Ruina, transformación y estética del abandono

‘Deu mirades a l’abandó (Diez miradas al abandono)’, VV.AA.
Centre Cultural La Misericòrdia de Palma de Mallorca
Plaça d l’Hospital 4, Palma
Hasta el 25 de frebrero de 2017

El Centre Cultural La Misericòrdia de Palma de Mallorca acoge, hasta el 25 de febrero de 2017, la exposición ‘Deu mirades a l’abandó (Diez miradas al abandono)’, un recorrido de 33 imágenes donde el paisaje es el principal protagonista.

La muestra, que ya se pudo ver hace unos meses en el Museo de Almería, itinera ahora a Palma de Mallorca. Reúne a 10 fotógrafos contemporáneos de diferentes nacionalidades que reflexionan, desde diversas posiciones, acerca del abandono y sus consecuencias dentro del amplio abanico que abarca la ruina, la transformación o la estética de lo degradado. La muestra, comisariada ahora por Joan Forteza, ya se pudo ver también en 2016 en el Palacio Quintanar de Segovia, donde comenzó su itinerancia.

Los fotógrafos que exponen son: Xavier Ferrer Chust, Fotolateras (Marinela Forcadell y Lola Barcia), Joan Forteza, Rubén García, Juan Carlos Gargiulo, Vicente Greus, Rui Morão, Manel Quiros, Cristian Rodríguez Agudelo y Ramón Siscart.

Con motivo de esta muestra, el Centre Cultural La Misericòrdia ha editado un catálogo impreso (edición bilingüe español-catalán) que incluye unas 30 imágenes de la exposición. Con un prólogo de Fran Murcia, periodista de el Diario de Almería. La tirada ha sido de 400 ejemplares. La vida y el alma de los edificios abandonados y en ruinas se acumula a través de las sucesivas imágenes de estos fotógrafos y son por tanto distintas de sus “meros cuerpos”, o de la inerte mampostería diseñada por el arquitecto. Las ruinas ofrecen “una doble exposición al pasado y al presente” y señalan la ausencia de utopía, “la negativa a la plenitud y al cierre clásico”.

Imagen perteneciente a la serie sobre Manshiyat Naser, de Manel Quiros. Fotografía cortesía del museo.

Imagen perteneciente a la serie sobre Manshiyat Naser, de Manel Quiros. Fotografía cortesía del museo.

Manel Quiros presenta un trabajo documental realizado a las afueras de El Cairo (Egipto), una ciudad de más de 16 millones de personas sin un sistema de recolección de basura organizada, donde se asienta la ciudad de basura más grande del mundo, Manshiyat Naser, más conocida como ‘La Ciudad Basura’. Su visión del abandono es el de una ciudad fundada en 1976 para almacenar basura.

El trabajo fotográfico de Xavier Ferrer Chust  se titula ‘Abandonar sin estrenar’. Según explica el autor, llega un momento en el que los bienes dejan de ser útiles para la sociedad, por obsolescencia, por falta de mantenimiento, por dejadez o por la economía. A partir de aquí empieza a contar el tiempo con que el abandono comienza a devorar poco a poco las entrañas de las cosas, regurgitando todo aquello que estaba muy adentro, dejando visible lo invisible. Su trabajo se ha realizado en unas instalaciones industriales cuando éstas se han abandonado antes de ser utilizadas, es decir, vírgenes en cuanto al motivo por el que fueron construidas y olvidadas antes de su inauguración.

Rui Moräo, fotógrafo portugués, muestra “el abandono en tres temas recurrentes en su fotografía. Sea causado por el tiempo, sea por negligencia o por maldad”.

La problemática generada a raíz de la antropización desmesurada es fotografiada por Cristian Rodríguez Agudelo, creando en él una obsesión y una necesidad por poner de manifiesto la fotografía como medio conservacionista de los espacios en situación de abandono.

Imagen de obra 'Hotel Biarritz N-340', de Fotolateras. Fotografía cortesía del museo.

Imagen de obra ‘Hotel Biarritz N-340′, de Fotolateras. Fotografía cortesía del museo.

