Las prácticas artísticas a debate en Cuenca

‘La situación 2016 arte por-venir’, Facultad de Bellas Artes de la UCLM
Diversos espacios
Cuenca
Del 18 al 21 de octubre de 2016

El encuentro internacional ‘La situación 2016 arte por-venir’ (LS2016), que se celebrará en Cuenca del 18 al 21 de octubre, tiene como objetivo debatir sobre el estado actual de las prácticas artísticas en España y América Latina. Se articula como un espacio de discusión presencial y virtual para artistas consolidados y en formación de diversos países, muchos de ellos interviniendo como delegados o portavoces de grupos que habrán mantenido debates previos. El encuentro se celebrará en paralelo a otras manifestaciones artísticas desplegadas en diversos espacios de la ciudad de Cuenca, con una programación de actividades, como muestras de trabajos, intervenciones y performances, que se podrán

Organizado por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Castilla-La Mancha, toma su nombre del encuentro de ámbito estatal que tuvo lugar también en Cuenca en abril de 1993, dirigido por Horacio Fernández y Ángel González, en el contexto de la crisis que afectó a la economía, la sociedad y la cultura a principios de los noventa. En LS2016 se presentará una edición facsímil de los boletines editados tras dicho encuentro.

La situación 2016. Makma

El encuentro contará con la presencia de más de cincuenta ponentes, entre artistas, comisarios, colectivos y gestores culturales, entre los que cabe señalar a Isidoro Varcárcel Medina, Rogelio López Cuenca, Nicolás París, Rolf Abderhalden, María Cañas, Los erroristas, Cabello/Carceller, Luis Camnitzer, Wilfredo Prieto, Dionisio Cañas, María Ruido, Mujeres Creando, Aurora Polanco, Jordi Claramonte, etc.

El día 18, durante la inauguración, se proyectará de ‘No escribiré arte con mayúscula’, documental sobre la obra de Isidoro Valcárcel Medina, que contará con la presencia del propio artista en un coloquio posterior. El artista murciano ejerce como enlace entre las dos ediciones del encuentro, ya que participó también en la de 1993.

Cartel de la primera edición de 'La situación', celebrada en 1993. Fotografía cortesía de los organizadores.

Cartel de la primera edición de ‘La situación’, celebrada en 1993. Fotografía cortesía de los organizadores.

La crisis actual es mucho más profunda que la de 1993; por ello en los últimos años se han multiplicado los foros de debate para pensar otros modos de hacer en todos los ámbitos. En éste tendrán voz, en primer lugar, los artistas, pero no en exclusiva y no para debatir sólo sobre arte, sino sobre la contribución que las prácticas artísticas pueden y deben hacer para pensar y re-imaginar la crisis.

El encuentro pretende exponer estrategias, compartir tácticas y cartografiar maneras de hacer que en los últimos 20 años hayan respondido abierta y pluralmente desde las más dispares prácticas del arte contemporáneo en España y América Latina a los complejos procesos en los que nos hemos visto inmersos, como la expansión de internet y los modos de organización ligados a él, la “crisis económica” de 2008, las respuestas autogestionadas de la sociedad civil ante la pérdida de derechos, la creciente desigualdad en el reparto de la riqueza, la banalización mercantil que los medios y las instituciones públicas y privadas hacen del arte o los recortes de presupuestos públicos en educación y cultura.

Isidoro Valcárcel durante un instante del documental 'No escribiré arte con mayúscula', que será proyectado durante 'La situación 2016 arte por-venir'. Fotografía cortesía de los organizadores.

Isidoro Valcárcel durante un instante del documental ‘No escribiré arte con mayúscula’, que será proyectado durante ‘La situación 2016 arte por-venir’. Fotografía cortesía de los organizadores.

 

 

 

Víctimas de la barbarie

Gervasio Sánchez. Antología
Museu Valencià d’Etnologia
C/ Corona, 36. Valencia
Hasta el 9 de octubre 2016

Si una antología es una recopilación de obras notables, la exposición de Gervasio Sánchez, comisariada por Sandra Balsells, es toda una biografía colectiva. Tal y como ocurre en una biografía la exposición recorre un viaje vitalicio, o quizá parte de él, relatando diferentes situaciones enmarcadas en diversos contextos históricos. Quizá es esta la razón por la que se conoce al autor como un fotógrafo que va más allá del hecho de ser reportero de guerra. Por ello no nos extraña que la comisaria afirme que, con su trayectoria, Sánchez “ha reafirmado su nítida vocación y convicción de fotoperiodista independiente”.

