El punto de partida e hilo conductor de este espectáculo sin palabras es la suite de Maurice Ravel, Ma mère l’Oye, inspirada en los cuentos de hadas. “La música es la palabra del espectáculo”, explica Joaquín Casanova, cofundador de la compañía junto a Elisa Ramos.

Para documentar el proyecto realizaron lecturas sobre psicoanálisis y cuentos populares y revisaron la obra de artistas románticos y de fotógrafos contemporáneos interesados en el universo de los cuentos de hadas, rehuyendo el estilo edulcorado a lo Disney. La compañía fue reconocida por este montaje con el Max 2014 al mejor espectáculo infantil y el premio Teatro Andaluz/SGAE en la misma categoría en 2013. Recomendado para niños mayores de seis años.

“La Maquiné tiene una sensibilidad extraordinaria para integrar los títeres y los objetos en sus espectáculos y la puesta en escena siempre es original e innovadora. Su modernidad y voluntad de actualizarlos a través de un lenguaje personal incluye un nuevo concepto de títere y del movimiento”, destaca Policarpo.

Safari. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Safari, de Baldufa Companyia de Teatre. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Safari contra el bullying

A modo de las tradicionales fábulas la Baldufa Companyia de Teatre se sirve de  animales, concretamente especies de la sabana africana para plantear el tema del bullying y apuntar soluciones en ‘Safari’, función programada del 18 al 22 de febrero. Pinyot y Carabassot, protagonistas de un montaje anterior de esta compañía, Lío en la Granja,  cuentan el conflicto que surge tras la misteriosa desaparición del rey de la selva. Un cocodrilo abusivo y un león que no sabe rugir simbolizan así la ferocidad y la crueldad con la que a menudo se tratan los niños.

Un espectáculo para los más pequeños, con un mensaje claro y con una estética sugerente. “Por medio de la educación y el teatro se pueden potenciar actitudes y comportamientos en positivo que permitan una convivencia dulce y tranquila”, dicen los miembros de la compañía leridana. Recomendado para niños mayores de cuatro años, habrá una función para el público general el próximo domingo 18 de febrero a las 18 horas.

Gota de Agua.

Agua de Luna, de Compañía Improvisada. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Gotas de agua

Cierra el ciclo ‘Agua de Luna’, danza con mensaje ecologista de Compañía Improvisada que, a través de las aventuras de dos gotas de agua salada, descubre a los pequeños los valores de la colaboración, el respeto a la igualdad, la diversidad y la amistad.  Un audio que evoca la Luna y el agua, según textos de cinco grandes escritores inicia un recorrido por diez escenas que, en clave de danza narran el viaje de una gota de agua arrastrada hasta las profundidades marinas después de una tempestad.

Allí empieza su periplo en busca del camino de vuelta a casa a través de los diferentes paisajes del agua. El fondo del océano, las grutas y aguas subterráneas, los manantiales, los ríos, las lagunas, las tormentas, la lluvia tranquila, los charcos infinitos, los canales y el mar. En su aventura tropieza con seres mágicos que le enseñan a convivir de forma más ecológica y sostenible con el planeta Tierra. Recomendado para niños mayores de cuatro años, se ofrece una función para el público general el domingo 25 de febrero, a las 18 horas.

El bosque de Grimm, de La Maquiné. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El bosque de Grimm, de La Maquiné. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

Maestros de la palabra

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve (1-4 febrero)
La estancia, de Chema Cardeña (8-11)
Ultramarinos, de Paco Zarzoso (15-18)
Teatro Rialto
Plaza del Ayuntamiento, 17. Valencia
Del 1 al 18 de febrero de 2018

Autores muy diferentes y en cierta forma complementarios que forman parte del boom de la dramaturgia valenciana de los años noventa, se mantienen en activo y han formados sus propias compañías. Es el denominador común de los que integran el ciclo ‘Maestros de la palabra’, organizado por Instituto Valenciano de Cultura (IVC). A lo largo de este mes el Teatro Rialto ofrecerá tres obras: ‘Ligeros de lenguaje’ de Gerardo Esteve, ‘La Estancia’ de Chema Cardeña y ‘Ultramarinos’ de Paco Zarzoso.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ligeros de lenguaje, de Gerardo Esteve, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Abrió el ciclo ‘Ligeros de lenguaje’, un texto escrito y dirigido por Gerardo Esteve y representado por él mismo junto con Miguel Ángel Montilla, de la compañía Esteve y Montilla. Este  artefacto teatral es fruto del encuentro de Esteve y Montilla, ‘dos pájaros de cuidado’, que comparten escenario en un espectáculo donde el lenguaje, el humor, la poética y el juego son los instrumentos para transmitir la emoción al espectador. Esteve sorprende otra vez al público con su humor latente que aflora en función de la actitud del espectador. Una vez más indaga en el lenguaje, pues en sus espectáculos no existe una historia convencional con planteamiento, nudo y desenlace, sino que es el lenguaje mismo quien genera la teatralidad, a través de giros coloquiales y un estilo propio que apela a la inteligencia del espectador.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

