Analectas canibaales: ‘El asombro del colmillo’

El asombro del colmillo
I Aniversario de la revista Canibaal
Le Petit Canibaal
Puerto Rico, 22. Valencia
Hasta el 15 de febrero

Refiere el ensayista colombiano Carlos A. Jáuregui -profesor de literatura latinoamericana y antropología de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, Tennessee, EE.UU.)- en ‘Canibalia. Canibalismo, calibanismo, antropofagia cultural y consumo en América Latina’ (Iberoamericana Editorial Vervuert, 2008) -Premio de Ensayo Casa de las Américas, 2005- que “canibalismo es también una metáfora de choque vanguardista contra el buen gusto y la sensibilidad de sectores conservadores o tradicionales de la burguesía. Ese ánimo provocador informa el uso contemporáneo del tropo del canibalismo en Europa y en otras partes de Latinoamérica”. Ineludiblemente, Jáuregui sobrevuela la irrupción de la figura del artista parisino de origen cubano Francis-Marie Martínez Picabia y dos de sus lucubraciones referentes:  “Manifieste Cannibale Dadá” -incluido en el postrero número de la revista Dadaphone (nº 7, marzo de 1920), editada por el ensayista y vate rumano Tristan Tzara- y los dos números de la revista Cannibale (nº1, 25 de abril; nº2, 25 de mayo, 1920) bajo la dirección del propio Picabia.

Facsímil de la revista "Cannibale", de Francis Picabia, editado por la UCLM y presente en la exposición.

Facsímil de la revista «Cannibale», de Francis Picabia, editado por la UCLM y presente en la exposición.

Se encuentra en estos precedentes histórico-conceptuales el germen que ha vivificado, allende el año 2014, la eclosión de una revista (Canibaal) -honra entronizada a Martínez Picabia y la trasmutación fonética del melillense Fernando Arrabal-, la morfologización de una librería-espacio creativo (Le Petit Canibaal) y un lacre editorial (Ediciones Canibaal) -cuyo sello irrumpe con “Una casa Holandesa” (Jesús García Cívico, 2014)-, bajo la dirección, coordinación y edición, respectivamente, del escritor y editor Ximo Rochera (Castellón, 1968). En compañía del poeta y artista visual Aldo Alcota (Santiago de Chile, 1976) -director de arte-, el editor y poeta visual Sergio Pinto Briones (Santiago de Chile, 1977) -director literario-, el poeta y cuentista Fran Amador Luna (Sevilla, 1973) -director de redacción- y el escritor, ensayista y profesor de Teoría del Derecho y Filosofía Política Jesus García Cívico (Valencia, 1969) -director de contenidos-, la revista Canibaal consolida su trayectoria con la consumación de tres títulos (‘Sexo y Locura’, ‘Humor y Magia’ y ‘Utopía y Libertad’) y la inminente aparición de un cuarto (‘Identidad y Provocación), que aseveran una cárcava intelectual cuya voluntad no debe interpretarse en términos de éptaer la bourgeoisie, sino como la preservación de un nomen conservandum y la brega en pos de la excelencia heterodoxa.

Imagen de los tres primeros números de la revista Canibaal.

Imagen de los tres primeros números de la revista Canibaal.

‘El asombro del colmillo’, bajo el ejercicio curatorial de Aldo Alcota, supone el altetismo conmemorativo de componer una analectas canibaales y oficiar el primer aniversario de la revista, reuniendo obra -tanto venal como de colección particular- y material de documentación de más de medio centenar de artistas que han colaborado -o han sido referidos- en los diferentes números editados.

Ejemplar de 'RIMBAUD, VUELVE A CASA', presente en la exposición.

Ejemplar de ‘RIMBAUD, VUELVE A CASA’, presente en la exposición.

'Faire signe au machiniste', grabado original de Jorge Camacho.

‘Faire signe au machiniste’, grabado original de Jorge Camacho.

Se distingue, por su valor credencial, la cesión de un ejemplar -de entre los escasos existentes en la actualidad- de la revista “RIMBAUD, VUELVE A CASA” por parte del poeta chileno Bruno Montané, quien, en 1978 edita en Barcelona, junto con su egregio compatriota, Roberto Bolaño, como uno de los pináculos del movimiento infrarrrealista; un grabado original del pintor surrealista cubano Jorge Camacho; misivas de congratulación para con Canibaal por parte del artista plástico y escritor parisino Jean-Jacques Lebel -indíquese que su ‘Le enterrement de la Chose’ (Venecia, 1960) se constituye en el primer happening formalizado en el Viejo Continente-, así como del Transcendant Satrape Fernando Arrabal; poemas visuales del mataronense J.M. Calleja y del anticonferenciante Bartolomé Ferrando; collage y fotografía de la Premio Nacional de las Artes Plásticas 2013, Carmen Calvo; obra del acanónico postista Antonio Beneyto, etc.