Fotolateras, un dúo de fotógrafas compuesto por Marinela Forcadell y Lola Barcia, exiben su serie ‘Un país disponible’, iniciada en 2015. Las ideas de renovación, traspaso de utilidad y comienzo de una nueva etapa son las que intentan reflejar en sus fotografías tomadas “en el camino”, durante sus viajes fotográficos en busca de las diferentes luces de las ciudades.

A través del desnudo Rubén García explora el “abandono” desde una mirada artística, decorando con el cuerpo al natural los famosos edificios almerienses en ruinas, como el Cortijo del Fraile de Níjar o la Iglesia de Las Salinas de Cabo de Gata, o las abandonadas casas en deterioro del Paraje del Chorrillo de Sierra Alhamilla. En sus fotografías muestra la desnudez humana en perfecto contraste y armonía, con las paredes agrietadas de viejos edificios en ruinas -en ocasiones, iglesias o capillas religiosas en las que el artista crea unos desnudos artísticos religiosos que parecen haber resurgido de otra época-. El trabajo que presenta en esta exposición recoge una selección de cuatro fotografías que pertenecen a sus series ‘Corpus religiosus (cuerpos religiosos)’ y ‘Ruinas’, fruto del trabajo de sus primeros años de trayectoria.

Imagen perteneciente a la serie 'Casa Rota', de Juan Carlos Gargiulo. Fotografía cortesía del museo.

Imagen perteneciente a la serie ‘Casa Rota’, de Juan Carlos Gargiulo. Fotografía cortesía del museo.

‘Casa Rota’ es el título del trabajo fotográfico que Juan Carlos Gargiulo realizó en 1999. Una emblemática casa de Segovia cerrada durante 20 años se abre ante la mirada del fotógrafo tal como fue abandonada.

Los abandonos y las ruinas son parte del paisaje fotográfico que conforma la obra de Ramón Siscart. En este caso, la decadencia y el olvido se convierten en objeto de reflexión-creación sobre las costumbres de transformar, construir y habitar. De este modo, Ramón construye la memoria sobre la huella, fijando todo su interés en las paredes, objetos, viviendas en ruinas, deshechos que el hombre ha considerado inservibles e inútiles y que se convierten en naturalezas muertas espontáneas.

Joan Forteza fotografía el abandono con la mirada del arqueólogo, como quien se deja seducir por ese primer descubrimiento, que la luz revela en los espacios abandonados. Una mirada precisa, pulcra, de economía de recursos, que potencia la máxima expresividad.

Por último, la obra de Vicente Greus, un fotógrafo al que le fascinan los lugares abandonados, las escenas olvidadas y esas huellas que deja el paso del tiempo sobre lugares otrora habitados, qye muestra la belleza donde a menudo sólo se contempla decadencia. Grietas, herrumbre, desperdicios y óxidos son el centro de su melancólico universo fotográfico.

Detalle de una de las imágenes pertenecientes a la serie 'Abandonar sin estrenar', de Xavier Ferrer Chust. Fotografía cortesía del museo.

Detalle de una de las imágenes pertenecientes a la serie ‘Abandonar sin estrenar’, de Xavier Ferrer Chust. Fotografía cortesía del museo.

 

‘La Mina’ que todo lo absorbe

La Mina, de Miguel Ángel Jiménez
Estreno en cines: viernes 29 de julio de 2016

El cineasta vasco Miguel Ángel Jiménez, director de películas tan bellas y dolorosas como Ori (2009) y Chaika (2012), ha rodado un thriller sobrecogedor que ha titulado La mina, una historia de familias marcadas por el amor de padres, hijos y hermanos contaminados por un entorno claustrofóbico.

“Cuando se vive en zonas muy desestructuradas económicamente en medio de una naturaleza que aísla a sus habitantes, los personajes solitarios chocan entre sí; todos anhelan tener en quién apoyarse, tener una familia que les sea fiel. Y algunos idealizan esa idea hasta llegar a hacer cosas terribles por conseguirlo”, explicó el director.

Fotograma de 'La Mina', de Miguel Ángel Jiménez.

Fotograma de ‘La Mina’, de Miguel Ángel Jiménez.

