Antonio Banderas, vendaval en las pupilas

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Alberto Conejero | Antonio Banderas, vendaval en las pupilas
MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, 2019
Lunes 24 de agosto de 2020

Lo hemos visto en no pocas ocasiones: en España lo único peor que el fracaso es el éxito. En el solar patrio, se suele escupir en lo cimero (la expresión es de Luis Cernuda), recelar de los compatriotas que cumplen logros, cuando no exiliarlos e, incluso, aniquilarlos. De dónde nos vendrá esta desconfianza secular yo no lo sé, pero no es fácil aventurar que hunde sus raíces en el mismo sustrato del que brotaron el “muera la inteligencia” o el “que inventen ellos”.

Pero este no es, ni mucho menos, un mal privativo español. En todos lados cuecen las habas que acompañan al síndrome de Procusto, también llamado “de alta exposición” o de la “amapola alta”. Es justo decirlo. Pero en un país que gasta celosías y portillos, dimes y diretes, negruras goyescas e ingenio afilado, sabemos que siempre hay tela para cortar el traje de los hijos ilustres. Por fortuna, tanto del éxito como del fracaso se puede salir. Y mientras se está vivo, hay partida.

Páginas iniciales del artículo publicado en MAKMA ISSUE #02.

Antonio Banderas (antes de lo público, José Antonio Domínguez Bandera) se fraguó como intérprete en el teatro, allí en su Málaga natal. Poco tiempo después cogió el petate con dirección Madrid, en una de las primeras expediciones del, entonces, joven argonauta.

Lo demás es ya historia; una en la que el encuentro con el director manchego Pedro Almodóvar ha sido fundamental. Jalonaron los ochenta con cinco películas inolvidables y que son ya una referencia ineludible de nuestro cine reciente: ‘Laberinto de pasiones’ (1982), ‘Matador’ (1986), ‘La ley del deseo’ (1987), ‘Mujeres al borde de un ataque de nervios’ (1988) y ‘Átame’ (1989). Precisamente, la memoria de esa década de luces y sombras es uno de los pilares de ‘Dolor y gloria’, su octava colaboración –faltaban por citar ‘La piel que habito’ y ‘Los abrazos rotos’– y la película con la que acaba de ganar el premio a mejor actor en el Festival de Cannes.

Antes de este momento hay un tornadizo de vida. Una nueva expedición para el argonauta malagueño. Desbrozó las trojas hasta Hollywood, que luego transitaron compañeros como Javier Bardem o Penélope Cruz; allí protagonizó algunos proyectos luminosos y otros con más sombras; su biografía se entreveró con la de los habitantes del Olimpo del star-system (qué cosa); llegaron también el papel cuché, los musicales, las luces, vampiros y zorros, las sombras, los años con la brújula temblando, el convertir el nombre en franquicia, el dejar atrás la juventud y no querer desaparecer con ella; y llegó también el querer desdecirse, deshacerse, soltar los baúles demasiado cargados de uno mismo.

Portada de MAKMA ISSUE #02, a partir de una de las obras del proyecto ‘Autocines’ (2019), de la fotógrafa Gala Font de Mora.

Y en ese momento apareció, de nuevo, Pedro Almodóvar, con una película que tiene mucho de ajuste de cuentas, de expedición retrospectiva, de ir hasta el pasado para decirse las verdades del barquero. Porque el cuerpo duele, el corazón se escacharra y se hace presente lo inevitable; porque el tórax abierto tiene algo de caja de Pandora. En mi columna semanal para Aisge.es, ‘Línea de telón‘, escribí de la interpretación de Banderas: “Cuánto con tan poco, qué manera de contener un vendaval en las pupilas. De nuevo la elocuencia del silencio. Toda su interpretación tiene calambre de poema”.

Su premio ha sido recibido con gran alegría por muchísimos y muchísimas en nuestro país. Al final, se trata de sostener la vocación. El de actor es oficio de persistencia, de fe. Ahora Antonio Banderas está a punto de abrir teatro junto a Lluís Pasqual. En la historia de las artes escénicas de nuestro país, el ‘Eduardo II’ de Marlowe que hicieron juntos en 1983. Banderas se hizo cargo, en el último momento, del papel protagonista de Gaveston. Era la segunda colaboración de Banderas y Pasqual después de un papel secundario en ‘La hija del aire’, de Calderón de la Barca. Ahora vuelven a encontrarse a la vuelta de muchos caminos.

