Entrevista-paseo por Display-me

Entrevista-paseo con Diana Guijarro y Ángel Masip
Proyecto Display-me. Ma Reme Silvestre, Cynthia Nudel, Ángel Masip y Alberto Feijóo
Caja Blanca, Centro Cultural Las Cigarreras
C/ San Carlos, 78. Alicante.
Hasta el 22 de enero de 2017

Display-me es un proyecto expositivo que va más allá, cuyo objetivo es replantear no solo el modelo expositivo sino la comunicación y difusión con el público. Para ello, la ideadora y comisaria Diana Guijarro, sustrajo a los artistas Ma Reme Silvestre, Cynthia Nudel, Alberto Feijóo y Ángel Masip de su producción cotidiana, y les ofreció un espacio en el que trabajar juntos. El resultado, siempre en constante cambio, no deja indiferente al público.

“Buscamos como afrontar los diferentes retos”

“Todo comenzó con la I primera convocatoria pública de proyectos expositivos para salas municipales que propuso el Ayuntamiento de Alicante desde la Concejalía de Cultura. Aunque el proyecto ya nos había rondado anteriormente la cabeza, esta fue una ocasión para plantearlo de manera profesional.” comienza Diana Guijarro. Todavía no hemos avanzado mucho dentro de ese gran espacio que es la Caja Blanca de las Cigarreras pero estamos situadas, junto con el artista participante Ángel Masip, enfrente de las primeras piezas. “ el proyecto que presentó Diana fue el mejor puntuado entre todos. Pero, a la hora de la verdad, nos encontramos con un grave problema y es que nos dijeron que no había presupuesto.” apunta Ángel. Ante mi cara estupefacta, Diana sonríe y me cuenta como tuvo que reunirse con diversos responsables tanto del centro como de la Concejalía de Cultura de Alicante para finalmente llegar a un acuerdo para poder realizar su proyecto.

Ángel apunta que recibieron un recorte más o menos del 50%. “Buscamos como afrontar los diferentes retos, como tener que pactar y que lidiar con todos estos inconvenientes. Aunque pensábamos que nos los íbamos a encontrar, te encuentras con que la situación es más complicada de lo que creías”, confiesa.

Vista del montaje de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Vista del montaje de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

“Creo que por ser los primeros, sufrimos la novatada”

La conversación se dirige hacia todas las trabas que han tenido que salvar: ajustes de presupuesto, de tiempo, de recursos… “Creo que por ser los primeros, sufrimos la novatada esta primera edición de las convocatorias públicas y tuvimos que re-adaptar todo. Se habló con los artistas y decidimos seguir adelante pero esto conllevó un mayor esfuerzo presupuestario. También un esfuerzo para con los artistas, ya que mi propuesta no era una colectiva sino un laboratorio sobre la invasión de un espacio. Cuando se tuvo que cambiar a que los cuatro a la vez llevarán a cabo este trabajo a la vez, fue todo un reto. El montaje ha sido quizá más divertido, pero todo un reto profesional ”, confiesa Diana.

“Se pretende hacer pensar sobre la exposición como un medio de comunicación”

Display-me busca mostrar los nuevos modos de transmisión que posee el desarrollo expositivo y para ello, se hace necesario romper con los modelos con los que normalmente nos encontramos cuando vamos a un museo o galería. La concepción del rol del público como agente activo es clave en esta ocasión. A raíz de esto Diana explica que Display-me “no se entiende como una exposición al uso, ni con un final cerrado. Se pretende hacer pensar sobre la exposición como un medio de comunicación. El título refiere a ello, va lo básico, a lo que es un display, y tiende la mano a la gente a que participe o al menos, a hacerles pensar.”

Como artista Ángel cree que las trabas para poder llevar a cabo todo este cambio de roles en el que el público pasa a ser casi creador son complicadas, pero “o generas algo diferente a lo preestablecido y te acomodas a la estructura; o no vas a poder hacer tu proyecto. ‘Display-me’ está pensado más bien como un laboratorio de experiencias y de investigación.” Añade que “normalmente existe  la barrera establecida de la comunicación unidireccional, en la que el espectador no tiene opciones salvo las que le da el artista. Era interesante el abrir ese terreno que permitía generar una comunicación a través de otras vías. Creo que esto es lo más interesante del laboratorio. Si en algún aspecto podemos cambiar la estructura del modelo expositivo clásico es en la comunicación, entre el visitante y el que exhibe.”

