Las otras reinas de África

‘Malkia Afrika’, de Miguel Márquez
Entrevista con el fotógrafo con motivo de su reciente publicación

Gambia y Namibia, dos países de África Occidental. Los mandingas y los himbas, un par de etnias africanas con distinta cultura y religión: el islam y el animismo. El fotógrafo valenciano Miguel Márquez reúne en su libro, ‘Malkia Afrika’ una galería de potentes imágenes de la vida cotidiana de estos pueblos. Su trabajo, sus rituales y celebraciones. Belleza, dolor, magia y bailes. Lo que hay más allá de la tragedia diaria de las pateras.

Consumado viajero por países del Tercer Mundo, Márquez, junto a Lorna Arroyo, publicó hace años ‘Missions and World Civilizations’, un libro de fotografías de algunas de las misiones cristianas que funcionan en la India, Tailandia, Haití y Malí. Fascinado por África, regresó allí en solitario para captar su faceta más insólita y desconocida, en concreto el Kankurang, un rito de iniciación de los niños bundigas, de tránsito de la niñez a la vida adulta que coincide con el fin del Ramadán, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, en 2008.

Convivió también con los wölof y fulas tras ser aceptado por el jefe de la etnia mandinga y fue acreditado para documentar una parte de la intimidad sagrada de su pueblo. En un segundo viaje se sumergió en la cultura himba de Namibia, un pueblo seminómada que vive del pastoreo en el que, a diferencia de la sociedad bundiga, la mujer recibe un trato más igualitario.

Una de las imágenes que forman parte de ‘Malkia Africa’, de Miguel Márquez. Fotografía cortesía del autor.

Una de las imágenes que forman parte de ‘Malkia Africa’, de Miguel Márquez. Fotografía cortesía del autor.

“’Malkia Afrika’, que significa en swahili Reina África, reivindica el status que merece este maravilloso continente”, dice Márquez. “La interpretación dual a nivel social estructural va proyectada al símbolo femenino en África. Desde la relevancia  de la mujer mandinga, hasta la jerarquía destacada en la estructura social matrilineal de la etnia himba”.

La ceremonia del Kankurang posee una inquietante belleza plástica centrada en la figura de los hechiceros o chamanes revestidos de ramas y cortezas de árboles, y armados de machetes que persiguen a los niños y entablan una simbólica lucha con ellos. Pero esta fiesta tiene también un lado oscuro, la ablación que sufren las niñas púberes al término de esta. Los niños son circuncidados, pero, a diferencia de la ablación genital, esta práctica no afecta a su salud ni a su vida sexual.

“Con todo el respeto, pongo en tela de juicio el propósito de este culto solemne, pues la transmisión de los valores, las reglas de conducta, la ley y la justicia o igualdad que en teoría representa, según me instruyó uno de los mandingas mas influyentes, pierde efecto con la bárbara mutilación que padecen esas criaturas”, comenta Márquez.

La segunda parte del libro se centra en los himba, que ocupan la región de Kunene, al norte de Namibia y sur de Angola, una escisión de los hereros. “La mujeres himba disfrutan de mayor relevancia social y autonomía que las mandingas sometidas a los reglas del islam”, señala Márquez. “Aunque a veces las casan de niñas, luego pueden elegir a su pareja por amor y las relaciones sexuales son abiertas. Cuando los hombres se marchan de pastoreo a otras zonas tienen allí otras mujeres, al igual que sus esposas pueden cohabitar con quienes visitan el poblado”.

Una de las imágenes que forman parte de ‘Malkia Africa’, de Miguel Márquez. Fotografía cortesía del autor.

Una de las imágenes que forman parte de ‘Malkia Africa’, de Miguel Márquez. Fotografía cortesía del autor.

Las himba solo se lavan con agua una vez en la vida, antes de casarse. Su escasez les ha hecho desarrollar un método de higiene  muy peculiar. Usan plantas aromáticas para sahumarse las partes íntimas y se cubren la piel con una untura hecha con manteca procedente de leche de vaca y tierra rojiza de arcilla. Así se protegen de los insectos y del sol. También la usan, a veces mezclada con ceniza, para elaborar sus sofisticados peinados.

