Pérez Pont, nuevo director del Consorcio de Museos

José Luis Pérez Pont, director del Consorcio de Museos
Abel Guarinos, director de CulturArts
Jueves 7 de abril de 2016

“Me siento ilusionado porque, por una vez, decir las cosas claras ha permitido sembrar para que hoy esté sentado aquí”. José Luis Pérez Pont lo dijo recién nombrado director del Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana. Fue su manera de subrayar el cambio de ciclo que tanto su nombramiento como el de Abel Guarinos al frente de CulturArts se abría en la política cultural que Vicent Marzà, conseller de Cultura, viene tratando de implantar. Pérez Pont, con su gesto, venía a darle la razón.

El que fuera presidente de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte y cofundador de MAKMA dijo más: “Es hora de que los ciudadanos se pongan en pie”. Ciudadanos que, como él, se han presentado a los concursos públicos destinados a elegir a los nuevos responsables de la gestión cultural en la Comunidad Valenciana. Concursos que empiezan a ser norma habitual en el nuevo gobierno, a la hora de decidir quién dirige los museos. “Ni siquiera conocía personalmente a ninguno de los dos”, subrayó Marzà en relación con los recién nombrados.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Fernando Ruiz.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Fernando Ruiz.

José Luis Pérez Pont llega en sustitución de Felipe Garín con el objetivo de dar mayor protagonismo a los espacios culturales de Alicante y Castellón, siempre a la sombra de lo que venía sucediendo en Valencia, y a los artistas, igualmente reducidos a meros exhibidores de obra, dejando de lado aspectos relacionados con la producción. “Hasta ahora, en una exposición se han infravalorado aspectos como la producción o la investigación, y se ha primado la exhibición”, destacó. El nuevo Consorcio de Museos empieza por ahí.

La conquista de las instituciones públicas por parte de los ciudadanos también estuvo presente en sus primeras declaraciones como director del ente consorciado. “Mucha gente pensó que debía callar y agachar la cabeza, cuando lo que hay que hacer es continuar con la conquista de las instituciones públicas”. Y la conquista ha llegado merced a un proyecto que ahora tanto él como Abel Guarinos tendrán que desarrollar. Aunque ya adelantaron algunas claves.

Pérez Pont insistió en la importancia de vertebrar culturalmente el territorio, de manera “que Alicante y Castellón tengan una participación real y efectiva”. También abundó en “el reconocimiento de los profesionales, con todo lo que eso significa” en cuanto a dignificación de sus honorarios y de su labor investigadora. En cuanto al presupuesto para desarrollar un proyecto pensado para al menos cinco años, habló de gastar con criterio frente a los dispendios pasados.

Abel Guarinos. Fotografía: Pep Granell.

Abel Guarinos. Fotografía: Pep Granell.

Abel Guarinos, que durante años dirigió el Festival Mim de Sueca, su localidad natal, además de llevar las riendas del Circuit Teatral Valencià, expresó su “gozo” por poder dirigir CulturArts, en cuyo cargo sucede a José Luis Moreno. También explicó que en esta nueva etapa el público será el protagonista: “Queremos llegar a toda la ciudadanía”, además de “conectar escuela y cultura”.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Miguel Lorenzo.

José Luis Pérez Pont. Fotografía: Miguel Lorenzo.

Salva Torres

“No sólo hay que pedir o defender, sino aportar ideas”

Entrevistamos a Ángela Montesinos con la excusa de un paseo por El Carmen, para que nos hable de la situación del sector del arte en Valencia y su casi recién estrenada tarea como presidenta de AVCA.

Ángela Montesinos es, desde hace años, una firme defensora del combate vecinal en el Barrio del Carmen frente a los agravios urbanísticos. Confiesa sentir desazón ante el estado lamentable de algunas calles e inmuebles, muchos de ellos declarados BIC. Licenciada en Historia del Arte y sensible a las manifestaciones culturales de ayer y de hoy, Montesinos es además, desde el pasado otoño, la presidenta de AVCA, Associació Valenciana de Crítics d´Art, también con un firme interés por escuchar y apoyar a los artistas de la Comunitat Valenciana, defendiéndolos ante los percances más sangrantes en el ejercicio de su profesión. Se podría decir, por lo tanto, que a Ángela Montesinos le gustan los retos.

Aquí, asociaciones como AVVAC (Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón), AVCA (Associació Valenciana de Crítics d´Art) y laVac (galerías) aglutinan a nutridos grupos de profesionales en los terrenos de la producción, la crítica y el mercado del arte. Esto es positivo, y configura un sólido sustrato para comenzar a trabajar en todo lo demás. Acompaña, por supuesto, el interés de los Gobiernos local y autonómico por reunirse con estos agentes. Montesinos se muestra optimista ante el desaliñado panorama cultural valenciano, y cree que la crítica de arte puede jugar un valioso papel observando y examinando los fenómenos artísticos contemporáneos, los que están sucediendo hoy; o incluso la Historia del Arte, analizando y estudiando con perspectiva las manifestaciones de hace más o menos algún tiempo, para ponerlas en valor. AVCA es la asociación valenciana de profesionales en este ámbito, críticos y críticas representadas desde el mes de octubre por Ángela Montesinos (Valencia, 1979), doctora en Arte y Filosofía, animalista y, por supuesto, “carmenera”.