La película, que se estrenó el 29 de julio, cuenta el regreso al hogar de un presidiario que dejó atrás una esposa y un hijo, quienes quedaron a cargo de su hermano pequeño, el pastor de la pequeña congregación en la que viven, secretamente enamorado de su cuñada.

El joven, que está decidido a recuperar a su familia, acepta un empleo de vigilante nocturno de la mina inactiva en la que murió su padre y que, durante años, hasta que se cerró, fue el sustento de todo el pueblo.

A pesar de que la mina real donde se rodó la cinta está situada en Asturias, en concreto, en Monsacro, en la Foz de Morcín, nadie discute que sus protagonistas viven y proceden de Kentucky, no solo por el parecido del entorno de ambas regiones, sino porque Jiménez ha sabido crear un ambiente inequívocamente estadounidense.

Cartel de 'La Mina', película de Miguel Ángel Jiménez.

Cartel de ‘La Mina’, película de Miguel Ángel Jiménez.

Rodada en inglés, con la mayoría de actores extranjeros que viven en España, y apoyada en una potente banda sonora creada e interpretada por el protagonista, el cantante country Matt Horan, líder de la banda Dead Bronco, la película recrea un momento atemporal de la vida de estos jóvenes, perdidos en el ostracismo de la rutina.

El director reconoció que desde el principio tuvo en mente la oscarizada cinta Winter’s Bone (2010), de Debra Granik, y que le sirvió de inspiración para “ambientar la granja con basura, la típica cama elástica y juguetes de los niños tirados por ahí”, como reflejo de la deprimida vida del sur.

Fotograma de 'La Mina', de Miguel Ángel Jiménez.

Fotograma de ‘La Mina’, de Miguel Ángel Jiménez.

El Festival Marenostrum, ¿cancelado por una “suposición”?

Comunicado de Marenostrum Music Festival
Con motivo de la clausura de su festival por parte de la Generalitat Valenciana
Viernes 8 de julio, 2016

Marenostrum Music Festival, empresa organizadora del Festival Marenostrum previsto para los días 8, 9 y 10 julio en Alboraya, y que fue suspendido por la Generalitat Valenciana a última hora, quiere hacer constar que el escrito de Conselleria “llegó siete meses después de ser solicitado, con el montaje realizado y con dos conclusiones totalmente ambiguas e interpretables”. El martes 12 de julio se abre una mesa de trabajo junto a Mónica Oltra, vicepresidenta de la Generalitat, y un equipo de técnicos en busca de la mejor solución para esta situación que el festival califica como “irresponsable, incoherente e insensible por parte del grupo municipal de Compromís, la Conselleria y el Gobierno valenciano”.

La obligación de Marenostrum Music Festival de anunciar su cierre de puertas el pasado día 7 de julio y a tan sólo unas horas de ser inaugurada su tercera edición está basada en un informe de la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio “que llega siete meses después de ser solicitado, motivado por una denuncia del grupo municipal de Compromís del 22 de junio y con el montaje del festival ya realizado”. Dicho montaje, continúan diciendo los responsables de Marenostrum, “se llevó a cabo amparado por un informe favorable de la Demarcación de Costas, integrada en el Ministerio de Medio Ambiente, junto con otros siete informes positivos de otras instituciones competentes”.

Informe de la Conselleria. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

Informe de la Conselleria. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

Los servicios jurídicos de la organización denuncian “las inexactitudes expuestas en el escrito de Conselleria y se preguntan si después de siete meses no hay argumentos más sólidos que una ‘suposición’ acerca del movimiento de tierras que en ningún momento se produjo y una interpretación acerca de que el evento ‘no es conveniente ni necesario’ para la localidad de Alboraya”.

“Este informe llevaba 7 meses sin llegar y se realiza motivado por una denuncia de Compromís, realizada a tan sólo 17 días del evento”, explican fuentes de la organización. Previamente a esta denuncia, fuentes de la Conselleria contestaron al Festival “que este informe no llegaría, y que la Conselleria ‘ni autorizaría ni desautorizaría’, permitiendo así que el evento se celebrara”.

Imagen de la zona del Miracle en Alboraya. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

Imagen de la zona del Miracle en Alboraya. Cortesía de Marenostrum Music Festival.