Dice Antonio Banderas que ha empezado a matar a “Antonio Banderas” con esta película, a ese fantasma de sí mismo al que la mucha fama y el tiempo dio sustancia. Por fortuna, debajo de esa nebulosa permanece Jose Antonio Domínguez Bandera, actor. Uno de nuestros enormes.

‘Antonio Banderas’, por Luis Frutos.

Alberto Conejero

Este artículo fue publicado en MAKMA ISSUE #02, revista especial en papel con motivo del sexto aniversario de MAKMA, Revista de Artes Visuales y Cultura Contemporánea, en junio de 2019.

El simbolismo invernáculo de Alberto Conejero

‘Todas las noches de un día’, de Alberto Conejero, dirigida por Luis Luque
Pentación Espectáculos
Con Ana Torrent y Carmelo Gómez
Teatro Olympia
San Vicente Mártir 44, València
Hasta el 17 de febrero de 2019

“Pese a las veladuras que aparentan cubrirlos (sus cuadros de la vida), no tienen ninguna artificiosidad: a través de esos velos se disciernen siempre, con toda precisión, los contornos de algo substancial, de algo que brota de la fuente misma de la humana existencia y que no es en modo alguno efímero o pasajero”
(Maurice Maeterlinck)

Tal epígrafe, que la investigadora de la UCO Juana Toledano Molina recoge en su ensayo ‘Teatro simoblista en España: algunas formas del poema drámatico’, se formula atribuido al dramaturgo belga Maurice Maeterlinck (1862-1949), prócer del teatro simbolista francófono y de generosa influencia en todas las dramaturgias europeas, tal y como el actor, escritor teatral y profesor de la RESAD Daniel Sarasola postula en la destacada antología ‘Simbolismo y modernismo en el teatro español’ (Fundamentos, 2011).

Todas las noches de un día. MAKMA

La sentencia de Maeterlinck bien puede erigirse aquí a modo de exordio de cuanto acontece, palpitante, en la obra de Alberto Conejero ‘Todas las noches de un día’, que fondea en el Teatro Olympia de València, hasta el próximo 17 de febrero, de la mano de Ana Torrent y Carmelo Gómez, orientados por el rumbo del director madrileño Luis Luque.

Modernismo contemporáneo, lirismo dramático, teatro de ensueño, introspección narrativa, calima truculenta y decadente; aditamentos proposicionales del simbolismo para un texto alegórico que rubrica el prolífico y ubicuo autor jienense –indubitable adalid, junto a Juan Mayorga, de la presente escena española–, henchido de la analepsis que Conejero procura germinar en el espacio metafórico de un invernadero decimonónico, erigido en una reliquia superviviente de los azares biográficos de sus personajes.

Ana Torrent (Silvia) y Carmelo Gómez (Samuel) encarnan a dos seres atormentados por sus respectivos abolengos, tan discordantes como miméticos en el castigo, cuyas penitencias lastran la onerosa carga de la espectral memoria familiar. Silvia, última habitante de un caserón hostigado por las urbanizaciones colindantes, en el que subsiste un viejo invernadero al cuidado obsesivo de Samuel. Entre ambos surge una relación de necesidad y desequilibradas correspondencias, cimentada por el tiempo relativo que propicia su aislamiento, como testigos inanes de cuanto acontece fuera de su no-lugar.

 

‘Todas las noches de un día’ uniforma su relato epidérmico a partir del interrogatorio policial al que Samuel debe enfrentarse, tras la incierta desaparición de Silvia, tesitura que propicia las escenas retrospectivas y la interpolada evolución de la memoria. Samuel se ve inquirido por un agente –in absentia– que asiste, junto al público, a los delirios del recuerdo, entre premonitorias tormentas estacionales, ipomoeas albas, hemerocallis y cactáceas que habitan su invernáculo, convertido en mazmorra, en jaula última para sus íntimas evocaciones.