La estancia, de Chema Cardeña, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El siguiente montaje, del 8 al 11 de febrero, es uno de los primeros textos de Chema Cardeña, ‘La Estancia’ dirigido por Jesús Castejón, producido por la compañía de Salvador Collado y protagonizada por Javier Collado y José Manuel Seda. Esta obra recibió el Premio de la crítica valenciana y el de la Asociación de espectadores de Alicante (AITA) al mejor texto. En el marco de la Inglaterra isabelina y, a través de la especial relación entre Shakespeare y Marlowe, Cardeña plantea el tema de la identidad personal, del otro, del espejo, del fingimiento y la impostura, de la ambición, la traición y el deseo. También de las reglas del arte, de sus limitaciones, de la imposibilidad de decir la verdad.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

Ultramarinos, de Paco Zarzoso, en el Teatro Rialto. Imagen cortesía del IVC.

El tercer y último espectáculo, del 15 al 18 de febrero, es ‘Ultramarinos’ un texto escrito y dirigido por Paco Zarzoso para su compañía habitual Húngara de Teatro, interpretado por Pep Ricart, Lola López y Miguel Lázaro. Un padre y una hija peregrinan por los pueblos del interior de la España de los años cincuenta con una carpa en la que ofrecen un espectáculo que trata del mar y sus maravillas. En uno de sus destinos, cuyos habitantes nunca han visto el mar, la existencia de esos dos personajes registra un gran cambio tras conocer a un vendedor ambulante que se aloja en su misma pensión.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

De izda a dcha y de arriba abajo, Gerardo Esteve, Roberto García, Paco Zarzoso y Chema Cardeña. Imagen cortesía del IVC.

Bel Carrasco

“Mis proyectos surgen de lo que hay a mi alrededor”

Pi, de Asun Noales
Sala Russafa
C / Denia, 55. Valencia
Hasta el 8 de febrero de 2018

Unos artistas cuentan historias a base de encadenar palabras, otros lo hacen con sonidos o con imágenes. Los más osados se valen, únicamente del cuerpo humano, de sus movimientos en el tiempo y en el espacio. ¿Cómo conseguir que una idea, un sentimiento, un argumento cobren vida a través de algo tan sutil? La coreógrafa, bailarina y directora de escena Asun Noales (Elche, 1972) responde a esta difícil pregunta sin pestañear. Al frente de su compañía OtraDanza durante la última década, y a lo largo de su brillante trayectoria profesional ha logrado materializar esa magia en un importante número de espectáculos de danza contemporánea en los que cuenta un sinfín de historias.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Noales se inició de la mano del coreógrafo ilicitano Vicente Sáez, autor de ‘Uadi’, y en Barcelona estudió con Guillermina Coll y Angels Margarit. Otros referentes en su carrera son Trisha, Pina y Ohad, aunque hoy día se confiesa fan de Dimitris Papaioannou. Juana, Tatoo, Tierra, Back, Rito, Sacra, etcétera. A su rica nómina de coreografías se ha sumado la de nombre más breve, ‘Pi’, un espectáculo para todas las edades inspirado en el número 3,1416 que pretende descifrar los patrones secretos de la naturaleza (fractales) y transmitir el amor por la armonía que encierra. Hasta el 8 de febrero permanecerá en la Sala Russafa y en primavera volverá a Valencia dentro de la VII edición del Festival Abril en Danza.  A partir de este mes OtraDanza reinicia la gira con sus espectáculos: Pélvico, Sacra, Da Capo, Rito, Clandestino y Eva y Adan. Noales colabora con prestigiosas compañías internacionales y con la nueva Jove Companyia Alacant-Dansa, además de ejercer una actividad docente.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿Por qué  bautizó su compañía OtraDanza?

Antes, estuve seis años como codirectora de otro bonito proyecto, Patas Arriba y al iniciar el mio en solitario, tuve la sensación de empezar otra vez de cero, de contar otra vez quién era yo, de hacer tabla rasa. De ahí el nombre. Si ha sobrevivido una década  es gracias a haber invertido en ella mucho trabajo y aventuras de todos los colores que se pueden imaginar, sin perder nunca el contacto con la realidad artística de mi tierra.

¿Qué proceso sigue en la gestación de una coreografía?

Soy muy anárquica a la hora de iniciar un nuevo viaje, como me gusta llamar a mis procesos creativos. Unos parten de una imagen, otros de una idea, otros de elementos que no pude profundizar en anteriores producciones y en los que me apetece adentrarme después. También hay algunos encargos. Cada proyecto surge de manera diferente, pero siempre hay algo común en ellos y es la vida, lo que me rodea, lo que acontece a mi alrededor.

¿Cómo sucedió en el caso de ‘Pi’? 

El caso de Pi fue muy claro. Este es mi tercer espectáculo para público infantil y en los dos anteriores, tanto en Eureka como en Eva y Adan abordo preguntas sobre el ser humano, profundizo en la evolución del hombre. En Pi vuelvo a adentrarme en la relación de la vida con la ciencia, en este caso con las matemáticas. Se inspira en el número mágico e infinito 3,141592 y en su relación con la naturaleza. Además, 2018 ha sido proclamado Año de la Biología Matemática, y Pi se inspira en parte en ella.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

¿La obra trata de reflejar los fractales? 