Ismael Teira: Ángela, ¿Cuál crees que sería la relación modelo entre AVVAC y AVCA, artistas y críticos?, ¿y entre AVCA y laVAC, críticos y galeristas?
Ángela Montesinos: Creo que la relación ideal sería, primero, dotarnos de una comunicación directa, la cual creo que a día de hoy existe y lo hemos podido comprobar estos últimos meses respecto a las convocatorias de reuniones que hemos tenido por parte tanto de Conselleria como del Ayuntamiento de Valencia. Antes de sentarnos nos hemos reunido primero entre nosotros para intercambiar opiniones y pareceres.
Esta comunicación es crucial respecto a las tres asociaciones ya que nos convierte en una gran fuerza en defensa de la cultura y nuestros derechos como profesionales. Es evidente que a posteriori cada asociación tiene sus intereses propios más acordes a sus necesidades profesionales, debemos establecer sinergias con el fin de hacernos respetar profesionalmente y apoyarnos mutuamente.
Por otra parte creo que no solo se trata de pedir o defender, sino de aportar ideas, quehaceres por separado pero también de manera conjunta. Nuestras asociaciones representan un importante valor en los campos del arte y la cultura. Podemos, y debemos, aportar conocimiento y al mismo tiempo con nuestra producción colaboramos en la riqueza económica de la sociedad.

IT: Más difícil aún, ¿entre AVCA y la ciudadanía?
ÁM: Pues sí, a priori parece más difícil. Soy consciente que en ocasiones hay una línea invisible entre el crítico y la ciudadanía, como si viviéramos en dos mundos diferentes. Deberíamos generar una reflexión de cómo, desde nuestra posición, podemos acercarnos a la sociedad, que no se nos vea como alguien tan inmerso en la teoría y en un círculo reducido. De hecho es uno de los objetivos de este nuevo equipo. Estamos intentando organizar seminarios, jornadas para acercar la tarea del crítico de arte a los estudiantes universitarios y al público en general.

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IT: La trayectoria de AVCA es larga, con más de treinta años de actividad; aunque los horizontes de hoy son distintos a los de tres décadas atrás. Recientemente han llegado caras nuevas a la Generalitat y al Ajuntament. Supongo que estarás expectante a ver qué pasa. ¿Qué medidas consideras prioritarias a corto plazo para regenerar la situación del «gremio»?
ÁM: Como bien apuntas tenemos treinta años de actividad y los contextos han ido cambiando tanto dentro de la asociación como en nuestro entorno, con todo ello las necesidades, objetivos y formas de trabajo han ido modificando adaptándose a lo que nos rodea.
Por supuesto estamos expectantes. Las medidas prioritarias, a mi parecer, deberían ser, en primer lugar, la puesta en valor de nuestra profesión a través de diferentes formas como son la necesaria remuneración de nuestro trabajo, el contar con nosotros a la hora de poder asesorar en la buena utilización y creación de un Código de Buenas Prácticas real y práctico de las instituciones. Si las instituciones reconocen la importancia de este sector y saben transmitirlo a la sociedad puede generarse una retroalimentación entre diferentes proyecciones económicas. Si se valora la crítica, la prensa daría más cabida a esta, aumentarían las publicaciones especializadas y medios como la radio y la televisión darían más espacio al arte. La riqueza no solo es economía, sino también conocimiento. No sé si estoy soñando en voz alta…

IT: En vista de los numerosos comunicados firmados por AVCA (muchos de ellos publicados en MAKMA) parece ser que la Asociación está cumpliendo satisfactoriamente con uno de sus fines fundacionales, el de la defensa de la libertad de expresión y de pensamiento, oposición a la censura y firme compromiso con hacer cumplir el tristemente famoso Decálogo o Código de Buenas Prácticas. ¿En qué medida puede o debe ayudar la crítica de arte en la mejora de la situación de los artistas jóvenes, protagonistas en este escenario pero, al mismo tiempo, la parte más damnificada?
ÁM: Es evidente que hemos vivido unos años de lucha y defensa del arte y la cultura y que la asociación ha estado presente en primera línea de batalla a la hora de reivindicar el lugar que merecen los profesionales en el mundo del arte. La crítica de arte puede ayudar a los artistas reivindicando la importancia de éstos, que es evidentemente la parte crucial de la creación artística, sin ellos no existiría. Como asociación siempre intentamos apoyar toda reivindicación que nazca de ellos y nos pidan. Debemos estar a su lado generando una teoría a su alrededor, apoyando mediante textos y estudios sobre la obra para así conseguir influenciar y apoyar la proyección del artista tanto en el mercado del arte como en el mundo cultural en general, generando interés. El crítico de arte debe saber diseccionar una obra de arte con conocimiento, reflexión y cautela, debe ver más allá del mundo dado.

