El amarillo como thriller

Cuando el negro es amarillo. Valencia Negra
Sala Russafa
C / Dénia, 55. Valencia
Viernes 4 de mayo de 2018, a partir de las 19.00h

Sala Russafa se tiñe este año de amarillo en el arranque de la programación de Valencia Negra. Y es que este color es el que utilizan los italianos para referirse a las tramas de thriller, crímenes y asesinatos que en otros países llamamos género negro.

Desde su primera edición, el centro cultural colabora con este festival que tiene la literatura como eje central, pero en el que otras disciplinas como el cine, la música o el teatro tienen cabida en una programación distribuida en más de 40 espacios diferentes de la ciudad y de algunos municipios cercanos.

Santo Piazzese en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Santo Piazzese en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

El viernes 4 de mayo, el escenario de Sala Russafa acoge los primeros encuentros con escritores de este año con una fuerte presencia de autores italianos. ‘Cuando el negro es amarillo’ es el título de la primera charla, conducida por el periodista Voro Contreras, en la que dos de los mejores exponentes del ‘giallo italiano’ conversarán sobre el momento que atraviesa la literatura de este género en un país donde la corrupción y la mafia ha marcado su historia en el S.XX y todavía en el XXI.

A las 19h comenzará el encuentro con Santo Piazzese y Mirko Zilahy. El primero es un biólogo y profesor universitario de Palermo que en 1996 publicó su primer libro, ‘I delitti di via Medina-Sidonia’. Sin embargo, no ha sido hasta 2017 cuando su obra ha llegado a España, con ‘Asesinato en el jardín botánico’.  Ambientada en su ciudad natal y en Sicilia, la historia no se recrea tanto en la ejecución como en la investigación de una misteriosa muerte en una trama que avanza a ritmo de blues y jazz, con un gran protagonismo de las referencias musicales y cinematográficas.

Mirko Zilahy en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa

Mirko Zilahy en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa

En el polo opuesto al estilo de Piazzese, el traductor, editor y autor Mirko Zilahy hablará de su segunda novela negra, ‘La forma de la oscuridad’, en la que el asesinato se convierte casi en una expresión artística de manos de un obsesivo personaje, capaz de convertir en realidad sus pesadillas. Esta vez el escenario es Roma en una trama intensa y sangrienta en la que la venganza se presenta como única forma de hacer justicia.

A las 20h, será el momento del encuentro ítalo-español conducido por Mikel Labastida. El periodista modera una charla bajo el lema ‘Desde ambas orillas del mediterráneo’, en la que compartirán escenario las autoras Alicia Giménez Bartlett y Ben Pastor.

Ben Pastor es el seudónimo de María Verbena Volpi, licenciada en Arqueología y nacida en Roma, pero nacionalizada en EEUU, donde reside. Sin embargo, sus novelas suelen ambientarse en la historia reciente europea, con tramas donde los personajes reales y ficticios entretejen apasionantes historias donde se descubre que la realidad está plagada de episodios oscuros.

Alicia Giménez Bartlett en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Alicia Giménez Bartlett en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Mientras que la barcelonesa Alicia Giménez Bartlett se centra más en ambientes y espacios contemporáneos. Ella es la creadora Petra Delicado, un personaje que ha pasado a ser parte del imaginario colectivo de los amantes del género españoles. Se trata de una inspectora de la Policía, llena de contradicciones y capaz de resolver negros crímenes en una serie que ya suma 11 novelas y que complementa otras líneas narrativas de la escritora, con los que ha obtenido galardones tan señalados como el Premio Nadal (2011) o el Planeta (2015).

Tras su paso por el festival en 2014, Bartlett regresa a Sala Russafa para recibir el Premio  Francisco González Ledesma que otorga Valencia Negra. A las 21.15h se hará entrega de este galardón que busca reconocer la carrera de los representantes del género, nacionales o internacionales, que contribuyen a la época dorada que está viviendo la literatura negra en la última década.

El acceso a las charlas y la entrega del premio es libre, hasta completar aforo. La próxima semana, la programación del festival continuará en Sala Russafa con el estreno de la versión escénica de ‘Un crimen perfecto’. El clásico cinematográfico de Alfred Hitchcock se transforma en una pieza teatral y pasa a las tablas a partir del día 10 en una versión adaptada y dirigida por Iria Márquez.

Ben Pastor en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

Ben Pastor en Valencia Negra. Imagen cortesía de Sala Russafa.