Los fractales me parecen fascinantes. La repetición de patrones. Como todos estos elementos matemáticos están en nuestro día a día, desde un girasol, hasta el romanesco que nos comemos o el crecimiento de las ramas de algunos árboles. Los fractales inspiran una de las escenas, donde hay una continuidad constante en el movimiento de tres bailarines, es casi un número circense, los nudos que van tejiendo sus cuerpos dan lugar a formas diversas, sin perder la continuidad ni el ritmo.

¿Hay muchas diferencias entre concebir un ballet para niños y uno para adultos? 

Para mí, no. A nivel coreográfico y de composición musical, la diferencia quizá está en la frescura de la mirada y el interés que ésta pueda tener hacia lo que se les está mostrando.

'Pi', de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, de Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Parece que la danza está condenada a ser la Cenicienta de las artes escénicas. ¿Alguna propuesta para convertirla en Princesa del baile? 

Dicen que la danza es minoritaria, aunque yo no lo creo. Todo el mundo baila, o casi todo el mundo. Mucha gente practica diferentes tipos de danza como afición. De manera que convertirla en Princesa es cuestión de querer y poner los medios para que lo sea. Si se hablara de ella en televisión más a menudo, si se programara más, si en cada ciudad hubiera un conservatorio de danza, si en cada capital hubiera una compañía, como hay orquestas en muchos lugares. Querer es poder. No creo que la danza deba ser la Cenicienta, pero si no hay interés porque ocupe su lugar, nunca lo ocupará por mucho que unos cuantos nos dejemos la piel porque así sea.

¿Qué consejos daría a los jóvenes que se inician en la danza?

Les diría que se meten en un buen lío porque esta profesión te atrapa, hay que dedicarle muchas horas, mucha vida. Pero si es lo que quieren, que trabajen duro, con rigor y que disfruten, porque disfrutando de lo que uno hace las cosas no cuestan tanto esfuerzo. Y que se formen bien, los referentes son imprescindibles para poder desarrollar tu trabajo. Una buena escuela, unos buenos maestros, una buena experiencia profesional antes de embarcarte a dirigir tu propio proyecto es fundamental.

'Pi', Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

‘Pi’, Asun Noales. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Bel Carrasco

Un Salón lleno de libros

Salón del Autor
Casino Cirsa
Avenida de las Cortes Valencianas, 59. Valencia
Sábado 3 y domingo 4 de febrero de 2018

La literatura es un arte que, salvo muy contadas excepciones  se practica de forma individual, en solitario. Pero si el escritor quiere llegar a los lectores debe contar con el apoyo de otros elementos que completan el proceso de creación: editoriales, distribuidoras, libreros, medios de comunicación, redes sociales, etcétera. Amazon y las plataformas digitales han abierto puertas antes inexistentes, pero el sueño del autor es contar con el respaldo de un sello editorial que incluya su obra en un catálogo y la acredite como tal.   La avalancha de nueva firmas que aspiran a consagrarse como narradores de ficción ha llevado a una especie de colapso y acceder a una editorial hoy día para un autor novel es prácticamente imposible. Ante la frustración que supone, unos optan por la autoedición y otros intentan jugar la baza de los premios literarios.

Integrar los distintos elementos implicados en la producción del libro es el objetivo de el Salón del Autor, un evento que se celebra por primera vez este fin de semana en Valencia. Las librerías Pinazo de Godella, Bibliomanía de L’Eliana, Bibliocafé y Clarion han unido sus fuerzas para poner en marcha un encuentro que reunirá en Casino Cirsa a los profesionales del sector del libro: editores, escritores, bloggers, ilustradores, traductores, correctores.

García-Lliberós

María García-Lliberós. Imagen cortesía de la autora.

“El objetivo que perseguimos es que sea un lugar de encuentro entre los diferentes profesionales del libro de donde surja nuevos y atrayentes proyectos editoriales y llegue a ser una referencia nacional ”, señalan los organizadores. “Nos hemos lanzado a la aventura porque detectamos la necesidad de ocupar este hueco en la actividad cultural de la Comunidad. Como libreros estamos en contacto con lectores, escritores, proveedores y también con futuros escritores, y observamos que muchos de ellos no saben por dónde empezar. No saben qué tipos de editoriales hay, cómo dirigirse a ellas,  qué premios literarios existen, qué recursos de marketing pueden usar, etcétera . Queremos que el Salón les oriente en ese sentido y  les resulte un experiencia enriquecedora para sus proyectos literarios”.

La idea es que el evento tenga periodicidad anual y que en próximas adiciones acoja a autores valencianos y de otras comunidades. Se llama 360º en referencia  a todos los profesionales que giran en torno a la creación de un libro.  “No queremos ser un congreso de una temática concreta, de estos ya hay muchos y algunos muy interesantes, trataremos todos los géneros y daremos formación en diferentes ámbitos”.

