Jane Monheit evoca a Ella Fitzgerald en Fijazz

XIX Festival Internacional de Jazz de Alicante – Fijazz
Auditorio de la Diputación de Alicante (ADDA)
Paseo Campoamor s/n. Alicante
Julio de 2016

La XIX edición del Festival Internacional de Jazz de Alicante continúa la línea ascendente marcada en los últimos años. Los músicos que pasarán el mes de julio por el escenario del ADDA figuran en las programaciones de los mejores festivales de jazz del mundo, y el periodo de celebración del Fijazz facilita poder contar tanto con grandes estrellas como con jóvenes promesas. Asimismo se podrá disfrutar este año nuevamente de un artista de la Comunidad Valenciana, potenciando y apoyando de esta manera el trabajo de los músicos nacionales y especialmente de los locales. Otra novedad que aporta esta edición es la inclusión de una proyección audiovisual, un estreno absoluto en la ciudad y de una calidad incuestionable.

Gregory Porter. Festival Fijazz.

Gregory Porter. Festival Fijazz.

Es difícil elegir un cabeza de cartel claro, pues varios de los espectáculos elegidos están igualados en cuanto a su repercusión internacional de crítica y público, comenzando por Gregory Porter. El cantante norteamericano ha tenido una progresión meteórica en los últimos años. La crítica en su país le ha calificado como la nueva promesa del jazz y del soul, y las ventas millonarias de su penúltimo álbum de estudio, ‘Liquid Spirit’, le han catapultado a las listas de pop, trascendiendo el mundo del jazz vocal. Su portentosa voz puede escucharse en colaboraciones en discos de cantantes consagrados como Dianne Reeves, Jamie Cullum o Lizz Wright. Hace apenas unas semanas se publicaba su último álbum para el prestigioso sello Blue Note titulado “Take Me To The Alley”.

Stanley Clarke. Festival Internacional de Jazz de Alicante Fijazz.

Stanley Clarke. Festival Internacional de Jazz de Alicante Fijazz.

Otro de los protagonistas y una auténtica leyenda es el bajista Stanley Clarke. Junto a Chick Corea hizo historia en los años 70 con una banda que revolucionaría el jazz fusión, los míticos Return To Forever. Clarke generó desde el principio un sonido propio tocando los bajos eléctricos de 5 y 6 cuerdas creados especialmente para él y aplicando a la música de jazz, armónicamente más compleja, el novedoso estilo del slap, es decir, el de golpear las cuerdas con la mano.

Gonzalo Rubalcaba. Festival Fijazz.

Gonzalo Rubalcaba. Festival Fijazz.

Gonzalo Rubalcaba es uno de los máximos exponentes del jazz cubano. Nacido en La Habana en 1963 es un formidable pianista y compositor, y por quien recientemente ha confesado admiración incondicional un ilustre personaje del mundo de la música como Sir Simon Rattle, aún titular de la Filarmónica de Berlín («es el pianista más dotado que conozco», ha dicho  en una entrevista en The Guardian). Su último proyecto, ‘Volcán’, se presenta en el ADDA con una formación que podemos calificar de “supergrupo de estrellas” e incluye el talento prodigioso de José Armando Gola y Horacio “El Negro” Hernández.

Playing Lecuona, película documental en el Festival Internacional de Jazz de Alicante Fijazz.

Playing Lecuona, película documental en el Festival Internacional de Jazz de Alicante Fijazz.

Hablar de Gonzalo Rubalcaba nos lleva irremediablemente a la proyección del largometraje ‘Playing Lecuona’. Codirigido por el cubano Pavel Giroud y el tinerfeño Juanma Villar Betancort, el filme ha obtenido el premio al Mejor Documental en el marco de la trigésima séptima edición del Festival des Films du Monde de Montréal (Canadá). Esta coproducción española-colombiana es un tributo a Ernesto Lecuona, el más universal de los compositores y pianistas de Iberoamérica.

El filme está protagonizado por los tres pianistas del jazz latino más relevantes del panorama mundial: Chucho Valdés, Michel Camilo y Gonzalo Rubalcaba, contando además con la participación de destacados artistas invitados como Ana Belén, Omara Portuondo, Raimundo Amador o Los Muñequitos de Matanzas. Una ambiciosa producción rodada entre las ciudades de La Laguna y Santa Cruz de Tenerife, La Habana, Guanabacoa y Matanzas (Cuba), Miami y Nueva York (Estados Unidos), Sevilla y Málaga.

Manu Katche. Festival Fijazz.