Imagen de la misiva enviada por Fernando Arrabal a la revista Canibaal.

Imagen de la misiva enviada por Fernando Arrabal a la revista Canibaal.

'Jours de lilence', collage y fotografía de Carmen Calvo.

‘Jours de lilence’, collage y fotografía de Carmen Calvo.

Se rubrica, de este modo, un vastísimo mapa de colaboraciones sostendidas sobre la cal y en los anaqueles de un destacamento (Le Petit Canibaal) ineludible en el cartulario de Ruzafa, memorando, de esta suerte, el devenir de un magacín (Canibaal) asentado ya como exaltador descollante de las agenesias intelectuales.

Completan ‘El asombro del Colmillo’: Marcelo Bordese, Jaime Alfaro Ngwazi, Jean Benoît, Alfonso Renza, Juan Rivero, Ody Saban, Eminliano De Rokha, Miguel García Cano, Aldo Alcota, Reinata Sadimbra, Arístides Rosell, Aigaro, Roberto Yánez, Misael M., Virginia Tentindó, Daniel Madrid, coRTarcabezas, Alejandro Casanova, Chanchán Olibos, Ernesto Shikhani, Joan Ponç, Chema Madoz, Sofía Santaclara, Inka Martí, Ramuntcho Matta, Leila Amat Ortega, Jorge Varela, Carlos Michel Fuentes, Enrique de Santiago, Maite Bäckman, Joan Brossa, Marcos Caparrós, Alberto García-Alix, Miguel Ángel Huerta, Evru, Christophe Richart Carrozza, Tania Lorandi, Sergio Pinto Briones, Clemente Padín, Franklin Fernández, Iñaki Muñoz, Ludwig Zeller, Jesús Uclés, Kalus Peter Dencker, Vinz Feel Free, Margarita Dittborn, Carmen Selva, Víctor Castillo, Julia Lara Martí, Julie Navarro, Yto Aranda, Susana Wald, Verónica Cabanillas, Antonio Pérez, Hélène Crècent, Jorge Rueda, Antonio Gómez, Rodrigo Villagrán, Juan Molero, John Bennett, Yolanda Relinque y Pastor de Moya.

http://www.canibaal.es

Jose Ramón Alarcón

 

El EACC se prepara para Chiharu Shiota

Chiharu Shiota. Cartas de agradecimiento
Espai d’Art Contemporani de Castelló (EACC)
C/ Prim, s/n. Castellón
Inauguración: 26 de septiembre, 20 h.
Hasta el 11 de enero de 2015

El trabajo de Chiharu Shiota (Osaka, 1972) no sólo hace referencia al uso de los hilos y nudos, sino también nos muestra el viaje de su historia personal a través de temas como la soledad, la diáspora, la incomunicación del ser humano y, en definitiva, distintas memorias encerradas en los objetos usados por la artista: desde las maletas de su instalación Accumulation: Searching for the Destination, hasta las camas, zapatos, vestidos de novia o pianos. Todos ellos aparecen envueltos en una maraña de hilos que en parte los ocultan y los desproveen de su materialidad hasta convertirlos en evanescentes y sutiles recuerdos.

Desde sus años como estudiante de pintura en la Seika (Universidad de Kyoto), entre 1992 y 1996, previos a su traslado y definitivo establecimiento en Berlín, Shiota ya había estado usando los hilos de lana con los que ataba objetos en los pasillos y las escaleras de la escuela como una manera de desafiar el restrictivo uso de la pintura y del papel y con la voluntad de dibujar líneas en el espacio.

Líneas que se entrelazaban y se separaban las unas de las otras creando «otro» espacio en el espacio, un mundo propio. Ya en estos trabajos previos los hilos entrecruzados (como si estuviera protegida y prisionera a la vez por ellos) funcionaban tanto como una manera de vincular a los seres humanos entre sí como imagen del mundo espiritual de la artista y de sus memorias, en definitiva, un símbolo de las relaciones humanas. Como por ejemplo una de sus primeras exposiciones Breathing from Earth, en Munich, en la que la artista dormía dentro de los hilos negros.

