El Este que protestó

‘Poética y política. Estrategias artísticas en la neovanguardia húngara’
Comisariado por Emese Kürti y Mira Bernabeu                                                                                    Gábor Altorjay, Dóra Mauer, Tamás Szentjóby, Katalin Ladik, Bálint Szombathy, Feren Ficzek, Károly Halász, Pinczehely Sándor y Endre Tót
Espai Visor
C/ Carrasquer 2, Valencia
Hasta el 16 de septiembre de 2016

El título de la exposición no deja lugar a dudas. La neovanguardia húngara ha entrado en Espai Visor para que podamos aprender la manera en la que surgió y se desarrolló este movimiento artístico en Hungría. Bien es sabido que, al igual que ocurrió primero con las vanguardias, también los movimientos posmodernos se fueron extendiendo por causa y razón de la creciente globalización, algo que se acentúa si atendemos a la posición geográfica de Hungría. Junto con la situación geográfica, el contexto histórico es otra de las claves que llevaron a los artistas de la época a romper con la situación. No es de extrañar que fuera su deseo de imitar las tendencias de las vanguardias internacionales.

A pesar de todo, el resultado posee una personalidad propia reconocible. Será durante los años centrales de la década de los sesenta cuando empiecen las primeras acciones, aquellas que marquen el inicio de una cambio en el panorama artístico de la época. Para la exposición en Espai Visor se han seleccionado una serie de piezas de un total de nueve artistas, los más representativos. La muestra ha sido llevada a cabo gracias a la colaboración con acb Gallery, una galería afincada en Budapest cuya principal misión es dar a conocer en territorio nacional e internacional la neovanguardia húngara.

Es clave a la hora de enfrentarse a esta exposición no olvidarnos del contexto posbélico, anterior a la caída del Muro de Berlín, que se vivía en Hungría durante los años 60. Hasta prácticamente 1990, Hungría vivió bajo un gobierno comunista adscrito a la Unión Soviética pero acontecimientos como la revolución de 1956, auguraban un claro descontento de la población frente a la situación política. Es así que el primer happening que se celebró en el país fue el de Gábor Altorjay y Tamás Szentjóby en 1966, titulado ‘The Lunch. In memoriam Batu Khan’ y que acabó en un gran escándalo donde tuvo que intervenir la policía. Tomando como base este primer happening, la exposición se articula para mostrar la obra de estos y más artistas.

'Private broadcast' 1974-5. Károly Halász. Fotografía: María Ramis.

‘Private broadcast’ 1974-5. Károly Halász. Fotografía: María Ramis.

Tras el happening del 66, Gábor Altorjay se trasladó a Alemania Oriental donde se integró en el movimiento accionista. Su poética se enmarca dentro de un total rechazo tanto al capitalismo como al comunismo del este. Las protestas de Mayo del 68 marcaron muchas de sus producciones, y prueba de ello es una serie de fotografías de un anti-evento organizado por él y sus compañeros del círculo representado por Wolf Vostell.

Además de la fotografía, también destacan otras piezas de Altorjay, como una escueta escultura o un manifiesto de intenciones. Tamás Szentjóby, representa el tipo de artista que no pudo salir del país por lo que su producción se establece totalmente dentro  del panorama artístico húngaro. Contribuye así con sus poemas visuales dibujados y en forma de collages a lanzar propuestas sobre cómo cambiar la realidad. Szentjóby se convirtió en un auténtico icono del underground húngaro por su participación en acontecimiento Fluxus.

Las obras que podemos ver de Dóra Mauer, en cambio, resultan más enigmáticas. La abstracción derivada del diseño gráfico se encuentra presente en las piezas que se muestran en la galería. Mauer formó parte de la neovanguardia, inmortalizando en ocasiones las acciones que llevaban a cabo, en cambio, en lugar de seguir con una línea tan crítica, decidió dirigir su obra hacia un arte más conceptual. Estas obras de mitad de los años 70 son claves para entender la evolución que le llevó a la fotografía.

'Poetry-language' 1977 Bálint Szombathy. Fotografía: María Ramis.

‘Poetry-language’ 1977 Bálint Szombathy. Fotografía: María Ramis.

Bosch+Bosch Group fue un colectivo conformado por Katalin Ladik, Bálint Szombathy y otros artistas yugoslavos. En la exposición podemos ver muestras artísticas de ambos, Szombathy como teórico del grupo investigaba la vanguardia clásica para crear nuevas propuestas políticas visuales. En ‘Lenin in Budapest’ por ejemplo, queda patente una de las características más importantes de su trabajo artístico: es un artista que usa la política para crear una estética relacional, donde los iconos son aquellos fácilmente reconocibles por su actualidad. Ladik, en cambio, se consagró por ser la primera artista del país en reflexionar sobre cuestiones de género a través del uso del cuerpo. Se pueden ver una de sus piezas más conocidas ‘Blackshave Poem’, un especie de striptease negativo el cuál realizó para reivindicar el no-género. La artista es reconocida por su poesía fónica.

No podía faltar el enfoque de la Bauhaus en una Hungría que tanto deseaba de abrir sus fronteras. Esta influencia se reconoce durante el recorrido de la mano de los artistas como Feren Ficzek, Károly Halász y Pinczehely Sándor. No cabe duda de esto cuando observamos ‘Chair’ de Ficzek, con la geometría y el juego de sombras característico. Aunque no solo se reflejan en la estética, sino también en la política, sino solo cabe casi tropezarse con ‘La piedra del proletariado’ de Sándor, una instalación de profunda crítica al socialismo.

En el último rincón de la galería, se nos presentan las últimas piezas que harán encajar el puzzle. Las impresiones de Endre Tót casi que han dejado atrás la visualidad, para convertirse un puro poema. Breves frases acompañan postales, dibujos y fotografías; o quizá sea más seguro el proceso contrario. Su protesta deja de lado lo sombrío para responder a la crítica del estado totalitario con grandes dosis de ironía. A pesar de que su obra ha evolucionado hacia movimiento como el Mail Art, en la muestra podemos ver el germen de su concepción poético-política.

Una de las piezas de Endre Tot. Fotografía: María Ramis.

Una de las piezas de Endre Tot. Fotografía: María Ramis.

Termina así el viaje por la Europa del Este de los años 60 y 70. Es todo un reto compendiar tanta producción surgida a raíz de los acontecimientos históricos en un espacio relativamente reducido, por lo que la selección de las piezas han sido compendiadas para ofertar al espectador una visión panorámica de la situación. A pesar de lo denso que pudiera parecer, podemos ver breves guiños, microhistorias de una temporada convulsa, y que, como siempre ocurre con el arte, esconden toda una lección histórica.

María Ramis