Por supuesto, esto implicaba una tarea de coordinación importante entre artistas y comisaria. Display-me parece trastocar, no solo el rol del público, sino también el de las propias relaciones entre agentes del arte. Diana explica que “la exposición no se puede explicar entorno a un recorrido claro, puesto que no hay una estructura clara. Esto también fue asunto interesante a la hora de del montaje. Nos plantamos en este gran espacio blanco y fuimos viendo como empezar a trabajar. Los días de montaje han sido intensos porque muchas ideas se han tenido que readaptar. A pesar de que yo he planteado unas líneas, mi idea de como me imaginaba las piezas cada uno de los ellos ha ido mutando”.

Ángel aporta su visión de artista y añade la importancia de generar un contexto donde las obras de los cuatro artistas tuviesen cabida, donde se interrelacionaran y al menos generasen una vía de interacción con el receptor. Cuenta que “por eso queríamos abrir esta muestra con una obra interactiva, que estableciera barreras, con una visualidad parcial y que produjera confusión. Al mismo tiempo crea cuestiones. Pensamos que aunque no hay ponérselo difícil al visitante sí que hay que se deben generar preguntas que nos puedan a ofrecer otras vías de investigación. Si por el contrario, acabamos haciendo una exposición al uso, ya sabemos cual va a ser el resultado”.

Huellas, desapariciones. Nada y todo es aleatorio en Display-me. Ángel explica que “la intención es que al final, si quitas todas estas cosas que hay por en medio, quede un espacio lleno de indicaciones, donde te diga que ha sucedido algo en sala, que ha tenido a cabo una actividad, la que sea.” Se trata invadir un espacio en el que normalmente al artista no le es posible andar con libertad.

Una de las obras de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

Una de las obras de Display-me. Imagen cortesía Diana Guijarro.

 “El público creó el contenido sin saberlo”

“Las actividades paralelas tienen mucho que ver con esto de los cambios de roles. Aunque la exposición está a medias, el motor ya está en marcha, creo que hacia todo lo que resta es cuando realmente va a ponerse en funcionamiento toda la máquina”, apunta Ángel. Diana continúa hablando de “poner en marcha la maquinaria” y añade que “ las actividades son la espina dorsal del proyecto. Si quitas una, ya no tiene sentido”.

Es curioso que el programa de actividades comenzara antes que la exposición. “Se hizo una actividad en la que la gente no sabía muy bien a que venía y con un material didáctico que hemos añadido a la exposición, la gente deambulaba por un espacio donde se encontraba con cosas que no sabes que son, y queríamos que nos contaran lo que percibían. Ese material fue el que utilizamos para elaborar los mensajes. El público creó el contenido sin saberlo. Además, cada semana, cada artista enfoca la actividad hacia el ámbito que quiere y eso también dota de contenido o modifica la exposición,” comenta Diana.

“Alicante es una ciudad complicada”

El objetivo de la reunión de estos artistas vinculados a un determinado ámbito geográfico, con parámetros generacionales comunes, no es aleatoria. “La paridad entre artistas ha sido importante a la hora de elegirlos. Cada uno de ellos tiene trayectorias diferentes y trabajan mensajes diferentes. Me interesaba esa confrontación”, afirma Diana. Además, nos cuenta que “ninguno de los cuatro, nacidos o residentes en la provincia, había expuesto en un centro institucional. Sí habían hecho exposiciones pero era curioso que ninguno tuviera una gran presencia en el ámbito público”. “Seguimos sin tenerla”, incide Ángel entre risas.