En su instalación Reflections of the Past, una red densa y opaca envolvía y semiocultaba un espejo antiguo roto, entendiendo el acto de romper el espejo como un acto de separación, pérdida o incluso muerte.

La obra In Silence, atrapaba en su red de más de 170 kilómetros un piano antiguo, que como los pianos preparados de John Cage, reduce el sonido del instrumento al puro silencio.

También en el interior de un túnel tejido de hilos negros (State of Being), como una «verdadera mujer araña» (llevando a un plano real las metáforas de las que ser servía la artista Louise Bourgeois), la artista nos mostraba otro de sus objetos «semiocultos». En este caso un solemne vestido de novia colgado del techo que, como ocurre con el resto de los objetos, busca representar la vida de la supuesta persona que lo ha habitado, su memoria.

Algo parecido ocurría con uno de los primeros objetos que Chiharu Shiota colocó en su red de hilos: una reliquia personal, un fragmento del cordón umbilical de la artista que su madre, siguiendo una tradición japonesa, guardaba como símbolo de una permanente conexión entre madre e hija.

El cordón umbilical junto con la sangre explicarían una nueva serie de obras que la artista titula Red line, un conjunto de dibujos realizados con las manos que actúan a modo de pinceles no con pigmento rojo sino con sangre.

La sangre es un fluido que alimenta los órganos vitales y, a la vez, es símbolo de la herida, la enfermedad y la muerte. Porque, como dice la artista: «En la sangre siempre se condensa el rastro de una pertenencia –el país, la nación, la religión, la familia– todo lo que somos se representa en el fluido sanguíneo de las personas». Todo ello desde una clara actitud performativa que atestigua la vinculación de la artista con el trabajo de Marina Abramovic y Rebecca Horn, por no hablar de sus vínculos, eso si mucho más indirectos, con la obra de Ana Mendieta en los que el cuerpo y la naturaleza se fusionan desde un punto de vista ritualístico.

La concentración de los materiales orientados a un proceso físico cobra especial relevancia, situándose al borde de los movimientos contemporáneos del Arte Japonés, entusiasmados por los medios de comunicación electrónicos y, principalmente, la conexión cultural establecida entre la tradición y la adaptación a un mundo hipermoderno.

En ocasiones las instalaciones de Shiota se convierten en una maraña de hilos que envuelven cuerpos y objetos personales donde el espectador es invitado a contemplar este mundo mágico que se esconde tras ellos. Donde las chicas que duermen vestidas de blanco pueden ser insectos atrapados en las redes de una gran araña que está esperando a tener hambre. En cualquier caso se trata de respetar la paz y tranquilidad hasta que despierten y las camas queden vacías.

Vacías como las teclas de un piano rodeadas de hilos. El vacío que provoca el silencio. ¿Y qué sería de la música si sólo existiera un enorme silencio? Chiharu Shiota posee la misteriosa capacidad para dotar a su mundo de una fragilidad cuyas hebras individuales pueden llenar una habitación, remitiéndonos a una experiencia, una vida o a un espíritu infinitamente paciente.

Los hilos que utiliza son en su mayoría de color negro, rojo y en ocasiones su efecto combinado. La tendencia a llenar el espacio es comparable al efecto del humo en el mismo, como si los objetos fueran atrapados en el acto de la quema en silencio los unos con los otros.

A nadie se le escapa la potencia melancólica de sus instalaciones generada mediante redes trenzadas alrededor de recuerdos, de objetos congelados en el tiempo, anclados en un lugar y en un espacio ciertamente inquietante. De este modo, Shiota crea dramatizaciones artísticas espaciales entendidas como reformulaciones constantes de su relación con el arte. De ahí que cada pieza sea una respuesta directa, física y emocional resuelta en paralelo con el espacio expositivo que la acoge.

Para esta artista el sentido del arte sólo existe cuando el creador y el instrumento ha perdido su función respectiva. De este modo Shiota restablece la conexión en el triángulo de percepción del arte que se creía «perdido» en el que las categorías aparentemente autónomas de: «obra de arte», «artista» y «observador», criticadas explícitamente por la performance, se disuelven en favor de una red que constantemente se desplaza del sujeto al objeto.

Chiharu Shiota, actualmente afincada en Berlín, estudió Bellas Artes en la Universidad de Kyoto y posteriormente en Alemania. Expone regularmente en Madrid (Galería Nieves Fernádez), París (La Maison Rouge y Galerie Daniel Templon), Nueva York (Haunch of Venison), Londres (Hayward Gallery), Helsinki (Kiasma Museum), Berlín (Neue Nationalgalerie), Osaka (National Museum of Art) o Hiroshima (Museo de Arte Contemporáneo), entre otras ciudades. Recientemente ha sido seleccionada para representar a Japón en la Bienal de Venecia de 2015.