Casa Bardín: cambiar para que nada cambie

Con fecha de 22/12/2015 se han hecho públicas, a través del Boletín Oficial de la Provincia de Alicante, las bases reguladoras para la selección de propuestas que darán cobertura al programa expositivo 2016-17 de la Casa Bardín, sede del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil Albert, organismo autónomo de la Diputación de Alicante.

Tras analizar dicha convocatoria consideramos que sería conveniente que una propuesta que empezó a andar a mediados de 2012, y cuya selección se ha venido realizando hasta ahora por medio de una comisión de dudosa imparcialidad (además de serios problemas de coordinación), pudiese comenzar a organizarse en base a códigos de trasparencia y corrección, tal y como exigen los nuevos tiempos.

Entre los parámetros de profesionalidad y responsabilidad que deben regir a los organismos públicos y por tanto a sus convocatorias, está el de dotar a las mismas de unas bases en consonancia con las Buenas Prácticas. Se hace indispensable por tanto, el que sus responsables sean conocedores de estas prácticas, su defensa y su aplicación. Y para que esto sea demostrable es necesario que la configuración de los jurados se establezca en base a códigos profesionales, parámetros que se demandan desde la sociedad, prueba de que los organismos financiados con fondos públicos responden a una realidad social y cultural nueva, que requiere de bases sólidas para que no caigan en entredicho los compromisos que desde Conselleria y Ayuntamiento se han asumido.

Desde AVVAC y AVCA defendemos que la puesta en práctica de procedimientos serios y rigurosos, es la única vía para que se asegure una selección y una difusión de aquellas propuestas merecedoras de interés cultural y social. Además de una manera eficaz de abolir las detestables prácticas de nepotismo y endogamia que impiden la configuración de un tejido profesional en las Artes Visuales en la provincia de Alicante.

Creemos que, desde la Institución en cuestión, no se ha valorado con la suficiente importancia el hecho de que no regular la selección de los miembros de este comité pone en entredicho su imagen, al tiempo que parece consolidar ciertas prácticas dudosas, en las que es muy fácil que se siga censurando a determinadas voces en desacuerdo con el amiguismo y las metodologías difusas.

Como indicamos, para garantizar unos términos de imparcialidad deseables, la designación de un jurado debe recaer en una comisión de expertos profesionales en la que exista representantes tanto de la sociedad civil (Asociaciones Profesionales de las Artes Visuales) como de la Administración, y que deberá tener carácter rotatorio y renovado en cada edición.

Esta comisión tendrá la siguiente arquitectura:

  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación Valenciana de Críticos de Arte Contemporáneo (AVCA)
  • Un miembro (que en ningún caso será miembro de su Asociación) designado por la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC)
  • Un miembro designado por la Administración pública que será un/a profesor/a de universidad, un/a director/a de museo o centro de arte contemporáneo o un/a gestor/a cultural.

Esta comisión se encargará de seleccionar a los jurados, los cuales se deben de componer por profesionales de reconocido prestigio que tengan un contacto profesional directo y conocimiento profundo de los lenguajes de las artes visuales contemporáneas. Estos profesionales pueden ser críticos/as de arte, artistas visuales, profesores/as de universidad, gestores/as culturales y/o directores/as de museos o centros de arte contemporáneos.

Su composición se distribuirá de la siguiente manera:

  • 33,3 % crítico de arte contemporáneo
  • 33,3 % artista visual contemporáneo
  • 33,3 % profesor/a de universidad o director/a de museo o centro de arte contemporáneos. 2/3 de los miembros del jurado no deben tener ninguna relación con el ámbito territorial de la Comunidad Valenciana, con objeto de garantizar la mayor independencia e imparcialidad con respecto a los participantes.

Es importante recalcar la necesidad de una baremación de los contenidos que se pidan al participante (puntuación por cada uno de los ítems que se requieran en la documentación del concurso o beca), haciéndose obligatorio el trabajo de lectura y debate de toda la documentación proporcionada por los participantes.

