Delineantes geometrías de Cristina Ghetti

‘Stripe generators’, de Cristina Ghetti
Galería Punto
Av. Barón de Carcer, 37. Valencia
Hasta el 30 de julio de 2016

Geometría, color y sobre todo mucho, mucho movimiento. El enunciado que da título a la exposición, ‘Stripe generators’ o generadores de franjas, resume el sentido práctico de la misma. Esa conciencia de oscilaciones continuas podemos ya percibirlas nada más abrir la puerta de la Galería Punto, cuando miramos hacia el suelo para saltar el breve escalón de entrada. Esas estrías negras en el suelo marcan ya la guía diagonal que la mirada debe seguir hasta el fondo, acompañadas de altos en el camino tildados de hileras coloridas.

Ghetti, aunque ha trabajado técnicas de escultura o video, homenajea a la tradicional técnica pictórica, la que le introdujo en el mundo del arte, con motivo de su regreso a Valencia. El punto de encuentro de esta última ocasión referida tuvo lugar también en la misma galería Punto, con la exposición ‘Maravillosa geometría’. Como se puede comprobar, Cristina Ghetti no ha perdido su esencia ni sus rayas características.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Quizá no tanto en la estética, pero sí en la fundamentación teórica, el trabajo de Cristina Ghetti recuerda al movimiento Madi, ese grupo argentino pionero en la abstracción geométrica del movimiento, que fue condenado por la crítica europea ya en 1948. El Madi fundamenta la oposición a lo estático, a lo cerrado, suponiendo y para romper con el marco regular del marco.

Es así que la obra de Ghetti dialoga con diversas partes del espacio, incluso aquellas en las que no se repara. La del comienzo, nada más entrar que se alarga hasta llegar a un puente, ese que deja el negro y blanco atrás, y que nos invita a llegar hacia el color, pasando por encima de las blancas molduras de la galería. Se nos interrumpe de nuevo la mirada con el rodapié de la pared. Pero continúa entre mezclando colores planos anaranjados en el fondo, con elementos tridimensionales, que cuestionan los parámetros de la pintura clásica. Destacan también las ondas que abanderan y se relacionan con la abstracción pura, esa que le sirve a la artista para potenciar su discurso.

Ghetti engloba, teniendo en cuenta la perspectiva histórica y la interpretación personal, los contrapuntos que sirvieron de comienzo al Op art con la exposición ‘Le mouvement’ allá por 1955. Un movimiento ilusorio, el producido por el espectador, la manipulación del ojo y el movimiento del objeto mismo. Es decir, aúna referentes como Vasarély, Soto, Bury, Agam o Calder. Por supuesto, a pesar de los referentes cada pieza tiene su propia personalidad, su característica intrínseca de la creación autorial de Ghetti, incluso, añadiría un último movimiento solamente intuido: el centrífugo, donde no existe referencia de rotación más allá de las ristras, donde todo se deja llevar por la falta de narración sustituida por el principio de la percepción.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

Una de las obras que forman parte de la exposición. Fotografía: María Ramis.

María Ramis

Alessandro Brighetti: PENTOTHAL

Alessandro Brighetti: Pentothal
Kir Royal Gallery
C/ Reina Doña Germana, 24. Valencia.
Inauguración: 23 de abril a las 19 h.
Hasta el 10 de junio de 2014

¡Dónde está la justicia, Dios, si el don sacro, si el genio inmortal no se da como premio al sacrificio, al amor ardiente, a las plegarias, al celo diligente, al estudio, y ilumina a un loco, un vagabundo ocioso! …¡Oh Mozart, Mozart!
Alexander Puskin, Mozart y Salieri, 1830

Pentothal es la primera exposición en España del joven artista italiano Alessandro Brighetti. El título de la exposición hace referencia a un barbitúrico que en pequeñas dosis se utiliza como suero de la verdad, en grandes dosis como droga hipnótica o anestésica.

