El dibujante animalista

Paco Catalán
Premio Capital Animal
Centre del Carme
Hasta enero de 2018

Muchas personas empatizan con los sufrimientos que  padecen los animales, pero muy pocas consiguen transformar esos sentimientos en arte y trasmitirlos así a los demás. Paco Catalán es una de ellas. Este valenciano de Ayora, profesor Dibujo de Enseñanza Media jubilado, lleva toda su vida en esa tarea, y desde 2013 sus viñetas animalistas difundidas por las redes sociales lo acreditan como un ferviente defensor de los animales. Participó en Madrid Capital Animal y una selección de sus obras, 240 viñetas,  ocupa lugar de honor en la exposición València Capital Animal que se celebra en el Centro del Carmen hasta principios de enero de 2018. Su trayectoria ha sido reconocida con un premio que lleva ese nombre, Capital Animal.

Paco Catalán. Imagen cortesía del autor.

Paco Catalán. Imagen cortesía del autor.

¿Por qué empezó a publicar sus viñetas animalistas en las redes sociales?

Las dibujaba hace muchos años sólo para los amigos porque me sirven de desahogo de la rabia y la impotencia que sufro ante la crueldad con la que se trata a los animales. En un momento de enfado se me ocurrió difundir una por internet y me asombró la repercusión que tuvo.  Descubrí la enorme capacidad de las redes sociales para llegar a la gente y desde hace unos cuatro años no he dejado de colgar una viñeta a diario, hasta superar las 4.000. Esa insistencia ha hecho que tenga muchos seguidores en todo el mundo, algo increíble que me sorprende. Procuro que la mayoría sean sin texto, precisamente para que se entiendan en todas partes. Las que llevan texto se traducen hasta al bielorruso.

¿Ya ha completado un ciclo o queda mucho por hacer?

A pesar de que algo está cambiando y para bien, mi sentimiento es de frustración, porque hay que luchar en una batalla muy desigual. De todas formas soy optimista de cara al ser humano del futuro y a su relación con los animales. Mis dibujos son un grano de arena, un activismo personal que pienso continuar hasta el final. No puedo perder el tiempo, porque el sufrimiento de los animales es continuo. He de dibujar cosas que la sociedad  desconoce porque se ocultan o porque se ignoran. Hemos de poner voz a los animales e intentar paliar su sufrimiento.

¿Qué técnica utiliza en sus dibujos?

Son de un estilo clásico y figurativo porque quiero que se entiendan bien y lleguen a todos. Están coloreados con acuarela, que me encanta por su transparencia y su diafanidad. Son esquemáticos y el color suave tiene el objetivo de atenuar un poco la crudeza de los mensajes, además quiero llegar a los más pequeños que son el futuro y la esperanza. Me consta que son utilizados por profesores de institutos y colegios. El mensaje ha de ser claro y directo.

Paco Catalán. Imagen cortesía del autor

Obra de Paco Catalán. Imagen cortesía del autor

¿Qué ha significado para usted participar en Valencia Capital Animal y el premio que te han concedido?

Muchas personas lo merecen más que yo por ser verdaderos luchadores y activistas en favor de las criaturas inocentes, pero  me hace ilusión y lo agradezco de corazón. Le ofrecería gustoso mi premio a todas esas personas que cuidan con todo el amor del mundo a colonias de gatos sin ninguna ayuda y con la incomprensión de la sociedad, a los que rescatan perros, a los que se oponen con toda su alma a la tauromaquia. Siempre desde el respeto y la no violencia como lo hacen.

¿De todas las barbaridades que se hacen con los animales, cuáles son las que más le mortifican?

Lo que más me duele es ese mundo desconocido y sórdido de los animales usados en experimentación. Me destroza el alma todo lo que sea maltrato a seres con capacidad de sufrimiento. La caza, las granjas y mataderos industriales que nos rebajan como seres humanos, la tauromaquia…El mundo rural de mi infancia era muy cruel con los animales. He sufrido por ello lo indecible y llevo grabadas en la memoria espantosas imágenes que solo se me borrarán cuando muera.

¿Cómo se podría evitar o al menos paliar todo ese dolor?

Con el ejemplo y la educación a los más pequeños en el amor. Más compartir y menos competir. Si empezamos a ver el mundo de otra manera, lo cambiaremos. Los que podrían hacer leyes para paliar el sufrimiento animal están más pendientes de otras cosas que consideran más importantes. Hay una gran indiferencia y una gran insensibilidad con respecto a estos temas, por eso hemos de ser como la gota de agua que cae en la piedra día a día, hasta que vaya horadando una huella de compasión en los que pasan del tema.

Paco

Ora de Paco Catalán. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

‘Salt’, el baile de las trasplantadas

Salt, de Fil d’Arena
Carme Teatre
C / Gregorio Gea, 6. Valencia
Del 19 al 22 de octubre de 2017

El tema no es especialmente original. Se habla desde una óptica comprometida de los padecimientos que sufren los refugiados, sobre todo de la vulnerabilidad de las mujeres que intentan sobrevivir en un entorno desconocido y muchas veces hostil. Lo que sí resulta novedoso es expresar esa realidad mediante la danza,  los movimientos de tres bailarinas que, a través de una coreografía plasman las duras condiciones que viven las emigrantes cuando dejan su casa en busca un futuro mejor en Europa o Estados Unidos, la explotación sexual y laboral, el efecto que tiene en ellas la pérdida de seres queridos y  de su propia identidad. El baile de las trasplantadas.

Es ‘Salt’, último montaje de la compañía valenciana Fil d’Arena dansa-teatre que se estrenará en Carme Teatre el próximo 19 de octubre, con la participación de Isabel Abril, Irene Ballester y Roseta Plasencia. Su objetivo, abrir los ojos y estimular la mente de la somnolienta sociedad occidental que asiste entre la indiferencia y la frivolidad a hechos terribles. Una llamada de atención contra los que creen que los problemas de países lejanos terminan cuando se deja de leer o escuchar las noticias. Por comodidad, desconocimiento, supervivencia, o por una mezcla de las tres cosas.

Salt

Salt, de Fil d’Arena. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Con la dirección compartida de toda la compañía, la obra denuncia el sensacionalismo de los medios de comunicación capaces de fagocitar tragedias sin dar importancia las vidas que se pierden en el camino. Una propuesta argumental llevada a cabo con riesgo gracias a una vigorosa puesta en escena marcada por el lenguaje físico de los cuerpos de las bailarinas, a través de coreografías que generan imágenes a modo de interferencias sobre la realidad distorsionada que muchas veces se percibe.

