Ver visiones: el afuera de la política

Ver visiones. Reinterpretando el presente
Centro del Carmen
C/ Museo, 2. Valencia
Comisariado por Álvaro de los Ángeles y José Luis Pérez Pont
Hasta el 13 de julio de 2014

Bartolomé Ferrando (Galería del Palau) / Bimotor (Galería Aural) / Oswaldo Maciá (Galería Espaivisor)
CIS: El funcionamiento de los servicios públicos

Imagen de sala con obras de Bimotor y Oswaldo Maciá. Imagen cortesía de los artistas y galerías Aural y EspaiVisor.

Vista de sala con obras de Bimotor y Oswaldo Maciá en Ver visiones. Imagen cortesía de los artistas y galerías Aural y EspaiVisor.

Hechuras de las que somos cómplices y partícipes, modos que nos dotan de anclajes e historia y política ¿para todos? Parece que poco o nada queda por decir y saber de las estructuras de gobierno cuando constantemente hablamos de democracia, de estado constituyente o de nación-estado, así como de sociedad civil. Y no obstante, los debates y opiniones sobre la inoperancia de ciertas instituciones se repiten bajo esa misma constancia, pero sin medir las formas en las que se dan dichas estructuras. No nos preguntamos por qué tienen esa forma o por qué se administran de esa manera o por qué actuamos de forma casi “innata” ante ellas. Y es entonces, pensando en Michel Foucault y sus investigaciones sobre la arqueología de las estructuras de poder, cuando me acerco a valorar los servicios públicos- por ejemplo- como una configuración más allá de las instituciones disciplinarias y no-disciplinarias, las leyes, las normas, los discursos y las tecnologías. Puesto que “por todas partes hay marañas que es menester desmezclar”1 y es en los servicios públicos donde encontraríamos una definición con la que analizar el “dispositivo” que el filósofo francés asienta en su pensamiento. De hecho, Gilles Deleuze que es capaz de poner de relieve los entramados filosó­ficos de Foucault me alienta, releyendo en ¿Qué es un dispositivo?, a tomar estas consideraciones al entender el dispositivo foucaultiano como un compuesto de líneas de fuerzas que en el caso de los servicios públicos se cruzarían entre lo económico, lo social, el cuidado, la educación, la cultura, la seguridad, los recursos, la movilidad, el hábitat y la convivencia, y, por supuesto, la comunicación. Por tanto, este dispositivo llamado aquí “servicios públicos” sería el conglomerado de líneas de fuerzas controladas, organizadas y gestionadas por la administración pública para todos.

Imagen de sala con obras de Bimotor y Bartolomé Ferrando en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de LaVAC.

Vista de sala con obras de Bimotor y Bartolomé Ferrando en Ver visiones. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de LaVAC.

Este dispositivo concreto, que imprime una serie de reglas, costumbres e instituciones, desde una instancia exterior y que se extiende en cuanto a su interiorización como creencias y valores en los individuos empapando lo más íntimo, perpetúa en el sujeto como forma de vida social mecanizada donde la política se impone y todo queda inmerso en sus juegos de poder. La manera en la que este dispositivo actúa en el interior de nuestras relaciones, en los mecanismos y en los juegos de poder, quizá sea la cuestión más importante que investigar. Así, si observamos en el lenguaje este constructo -entendido este, desde época clásica, como el primer dispositivo- alcanzamos a discernir cómo funcionan las relaciones de saber-poder. A saber: dictaminando instancias de conocimiento y poder en torno al orden del discurso.

Oswaldo Maciá. Something going on above my head, 1999-2010. Escultura sonora, monocanal: altavoces, trípode, amplificador, tarima, cable, ipod, impresión digital de pigmentos (48 x 56 cm). Foto Nacho López. Imagen cortesía del artista y EspaiVisor.

Oswaldo Maciá. Something going on above my head, 1999-2010. Escultura sonora, monocanal: altavoces, trípode, amplificador, tarima, cable, ipod, impresión digital de pigmentos (48 x 56 cm). Foto Nacho López. Imagen cortesía del artista y EspaiVisor.