Manu Katche. Festival Fijazz.

Otro de los protagonistas indiscutibles del festival es el batería y percusionista Manu Katché. El parisino era un respetado músico de sesión antes de obtener el reconocimiento internacional por su gran trabajo con Peter Gabriel en el influyente álbum de 1986, ‘So’. Combinó a la perfección una brillante técnica a la percusión con un inconfundible groove de una manera nunca antes escuchada, y llegó a ser de la noche a la mañana un referente para todos los baterías. En el Festival Internacional de Jazz de Alicante presentará su último álbum ‘Unstatic’, publicado este mismo año.

Jane Monheit. Festival Fijazz de Alicante.

Jane Monheit. Festival Fijazz de Alicante.

La vocalista Jane Monheit pronto despuntó tras quedar finalista de la Thelonious Monk Competition en 1998. Su primer álbum fue distinguido como mejor disco de debut por la Asociación de Periodistas de Jazz de Estados Unidos y el segundo coronó la lista Billboard del género en 2001. Monheit ofrece un tributo a su ídolo Ella Fitzgerald, compartiendo a su vez un reflejo de ella misma y guiada por su productor, arreglista, y fantástico trompetista Nicholas Payton. Una noche muy especial en Fijazz con este sentido homenaje a una de las grandes voces de la historia de la música cuando se aproxima el centenario de su nacimiento.

 

“La gente quiere evasión, sonrisas, final feliz”

Novela romántica
Olivia Ardey, Gemma Jordán, Olga Salar

La novela rosa ha muerto. ¡Viva la novela romántica! Esta faceta de la literatura popular, desdeñada por pomposos intelectuales, se ha convertido estos últimos años en huevo de oro de las editoriales, agobiadas por una reducción de las ventas que alcanza casi el 40%. Las historias de amor resisten los embates de la crisis, y no sólo eso. De alguna forma se benefician de ella al actuar como una fórmula accesible de evasión, como un bálsamo contra el malestar y el descontento generalizados.

Hace años dejó de ser lectura exclusiva de amas de casa aburridas de serlo para ampliar su radio de acción a mujeres de todas las edades, profesionales o no, incluidos bastantes hombres, aunque de momento sólo los más jóvenes se atreven a reconocerlo. Lectores muy adictos y fieles, conectados a través de las redes sociales. Unos en exclusiva  y otros omnívoros, que  combinan los relatos de amor con la novela histórica, negra, fantástica, etcétera.

Portada del libro 'En la Toscana te espero', de Olivia Ardey.

Portada del libro ‘En la Toscana te espero’, de Olivia Ardey.

Por otra parte, el género ha renovado tanto su continente como su contenido. Cubiertas muy bien diseñadas, ediciones hechas con mimo y, lo más importante, una cantera de autoras diestras en su oficio que interpretan partituras muy variadas de una banda musical con un ‘sí quiero’  de fanfarria final.

Al hablar de novela romántica hay que distinguir entre diversas variantes. La de ambientación histórica, con suspense, la de final abierto llamada sentimental, la homo romántica y la chick lit, destinada a profesionales jóvenes, de contenido más superficial que retrata el mundo de la moda y la publicidad.

Hoy día, la reina de la romántica es Megan Maxwell, nacida en Alemania y residente en Madrid, la escritora que más vende en España, aunque no es fácil que supere el reto de Corín Tellado, mítica autora que publicó 4.000 títulos a lo largo de su vida y vendió millones.

“La gente está harta de desgracias y busca evasión, sonrisas y finales felices”, afirma Olivia Ardey. “Ahora las autoras españolas tenemos más posibilidad de publicar, porque las editoriales ahorran así gastos de derechos y traducción”. Bibliotecaria en Russafa, Ardey tiene contacto diario con lectores de todas las edades. Empezó con un taller de novela romántica y ya lleva más de seis títulos publicados. Desde ‘Damas de tréboles’, un western, a ‘En la Toscana te espero’ o ‘Regálame París’.

“La novela romántica es un género muy consolidado en este país”, dice Olga Salar, otra autora valenciana muy prolífica. “Ha evolucionado muchísimo, tanto en apariencia como a  nivel literario,  y ha ganado nuevos lectores que se suman a unas lectoras fieles que devoran una novela tras otra. Pasamos por momentos difíciles y la gente busca historias con final feliz, que ofrezcan esperanza y ayuden a desconectar de los problemas”.

Portada del libro 'He soñado contigo', de Olga Salar.

Portada del libro ‘He soñado contigo’, de Olga Salar.