“Alicante es una ciudad complicada. Creo que estas convocatorias son importantes para poder desarrollarnos de una manera profesional y digna”, apunta Diana. Ángel cree que “desde hace mucho tiempo se han reconducido las políticas culturales hacia un foco determinado y que en lugar de abrir el abanico y permitir que artistas emergentes encuentren un espacio en la ciudad, no se ha ejecutado una buena política cultural. Esto deriva en que todos acabemos por irnos. No hay arte vanguardia ni posibilidades de generarlo. Con estos nuevos órganos de gobierno que están abriendo canales de comunicación con la ciudadanía y probablemente ahí es donde tienen cabida nuevas vías de actuación. Aunque no es del todo ideal, sí es más fructífero que antes”.

“Es como una metáfora”

Se configura así un ambiente de presentación de obras donde existe un proceso configurado a través de una investigación artística continua y adherida. Todo un laboratorio dinámico en el que, según palabras de Diana “la gente no se quedara vacía. Nos ha servido para testar al público de la ciudad y el feedback ha sido muy bueno”. Pero en ocasiones, casi sin quererlo, vamos más allá y, como explica Ángel, “se trata de generar estructuras para cuestionar nuestros propios procesos. Es como una metáfora, una especie de juego para proyectarlo en otras cuestiones de la realidad ”.

María Ramis

CALL: 17 años, 18 propuestas

XVII Edición de CALL, Convocatoria Internacional de Jóvenes Artistas
Galería Luis Adelantado
C / Bonaire, 6. Valencia
Hasta el 11 de septiembre de 2015

Un total de 18 propuestas, de las más de 500 presentadas, han sido las seleccionadas para la XVII Edición de CALL, la convocatoria internacional de jóvenes artistas de la galería Luis Adelantado. La selección de los artistas participantes ha estado a cargo de la directora de la galería Olga Adelantado.

Obra de Andreu Porcar en la XVII Edición de Call en Luis Adelantado. Cortesía de la galería.

Obra de Andreu Porcar en la XVII Edición de Call en Luis Adelantado. Cortesía de la galería.

Este año la presentación de dossieres ha sido similar a la del año pasado, pero como indica la propia Adelantado, “hemos notado que la calidad de las propuestas ha aumentado considerablemente, lo que nos indica una mayor profesionalización de los artistas que ya venimos observando en anteriores ediciones”. Y añade: “Cabe destacar también la calidad de las propuestas de los artistas españoles con respecto a otros años, un total de 13 artistas, de los cuales siete son de la Comunidad Valenciana. A los españoles les sigue la presencia peruana con dos artistas, y completa la selección una artista francesa, una artista alemana y otra suiza. Un total de 20 artistas y 18 propuestas”.

Obra de Camille Tsvetoukhine en CALL de Luis Adelantado. Cortesía de la galería.

Obra de Camille Tsvetoukhine en CALL de Luis Adelantado. Cortesía de la galería.

El recorrido artístico de los participantes es muy diverso y plural, si bien su edad oscila entre los 24 y 36 años. Muchos de ellos, a pesar de encontrarse en el primer tramo de sus carreras, ya tienen en su haber una trayectoria destacada con presencia en galerías e instituciones, síntoma de su rigurosidad e implicación profesional. Algunos ya tienen en su haber premios y menciones importantes.

Los medios con los que se expresan en sus obras son tan diversos y amplios como su background. Abarcan desde la fotografía, el dibujo, la pintura, la intervención, el collage, la instalación o el objeto escultórico.

Los artistas seleccionados en la XVII Edición de CALL de Luis Adelantado, con la responsable de la convocatoria Olga Adelantado en el centro de la imagen en primera fila. Cortesía de la galería.

Los artistas seleccionados en la XVII Edición de CALL de Luis Adelantado, con la responsable de la convocatoria Olga Adelantado en el centro de la imagen en primera fila. Cortesía de la galería.

Los 18 artistas participantes en la décimo séptima edición son: Alberto Feijóo (ESP), Julia Fuentesal & Pablo Muñoz de Arenillas (ESP), Usoa Fullaondo (ESP), Ainhoa Salas & Guillermo Lechón (ESP), Javier Martín (ESP), Amanda Moreno (ESP), Nina Paszkowski (SUI), Eduardo Peral (ESP), Sergio Pilan (ESP), Mercedes Pimiento (ESP), Andreu Porcar (ESP), Juan Carlos Rosa (ESP), Cristina Santos (ESP), Iván Sikic (PER), María Tinaut (ESP), Juan Diego Tobalina (PER), Camille Tsvetoukhine (FRA) y Anne Wölk (GER).