Otra cuestión que requiere ser resaltada en un análisis crítico de las bases de la convocatoria, es la falta de concreción en los datos que se aportan. Se apela a la adecuación (del proyecto) al espacio expositivo, pero en ningún momento se facilita información sobre el espacio en cuestión ni acerca de las condiciones que lo rodean (duración de la exposición, horario de apertura al público, medidas de seguridad de la sala, etc.) Por lo que sería conveniente adjuntar tanto planos del espacio expositivo y sus dimensiones, así como una mayor profundización en lo relativo a las actividades de difusión anexas a la exposición, puesto que todas ellas se circunscriben a un ámbito genérico denominado “actos”. En el que se habla de actividades de naturaleza didáctica y otras relativas a jornadas críticas, sin precisar a qué tipo de trabajos se refiere. Consideramos pues necesario fijar funciones y actividades concretas, con el objetivo de facilitar la presentación de los trabajos.

Desde AVVAC y AVCA creemos que se hace una discriminación económica en perjuicio de las funciones y compromisos que el artista debe afrontar, al no contemplar el aporte económico que éste debe sufragar derivado de la adecuación de la obra al espacio expositivo y de su trasporte (la Diputación dispone de un servicio que realiza para otros centros expositivos de la ciudad el traslado de obra).

Por último, apelamos a la necesidad de establecer unos pactos ecuánimes y consensuados a través de un contrato entre institución y artista y crítico/comisario, con el fin de formalizar la actividad bajo unos mínimos de respeto mutuo, en lugar del documento unilateral que hasta ahora facilitaba la institución y que vulneraba en algunos puntos el Documento de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales -en cuanto a las relaciones entre artista e institución se refiere- mediante la inclusión de cláusulas abusivas.

Sería deseable que estas apreciaciones sean tenidas en consideración, y que entre todos podamos contribuir a la mejora de las condiciones que se ofertan en beneficio de una consolidación del tejido profesional de nuestra provincia. Se hace exigible a las instituciones la puesta en marcha de procedimientos responsables frente a la inversión que la sociedad realiza a través de ellas.

¿»Dedazo» cultural en la Diputación de Alicante?

Tras las pasadas elecciones municipales y autonómicas se ha producido una renovación en los representantes políticos al frente de las instituciones públicas, que supone no solo la necesidad de emprender modelos de gobierno supeditados a procesos de negociación y acuerdo, sino también otra filosofía en la gestión de los recursos públicos.

El Conseller d’Educació, Cultura i Esport de la Generalitat Valenciana, Vicent Marzà, ha tomado la iniciativa de convocar reuniones sectoriales con representantes de la cultura valenciana. Ha optado primero por conocer de primera mano las necesidades y propuestas del sector cultural, para después trabajar en la elaboración de un plan estratégico cultural para la Comunitat Valenciana. Un gesto que no se había dado en los últimos veinte años. Veamos cómo evoluciona.

El Concejal de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, Daniel Simón, se encuentra sumido en un ciclo similar, necesario para evaluar con mayor precisión las posibilidades y las potencialidades de la cultura en una ciudad en la que ha sido tan despreciada y desatendida por el anterior equipo municipal de gobierno. Seguiremos atentos estos procesos, también inéditos, para sumar lo que se pueda, proponer alternativas o poner en cuestión lo que proceda.

Sin duda la participación, la transparencia y la igualdad de oportunidades deben guiar las hojas de ruta con las que diseñar la nueva política cultural, pensando no solo en los próximos cuatro años, para poder proyectar modelos de actuación que ejerzan una acción social transformadora, que progresivamente dote a la ciudadanía de elementos de maduración democrática y capacidad crítica.

Auditorio de la Diputación de Alicante.

Auditorio de la Diputación de Alicante.

Las informaciones de los últimos días en relación a la Diputación de Alicante resultan, sin embargo, un tanto preocupantes. Pues si bien todavía no se conoce el nombre de quien haya de asumir la responsabilidad en materia de cultura en el organismo provincial, ya ha comenzado a aparecer en prensa un cambalache de nombres posibles para ocupar la dirección de sus espacios culturales. Puede que se deba solo a la avidez de los medios por llenar páginas, o quizás sea porque realmente desde la Diputación de Alicante se está pensando en cubrir la dirección de las instituciones culturales de la provincia mediante nombramientos de confianza, replicando una vez más el denostado sistema del “dedazo”. Los tiempos han cambiado y es muy importante que el Partido Popular y Ciudadanos, conforme a su acuerdo de transparencia, no sucumban a la tentación de agitar el dedo, como si de una varita mágica se tratara, para obrar el milagro de convertir en directores a sus agentes culturales de confianza. Esa posibilidad ya no encuentra acomodo en el proceso de afianzamiento democrático de la sociedad española, y además topará con una dura respuesta del sector cultural alicantino. Insisto, los tiempos han cambiado. Nuestros gobernantes deben convocar concursos públicos abiertos, con unas bases adecuadas, en diálogo con el sector y mediante jurados de la más absoluta independencia, para seleccionar a los profesionales que deban asumir la responsabilidad de dirigir y gestionar los centros culturales de la Diputación de Alicante, como el Adda, Marq, Mubag o Instituto Gil-Albert.

Museo Arqueológico de Alicante.