De hecho, si nos introducimos en el mapa sonoro de Oswaldo Maciá, Something Going on Above my Head, escuchamos cómo un concierto de pájaros construye un diálogo transfronterizo, puesto que rompe con las barreras geográficas de los cantos de las aves al traerlas en composición musical. Se muestra una nueva construcción jerárquica basada en la pieza orquestal y no en los orígenes ex­puesto por los estudios ornitológicos o los archivos naturalistas. El discurso estructural establecido es desplazado a otro terreno. Maciá trae en el lenguaje de los pájaros, en el piar, en el graznido, caca­reo, ulule, gorjeo, trino o arrullo, un dispositivo en el que cuestionar la relación poder-saber: explora conocimientos desplazados en los que por el cruce de cantos se pone en choque las instituciones tradicionales con las posibles formas de construcción de subjetividades. Los diálogos se amparan en la modulación de las aves que transforman las relaciones sociales entre el individuo y la colectividad.

Bartolomé Ferrando. Selección de performances. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Galería del Palau.

Bartolomé Ferrando. Selección de performances. Foto: Nacho López. Imagen cortesía del artista y Galería del Palau.

Si el lenguaje es el primer dispositivo y en él podemos estudiar los engranajes del binomio saber-poder a merced de una subjetividad, también es el lenguaje el que en su hiancia nos descubre un afuera. El lenguaje de este afuera parece bañado por el teatro del absurdo: el dispositivo se presen­ta bajo formas desbaratadas en su mecanismo que pretenden interrumpir el flujo de las líneas de fuerzas constantes.

Bartolomé Ferrando. Selección de performances. Imagen cortesía del artista y Galería del Palau.

Bartolomé Ferrando. Selección de performances. Imagen cortesía del artista y Galería del Palau.

Así podemos comprenderlo en el trabajo performativo y poético de Bartolomé Ferrando. Sus prácticas bordean el tiempo presente activando y actualizando el discurso. El verbo es aprisionado entre sus labios, eruptado en fonismos, susurrado en pensamiento, infundido en la materia y machacado entre los dientes. A la desesperación de la pérdida de la lógica se suma una aparente demencia o extrema patología ante lo coherente. La sin razón aflora como musitado dis­positivo con el que contravenir la lógica de estado.

Imagen de sala con obras de Bimotor y Bartolomé Ferrando. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y galerías Aural y del Palau.

Imagen de sala con obras de Bimotor y Bartolomé Ferrando. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y galerías Aural y del Palau.

Bimotor. Trax R3. 2010  Hierro, aluminio, madera, acrílico y motor / 65 x 51 x 144 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Bimotor. Trax R3. 2010. Hierro, aluminio, madera, acrílico y motor. 65 x 51 x 144 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Bimotor. Trax R3. 2010  Hierro, aluminio, madera, acrílico y motor / 65 x 51 x 144 cm. (detalle). Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Bimotor. Trax R3. 2010. Hierro, aluminio, madera, acrílico y motor. 65 x 51 x 144 cm. (detalle). Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Sin embargo, no hay manera más combativa con la que hacer explotar la maquina de gobierno que mediante la máquina “profana”. La máquina-dios Moloch es amenazada por una serie de pequeñas máquinas que difieren de la consagración del dispositivo. Estas se aproximan al uso de todos a través de su forma de artilugio disparatado de fuerzas incontroladas. Las máquinas de Bimotor, el “contra­dispositivo” que anunciara Agamben, rompen la subjetivación volviendo al ser. Aquí no cabe la natu­raleza rota de un ser-máquina, ya que las máquinas funcionan mediante un mecanismo, pero de mo­vimientos inesperados que genera un extrañamiento en el espectador que participa en su activación. Las máquinas imposibles de Bimotor derivan de una aparente avería del turbo, el dispositivo parece estropeado y, sin embargo, es en su vida en la paráfrasis de la ilógica mecánica donde estos artefactos de la paradoja habitan en constante batalla cortocircuitando los sacrificios a Moloch.

Bimotor. Turbo cabra rampante, 2011  Hierro, esmalte, vinilo adhesivo y motor / 99 x 37 x 172,5 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Bimotor. Turbo cabra rampante, 2011. Hierro, esmalte, vinilo adhesivo y motor. 99 x 37 x 172,5 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Todas estas prácticas traen a la luz el extrañamiento de la política. Las formas de hacer, las que nos hacen, también tienen su lugar en el afuera de la política, en lo político. Allí donde podemos hallar formas por nacer.