En escena hasta el 22 de octubre, Salt  forma parte del proyecto Residències de Creació Carme Teatre  2017-2018. El montaje es la segunda parte de la trilogía que Fil d’Arena comenzó con su anterior obra, La Sal que ens ha partit. En la última edición de Cabanyal Íntim se llevó a cabo un work in progress sobre Salt que ha servido como punto de partida, después de muchos cambios y ajustes, para la versión definitiva, estreno absoluto en Carme Teatre.

Salt, de Fil d'Arena. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Salt, de Fil d’Arena. Imagen cortesía de Carme Teatre.

La compañía Fil d’Arena dansa-teatre fue creada, en 2011, por Isabel Abril, Irene Ballester y Clara Crespo, y años más tarde, Roseta Plasencia se unió a ellas. La creación colectiva es su seña de identidad. Para ellas, su lenguaje es el movimiento y su herramienta el cuerpo. En el nombre de la compañía se especifica dansa-teatre porque se encuentran en el límite entre ambas disciplinas, aunque no renuncian a ninguna opción escénica como la música o el circo.

A lo largo de su trayectoria, ha estrenado las obras: Café Sol (2011), La Consagración de la Primavera (2014) y La Sal que ens ha partit (2015). Además,  ha llevado la danza a los museos (Museo de la Ciudad, IVAM, San Pío V, etcétera), ha realizado proyectos de danza comunitaria y Roseta Plasencia participó en el videoclip Qui t’estima del grupo Gener. También diseña y desarrolla programas formativos en torno a las artes escénicas.

Salt, de Fil d'Arena. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Salt, de Fil d’Arena. Imagen cortesía de Carme Teatre.

Bel Carrasco

“Me he posicionado en la tradición”

Quattrovento Muralis, de Pablo Auladell
Estudio 64
Plaza de Benimaclet. Valencia
Hasta el jueves 26 de octubre de 2017

El ilustrador Pablo Auladell vivió hace poco uno de esos momentos cumbres que dejan huella. El 13 de septiembre recibió el Premio Nacional de Cómic 2016 por su obra ‘El paraíso perdido’ inspirado en un libro de John Milton de las manos de los Reyes de España, en la Catedral de Santa María y San Julián de Cuenca.  “Sí, fue un día emocionante, porque los Reyes representan en este momento algunas cosas muy importantes”, comenta este alicantino enamorado de la luz de su tierra.

El importante galardón ha marcado un hito en su brillante trayectoria profesional. “Me ha dado cierta tranquilidad económica para trabajar más y me ha hecho viajar mucho, he tenido que atender muchos compromisos. Todo esto es muy agradable pero le aleja a uno del estudio, del silencio y de la concentración, de modo que debo regresar a mi celda de monje cuanto antes”.

Vista de la exposición de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Vista de la exposición de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Otro motivo de satisfacción es la muestra de sus obras que se exhibe en Estudio 64 de Valencia hasta el 26 de octubre. Quattrovento Muralis, una colección de 21 originales seleccionadas por él mismo de sus mejores libros, un grupo de obras que constituyen la respuesta gráfica a una serie de textos trabajados en los últimos años en los que renacen los mitos en su enésima encarnación: El Paraíso perdido, La puerta de los pájaros, Lacplesis, Pameos y meopas. Cuando Auladell dibuja así, lo llama modo Quattrovento Muralis.

La exposición se estructura en cuatro bloques, el primero contiene 11 originales del cómic El paraíso perdido, versión en viñetas del libro de John Milton que publicó la editorial Sexto Piso, en 2015. Son 11 páginas realizadas con grafito sobre papel. El segundo bloque incluye tres de las 12 ilustraciones originales que Auladell realizó para la novela titulada La puerta de los pájaros de Gustavo Martín Garzo, publicado por Editorial Impedimenta, realizadas con grafito y pastel sobre papel.

El tercer bloque reúne tres  obras  en grafito y pastel sobre papel para Lacplesis, encargo que recibió Auladell de la embajada española en Letonia para ilustrar una historia sobre Lāčplēsis, un mito nacional letón, en el marco de una serie de intercambios culturales entre ambos países. Por último, cuatro obras realizadas con grafito, lápiz de color y pastel sobre papel para una edición de poemas de Julio Cortázar,  Pameos y meopas, publicado por primera vez en 1971 y que Nórdica Libros ha reeditado este año.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Depurado y exquisito, el estilo Auladell es inconfundible. ¿Cómo lo ha ido forjando? “Trabajando muchísimo, por supuesto, libro a libro y fracaso a fracaso. Soy un ilustrador que se ha posicionado en una tradición. Me baño en las aguas de un río que viene de antiguo, lo que lentamente deja un sedimento en mi trabajo. Es justo lo contrario a trabajar en la corriente de las modas. Allí tendría que cambiar de estilo según cambiaran las tendencias. No es ni mejor ni peor. Es mi elección”.

El proceso de elaboración de cada obra “depende en sus detalles del proyecto en cuestión, pero siempre consiste en la búsqueda de un modelo, en realizar una metamorfosis para ponerme la máscara adecuada, en dibujar hasta encontrar la imagen semilla que contiene el código genético del proyecto entero en su interior y en establecer unas pocas leyes para el mismo y cumplirlas a rajatabla”.

Aunque estudió Filología inglesa y tiene una querencia especial por los personajes literarios, Auladell no ha pensado en escribir una novela. “Escribo a diario reflexiones, de vez en cuando poemas y también hay libros donde la palabra es de mi responsabilidad, como La Torre Blanca y La feria abandonada, por ejemplo. Lo que ocurre es que me interesa la palabra en relación poética con la imagen, y ahí entra el cómic y el libro ilustrado”.

En estos momentos trabaja en un par de álbumes ilustrados y un par de tebeos. “También un proyecto especial del que no puedo aún decir nada”, concluye Pablo Auladell.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Obra de Pablo Auladell. Imagen cortesía de Estudio 64.