Museo Arqueológico de Alicante.

Durante los últimos años, y particularmente desde 2007 que el Ministerio de Cultura del Gobierno de España y las principales asociaciones profesionales del sector artístico suscribieron un Manual de Buenas Prácticas, se ha implantado de un modo progresivo pero imparable un modelo de gestión pública de la cultura que pasa por la despolitización de los nombramientos y la profesionalización de la gestión de los recursos culturales, junto a la no injerencia partidista (sea cual sea el partido que gobierne). Es importante que los responsables de la Diputación de Alicante comiencen, a no tardar, sus contactos formales con las organizaciones profesionales de la cultura, para evidenciar el nuevo talante que debe regir este periodo constitucional de consensos y engrasar sus relaciones con la sociedad civil. En materia de arte, la asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón junto a la Asociación Valenciana de Críticos de Arte –ambas con una relevante implantación en Alicante-, han desarrollado durante los últimos años una intensa actividad reflexiva y propositiva que sin duda será una referencia de utilidad a los nuevos responsables de la Diputación de Alicante.

Museo de Bellas Artes Gravina, Alicante.

Museo de Bellas Artes Gravina, Alicante.

No deja de ser lamentable que debamos celebrar que los responsables de la política cultural tomen la iniciativa de hablar con los profesionales del ramo, pero el nivel de maltrato al sector cultural en estas tierras ha sido de tal magnitud que es necesario un giro de ciento ochenta grados. Por favor, estemos a la altura de las circunstancias: diálogo, concursos, respeto e igualdad de oportunidades.

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert.

José Luis Pérez Pont

Brigadas contra la libertad de expresión

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVCA) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) queremos denunciar los hechos de la mañana del pasado sábado 2 de mayo de 2015 a las 8:00 am, cuando nos hemos vistos sorprendidos por un nuevo acto contra la libertad de expresión, operado por orden directa del Ayuntamiento de Valencia.

La instalación que ha sido objeto de los hechos, corresponde al proyecto colaborativo “Inside Out” del afamado artista francés JR, galardonado con el prestigioso premio TED a la innovación global. La intervención artística contaba previamente con el permiso expreso de la Sociedad Marina Auxiliante —propietaria de la “Casa dels Bous”— para intervenir uno de sus muros exteriores.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Inside Out¨, es un proyecto de colaboración donde el artista invita a personas de todo el mundo a participar en la creación y construcción de una obra de arte. La gente está invitada a subir fotos, que posteriormente su equipo imprime en forma de carteles y reenvía a los participantes para que puedan erigirlas en un lugar público.

Se trata de un proyecto de gran carga sociopolítica, que denuncia desigualdades y problemáticas concretas de aquella comunidad en la que se instala. Esta acción tiene un carácter dinámico y ha sido realizada con anterioridad en lugares de todo el mundo como París, Israel, Berlín, Los Ángeles, África, Palestina, Brasil, India, Argentina, Madrid, Barcelona y por primera vez, Valencia.

Censura en el Cabanyal1

En su faceta mostrada aquí, se colaboraba con el valenciano Jorge López, creador de las fotografías. Los retratos eran de vecinos del barrio del Cabanyal, en su mayoría de etnia gitana y residentes en esta calle. La obra denunciaba el abandono, olvido y deterioro, tanto del área urbana como del tejido social, ubicado en un contexto histórico de la ciudad sobre el que queda pendiente de ejecución un controvertido plan de demolición.

La brigada de limpieza acompañada por la policía municipal, se ha llevado por delante esta intervención ubicada en uno de los muros de la “Casa dels Bous”, con la finalidad de ocultar una latente problemática social a los ojos de la comitiva electoral que debía pasar unas horas después. Se trata de un acto que supone un atentado contra la libertad de expresión y vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos, además de incidir en la habitual política del ayuntamiento de restringir el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Desde AVVAC y AVCA queremos denunciar este enésimo acto de censura que no hace más que subrayar el talante de los representantes políticos e institucionales ante la cultura, el patrimonio y las problemáticas sociales de la Comunidad Valenciana, que no debería tener lugar en un marco democrático y que revelan un claro desinterés por las manifestaciones artísticas.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Des-cerebrados

Las desafortunadas declaraciones aparecidas en el artículo publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título “Comisarios, los cerebros del arte” han generado un profundo descontento en el sector profesional artístico valenciano.  Los principales representantes del sector profesional de las artes visuales valenciano: la Asociación Valenciana de Críticos de Arte (AVCA) y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón (AVVAC), han elaborado un comunicado-réplica a algunas de las ofensivas declaraciones que aparecen en dicho artículo, que reproducimos íntegramente en MAKMA:

RÉPLICA DE AVVAC Y AVCA A LAS DECLARACIONES APARECIDAS EN EL ARTÍCULO “COMISARIOS, LOS CEREBROS DEL ARTE”

Desde la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] y la Asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón [AVVAC], nos vemos obligados a responder a algunos de los comentarios que aparecen en el artículo firmado por Carmen Velasco y publicado por el periódico Las Provincias el pasado día 1 de abril, bajo el título ‘Comisarios, los cerebros del arte’. Estos comentarios no hacen sino poner en evidencia un notable desconocimiento de las más elementales nociones de las Buenas Prácticas Profesionales reconocidas para con los y las artistas, comisarios y curadores por todo el sector profesional de las artes visuales, así como la falta de respeto hacia el ejercicio del y la artista visual o de quién ejerce la crítica-comisariado de arte contemporáneo.