A lo largo de dos intensas jornadas se ofrece un programa muy variado, con charlas y mesas redondas sobre novela romántica, fantasía y ciencia ficción, literatura y cine, agentes literarios, bloggers y booktubers, ilustración, portadas, etcétera. También se celebrarán sesiones de speed date con editoriales, talleres de corrección y haikus y marketng para escritores.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Juan Miguel Aguilera. Imagen cortesía del autor.

Ya hay más de 250 personas inscritas. Entre los participantes: Paco Roca, Manuel Casañ, María García-Lliberós, Enrique Belloch, Carmen Alcayde, Marta Querol, Bernardo Carrión o Juanjo Braulio.

Los organizadores han elegido estas fechas porque no era conveniente que el evento coincidiera con Navidad, Fallas o la Semana de Pascua. A partir de abril y mayo el calendario encadena ferias de libros en muchas localidades. Febrero, que suele ser un mes tranquilo para las librerías era el mes más apropiado.

“Este evento no tiene que ver con la Feria del Libro y queremos diferenciarlo”, afirman. “En la feria hay todo tipo de fondo, aquí los únicos libros que estarán a la venta serán los de los ponentes, moderadores y asistentes. Y por lo que respecta al público, en nuestro caso, no buscamos cualquier lector que se acerca a echar un vistazo por si encuentra un libro que le llame la atención. Se trata un público profesional, se busca crear nuevos proyectos editoriales y formar a escritores, por lo que esto requiere de una atención especial que no se puede diluir en otro evento”.

Después de varios años en el furgón de cola del índice de lectura la Comunidad Valenciana alcanza mejores puestos, con  un 61’2% en el 2017 lo que representa un incremente del 7’7% con respecto a 2012. “Cualquier noticia que suponga el aumento de la lectura, que sea lea más y mejor, nos alegra muchísimo, nos entusiasma, creemos que los libreros tienen un gran papel en esto y que cada día se preocupan de ofrecer un buen fondo editorial y se mueven mucho para ofrecer planes interesantes a sus clientes”.

La mala noticia es que casi la mitad de los españoles, el 40,3% reconoce que no lee o casi nunca lee en su tiempo libre. Por eso todo tipo de actividades que potencien  el hábito de la lectura y el amor a los libros es bienvenida y debe ser apoyada y potenciada.

Juanjo Braulio. Imagen cortesía del autor.

Juanjo Braulio. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Generación Bibliocafé ‘re-cuenta’ a Blasco

150 aniversario del nacimiento de Blasco Ibáñez
‘Reescribiendo a Blasco’, de Generación Bibliocafé
Wayco
C / Gobernador Viejo, 29. Valencia
Viernes 26 de enero de 2018

A lo largo de su vida Blasco Ibáñez recibió un sinfín de homenajes y honores que culminaron en su multitudinario sepelio en Valencia, además de llegar a ser un hombre acaudalado. Excepto algunos fracasos puntuales como su fallido proyecto argentino, su trayectoria fue la del triunfador por antonomasia que destacó en múltiples facetas desde la política y el periodismo a la literatura y el amor. Sin embargo, tras su muerte la potente luz que irradiaba se fue debilitando y su figura quedó postergada en un puesto secundario en la historia de las letras.

Su 150 centenario celebrado el pasado año con la publicación de una serie de libros y varios eventos ha intentado sin mucho éxito revertir esa injusta situación. Pese al fervor que despertaba en las clases populares, Blasco nunca fue profeta en su tierra y la envidia que suscitaron sus éxitos en sus colegas de la pluma le pasaron factura. Masón, anticlerical y fiel a los ideales republicanos, despertó suspicacias tanto en los partidos de derechas como en los de izquierdas que condenaban su estilo de vida burgués. En los actuales libros de texto su presencia es anecdótica, casi insignificante y el centenario de su best seller,  Los cuatro jinetes del Apocalípsis pasó sin pena ni gloria.

Portada del libro

Portada del libro ‘Reescribiendo a Blasco Ibáñez’, de Generación Bibliocafé.

Pero los lectores de a pie de calle no olvida su memoria y así un grupo de escritores y jóvenes estudiantes de diseño se confabularon para, sin ningún apoyo institucional brindar su espontáneo homenaje al gran autor. El resultado es ‘Reescribiendo a Blasco’, una colección de 16 relatos y 17 ilustraciones en torno a su vida y obra que se presentará el 26 de enero en Wayco, en la calle Gobernador Viejo, 29. Los textos son obra de los miembros de Generación Bibliocafé y, aunque el tema era libre, curiosamente la mayoría se centraron en la faceta amorosa de Blasco en atención a su fama de mujeriego y su gran pasión por Elena de Ortúzar y Bulnes.

Las imágenes las ha aportado un grupo de alumnos de la asignatura Profesionalización y empleo en la ilustración y diseño gráfico, a cargo de la profesora de BBAA de la Universidad Politécnica, Victoria Cano. Entre los 20 proyectos presentados se eligieron 16 más el que por su originalidad se destinó a la portada, obra de Aarón Gabino.