La organización de Marenostrum Music Festival quiere poner en valor la regeneración realizada en la partida de Miracle, lugar en el que se debería realizar en estos momentos el Festival, y de la que han sido retiradas 15.000 toneladas de vertidos, depositados ahora en vertederos autorizados y bajo la supervisión de SEPRONA. Una zona hasta ahora abandonada y que servía como lugar para depositar todo tipo de deshechos de particulares. “Gracias a los más de 60.000 euros invertidos por la organización nos encontramos ahora con una zona apta para el cultivo y totalmente regenerada”, explican.

La actuación de la empresa se centra ahora, junto a sus servicios jurídicos, “en buscar la solución más justa para todas las partes. En este sentido se abrirá el próximo martes 12 de julio una mesa de negociación formada por la organización, la vicepresidenta y máxima responsable de Compromís, Mónica Oltra, y técnicos de las instituciones”.

La empresa no comprende “cómo se ha podido llegar al punto de tener que cancelar un evento que conlleva un impacto económico de 3 millones de euros, generando 500 puestos de trabajo directos y con el apoyo de más de 150 proveedores, gremios como el horchatero, agricultores del recinto y numerosos vecinos perjudicados”.

Por último, Marenostrum Music Festival quiere recalcar su “desagradable sorpresa al comprobar cómo el mismo día que el president de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, presentaba su programa paraguas junto a la Agencia Valenciana de Turismo para fomentar el turismo de festivales, dejaba caer al nombrado como mejor festival de la Comunitat Valenciana por la asociación FOTUR, con dos años de recorrido y con un cartel plagado de artistas de primer nivel mundial”, concluyen.

Estado de la zona del Miracle en Alboraya antes de la intervención de Marenostrum. Imagen cortesía de Marenostrum Music Festival.

Zona del Miracle en Alboraya. Imagen cortesía de Marenostrum Music Festival.

Torrent: “La mediocridad entierra a los creadores”

Un dinar un dia qualsevol
Ferran Torrent

Ferran Torrent es sin duda el escritor de la terra que más ha contribuido a poner Valencia en el mapa literario y, además, en dos idiomas: valenciano y castellano. Con una impecable trayectoria de casi treinta años y una veintena de novelas, cuatro de ellas llevadas al cine, se mantiene fiel a sí mismo en su último título, ‘Un dinar un dia qualsevol’ (Una comida un día cualquiera), donde habla sin tapujos ni medias tintas de la corrupción a gran y pequeña escala, de crímenes privados y públicos.

Portada de 'Un dinar un dia qualsevol', de Ferran Torrent.

Portada de ‘Un dinar un dia qualsevol’, de Ferran Torrent.

Con un ritmo intenso de un libro cada dos años, Torrent ha necesitado algo más de tiempo para culminar éste, que inició como un reportaje en profundidad sobre la corrupción en la Comunidad Valenciana. En vista de que “lo que contaba no se podía contar, porque no se podía demostrar”, dice, optó por la ficción en la que, en este caso, cualquier parecido con la realidad es previsible.

Así, entrelaza dos temas, la crisis del Valencia CF y la aparición del cadáver de un adolescente magrebí en un vertedero. Corrupción y basura en una doble metáfora. El veterano periodista Marc Sendra es la cámara que visualiza una realidad dura y compleja, con ayuda de un policía, un cura y un par de delincuentes de poca monta.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela 'Un negre amb un saxo' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, dirigida por Francesc Bellmunt, de la novela ‘Un negre amb un saxo’ de Ferran Torrent.

“Temas hay muchos y cada uno debe de escribir sobre lo que le gusta con entera libertad”, afirma Torrent. “Yo hablo de Valencia no porque haya aceptado una especie de misión, sino porque es el terreno que mejor conozco. Además, es una ciudad perfecta para hacer literatura”.

En esta ocasión Torrent no sólo visita los barrios marginales, también deja vagar su mirada por la Valencia del glamour. “Hago un recorrido gastronómico y cultural por la Valencia más digna a través de su arquitectura, del Modernismo y de la alta cocina”, comenta. La alusión del dinar del título es un referente al hecho incuestionable de que “los asuntos importantes siempre se tratan en torno a una buena mesa”.