La narración de una historia reciente se plasma en las fotografías de manera que se observa “una extensa visión de una geografía humana lacerada por la guerra, el odio, la desolación, y a la postre, olvidada en su sufrimiento”. El recorrido da comienzo en los años 80 en América Latina, uno de los primeros conflictos armados que Gervasio Sánchez tuvo que cubrir. Se prolongan, ya desde este momento, esos rostros anónimos que dejan de serlo tras el disparo, no dañino, de Gervasio Sánchez. Otro de los lugares que más ha fotografiado Sánchez es la zona de los Balcanes. Enviado allí en 1992, durante el sitio de Sarajevo, las fotografías muestran no tanto el auge bélico, sino la vida cotidiana en guerra. El asedio es uno de los más largos de la historia moderna y es precisamente por ello por lo que sus habitantes se hicieron a la normalidad de vivir sin luz, con bombardeos continuos, a las bibliotecas destrozadas y a los cadáveres tirados en las calles. Los personajes de los Balcanes que están fotografiados no se inmutan, en todo caso, sobreviven.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Una cita de Jean Cocteau sobre el cinismo de los responsables políticos es una de las reflexiones que el autor lanza al espectador. Palabras, además del rastro visual, acompañan en todo momento al visitante. Mientras observamos el mutismo de los protagonistas, Sánchez arroja un poco de luz con su experiencia. Es así que llega un momento en el que toda la contemplación del horror introduce al fotógrafo en diversas historias que le hacen darse cuenta de que puede participar activamente a través de la denuncia. De esta forma nace ‘Vidas Minadas’ un proyecto, todavía inconcluso, sobre las secuelas que provocan las minas antipersonas en la población civil. Este es un encargo de una revista del corazón que le lleva hasta Angola, donde su obra da un cambio drástico: trata de sacar a la luz los nombres de esas personas, en un principio anónimas. Niños, niñas y muchas familias destrozadas muestran la falta de miembros sin ningún pudor.

A raíz de estas primeras fotografías en ‘Vidas Minadas’, otro de los puntos fuertes que se observan es la necesidad de plasmar el paso del tiempo de esos protagonistas, que lograron, con mucho esfuerzo sobrevivir a los conflictos. Es el caso de Adis Smajic que solo contaba con 13 años cuando le explotó una mina antipersona. Sánchez seguirá retratándole años más tarde, en ocasiones con su esposa o postrado, dispuesto a que le practiquen la última de unas treinta operaciones.

Otro de los proyectos que Gervasio Sánchez lleva a cabo es un gran documental sobre la temática de los ‘Desaparecidos’. Una materia que había estado presenciando continuadamente allá donde fuera. ‘Desaparecidos’ son fotografías de personas de todo el mundo, gente que dedica su vida y sus recursos a tratar de encontrar a sus seres queridos, encontrándose, la mayoría de ellos, desvalidos por los gobiernos. En sus ínfimos gestos, esos que la cámara insinúa, vemos desesperación y vidas rotas. No sabemos si es una llamada a la esperanza, o más bien, la estela imborrable del horror de la guerra.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

María Ramis

Éxtasis latinoamericano en Es Baluard

‘El tormento y el éxtasis’
Es Baluard Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma
Plaza Porta de Santa Catalina 10, Palma
Del 2 de julio al 2 de octubre de 2016
Inauguración: 1 de julio de 2016 a las 20h

La exposición ‘El tormento y el éxtasis’ abrirá sus puertas al público en el museo Es Baluard de Palma de Mallorca, desde el 2 de julio hasta el 2 de octubre de 2016. Con el subtítulo de ‘Arte de origen latinoamericano en las colecciones de Mallorca, una revisión desde la contemporaneidad’, la muestra presenta alrededor de 90 obras, entre pintura, fotografía, instalaciones, etc. (en su mayoría procedentes de colecciones privadas), de 55 de los artistas latinoamericanos más importantes en el panorama internacional del arte contemporáneo.

Comisariada por Nekane Aramburu, directora de Es Baluard, con la colaboración de Gerardo Mosquera, se trata de un proyecto expositivo que viene a mostrar la evolución de la creación latinoamericana contemporánea a través de su presencia en las colecciones de arte de Mallorca, demostrando, como afirma Gerardo Mosquera, la importancia creciente del coleccionismo privado en la articulación del mercado, la circulación y la legitimación del arte.