Dosis de sexo

Todos los relatos románticos tienen en común describir una relación amorosa, aliñada con humor, viajes y peripecias, además de una dosis de erotismo al gusto de cada autora. La saga de E.L.James y sus secuelas han abierto una puerta y corren nuevos aires. “Han eliminado ciertos prejuicios incomprensibles asociados a este tipo de literatura”, dice Salar. “Han roto con la vergüenza y el estigma que siempre ha acompañado a las lectoras de romántica. Parece que ahora ya no está tan mal visto ser lectora del género, ni se le considera pseudoliteratura. El erotismo es un aspecto intrínseco al romance, o debería serlo. Personalmente,  dejo que la trama y los personajes marquen el ritmo, sin preocuparme por su abuso o carencia”.

Amor y chicos

La novela romántica no es terreno exclusivo de las féminas. Ellos también se atreven a hablar de amor. Nicholas Sparks, Federico Moccia, Marc Levi y Nicholas Barreau son algunos de ellos. En España, Francisco de Paula Fernández, autor de la serie juvenil  Blue Jeans. Otros varones en un mundo dominado por las chicas son: José de la Rosa, Javier Romero y Alex García. “Nuestras lectoras jóvenes buscan chicos duros con corazón tierno”, apunta Ardey. “Ese es el ideal de ficción que hoy impera, pero a la hora de la verdad prefieren chicos sensatos”.

Portada del libro 'Jimena no deshoja margaritas', de Olga Salar.

Portada del libro ‘Jimena no deshoja margaritas’, de Olga Salar.

‘A la luna de Valencia’

Carmen, estudiante de Turismo y coordinadora de una oenegé, y Sofía, una estudiante erasmus griega y  campeona de natación, son las protagonistas de ‘A la luna de Valencia’ (EdítaloContigo), de la periodista Gemma Jordán, primera novela homo romántica ambientada en Valencia. La acción se sitúa a mediados de la pasada década, en una primavera fallera y aparecen escenarios reconocibles de la ciudad. Escrito en primera persona, el relato alterna el punto de vista de ambas mujeres e incluye una trama de intriga policial. Cada capítulo se inicia en clave musical, con fragmentos de letras de canciones, la mayoría de artistas españoles: Loquillo, Estopa, Ana Belén, Efecto Mariposa, Manolo Garcia, etcétera.

Pese a ser su primera novela, Jordán no incluye en ella elementos auto biográficos, excepto “los lugares por los que se mueven los personajes y la música que escuchan. También  alguna expresión lingüística, que pensé les podía venir bien para resaltar rasgos de su carácter”.
Jordán no milita en ningún colectivo LGTB, pero como periodista se considera una ciudadana bien informada. “Defiendo las libertades individuales y la capacidad de cada uno de elegir su forma de vida”, dice. “Como tal me expreso y defiendo esas ideas cuando lo creo necesario, esto va aplicado al colectivo LGTB y a cualquier otro que sufra injusticias, que hoy por hoy todavía hay muchos”.

El hecho de que la literatura homo romántica se esté empezando a vender, no sólo en librerías especializadas, sino también en algunas generalistas, “ayuda a dar más visibilidad a la realidad, a normalizar la forma en la que se mira y trata a estos colectivos y a que se vean en cierta forma reflejados y comprendidos”, señala Jordán. “Pero al final, la literatura, literatura es. Son historias que narran algo, con protagonistas que sienten atracción por personas de su mismo sexo, no tiene nada especial”, concluye.

Detalle de la portada del libro 'A la luna de Valencia', de Gemma Jordán.

Detalle de la portada del libro ‘A la luna de Valencia’, de Gemma Jordán.

Bel Carrasco

“El reparto justo de la riqueza es utopía”

‘Pluto’, de Aristófanes, dirigido por Magüi Mira
Festival d’Estiu Sagunt a Escena

El Festival d’Estiu Sagunt a Escena cerró su programación de teatro clásico con una obra escrita hace 25 siglos cuyo contenido mantiene plena actualidad: el enfrentamiento entre la plutocracia y la democracia. ‘Pluto’, la última pieza escrita por Aristófanes, es una ácida fábula sobre la injusta distribución de la riqueza. El dramaturgo griego critica la corrupción de los senadores de su época y su acumulación de bienes a través de la figura del dios Pluto que vaga ciego por las calles. Javier Gurruchaga, histriónico y magnífico como siempre, encabeza el reparto en su doble papel de Pluto y de la Pobreza.