El enfoque que se da en el artículo a la relación comisariado-artista se caracteriza por una perspectiva desigual donde se perfila una total subordinación de la figura del artista a la del comisario. El punto culminante de este enfoque llega con la declaración de Juan Lagardera en la que afirma que “Estoy en contra de pagar a los artistas porque éstos se benefician directamente de la acción de ser expuestos en un espacio público. Si se paga, se adultera uno de los procesos más democráticos y libres que existe en el mundo del arte que es la irrupción del mercado”. Resulta sorprendente que a estas alturas un comisario que ha percibido dinero público en múltiples ocasiones por su trabajo niegue este derecho a las y los artistas, basándose en el supuesto beneficio de la visibilidad del que, en todo caso, también él participa. Además, con dicha afirmación también demuestra ignorar la estrecha relación que existe entre mercado, galerías, museos públicos y productores culturales, un entramado indisociable en el que no existen compartimentos estancos.

Este trasnochado punto de vista únicamente revela el nulo conocimiento del funcionamiento del mundo del Arte por parte del mencionado comisario, pues demuestra que no sólo desconoce el Manual de Buenas Prácticas Profesionales en las Artes Visuales, aprobado y consensuado por el Ministerio de Cultura y por todo el sector del Arte en el año 2008, sino que ignora que el propio IVAM firmó su adhesión a dicho Manual el pasado 10 de diciembre, en un comunicado público que se encuentra disponible en la web del Museo, comprometiéndose, entre otras cosas, a pagar a los y las artistas siempre que participen en una exposición, práctica que todos los Centros de Arte de excelencia del país vienen realizando desde hace años. Incluso el propio Defensor del Pueblo, Síndic de Greuges, instó hace meses a la Consellería de Turisme, Cultura i Esport a comprometerse con la firma de un contrato en toda relación entre artista y espacio de arte público, en el cual entre varios conceptos debía necesariamente figurar los honorarios del artista. Ante la inexistencia de un contrato y honorarios nos encontramos ante un claro caso de discriminación laboral, abuso profesional y deterioro del tejido artístico.

También se hace obligado recordar que la tarea que llevan a cabo los y las artistas constituye una labor de investigación, en muchas ocasiones inmaterial, que escapa a las leyes de mercado. Afirmar que “es el mercado quien debe aceptar o no a un artista” supone ningunear la labor no sólo de los y las artistas sino de quiénes ejercen la crítica y el comisariado, desplazándoles en su labor profesional en favor de los caprichos de quien puede permitirse el lujo de adquirir obras de arte. Y acudir a la falacia de que el mercado es democrático y libre es insostenible. Es por ello que el apoyo con dinero público a críticos, artistas y comisarios debe existir, puesto que es el medio para proveer a la sociedad un acceso democrático y libre a la cultura, del mismo modo que no dudamos en pagar a los y las empleadas públicas de la cultura en museos y universidades. Considerar que el o la artista es el único agente que no debe ser remunerado por su trabajo en una exposición pagada con dinero público es algo que, a día de hoy, nadie con sentido común y conocimiento del funcionamiento de un proyecto expositivo se atreve a defender.

Estos razonamientos, sumados al hecho de no encontrar a ninguna mujer comisaria en el grupo de entrevistados y a la sorpresa que nos causa la consideración de las y los artistas como incapaces de dirigir un proyecto expositivo, producir conocimiento y experiencias estéticas bien coordinadas o participar de las políticas culturales, nos mueven a mostrar nuestro firme rechazo ante este tipo de planteamientos que, a todas luces, se encuentran en vías de extinción.

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo "Comisarios, los cerebros del arte".

Imagen publicada por Las Provincias para ilustrar su artículo «Comisarios, los cerebros del arte».

NOTA: La imagen de cabecera corresponde a la inauguración de la exposición «Dueñas del arte», con su comisario Juan Lagardera y la concejala de cultura del Ayuntamiento de Valencia, Mª Irene Beneyto. AVCA y AVVAC denunciaron en un comunicado la gestión de ese proyecto.