Para el Espai d’art contemporani de Castelló, Shiota realizará una nueva instalación de carácter específico concebida ex profeso para la sala y el contexto en el que se ubica, contando así con la participación desinteresada de diferentes personas de la ciudad de Castellón y su provincia. Su instalación, titulada Letters of Thanks, ha sido realizada anteriormente en el Museum of Art, Kochi, en Japón.

«El lugar donde uno duerme está destinado a la estrechez íntima del sueño, no a la amplitud pública de la vista panorámica. Las miradas hacia el interior, son siempre, miradas perturbadoras, hirientes, prohibidas…» «La creación con hilos es un reflejo de mis propios sentimientos. Un hilo es un corte o un nudo, una lazada, o suelta, o a veces enredada. Un hilo puede ser reemplazado por sentimientos o por relaciones humanas. Cuando utilizo hilo, no sé cómo mentir. Si estoy tejiendo algo y resulta ser horrible, enredado o anudado, entonces así deben haber sido mis sentimientos mientras estaba trabajando.» Chiharu Shiota

Chiharu Shiota. Letters of Thanks en el Museum of Art, Kochi, en Japón. Imagen cortesía EACC.

Chiharu Shiota. Letters of Thanks en el Museum of Art, Kochi, en Japón. Imagen cortesía EACC.

Bases II Convocatoria Mardel de pintura

II Convocatoria Mardel

Mardel es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo objetivo es ayudar y promocionar a jóvenes artistas. Pretende dar la oportunidad a jóvenes intérpretes y creadores de mostrar su arte, y acceder a una ayuda económica a través de premios concedidos desde un jurado cualificado e independiente, ya sea en metálico, becas de formación o facilitando la difusión y conocimiento de su obra a través de exposiciones colectivas.

Cristina Toledo. Bag-it. Primer premio de la Convocatoria de Pintura Mardel 2013. Imagen cortesía de la artista y la organización.

Cristina Toledo. Bag-it. Primer premio de la Convocatoria de Pintura Mardel 2013. Imagen cortesía de la artista y la organización.

PARTICIPANTES
Artistas plásticos españoles o residentes en España con edades comprendidas entre 18 y 35 años a 1 de enero de 2014.

MODALIDAD
Se establece una única modalidad: Pintura

CARACTERISTICAS
Cada participante podrá presentar una sola obra a concurso de la que sea autor y propietario, y que no haya sido premiada o seleccionada en otras convocatorias, así como un breve texto explicativo de la obra (máximo 200 palabras). Se establece una medida de 100cm en su dimensión menor.

DOTACION
Un primer premio de 3.000 euros . El premio conlleva la cesión de la obra a la entidad convocante. Se concederán además tres accésits.

INSCRIPCION-RECEPCION
Primera Fase:
De 15 de septiembre a 15 de octubre de 2014 se enviará una fotografía en formato digital de un máximo de 2 Mb y 300 p.p.p. de la obra a concursar, hechas sin cristal, para la preselección.

Las fotografías se enviarán en formato .jpg a través del Boletin de suscripción que aparece en la página de mardel, junto con un dosier fotográfico en formato PDF de otras obras (entre 3 y 5) de su propia producción.

Segunda Fase
En noviembre de 2014 se comunicará los artistas seleccionados, los cuales enviarán su obra del 17 al 27 de noviembre inclusive en las condiciones y al lugar que se indica. Se realizará una exposición en el Centro Municipal de las Artes de Alicante que será inaugurada el 4 de diciembre 2014.

Las obras se presentarán bajo los siguientes condicionantes:
1. La obra deberá entregarse debidamente embalada y protegida con material resistente, reutilizable para su devolución. En el embalaje deberán figurar además los datos del remitente.

2. En el dorso de la obra deberá figurar el título y año de realización así como el nombre y apellidos del artista y fotocopia del D.N.I.

3. Cada artista podrá concurrir con un máximo de una obra, corriendo a su cargo los gastos de envío y retorno de las mismas. Las obras estarán aseguradas durante el período de exposición.

Alejandro Casanova. Bata estampada, perra y terraza. Segundo accesit de la Convocatoria de Pintura Mardel 2013. Imagen cortesía del artista y la organización.