“Después de haber recorrido Malí, Gambia, Tanzania y Namibia, es mi obligación captar con mi cámara los entresijos que alberga este continente, las curiosidades, las adversidades y la controversia sobre lo que es política, social y éticamente correcto, y también, por supuesto, documentar sus maravillas”, apunta Márquez. “Cuando se ha viajado mucho por África se entienden muchas cosas que los europeos ignoramos. El poder extraordinario de ese continente a nivel de pueblo y comunitario. Darse cuenta de lo sencillo que es vivir despojado de lujos y, al mismo tiempo, tenerlo todo. Reivindicar los derechos humanos en defensa de la integridad de la mujer africana, esta es la visión global y experiencia personal, traducida en el contenido de ‘Malkia Afrika’”, concluye Márquez.

La extraordinaria colección de fotografías incluye un prólogo de la antropóloga Mercedes Montero y una presentación de la profesora de Historia del Arte María Gómez, textos que acreditan el valor antropológico y artístico del libro. Se puede encontrar en las librerías Railowsky, Soriano y Patagonia.

Una de las imágenes que forman parte de ‘Malkia Afrika’, de Miguel Márquez. Fotografía cortesía del autor.

Una de las imágenes que forman parte de ‘Malkia Afrika’, de Miguel Márquez. Fotografía cortesía del autor.

Bel Carrasco

 

Víctimas de la barbarie

Gervasio Sánchez. Antología
Museu Valencià d’Etnologia
C/ Corona, 36. Valencia
Hasta el 9 de octubre 2016

Si una antología es una recopilación de obras notables, la exposición de Gervasio Sánchez, comisariada por Sandra Balsells, es toda una biografía colectiva. Tal y como ocurre en una biografía la exposición recorre un viaje vitalicio, o quizá parte de él, relatando diferentes situaciones enmarcadas en diversos contextos históricos. Quizá es esta la razón por la que se conoce al autor como un fotógrafo que va más allá del hecho de ser reportero de guerra. Por ello no nos extraña que la comisaria afirme que, con su trayectoria, Sánchez “ha reafirmado su nítida vocación y convicción de fotoperiodista independiente”.

La narración de una historia reciente se plasma en las fotografías de manera que se observa “una extensa visión de una geografía humana lacerada por la guerra, el odio, la desolación, y a la postre, olvidada en su sufrimiento”. El recorrido da comienzo en los años 80 en América Latina, uno de los primeros conflictos armados que Gervasio Sánchez tuvo que cubrir. Se prolongan, ya desde este momento, esos rostros anónimos que dejan de serlo tras el disparo, no dañino, de Gervasio Sánchez. Otro de los lugares que más ha fotografiado Sánchez es la zona de los Balcanes. Enviado allí en 1992, durante el sitio de Sarajevo, las fotografías muestran no tanto el auge bélico, sino la vida cotidiana en guerra. El asedio es uno de los más largos de la historia moderna y es precisamente por ello por lo que sus habitantes se hicieron a la normalidad de vivir sin luz, con bombardeos continuos, a las bibliotecas destrozadas y a los cadáveres tirados en las calles. Los personajes de los Balcanes que están fotografiados no se inmutan, en todo caso, sobreviven.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

Una cita de Jean Cocteau sobre el cinismo de los responsables políticos es una de las reflexiones que el autor lanza al espectador. Palabras, además del rastro visual, acompañan en todo momento al visitante. Mientras observamos el mutismo de los protagonistas, Sánchez arroja un poco de luz con su experiencia. Es así que llega un momento en el que toda la contemplación del horror introduce al fotógrafo en diversas historias que le hacen darse cuenta de que puede participar activamente a través de la denuncia. De esta forma nace ‘Vidas Minadas’ un proyecto, todavía inconcluso, sobre las secuelas que provocan las minas antipersonas en la población civil. Este es un encargo de una revista del corazón que le lleva hasta Angola, donde su obra da un cambio drástico: trata de sacar a la luz los nombres de esas personas, en un principio anónimas. Niños, niñas y muchas familias destrozadas muestran la falta de miembros sin ningún pudor.