Bel Carrasco

“Los niños necesitan plasmar las ideas en acciones”

Arquilecturas
Sonia Rayos y Silvana Andrés

La arquitecta Sonia Rayos y la profesora de Plástica Silvana Andrés, unidas por una buena amistad, unieron también su experiencia hace tres años para poner en marcha una iniciativa inédita por estos pagos: Arquilecturas, talleres para niños. Empezaron por su cuenta colaborando con distintos centros culturales y educativos, con tanto éxito que al poco tiempo abrieron su propio local en el barrio de Russafa. Desde el pasado año combinan sus propios talleres con el diseño de las actividades artísticas destinadas a niños, Espai de Telles, que se llevan a cabo en distintos museos de la Comunidad Valenciana.

A lo largo de los tres años han impartido cursos a más de 600 niños y niñas de entre seis y 12 años, de los cuales 220 fueron alumnos de formación continua durante el curso escolar, además de los muchos que han pasado por Espai de Telles. También han realizado talleres con alumnos de secundaria que, en general disponen de menos propuestas de formación artística.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

La dinámica de los talleres es un flujo interactivo que se renueva en cada clase. “Lo mejor es que todos los días aprendemos algo del alumnado”, afirman. “Llevamos la lección bien preparada pero cada día las propuestas se ven mejoradas con la imaginación de los alumnos. Es muy importante manejar cierta dosis de flexibilidad, respetar el momento de cada alumno y tratar de favorecer que sean capaces de expresarlo y que el docente pueda adaptar las prácticas a los intereses reales de los niños. En nuestros talleres encuentran el material dispuesto en la mesas, como un gran banquete en el que ellos son los protagonistas. Una vez presentamos la propuesta nos retiramos, estamos allí físicamente, atentas a sus necesidades, pero les dejamos hacer y llevar la actividad donde ellos quieran”.

Han comprobado que “no hay límites para el aprendizaje, la clave reside en despertar la curiosidad por el medio, no subestimar la capacidad de comprensión, pues a los niños les interesan muchos asuntos que hasta ahora eran considerados cosas de mayores. Hablar de cosas serias favorece que ellos respeten la materia, les encanta aprender vocabulario y trasladar a casa conceptos que tal vez sus familias desconocen”.

El placer que produce generar objetos, materializar los conceptos, trabajar el tacto y el movimiento son los aspectos de los talleres que los niños más disfrutan. “Nuestra actividad es lúdica, pero detrás hay siempre aprendizaje. Al principio les cuesta adaptarse a un ritmo diferente y manejar la frustración, porque están acostumbrados a la satisfacción inmediata que conlleva el uso de las nuevas tecnologías. Los niños y niñas necesitan plasmar las ideas en acciones, necesitan construir. En un mundo repleto de imágenes, de abstracción conceptual y de realidad virtual, aprender haciendo se torna más necesario que nunca”.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

Arquilecturas, de Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesía del autor.

Rayos y Andrés consideran que la escuela no debe ser sólo consumidora, sino también productora de cultura. “En este sentido nuestro principal objetivo es dotar a los alumnos de herramientas para entrenar la mirada crítica”. La arquitectura les permite trabajar las competencias básicas e incluso ir más allá. En sus talleres algunos niños observan su ciudad de forma global por primera vez, o su vivienda, o el aula. “Es justo ahí donde surge la intencionalidad en la mirada. Ese paso entre el mirar y el observar nos parece fundamental. Aprenden conceptos ligados a su vida cotidiana: la casa, el colegio, el municipio, la ciudad, su entorno. Y lo hacen jugando, construyendo maquetas, estructuras, instalaciones, ciudades”.

En los talleres de escala y proporción aprenden que es fundamental el orden a la hora de disponer los elementos. También descubren al Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci, y el Modulor de Le Corbusier. Observan que el resultado es mucho más armonioso cuando hay un orden, como sucede en la música o en las matemáticas. “Nos maravilla su capacidad de atención plena, y creemos que esto tiene que ver con el hecho de que obtienen una recompensa directa a través de su trabajo. Los padres nos cuentan que las maquetas siguen creciendo en casa. Y cuando un alumno sigue disfrutando de la actividad fuera del aula, no se puede pedir más”, concluyen Rayos y Andrés.

Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesia del autor.

Sonia Rayos y Silvana Andrés. Imagen cortesia del autor.

Bel Carrasco

20 años dando caña

20 Anys amb Patrícia Pardo
Teatre Micalet
C / Guillem de Castro, 73. Valencia
Del 20 al 24 de septiembre de 2017

Patricia Pardo (Alaquàs, Valencia, 1975) es una cápsula concentrada de teatralidad. Un cóctel de esencias escénicas. Dramaturga, escritora teatral, pedagoga y directora de la compañía que lleva su nombre, se considera clown más que actriz, incluso ahora que la coulrofobia está tan en boga a causa de la película ‘It’. Gracias a una inquebrantable vocación, esfuerzo y tesón lleva dos décadas presente en los escenarios.

Un éxito que bien merece una celebración como la que tiene lugar esta semana en el Teatre Micalet, del 20 al 24 de septiembre:  ’20 anys amb Patrícia Pardo’. Una selección de sus montajes y la presentación del libro ‘Patrícia Pardo. Obra escollida. 1996-2017′, un resumen de su obra teatral, circense y poética ilustrada con cómics, dibujos y collages de Alba Cobo, Esteban Hernández, Po Poy y César Sebastián, que incluye artículos de Isabel Marcillas y Ramon X. Rosselló.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

“He organizado este aniversario con normalidad y mucho ajetreo, como una fase más de mi trabajo, pero con el deseo de visibilizar mi trayectoria, que las mujeres creadoras no debemos escondernos tras cortinas de falsa modestia”, dice Pardo, cuya compañía ha sido recientemente galardonada en el Gothenburg Fringe Festival.

A principios de septiembre viajó a Suecia, donde presentó su montaje ‘Cul Kombat’ en dos de los tres festivales que componen la red Nordic Fringe Network. En el Gothenburg Fringe Festival ganó el Premio Most Mesmerizing Award, mientras que en el Stockholm Fringe Festival fue seleccionado para abrir el certamen.