Carmelo Gómez y Ana Torrent fascinan e impresionan, tornan inteligibles las cuitas y contribuyen decisivamente –junto a la labor escenográfica de Monica Boromello y la música de Luis Miguel Cobo– a elevar las razones poéticas de un libreto definido por el propio Conejero como “un texto que tiene algo de thriller, algo de melodrama y algo de tratado de botánica”.

Carmelo Gómez y Ana Torrent durante un instante de 'Todas las noches de un día'. Fotografía cortesía de Teatro Olympia.

Carmelo Gómez y Ana Torrent durante un instante de ‘Todas las noches de un día’. Fotografía cortesía de Teatro Olympia.

Jose Ramón Alarcón

Un Escalante para adultos

Ciclo de Memoria Histórica
Escalante Centre Teatral
Teatre el Musical
Plaça del Rosari, 3. Valencia
Del 20 al 22 de diciembre de 2016

El Escalante Centre Teatral, dependiente de la Diputación de Valencia, presenta este diciembre una programación que, por primera vez dentro de sus más de tres décadas de recorrido, se abre al público adulto con su ciclo Memoria Histórica. Junto a éste, la programación familiar e infantil estará presente con Nadal al Escalante en 7 espectáculos que invitan al juego, la experimentación y la interacción a través de las artes escénicas.

Entroncar con nuestro pasado, ya sea éste real o imaginado, es lo que articula el ciclo de Memoria Histórica, que llegará del 20 al 22 de diciembre al Teatro El Musical (TEM)– espacio al que se ha trasladado la programación hasta que terminen las obras del edificio-  con 4 espectáculos que examinan el mundo con una visión crítica.

Programados por el actual director del Escalante, Josep Policarpo, el ciclo se abrirá con La piedra oscura, de Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Una vibrante pieza sobre la memoria como espacio de justicia y la necesidad de redención, con texto de Alberto Conejero, reconocida con 5 Premios Max: Mejor espectáculo teatral, autoría, dirección, diseño escénico e iluminación (20 diciembre-20:00h-TEM).

La piedra oscura, Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Imagen cortesía Escalante Centro Teatral.

La piedra oscura, Centro Dramático Nacional y Lazona Teatro. Imagen cortesía Escalante Centro Teatral.

De la mano de Meriyanes Produccions en Kilòmetres conoceremos la historia de una familia y su particular periplo dentro del marco de la Guerra Civil. Con ella recorreremos kilómetros cargados de lucha e ilusión, oportunidades y desesperación, risas y llantos (21 diciembre-20:00h-TEM). A mí nunca me cortó la cabeza, de Lupa Teatro y Yo maté a Carmencita Polo, de Mafalda Bellido (22 diciembre-20:00h-TEM) son las dos piezas cortas de autoras valencianas que cerrarán el Ciclo de la Memoria Histórica con dos historias muy distintas, íntimas y cercanas, que combinan el humor y el drama para buscar la complicidad del público a través de dos originales relatos.

La piedra oscura hace memoria en Las Naves

La piedra oscura, texto de Alberto Conejero, dirigida por Pablo Messiez
Espai Mutat de Las Naves
C / Joan Verdeguer, 16. Valencia
Sábado 24 y domingo 25 de octubre, 2015

La piedra oscura, la obra revelación de la temporada teatral, texto de Alberto Conejero, dirigida por Pablo Messiez e interpretada por Daniel Grao y Nacho Sánchez, llega al Espai Mutant de Las Naves el 24 y 25 de octubre. Una coproducción del Centro Dramático Nacional y La Zona.

La obra está inspirada en el personaje real de Rafael Rodríguez Rapún, «el más hondo amor de Lorca” que quedó fuera del «retrato de la historia», según expresión de Alberto Conejero (Jaén, 1978). El texto, un mosaico de ficción y realidad, narra el encuentro en una noche trágica entre Rafael, un teniente republicano, y Sebastián, un joven soldado inexperto del bando nacional. “Una obra teatral que está demostrando que al público sí le interesa la memoria histórica. La Piedra oscura pone este interés sobre el escenario de manera clara y emotiva”, apunta Guillermo Arazo, responsable de programación de Las Naves.