Obra de Usoa Fullaondo en la XVII edición CALL de Luis Adelantado. Cortesía de la galería.

Obra de Usoa Fullaondo en la XVII edición CALL de Luis Adelantado. Cortesía de la galería.

Ciudad (des)elegida

Ciudad elegida. Alberto Feijóo, Carlos Aguilera, Cristina De Middel, Ricardo Cases, Sebastián Liste, Vicente Paredes
Mustang Art Gallery
C/Severo Ochoa, 36. Elche (Alicante)
Hasta el 8 de mayo de 2015

27 de marzo, 18.00h Mesa Redonda
Con la participación de Rafael Doctor (Crítico de arte y comisario independiente) y Luis López Navarro (Realizador) más Alberto Feijóo, Carlos Aguilera, Cristina De Middel, Ricardo Cases, Sebastián Liste , Vicente Paredes, los seis fotógrafos protagonistas de la muestra. Modera Ana Alarcón, comisaria del proyecto.

27 de marzo, 20.30h Inauguración
El proyecto expositivo Ciudad Elegida reúne por primera vez en Alicante 102 fotografías inéditas de Alberto Feijóo, Carlos Aguilera, Cristina de Middel, Ricardo Cases, Sebastián Liste y Vicente Paredes. Seis creadores del mundo de la fotografía que nacieron en esa provincia y que, a pesar de su gran repercusión internacional, su reconocimiento en premios y festivales, y la lucidez de su discurso, son prácticamente desconocidos en su tierra de origen.

Sebastian Liste. The refuge. All the way back home. Cortesía Mustang Art Gallery.

Sebastian Liste. The refuge. All the way back home. Cortesía Mustang Art Gallery.

CIUDAD (DES)ELEGIDA

En 1967 la constructora Calpisa planteaba en Alicante la construcción de una gran urbanización con el nombre de Ciudad Elegida Juan XXIII entre las carreteras de Valencia y Villafranqueza. La urbanización de aquellos terrenos desiertos y alejados del centro, pero que prometía una zona residencial de ensueño, y que en algún momento incluso llegó a serlo, se inició a finales de la década de los sesenta y se terminó a finales de los setenta. Nacía en aquellos años, aparte de una urbanización feroz y arrasadora en todo el levante español y la cultura que degeneraría en pelotazo, una poderosa generación de jóvenes que viviría el éxito absoluto y el fracaso estrepitoso de la nueva situación social y económica que definiría al país entero. Bajo aquel nombre, tan evocador como agorero, que remataba con grandes letras y aún sigue dominando un pequeño barrio de Alicante, se generó la fuerza de quienes escucharon cassettes y vieron videoclips en los años ochenta, descubrieron las cámaras digitales a finales de los noventa y se colgaron de su teléfono móvil cuando comenzaba el nuevo siglo.

Esos jóvenes comenzaron a generar (buenas) imágenes, miles de fotografías que, a su vez, a través de un boom tecnológico, el auge imparable de internet y la aparición de las poderosas redes sociales permitían que esas instantáneas viajasen a la velocidad de la luz, se transmitieran hasta cualquier lugar del mundo y fueran más arrolladoras aún por lo que implicaban que por lo que en sí mostraban. Ante tal saturación y esa velocidad desmesurada, resultaba muy difícil, casi imposible, distinguir el polvo de la paja, rescatar un fulgor entre miles de flashazos. Pero de repente aparecían pepitas de oro que brillaban con tal fuerza que no hacía falta apartar mucho la arena. Y, entre ellas, cada vez más con nombres que habían nacido bajo aquellas letras decadentes, y todo el mundo, excepto nosotros mismos, los de aquí, miraba en nuestra dirección para volverse loco por el valioso oro levantino.

