El desarrollo (bien explicado) de un videojuego

El desarrollo de un videojuego, por Alejandro Macharowski
Revista Eufonía
Editorial Graó
Octubre de 2017

La editorial Graó, a través de su revista Eufonía, publica un completo e interesante artículo de Alejandro Macharowski sobre videojuegos donde se explica todo el proceso de creación y desarrollo en la Escuela Superior de Arte y Tecnología ESAT.

‘La audiovisión entra en las aulas’ es la temática principal del último número de esta publicación. Una revista dirigida al mundo docente, profesorado de primaria, secundaria y bachillerato, donde se explica de un modo sencillo este largo proceso, motivo por el cual el artículo se ha incluido en este número de Eufonía, Didáctica de la Música.

Alejandro Macharowski. Imagen cortesía del autor.

Alejandro Macharowski. Imagen cortesía del autor.

Los videojuegos, desde hace unos años, son motivo de estudio y de interés social, por ello forman son parte de una industria que factura más que el cine y la música juntos, debido a ello, el mercado necesita de profesionales especializados en su creación y desarrollo vinculados con la creatividad digital.

La inclusión de este texto de Macharowski en Eufonía, una revista indexada en directorios, catálogos y bases de datos como Dialnet, Latindex, Carhus, etc., habla de ello: brindar información en revistas educativas, donde la la tecnología, la imagen y la música tienen un papel protagónico en su desarrollo, entendiendo que los videojuegos, se nutren de estas importantes disciplinas.

Un texto divulgativo donde se explica de forma didáctica, para el público general, cómo se desarrolla un videojuego. Un texto elocuentemente titulado ‘El desarrollo de un videojuego’, en el que se subraya el papel crucial que cumplen la innovación y la creatividad digital en todo ese desarrollo al que alude el título del artículo minuciosamente perfilado por Alejandro Macharowski.

El desarrollo de un videojuego, por Alejandro Macharowski. Revista Eufonía.

El desarrollo de un videojuego, por Alejandro Macharowski. Revista Eufonía.

Pérez Contel, comprometido con su tiempo (I)

En torno a Rafael Pérez Contel

Un artista que no imite sino que sea creador se expresa a sí mismo; sus obras no son imágenes reflejadas de la naturaleza, sino nuevas realidades no menos significativas que las realidades de la naturaleza misma. La representación de lo que acontece diariamente mediante esas imágenes reflejadas que hemos mencionado queda reservada para aquellos que no poseen la facultad de crear algo nuevo y sucumben al fenómeno en sí. (Malevich, 2007: 26)

A través de estas palabras del pintor Kazimir Malévich intento acercarme a la obra de Rafael Pérez Contel, un creador íntimamente comprometido con el arte, la educación, el pensamiento, la cultura y la democracia. Un defensor de los derechos civiles que dotado de una personalidad multifacética renovó el panorama artístico y educativo en España por casi tres décadas. Persona incansable, curiosa, observadora e inquieta, con un perfil de «trescientos sesenta grados» fue escultor, cartelista, grabador, editor, profesor de instituto, coleccionista, investigador, etc. cuyo trabajo le ha situado entre los intelectuales de su época. Un hombre que amaba su tierra, sus tradiciones y su cultura representando lo que acontece diariamente -como nos recuerda Malévich- de diversas maneras, sin sucumbir a la realidad, como veremos en este artículo que forma parte de una investigación de tesis doctoral por la Universidad de Valencia.

Rafael Pérez Contel (1909-1990) nació un 24 de octubre de 1909 en el pueblo de Villar del Arzobispo (Valencia) municipio de la comarca de los Serranos cuyos habitantes hablaban el castellano con una importante variedad de valencianismos. Fue el segundo hijo de una familia de origen humilde, fue su abuelo materno, Marcos Contel Aparicio, herrero del pueblo, quien descubrió las habilidades artísticas del niño. Su madre le enseñó a leer y a reconocer los números. Su primer maestro fue Demetrio Gil de Boix quien lo alentó a que ingresara en la escuela antes de tiempo. Sus progresos fueron tan prematuros que sin haber cumplido la edad reglamentaria lo matriculó en la escuela pública. Cuando su padre se quedó sin trabajo en la mina, una importante cantera en Villar del Arzobispo, se mudaron a Valencia al considerar que en la ciudad habría más posibilidades para la familia.

En 1928, ingresó en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos, un antiguo convento ubicado en la Calle del Museo, sede del actual complejo cultural «Centre del Carme» de la ciudad de Valencia. En esta escuela conoció a los artistas con quien renovó el paisaje artístico valenciano de los años treinta. A los pocos meses de ingresar a la Escuela San Carlos, se empleó como aprendiz en el taller de imaginería del escultor Vicente Gerique que, a la sazón, gozaba de gran prestigio en los círculos artísticos y artesanos valencianos. Rafael Pérez Contel relata aquel momento de su vida y la situación de cómo se encontraba la Academia de Bellas Artes de San Carlos en aquel momento (actual Facultad de Bellas Artes de San Carlos de la UPV).

Cartel de 'Artistas en Valencia (1936-1939)'. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

Cartel de ‘Artistas en Valencia (1936-1939)’. Imagen cortesía de Alejandro Macharowski.