Imagen de la obra 'Mujer pájaro', de Carlos Amorales. Fotografía cortesía del museo.

Imagen de la obra ‘Mujer pájaro’, de Carlos Amorales. Fotografía cortesía del museo.

La genealogía de la exposición inserta sus raíces entre el conflicto y la estética, el compromiso político social y la evolución de la estética-pensamiento en un área geográfica lejana, pero, pese a todo, conectada con la manera de entender las fracturas de la postmodernidad.

Producida por el museo Es Baluard, ‘El tormento y el éxtasis’ muestra el coleccionismo de arte en Mallorca como un punto de encuentro internacional, a la vez que incide en la evolución del propio concepto de “arte latinoamericano” y las especificidades de lo internacional, junto con la identidad. Las diferentes piezas de la exposición abordan problemáticas universales, pero con un fondo común entre las tensiones de lo político-social y lo personal.

Ver y pensar América Latina
Texto de Gerardo Mosquera (fragmento)

“Es elocuente que un reciente incremento en la atención hacia el arte latinoamericano en el ámbito académico español sea resultado del tardío desarrollo en él de los estudios postcoloniales, tomados del medio anglosajón. Además de que aquellos funcionan en este caso más como un cajón para meter lo no occidental, resulta muy problemático analizar América Latina con un instrumental diseñado para discutir los procesos culturales en el ámbito colonial británico tras la caída del imperio después de la II Guerra Mundial. La era colonial en América Latina concluyó antes de que se plasmaran las grandes empresas coloniales  de signo capitalista  británicas y francesas en el siglo XIX. En Iberoamérica los colonizadores se asentaron, se acriollaron y se mezclaron, imposibilitando la clara distinción entre las culturas coloniales impuestas, las culturas indígenas, y aquellas de los africanos llevados como esclavos. Es decir, no existe, como en África y Asia, la clara interacción entre un ámbito tradicional y otro occidental, cuyas ambivalencias ha discutido el pensamiento postcolonial. A la vez, en América existen comunidades indígenas que permanecen considerablemente excluidas de los proyectos nacionales y sus relatos mestizos.

Es Baluard. Makma

Sean cuales sean las razones, esta exposición demuestra la importancia creciente del coleccionismo privado en la articulación del mercado, la circulación y la legitimación del arte. Al revés del resto de las manifestaciones artísticas, donde la figura del coleccionista no existe, las artes plásticas se basan en objetos fetichizados suntuarios coleccionables y no en circuitos de difusión masiva, como ocurre con la música, el cine o la literatura. Estos últimos se sustentan por el contrario en productos descargables o disfrutables en directo en la red, junto con los tradicionales eventos colectivos de los conciertos y las proyecciones en salas, o las publicaciones en medios masivos. Las obras que llamamos plásticas o visuales continúan siendo principalmente objetos físicos originales o documentos de acciones o ideas certificados como únicos o en ediciones voluntariamente limitadas  a manera de originales vicarios , que a menudo contradicen las posibilidades de reproducción masiva de los medios en que se realizan. Ocurre con el video artístico, que se convierte en un coleccionable de edición limitada, o hasta la performance, cuyo derecho a ser reproducida se compra y colecciona. Estas entidades auráticas y anales requieren su atesoramiento en colecciones públicas o privadas, y el desarrollo de estas últimas ha otorgado al coleccionista un papel protagónico.

El auge mundial de las ferias de arte es índice del florecimiento del coleccionismo privado y del incremento de su poder. Este se expresa no sólo en el acto de comprar –que es un acto de comisariado– sino en el rol público del coleccionista y su acervo. Precisamente, en América Latina las instituciones y eventos públicos organizados desde colecciones privadas se han incrementado notablemente en los últimos tiempos (pensamos en la colección Jumex en México, el MALBA en Argentina, la colección Cisneros en Venezuela), desempeñando una función valiosa, muy beneficiosa en los países con instituciones públicas escasas y débiles organizativa y económicamente. Los coleccionistas participan también de los consejos de museos públicos, apoyan sus presupuestos y dan en préstamo sus obras. En verdad, el atesoramiento privado de bienes culturales implica una responsabilidad social, que muchos coleccionistas han asumido para bien. Por supuesto, esta responsabilidad conlleva también el ejercicio de poder. En el caso de esta muestra, la buena disposición de un grupo de coleccionistas a prestar obras a un museo público ha permitido a Nekane Aramburu comisariar una exposición de gran interés que de otro modo no hubiera podido hacerse.”