Bimotor. Estrella polar, 2011  Hierro, aluminio, madera, esmalte y motor. 124 x 51 x 378 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Bimotor. Estrella polar, 2011. Hierro, aluminio, madera, esmalte y motor. 124 x 51 x 378 cm. Foto: Nacho López. Imagen cortesía de los artistas y Galería Aural.

Vista de la sala con obras de Bimotor, Bartolomé Ferrando y Oswaldo Maciá en Ver visiones. Imagen cortesía de los artistas y galerías Aural, del Palau y EspaiVisor.

Vista de sala con obras de Bimotor, Bartolomé Ferrando y Oswaldo Maciá en Ver visiones. Imagen cortesía de los artistas y galerías Aural, del Palau y EspaiVisor.

Johanna Caplliure

 

Por un nuevo IVAM

Comunicado de las asociaciones profesionales de las artes visuales de la Comunitat Valenciana
Por un nuevo IVAM

Hace menos de dos meses se celebraba el 25 aniversario del IVAM. Este 4 de abril de 2014, por fin la mala gestión llegaba al principio de su fin, un hecho al que ha contribuido, entre otras causas, la presión ejercida por la ciudadanía y por las asociaciones profesionales del sector. Tanto AVVAC (Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló), AVCA (Associació Valenciana de Crítics d’Art) y LaVac (Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunitat Valenciana) hemos mostrado nuestro desacuerdo ante la nefasta gestión del IVAM en los últimos 14 años, al igual que innumerables voces de la cultura en la Comunitat Valenciana como ExAmics del IVAM, Salvem el Cabanyal, la Plataforma Valenciana x la Cultura y tantos otros desde diversos ámbitos. Esta ola de descontento ha rebasado las fronteras de la Comunitat y el IVAM ha acabado constituyendo un lamentable ejemplo en el Estado español, por la falta total de rigor y el nepotismo más descarado.

Es de suma importancia en este momento que no dejemos pasar la oportunidad de reconducir en profundidad la situación del IVAM, que no es solo el nombramiento de un director/a, puesto que el mero anuncio de un concurso público no implica que las condiciones de éste, especialmente en lo tocante a la composición del jurado, sean las deseables. Por lo tanto, consideramos que es fundamental en este proceso que las asociaciones profesionales del sector de las artes visuales en la Comunitat Valenciana sean consultadas antes de la designación del jurado que habrá de seleccionar al futuro director/a del IVAM. De esta manera el sector profesional que representamos podrá contribuir a garantizar una verdadera pluralidad y transparencia designando a algunos de los miembros del jurado, ajenos a las juntas directivas de nuestras asociaciones, desde un conocimiento especializado.

Es necesaria la despolitización del Consejo Rector para devolver al IVAM la independencia y profesionalidad que lo caracterizó en sus inicios.  Un órgano al que deberían integrarse profesionales cualificados elegidos por concurso público, con un jurado integrado únicamente por profesionales del sector no vinculados al IVAM.  Del mismo modo, el rigor y la transparencia deben ser la norma en una institución pública, y el caso que nos ocupa debe pasar por una auditoría externa de las cuentas del museo, que informe detalladamente de la gestión económica llevada a cabo durante este periodo para que la ciudadanía tenga conocimiento de en qué se han gastado los recursos públicos. Debido al antecedente que representa el agujero económico dejado en el Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana por Consuelo Císcar, conocido tras su salida del cargo que anteriormente ocupó como Secretaria Autonómica de Cultura, es necesario conocer las facturas pendientes de pago así como los detalles relativos a los compromisos que puedan afectar a la programación, pues esos aspectos tienen consecuencias en el presupuesto futuro del IVAM.