De la escuela de la Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia salieron los adalides de la renovación artística. Cuando ingresé en la Escuela, el año 1928, con grandes sacrificios por mis padres, ya había estudiado varios cursos de Bachillerato, que interrumpí para dedicarme a estudiar arte. Cuando accedí a las clases de San Carlos hacía dos años que habían terminado sus estudios Renau, Carreño, M. Ballester, A. Ballester y Badía; pero, por la circunstancia de ser profesor de escultura Antonio Ballester Aparicio, padre de Manola y Antonio, por su mediación conocí a todos ellos en el domicilio-estudio de la calle del Salvador de Valencia. Unidos por sus afines ideas y concepción artística, entré de rondón en el grupo coincidiendo con mi primer año de estudiante de arte.

Fue el primer valenciano -junto a Francisco Carreño y Antonio Ballester- que en el año 1933 ganó su plaza docente en el primer cursillo convocado por el entonces Ministerio de Instrucción Pública realizado en Madrid y con el fin de seleccionar al profesorado de Enseñanza Media, actividad que hasta entonces habían impartido en exclusividad las órdenes religiosas.

En el año 1933 le fue concedido por oposición una pensión de escultura para España y el extranjero de la Diputación de Valencia, siendo también becario del gobierno francés. Como Catedrático de Dibujo amplió sus estudios en el extranjero durante los años 1935-36, residiendo temporalmente en Francia, Bélgica, Holanda, Italia y Portugal, conociendo a los artistas y museos más importantes de aquellos países.

Entre los años 1934 a 1937 participó las «Misiones Pedagógicas» un programa educativo que el gobierno republicano había organizado para acercar el conocimiento a la sociedad en general. Estas jornadas consistían en recorrer los pueblos enseñando el arte clásico por todos los rincones de la península bajo la forma de museo, teatros ambulantes, pequeña bibliotecas, equipos fotográficos y radiofónicos portátiles. Una interesante iniciativa donde el público accedía a la cultura y el arte participando de actividades lúdicas, culturales y artísticas, donde la gente de los pueblos disfrutaba de estas actividades.

En el período de gobierno de la Segunda República Española, tuvieron especial importancia las experiencias docentes de la Institución libre de enseñanza y las del Instituto de nivel medio, considerado como centro piloto experimental de la Institución o Instituto Escuela. La República auspiciaba todos los planes progresistas en el campo de la pedagogía. Se designaron centros experimentales para analizar las ventajas o desventajas de los sistemas educativos que, por la monstrenquez y estulticia reaccionaria (como tradicionalmente ha venido sucediendo en nuestro país), se borraron del mapa las renovaciones volviendo al calzapié enseñante, dejando en olvido los renovadores planes en los que la máxima aspiración era sustituir el concepto de asignatura por el de actividad, con lo que, además de comunicar un contenido cultural, se cooperaba activamente al desarrollo de la personalidad. (Contel, 1986: 42)

Pabellón Español de 1937 (París). Panel con el montaje dedicado a las Misiones Pedagógicas. Foto Koller por cortesía de Alejandro Macharowsky.

Pabellón Español de 1937 (París). Panel con el montaje dedicado a las Misiones Pedagógicas. Foto Kollar por cortesía de Alejandro Macharowski.

Durante esa época expuso repetidas veces en distintas muestras colectivas junto a los artistas de vanguardia del momento, uno de los sitios donde exponían estos artistas era la «Sala Blava» de Valencia moviéndose en torno a los círculos de artistas revolucionarios valencianos. Durante la Guerra Civil por su condición de funcionario, como Profesor de Dibujo, fue reclamado por el Director General de Bellas Artes José Renau, para atender a los artistas plásticos de la Casa de la Cultura para que no les faltase material, ni otras cosas necesarias para expresar su obra personal y también encargarse de la maquetación tipográfica de la revista «Nueva Cultura».

Cuando gocé de verdad y se me despertó un tremendo amor hacia la cultura popular, fue al participar en las Misiones Pedagógicas. Gárcía Lorca llevaba su teatro a los pueblos, y nosotros ofrecíamos sesiones de cine, conferencias, recitales. Durante dos años recorrí pueblos y aldeas de la más insólita España; y apenas tenía un rato me iba a charlar con los más viejos para que me contaran tradiciones, costumbres, leyendas… Así fui recopilando datos y más datos; por ejemplo, he comprobado ante un volumen de canciones de boda hispano-judeas que se publicó hace dos años que las mías son más antiguas y completas. La beca de Américo Castro que se me otorgó para esta labor no pude disfrutarla por la guerra… (Contel, 1987: 46)

Una de sus grandes obras que demuestran su trabajo como editor e investigador fue el libro compuesto por dos volúmenes «Artistas en Valencia 1936-1939» escrito en el año 1960, donde documenta la vida y obra de los artistas plásticos. Un valioso trabajo de investigación que documenta a un colectivo comprometido con la defensa de la democracia y la libertad. El libro fue publicado en 1986 por la Generalitat Valenciana interesada por rescatar del olvido su trabajo de investigación. En su prólogo, Ciprià Ciscar i Casaban escribe:

Cuando una guerra asola a un país, el arte deja de ser protagonista y es reemplazado por un mecanismo bélico, material e incluso espiritual, que intenta movilizar a la sociedad civil y deforma la realidad con el fin de crear otra, adecuada al esfuerzo prioritario. La guerra civil española, inicia en la historia contemporánea de los conflictos bélicos unas formas de vida artística que coexisten en la retaguardia y que alcanzan un protagonismo particular. El arte en nuestra guerra civil y en la zona republicana no desaparece ni se limita a ponerse “al servicio del pueblo” sino que alcanza cotas creativas de tal magnitud que muchas de sus creaciones artísticas depasan la anécdota histórica y aportan al legado mundial de la cultura ejemplos imperecederos.