Alejandro Casanova. Bata estampada, perra y terraza. Segundo accesit de la Convocatoria de Pintura Mardel 2013. Imagen cortesía del artista y la organización.

DIRECCION DE ENVIO
La dirección de envío y recogida es:
Centro Municipal de las Artes.
Pza. Quijano, 2 (Centro Histórico), Alicante

Se recibirán obras entre el 17 y el 27 de noviembre de 2014 inclusive en horario de 10 a14h.
Posteriormente, las obras (excepto la ganadora) deberán retirarse entre el 12 y el 16 de enero de 2015. Las no retiradas dentro del plazo fijado quedarán en propiedad de la organización convocante.

JURADO
-José Luis Martínez Meseguer. Crítico de arte y comisario de exposiciones
-Angel Masip. Artista
-Luisa Pastor. Artista
-José Luis Pérez Pont. Crítico de arte. Presidente de la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA)
-Pilar Tébar: Crítica de arte. Vicepresidenta por Alicante de la Associació Valenciana de Crítics d’ Art (AVCA)

El fallo del jurado, inapelable, podrá ser declarado desierto y se dará a conocer en la apertura de la exposición.

El hecho de participar en el concurso conlleva la aceptación de todas y cada una de las bases.

Rubén Martínez. Desmemoria. Tercer accesit de la Convocatoria de Pintura Mardel 2013. Imagen cortesía del artista y la organización.

Rubén Martínez. Desmemoria. Tercer accesit de la Convocatoria de Pintura Mardel 2013. Imagen cortesía del artista y la organización.

Políticamente incorruptos: entre la risa y el miedo

Políticamente incorruptos. Colectiva

Imprevisual Galería

C / Doctor Sumsi, 35. Valencia

Hasta el 17 de septiembre

Obra de Alejandro Casanova, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Alejandro Casanova, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

La corrupción forma parte de la vida: somos seres abocados al paulatino desgaste físico, al inevitable deterioro de un cuerpo corruptible por el paso del tiempo. Por eso es tan importante afrontar lo incuestionable, lo real de la existencia, para que tamaña verdad no se vuelva insoportable. Lo hacemos a través de relatos que ofrecen un horizonte de sentido a lo que no lo tiene. Cuando esos relatos se diluyen en el marasmo de los discursos tramposos que aceleran el proceso de la corrupción, entonces se hace más necesario que nunca reinventarlos, crear espacios que los propicien. Que es lo que hace, a su manera, Imprevisual Galería con la exposición Políticamente incorruptos.

Arístides Rosell, responsable de la galería de la calle Doctor Sumsi de Valencia y, a su vez, uno de los 24 artistas de la muestra, lo explica así: “La corruptela nos obliga como creadores a buscar formas de protesta y de acción desde el campo de las artes plásticas”. Y es así como se van sucediendo los testimonios plásticos de esos artistas críticos con la situación actual. Críticos con esa corrupción que parece anegar el espacio social, inundado por las numerosas vías de agua abiertas por tanta falta de escrúpulos. El quevedesco “poderoso caballero es don dinero”, elevado a su máxima expresión depredadora, que amenaza con dejar la sociedad del bienestar echa unos zorros.

Obra de Vicent Marco, en Políticamente incorruptos. Imprevisual

Obra de Vicent Marco, en Políticamente incorruptos. Imprevisual

Ferrán Capilla, José Juan Gimeno, Carmen Roglá, Ana Karina Lema, Inma Coll, Eduardo Lozano, Anna Sanchis, Javier Calvo, Alfonzo Renza, Juanjo Sanchis, Araceli Carrión, Alberto Biesok, Díaz Puche, Paloma Gómez, Federico Méndez, Alejandro Casanova, Vicent Marco, Mercedes Mollá y Dany Bytrop (Bichobolacreativo), Carlos Michel, Manuel Martínez Ojea, Mompar, Miguel Ángel Ovejero, Burguitos y el propio Arístides Rosell son los 24 artistas encargados de protestar, como creadores, contra la destructiva inercia del todo vale con tal de obtener los beneficios más espurios.