El libro se cierra con El retrato del historiador José Antonio Vidal Castaño, autor de varios estudios sobre los maquis y la guerra civil española, que se pone en la piel de una nonagenaria Elena de Ortúzar y Bulnes para evocar una apasionada historia de amor. Blasco eludió muchos peligros incluso una bala que pudo acabar con su vida en un duelo, “pero nunca supo nunca escapar del atractivo fatal de las mujeres”, dice Vidal Castaño,  “o mejor de ciertas mujeres y en particular de Elena de Ortúzar, la bella y enigmática hispano-chilena que pintara su fraternal compadre Joaquín Sorolla.

 

Sin dejar de eludir sus responsabilidades conyugales o, eso creía —siendo lo contrario— flirteó o coqueteó con algunas de las más deslumbrantes damas de su época. Pero lo de Elena fue distinto: una relación desbordante, compleja, adictiva, sujeta y sujetada a la vida de una mujer que buscaba y defendía un espacio propio. Una historia interminable, la de Vicente y Elena, de la que él no llegaría a escapar con vida. De eso va mi homenaje al escritor. De realidad y fantasía mezcladas, de historia y ficción revueltas como la literatura requiere”.

Reescribiendo a Blasco Ibáñez. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

Reescribiendo a Blasco Ibáñez. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

Alicia Muñoz Alabau también se ha transformado en otra mujer, en su caso en uno de los personajes de Flor de mayo, que en un monólogo interior titulado La Dolores recrea sus tribulaciones. “Elegí esta novela que narra la dura existencia de las familias que se dedicaban a la pesca por motivos personales ya que mi abuelo navegaba en uno de esos barcos y mi abuela, mi madre y mis tías se dedicaban a la venta de pescado”, cuenta Muñoz Alabau.  “Así que mi homenaje a Blasco Ibáñez lo es también a mi familia materna”.

La obra maldita de Benjamín Blanch plantea un inquietante paralelismo entre pasado y presente en torno a una pieza teatral de Blasco, El juez que él mismo retiró de la circulación al coincidir su estreno con la muerte de su madre Ramona. “Desde el punto de vista literario lo que más admiro de Blasco son sus  novelas de ambiente valenciano por la magnífica recreación de personajes, escenarios y ambiente de la sociedad valenciana de su época, que nos permite conocer y respetar nuestro pasado reciente”, dice Blanch. “También su capacidad de convocatoria y agitación del pueblo. La transmisión no solo escrita, sino oral, de los valores republicanos pisando los barrios y pueblos, la cercanía con la gente llana”.

Vidal Castaño también prefiere al Blasco Ibáñez  más próximo, narrador de personajes y tensiones familiares, de paisajes y ambientes cercanos al lugar que le vio nacer. “Fue un cuentista genial, tan bueno como Gógol o Maupassant, salvando las diferencias. Sus relatos cortos son expresión de su capacidad para la síntesis y retrato social de formas arcaicas de convivencia teñidas de violencia. El melodrama impregna su naturalismo para formar una amalgama, un estilo con matices impresionistas moteados de barroquismo nativo. Lo mejor de su escritura está ya en sus Cuentos valencianos y en los relatos de La condenada y otros cuentos. Su costumbrismo es un tanto engañoso, los tipos y situaciones corrientes son tratados como universales. Sus novelas valencianas, con sus derramas pasionales como: Cañas y barro, Entre naranjos, La barraca, Flor de mayo o Arroz y tartana refuerzan esa dirección.

Muñoz Alabau destaca la labor que su literatura realiza como crónica social. “Sus obras más costumbristas están impregnadas de un sentido de denuncia, además de reflejar fielmente cómo vivían sus contemporáneos en distintos ámbitos económicos y sociales. Se adentra en los recovecos de las vidas de los personajes y dibuja un panorama exterior e interior de los mismos tan creíble que rezuma estilo cinematográfico”.

Reescribiendo a Blasco Ibáñez. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

Reescribiendo a Blasco Ibáñez. Imagen cortesía de Generación Bibliocafé.

Bel Carrasco

“Todos los personajes de mis obras están amenazados”

Dulk en ‘València en papel’
Plastic Murs
C / Dénia, 45. Valencia
Hasta el 16 de febrero de 2018

El arte urbano ha roto aguas para alumbrar una nueva generación de artistas que se manejan con igual soltura ante el muro de una fábrica abandonada que ante el lienzo o el papel. Las pandillas de adolescentes que garabateaban paredes con sus aerosoles desafiando a veces el control policial son hoy artistas de renombre internacional que exponen sus trabajos en salas de todo el mundo. Sin ir más lejos que al barrio de Russafa, en Plastic Murs podemos ver hasta el 16 de febrero una buena representación de los valencianos que más pintan en este aspecto: Deih, Dulk, Duke103, Dyox, Julieta XLF, Laguna626,  David de Limón, Mario Mankey, Miedo12, Napol TBS, Omega TBS, PichiAvo, Vinz Feel Free y Xèlon XLF.