Escena de 'La piedra oscura'. Imagen cortesía de Las Naves.

Escena de ‘La piedra oscura’. Imagen cortesía de Las Naves.

“Yo creo en la memoria colectiva. Creo que tenemos que llegar a un mínimo acuerdo sobre nuestro pasado, y que con la memoria histórica se desmoronan los egos y compartimos culpas”, afirma Conejero, que consiguió el premio Ceres de Teatro al mejor autor. «Nunca lo hubiera conseguido sin Pablo Messiez, los actores, Daniel Grao y Nacho Sánchez, y el equipo”, subraya el autor.

La obra transcurre en una habitación de un hospital militar cerca de Santander. Allí se produce el encuentro entre Rafael, que vive sus últimas horas antes de ser fusilado, y un joven soldado llamado Sebastián, que le custodia. Es, cuenta Coenejero, un encuentro ficticio, que le ha servido para recuperar la memoria de Rodríguez Rapún. «Habla sobre el encuentro con el otro y esa ‘otredad’ que va convirtiéndose en una intimidad. La obra habla de cómo dos seres humanos son capaces de encontrarse y entenderse, pese a la guerra”, destaca el dramaturgo.

Federico García Lorca es, de algún modo, el origen de La piedra oscura. «Tengo un gran amor por Lorca y soy en muchas maneras deudor suyo. Pero no he pretendido hablar de él, ni siquiera rendirle un homenaje. El texto habla de las ausencias, y la primera es la de Lorca. No hablo de él pero esta obra no podría existir sin él». La piedra oscura es, precisamente, el título de un proyecto de Lorca del que apenas existe el ‘Dramatis personae’. Alberto Conejero lo ha elegido como título por los significados, desde lápida a paredón, y porque oscuro es el amor que no puede decirse.

La piedra oscura no es revanchista sino que habla sobre la necesidad de encuentro, pero tiene un ruego: este país no puede estar ribeteado de muertos en sus cunetas y que los familiares tengan que financiarse ellos mismos las exhumaciones a través de asociaciones.

Escena de 'La piedra oscura'. Espai Mutant de Las Naves.

Escena de ‘La piedra oscura’. Espai Mutant de Las Naves.

CREADOR.ES: el texto sube a escena

II Residencia de dramaturgos CREADOR.ES
Las Naves, Espacio de Creación Contemporánea
C / Juan Verdeguer, 20. Valencia
Del 8 al 21 de septiembre, 2014

El autor y director argentino Alejandro Tantanian es el responsable del taller central de la segunda edición de la residencia de dramaturgos CREADOR.ES  que se celebra en Valencia desde el 8 al 21 de septiembre, un recorrido desde los textos a la escena. Tendrá lugar en las Naves, Espacio de Creación Contemporánea, entidad patrocinadora de las residencias teatrales y escenario de la mayor parte de las actividades.

Bajo el título, ‘El bosque de los textos’, Tantanian guiará a  los participantes  por el zigzagueante camino que va desde los textos no teatrales a los escénicos, haciendo hincapié en todos los lenguajes que integran la representación teatral: la actuación, el espacio y el ritmo.

El dramaturgo Alejandro Tantanian. Imagen cortesía de CREADOR.ES

El dramaturgo Alejandro Tantanian. Imagen cortesía de CREADOR.ES

Ofrecer a los dramaturgos una formación no convencional de la mano de reputados profesionales del mundo de las artes escénicas y promover la cooperación cultural entre los países de habla hispana son los dos objetivos de este encuentro. Este año participan 16 alumnos, la mayoría españoles, además de dos de Colombia, dos de México y uno de Estados Unidos.

El taller de Tantanian se completará con un Taller de Análisis de Espectáculos a cargo de la directora adjunta de CREADOR.ES, Rosa Sanmartín. Las mañanas del 10 al 21 de septiembre, los dramaturgos de esta edición trabajarán colectivamente para desentrañar las claves y pautas necesarias para enfrentarse al análisis de una pieza escénica.