Portada del libro 'Artistas en Valencia (1936-1939) publicado por la Conselleria de Cultura, Educació i Ciéncia de la Generalitat Valenciana en 1986. Un valioso trabajo de investigación de Rafael Pérez Contel sobre los artistas republicanos.

Portada del libro ‘Artistas en Valencia (1936-1939)’ publicado por la Conselleria de Cultura, Educació i Ciència de la Generalitat Valenciana en 1986. Un valioso trabajo de investigación de Rafael Pérez Contel sobre los artistas republicanos.

 Alejandro Macharowski

Harddiskmuseum, el museo de arte intangible

Harddiskmuseum, de Solimán López
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Los artistas visuales tienen un lugar destacado en esta sociedad, existen lugares y espacios donde pueden expresarse, decir lo que creen, lo que piensan: el mundo los mira, pero, ¿qué tipo de arte refleja nuestro tiempo?

Vivimos en una realidad en la que existe un sinfín tanto de intereses como de oportunidades; y para interactuar en ella utilizamos la creatividad como medio para resolver los problemas que se nos presentan. Como nos recuerda Nietzsche en su obra, necesitamos la estética para no sucumbir ante la realidad.

Los museos son una fuente inagotable de información donde podemos acceder a la contemplación y al disfrute de obras de arte únicas, genuinas, producto del pensamiento y la actividad de los artistas. En los espacios museísticos podemos contemplar el presente y el pasado de la historia humana a través del arte. Tenemos museos clasificados por temáticas, estilos, períodos de tiempo, etc.; de este modo podemos contemplar la línea de tiempo humana a través del arte.

Pero ¿dónde se expone el arte intangible? El Harddiskmuseum está especialmente creado para albergar obras de arte intangibles, un museo creado por un artista, donde el arte digital y lo efímero -efímero como puede serlo el concepto de un bit, que no tiene color, ni tamaño ni peso y puede desplazarse a la velocidad de la luz- se expresan en toda su amplitud. Obras creadas por medio de un código, de tipo binario, a base de ceros y unos, donde bits y pixeles se combinan para crear nuevos conceptos artísticos ampliando las fronteras del arte. Esto es lo que se respira, por ejemplo, en las obras de Solimán López, que no por proceder -entre otras cosas- de un lenguaje en código binario, sus obras tengan frialdad ni sentido de lo humano, todo lo contrario.

Código binario.

Cereos y unos son parte del código binario. Imagen capturada de Internet.

En palabras de Solimán López http://solimanlopez.com/ -artista y director de ESAT LAB- el laboratorio de la Escuela Superior de Arte y Tecnología www.esat.es: “El harddiskmuseum no divaga en un desierto de propuestas alternativas, sino que se suma al arte urbano, efímero, net-art y otros soportes para dialogar sobre este organigrama del arte y la sociedad. Abrir una línea confusa entre la figura del artista, la del museo, la de los presupuestos de cultura, la de la sociedad del conocimiento, la de la memoria, el starsystem del arte y, por qué  no, entretejer nuevos modelos expositivos, participativos, creativos y productores de ideas y reflexión”.

En el Harddiskmuseum (HDDM) nos encontramos con obras de arte digitales, recientes -si contamos el poco tiempo que los artistas disponen de esta tecnología, más asequible que en sus comienzos-, obras creadas por medio de computadoras. Sabemos cómo finalmente internet ha cambiado el funcionamiento del mundo, pero antes de ello las imágenes realizadas con ordenadores también han influido en el mundo, en este caso, en el mundo del arte.

Las posibilidades que nos presenta la tecnología informática son infinitas, hoy día crear por medio de la combinación de software y hardware nos permite desarrollar un nuevo lenguaje visual donde los artistas se expresan. Lo digital es el código de comunicación común a todas las personas, instituciones, gobiernos y empresas. En comparación con otros medios de expresión artística, el ordenador se ha convertido en un instrumento que ha transformado nuestra sociedad y cultura como no lo ha hecho ningún otro en las últimas décadas.

El Harddiskmuseum pretende además reflexionar al respecto de la idea de convertir un museo en sí mismo en obra de arte, en instalación interactiva y obra colectiva, donde cada individuo y actor del mencionado organigrama del arte, desarrolla su mismo trabajo en torno a una propuesta artística, porque el disco duro no entiende de contenidos, sólo abre su memoria para que sea impregnada de buenas o malas ideas. Según nos dice el creador del museo.

Harddiskmuseum.

Vista frontal del Harddiskmuseum.

La observación de las obras en el HDDM se realiza de forma presencial, física. Así como algunas obras de arte creadas por la humanidad viajan en satélites para exponer al universo la creatividad del ser humano, en el caso del museo de arte intangible, las obras se exponen en pantallas; el soporte natural de los artistas que crean por medio de ordenadores: los futuros Miró, Velázquez, Dalí o Goya.

Por medio de unas carpetas que el espectador deberá tocar se visualizará la obra; imagen que será proyectada en una pantalla, como si hubiera sido pintada en un lienzo. En este aspecto el museo es convencional: hay que ir hasta él para ver las obras que allí se alojen, pero la experiencia sensorial, la contemplación de la obra y la emoción que nos depare, será distinta, inédita, actual, moderna o futurista -moderna tanto como lo es la tecnología de que disponemos-. Aunque su contenido es digital, la estructura del museo -el disco duro- es analógica, está creado con átomos. Su arquitectura y sus partes están compuestas de acero, plástico, etc.