Con algunas excepciones como la reciente exposición Joc de Vinz Feel Free en el Centro del Carmen, el encargo por parte del Ayuntamiento a PichiAvo del proyecto para la Ciutat Fallera o la elección de Escif para intervenir el muro situado en el solar del IVAM, la mayoría de ellos están más valorados fuera que dentro de nuestras fronteras. Un caso paradigmático es Antonio Segura Donat, Dulk que prepara ahora mismo un par de exposiciones colectivas en USA que se inaugurarán en febrero. Una en el Museo de Arte de Honolulúa de Hawai titulada The new contemporary art movement y otra en la Antler gallery de Portland. En diciembre de 2018 presentará en Los Ángeles su primera exposición en solitario.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Desde niño cuando ayudaba a su padre a cuidar a los más de 500 pájaros que éste criaba en cautividad se siente fascinado por los animales y empezó a dibujarlos tal como son y como él los veía en su imaginación. Empezó a estudiar Económicas pero la llamada de la selva pictórica era más fuerte, y hoy es Dulk es un artista gráfico todoterreno que ha participado en numerosas exposiciones colectivas: Miami, New York, Vancouver, Brussels, Paris y Chicago.

Dulk contempla el mundo a  través de la mirada de un niño que crea tragicomedias cromáticas y alegorías de una extinción cada día más cercana. Su mundo surrealista esta lleno de detalles imaginarios e historias entre personajes que intentan escapar de una catástrofe inminente. Aunque prefiere trabajar en el estudio para tenerlo todo más controlado también necesita la calle para sentirse realmente libre.

Mural de Dulk. Imagen cortesía del autor.

Mural de Dulk. Imagen cortesía del autor.

Su personal estilo se mueve dentro del movimiento del surrealismo pop o lowbrow, término utilizado para describir un movimiento underground de arte visual que surgió en la zona de Los Angeles, a finales de los setenta también conocido como surrealismo pop.  Su evolución artística ha desembocado en un lenguaje plástico que permite al espectador dialogar con la obra y compartir con ella una historia abierta.

“Actualmente estoy centrado en el estudio de la fauna desde un punto de vista de observación e investigación. El año pasado fui a la selva de Costa Rica, el anterior a la sabana africana en Tanzania y acabo de visitar Yellowstone. Ademas de tomar miles de fotografías, me recreo observando a sus habitantes, cómo interactúan en el medio ambiente. En mis composiciones recreo ambientes biológicos envueltos en conceptos antagónicos. Me encanta interpretar y jugar con su anatomía, darles carácter y crear nuevos personajes a partir de ellos mismos”.

Dulk intenta captar el dominio que los humanos ejercemos sobre los seres vivos del planeta,  “cómo somos capaces de romper  las costumbres de las criaturas que lo comparten con nosotros en aras del poder que creemos tener sobre todo. Los personajes de mis obras están amenazados, muchas veces heridos y otras muertos, pero presentes en alma para conformar escenas llenas de sarcasmo. Intento capturar al espectador con una paleta agradable a la vista para, posteriormente sumergirlo en un trágico realismo escondido en un mundo ideal”.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Aunque en la Comunidad Valenciana no ha recibido todavía el reconocimiento que merece, opina que aquí “viven y trabajan algunos de los mejores muralistas del momento a nivel mundial. Hay mucha calidad ahora mismo y creo que estamos a la cabeza nacional si contamos el número de artistas trabajando a primer nivel. Deberíamos de tener mas apoyos y facilidades para potenciar el movimiento, aún así contamos con muy buenas escuelas, organizaciones y universidades implicadas y eso, junto con el indudable talento de los artistas hace que se vayan recogiendo frutos”.

Sobre el futuro del arte urbano le preocupa “que se convierta en una moda y eso entorpezca su evolución”. Aunque no está en contra de que los artistas invadan el espacio urbano con su arte  para compartirlo con la sociedad, ahora mismo ve “demasiado actuación en forma de tendencia”. Considera que a nivel nacional poco a poco el reconocimiento esta mejorando pero el camino a recorrer es todavía muy largo. “Conozco a mucha gente por todo el mundo y suelen interesarse por lo que ocurre en España al ver la cantidad de artistas punteros que tenemos. Es alucinante el nivel que hay en cada rincón del país, especialmente en nuestra Comunidad. Es una pena que no tengamos más reconocimiento”, concluye Dulk.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Obra de Dulk. Imagen cortesía de Plastic Murs.

Bel Carrasco

Turrón con risas en Cupiello house

Nadal en casa els Cupiello, de Eduardo de Filippo, dirigida por Joan Peris
Teatre Micalet
C / Micalet, 2. Valencia
Hasta el 14 de enero de 2018

La compañía Teatre Micalet cumple 22 años y cierra un círculo que significa la culminación de un etapa y, al mismo tiempo un volver a empezar. Curtidos por más de dos décadas de lucha contra corriente y marea pero tan ilusionados como el primer día. Y para celebrarlo invitan estas Navidades a los valencianos a la casa de una peculiar familia napolitana, que les hará reír a rabiar. Con Nadal en casa els Cupiello, donde estará hasta el 14 de enero de 2018, con una función especial de Fin de Año, la compañía vuelve a su autor fundacional, Eduardo de Filippo, el polifacético dramaturgo italiano, cuya pieza Nàpols Milionària fue su debut allá por el año 1995.