Ni igualdad ni trato profesional en el arte valenciano

La recientemente inaugurada exposición “Las dueñas del arte”, en las Atarazanas de Valencia, abre de nuevo el debate acerca de la ausencia de condiciones profesionales en el trato a los artistas por parte del Ayuntamiento de Valencia, así como desde las galerías de arte valencianas. AVCA y AVVAC han hecho público un comunicado en el que manifiestan su punto de vista y reclaman medidas. Este es el texto íntegro:

“Desde hace años AVCA (Asociació Valenciana de Crítics d’Art) y AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló) denunciamos las injustas condiciones a las que en ocasiones se somete a las y los artistas que participan en exposiciones financiadas con dinero público. Pese a las reiteradas ocasiones que se ha puesto en conocimiento de la Administración el hecho de que no remunerar a las y los artistas supone, en primer lugar, una negativa a reconocer sus derechos como profesionales, y en segundo, un trato desigual y discriminatorio desde el momento en que otros agentes que participan en el proyecto sí cobran por su trabajo, una vez más contemplamos con asombro cómo vuelven a ningunearse las demandas del sector al comprobar que las y los artistas participantes en la exposición “Las dueñas del Arte” no han obtenido remuneración alguna por participar en dicho proyecto.

Este hecho se reviste de especial gravedad cuando según la Concejala de Cultura, MarÍa Irene Beneyto, “es la mejor forma de celebrar el Día de la Mujer”, según declaraciones aparecidas en diversos medios. En nuestra opinión, no sólo no es la mejor manera, sino que constituye una total falta de consideración acerca de lo que significa celebrar el 8 de marzo, día de la Mujer Trabajadora, al organizar una exposición en la que se remunerará a la imprenta que edite el catálogo o a los comisarios responsables del proyecto, por poner un ejemplo, pero no a las artistas participantes, que son el verdadero motivo de la realización de la muestra.

Hay que recordar, asimismo, que el Síndic de Greuges resolvió hace pocos meses la necesidad de que la Administración abandone estas prácticas, en las que no media contrato alguno y no se remunera a las y los artistas, ya que únicamente conducen al progresivo deterioro del tejido artístico de la Comunidad Valenciana. Una vez más evidenciamos la falta de respeto que constituye este hecho, ya que tanto la Administración como las galeristas y comisarios pasan por alto que el trabajo de las y los artistas participantes debe ser respetado y, como tal, remunerado siempre y cuando haya dinero público destinado a la realización de un proyecto expositivo. La Administración, los comisarios y las galeristas que han impulsado este proyecto tenían una responsabilidad que cumplir, especialmente en una exposición que celebra el Día de la Mujer Trabajadora y que versa sobre la situación de desigualdad de ésta: reconocer su condición profesional y repartir los presupuestos del proyecto para que todas y todos cobrasen hubiera sido, a nuestro entender, la correcta manera de celebrarlo.

Esperamos sinceramente que se siga celebrando el día de la Mujer Trabajadora en sucesivas ocasiones, pero cumpliendo con las condiciones que harían de ésta una celebración digna y respetuosa con el respeto a la consideración de las y los artistas como profesionales”.

 

(Imagen: ValenciaPlaza)

La política cultural de Alicante en la diana

Las asociaciones de Críticos de Arte –AVCA- y de Artistas Visuales –AVVAC- de la Comunidad Valenciana queremos denunciar, de nuevo, la política que desde el Ayuntamiento de Alicante se está llevando a cabo en relación a su programación artística expositiva. Algo que llevamos tratando de mejorar desde julio de 2012, cuando una representación de la Asociación Valenciana de Críticos de Arte [AVCA] se reunió con Concejal de Cultura -y actual Alcalde de la ciudad-, D. Miguel Valor Peidró, para solicitar que se aplicara el Documento de Buenas Prácticas en la realización de planes culturales que afecten a las salas de exposiciones y museos de la ciudad: designación de puestos de dirección, calidad de las exposiciones y artistas participantes… Hoy, casi tres años después, no se ha producido ningún cambio en este campo.

Esta falta de sensibilidad y dejadez evidencian el desinterés en cuanto a los planes culturales para Alicante, que se ve nuevamente agravado por la gestión de las exposiciones que se llevan a cabo en la Sala Municipal “Lonja del Pescado” y en especial por el Ciclo de Exposiciones “Arte último 21 días” promovido por la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante en dicha sala municipal, con unos únicos comisarios que cobran por su labor -como debe ser- pero en desigualdad de condiciones para con el resto de todos los profesionales, tanto artistas como comisarios, de la provincia.

Recientemente se ha inaugurado dentro de este Ciclo, una exposición individual de uno de sus dos comisarios, en su también faceta de artista, como colofón de otras tantas actuaciones nepotistas, de privilegio, privanza y amiguismo. Estas muestras, recordemos otra vez, se realizan en un espacio público con dinero público, aportado por los impuestos de todos los alicantinos y alicantinas, por lo que la realización de una exhibición artística de uno de los comisarios en un espacio gestionado por ellos mismos, transgrede cualquier código deontológico profesional no solo en España, sino internacionalmente. La otra comisaria, en declaraciones públicas, pretende y aspira a hacer creer que es una práctica habitual en Nueva York, un punto totalmente incierto ya que, repitamos, esta actuación se salta todas las bases de las buenas prácticas profesionales.