El escritor de Sedaví no quiere entrar en el tema del caloret, que le tiene francamente irritado. “Siempre somos noticia por lo malo y el lamentable episodio del caloret se suma al asunto de la corrupción”. Habría que reivindicar la Valencia “de los creadores, enterrados por la mala política, sepultados por la marca de la mediocridad”, dice.

La mayoría absoluta de la administración pública es la causa de los males de esta Comunidad. Su origen se remonta al multitudinario mitin del PP que congregó a 70.000 personas en Mestalla, siendo presidente Zaplana. “Tengo la sensación de que en ese momento se inició el desastre”.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de 'L'illa de l'holandès' de Ferran Torrent.

Fotograma de la versión cinematográfica, realizada por Sigfrid Monleón, de ‘L’illa de l’holandès’ de Ferran Torrent.

Cuatro de sus novelas han sido llevadas a la gran pantalla con desigual fortuna, él mismo las juzga con estas palabras: “La primera ‘Un negre amb un saxo’, resultó ser una película regular tirando a mala; luego se adaptó ‘Gràcies per la propina’, que fue buena; le siguió ‘L’illa de l’holandés’, que también me gustó; finalmente ‘La vida en el abismo’, adaptada por Ventura Pons, que pasó a llamarse ‘La vida abismal’, fue horrorosa, no me gustó nada”.

Pese a nutrir gran parte sus historias en las miserias y grandezas del poder, Torrent confiesa que no alienta ninguna ambición política, a diferencia de otros creadores valencianos, que últimamente se han adscrito al PSOE; Carmen Amoraga o Miquel Navarro.

Tampoco cree que se esté remontando la crisis, aunque la gente empieza a acostumbrarse a ella. “La ventaja de vivir en un pueblo es que te permite tomar mejor el pulso de la calle y medir la evolución de la recuperación y la crisis”, comenta. “Observo que se está gastando un poco más, el consumo se anima, pero ello no se debe a la recuperación, sino a que la gente ya se ha acostumbrado a la situación y ha perdido el miedo”, concluye Ferran Torrent.

Ferran Torrent.

Ferran Torrent. Imagen de Fira del Llibre TV.

Bel Carrasco

Becas Hábitat 2014: Agustín Serisuelo

Becas Hábitat 2014: Agustín Serisuelo
Espai d’art contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n
Hasta el 31 de agosto de 2014

Agustín Serisuelo participa en Becas Hábitat 2014 con un trabajo con el que transita entre los espacios intermedios “terrains vagues” de la ciudad, lugares vacíos que se han quedado entre la ronda de circunvalación y la ciudad de Castellón. El proyecto nace del estudio fotográfico de estos lugares desde unas intenciones formales, objetuales y escultóricas.

Se parte de un callejero de la ciudad datado en junio del 2013 donde estos lugares aparecen con ordenación pormenorizada, así hacer ver el estado actual de abandono en los que se encuentran realmente. Y hacer así reflexionar sobre la manipulación institucional de esta representación ficticia de la ciudad. El resultado final es el que se muestra en la exposición: tres piezas escultóricas.

“Basura” son imágenes desde la ronda Norte de la ciudad, la parte de la ciudad más olvidada, imágenes que se solapan unas a otras, conformando una vista panorámica de la ciudad, en la que vemos un vertedero escondido detrás de los árboles.

Agustín Serisuelo, "Camino" (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Agustín Serisuelo, “Camino” (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

La pieza que lleva por título “Camino” se presenta de una forma “publicitaria”, las imágenes muestran los espacios de la ronda Este, al contrario que la ronda Norte, éstos son los más utilizados.

Por último, la pieza “vista institucionalizada” se compone de 8 cajas que emiten imagen, componiendo entre todas una vista panorámica desde un edificio institucional. A la izquierda vemos cómo la ciudad llega a su límite, mientras que en la parte derecha vemos estos lugares abandonados.