“Como compañía de teatro independiente que somos, vamos ligeros de equipaje en nuestras giras”, comenta Pardo, “entre dos y cinco intérpretes, según el montaje”. El secreto de la supervivencia está en “vivir plenamente la vocación, una pasión que da sentido a todo. Conformarse con cierta precariedad y cubrir las necesidades básicas manteniendo el equilibrio entre épocas de vacas gordas (las menos) y vacas flacas. El pago que se obtiene es la resistencia. Se consigue vivir dignamente a base de diversificarse en distintas facetas”.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El fandango de Marx, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

La semana Pardo se inició el día 20 con la presentación de su libro y de ‘Cos Mortal’, “una selección de escenas incluidas en él que trazan una especie de cartografía de la ciudad combinando su cuerpo social y su cuerpo íntimo, y que constituye un homenaje indirecto a Vicent Andrés-Estelles”, explica Pardo. Serán interpretadas por Rosanna Espinós, Verònica Andrés, Amparo Oltra, Begoña Tena y Pau Gregori bajo la dirección de Eva Zapico, Jaume Pérez y la propia Patrícia Pardo, con música en directo a cargo de Luna y Panorama de los Insectos.

El jueves 21 se pondrá en escena ‘El fandango de Marx’, un canto a la periferia que combina la gestualidad del clown y los malabares y equilibrios circenses con el teatro delirante, salpicado de música tradicional valenciana interpretada por Begoña Tena. Jotas, fandangos, malagueñas, cant d’estil, con participación de la Banda Sinfónica de la Unió Musical d’Alaquàs dirigida por Enric Parreño.

Comissura, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

Comissura, de Patrícia Pardo. Imagen cortesía de la compañía.

El viernes le toca el turno a ‘Comissura’ de gira por todo el mundo desde 2012. Siete números de clown en los que confluyen una trapecista sin bragas, una mujer depilada ahogada en 20 litros de cera y un bocadillo XXL. Junto a Patrícia Pardo, que asume las labores de autoría, dramaturgia y dirección, Roge Magdaleno en el doble papel de guitarrista y excéntrico. Esta representación contará con un intérprete de signos en el escenario para hacer accesible la obra a la comunidad sorda.

La mencionada ‘Cul Kombat’ llegará el sábado al Micalet. Un duelo interpretativo, incluso físico, entre Eva Zapico y Patrícia Pardo que, bajo la apariencia de una función de circo para mayores, reivindica con humor la eliminación de las categorías de género y denuncia la falta de derechos sobre el cuerpo en un mundo en el que la palabra desigualdad cada vez tiene más presencia. Una vez finalizada la representación se llevará a cabo un debate con el público. Un nuevo pase de ‘Cos Mortal’, en esta ocasión acompañado de subtítulos en valenciano, cerrará el domingo 24 de septiembre la semana Pardo.

“Patrícia Pardo es una de las mejores autoras que tenemos en València”, afirma Guadalupe Sáez también dramaturga. “No hay nadie que escriba como ella, nadie que tenga su universo, ni tampoco nadie que consiga transmitir la belleza que existe en lo feo, el humor de lo perverso y la melancolía de lo alegre”. Según la actriz Amparo Oltra, “trabajar con Patrícia Pardo es firmar un compromiso, un matrimonio con la realidad. Una relación íntima con la poética, una exigencia corporal, rigurosa. Una manera de amar el arte, desesperada”, señala Oltra.

Cul Kombat, de Patrícia Pardo, con Eva Zapico. Imagen cortesía de la compañía.

Cul Kombat, de Patrícia Pardo, con Eva Zapico. Imagen cortesía de la compañía.

Bel Carrasco

Chirbes más allá de la muerte

Fundación Chirbes
Congreso Internacional para la primavera de 2018 con motivo del 30 aniversario de la
novela Mimoun
Septiembre de 2017

Los escritores tras su muerte dejan un legado que va más allá de sus obras publicadas. Textos inéditos, cartas, bibliotecas nutridas y selectas, notas y diarios, recuerdos personales, de viajes, etcétera. Unas veces esa herencia intelectual se pierde en el olvido. Otras cae en buenas manos y otorga al escritor una especie de segunda vida que le hace llegar a un público más amplio. Es el caso de Rafael Chirbes (Tavernes de Valldigna, 1949 / Beniarbeig, 2015), cuya Fundación lleva adelante una serie de proyectos destinados a mantener vivo el aliento de su memoria. La catalogación de su biblioteca de unos 6.000 volúmenes, la edición de un par de libros, uno de ellos en valenciano, la revisión de sus textos inéditos y un Congreso Internacional previsto para la próxima primavera cuando se cumplen 30 años de la publicación de su primera novela, Mimoun, son algunas de sus iniciativas. La cesión por parte de los herederos de los derechos que generan las ediciones del autor permite llevarlas a cabo.

“La Fundación nace por voluntad expresa de mi tío en los últimos días de su vida”, dice Manuel Micó, sobrino de Chirbes y director de la fundación que preside su hermana, María José. “Su deseo era que la casita de campo de Beniarbeig en la que vivió casi dos décadas, conservara sus libros y textos para que sirvieran de consulta y estudio. También que se abriera a los visitantes que desearan conocer el lugar donde concibió sus últimas novelas”.

Fundación Chirbes. Imagen de su cortesía.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Álvaro Angosto se dedica a la catalogación de la rica biblioteca y puesta en valor de la selección bibliográfica, integración en programa informático, con indicaciones de notas, subrayados, dedicatorias, etcétera. Chirbes leía, indistintamente, en castellano, francés y catalán. También en alemán, italiano, inglés, incluso en árabe. Destacan las colecciones de sus maestros preferidos: Galdós, Max Aub, Juan Marsé o Baudelaire, entre otros. En cuanto a ensayos, su biblioteca abarca prácticamente todos los temas: Historia, literatura, arte, urbanismo, filosofía, sociología, política,   especialmente, estudios sobre marxismo.

La Fundación está llevando a cabo una recopilación exhaustiva y sistemática de todas las facetas de la obra de Chirbes y de lo que se ha escrito en torno a ella. Exposición de ediciones y traducciones de la obra, recolección de trabajos, ensayos y estudios sobre el autor, colección de audiovisuales de entrevistas, charlas y debates. Y también una colección de sus artículos periodísticos sobre gastronomía y viajes.