El ciclo “Arte último 21 días” promovido desde la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alicante, nació ya con polémica por la falta de presupuesto para abonar a los artistas su producción y su propiedad intelectual, lo que motivó que algunos de los seleccionados renunciaran a exponer en él y a nuestra denuncia pública como asociaciones que defienden los intereses del artista y del arte en general, ya que este tipo de actuaciones refleja la falta de valoración del trabajo del artista por parte de la institución que organiza la muestra. La polémica continuó alimentándose cuando, uno de los comisarios del ciclo, escribió en su columna de un diario local sobre sus propias exposiciones comisariadas, saltándose los mínimos exigibles en la ética profesional. Este hecho de nuevo motivó nuestra denuncia, no sólo de las asociaciones firmantes hoy aquí, sino que sea adhirió ante su gravedad el Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales, una institución de carácter nacional.

Tristemente, hoy, de nuevo, las asociaciones profesionales del sector de las artes visuales contemporáneas signatarias de esta carta, en el desarrollo de nuestra labor de protección de las artes, la cultura y el pensamiento, nos vemos obligados a manifestar nuestra discrepancia con el método de selección de las exposiciones y artistas, que sigue siendo fruto de unos criterios totalmente arbitrarios, subjetivos y unipersonales por parte de la Concejalía de Cultura, lo que no contribuye a la profesionalización del sector de las Artes Visuales en la provincia de Alicante.

A pesar de nuestra denuncia anterior y nuestra propuesta directa a dicha Concejalía para buscar una programación consensuada, en ningún momento se han abierto vías al asesoramiento, participación o colaboración de las asociaciones profesionales del comisariado y la crítica, a pesar de que Alicante cuenta con una gran cantidad de técnicos de este ámbito, muchos de los cuáles forman parte de AVCA, una asociación comprometida desde 1980 con el fomento de la investigación, cooperación y difusión artística, así como con la defensa de la ética profesional y la aplicación del Documento de Buenas Prácticas en el ejercicio de la profesión en todos los ámbitos artísticos.

Por todo esto, reiteramos nuestra denuncia por la actual situación de la programación municipal, mantenida por todos los alicantinos y alicantinas, ya que no está cumpliendo con los criterios básicos de ética, profesionalidad y respeto hacia el resto de profesionales y conciudadanos de Alicante. En este sentido, instamos también a la Diputación Provincial de Alicante a no destinar recursos económicos al apoyo de iniciativas artísticas y culturales impulsadas por el Ayuntamiento de Alicante u otros que no reúnan los requisitos de profesionalidad y buenas prácticas actualmente exigibles.

Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)

Condena del atentado al semanario Charlie Hebdo

Reproducimos y compartimos el comunicado divulgado por APIV y suscrito por las asociaciones de editores, libreros, críticos y artistas valencianos:

«Tras el terrible atentado perpetrado ayer en París en la sede del semanario satírico Charlie Hebdo, en el que murieron doce trabajadores y otros resultaron gravemente heridos, todos ellos periodistas y dibujantes, queremos expresar nuestra más firme condena y repulsa ante quienes pretenden limitar la libertad de prensa y expresión en nombre de una religión o una ideología determinada.

Vivimos tiempos complejos en cuanto a la convivencia entre culturas y diferentes credos pero no existe ninguna razón que justifique el asesinato de una persona por mucho que su opinión contradiga o incluso pueda llegar a ofender las opiniones y creencias propias. La vida humana, la libertad de prensa y la libertad de expresión deberían de estar por encima de cualquier divergencia o conflicto y su garantía por parte de todos los estados y todos los ciudadanos debería de ser un compromiso incuestionable e irrenunciable.

Desde APIV (Associació Professional d’Il·lustradors de València) consideramos que el hecho de continuar defendiendo incondicionalmente la libertad de expresión y continuar trabajando como generadores de imágenes, de ideas y de opinión, constituyen el mejor homenaje que podemos brindar a las víctimas y a sus familias, a las que deseamos transmitir nuestra solidaridad y nuestro apoyo en un momento tan injustamente doloroso.»

SUSCRIBEN:
ASSOCIACIÓ D’EDITORS DEL PAÍS VALENCIÀ (AEPV)
GREMI DE LLIBRERS DE VALÈNCIA
ASSOCIACIÓ VALENCIANA DE CRÍTICS D’ART (AVCA)
ARTISTES VISUALS DE VALÈNCIA ALACANT I CASTELLÓ (AVVAC)