Dirigido por Joan Peris,  participan en el montaje Pilar Almeria, Paula Braguinsky, Josep Manel Casany, Héctor Fuster, Dani Machancoses, Ciro Maró, Isabel Requena, Ximo Solano y Bruno Tamarit. La compañía recupera en este aniversario al borde de las Bodas de Plata a Filippo, un autor que se encuentra en su misma longitud de onda. Gran teatro hecho para el pueblo y desde el corazón, que plasma la realidad con un claro compromiso social.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

“Escribir teatro es muy complicado porque no se pueden hacer descripciones íntimas de los personajes como en las novelas o relatos, sino descubrirlos a través de los diálogos, de sus propias palabras”, dice Pilar Almeria, una de las fundadoras de la compañía junto a Joan Peris y Ximo Solana. “En ese aspecto Filippo escribe desde el alma y está muy cercano a la vida, además de dominar a la perfección la carpintería teatral”.

En esta obra, un clásico que se representa toda las Navidades en Nápoles, utiliza la crisis de una familia humilde para desvelar, a pequeña escala los conflictos de la sociedad. Plantea las pequeñas corrupciones del día a día, el enfrentamiento entre generaciones, los grandes sueños y las pequeñas miserias de la gente de la calle, los roces y complicidades que se establecen en el ámbito familiar. Luca, el padre es un hombre soñador, con la cabeza en las nubes, que se niega a crecer y se refugia en un mundo fantástico representado por su obsesión en montar el Belén. Su esposa, Concetta, por el contrario es una mujer con los pies en la tierra, la que trabaja y resuelve los asuntos a su manera matriarcal, conectada a la tierra, la que en una sociedad machista lleva en realidad los pantalones.

“En algunos aspectos me identifico con ella y en otros no”, dice Almeria que encarna a este personaje. “No comparto su visión del papel vicario de la mujer en la sociedad pero sí esa propensión que tiene a disimular los problemas para no enrarecer el ambiente, aunque al final sea imposible ocultarlos y estallen en la cara. En todo caso, las cosas se resuelven gracias a tomárselas con humor. Y así ocurre en esta obra, tierna y emotiva, pero sobre todo enormemente divertida”.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Delaración de intenciones

Con este montaje navideño la veterana compañía hace una declaración de intenciones. Una apuesta decidida por el teatro popular que llegue a todos los espectadores. Un gran teatro para el pueblo. “Dentro de las artes escénicas y del arte en general se están haciendo muchas cosas, la mayoría demasiado sofisticadas e intelectuales, de tal forma que se crea una desconexión con una gran parte del público, y lo que es peor, se pierden nuestras esencias y tradiciones”, señala Almera.

Además de la capacidad de trabajo y resistencia cumplidamente demostrada, una de las claves de la supervivencia de la compañía ha sido la complicidad entre sus miembros. “Aunque se ha ido sumando gente, siempre hemos sido como una familia en el sentido de cercanía, pues hemos tenido muy claro que eso ayuda mucho a la hora de trabajar. Hace que todo vaya más rápido y se disfrute más, pues funciona un entendimiento y compenetración espontánea y saltan chispas creativas”.

Este montaje ha supuesto un esfuerzo descomunal debido a la complicada situación de las artes escénicas que obliga a un constante volver a empezar y a demostrar una gran capacidad de aguante y entrega a su vocación.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Sobre la actual política cultural Almeria opina que se hacen esfuerzos que no acaban de cuajar. “A veces da la impresión que los de la farándula hablamos un idioma distinto al que usan los representantes de la Adiministración, y que resulta imposible entenderse. Haría falta un aparato mágico de traducción simultánea”, bromea. “Lo cierto es que cuando los políticos tienen algo que ver con el teatro o la cultura, el entendimiento funciona mejor. También sería conveniente disponer de una consellería específica dedicada a ella y no ese monstruo de tres cabezas —Cultura, Edcación y Deporte—, que no da abasto”, concluye Almeria.

31 Espectáculos propios

Companyia Teatre Micalet nace en 1995 por iniciativa de Joan Peris, Ximo Solano y Pilar Almeria como centro de producción y exhibición teatral en el Teatre Micalet. Desde su creación ha estrenado 31 espectáculos de producción propia, siempre con un sello propio y reconocible y manteniendo el compromiso firme por el teatro en valencià. Actualmente, los directores artísticos de la Companyia Teatre Micalet son Joan Peris y Pilar Almeria.

Los de la última década son: El verí del teatre de Rodolf Sirera, bajo la dirección de Joan Peris. Hamlet Canalla de Manuel Molins (dirección de Joan Peris). Ser o no res, Dirigido por Resu Belmonte,  La Casa de Pilar Almeria, Isabel Carmona e Isabel Requena (dirección Pep Ricart), Frank V de Friedrich Dürrenmatt (Joan Peris), Un Jardí Francés de G. Feydoo (Ximo Solano), y Poseu-me les ulleres de Pep Tosar.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santiago Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Nadal en casa els Cupiello. Foto de Santi Carreguí por cortesía de Teatre Micalet.