Alberto Feijóo. Disparar y fallar. Cortesía Mustang Art Gallery.

Alberto Feijóo. Disparar y fallar. Cortesía Mustang Art Gallery.

Turismo de masas, verano eterno, abundancia low cost y de mercadillo, ascenso a los cielos y descenso a los infiernos empresarial y económico, feísmo urbanístico, belleza mediterránea, idiosincrasia particular (por utilizar un adjetivo), circo político y un vacío, enorme abismal, tremebundo, ante el arte y la cultura contemporánea (y la acción, que no resignación, de las partes afectadas). Esas eran algunas de las respuestas, mezcladas y distintas, que encontraba cuando me preguntaba muchas veces por qué cada vez resonaban más creadores originarios de esta tierra. Quizá no se debía a nada en particular, quizá sólo era así, y punto. Pero todos esos ingredientes debían curtir y generar una manera particular de ver el mundo. Y ese vacío, esa nada y ese agujero negro por el que se podrían haber colado y haber desaparecido para siempre y que, para empezar, les hizo marcharse lejos o muy lejos, les debió dar más fuerza para trabajar sin tregua y desarrollar una certeza creativa sin precedentes.

Entre 2011 y 2014 he reunido a distintos fotógrafos nacidos en esta provincia que comparten algo en común: trabajo impecable poco o nada reconocido en su lugar de origen; trayectoria frecuentemente fuera del circuito establecido y con mucha repercusión internacional; prefijo auto en la mayoría de sustantivos que definen su recorrido (autoedición, autogestión, autodifusión…); y una decisión y un coraje fuera de lo habitual. En esta muestra cada uno nos asoma a su tierra de origen mediante trabajos inéditos que se presentan por primera vez con motivo de la misma. Alberto Feijóo (Alicante, 1985) parte del título Ciudad Elegida para construir “una estructura con los restos que encuentro en la periferia de dicha ciudad, aquellos objetos que la propia ciudad desecha y a los que otorgo una segunda vida. Muestro objetos y «memoriales» de mi experiencia con la ciudad y con el paso del tiempo”. Sebastián Liste (Alicante, 1985), fotoperiodista puro con un lenguaje fotogrí﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽﷽o sas di que el mundo se haya vuelto msu familia poldicierra de origen a travecuentemente fuera del circuito estableciáfico muy distinto al del resto, nos muestra un diario íntimo que comenzó hace más de diez años y que se centra en Abdet, un pueblo del interior en el que vive su familia política. Carlos Aguilera (Los Montesinos, 1992), artista novel que para su puesta de largo mira a su pueblo de nacimiento y nos presenta La general: “estas fotografías establecen un punto de encuentro entre el pasado y el presente, los espacios que un día sirvieron para que se fuese configurando el pueblo por agregación, son ahora lugares borrosos a los que se les han asignado nuevos usos, indeterminados y arbitrarios”. Cristina de Middel (Alicante, 1974) rescata las imágenes de un blog que creó en 2008 cuando trabajaba para la prensa local y reúne “historias obvias y olvidadas que nunca darían su salto a las portadas. Vividas en primera persona y metabolizadas de ese mismo modo sin más filtro que la necesidad de sacar a la luz aquel detalle que convierte el día en algo mágico y excepcional, orgullosamente ajeno a la actualidad y los criterios editoriales”. Ricardo Cases (Orihuela, 1971) y Vicente Paredes (Orihuela, 1972) muestran a dúo sus Oriolanos ausentes “después de más de veinte años de un exilio voluntario que aún perdura, regresamos a nuestra ciudad para presentar un mundo adormecido por el cannabis y la religión y revisamos la iconografía oriolana que representa el alma de este lugar”.