Según Gilles Lipovetsky, “en la era hipermoderna, ser artista no es sólo crear obras con la esperanza de que se reconozcan en el futuro, sino también comunicar una imagen, figurar en el “Kunst Kompass”, estar cada vez más presente y ser cada vez más hipervisible en el mercado mundial del arte”.

Manifiesto intangible.

Portada del Manifiesto Intangible de Solimán López.

Vivimos en un mundo globalizado, en pocos años hemos pasado de vivir únicamente en un mundo analógico, sólo compuesto de átomos, a vivir también (porque lo analógico no murió) en un mundo digital. Átomos y bits hoy día interactúan permanentemente diseñando el mundo actual donde vivimos. Lo digital ha convertido la imagen en un texto no convencional que, convertido en viral, se funde en el alma de lo global. Sepamos cómo movernos en este mundo en el que los bits son los protagonistas.

Según la web del HDDM http://harddiskmuseum.com/ el equipo del museo está formado por artistas, diseñadores, pedagogos, críticos, comisarios y profesionales del mundo del arte, la cultura y la educación que ponen a disposición del mundo una nueva herramienta de apoyo y difusión.

La repercusión que ha tenido en prensa escrita, redes sociales, revistas digitales y medios de comunicación ha sido muy completa y amplia; El Mundo, Europa Press, Makma, Revista Gràffica, Arteinformado, Informativos Telecinco, Madrid Press, Yahoo, Bonart, Radio Onda Cero, etc. han sido algunos de los medios -entre más de 30- que se han hecho eco de la noticia difundida a mediados del mes de junio por la Plataforma de Arte Contemporáneo (PAC) http://www.plataformadeartecontemporaneo.com

Muchas de las obras del HDDM nos invitarán a la reflexión y al pensamiento. El museo se presentó en sociedad en el mes de Septiembre del 2015 en la Galería Punto, Valencia. El nombre de la exposición sugiere la cualidad de su contenido: líquido.

Alejandro Macharowski

 

José Ramón Alcalá y la nueva cultura digital

José Ramón Alcalá
Media Art: Nuevos paradigmas, nuevos procesos, nuevas estrategias para la construcción
de la Cultura Digital actual
Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)
Aulario Miguel Silva
C / Pintor López, 12. Valencia
Lunes 18 de mayo, de 11.00 a 13.00h

La Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia ha organizado una conferencia impartida por José Ramón Alcalá en torno al ‘Media Art: Nuevos paradigmas, nuevos procesos, nuevas estrategias para la construcción de la Cultura Digital actual”. Tendrá Lugar el próximo lunes 18 de mayo en la sede Aulario Miguel Silva de ESAT. Está abierta al público, hasta completar aforo.

José Ramón Alcalá (Valencia, 1960) es Catedrático de Procedimientos Gráficos de Expresión y Tecnologías de la Imagen en la Universidad de Castilla-La Mancha.  Es asimismo Director del Museo Internacional de Electrografía (MIDECIANT) de Cuenca, desde su creación (1989), y responsable de las ‘Colecciones y Archivos de Arte Contemporáneo’ (CAAC) de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca y del grupo de investigación ‘Interfaces Culturales; Arte y Nuevos Medios’ de la Universidad de Castilla La Mancha.

Portada del libro 'La piel de la imagen', de José Ramón Alcalá. Editorial Sendemá.

Portada del libro ‘La piel de la imagen’, de José Ramón Alcalá. Editorial Sendemá.

Alcalá ha sido Premio Nacional de la Calcografía (al MIDE) “por las innovaciones aportadas al arte gráfico” (Madrid, 1999). También es Investigador Principal de proyectos I+D+i de Excelencia nacionales y europeos sobre aplicaciones de las nuevas tecnologías en la creación artística y la museografía virtual.

Autor de libros como ‘La piel de la Imagen’ (Valencia, 2011); ‘Ser Digital; Manual para conversos a la cultura electrónica’ (Santiago de Chile, 2011); ‘¿Cómo se cuelga un cuadro Virtual?’ (Gijón, 2009); ‘Monstruos, fantasmas y alienígenas. Poéticas de la representación en la cibersociedad’ (Madrid, 2004); o ‘Ars & Machina. Electrografía Artística en la colección MIDE’ (Santander, 2004).

Director y comisario de bienales y Premios, como el Observatorio Internacional de Artes Electrónicas de Gijón (OOH) http://www.jornadasooh.net, Digital Art Awards LÚMEN_EX (Universidad de Extremadura)  http://www.lumenex.net, o Festival de Artes Electrónicas de Valencia Digital Media 1.0  http://www.digitalmediavalencia.es

José Ramón Alcalá. Cortesía de ESAT.

José Ramón Alcalá. Cortesía de ESAT.

 

Funeral digital en Festival Intramurs

Festival Intramurs
Gutenberg Discontinuity
Performance enterramiento de un archivo digital
Solimán López, Rubén Tortosa, Miguel Sánchez y Nilo Casares
Centro del Carmen
C / Museo, 2. Valencia
Viernes 7 de noviembre, a las 18.00h

La primera obra de que tenga noticia que entierra algo es ‘A bruit secret’ del papá Duchamp; para quien la desconozca, en ella se esconde un ruido dentro de un ovillo de cordón, bien protegido por sendas placas de un metal pobre, para evitar su visión (ya sabéis, el tío estaba contra lo retiniano, así que un ruido que no se puede ver nunca, lo saca de nuestra vista enterrándolo en un sandwich de latón y cuerda, ni lo puedo ver ni oír).