Debemos evitar que continúe el descontrol en el IVAM, para que deje de ser entendido como una plataforma de beneficio personal para su cúpula directiva y allegados. El IVAM tiene que volver a ser interpretado como un servicio a la ciudadanía y como una plataforma que fomente el desarrollo del tejido creativo de la región, mediante una política de adquisiciones responsable, un programa expositivo de calidad  y un trabajo riguroso en cuanto a la investigación artística. Es hora de cambiar el rumbo del museo y que recupere su función social, donde se contemple el respeto tanto a los profesionales del arte como al contribuyente, y donde la mecánica de funcionamiento pase del amiguismo y el lucro particular a lo que en el sector del arte se conoce como “buenas prácticas”, basadas en la transparencia, el respeto a los derechos de los creadores y la honestidad profesional.

Ante este cambio de horizonte, las asociaciones profesionales del sector de las artes visuales, críticos, artistas y galeristas advertimos que otros museos y centros de la Comunitat Valenciana tampoco están siendo gestionados en base a unas buenas prácticas profesionales.  La destitución de Consuelo Císcar, con la convocatoria de un concurso público internacional cuya imparcialidad y apartidismo todavía está por ver, representa tan solo el comienzo de lo que debería de ser un cambio de rumbo en la política cultural valenciana.

Por un nuevo IVAM

Por un nuevo IVAM

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
Associació de Galeries d’Art Contemporani de la Comunitat Valenciana (LaVAC)

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En defensa del IVAM

El sector profesional de las artes visuales de la Comunitat Valenciana continúa demandando la destitución de la directora del IVAM y la convocatoria de un concurso público con un jurado profesional e independiente que garantice un nombramiento adecuado para la dirección, transcurridos dos años desde la publicación de la carta abierta dirigida al President de la Generalitat Valenciana.

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En defensa del IVAM.
Carta abierta del sector de las artes visuales
al President de la Generalitat Valenciana.
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Madrid, 27 de julio de 2011

Muy Honorable Señor Alberto Fabra:

Como usted ya sabrá, el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), es una institución que, en otro tiempo y con escasos medios económicos, fue el ejemplo a seguir por otros museos nacionales e internacionales. El IVAM se constituyó como algo más que un museo, como un Instituto; que de acuerdo a sus objetivos fundacionales debe impulsar y dinamizar todo el sector del arte contemporáneo. En consecuencia, dispone de un presupuesto que representa el grueso del gasto que se le dedica en la Comunitat Valenciana  al desarrollo del sector. Sin embargo, desde el año 2000, el IVAM entró en una degradación que, a lo largo de una década, ha sido cada vez más notable. En la actualidad, el Instituto ya no tiene aquella relevancia en el contexto artístico y su programación incumple gran parte de las funciones de sus estatutos fundacionales. En opinión de una mayoría de profesionales, desde el año 2000 las muestras que se presentan en el IVAM están directamente relacionadas con los caprichos y compromisos de sus directores, sin seguir las directrices de difundir y dar a conocer las propuestas que configuraron el arte del siglo XX y las que están sentando las bases del XXI.

En 1995, con el primer gobierno autonómico del Partido Popular en la Comunitat Valenciana, Juan Manuel Bonet fue nombrado director del IVAM mediante un acuerdo entre el PP y el PSOE. Evidentemente, se trataba de un profesional del arte que, con posterioridad, fue director del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Es muy posible que muchos de los miembros del sector artístico no estuviera de acuerdo con sus planteamientos, pero el currículum de Juan Manuel Bonet no dejaba lugar a dudas de que se trataba de una persona estrechamente vinculada al arte moderno. Cinco años después, Cosme de Barañano ocupó la dirección del IVAM, siendo una de sus primeras decisiones cerrar el Centre del Carme, lo que supuso para los profesionales, estudiosos y público en general, la privación de una de las muy escasas plataformas del arte contemporáneo en esta comunidad. Cuatro años más tarde, Consuelo Ciscar sustituyó a Cosme de Barañano, sin mediar consenso alguno. Es una consideración mayoritaria que si este representó un mundo del arte absolutamente alejado del sector y centrado en un ejercicio elitista, Consuelo Ciscar ha ido mucho más lejos y ha puesto el IVAM a su servicio, no al de los ciudadanos.

Las últimas noticias derivadas del nombramiento de Consuelo Ciscar como Comisaria General de la III Bienal del Fin del Mundo, que se celebrará en la ciudad argentina de Ushuaia, han sacado a la luz, nuevamente, prácticas poco transparentes en la dirección y gestión del centro, aún sin aclarar.