Finalmente, la muestra expositiva integra una mesa de trabajo, en la que aparecen el callejero señalando estos lugares de trabajo, la información del taller que se llevará a cabo este sábado 10 de mayo de 2014, unos blocs con unas series fotográficas, y elementos encontrados en los espacios intermedios.

Agustín Serisuelo, "Basura" (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Agustín Serisuelo, “Basura” (fotografía de estudio de Juan Vicent). Imagen cortesía del artista.

Ver visiones: el pensamiento inerte

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Pilar Beltrán (Galería Cànem) / Javier Palacios (Galería Espai Tactel)
CIS: Las infraestructuras / Los problemas de índole económica

Vista de sala con obra de Pilar Beltrán en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Vista de sala con obra de Pilar Beltrán en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Infraestructura y economía devienen entes incapaces de transformar una sociedad cuando sus fallos impiden a ésta expresarse culturalmente como una totalidad. De hecho, cuando interrogamos a po­líticos, cómo les gustaría que fuera la cultura recibimos unas respuestas totalmente contrarias a las expresiones artísticas y culturales de hoy día. En este sentido, basta con observar la vacuidad del arte oficial. Con lo cual encontramos un fenómeno general muy importante en los movimientos artísticos que se contraponen a cualquier poder en nuestra contemporaneidad: Una constante oposición al lige­ro pensamiento oficial que resulta invariablemente vacío y hueco. Por tanto, encontramos una significativa preocupación de la sociedad por las infraestructuras y los problemas de índole económica, hecho que lleva a reflexionar y cuestionar a través de diferentes expresiones artísticas temas tales como: la emigración, el capitalismo, el desempleo, el debilitamiento de las infraestructuras que imposibilita la mejora en educación, cultura o sanidad. De modo que hallamos con frecuencia una reveladora reflexión crítica a través de la cultura que se contrapone a los planteamientos políticos u oficiales.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

En la obra de Pilar Beltrán, surge implícita esta preocupación que se hace patente principalmente en su serie “Other Journeys”. A través del estudio de los fenómenos migratorios, analiza como los medios de comunicación producen un gran impacto social con noticias que van cayendo en el olvido, diluyéndose con la aparición de nuevas tragedias. Descubrimos por tanto, una manipulación mediática tras la que se esconden los poderes políticos y económicos preocupados porque nuevos “ruidos” terminen con cualquier responsabilidad inherente a ellos. ‘Tampa/Dover’, ‘El Rincón del Rumor del Recuerdo’, ‘La noche’ (2006), o ‘Un segundo de luz. Señales e interferencias’ (I) y (II) son trabajos que reaccionan contra los inadecuados modos de expresión de estos poderes. Mediante fragmentos periodísticos, fotografías o videoproyecciones la artista cuestiona las pérdidas humanas o naufragios de la inmigración. El eterno dilema de las dos orillas que encontramos de rabiosa actualidad, y que nos podría remitir a la actual tragedia de Ceuta, donde una decena de inmigrantes fallecieron al recibir disparos de la guardia Civil cuando trataban de cruzar a nado la frontera. Apenas unos meses sin que el Ministerio del Interior haya asumido responsabilidades, parece un hecho ya olvidado.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

Pilar Beltrán. Cercanías, 2011-2012. Imagen electrónica sobre lienzo (3,50 x 14.000 cm), bobinas niqueladas (60 cm diametro), unidades de frenado, soportes de madera. Instalación de dimensiones variables. (detalle). Imagen cortesía de la artista y Galería Cànem.

En este sentido, la artista, ya se había planteado con la serie fotográfica ‘Madres e hijos, Tiempo de espera, tiempo de partida’ (1998-2006), y con el presente work in progress ‘La Remor del Record’ (2005) una suerte de reflexión sobre los ciclos migratorios actuales y sus repercusiones sociopolíticas. La instalación nos habla del tiempo del viaje a través de un recorrido de cercanías (Castellón-Valencia) interrogán­donos sobre: El paso del tiempo, el paisaje, el regreso al hogar, el sentimiento de pertenencia a una comunidad, el camino recorrido como proceso de pensamiento. Cuestiones idénticas tanto en nuestra sociedad, como en las consideradas del tercer mundo, pero desvirtuadas por los medios políticos, eco­nómicos y de comunicación a través de léxicos que favorecen cada vez más al capitalismo.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Javier Palacios desde una depurada y sintética técnica pictórica desvirtúa y despoja a través de una serie de bolsas de basura, el valor de la obra de arte como objeto mercantil, devolviéndole su inmediatez poé­tica. “Entes” que se transforman en la otredad, en la problemática del sujeto como alternativa. El pro­blema generado por los medios de producción de consumo masivo han situado a los objetos, y en este caso un elemento como sería una bolsa, donde desechamos lo que ya no nos sirve, en un primer plano.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