Imagen de la obra 'Al borde del abismo', de Kcho. Fotografía cortesía del museo.

Imagen de la obra ‘Al borde del abismo’, de Kcho. Fotografía cortesía del museo.

Artistas participantes

Allora & Calzadilla   (Filadelfia, EE.UU, 1974 – La Habana, Cuba, 1971); Francis Alÿs (Amberes, Bélgica, 1959); Carlos Amorales (Ciudad de México, 1970); Alexander Apóstol (Barquisimeto, Venezuela,1969); Artur Barrio (Oporto, Portugal, 1945); Eduardo Basualdo (Buenos Aires, Argentina, 1977); José Bechara (Río de Janeiro, Brasil, 1957); José Bedia (La Habana, Cuba, 1959); Ángela   Bonadies (Caracas, Venezuela, 1970); Iñaki Bonillas  (Ciudad de México, México, 1981); Tania Bruguera (La Habana, Cuba, 1968); Daniel Chust Peters (São Paulo, Brasil, 1965); Nicola Constantino (Rosario, Argentina, 1964); Abraham Cruzvillegas (Ciudad de México, 1968); Dr. Lakra (Ciudad de México, 1972); Leandro Erlich (Buenos Aires, Argentina, 1973); León Ferrari (Buenos Aires, Argentina,1920-2013); Regina José Galindo (Ciudad de Guatemala, Guatemala, 1974); Carlos Garaicoa (La Habana, Cuba, 1967); Mario García Torres (Monclova, México, 1975); Luis González Palma (Ciudad de Guatemala, Guatemala, 1957); Federico Herrero (San José, Costa Rica, 1978); Alfredo Jaar (Santiago de Chile, 1956); Roberto Jacoby / Alejandro Ros (Buenos Aires, 1944-Tucumán, 1964; Argentina); Kcho (Nueva Gerona, Isla de la Juventud, Cuba,  1970); Guillermo Kuitca (Buenos Aires, Argentina, 1961); Glenda León (La Habana, Cuba, 1976); Aníbal López (Guatemala, 1964-2014); Marcos López (Santa Fe, Argentina, 1978); Los Carpinteros, Colectivo (La Habana, Cuba, 1992); Rafael Lozano-Hemmer (Ciudad de México, 1967); Jorge Macchi (Buenos Aires, Argentina, 1963); Fabián Marcaccio (Rosario, Argentina, 1963); Marepe (San Antonio de Jesús, Bahía,   Brasil,1970);   Teresa Margolles (Culiacán, México, 1963); Jorge Mayet (La Habana, Cuba, 1962); Adrián Melis (La Habana, Cuba, 1985); Ana Mendieta (La Habana, Cuba, 1948-Nueva York, EE.UU.1985); Priscilla Monge (San José, Costa Rica, 1968); Cirenaica Moreira (La Habana, Cuba, 1969); Vik Muniz (São Paulo, Brasil, 1961); Óscar Muñoz (Popayán, Colombia, 1951); Ernesto Neto (Río de Janeiro, Brasil, 1964); Andrés Felipe Orjuela Castañeda (Bogotá, Colombia, 1985); Damián Ortega (Ciudad de México, México, 1967); Cecilia Paredes (Lima, Perú, 1950); Liliana Porter (Buenos Aires, Argentina, 1941); Wilfredo Prieto (Sancti Spiritus, Cuba, 1978); Rosângela Rennó (Belo Horizonte, Brasil, 1962); José Alejandro Restrepo (Bogotá, Colombia, 1959); Miguel Río Branco (Las Palmas de Gran Canaria, España, 1946); Doris Salcedo (Bogotá, Colombia, 1958); Tunga (Palmares, Brasil, 1952); Sandra Vásquez de la Horra (Viña del Mar, Chile, 1967); Adrián Villar Rojas (Rosario, Argentina, 1980).

Detalle de la obra 'Mientras ellos siguen libres', de Regina José Galindo. Fotografía cortesía del museo.

Detalle de la obra ‘Mientras ellos siguen libres’, de Regina José Galindo. Fotografía cortesía del museo.