Una escena de 'El reformador del mundo', de Tantanian. Imagen cortesía de CREADOR.ES

Una escena de ‘El reformador del mundo’, de Thomas Bernhard, dirigido por Omar Morán. Imagen cortesía de CREADOR.ES

Clases magistrales

Por otra parte, las residencias teatrales cuentan de nuevo con el patrocinio de La Nau Espai Cultural y el Aula de Teatre de la Universitat de València, que acogerán el ciclo de clases magistrales impartidas por profesionales del sector.  ‘Un dramaturgo ante los clásicos’ es el nombre de la primera sesión programada para la tarde del 8 de septiembre e impartida por Ernesto Caballero, Director del Centro Dramático Nacional, que afrontará el difícil reto de la huella de los clásicos.

El autor y director valenciano Paco Zarzoso abordará la compleja relación entre el teatro y la poesía en la clase magistral del lunes 15, ‘Teatro y poesía’, que desentrañará las claves de la hermandad entre estas dos expresiones artísticas.

El dramaturgo jienense Alberto Conejero cerrará el miércoles 17 de septiembre el ciclo con ‘El “yo” como personaje dramático en la dramaturgia española contemporánea’, un seminario que pretende abordar las distintas estrategias dramatúrgicas y poéticas subyacentes en la aparición del “yo” como voz enunciadora en la dramaturgia española contemporánea y/o la presencia de lo autobiográfico en la construcción del personaje.

El miércoles 10 tendrá lugar la mesa redonda ‘Dramaturgias valencianas fuera de nuestras fronteras’, un espacio de diálogo y reflexión sobre la situación de nuestros dramaturgos en el extranjero. Moderada por Tantanian, contará con la participación de Juli Disla, Alejandro Tortajada, Víctor Sánchez, Jerónimo Cornelles y Gabi Ochoa.

Los días 13, 14, 15 y 16 de septiembre se desarrollará el ‘Taller intensivo de experimentación escénica’ a cargo de la actriz, directora y docente argentina Fernanda Orazi.

Una escena de 'El reformador del mundo', de Thomas Bernhard, dirigido por Omar Morán. Imagen cortesía de CREADOR.ES

Una escena de ‘El reformador del mundo’, de Thomas Bernhard, dirigido por Omar Morán. Imagen cortesía de CREADOR.ES

Actividades paralelas

Las residencias proponen una serie de actividades paralelas que complementarán la oferta matutina, como la presentación del libro Cine Quirúrgico, Ispahán, Una anatomía de la sombra, El Orfeo y Los Mansos de Alejandro Tantanian, y la de los tres textos breves seleccionados en la pasada edición. Además, se realizará un encuentro informal entre los autores de CREADOR.ES, los autores teatrales afiliados a AVEET y los miembros de Comitè Escèniques. La editorial valenciana Episkenion ha realizado la publicación digital de los textos seleccionados en la pasada edición.

»El Reformador del mundo’

El 14 de septiembre en la Escuela Off, a las 20 horas, se representará el espectáculo estrella de este año, ‘El reformador del mundo’, un texto de Thomas Bernhard, dirigido por el director chileno Omar Moran. La obra se centra en un hombre inválido de rasgos obsesivos compulsivos que escribe un tratado para reformar el mundo. Postrado en su hogar vive al cuidado de una extraña y silenciosa mujer y espera ansioso que llegue el día en que lo galardonarán con el título de Doctor Honoris Causa por parte de una prestigiosa universidad.

A través de monólogos delirantes, la pluma del dramaturgo austríaco Thomas Bernhard  da vida a un personaje que, a pesar de su condición, aborda la vida a través de la sátira y el humor negro. “Nuestra puesta en escena no está fundada en el lamento y la victimización del hombre, sino en el manejo de un texto de una extraordinaria verborrea narrativa y en la exposición de la ironía en la construcción de personajes misántropos, hipocondríacos y con una tremenda lucidez respecto a su entorno”, afirma el director Omar Morán.

Miembros del equipo organizador de CREADOR.ES. Imagen cortesía de la organización.

Miembros del equipo organizador de CREADOR.ES. Imagen cortesía de la organización.

Bel Carrasco