A raíz de estas primeras fotografías en ‘Vidas Minadas’, otro de los puntos fuertes que se observan es la necesidad de plasmar el paso del tiempo de esos protagonistas, que lograron, con mucho esfuerzo sobrevivir a los conflictos. Es el caso de Adis Smajic que solo contaba con 13 años cuando le explotó una mina antipersona. Sánchez seguirá retratándole años más tarde, en ocasiones con su esposa o postrado, dispuesto a que le practiquen la última de unas treinta operaciones.

Otro de los proyectos que Gervasio Sánchez lleva a cabo es un gran documental sobre la temática de los ‘Desaparecidos’. Una materia que había estado presenciando continuadamente allá donde fuera. ‘Desaparecidos’ son fotografías de personas de todo el mundo, gente que dedica su vida y sus recursos a tratar de encontrar a sus seres queridos, encontrándose, la mayoría de ellos, desvalidos por los gobiernos. En sus ínfimos gestos, esos que la cámara insinúa, vemos desesperación y vidas rotas. No sabemos si es una llamada a la esperanza, o más bien, la estela imborrable del horror de la guerra.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d'Etnologia.

Fotografía de Gervasio Sánchez. Imagen cortesía del Museu Valencià d’Etnologia.

María Ramis

La fotografía humanitaria de Monia Antonioli

Exposición de Monia Antonioli  y Subasta benéfica
Lotelito
C / Barcas, 13. Valencia
Jueves 3 de diciembre, 2015, a las 19.30h

One Day Yes organiza el jueves 3 de diciembre (19.30h) en Lotelito de Valencia un evento solidario con una exposición de fotos sobre África de la fotógrafa internacional Monia Antonioli y una subasta benéfica con el objetivo de recaudar fondos para terminar de construir el comedor y la cocina de la escuela Lamu Twashkhuru Nursery School y garantizar la alimentación de los niños durante seis meses.

Puedes adelantarte a los regalos de Navidad y, al mismo tiempo, contribuir a una buena causa. La subasta solidaria, cuyos beneficios irán destinados en su totalidad al proyecto de la escuela, la presentará la periodista Mariola Cubells  y, además, se esperan muchas sorpresas y gente conocida de la sociedad valenciana. Podrás llevarte desde una bicicleta hasta un jamón, tratamientos de belleza o escapadas de fin de semana, ropa, libros y muchos más objetos y experiencias.

La fotógrafa Monia Antonioli es una reportera gráfica con sede en Londres y alcance internacional. Su trabajo se centra en la fotografía humanitaria y colabora activamente con las organizaciones más pequeñas para ayudar a reconocer el poder de la gente normal y su implicación para mejorar la vida de quienes habitan, sobre todo, el continente africano.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

La exposición de fotografías de Monia Antonioli se inaugurará el mismo día 3 de diciembre. Monia pasó este verano unos días en la Twashkhuru Nursery School para documentar el trabajo que, tanto su fundador Omar como One Day Yes, están realizando. El resultado, 18 fotografías que se expondrán durante todo el mes en las paredes de Lotelito y que también estarán a la venta para destinar lo recaudado al proyecto de Lamu.

Subasta solidaria

Se podrá pujar por artículos y experiencias donadas por marcas y artistas valencianos que se han querido implicar con la causa. Por ejemplo, artículos de las tiendas de moda y decoración La Chaise retro & med y Madame Frou Frou; Rubio Kids; Coolway y Ulanka; WAU; Hortensia Maeso y Sie7e Gallery. También editoriales han donado ejemplares como Espasa, Penguin Random House y Cuadernos Rubio.

De gastronomía, se podrá conseguir un jamón de Manglano; quesos de “Quesería de mi vida”; productos de La Cuina y Picken de la empresa cárnica Gourmet S.A.; aceite 565 de Diego Barquero; vino ecológico Aranleón y cervezas artesanales de Bierwinkel. Además, habrá experiencias gastronómicas para dos en Lotelito y Portolito; Arrocería Duna; Casa Tavella y otras experiencias como una sesión fotográfica en un estudio profesional; entradas para espectáculos en Espai Rambleta o una escapada de fin de semana de Viajes Marco Polo y Librería Patagonia.

