Aragó Cinema, mejor que en casa

Aragó Cinema
Reapertura de los antiguos Cines Aragón
Avenida del Puerto, 1. Valencia
Viernes 27 de noviembre de 2015

“El home cinema no es suficiente”. Así lo entiende Ignasi García Piera y sus otros ocho socios de la cooperativa La Cinemista encargada de revitalizar los antiguos Cines Aragón, ahora reconvertidos en Aragó Cinema. Su intención es recuperar para la gran pantalla al público más hogareño: “Creemos que el cine debe ser una experiencia compartida” en una sala grande. También la de proyectar películas de difícil distribución comercial, al tiempo que recuperar aquellas otras que han tenido un estreno efímero. Todo ello bajo el espíritu del propio nombre que anima su singladura.

Cartel de Barry Lyndon en la entrada junto a la cafetería de los nuevos Aragó Cinema.

Cartel de Barry Lyndon en la entrada junto a la cafetería de los nuevos Aragó Cinema.

“La Cinemista es un concepto del poco conocido director José Val del Omar, para quien el cine tenía la capacidad de transformar a los individuos”, señaló García Piera durante la presentación del proyecto que arranca este viernes 27 de noviembre con un soberbio plantel de películas, entre ellas ‘B’ de Bárcenas, de David Ilundain. Junto a él estuvieron en la presentación Alicia Serrano, presidenta de La Cinemista, y Mentxu Suárez, encargada de comunicación. Los tres subrayaron esa apuesta de Aragó Cinema por abrirse al público valenciano, a sus creadores y a todas esas películas que de una u otra forma “han pasado desapercibidas”.

Eso sí, Piera advirtió que el tipo de educación de La Cinemista no tenía nada que ver “ni con la prepotencia, ni con la soberbia”, sino con la promoción “de la igualdad”. Para ello, tienen pensado abrir una línea pedagógica con colegios e institutos de manera que el cine sirva de complemento a las asignaturas. Un ejemplo: “Un profesor puede enseñar a sus alumnos la Guerra Mundial viniendo a ver al cine Sin novedad en el frente o Apocalypse Now”, precisó Piera.

Las películas se proyectarán en formato digital y en 35mm, al contar con uno de los antiguos proyectores de los Cines Aragón. También habrá en los nuevos cines, literatura, pintura y arquitectura, con el fin de compartir experiencias utilizando los diferentes medios creativos. En cuanto a la rentabilidad del proyecto, estimaron que para cubrir gastos la afluencia de público debía estar en torno a los 10.000 espectadores al mes. Cuentan para ello con lo atractivo de la propuesta y con precios populares, que van de los 3,5 a 4€ los días laborables, al “sablazo”, afirmó Piera con ironía, de los 5€ los fines de semana. Habrá bonos de 5€, de 10+1 y una edición limitada de 300 bonos al precio de 100€ para ver películas durante un año en cualquier sesión.

Aragó Cinema arrranca con B de Bárcenas, de David Ilundain.

Cartel de la película B de Bárcenas, de David Ilundain, con la que arranca Aragó Cinema.

Los nuevos Aragó Cinema dispondrán de cuatro salas con un total de 750 butacas, en las que se proyectarán de siete a ocho películas por semana. Arrancan con la polémica ‘B’ de Bárcenas, del navarro David Ilundain, que ha tenido serios problemas de distribución en muchas capitales, entre ellas Valencia. La película contará el día de su estreno con la presencia del director, junto al que estará el periodista Sergi Tarín.

Algunos carteles de las películas con las que arranca la programación de Aragó Cinema.

Algunos carteles de las películas con las que arranca la programación de Aragó Cinema.

Además de la película de Ilundain inspirada en la obra teatral Ruz-Bárcenas, se proyectarán Puro vicio, de Paul Thomas Anderson, la colombiana Los Hongos, de Óscar Ruiz Navia, Les Combattants, de Thomas Cailley, El Gran Lebowski, de Ethan y Joel Coen, y La señora Brackets, la niñera, el nieto bastardo y Emma Suárez, de Sergio Candel, quien estará igualmente presentando su película. También habrá sesiones matinales para el público infantil, empezando el sábado 28 con Mi vecino Totoro, animación japonesa de Hayao Miyazaki.