Desde las asociaciones que firmamos este comunicado queremos también poner de relieve que los parámetros de profesionalidad en la gestión, en los modelos de relación con los agentes implicados (proveedores, artistas, comisarios, prensa, etc..) y en los sistemas de evaluación y control de los objetivos y del gasto, no cumplen los mínimos criterios deontológicos deseables. Existe, además, una ausencia total de profesionalización en los procedimientos empleados por Consuelo Ciscar, habiéndose atribuido el comisariado de numerosas exposiciones (más de tres mil según ella misma ha declarado) realizadas por otros/as comisarios/as; firmando cientos de textos no institucionales, sino de “autor”, no escritos por ella; imponiendo un programa de exposiciones en el que predominan muestras dedicadas a artistas allegados a su persona; promocionando la carrera artística de su hijo aprovechando los contactos y los presupuestos públicos y, en definitiva, teniendo una capacidad de decisión sobre materia cultural y artística desde hace varios lustros en la Comunitat Valenciana que resulta desproporcionada, en base a los malos resultados que de su gestión se han puesto de manifiesto con el paso del tiempo.

Por todo ello, exigimos transparencia. Transparencia en las cuentas del museo y en las adquisiciones de obra para su colección, en la contratación de servicios externos, así como en las cuestiones relacionadas con las donaciones. Del mismo modo, pedimos, en un momento como el actual, que Consuelo Ciscar dimita o sea destituida de su cargo si no explica de manera pormenorizada aquellos asuntos en los que la independencia entre el dinero público y sus intereses privados se ha visto tantas veces comprometida e incumplida. Consideramos que su sustitución al frente de la dirección del IVAM es ya imprescindible, mediante un procedimiento de acuerdo al Manual de Buenas Prácticas (que otras autonomías gobernadas por el PP ya han asumido y aplicado a sus políticas culturales), que garantice la selección no politizada de un profesional con el perfil adecuado.

Sr. President, el prestigio o desprestigio de una institución, se incorpora y afecta a la acción de quien gobierna. La trayectoria histórica del IVAM y su constitución como elemento central del programa público de cultura exigen la consistencia de un proyecto, que por su calidad cuente con un elevado grado de consenso, máxime cuando en el horizonte se apunta una costosa ampliación que lo renueva dotacionalmente y como espacio simbólico.

Le solicitamos, como máximo responsable cultural, que tome cartas en este asunto donde, una vez más, la labor de los profesionales del sector de la cultura y el arte moderno y contemporáneo se ha visto ninguneada y maltratada, a la vez que los intereses culturales, económicos y turísticos valencianos han resultado gravemente dañados.

Tiene usted ahora en su mano la oportunidad de devolver el rigor y el respeto a esta institución, contribuyendo con ello a iniciar un nuevo ciclo capaz de reactivar el importante papel que el IVAM está llamado a desarrollar. Atentamente.


Suscribe:
Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
Asociación de Galerías de Arte Contemporáneo de la Comunidad Valenciana (La VAC)
Consejo de Críticos y Comisarios de Artes Visuales
Mujeres en las Artes Visuales (MAV)
Unión de Asociaciones de Artistas Visuales (UAAV)

Adhesiones:
Comisión de Cultura del Movimiento 15-M de València

La cultura valenciana contra el IVA

Este viernes 28 de junio de 2013 ha tenido lugar una intervención de la Plataforma Valenciana x la Cultura (PVxC), representada en esta ocasión por José Luis Pérez Pont, en el pleno del Ayuntamiento de Valencia, en el punto correspondiente a la moción presentada por Salvador Broseta, del grupo socialista municipal, solicitando el pronunciamiento de este ayuntamiento acerca de la reducción del IVA cultural.

Tras las intervenciones de los diferentes grupos se ha producido la votación, que ha contado con el voto favorable de los grupos de la oposición (PSPV, Compromis, EUPV) y con el voto en contra del grupo de gobierno (PP), por lo que no ha prosperado. Alfonso Grau ha sido el encargado de dar respuesta a la moción, evidenciando una significativa falta de argumentos y un enorme desinterés por estudiar medidas de apoyo al sector cultural de la ciudad de Valencia.