 

Los Microfilms secretos de Adsuara

Microfilms, de Alberto Adsuara
Editorial RM
Libro presentado en la Fundación Anzo, donde se exponen fotografías del libro
C / Alcalde Albors, 21. Valencia
Hasta el 19 de diciembre

Más que un libro de fotografía es una fotonovela, cuidándonos muy mucho de interpretar este formato al modo tradicional de historia contada con imágenes y narrativa de corte sentimental. Alberto Adsuara se subiría por las paredes si ‘Microfilms’, editado por RM, se confundiera con ese tipo de fotonovela. Nada más alejado de la realidad. La cuidada publicación, por parte de una de las editoriales más reconocidas de América Latina, está pensada para acercarnos las 80 fotografías que contiene el libro como si fueran “micro secuencias narrativas”, término más preciso utilizado por el propio Adsuara.

Una de las marinas de Alberto Adsuara en Microfilms. Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Una de las marinas de Alberto Adsuara en Microfilms. Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Que no es una fotonovela al uso se da uno cuenta nada más abrir el ejemplar. Incluso pudiera decirse, por seguir el símil, que estaríamos hablando de una reinvención de la fotonovela con fines artísticos. Alberto Adsuara quiere contar pequeñas historias con sus desnudas imágenes, para lo cual utiliza literalmente el desnudo como medio de expresión, pero también la desnudez del texto con el fin de que sea el lector espectador quien vista las fotografías con la narración desplegada. De manera que narración, sí, con imágenes, también, pero pensado el relato de forma que las palabras surjan de la relación entre las fotografías. Por eso el diseño y la maquetación juegan un papel tan importante.

Fotografía de Alberto Adsuara del libro Microfilms presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Alberto Adsuara del libro Microfilms presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Microfilms se presentó en la Fundación Anzo acompañado de tres de esas fotografías expuestas en gran formato, que permanecerán hasta el 19 de diciembre. Fotografías pertenecientes a tres series distintas de la larga trayectoria artística de Adsuara. Hay marinas, desnudos (casi todos de mujer) evocadores sin duda de la sexualidad de la que procedemos, y desnudos apuntando hacia el otro extremo final que conduce a la muerte. Alberto Adsuara lo reconoce: “Sexo y muerte”, pero en todo caso, “turbios”.

Fotografía de Alberto Adsuara del libro Microfilms presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Alberto Adsuara del libro Microfilms presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

De ahí las evocaciones a David Lynch. Más concretamente, a ‘Terciopelo azul’. También a Caravaggio. Cuerpos desnudos que lejos de mostrar el glamour del anuncio publicitario, concitan la mirada para perderse por vericuetos no aconsejados a las almas cándidas. O sí, quién sabe, porque como dijo Georges Bataille existe una afinidad secreta entre la santa que, llena de pavor, aparta la vista del voluptuoso. Hay igualmente referencias al “terror japonés”. De ahí la inquietud que provocan las imágenes del libro, incluidas aquellas de paisajes, marinas, escaleras o fachadas que, como explica Adsuara, “vienen a oxigenar los desnudos”.

Fotografía de Alberto Adsuara de su libro Microfilms, presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Alberto Adsuara de su libro Microfilms, presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

A modo de “fotogramas”, las micro secuencias narrativas que aparecen en ‘Microfilms’ dan pie a construir multitud de “historias crípticas”. Incluso “secretas”, en alusión a esos microfilms que Adsuara recuerda como pertenecientes al espionaje de antiguas series televisivas. Crípticas, secretas, enigmáticas, turbias, pero en cualquier caso “siempre narraciones”, porque como desvela Alberto Adsuara su fotografía está ligada a la narración de historias, de ahí las cuidadas escenografías con que presenta sus desnudos.

Con una tirada de 1.000 ejemplares, ‘Microfilms’ se cierra con un cráneo sostenido entre las manos por una mujer. Imagen que el propio artista reconoce a modo de autorretrato. De nuevo el sexo y la muerte. Aquellas vírgenes con niños entre los brazos de antiguas pinturas se transforman en la obra de Alberto Adsuara en turbias diosas, de las que el artista se ocupará próximamente.

Fotografía de Alberto Adsuara de su libro Microfilms, presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Fotografía de Alberto Adsuara de su libro Microfilms, presentado en la Fundación Anzo. Imagen cortesía del autor.