Salva Torres

El Festival de Cannes, por Pedro Hernández

Cannes, Boulevard de la Croisette (1980-1991)
Pedro Hernández
Festival de Cannes
La 67ª edición concluye el sábado 24 de mayo

Como no podía ser de otra manera, el Festival de Cannes arrancó el miércoles 14 con polémica, debida a la presentación de la película Grace de Mónaco, de Olivier Dahan, protagonizada por Nicole Kidman. Forma parte del ADN del certamen. Polémica no exenta del grado de provocación que los organizadores del festival han ido alimentando edición tras edición, hasta llegar a la 67ª que concluye el próximo sábado 24 por exigencias del guión: al día siguiente hay elecciones europeas.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

El Festival de Cannes nació al hilo de declararse la II Guerra Mundial, a modo de protesta por lo acontecido en Venecia, donde triunfaron películas italianas y alemanas arropadas por el contexto de exaltación patria. Tuvo que pasar la contienda bélica para ver la primera edición en Cannes. En 1954, justo ahora hace 60 años, se produjo otro revolcón decisivo en la imagen del certamen: la actriz Simone Silva mostraba sus pechos al aire, abrazándose jovial a un no menos jovial Robert Mitchum. Nacía la sensualidad provocadora que ha caracterizado al Festival de Cannes, y de la que Brigitte Bardot dio buena cuenta citándose con los periodistas cada año en la playa objeto de intensas sesiones fotográficas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández, nacido en El Cabanyal de Valencia, se adentró en ese mundo de erotismo cinematográfico, tras recalar en Marsella por exigencias del guión franquista. Armado con su cámara de reportero gráfico, acudió al Festival de Cannes durante 11 años para retratar como ninguno esa atmósfera de libertad, no exenta de calculada provocación, que se respiraba por dentro y por fuera del certamen. Aquellas imágenes, que Simone Silva inauguró para deleite de la prensa y del público voyeur, con actrices y modelos haciendo topless y mostrando sus encantos más allá de toda prenda, serían hoy en día políticamente incorrectas.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Los desnudos playeros, taladrados por los objetivos de un sinfín de periodistas, han pasado a mejor vida, transformados ahora en grandes escotes y transparencias sobre una atiborrada y más glamurosa alfombra roja. No está bien visto que la mujer pose semidesnuda en la playa de Cannes, objeto de lascivas miradas. Quien desee recuperar esa visión cuya carnalidad hoy sigue asombrando, deberá depositar su mirada en vestidos cuyo coste marea, enfundados en actrices que brillan engalanadas con joyas de cifras igualmente mareantes.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Pedro Hernández retrató durante años esa cara lúdica, publicitaria, provocativa, sensual y, debidamente encuadrada y trabajada la luz radiante que venía de esa Cannes florida, sin duda artística. Lo hizo a contracorriente, situándose allí donde nadie lo hacía; captando del Festival de Cannes, no sólo el glamour de las estrellas, sino el halo que dejaba en las miradas e incluso el silencio que, una vez pasado ese primer fulgor, Pedro Hernández reflejaba en forma de simetrías y composiciones de indudable cualidad estética.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Aprovechando los días que aún quedan para que concluya la 67ª edición del Festival de Cannes, mostramos un buen puñado de aquellas imágenes que Pedro Hernández ha expuesto en diversos espacios bajo el título de ‘Cannes. Boulevard de la Croisette (1980-1991)’. Imágenes cuyo visionado resume el pasado del certamen que premió Viridiana, de Luis Buñuel, La Dolce Vita, de Federico Fellini, Blow-up, de Michelangelo Antonioni, Taxi Driver, de Martin Scorsese, Apocalypse Now, de Francis Ford Coppola, Bailando en la oscuridad de Lars von Trier o El Pianista, de Roman Polanski, pero que se alarga hasta el presente, dejando huella de las transformaciones del festival bajo un mismo corolario de industria que se alimenta a partes iguales de cierto imaginario, cierta economía del derroche y el trasfondo artístico que parece quedar eclipsado por el glamour y las cifras.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Fotografías de Pedro Hernández, por cortesía del autor.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández

Marie Trintignant. Foto: Pedro Hernández

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Vittorio Gassman. Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Foto: Pedro Hernández.

Salva Torres