Estrenada en el Teatro de Mérida, este Pluto 2014 es una versión de Emilio Hernández, dirigida por la actriz y directora valenciana Magüi Mira. Tras su paso por Sagunto seguirá la gira por otros escenarios españoles. Entre los últimos trabajos de Mira: ‘Ay Carmela’, de Sanchis Sinisterra, que se representó en San Petesburgo, ‘Kathie y el hipopótamo’, un texto de Vargas Llosa interpretado por Ana Belén y ‘En el estanque dorado’. En 2012, protagonizó ‘La Anarquista’ de David Mamet en Madrid y Nueva York.

Escena de Pluto, de Aristófanes, bajo la dirección de Magüi Mira, en el Festival d'Estiu Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

Escena de Pluto, de Aristófanes, bajo la dirección de Magüi Mira, en el Festival d’Estiu Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

Es evidente que el tema del dinero está a la orden del día. ¿Por qué,  concretamente, esta obra de Aristófanes?

Es una fábula llena de ingenio que incide en la necesidad de repartir justamente la riqueza. Me interesó su poesía, la crítica política tan mordaz, el humor inteligente y transgresor. La suma de todo me parece una bomba muy potente capaz de zarandear a cualquiera que se ponga a tiro. Fue el último texto que escribió Aristófanes y es una fiesta muy ácida. Ácida porque seguimos en la utopía. No hemos conseguido erradicar la pobreza.

¿Cuáles son las similitudes más evidentes que advierte entre su época y la actualidad?

Quise contar este duro cuentecito precisamente porque estamos viviendo una realidad paralela. Aristófanes vivía una democracia descompuesta y podrida por un altísimo índice de corrupción y en un momento en el que la pobreza crecía sin límites. Comer un plato de puré de lentejas era un gran logro. Hasta ese momento la política en la sociedad griega solo había tenido como objetivo el bien común, pero los senadores empezaron a cobrar por sus servicios y ahí empezó el viaje a la corrupción que denuncia Aristófanes. Los ricos empezaron con el vicio asqueroso de acumular y acumular dinero.

Magüi Mira, directora de 'Pluto', de Aristófanes, en Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

Magüi Mira, directora de ‘Pluto’, de Aristófanes, en Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

¿Con qué criterios se ha adaptado el texto al público de hoy?

Emilio Hernandez ha hecho una gran versión, potenciando el humor y la esencia del discurso político de Aristófanes. No hemos tenido que adaptar nada. Esta es la tragedia que vivimos ahora: somos contemporáneos de Aristófanes. Seguimos ahí. Han pasado 2.400 años y no hemos conseguido establecer un reparto justo de la riqueza. Sigue siendo una utopía. Lo contamos con humor, como Aristófanes. El humor, como buena emoción que es, abre la puerta de la reflexión y del pensamiento, y así dobla el goce del espectador. Y con mucha música. Con nueve actores que cantan, y son personajes que aparecen y desaparecen de un coro que es el pulmón de la función. Nueve actores muy talentosos.

Escena de 'Pluto', de Aristófanes, bajo la dirección de Magüi Mira, en el Festival d'Estiu Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

Escena de ‘Pluto’, de Aristófanes, bajo la dirección de Magüi Mira, en el Festival d’Estiu Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

¿Cómo influye el hecho de ser actriz en su faceta de directora?

Fundamental. Es mi gran arma para conseguir llegar al final del viaje. Un viaje que hacemos todo el equipo. Todos sumamos. Sé cómo conseguir esa suma. Hago repartos con actores a los que puedo admirar, y tengo la suerte de que aceptan mis propuestas.  Yo sé respetar el trabajo de un actor o de una actriz. Escucho. Precisamente porque no siempre los directores con los que he trabajado me han respetado y escuchado a mí. Sé que puedo tener en la mano un gran texto y magníficas ideas y propuestas como directora, pero que si no tengo unos actores comprometidos y con talento, no hay nada que hacer. No voy a llegar al público, objetivo primordial.

¿Qué tal se ‘portan’ Gurruchaga, Marisol Ayuso  y los otros actores?

Como lo que son, grandes profesionales, inspirados, y comprometidos con la ética de la historia que contamos, y con la estética que la contamos. Creando unos personajes únicos y vivos y formando ese coro que es el verdadero pálpito de la función.

Escena de Pluto, de Aristófanes, dirigido por Magüi Mira. Festival d'Estiu Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

Escena de Pluto, de Aristófanes, dirigido por Magüi Mira. Festival d’Estiu Sagunt a Escena. Imagen cortesía de la autora.

Bel Carrasco