“La verdad” es un concepto muy importante en las obras de arte de Brighetti: el fluido que utiliza es siempre fiel a sus reacciones químicas/físicas y los mecanismos de las esculturas se revelan sin ocultar nada.

La muestra expositiva parece una orquestra donde todos los “instrumentos”, escondidos en las obras mismas y creados por el artista/director, hacen bailar rítmicamente las diferentes esculturas.

Alessandro Brighetti, "Lophophora" (Serie Pentothal). Imagen cortesía de la galería..

Alessandro Brighetti, «Lophophora» (Serie Pentothal). Imagen cortesía de la galería.

Las obras de Brighetti se presentan como cuerpos fluidodinámicos de un mecanismo continuo que encrespa el material y transforma reiteradamente la forma. A la rigidez de la materia, el artista opone, de este modo, un material adaptable, elástico, flexible y moldeable: el ferrofluido. El fierrofluido – a través de las relaciones y reacciones internas, atracciones y repulsiones causadas por engranajes mecánicos y electrónicos – fluye continuamente y entre en movimiento para crear volúmenes suaves y angulares, cinéticos y pasajeros.

En sus últimos trabajos, el arte y la ciencia viven una fuere relación de coparticipación. Células y maquinaria industrial, microscópico y macroscópico, bidimensional y monumental son algunas de las constantes de su obra.

El artista se inspira en el movimiento del arte cinético de los años 60, y en particular, en Davide Boriari, uno de sus fundadores. El movimiento es necesario para el cuerpo de la obra para poner en escena la magia de la transformación. Rotaciones, pulsaciones y la recirculación son las dinámicas de esta primera fase. El paso siguiente será la interacción con la música.

Alessandro Brighetti, "Mozart e Salieri" (Serie Pentothal). Imagen cortesía de la galería.

Alessandro Brighetti, «Mozart e Salieri» (Serie Pentothal). Imagen cortesía de la galería.

Muchas de sus obras tienen nombre de psicofármacos, otros elementos que lo une a la medicina. Los títulos son una consecuencia imprescindible: antidepresivos para la primera circunstancia, ansiolíticos e hipnóticos para la segunda.

“Tener cuidado de estas obras significa poner en marcha cada vez su magia en primera persona y volver momentáneamente al niño curioso e estupefacto que juega al pequeño químico”.

Alessandro Brighetti, "Narciso" (Serie Pentothal). Imagen cortesía de la galería.

Alessandro Brighetti, «Narciso» (Serie Pentothal). Imagen cortesía de la galería.

El graffiti coge velocidad en Mr. Pink

‘Ultra Dinámica’, de Felipe Pantone y Demsky
Galería Mr. Pink
C / Guillem Castro, 110 . Valencia
Hasta el 7 de febrero

La actriz Gwyneth Paltrow y su novio Chris Martin han comprado esta semana una obra de Banksy, el más famoso graffitero, por medio millón de euros. Al cantante Justin Bieber le dio recientemente por pintar en el muro de una calle durante su gira por Australia, en un país que pena con siete años de prisión a quien ejerza esta práctica callejera. Ya hay hasta certámenes de graffiti, como el de Linares, y espacios de solera, como la pionera Tate Modern de Londres, que acogen exposiciones dedicadas al arte urbano. ¿Estamos ante un boom del graffiti? ¿Ha pasado de ser un “acto vandálico” a convertirse en arte que cotiza al alza? ¿Ha dejado de tomar a las paredes de la ciudad como exclusivo lienzo de su práctica artística, para ocupar las paredes más prestigiosas de galerías y museos?

Obra de Felipe Pantone para la exposición 'Ultra Dinámica'. Imagen cortesía de Mr. Pink

Obra de Felipe Pantone para la exposición ‘Ultra Dinámica’. Imagen cortesía de Mr. Pink

La galería Mr. Pink no pretende responder a estas preguntas, pero sin duda las suscita con su exposición Ultra Dinámica. Dos de los más pujantes graffiteros valencianos, Felipe Pantone y Demsky, intervienen en cuatro paredes de la sala, para dejar constancia de la efervescencia del arte urbano en los últimos tiempos. Aunque Pantone precisa: “El graffiti es un movimiento de hace 40 años y se ha empezado a valorar ahora, quizás porque no quedaba más remedio”. Al igual que distingue entre graffiti y arte urbano. El primero es “más cabrón, de nosotros para nosotros, muy hermético y cerrado”. El segundo, “se ha vuelto muy complaciente, más blando; el que gusta a las madres”.