Reproducimos integramente la intervención de José Luis Pérez Pont en el turno de palabra, conforme a los tiempos pautados:

«Buenos días.

Presido la Asociación Valenciana de Críticos de Arte, me acompaña Tania Blanco, presidenta de la asociación de Artistas Visuales de Valencia, Alicante y Castellón. Intervengo en representación de las asociaciones de artistas, galeristas, críticos y comisarios de arte de la Comunitat Valenciana, con sede en la ciudad de Valencia y en nombre de la Plataforma Valenciana por la Cultura que incluye a todas y cada una de las principales organizaciones profesionales y empresariales de los distintos sectores que integran la cultura valenciana.

Antes de que se produjera el incremento del IVA al 21%, hace aproximadamente un año, desde el sector cultural español y valenciano se venía solicitando a las distintas composiciones gubernamentales del Estado español una reducción de la tasa entonces vigente, con el propósito de equipararla a la establecida en otros estados de la Unión Europea. Lejos de atenderse la demanda de las empresas y los profesionales, el gobierno de España determinó elevar la presión impositiva sobre unos bienes que por sus características mantienen un delicado equilibro que puede verse, y se ha visto, gravemente alterado y perjudicado. 

Consideramos que aplicar a la cultura un incremento del IVA al 21% vulnera el artículo 44 de la Constitución Española, pues lejos de facilitar el acceso de todos a la cultura lo que hacen los poderes públicos es elevar límites infranqueables para aquellos que por la actual coyuntura ven ya de por sí mermada su capacidad económica. Aplicar una tasa del 21% de IVA a los bienes y servicios culturales significa hacer que la cultura sea inaccesible para una parte creciente de la población valenciana y española, a la vez que se convierte en una medida que discrimina negativamente el acceso de los individuos a la cultura, haciendo que quiebre uno de los principios rectores de la política social y económica amparado por la Constitución Española.

Por otra parte, la cultura es a su vez un motor económico de la sociedad, además del sentido simbólico que representa y que nos distingue como pueblo con la atribución de signos que añaden un valor intangible. Nuestra actividad cultural tiene una repercusión directa en la cuenta de resultados de sectores como el turístico, tan relevante en la economía valenciana. Es por ello que consideramos y solicitamos que este Ayuntamiento se pronuncie de manera inequívoca en el apoyo al sector de la cultura valenciana, desarrollando medidas correctoras que neutralicen la repercusión del impuesto (como se prevé ya en los ayuntamientos de Vitoria y Granada) o estableciendo una mediación con el gobierno de España a propósito de equiparar la tasa de IVA cultural a la de los principales estados europeos. Los efectos en destrucción de empleo y debilitamiento del tejido profesional y empresarial de la cultura valenciana se han hecho evidentes en el transcurso de este año, afectado además por la pérdida de competitividad que representa para las empresas y profesionales de la cultura participar en el entorno del mercado europeo, soportando una presión fiscal que nos sitúa en desventaja por ser excesivamente superior al aplicado en el resto de países.

El sector profesional y empresarial de la cultura valenciana apela a ustedes mediante esta intervención para que contribuyan en función de la responsabilidad de su acción de gobierno a atender esta demanda. Gracias.»