Otra obra cumbre de este pope, ‘Air de Paris’, lo enseña todo sin poder ser tocado ni olido, un desacato enorme, casi una broma, dentro de la tradición perfumista francesa, prosapia para la que las esencias son tacto y olor elevados. Estas dos obras, referencia de la producción contemporánea, muestran que a veces lo que se ve no está (como un seísmo) y otras lo que está ni se ve (cual cuerpo obsoleto). Y no lo hace de manera avanzada a su tiempo, sino como un chiste fácil que muchos idolatran.

Pieza de la performance del enterramiento de archivo digital Gutenberg Discontinuity. Imagen cortesía de ESAT.

Pieza de la performance del enterramiento de archivo digital Gutenberg Discontinuity. Imagen cortesía de ESAT.

Contra pronóstico, resulta que muchas de las obras actuales ni están ni se espera su aparición porque tienen una esencia digital para la que todavía muchos buscan un estatuto real. Las obras digitales empezaron no siendo nada para hoy estar por todas partes, razón por la que va siendo hora de darles muerte, digna o no, pero muerte.

¿Dónde sitúo el archivo digital?, ¿dónde se encuentra el origen de todo esto? Incluso cabe preguntarse acerca del emplazamiento de la matriz sobre la que inscribo esto que lees. Estas reflexiones son consubstanciales al arte digital, tal vez el que más se ha preguntado sobre sí mismo y el lugar en que se encuentra, porque sigue sin verlo claro.

Gutenberg Discontinuity, performance de enterramiento de archivo digital. Imagen cortesía de ESAT.

Gutenberg Discontinuity, performance de enterramiento de archivo digital. Imagen cortesía de ESAT.

Contra ese andar a tientas se aportan muchas soluciones que no es ninguna, porque el arte digital es de suyo, como todo lo humano, efímero; y con ese rasgo tan importante de lo humano que la maravilla de la modernidad había olvidado porque nos creímos testigos del absoluto, lo digital vuelve a ponernos al habla y nos enfrenta a una calavera con la que entablar esta serie irrepetible que es la secuencia Gutenberg Discontinuity.

La pieza está formada por 13 acciones performativas que dan sentido al concepto de enterramiento digital. En ellas, Solimán López entierra sistemáticamente diferentes equipos informáticos simbolizados por el concepto Torre o CPU. Estos equipos albergan en su interior un único archivo. Dicho archivo es la imagen tridimensional de un disco duro y la reseña de su ubicación en longitud-latitud.

Este archivo es reproducido mediante impresora 3D. El original, el dador de vida a ese objeto, queda enterrado. De este modo se evidencian conceptos como la reproducibilidad en el arte, la identidad digital, la vulnerabilidad contemporánea o la pérdida de valor.

Imagen de promoción de la performance de enterramiento de archivo digital 'Gutenberg Discontinuity'. Imagen cortesía de ESAT.

Imagen de promoción de la performance de enterramiento de archivo digital ‘Gutenberg Discontinuity’. Imagen cortesía de ESAT.

Nilo Casares

Pérez Contel, anticipado a su tiempo

Rafael Pérez Contel, precursor en la educación de las artes visuales en Valencia
En el año del 25 aniversario de su fallecimiento

Rafael Pérez Contel nace un 24 de octubre en el pueblo de Villar del Arzobispo (Valencia), municipio de la comarca de los Serranos cuyos habitantes hablaban el castellano con una importante variedad de valencianismos. Segundo hijo de una familia de origen humilde: su padre era minero. Su abuelo materno, Marcos Contel Aparicio, herrero del pueblo, es quien descubre y promueve las habilidades artísticas del niño. Su madre le enseña a leer y a reconocer los números. Es su primer maestro, Demetrio Gil de Boix, quien lo alienta a que ingrese en la escuela antes de tiempo. Sus progresos son tan prematuros que sin haber cumplido la edad reglamentaria sus padres lo matriculan en la escuela pública.

La obra de Pérez Contel es la de un creador íntimamente comprometido con el arte, la educación, el pensamiento, la cultura y la democracia. Un artista y docente que, dotado de una personalidad multifacética, renueva el panorama artístico y educativo en España.

Tres grabados de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

Tres grabados de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

En 1928 ingresa en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, allí  conoce a los artistas con quienes renueva el paisaje artístico de los años treinta. En el año 1933 se presenta en el primer cursillo convocado por el Ministerio de Instrucción Pública con el fin de seleccionar al profesorado de Enseñanza Media; actividad que hasta entonces impartían en exclusividad las órdenes religiosas.

En la primera eliminatoria madrileña sólo tres valencianos son seleccionados: Antonio Ballester, Francisco Carreño y Rafael Pérez Contel, los cuales al final del cursillo son nombrados profesores de los institutos de Valencia, Xàtiva y Alzira respectivamente. Es pues, en el Instituto de Alzira, donde Rafael Pérez Contel inicia su labor docente.

Portada actual de la revista Nuestro Instituto.

Portada actual de la revista Nuestro Instituto.