Una de las obras urbanas de Felipe Pantone. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Una de las obras urbanas de Felipe Pantone. Imagen cortesía de Mr. Pink.

PUNTO DE LOCURA

Demsky no tiene tan clara la distinción. “El graffiti es una manera de expresión, sin fin lucrativo”. Del arte urbano dice que no lo ha llegado a comprender del todo. Eso sí, aclara que, en todo caso, “el arte no conlleva los riesgos que tiene el graffiti”. Quizás por estos riesgos que asume el graffiti, es por lo que Demsky piensa que se trata de una práctica “atractiva” en tanto resulta “algo ilegal”. Lo cual explicaría a su vez las disparatadas cifras pagadas por algún Banksy, tal y como ha sucedido con la reciente subasta de su globo a modo de corazón lleno de tiritas que ha costado a Gwyneth Paltrow y su novio 500.000 euros. “El arte en general tiene este punto de locura”, remacha Pantone.

Obra de Pantone y Demsky en Ucrania. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pantone y Demsky en Ucrania. Imagen cortesía de Mr. Pink.

La propuesta que Pantone y Demsky trasladan al interior de la galería Míster Pink sigue los dictados del Manifiesto Ultradinámico redactado por el propio Pantone y secundado por Demsky. Los 15 puntos del documento siguen cierta estela del movimiento futurista de Marinetti, sobre todo allí donde se subraya la importancia de la carrera, del salto mortal, de la eterna velocidad omnipresente. Y aunque el “cambio agresivo”, para violentar la “disolución de la tradición”, es elemento nuclear de lo Ultradinámico, el manifiesto de Pantone no llega a proclamar “la bofetada y el puñetazo” con el que Marinetti llegaba a “glorificar la guerra” y el “desprecio por la mujer”.

TIEMPOS EFÍMEROS

Lo que sí destaca Felipe Pantone es que el graffiti “es la máxima expresión de estos tiempos efímeros”. De ahí su apuesta por el Arte Cinético, el dinamismo, el movimiento y la atracción por esa velocidad omnipresente de los tiempos actuales. Un tiempo coherente, según recoge en su manifiesto, con la modernidad líquida (y aquí resuena Bauman), con sus relaciones transitorias y su condición desechable y efímera. Pantone se encarga de incorporar todas esas ideas a los dos murales con los que interviene las paredes de Mr. Pink, mientras Demsky hace lo propio en otra de las paredes, al tiempo que realiza una escultura de hierro. Se trata, como figura en el manifiesto, de “la incorporación en el espacio pictórico de la incertidumbre y la sorpresa”.

Obra de Pantone en Taiwan. Imagen cortesía de Mr. Pink.

Obra de Pantone en Taiwan. Imagen cortesía de Mr. Pink.

La reivindicación del graffiti como arte controvertido, en tanto busca apropiarse de la ciudad desde el anonimato y romper los parámetros del mercado sin renunciar a lo crematístico, hace de Ultra Dinámica un magnífico escaparate. Un escaparate que no alcanza las dimensiones de París, Berlín o Amsterdam (“yo vivo de lo que hago fuera”, dice Pantone), pero que sin duda dinamiza el espacio artístico.  Graffiti a toda pastilla, en tiempos de aceleración compulsiva.

Detalle de la obra de Felipe Pantone para 'Ultra Dinámica'. Imagen cortesía de la galería Mr. Pink.

Detalle de la obra de Felipe Pantone para ‘Ultra Dinámica’. Imagen cortesía de la galería Mr. Pink.

Salva Torres