Valencia. Un año sin noticias de la Concejala

Ha transcurrido un año desde que la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) presentó por registro de entrada del Ayuntamiento de Valencia una carta solicitando una reunión con la Concejala de Cultura, Mª Irene Beneyto. Durante este tiempo no solo no han sido recibidos, tampoco han obtenido ningún tipo de respuesta por parte de la institución municipal.
El Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Valencia, a través de Salvador Broseta, ha difundido un comunicado en el que reprocha esa forma de proceder desde la institución pública hacia una asociación profesional representativa como es AVCA.
Ciertamente un año de espera es un plazo excesivo. Cuando el diálogo normalizado y directo no es la herramienta aceptada por algunos gobernantes, la sociedad civil se ve obligada a emplear otras formas de comunicación habilitadas por el sistema democrático.
AVCA no solicita ni ha solicitado en los últimos cinco años ningún tipo de recurso económico a las instituciones públicas valencianas, pero sí espera y exige el diálogo con sus responsables políticos. El Ayuntamiento de Valencia, en particular, carece por completo de una política cultural. La mala gestión de sus espacios expositivos, la ausencia de rigor en sus programaciones y la falta de participación de los profesionales valencianos independientes pone de manifiesto un ejemplo poco edificante.
El Ayuntamiento de Valencia tiene la obligación de atender las necesidades de sus ciudadanos, así como facilitar y apoyar el desarrollo profesional y empresarial de las iniciativas que surgen en la propia ciudad. Esa obligación de apoyo y fomento no se cumple en el caso de las artes visuales en Valencia, pues ya antes de la crisis económica el gobierno municipal mantenía cerradas las puertas a los críticos de arte y comisarios independientes de la ciudad de Valencia, al igual que lo hace con las galerías de arte y con la inmensa mayoría de artistas valencianos. La falta de pluralidad se manifiesta en cada actuación cultural desarrollada desde el Ayuntamiento de Valencia. AVCA denuncia ese sectarismo, que hoy toma forma en el desprecio manifiesto de la Concejala de Cultura del Ayuntamiento de Valencia a los profesionales valencianos del arte.

Cuando los museos hacen «crack»

LOS MUSEOS EN LA COMUNITAT VALENCIANA

Con motivo del Día Internacional de los Museos, que se celebra este sábado 18 de mayo, las asociaciones del sector de las artes visuales de la Comunidad Valenciana que representa a artistas, galeristas, comisarios y críticos de arte, queremos mostrar nuevamente nuestra creciente preocupación por la gestión de los espacios culturales dedicados al arte actual desde las instituciones públicas y reflexionar sobre el estado de la cuestión.

Los recortes presupuestarios ya han afectado de pleno a los recursos dedicados a la cultura contemporánea, algo que está provocando un desgaste que sólo podrá subsanarse utilizando al máximo los recursos de un modo técnico y responsable desde las instituciones y desde los profesionales que quieren llevar a cabo su trabajo luchando por la dignificación de la figura del artista y del profesional del arte, ya sea técnico de museo, crítico o comisario. Puede haber falta de recursos económicos para realizar las tareas, pero también es importante para su aprovechamiento que exista una buena gestión que permita optimizarlos con programaciones realizadas por expertos y no por políticos que se preocupan más por el efectismo que por la calidad científica y artística, como sucede actualmente en la Comunitat Valenciana.

Por una parte, observamos que las iniciativas que no parten directamente de la institución sufren un escaso respaldo de ésta, sin entender que la colaboración entre ambas partes, privada y pública, es un aprovechamiento de recursos y sinergias que redundarían en un beneficio colectivo y claro para la sociedad.

Por otro lado, es muy significativa la falta de valoración que, a nuestro juicio, emana desde las instituciones públicas hacia los profesionales independientes de nuestro sector –que tienen una preparación específica y experiencia que los avala- y, sin embargo, se muestra continuamente una falta de respeto hacia este colectivo, cesando y sustituyendo directores de museo sin abrir un concurso público y sin aplicar el Código de Buenas Prácticas por el que se apuesta de forma clara y decidida desde prestigiosos museos nacionales e internacionales.

Asimismo, esa falta de valoración de la figura de los profesionales ha llevado a las instituciones públicas a no contar habitualmente con el respaldo asesor de verdaderos especialistas del sector, a los que prácticamente no se les permite colaborar en ningún proyecto, encontrándonos como resultado exposiciones de muy diferentes calidades que no alcanzan las expectativas ni el nivel de profesionalización que sí se da en otras comunidades autónomas que trabajan con la misma o menor dotación económica que los museos que nos conciernen.

En el Día Internacional de los Museos, las asociaciones profesionales del sector de las artes visuales de la Comunitat Valenciana, solicitamos que desde los museos y salas de exposiciones se trabaje en pro de programas expositivos con una línea de actuación coherente y de calidad, mediante unas instituciones que gestionen correctamente sus recursos, con transparencia y planificación, que participen, escuchen y apoyen las necesidades culturales de la sociedad actual.

 

Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
http://www.avca-critica.org

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVAC)
http://www.avvac.net

Associació de Galeries d’Art Contemporani de la Comunitat Valenciana (VAC)