Bel Carrasco

“La ficción puede utilizarse como fuente histórica”

‘Miedo y deseo. Historia cultural de Drácula’ (1897), de Alejandro Lillo
Editorial Siglo XX
Diciembre de 2017

Si los novelistas parten de la historia para levantar monumentos de ficción, ¿por qué los historiadores no van a poder utilizar las novelas para estudiar el tiempo en el que fueron escritas? Este innovador planteamiento es el que aplica el historiador valenciano Alejandro Lillo en su ensayo ‘Miedo y deseo. Historia cultural de Drácula’ (1897) (Editorial Siglo XX), producto de cuatro años de trabajo a partir de su tesis doctoral. Lillo se centra en los principales personajes de la novela: el pasante Jonathan Harker, su novia Mina Murray y el psiquiatra John Seward. A partir de sus diarios y dictados, considerándolos personas que existieron en un mundo real, reconstruye las identidades sociales de su tiempo en torno a conceptos esenciales como la libertad, la tolerancia, los roles masculinos y femeninos, etcétera. Analizando cada palabra, frase a frase, párrafo a párrafo, teniendo en cuenta incluso los signos ortográficos, Lillo hace una labor de arqueología entre literaria e histórica para adentrarse  en la atmósfera y mentalidad pretérita que gestó al monstruo.

Alejandro Lillo. Imagen cortesía del autor.

Alejandro Lillo. Imagen cortesía del autor.

Fascinado desde niño por los relatos de terror, Lilló eligió esta obra para desarrollar su tesis y su ampliación posterior. “Los motivos que inspiran este trabajo tienen que ver con la fascinación que la obra de Stoker ejerce sobre pensadores, escritores, críticos literarios y cineastas, así como por el impacto causa en el público en general”, dice Lillo. “El propósito principal de la investigación es averiguar si, sometida a un enfoque crítico adecuado, Drácula puede proporcionar algún tipo de conocimiento sobre el pasado que enriquezca lo ya sabido a través de otras fuentes. Atendiendo al contenido de la novela y a las voces que en ella se escuchan, se trata de conocer mejor la sociedad que la produjo y en la que se despliega. Qué ideas imperaban sobre la organización social y del mundo, la situación de las mujeres, las obligaciones de los hombres, etcétera”.

La sombra del vampiro planea desde la noche de los tiempos pero fue el Conde Drácula quien le dio carácter literario y universal. “Tuvo un eco descomunal la adaptación teatral de la novela realizada por Hamilton Deane, en 1924”, cuenta Lillo. “La obra se estrenó en el Grand Theatre de Derby, el 5 de agosto de 1924. En 1927, se llevó a Londres, donde se realizaron 391 funciones a pesar de la pésima opinión de los especialistas. Ese mismo año fue llevada a Broadway, protagonizada por  actor desconocido por entonces nacido en Transilvania, un tal Bela Lugosi. La versión americana causó gran impacto entre el público asistente. A partir de ahí, el éxito el malvado conde fue imparable”.

Fotograma de 'Drácula', de Todd Browning.

Fotograma de ‘Drácula’ (1931), de Tod Browning.

Aunque resulta innegable que Drácula encierra una considerable carga erótica, esta dimensión sexual no se percibió al principio como tal. “Las lecturas sexuales de la obra surgieron a partir de los setenta, quizá influidas por las versiones cinematográficas y por determinadas lecturas psicoanáliticas”, afirma Lillo. “La insistencia que muchos estudios muestran hacia el sexo, indica más sobre las obsesiones de la crítica académica que sobre las de la propia narración. Lo cierto es que la obra de Stoker, por su simbología y ambigüedad, corre constantemente el riesgo de ser sobreinterpretada. Por ejemplo, que la figura del vampiro y el acto de succionar la sangre y la vida de las personas se ajuste, como metáfora, a determinados comportamientos propios de la explotación capitalista, no quiere decir que en la novela de Stoker esta idea esté presente”.

Escrito con un lenguaje claro y sencillo, libre de terminologías complejas, el libro, aún siendo un ensayo de enjundia se puede leer como una novela. “He procurado que tuviera distintos niveles de lectura”, comenta Lillo. “En primer lugar está dirigido a toda la comunidad de historiadores, pues en este ensayo demuestro que la literatura de ficción puede y debe utilizarse como fuente histórica. Por otra parte, al abordar la vida en el Londres de finales del siglo XIX y retratar de manera atractiva aquella sociedad victoriana repleta de peligros y tentaciones, el ensayo interesará a todos los amantes de la historia en general. También a los aficionados a la buena literatura”.

Efectivamente, Drácula se ha convertido por derecho propio en un clásico de la literatura occidental y en el libro se analiza con profusión, subrayando siempre su carácter universal. Interesará también a los amantes del cine de terror, así como a los apasionados del mundo de los vampiros. Y sobre todo, y de una forma especial Miedo y deseo es una lectura provechosa para  las personas receptivas a las ideas feministas y a la reivindicación de los derechos de las mujeres.

Portada del libro 'Miedo y deseo', de Alejandro Lillo.

Portada del libro ‘Miedo y deseo’, de Alejandro Lillo. Editorial Siglo XX

Bel Carrasco