El próximo mes de octubre Anagrama publicará su cuento inédito, El año que nevó en Valencia, un texto autobiográfico que hacía tiempo deseaba sacar a la luz, pero que su muerte dejó en el aire. También aparecerá la traducción al valenciano de La buena letra. Traducida por Carles Mulet y con un prólogo de Alfons Cervera, La bona lletra, editada por Lletra Impresa, estará en las librerías a final de año. “Nos parecía absurdo que un escritor valenciano que escribía en castellano y ha sido traducido al alemán, inglés, francés, sueco, griego, incluso al chino, no estuviera presente en la literatura catalana”, comenta Micó. “De esta obra mi tío decía que estaba ‘escrita en una lengua que sus personajes no entenderían’”.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

En cuanto a su obra inédita, la Fundación respeta la voluntad del autor. “Existen un par de novelas de juventud que decidió no publicar, aunque tuvo oportunidad de hacerlo, así que seguirán en el cajón, pues no tenemos derecho a contradecir su voluntad. Por otro lado, hay una colección de borradores de charlas impartidas en público que se pondrán a disposición de lectores interesados en la biblioteca. Lo más importante es una selección de textos agrupados en seis tomos que Rafael denominaba Memos. Es una transcripción de numerosísimos cuadernos que siempre llevaba consigo en sus viajes en los que anotaba vivencias, lecturas, opiniones, sensaciones. En sus últimos tiempos hizo un esfuerzo de criba y redacción, quedando textos que son un gozo del aprendizaje. Imprescindibles para ver cine, leer, escuchar música, entender la sociedad. Están en un proceso de atenta lectura sin prisa. Intentando ser fieles al criterio exigente que tenia con su propia obra, decidiremos si se publican a o si se dejan en la biblioteca para consulta”.

El lunes 7 de noviembre de 1988, Rafael Chirbes quedó finalista del  Premio Herralde de Novela con Mimoun, un título que le dio visibilidad en el panorama literario, aunque su contacto con el periodismo y el mundo del libro venía de lejos. La Fundación Chirbes convoca un Congreso Internacional cuando se cumplen 30 años de la aparición de Mimoun con el fin de profundizar en el universo creativo de un escritor clave de la literatura española contemporánea. En el encuentro se tratarán, entre otros, los siguientes temas:  aspectos biográficos, su obra narrativa, su obra ensayística, la memoria de la España contemporánea, relaciones entre periodismo y literatura, la responsabilidad social del escritor contemporáneo, viajes, gastronomía, etcétera.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Fundación Chirbes. Imagen cortesía de la Fundación.

Bel Carrasco

El patchwork de Carlos Ortin

Elegí un mal día para dejar de fumar, de Carlos Ortin
Galería Estudio64
C / Benicolet, 2 bajo. Plaza de Benimaclet. Valencia
Hasta el 28 de septiembre de 2017

Cuando se acaba de confeccionar una prenda siempre queda algún fragmento de tejido sin utilizar. Los sastres y modistas conservan esos retales para reciclarlos o montar una colcha patchwork. Es el cajón de sastre. Los artistas, a lo largo de su producción, también van acumulando material inédito que por diversas circunstancias no llega a ver la luz. El cajón de sastre de Carlos Ortin rebosaba material de este tipo y, a instancias de sus galeristas y por gusto propio, decidió que ya era hora de airearlo.

Así surgió su propio patchwork, ‘Elegí un mal momento para dejar de fumar’, una colección de 44 obras de pequeño y mediano formato que tapizan las paredes de Estudio 64 hasta el 28 de septiembre. Es una selección de sus remanentes de la última década que incluye viñetas e ilustraciones para periódicos y libros para niños, como ‘Sueños ilustrados’ una serie de 33 títulos bilingües, uno de ellos realizado por Ortin, y el libro colectivo también infantil, ‘El sueño del caracol’.

Detalle de la ilustración del cartel de la exposición 'Elegí un mal día para dejar de fumar', obra de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Detalle de la ilustración del cartel de la exposición ‘Elegí un mal día para dejar de fumar’, obra de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

“El título de la exposición es un homenaje a mi admirado Steve McCroskey, el supervisor de la torre de control en ‘Aterriza como puedas’, la película fetiche de todos los insensatos”, dice Ortin. “Sucede que en el preciso momento en que te planteas dar un giro a tu vida, a tu carrera, a tus relaciones, a lo que sea, pasa algo. Algo tremendo o no, pero que hace que tengas que desistir de tus planes. Por culpa de mis amables galeristas, tuve que revisar mis ilustraciones de los últimos años para preparar la muestra, tarea que, como todo el mundo sabe, no se puede acometer sin fumar. He abierto muchas carpetas y he encontrado de todo. Desde proyectos muy prometedores pero nunca acabados, a encargos con los que disfruté mucho y otras cosas con las que estoy muy emocionado porque están a punto de publicarse”.

Barbazul, obra de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Barbazul, obra de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Carlos Ortin empezó a publicar sus historietas en Madriz y Cairo en los años ochenta, una etapa reflejada en el álbum recopilatorio ‘Calor Humano’ editado por La General. También ha hecho ilustraciones de libros infantiles, carteles, diseño editorial y viñetas para distintos medios. El Ministerio de Cultura ha premiado en dos ocasiones sus libros ilustrados y durante los últimos años ha combinado sus trabajos de ilustración con actividades de comisariado en exposiciones como ‘Ilustrísimos’ para las ferias de Bolonia, Beijing y Bogotá y ‘Los hoteles de la imaginación’ para el MuVIM, y con la presidencia de la Federación de Asociaciones de Ilustradores Profesionales (FADIP). Dirige el Curso Avanzado de Ilustración Profesional en la Escuela ESAT de Valencia y es profesor del Master de Diseño e Ilustración de la UPV.

“Llevo a cabo mi trabajo en dos fases”, indica. “La primera, de creación, documentación y boceto, y la segunda de realización propiamente dicha, lo que llamo fase de cocina. De las dos la que más me gusta siempre es la primera. Combino lo analógico y digital porque el ordenador está muy bien para finalizar un trabajo pero me gusta empezar dibujando a mano sobre papel. En cuanto los colores que uso, depende del tema y el destinatario. Para los más jóvenes suelo aplicar colores más vivos e intensos”.

Carlos Ortin en su exposición de Estudio64. Imagen cortesía del autor.

Carlos Ortin en su exposición de Estudio64. Imagen cortesía del autor.

‘The Valencianer’

En diciembre de 2016 Ortin creó la revista digital The Valencianer a imagen de otras semejantes que han nacido inspiradas en la mítica The New Yorker. De periodicidad mensual anda ya por el séptimo número. Incluye ilustraciones y textos en tres idiomas (valenciano, castellano e inglés) y pretende dar otra imagen de Valencia.