En 1933 le es concedida por oposición una pensión de escultura para España y el extranjero de la Diputación de Valencia, siendo también becario del gobierno francés. Como Catedrático de Dibujo, amplia sus estudios en el extranjero residiendo temporalmente en Francia, Bélgica, Holanda, Italia y Portugal, países en los que conoce a los artistas y museos más importantes del momento.

Al acabar la Guerra Civil la dictadura lo encarcela como represalia por defender la democracia y lo despoja de su plaza docente. A partir de ese momento, Rafael Pérez Contel se ve obligado a empezar de cero e iniciar alguna actividad remunerada que le permita vivir y mantener a su familia. Es una de las etapas más duras la que tiene que afrontar en estos años de su vida adulta.

“Cuando estuve encarcelado en la Cárcel Modelo de Valencia, atrapado por los ‘liberadores’ fascistas, por aquello de redimir Penas por el Trabajo, el Director de la cárcel nos permitía tener en los talleres, herramientas para la práctica del oficio de escultor. Tallaba figuras femeninas, la mayoría de ellas representando maternidades -mi primer hijo nació a los tres meses de estar encarcelado-, figuras que vendía mi mujer a los amigos o forofos de mis esculturas”.

Portadas de la revista Nuestro Instituto, de Rafael Pérez Contel.

Portadas de la revista Nuestro Instituto, de Rafael Pérez Contel.

En 1950, recupera su plaza docente y se le destina al Instituto José de Ribera de Xátiva. Se vincula entonces durante más de veinte años a una ciudad y a una institución que llega a amar profundamente. Es en Xàtiva, pues, la ciudad donde hallará el ambiente académico, intelectual y humano que estaba buscando desde hacía tiempo. El 6 de noviembre de 1983 es nombrado «Hijo Ilustre de la Ciudad de Xàtiva» junto a Francisco Carreño Prieto, Carmen Gómez Carbonell y Francisco Lozano Sanchis.

Las clases de dibujo de Rafael Pérez Contel no se limitan sólo a su asignatura, sino también a diversas actividades curriculares y extracurriculares; entre ellas, realizar salidas para investigar el patrimonio arqueológico de la región fomentando el conocimiento del arte íbero, las pinturas rupestres, los abrigos y las cuevas. También se preocupa porque sus alumnos conozcan la cerámica y las diversas técnicas que se pueden aplicar al barro, como el «socarrat», técnica en la cual se especializa. La música, las fallas, los juegos infantiles y el folklore también ocupan un lugar importante en su labor pedagógica.

Portada y contrapartida de Arte Infantil, de Rafael Pérez Contel.

Portada y contrapartida de Arte Infantil, de Rafael Pérez Contel.

Entre los años 1958 y 1971 se implica en reforzar la presencia de la revista Nuestro Instituto. Con un formato novedoso, crea un diseño con la idea de que estas publicaciones representen los movimientos artísticos que se desarrollan en ese momento en Europa.

Uno de sus trabajos más importantes como profesor y editor es Linoleografía, expresión gráfica con linóleo, un libro que se compone de aproximadamente doscientas páginas con ciento diez estampas originales realizadas por sus alumnos, un libro dedicado a su mujer e hijos. En su inicio, Pérez Contel escribe: “El arte es la piedra de toque de la cultura de una época y de un pueblo, y puede medirse por la comprensión del arte del momento en que se vive. El arte es también un medio educativo del que no podemos prescindir en los planes de la educación general de los hombres de mañana”.

Portada y contraportada de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

Portada y contraportada de Linoleografía, de Rafael Pérez Contel.

Las estampas se encuentran organizadas en diferentes apartados que ilustran los diversos temas propuestos en sus clases: «Bodegones», «Paisajes de Játiva», «Animales», etcétera. Además de esta práctica docente de grabado, su innovación pedagógica supone que el trabajo de sus alumnos se vea destacado al ocupar la parte central de un libro o de una revista escolar dedicados a la enseñanza de las artes plásticas y visuales. Para su trabajo como editor contaba con el apoyo de las imprentas de los hermanos Bellver, y Ricardo Mateu de la ciudad de Xàtiva y Manuel Soler de la ciudad de Valencia.

Aunque su influencia en el ámbito educativo es importante, tiene una trascendencia limitada debido al rigor ideológico y a la censura impuestos en los años de una España sin democracia. Pese a estas dificultades, trabaja incansablemente para desarrollar su labor docente, investigadora y artística, lograda en gran medida gracias a su esfuerzo personal y el apoyo de sus amigos y compañeros de Xàtiva y Valencia.

Rafael Pérez Contel ha sido un profesor comprometido con su tierra, su cultura y su historia con una destacada trayectoria artística y una apasionada labor educativa. Su deseo cumplido fue aportar a sus alumnos una visión del mundo que en ese momento no existía.

Ilustración de Rafael Pérez Contel, con motivo de su capacitación en 1933.

Ilustración del propio Rafael Pérez Contel, con motivo de su capacitación en dibujo en 1933.

Alejandro Macharowski

Visual Talent ya tiene sus tres ganadores

Francisco Javier Cillero, Lu de López y Alba Abellán
Ganadores del concurso Visual Talent
Entrega de premios en Las Naves
Sábado 26 de julio
Organizado por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT)

Proponiendo un ocio alternativo basado en la creatividad, VISUAL TALENT se ha gestado como evento de referencia para el sector del arte y del diseño, situando a la ciudad de Valencia como espacio contenedor de vanguardia 2.0, con el objetivo de detectar, atraer y seleccionar talento.