Salva Torres

El número 13 de Presuntos Implicados

La Noche II desde la ciudad de México
Presuntos Implicados

Los supersticiosos consideran el número trece como el de la mala suerte, pero para la formación valenciana Presuntos Implicados significa que siguen en el candelero tras una larga y brillante trayectoria. Lo demuestran con su décimo tercer álbum que se presentó recientemente en Valencia, La Noche II desde la ciudad de México.

Es el segundo que el grupo graba en directo, secuela del que fuera su primera grabación en vivo en 1995, La Noche, y en esta ocasión sus miembros y equipo tuvieron que cruzar el Charco  para actuar el pasado mes de mayo en el auditorio Plaza Condesa de México.

“Fue una noche muy bonita en la que compartimos escenario con cuatro grandes artistas que nos respaldaron en cuatro temas”, dice Nacho Mañó. “Tommy Torres nos acompañó en Cómo hemos cambiado, Leonel García en Nadie como tú, Sandoval en La noche, y Santiago Cruz en un tema nuevo que se titula Está ocurriendo. La participación del público fue increíble. Nos apoyaron y fueron cómplices de lo que allí estaba sucediendo”.

Como resultado de ese viaje Mañó resalta “la temperatura que la cultura tiene en América Latina en contraste con España”, afirma. “Allí  hay mucha más presencia de música en los medios de comunicación lo que permite a los artistas difundir su obra y, en consecuencia, convertir su vocación en profesión y desarrollar sus ideas y proyectos adecuadamente. Creo que las nuevas generaciones españolas, lo están pasando tan mal en el mundo de la música como en el resto de las facetas culturales. Es un momento difícil que tenemos que superar echándole mucha imaginación y mucho trabajo”.

A lo largo del concierto, Juan Luis Jiménez, Nacho Mañó y Lydia Rodríguez llevaron a cabo un recorrido personal por los éxitos más representativos de su carrera. Reversionaron temas como La noche, Alma de blues o Cómo hemos cambiado sin que perdieran la esencia con la que fueron grabados por primera vez.

El álbum incluye un total de 18 temas, entre los que se encuentran cuatro canciones inéditas, con la colaboración en algunos de ellos de grandes artistas: Leonel García (Sin Bandera), Tommy Torres, Sandoval o Santiago Cruz.

“Compusimos bastantes canciones para este álbum y al final fueron cuatro las elegidas”, señala Juan Luis Jiménez. “Siempre hablamos de emociones y sentimientos y seguimos fieles a nuestro espíritu.  Creo que  fueron muy bien recibidas por el público y que, aunque no las conocían, las disfrutaron. Hicimos un planteamiento con bastantes de los temas de nuestro repertorio junto con nuestros productores, Zoux y Peter. Es la primera vez que trabajamos con productores, pues hasta ahora, siempre habíamos producido nuestros propios discos. Y de alguna manera tratamos de ubicar las canciones en el siglo XXI”.

Parafraseando el título de su canción Cómo hemos cambiado, Lydia Rodríguez constata la evolución del grupo.  “Ahora vemos la música de una manera un tanto diferente porque las personas evolucionamos y tenemos una visión algo diferente de las canciones. Por eso hemos querido hacer este disco, pues nos parecía que era un momento oportuno de hacer balance de la carrera de Presuntos a partir del año 1995, resaltando los últimos ocho años, desde que se produjo el cambio de vocalista.  Creo que todo va cambiando a medida que uno crece como persona y como artista”.

En cuanto a sus próximos proyectos, Nacho Mañó indica que se centran en la promoción de su último trabajo para hacerlo llegar al público. “Como es un disco en vivo, creemos que su ámbito natural es el escenario. Así que después de las presentaciones que estamos haciendo en España, viajaremos a América, donde ya tenemos previstos conciertos y promoción en algunos países: Chile, Colombia y México entre ellos.  El 26 de marzo, estaremos en la Sala Galileo Galilei de Madrid”, concluye Mañó.

El disco, que estará disponible en dos formatos: cd+dvd o digital, salió a la venta en México el pasado mes de noviembre siendo todo un éxito de ventas y ocupando los primeros puestos en las listas musicales de Itunes y Mixup Digital.

Presuntos Implicados, durante un concierto. Imagen cortesía del grupo.

Presuntos Implicados, durante un concierto. Imagen cortesía del grupo.

 Bel Carrasco