“TheValencianer.com revista digital, mensual, trilingüe y gratuita pertenece a la misma familia que The Parisianer y The Tokyoiter todas hijas de The New Yorker. Tratamos de difundir el aroma de la otra València. Esa ciudad semitropical que tanto nos gusta, pero que está tan escondida que parece imaginaria. Una mezcla de esta ciudad en diferentes épocas: la València de los tebeos, la de la exposición, la de los merenderos, la de los suelos hidráulicos de colores, la capital de la República, la de los miramares, la de la falla King-Kong”.

Elvis, de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Elvis, de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Ortin tiene varios proyectos entre manos.  “El que más me ilusiona es un guión de novela gráfica que está siendo dibujado por uno de los más brillantes artistas urbanos de Europa. En estos momentos como más cómodo me siento es escribiendo. De hecho, el próximo año aparecerá mi primer libro solo como escritor. Estará ilustrado por Raquel Catalina, una de mis artistas favoritas”, concluye Ortin.

Frida, de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Frida, de Carlos Ortin. Imagen cortesía del autor.

Bel Carrasco

Sinergias latinas

Residencia teatral CreadorES
Director del evento: Gabriel Ochoa
Sala Off, La Nau y SGAE. Valencia
Del 7 al 24 de septiembre de 2017

A lo largo de este mes, del 7 al 24 de septiembre se desarrolla en Valencia la quinta edición de la residencia teatral CreadorEs en la que 15 alumnos de cuatro nacionalidades participan en un intenso programa dedicado a las artes escénicas con visión internacional.

“El objetivo de CreadorEs es potenciar sinergias con los teatros de otros países, especialmente latinoamericanos”, dice Gabriel Ochoa, director del evento que está muy conectado con la dramaturgia argentina y mexicana. “Queremos que nos vean con buenos ojos, con otros ojos y, al mismo tiempo, que sepan cómo trabajamos aquí. De hecho tenemos ya una sintonía muy fuerte con el teatro argentino, hasta se podría decir que nos hemos argentinizado. Ellos trabajan mucho los contenidos y sus historias son poliédricas, con muchas ramas y derivaciones recurriendo a veces a los dramas de su pasado histórico”.

La convocatoria ha superado a las anteriores en número de inscripciones y entre decenas de solicitantes fueron elegidos, según sus respectivos currículos, una quincena que pertenecen a cuatro nacionalidades: españoles, mexicanos, argentinos y chilenos. Todos tienen experiencia previa en distintas facetas de las artes escénicas.

Cristian Drut. Imagen cortesía de CreadorES.

Cristian Drut. Imagen cortesía de CreadorES.

CreadorEs cuenta este año con la presencia del dramaturgo y director de cine argentino Santiago Loza, el director teatral también argentino Cristian Drut y el autor y dramaturgo mexicano Édgar Chías. Loza (Córdoba, Argentina, 1971) es uno de los platos fuertes del encuentro. “Hablar de Loza es hablar del creador argentino más efervescente en la escena porteña en los últimos años”, dice Ochoa. “Suele tener en cartel cuatro o cinco montajes a la vez en Buenos Aires y su obra viaja por todo el mundo. Es uno de los pilares fundamentales en la renovación del cine argentino de los noventa, una faceta que la gente del teatro desconoce”.

Loza impartirá un taller para los alumnos y tendrá un encuentro con actores y actrices organizado por el IVAC. También aprovechará su visita para presentar su película ‘Los labios’, inédita en València, el 21 de septiembre en la Filmoteca.

Edgar Chías. Imagen cortesía de CreadorES.

Edgar Chías. Imagen cortesía de CreadorES.

Cristian Dru (Buenos Aires, Argentina, 1973) y Édgar Chías (Ciudad de México, 1973) trabajan desde hace muchos años juntos. Una dupla escénica que se trasladará a CreadorEs, donde Chías ya participó en 2015, para poner en pie ‘La semilla’, un montaje que se representará los días 21 y 22 de septiembre en la Sala Off. Se trata de una coproducción en la que interviene la propia sala, apoyada por Iberescena. La obra se estrenó en agosto en Argentina y México, simultáneamente, con elencos distintos, y aún permanecen en cartel. Para sus representaciones en València contará con un reparto compuesto por los actores: Olinda Larralde Ortiz, Anais Duperrein y José Zamit. Plantea un tema extremo y de gran actualidad, la relación amorosa entre una madre y su hijo que recurren a una gestación subrogada para tener un vástago libre de taras genéticas.

Presentación del primer Torneo Dramaturgia CreadorES. Imagen cortesía de la organización.

Presentación del primer Torneo de Dramaturgia CreadorES. Imagen cortesía de la organización.

Torneo de Dramaturgia

El aspecto más lúdico es el Torneo de Dramaturgia que se celebrará durante estas jornadas en las que se llevarán a cabo las semifinales y el duelo final. Se han clasificado: Adrián Bellido, Nacho López Murria, Mafalda Bellido y Paco Romeu. El torneo consiste en la competición de lecturas dramatizadas de 40 minutos de duración en las que intervienen un par de actores contra otros dos. Los organizadores marcan unas bases o consignas, en esta ocasión que los textos elegidos reflejen una situación de pérdida física o moral. Por democrática votación de los espectadores se decide cuál es el ganador. La gracia está en la parafernalia pugilística que rodea la presentación convirtiendo el escenario en un cuadrilátero de lucha, un invento de Jordi Casanova. Las distintas fases del torneo se disputarán los días 13 y 17 de septiembre y la gran final el 19  en la Sala Off.

La programación se completa con una serie de master class abiertas al público, previa inscripción y matriculación, impartidas por: Lola Blasco, María San Miguel, Marilia Samper y Beatriz Catani. Las actividades se celebrarán en distintos puntos: la Sala Off de la calle Turia, La Nau y la Fundación SGAE. Más de la mitad están abiertas y el importe de las entradas sirve para cubrir gastos de organización de un evento subvencionado por la Consellería de Cultura y el Ayuntamiento de Valencia y con el apoyo de la SGAE y la Sala Off.

Cartel de 'La semilla'. Imagen cortesía de CreadorES.

Cartel de ‘La semilla’. Imagen cortesía de CreadorES.

