El IVAM, reina por un día

Colección del IVAM. XXV aniversario
Institut Valencià d’Art Modern
C / Guillem de Castro, 118. Valencia
Hasta el 4 de mayo

Imagen de la Reina Doña Sofía, en un momento de su visita al IVAM.

Imagen de la Reina Doña Sofía, en un momento de su visita al IVAM.

La Reina Doña Sofía vino de rojo a Valencia para la celebración del 25 aniversario del IVAM. Entró entre aplausos al museo y, en una visita guiada que duró algo más de una hora, fue despachando curiosa las 430 obras seleccionadas por el comisario Francisco Jarauta para conmemorar la efemérides. Detrás, un sequito de periodistas, reporteros gráficos, artistas y responsables institucionales seguían atentos el avance regio. 25 años de historia museística concentrados en apenas 70 minutos. La Reina Sofía, de rojo, marcó la pausa de un recorrido expositivo integrado por lustrosas obras de la colección del IVAM. Colección a la que Jarauta dijo haber intentado darle “el valor que se merece”.

La Reina Doña Sofía, durante la inauguración de la exposición conmemorativa de los 25 años del IVAM. Foto: Miguel Lorenzo

La Reina Doña Sofía, durante la inauguración de la exposición conmemorativa de los 25 años del IVAM. Foto: MAKMA.

El Institut Valencià d’Art Modern brilló con luz propia en su 25 cumpleaños y, a rebufo del intenso rastro dejado por la Reina Sofía, diríase que él también fue reina por un día. Atrás quedaban las críticas recibidas por el “deterioro agresivo en su mala gestión”, que colectivos como la Associació Valenciana de Crítics d’Art o Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló denunciaron en un comunicado firmado con título harto elocuente: “El ocaso del IVAM”. De las críticas, injustas o no, nada quiso saber el comisario Jarauta que, preguntado al respecto, respondió: “No tengo el briefing de esas críticas, pero en todo caso yo únicamente me he hecho responsable de esta exposición”.

Obra de Darío Villalba en la exposición 'Colección del IVAM. XXV aniversario'.

Obra de Darío Villalba en la exposición ‘Colección del IVAM. XXV aniversario’.

Y de ella habló, no sin antes afirmar que muchas veces “los árboles no dejan ver el bosque”. Vamos, que tanta crítica impedía reconocer el hecho de que en el IVAM se partió de cero, en aquel 1989 de su inauguración, y ahora posee cerca de 11.000 piezas de indudable valor. Todas ellas a disposición de Jarauta, para el montaje de una muestra lacónicamente denominada Colección del IVAM. XXV aniversario. Exposición dividida, según explicó el comisario, en tres etapas: la que va de las vanguardias al final de la II Guerra Mundial; de los 50 a los 90, y la que culmina en la actualidad.

La Reina Sofía, junto a una veintena de artistas en la conmemoración del 25 aniversario del IVAM. Foto: Miguel Lorenzo.

La Reina Sofía, junto a una veintena de artistas en la conmemoración del 25 aniversario del IVAM. Foto: MAKMA.

De la primera, Jarauta señaló que puesto que el IVAM “no cuenta con obra importante de ese periodo”, se había tirado de archivo, principalmente “documentos, revistas y dibujos”. La Reina, según subrayó el comisario, mostró especial interés por la sala dedicada precisamente a la guerra. El informalismo europeo y el expresionismo abstracto norteamericano, con obras de Pollock, Barnett Newman, Dubuffet, Saura, Chillida, Tàpies, Rauschenberg o Johns, entre otros, integran la segunda fase. De la tercera se ocupó el propio Jarauta en un “diálogo personal con obras que hablan de los problemas del arte en la actualidad”.

Detalle de la obra de Arnulf Rainer en la exposición 'Colección del IVAM. XXV aniversario'.

Detalle de la obra de Arnulf Rainer en la exposición ‘Colección del IVAM. XXV aniversario’.

Entre esos problemas figuran, qué duda cabe, la manida crisis económica. A ella se refirió Francisco Jarauta: “El IVAM tiene que encontrar su lugar en un momento donde la financiación resulta escasa”. Para hallar ese lugar, más que las cuentas importan los criterios que el museo dirigido por Consuelo Císcar desarrolle. Y aquí, de nuevo, surgen las críticas: “Existe una ausencia total de profesionalización en los procedimientos empleados por la dirección del centro y que en un sinfín de ocasiones hemos denunciado públicamente”, señala el comunicado de los críticos de arte y artistas visuales. El nuevo consejo rector del IVAM, integrado en su mayor parte por cargos políticos, tampoco ayuda a esa mejora de los criterios que permitan devolver al museo valenciano su buen lugar en el panorama internacional.

La celebración del 25 cumpleaños es una buena ocasión para retomar el rumbo. La colección presentada, y una vez más bautizada por la Reina Sofía, como ya lo hiciera cuando el IVAM nació, sin duda merece ser puesta en valor. Pertenece a miles de artistas que entonces, al igual que ahora, esperan su oportunidad. Oportunidad que sólo profesionales como los Vicente Todolí o Carlos Pérez de turno pueden otorgar con el criterio debido. Más profesionales, pues, y menos carácter político del consejo rector. Entretanto, feliz cumpleaños IVAM, el día en que la Reina tiñó de rojo sus dependencias.