Lu de López, en la imagen, durante la prueba realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido premiada en el concurso Visual Talent organizado por ESAT. Fotografía: Mario Marco.

Lu de López, en la imagen, durante la prueba realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido el Premio Oro del concurso Visual Talent organizado por ESAT. Fotografía: Mario Marco.

El pasado sábado 26 de julio, Las Naves acogió la gala final de la I Edición de VISUAL TALENT, en la que se han dado a conocer los nombres de los tres artistas premiados de entre más de 1400 propuestas, 50 preseleccionados y 10 finalistas, quienes hubieron de superar cinco jornadas y cuatro exigentes pruebas en el Mercado Central (prueba de intervención dirigida por el artista Ajubel), Las Naves (prueba de creación libre), el Círculo de Bellas Artes (prueba de grupo audiovisual, dirigida por Marina Segarra) y la Ciudad Fallera (prueba escultórico-pictórica dirigida por el artista fallero Manolo Martín). Los tres galardonados se beneficiarán de una beca de estudios, por valor de 20.000 €, para cursar y formarse durante tres años en la disciplina de su elección de entre las ofertadas por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT) de Valencia.

Francisco Javier Cillero (Valencia, 20 años), premio Platino; Lu de López (Zaragoza, 21 años), premio Oro, y Alba Abellán (Valencia, 22 años), premio Plata, han sido los ganadores definitivos de VISUAL TALENT, fruto de reunir con mayor coherencia y explicitud los requisitos de búsqueda de nuevos talentos 360º, capaces de responder a las exigencias estéticas, conceptuales y tecnológicas que pretendía el concurso, tal y como manifestaron los miembros del jurado –provenientes del universo académico, institucional, la ilustración, el diseño y la comunicación artística-.

Alba Abellán, en la imagen conversando con el artista fallero Manolo Martin, ha sido premiada en el concurso Visual Talent organizado por ESAT. Foto: Mario Marco.

Alba Abellán, en la imagen conversando con el artista fallero Manolo Martín, ha sido el Premio Plata del concurso Visual Talent organizado por ESAT. Foto: Mario Marco.

Los tres galardonados afirmaron su intención de cursar Diseño 2.0 con el fin de completar su respectivas trayectorias en el ámbito de la Bellas Artes, cuestión decisiva y emparentada con el acento que Jaime Torres, director de la ESAT, imprimió sobre la necesidad de formación multidisciplinar, como respuesta y solución frente a la grave situación de desempleo a la que deben enfrentarse los jóvenes.

La idiosincrasia de la Escuela Superior de Arte y Tecnología se encamina, tal y como se apuntó durante la gala, con el compromiso de traducir el conocimiento de las técnicas digitales artísticas contemporáneas en firme oportunidad profesional, alentando y facilitando la permanencia del talento innato o adquirido en nuestras fronteras.

Samuel Navarro, en la imagen durante la prueba escultórica realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido el Premio Platino del concurso Visual Talent. Fotografía: Mario Marco.

Francisco Javier Cillero, en la imagen durante la prueba escultórica realizada en el taller de Manolo Martín, ha sido el Premio Platino del concurso Visual Talent. Fotografía: Mario Marco.

Juego de Damas en el taller de Manolo Martín

Concurso Visual Talent
Taller de Manolo Martín en Benicalap
Sexta y última prueba
Clausura: sábado 26 de julio en Las Naves, 19.30h

Entraron de buena mañana en el taller que el artista fallero Manolo Martín tiene en Benicalap. Y los finalistas del concurso Visual Talent se encontraron con unas pequeñas letras de corcho blanco como objeto de la sexta y última prueba que debían superar. ¿Eso era todo? La pregunta se reveló en sus sorprendidos rostros, hasta que Manolo Martín acabó con la sorpresa reconociendo que se trataba de una pequeña broma. Tan pequeña como los números de corcho, que dejó paso a las más grandes cabezas escultóricas que, ahora sí, debían utilizar como objeto de la prueba.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Bastaron unas mínimas instrucciones para que los diez estudiantes de bachillerato artístico se metieran de lleno a la faena. Rodeados de botes de pintura, frascos de spray, pinceles, telas, esparto y demás utensilios desperdigados por el taller de Manolo Martín, los futuros jóvenes talentos fueron interviniendo plásticamente aquellas grandes cabezas. Óscar Hilario, escultor del taller, explicó que se trataba de los prototipos usados para la realización de la Dama Ibérica de Manolo Valdés.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

El artista Manolo Martín (derecha), dando instrucciones en su taller a los finalistas del concurso Visual Talent. Foto: Mario Marco.

“Es la pieza real que se utilizó como molde para acertar con lo que Manolo [Valdés] quería”. Aquella gran Dama Ibérica de 18 metros de altura reposa en una de las rotondas de la Avenida de las Cortes Valencianas, mientras sus réplicas “a la antigua usanza, en cartón piedra con armazón de madera” (Hilario dixit), eran trabajadas por los jóvenes concursantes de Visual Talent. Las cámaras de TVE siguieron sus evoluciones, para recoger en directo algunas de sus impresiones. Carlos Romero, coordinador del evento organizado por la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), cerró el turno de declaraciones: “Queremos traer el joven talento a Valencia”.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE  en el taller de Manolo Martín.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, entrevistado por TVE en el taller de Manolo Martín.