La semilla, de Edgar Chías
Fragmento del texto:

A. No voy a quitarles más tiempo. Es muy simple de decir, pero no es sencillo decirlo. Tu abuela no es tu abuela, es tu madre. Al menos una de tus madres. La otra soy yo. ¿Qué absurdo, verdad? Pero eso no es todo. Tu padre amó a tu abuela, es decir, a tu madre. La amó profundamente y contra todo. No juzgues sin entender. Todo estaba en contra de ellos y a pesar de todo lo hicieron. Se querían. A la luz del día la amó a ella. En la sombra también a mí. A mí también me amó. Y yo lo amaba. Lo amé, estúpida y abyectamente lo amé. La sangre que se te hiela ahí dentro mientras me escuchas es la misma sangre de tu bisabuela madre muerta. Pero tú creciste dentro de mí y saliste de mi cuerpo al mundo. Fuiste una semilla intrusa. Tan mía como de ella. Hay algo luminoso dentro de todo. Porque llegaste aquí en medio de un río de placer interminable. Manaba la sangre y yo me escurría en el doloroso placer de un orgasmo eterno. ¿Te das cuenta? El goce más extenso y el dolor más profundo nos vinculan.

El montaje se podrá ver en la Sala Off (C/ Turia, 47) los días jueves 21 y viernes 22 de septiembre a las 21 horas.

Santiago Loza. Imagen cortesía de CreadorES.

Santiago Loza. Imagen cortesía de CreadorES.

Bel Carrasco

Else y Henry: Amor y muerte

Else y Henry, de Puy Navarro
Espacio Inestable
C / Aparisi i Guijarro, 7. Valencia
Del 7 al 11 de septiembre de 2017

“Una historia de amor más allá de los límites de la vida”. Así define Puy Navarro la obra ‘Else y Henry’ protagonizada por una pareja de grandes actores valencianos, Victoria Salvador y Pep Ricart, que inicia la temporada de Espacio Inestable el próximo 7 de septiembre. “Se trata de un canto al amor en todas sus múltiples facetas y fases, desde el amor pasión al amor amistad  y de su evolución en las distintas edades ”, comenta la autora y directora valenciana afincada hace 14 años en Nueva York.

La historia de Else y Henry se inspira en la de una pareja real, la formada por el arquitecto alemán Henry Klumb y su segunda esposa, fallecidos en 1984 en Puerto Rico en un accidente de coche. Klumb emigró a Estados Unidos en 1927, a los 22 años, para estudiar con el célebre Frank Lloyd Wright. Durante su aprendizaje trabajó en el diseño y construcción del campamento Ocatillo en Arizona y dirigió la exhibición de los trabajos de Wright en Europa, en 1931. En 1944, se trasladó a Puerto Rico invitado por el gobernador de la isla Rexford Tugwell, para que dirigiese el comité de diseño de obras públicas. Allí fundó la fábrica de muebles Arklu, dedicada al diseño y construcción de muebles adecuados al clima tropical.

Escena de 'Else y Henry', de Puy Navarro. Fotografía de Nick Rogers.

Escena de ‘Else y Henry’, de Puy Navarro. Fotografía de Nick Rogers.

“Todo empezó en junio de 2014, en Puerto Rico, en la boda de una amiga”, cuenta Navarro. “Estuvimos rodando un vídeo en la casa que en su día fue de los Klumb deshabitada desde su muerte y que es Patrimonio de la Humanidad. Encontré grandes bolsas de plástico llenas de libros y entre las páginas de unas revistas descubrí unos documentos médicos referidos a la enfermedad de uno de ellos, una dolencia de corazón, aunque no estaba claro si el enfermo era Frank o su mujer”.

A su regreso a Nueva York, Navarro escribió ‘Else y Henry’ que obtuvo el tercer premio en el Concurso nacional de escritura de la Fundación MetLife. Además de relatar una bella historia de amor, reflexiona sobre el impacto de la enfermedad en la relaciones de pareja y plantea un debate sobre la eutanasia y el derecho a decidir libremente cómo queremos dejar este mundo. Junto a los consagrados Salvador y Ricart integran el reparto: Ester Martínez, Paco Trenzano, Leo de Bari y Bautista Duarte. Música en directo de Sergio Martinez (percusión) y Alexey León (saxofonista). La escenografía de estilo minimalista se asienta en juegos de luz y los vídeos de Laia Cabrera.

“Estrenar una obra en mi ciudad natal me daba pánico”, confiesa Navarro. “Pero desde que empezamos los ensayos estoy más tranquila. Lo importante es disfrutar del proceso, aprender de los actores, porque la creación es una tarea colectiva, aunque el director, o sea yo, tenga la última palabra”.

Escena de 'Else y Henry', de Puy Navarro. Fotografía de Nick Rogers.

Escena de ‘Else y Henry’, de Puy Navarro. Fotografía de Nick Rogers.

Navarro eligió a dos actores de su generación que le habían impresionado por su trayectoria y actuaciones, en el caso de Salvador por su papel en ‘Pánico contenido’. “Else me permite pasar por una experiencia muy intensa como es la de una enfermedad terminal”, comenta Salvador. “Mi trabajo sobre el personaje es acercarme lo más posible a las situaciones que plantea el texto y dar cuerpo a las ideas sobre la eutanasia que defiende el personaje para que no sea un mero corpus teórico sobre el tema”.
El hecho de que autora y directora sean la misma persona “es una ventaja en el caso de Puy”, señala Salvador,  “porque está muy abierta y receptiva a lo que los actores proponemos y no duda en cambiar o retocar cosas del texto si se da cuenta de que lo que ha escrito no funciona en escena. Y eso, la verdad, es muy de agradecer”.

Vida vertiginosa

Hija de valenciano y granadina, Navarro debe su nombre a la Virgen del Puy de Estella (Navarra). “Mi padre se ocultó en el altar de la capilla consagrada a ella para no ser descubierto cuando abortaron una reunión antifranquista en la que participaba y en agradecimiento me puso su nombre”, cuenta. Entre viajes kilométricos y estudios variados, su vida da vértigo. Dejó la Ingeniería Industrial por la Filología Inglesa y de estudiar a Shakespeare pasó a representarlo. Estudió teatro físico en Cuba y luego en la prestigiosa American Academy of Dramatic Arts de Nueva York. Estuvo en Japón con Parque España y ha producido en Nueva York varios espectáculos, como una versión de ¡Ay, Carmela! protagonizada por ella misma. Completa esta actividad incesante con las clases que imparte como profesora de yoga.