En cualquier caso, no trataría tanto del objeto en sí mismo sino como la sintaxis y elaboración que a tra­vés del cromatismo y el proceso pictórico nos remite a un mundo menos real de lo que nos hace creer la omnipotente realidad del consumo y el beneficio económico. Y, por encima de todo, el hecho de que la economía ha desarrollado nuevas infraestructuras que favorecen y enaltecen objetos tan contaminantes y absurdos como una bolsa, como símbolo de los poderes económicos capitalistas que han sumido en una profunda crisis la sociedad. Palacios, la enaltece y transforma irónicamente mediante una abstrac­ción objetual que escapa a su valor inicial.

Vista de sala con obra de Javier Palacios. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Vista de sala con obra de Javier Palacios en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Espai Tactel.

Las bolsas adquieren vida propia a través de una luz incandescente que surge de su interior. Parecerían dotadas de pasión o al menos vida propia, dejando a un lado el mundo inerte para el que fueron con­cebidas, y vengarse quizás de un sujeto que se sentía convencido de dominarla. Así pues, la bolsa de basura designa el mundo real, el mundo del consumo y sus desechos, pero también su propia ausencia, volatilidad y en especial, la del sujeto.

Bolsas, desechos, sufrimiento humano, o inmigración. Planteamientos que nos remiten a una verdad alarmante: una crisis económica, pero sobre todo a una crisis que no permite pensar con libertad, una dictadura económica y política escondida tras el consumo capitalista y la manipulación de los medios. La cultura se ocupa de descubrírnoslo, de ahí, casi nada.

Rosa Ulpiano

De basuras y esperanzas

Festival Nits d’Aielo i Art 2014: de basuras y esperanzas
Teatro Principal. C/ Barcas. Nº 15. Valencia
Sala negra
Inauguración: 6 de marzo a las 16:30 h.
Hasta el 19 de marzo de 2014

La 17ª edición del Festival Nits d’Aielo i Art, se presenta renovada respecto a las anteriores ediciones. Aunque existe la presencia de conciertos, no se centrará en ellos, sino en los “talleres”, que se verán complementados por las intervenciones; es decir, en esta ocasión, el festival “no va de espectáculos”, sino que se presenta con la intención de proporcionar un aprendizaje a través de cursos y talleres.

Talleres en los que tendrá lugar el encuentro, la convivencia y la creación de situaciones. Se caracterizarán por la reutilización de la materia: el reciclaje electrónico, la reutilización de artefactos sonoros, etc. Un festival en el que se dará vida útil a la basura, para la propagación del sonido por el espacio libre.

El festival Nits “coge aire entre la basura y la esperanza”. En la basura hay insospechadas riquezas por descubrir, y existe una esperanza de reinvención. Para Llorenç Barber y Montserrat Palacios “en estos momentos en que con poco se puede hacer mucho, compartiendo con otros lo mucho que se sabe y en donde se toma conciencia de que la “realidad”, como el sonido, también está hecha de interferencias de ondas, de batidos y pulsaciones, de refracciones y difracciones. Las ideas realizadas, son acción, son mundo.”

El Festival está organizado por Nits d’Aielo i Art y el Cant del Cantó. Cuenta con la dirección de Llorenç Barber y Montserrat Palacios. Así como con el comité asesor: Ferrer-Molina, Nacho Domingo, Santiado Barber, Bartolomeu Ferrando, Fuencisla Francés, Miquel Ángel Marín, Miguel Álvarez Fernández y Miguel Molina. Además de los comentarios musicológicos de José Vicente Gil-Noe.