Diez de esos talentos, tras una primera selección de 50, que salió a su vez de entre más de 1.000 participantes, fueron interviniendo en las réplicas de la Dama Ibérica para dar forma a sus respectivas propuestas. El modelo era el mismo, pero a partir de ahí su imaginación y talento les fue llevando por diversos derroteros. Algunos tendieron por la vía crítica, realizando una escultura que reflejaba el rostro amordazado del inmigrante. La mayoría se inclinó por un potente manejo del color, salpicado de ilustración.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent, en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Ya sea mediante bocetos dibujados en papel o simplemente observando las posibilidades que ofrecían al natural esas diez damas ibéricas, los diez finalistas de Visual Talent tuvieron hasta las seis de la tarde para concluir sus trabajos, que serán expuestos, junto al resto de piezas realizadas en pruebas anteriores, el sábado en Las Naves. Como acertó a decir Óscar Hilario, se trataba de “sangre fresca”, algo que el taller de Manolo Martín ha tenido “siempre muy presente, por su colaboración con diferentes artistas”. “Ésta es una colaboración más”, agregó.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Uno de los finalistas de Visual Talent interviniendo una de las esculturas en el taller de Manolo Martín. Foto: Mario Marco.

Alejandro Macharowski, encargado de la comunicación de Visual Talent, subrayó el “enorme impacto” que estaba teniendo el concurso, tanto a nivel de medios como de propagación a través de las redes sociales. Alberto Adsuara, director de producción de Visual Talent, y Cristina Fenollar, encargada de la grabación de cuanto ha venido ocurriendo durante los siete días de convivencia artística, formaban parte del frenesí suscitado en torno a las diez damas del taller de Manolo Martín. Mañana sábado 26 de julio se sabrá qué tres de esos jóvenes talentos vendrán a Valencia para cursar estudios en ESAT valorados en 20.000€. Ninguno se irá, en cualquier caso, con las mentes vacías. Tamaña experiencia no se olvida.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Finalista de Visual Talent en el taller de Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los diez finalistas del concurso Visual Talent, en el taller del artista fallero Manolo Martín. Fotografía: Mario Marco.

Salva Torres

Cazafantasmas en el Círculo de Bellas Artes

Concurso Visual Talent de ESAT
Círculo de Bellas Artes de Valencia
C/ Cadirers, 5. Valencia
Jueves 24 de julio

No se trata de la amenaza que desde hace tiempo se cierne sobre el palacio de la calle Cadirers, todavía sede del Círculo de Bellas Artes, a pesar de los pesares económicos que viene padeciendo la centenaria institución. Hablamos de la leyenda del fantasma que dicen dejó cierto misterioso rastro en el interior del casón. Aprovechando los extraños ruidos que sus antiguos moradores juran haber oído, fruto de las apariciones del espectro, los organizadores del concurso Visual Talent convocaron allí a los diez finalistas para realizar una quinta prueba, tras las realizadas en Las Naves y el Mercado Central.

Marina Segarra, izquierda, dando instrucciones a los jóvenes finalistas de Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Marina Segarra, izquierda, dando instrucciones a los jóvenes finalistas de Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Guiados por Marina Segarra, profesora de Comunicación Audiovisual de la Universidad Politécnica de Valencia, los diez estudiantes de bachillerato artístico, que compiten por los tres premios del concurso, pasaron el día tramando una ficción o película documental en torno a la idea de aquel supuesto fantasma. Antonio Soto, profesor de Narrativa de Videojuegos de la Escuela Superior de Arte y Tecnología (ESAT), se encargó de armar un guión base para que los estudiantes lo desarrollaran. Se trataba de probar sus habilidades a la hora de montar una pieza audiovisual de tres minutos como máximo, bajo la supervisión de Segarra.

La modelo Alicia Rincón caracterizada como fantasma en la prueba del concurso Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

La modelo Alicia Rincón caracterizada como fantasma en la prueba del concurso Visual Talent en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

La modelo Alicia Rincón, que ya participó en una primera prueba en Las Naves, se metió en la piel espectral del fantasma, ofreciendo sus servicios a los diez finalistas durante la realización del ejercicio. Una participación improvisada, dado que los participantes en la prueba desconocían su existencia, siguiendo la lógica imaginaria de la leyenda del palacio de Cadirers. Subiendo y bajando por las escaleras del Círculo de Bellas Artes, y haciendo acopio de imaginación y destreza técnica, los jóvenes talentos fueron realizando la pieza audiovisual divididos en dos grupos. El resultado será mostrado en Las Naves durante el acto de clausura y entrega de premios que tendrá lugar el sábado 26.

Los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

La sexta y última prueba se celebrará mañana viernes en el taller del artista fallero Manolo Martín en Benicalap. La prueba posiblemente más espectacular, en la que se combinarán las disciplinas de pintura, escultura y diseño, en aras de probar el talento 360º que reza en los objetivos de Visual Talent. La actriz Cristina Fenollar sigue dirigiendo el reality show, pero serio, de unos jóvenes que cumplirán una semana en Valencia cuando el sábado den por concluida su particular ginkana artística. En el Círculo de Bellas Artes ejercieron de cazafantasmas. La leyenda continúa.

Los finalistas de Visual Talent, con Marina Segarra (derecha), en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Foto: Mario Marco.

Los finalistas de Visual Talent, con Marina Segarra (derecha), en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Foto: Mario Marco.

Jóvenes del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Jóvenes del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.

Uno de los jóvenes finalistas del concurso Visual Talent, durante la prueba en el Círculo de Bellas Artes de Valencia. Fotografía: Mario Marco.