Obra de Miguel Ángel Ovejero, Políticamente incorruptos, Imprevisual

Obra de Miguel Ángel Ovejero, Políticamente incorruptos, Imprevisual

Su crítica se manifiesta desde los más variados registros. Unos directamente alusivos, incluso caricaturescos: el Bárcenas de Mompar, la Barberá de Alejandro Casanova, ambos con títulos igualmente elocuentes: Sin dinero y sin riqueza JLB pierde igualmente la cabeza, y Fuck you desde la Casa Consistorial. Otros, apuntando de diversas formas a esa corruptela que amenaza con destruir la confianza humana, como en Tres corbatas para un burro, de José Juan Gimeno, Falsa democracia, de Ferrán Capilla, La fábula del banquero, de Juanjo Sanchis, Fuera corruptos, fuera vetos, fuera privilegios, de Vicent Marco, Judas y la cena, de Eduardo Lozano, Un gesto de histeria reflejado en ese “somos impunemente tu banco”, de Federico Méndez, o Aerohuerto, de Burguitos.

Obra de Carlos Michel, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Carlos Michel, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Luego están las obras que recogen las consecuencias de tan gris panorama, propiciado por el desorbitado culto al becerro de oro, en forma de angustia existencial, desazón o tristeza poética: Me dejé el corazón, de Ana Karina, Res pública, de Anna Sanchis, Laberinto, de Araceli Carrión, Después de la plenitud viene la soledad, de Martínez Ojea, Sin Título, de Alfonso Renza, o el crucificado Ars, Art, Artis, Aris, de Arístides Rosell, que viene a jugar así con el sacrificado arte en nombre propio. Miguel Ángel Ovejero hace el gesto de la higa en el elocuente Para todos vosotros, Carlos Michel opta por el sutil apareamiento de unas moscas en Back, y Díaz Puche recoge en Fasteam23 ecos del nazismo. Carmen Roglá sugiere Recortar por la línea de puntos, a modo de intervención quirúrgica con la que detener esta sangría de la corrupción, Inma Coll se detiene en ese Hablar ¡Hablar!…un absoluto es incorrupto, como Javier Calvo, empleando la abstracción va directamente a lo Políticamente corrupto. El viaje en red de Paloma Gómez y el Himalaya 16 de Alberto Biesok, son otros dos ejemplos poéticos del aislamiento urbano en compañía y de la naturaleza como vía de escape.

Obra de Federico Méndez, para 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Federico Méndez, para ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Políticamente incorruptos es una exposición satírica, mordaz, catártica, de 24 artistas empeñados en oxigenar la mala sangre, aireando los trapos sucios de una sociedad en manos de ciertos políticos y banqueros hermanados en su loca carrera a ninguna parte. De manera que entre la estulticia de unos y la avaricia de otros, la crisis continúa campando a sus anchas. La muestra de ingenio desplegado en Imprevisual Galería no acabará con ella, pero señala al menos cierta salida de incendios.

Obra de Mompar, en 'Políticamente incorruptos'. Imprevisual Galería

Obra de Mompar, en ‘Políticamente incorruptos’. Imprevisual Galería

Salva Torres

Intimistas

Imprevisual
Alejandro Casanova
Intimistas
Hasta el 26 de febrero

Para Alejandro Casanova el desnudo es el momento más revelador de la psicología humana. Ese instante de intimidad que posterga el entorno social, con sus rutinas y manierismos, profundiza en un mundo de relaciones hombre-objeto, donde predomina un criterio puramente selectivo. Casanova reconstruye la escena despojándola de todo detalle superfluo. Discrimina. Separa. Difumina. Así sus personajes parecen interactuar con las circunstancias y los entornos que él mismo ha elegido, como para subrayar ese instante en el que podemos imaginar las sensaciones, el subconsciente, en su devenir cotidiano. Una sensibilidad sobrecogedora e introspectiva. El artista nos convida a respirar y sentir ese tono sugestivo propio de los ambientes cerrados –por momentos clasutrofóbica-. Estos retratos son síntesis de emociones. El día a día, puertas adentro. La contemplación frente al espejo, el contacto de los pies desnudos con las baldosas, la mirada absorta frente a la pantalla de un ordenador, el contacto con el agua de una bañera, el reposo en un sofá, un perro solitario. Momentos en que rivalizamos con nuestro yo, en que nos enfrentamos a nuestros miedos, angustias y soledades, en que gozamos de una casi absoluta libertad y nos despojamos de nuestras vestiduras. Casanova refuerza esta intencionalidad con pinceladas y texturas propias del expresionismo sin abandonar las formas y la expresividad del color y la línea, sin subrayar los detalles. Sus composiciones reproducen los mismos modelos en situaciones diferentes; sin embargo, esta reiteración no supone una limitación expresiva. Tales recursos le permiten transitar entre dos discursos: el del más puro retrato realista y el del retrato difuminado que reivindica lo sensible e intimista del cuerpo humano, lo puramente emotivo.