“El yoga me ayuda a poner un poco de pausa y serenidad en el frenesí de la batalla diaria”.  Siente nostalgia de su ciudad natal, el mar y la calidad de vida, pero de momento le sigue atrayendo la vida en la Gran manzana, donde se concentra lo mejor y lo más innovador en lo que al arte se refiere.

Escena de 'Else y Henry', de Puy Navarro. Fotografía de Nick Rogers.

Escena de ‘Else y Henry’, de Puy Navarro. Fotografía de Nick Rogers.

Bel Carrasco

“¡Viajeros, al libro!”

Viatja Llibre/Viatja Lliure
Biblioteca Pública
Calle Hospital, 13. Valencia
Hasta finales de septiembre

Fomentar el turismo cultural como alternativa al de sol y playa tan masificado que ya resulta insostenible es una opción inteligente dirigida a viajeros ilustrados. Las rutas literarias que recorren lugares descritos en novelas famosas ejercen atractivo sobre un tipo de visitante más deseable que los de botellón y borrachera. Aparte de la del Quijote y otras inspiradas en obras clásicas, en España han cobrado últimamente gran celebridad la del valle de Batzán, escenario de la trilogía de Dolores Redondo, la de ‘La sombra del viento’ de Carlos Ruiz Zafón y la de ‘La catedral el mar’ de Idelfonso Falcones, ambas en Barcelona. En Gran Bretaña triunfan las de Harry Potter y en Estocolmo la de la trilogía ‘Millennium’ de Stieg Larsson. Descubrir el mundo de la mano de  nuestros escritores más admirados es un placer añadido. ¡Viajeros, al libro!

En esta línea la Generalitat Valenciana ha dibujado un mapa literario de la Comunidad que incluye las casas museo de nueve escritores, más otras tres rutas: la de Tombatosals de Castellón, la Vicent Andrés Estellés en Burjasot y la de Carmelina Sánchez-Cutillas en Altea. ‘Viatja Llibre/Viatja Lliure’ es una iniciativa de la Fundación Full llevada a cabo por el profesor de la Universitat de València Alexandre Bataller. Incluye tres elementos: una exposición itinerante que se puede ver en la Biblioteca Pública hasta finales del verano, una página web y trípticos informativos. En la muestra hay 14 paneles que informan sobre la ubicación de cada casa o ruta, biografía del autor, itinerario literario y un fragmento sobre alguna de sus obras.  En otoño se trasladará a las bibliotecas públicas de Castellón, Alicante y Orihuela, así como a las casas museo que lo soliciten. En octubre estará en la Casa Museo Joan Fuster de Sueca.

Representantes institucionales durante la presentación de la actividad. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Representantes institucionales durante la presentación de la actividad Viatja Llibre / Viatja Lliure. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

“Se han seleccionado autores valencianos del siglo XX, ya fallecidos, que escribieron tanto en castellano como valenciano, y que pueden ser reconocidos a través de una casa, una fundación o una ruta literaria”, explica Bataller. “En el panel inicial de la exposición se hacer referencia al recorrido literario que hizo Vicent Andrés Estellés en busca de referencias sobre Ausiàs March, a partir de la placa de la calle Cabillers de Valencia, donde se indica el lugar donde estaba la última vivienda que ocupó”.

Según explica el profesor Bataller, la casa más antigua y con más tradición es la Casa Museo Azorín en Monóvar fundada el año 1969. Cuenta con una importante biblioteca de más de 17.500 libros, además del fondo documental José Martínez Ruiz. Tienen también una larga trayectoria la Casa Museo Miguel Hernández en Orihuela, creada en 1981 en la vivienda que el poeta compartió con sus padres y hermanos. Es interesante porque conserva y recrea el contexto familiar humilde del poeta. La Casa Museo Blasco Ibáñez en la Malvarosa de Valencia, inaugurada como museo en 1997, alberga una colección de retratos, grabados, objetos personales, mobiliario original y obras de diversos artistas, además de fondos bibliogràficos y documentales.

Con una existencia más corta la Fundación Carles Salvador en Benassal, creada en 2004, el Aula Museo del maestro, escritor y gramático valenciano, con una biblioteca y archivo documental, además de un itinerario literario por esta población del Alt Maestrat. De reciente apertura, la Casa Museo Gabriel Miró, en Polop, emplazada en la casa modernista Villa Pepita. En ella se exponen objetos adquiridos por el autor de Años y leguas, así como ejemplares de primeras ediciones de su obra. En enero de 2017 se abrió al público el Museo Joan Fuster en Sueca, en la misma casa de la calle Sant Josep de esta localidad donde vivió y escribió su obra el ensayista valenciano. En la planta baja hay una zona expositiva y en el primer piso salas de trabajo e investigación.

Folleto de la iniciativa Viatja Llibre. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

Folleto de la iniciativa Viatja Llibre / Viatja Lliure. Imagen cortesía de la Generalitat Valenciana.

En cuanto a la belleza de los parajes cercanos se lleva la palma la Casa de Gabriel Miró en Polop, “en la Marina Baixa, la comarca valenciana más turística, con unos paisajes de mar y montaña insuperables”, dice Bataller. Pero también encierran gran atractivo  las casas situadas en comarcas de interior, como las de Carles Salvador en Benassal, la de Azorín en Monóvar o la de Enric Valor, en Castalla, aún por inaugurar. “La Casa Lluís Guarner en Benifairó de les Valls tiene un jardín magnífico, que merece una visita”.

La exposición propone tres rutas literarias. La de Tombatossals en Castellón por los territorios míticos y fundacionales de la ciudad siguiendo la obra de Josep Pascual Tirado, publicada en 1930. La de Vicent Andrés Estellés en Burjassot, que cuenta con veinticinco puntos señalizados que pueden ser activados con códigos QR en los paneles cerámicos instalados en la localidad que reproducen poemas del poeta relacionados con su ciudad natal. Y la ruta de Carmelina Sánchez-Cutillas, en Altea, siguiendo los lugares mencionados en su novela Materia de Bretanya. También se incluyen en este mapa literario la Fundación Max Aub de Segorbe y la Casa de Lluís Guarner en Benifairó de les Valls.
Más información en la web: www.viatjallibre.com