“Nos queda una moral de supervivencia”

Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett
Premio Planeta 2015

Dos hombres y una mujer. Pero no se trata del convencional triángulo de la literatura romántica sino de un combate a cuerpo a cuerpo en el ring de la poscrisis. Ella es Irene, una poderosa empresaria al que su marido acaba de abandonar por una chica más joven. Ellos, Javier e Iván, un par de bailarines de estriptis y prostitutos de perfiles muy diferentes. Un profesor de Literatura en paro y un canalla simpático Y buscavidas. En Hombres desnudos, Premio Planeta de este año, Alicia Giménez Bartlett muestra su mirada más cruda sobre la realidad describiendo la degradación moral de unos personajes atrapados en sus propios miedos y miserias.

Una obra que se puede encuadrar en la literatura de la crisis. “La crisis ha sido la espoleta que ha hecho estallar una situación ya existente”, dice Giménez Bartlett. “Los valores que han contado para todos durante las vacas gordas han sido el éxito y el dinero. Ahora hemos comprobado nuestra fragilidad y todo ha sido llanto y crujir de dientes. Nos queda una moral de supervivencia que dudo que saque lo mejor de nosotros”.

En sus anteriores obras Giménez Bartlett se lució como creadora de tramas de intriga protagonizadas por la inspectora Petra Delicado, una saga de nueve títulos y una serie de televisión. En 2011, obtuvo el Premio Nadal con su novela Donde nadie te encuentre, fabulación sobre de la vida del maquis llamado  La Pastora. Ha escrito también varios ensayos.

Cubierta del libro Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett, Premio Planeta 2015.

Cubierta del libro Hombres desnudos, de Alicia Giménez Bartlett, Premio Planeta 2015.

En Hombres desnudos revela su capacidad para meterse en la piel de dos personalidades masculinas tan opuestas como son las de Javier e Iván, y lo hace a través de un lenguaje que refleja a la perfección su origen y manera de ser.

“Hace años escribí un libro titulado, Vida sentimental de un camionero”, recuerda. “No es proceso nuevo para mí. Me gusta crear personajes masculinos y no guiarme por patrones, sino intentar meterme realmente en pieles ajenas a mí. A veces pienso que empatizar con los demás ayuda a conseguirlo, sean hombres o no”.

Frente al dúo masculino, los personajes femeninos, Irene y su frívola amiga Genoveva, representan los nuevos roles de la mujer liberada que no duda en recurrir al sexo de pago. “¿Por qué las mujeres debemos acabar siendo los ángeles que cambiarán el mundo?”, se pregunta Giménez Bartlett ante  este cambio de actitud. “Sinceramente, el camino hacia la auténtica igualdad de sexos es un proceso largo y, mientras llega un mundo mejor, yo postulo que estemos en igualdad de condiciones con los hombres. ¿Es bueno contratar chicos de alterne? No, por supuesto; pero es lo que hay. Me niego a aconsejar sacrificios en beneficio del género humano”.

En plena campaña contra la violencia machista, opina que su origen se debe a “la falta de cultura, a la pobreza, a la burricie que ha fomentado una sociedad capitalista al cien por cien. Algunos han sido burros de carga sólo para consumir. Eso no ayuda a reflexionar, a evolucionar, a pensar. Es terrible, la verdad”.

Sobre el tema de la prostitución confiesa no tener las ideas muy claras. “Quizás yo multaría a los clientes como han hecho en Suecia, donde el problema parece haberse minimizado extraordinariamente”.

Alicia Giménez Bartlett. Imagen cortesía de la autora.

Alicia Giménez Bartlett, con el Premio Planeta 2015. Imagen cortesía de la autora.

Nacida en Almansa (Albacete), Giménez Bartlett estudió Filología Española en la Universidad de Valencia y Literatura Española en la de Barcelona, ciudad donde reside. “Hablo catalán, me gusta Catalunya, creo en los beneficios de la autonomía; pero de ahí a declarar la República bananera de Catalunya desde el balcón de la Generalitat hay un abismo”.

El éxito del premio mejor dotado de la literatura nacional ni se le ha subido a la cabeza, ni le ha hecho olvidar a su personaje más popular. Petra Delicado volverá. “Será mi próximo trabajo. La novela negra y los viejos rockeros y escritoras negras nunca mueren”.

Su visión del momento cultural que atraviesa España no es muy halagüeña. “Es horrible, patético, monstruoso. O la política se encamina a propiciar la cultura entre la gente o iremos a peor. Si alguna vez veo cinco minutos la televisión, cualquier cadena, me entran sudores fríos. ¿Eso somos, eso es lo que nos gusta?”.

Bel Carrasco