Casi cincuenta años después de que Ciudad Elegida asentara sus cimientos, seis artistas vuelven a su Ciudad (Des)elegida para contarnos lo que sienten. Más allá de sus imágenes está la historia de una generación y de una región que podría haber sido absolutamente triste pero que deviene más bien una esperanza y hace que el cuento culmine con más moraleja que muchas narraciones clásicas. El contexto social y político en el que vivimos, y que va estrechamente relacionado con las imágenes que tenemos delante, daría para dar muchas vueltas a este texto y utilizar muchas malas palabras, pero la inteligencia que desborda de cada fotografía hace que no sea necesario. En absoluto. “El analfabeto del futuro no será aquel que no conozca las letras, sino quien no conozca la fotografía” sentenciaba el filósofo Walter Benjamin ya a principios del siglo pasado. Miremos esta(s) Ciudad(es) y no lo seamos. Nosotros no.

Cristina de Middel. Ciudad elegida. Cortesía Mustang Art Gallery.

Cristina de Middel. Ciudad elegida. Cortesía Mustang Art Gallery.

Texto curatorial de Ana Alarcón para el proyecto «Ciudad elegida».

 

Alberto Feijóo: Something we used to Know

Alberto Feijóo: Something we used to Know

Tras su exposición en el Centro 14 (Alicante), Alberto Feijóo (Alicante, 1985) nos explica su trabajo Something we used to know: “Los lugares frecuentados, los acontecimientos presenciados, las relaciones interrumpidas, todos esos fragmentos de recuerdos que, como los objetos que antes atesorábamos, ocupan un espacio en un almacén que es nuestra memoria.

Alberto Feijóo "Something we used to know" (tabla de madera 100 x 80 cm combinada con fotografías enmarcadas de medidas variables). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know» (tabla de madera 100 x 80 cm combinada con fotografías enmarcadas de medidas variables). Imagen cortesía del artista.

“Something we used to know” que se podría traducir como: “algo que solíamos conocer”, es un trabajo que gira en torno a la Juventud y a sus recuerdos.
El foco se centra en la etapa de la vida comprendida entre la adolescencia y la vida adulta, de límites difusos y abierta a miles de interpretaciones y enfoques.

Alberto Feijóo "Something we used to know" (tabla invertida apoyada sobre dos pomelos 80 x 60 cm). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know» (tabla invertida apoyada sobre dos pomelos 80 x 60 cm). Imagen cortesía del artista.

Todos estamos configurados de nuestras experiencias pasadas y somos un producto de las mismas. La manera de expresión física y mental de un determinado tramo vital en un individuo deja un remanente que lo acompaña para siempre.
De esta manera, se pretende que dos momentos en el tiempo se pongan en relación, pasado y presente se entrelazan formando así superposiciones de capas que, en distintiva, son recuerdos.

Alberto Feijóo "Something we used to know" (Bodegón  de fruta: lo componen frutas naturales y frutas pintadas con pintura acrílica en spray en varios colores. Esta pieza es efímera y se degrada conforme avanza la exposición). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know» (Bodegón de fruta: lo componen frutas naturales y frutas pintadas con pintura acrílica en spray en varios colores. Esta pieza es efímera y se degrada conforme avanza la exposición). Imagen cortesía del artista.

Uno de los elementos catalizadores es la Música, mediante la cual canalizamos nuestra energía.
Dicha disciplina, es una forma más de encuentro social y de expresión artística. Un elemento diferenciador que agrupa y a la vez disgrega grupos de personas con los que nos sentimos identificados e incluso formamos parte.

Alberto Feijóo "Something we used to know". Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know». Imagen cortesía del artista.

“Something we used to know” se configura de fotografías en su mayoría, pero también de objetos y de documentos de épocas pasadas, cosas que se desentierran para la ocasión y que forman parte de un imaginario personal. Este trabajo consta de dos formatos, por un lado una publicación y por otro una exposición. Ambos tienen cosas comunes y lugares de encuentro aunque están concebidos de manera independiente.

Alberto Feijóo "Something we used to know" (fotografía). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know» (fotografía). Imagen cortesía del artista.

En resumen,» este proyecto es un intento de analizar la identidad, el anhelo de recordar lo que fuimos y de recuperar lo perdido”.

Alberto Feijóo "Something we used to know" (fotografía). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know» (fotografía). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo "Something we used to know" (Fotografía). Imagen cortesía del artista.

Alberto Feijóo «Something we used to know» (Fotografía). Imagen cortesía del artista.