Obra de Richard Linder en la exposición 'Colección del IVAM. XXV aniversario'.

Obra de Richard Linder en la exposición ‘Colección del IVAM. XXV aniversario’.

Salva Torres

José Belenguer. «Geometricidades»

L’Ambaixada

C/Baja, 30
Valencia
Inauguración, sábado 28 de septiembre 12 h.
Hasta el 30 noviembre 2013

 

La obra de José Belenguer (Valencia 1967) destila sinceridad, no busca sensacionalismo y no pretende describir, narrar, expresar o denunciar, se representa a sí misma, sin más. Es artista con todo lo que implica en la forma de pensar y vivir. Como pintor, Belenguer aspira a crear y exponer sus trabajos con la humildad de quien va paso a paso. Desde la percepción subjetiva del observador, en sus trabajos se denota dominio de técnica y pasión por las líneas y el juego de contrastes. Líneas que separan áreas similares a departamentos estancos y planos cuyo rigor geométrico no interfiere en el ritmo de la obra. En ocasiones, los colores buscan matices personales, y lejos de lo real hacen percibir profundidad y volumen donde en verdad solo se trata de una sensación óptica. Otras veces el color y las finas líneas se conjugan para construir escenarios que se asemejan a paisajes vistos desde el aire. De su pulso emerge el don de crear espacios frontales que ganan grados de inclinación como paisajes en desnivel, como de grandes laderas vistas desde la altura de un ave migratoria volando en pleno viaje estacional.

Gesto y geometría se funden para conectar con fuentes de la llamada color-field painting, una de las variantes del expresionismo abstracto norteamericano que derivó después en el minimalismo, y a la que se asocian nombres como Clyfford Still (1901-1980), Mark Rothko (1903-1970), Barnett Newman (1905-1970), y Enrico Accatino (1920-2007), pero sobre todo, la obra evoca la abstracción lineal minimalista española contemporánea sobre la que destaca el testimonio artístico de Pablo Palazuelo (Madrid, 1915-2007) y también de Rafols Casamada (Barcelona, 1923-2009).

Red over red. 90 x 90. 2013. Imagen cortesía del autor.

Red over red. 90 x 90. 2013. Imagen cortesía del autor.

El lugar de la exposición,  L’Ambaixada, es un espacio dinámico, multidisciplinar, dedicado principalmente a la arquitectura, diseño y economía urbana, de dimensiones reducidas, me atrevería a decir que es un ejemplo de optimización por centímetros, uno de esos sitios que emanan sentido común, austeridad y optimismo en dosis proporcionadas. Está fundado y regentado por el arquitecto David Estal Herrero, conocido entre otros por El taller de construcción con madera (La Calderería, 2012), por sus razonamientos sobre la viabilidad del futuro Parque Central de Valencia con costes razonables, y por Desayunos con viandantes entre otros. Al modelo de viabilidad de su espacio, David Estal aplica una especie de coworking muy singular. Se trata, sin duda, de unos de esos lugares que marcan la vida y el pulso cultural de una ciudad. Dicho espacio abre una ventana al arte de Belenguer, lo de la ventana es literal, puesto que una cristalera que da a la calle se convierte en atractivo escaparate para los paseantes desde el que podrán verse 21 piezas muy gestuales de pequeño formato, concretamente 20 x 20, en el interior de L’Ambaixada una pieza de 90 x 90 y un díptico de 160 x 120 centímetros. Técnicamente, Belenguer recurre al acrílico sobre lienzo para la realización de cada obra, excepto en el citado díptico que está realizado sobre madera imprimada. Todas las obras están realizadas en 2013. Aunque hay una excepción, una pieza que cobra especial protagonismo; se trata de una silla intervenida por el autor en 2012. Dicha silla dará lugar a otra propuesta expositiva. Algunos visitantes, espectadores elegidos al azar, serán retratados sobre el citado mueble y sus retratos serán el eje central de otra exposición, para cuya labor aporta experiencia el fotógrafo Rober Solsona, amigo y colaborador de Belenguer.

Geometricidades. José Belenguer en  L'Ambaixada.

Geometricidades. José Belenguer en L’Ambaixada.

Entre algunas de las anteriores propuestas expositivas y menciones de Belenguer cabe citar el primer premio de grabado Galileo Galilei y la exposición en la desaparecida Galería Ibalart (Valencia, 2004),  la Sala Josep Renau, FBBAA, UPV, (Valencia, 2004, 2005 y 2006), Galería Duomo y Galería 9 (Valencia, 2005),  Factoría D`Art (Valencia, 2006), Galería Rosalía Sender (Valencia, 2007) Feria de Arte Moderno y Contemporáneo de Jaén (2008), Galería Color Elefante (Valencia) y Sala de Exposiciones Gaspar Becerra, Baeza (Jaén, 2009), Fundación María Forcada, Tudela (Navarra, 2011) y el Certamen de Pintura Natural de Caja Rural de Jaén (2012). La trayectoria de Belenguer es como el trazado imaginario dibujado por el rumbo de un velero, libre desde su salida, presente en la inmensidad, y con un destino: el que marca la brújula de su vocación.

Vicente Chambó