De salud y bienestar se subastarán cestas de producto de Farmacia Margarit; circuitos termales en el hotel Barceló y un tratamiento de belleza en la Clínica del Dr. Mira. Junto a todo esto, muchos más artículos como una bicicleta de montaña Cloot Bike; un cuadro de la pintora Patricia Iranzo  o productos africanos traídos en exclusiva de la isla de Lamu. Algunas personalidades como el periodista Carles Francino también han querido colaborar donando algún objeto personal.

Fotografía de Monia Antonioli cortesía de Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli cortesía de Lotelito.

La Asociación One Day Yes se constituye para apoyar a la escuela Twashkhuru Nursery School de Lamu que mantiene cada día a 25 niños a los que se les da la oportunidad de tener un futuro esperanzador alejado de la pobreza. Construida hace 7 años con botellas de plástico y vidrio recogidas de las calles de la isla, la escuela es un proyecto auténtico que nace al amparo del reciclaje. Además, la música tiene un protagonismo especial ya que su fundador, Omar, es músico y enseña a los pequeños clases de percusión y canciones con mensajes educativos.

Este proyecto tiene un impacto social directo sobre la población de Lamu. Los niños desayunan y comen en la escuela y, además, existe un punto de agua potable que suministra a toda la población que vive alrededor. De esta manera se ha mejorado la calidad de salud de los pequeños y de los vecinos al poder consumir agua potable tratada con buenas condiciones higiénicas.

El objetivo principal de la asociación es garantizar la manutención y educación de los niños de la escuela y hacer que la Twashkhuru Nursery School sea sostenible, independiente y autogestionada por su gente local. Para ello organizan diferentes actividades y acciones de sensibilización como talleres de percusión, charlas, eventos solidarios, subastas benéficas y exposiciones de fotografía como las que tendrán lugar el jueves en Lotelito.

Fotografía de Monia Antonioli.

Fotografía de Monia Antonioli, a quien se dedica una exposición en Lotelito.

Enrique Rubio: “La nostalgia está de moda”

Desayunos Makma en Lotelito
Con Enrique Rubio, propietario de Cuadernos Rubio y autor de ‘Mi mamá me mima’ (Espasa)
Entrevistado por Vicente Chambó y Salva Torres, del equipo de dirección de MAKMA

Enrique Rubio lo reconoce, primero por lo bajini y luego abiertamente: “Nos la han atribuido, pero la verdad es que no se encuentra en los Cuadernos Rubio”. Se refiere a la famosa frase Mi mamá me mima, ahora convertida en título del libro que viene a rendir homenaje a su padre Ramón Rubio, fundador de la empresa en 1959, y que supone “un viaje a la nostalgia”. Viaje a través de imágenes y frases recordatorias de aquellos primeros cuadernos de caligrafía y matemáticas aparecidos en el franquismo. Eso sí, la frase ya es propiedad de la empresa valenciana: “La hemos registrado”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos al fondo, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio recogió el testigo de su padre ya avanzada la década de los 90, tras escuchar a alguien decir: “¿Pero aún existen los Cuadernos Rubio?” Y lo primero que hizo, en un momento de pérdida de identidad de la empresa, fue recuperar la imagen tradicional de los colores verde y amarillo de los cuadernos, y cambiar las frases con el fin de adaptarlas a los nuevos tiempos. De aquellas ‘África está habitada por negros’, ‘Los indios viven en chozas’ o ‘¿Cumples los diez mandamientos?’, se ha pasado a frases comprometidas con la igualdad, el medio ambiente, las energías renovables o la salud.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“En los periodos de bonanza es cuando hay que prepararse para la crisis”

“De la marca no se vive y había que modernizarse”, explica Enrique Rubio. Modernización en los contenidos y en la forma de trabajar en plena era de Internet. De hecho, el 29 de octubre inauguran imprenta en su nueva nave de Quart de Poblet, donde además presentarán ese mismo día su Aula Museo en la que se recrea un aula de los años 60 con productos de la época.

Todo ello después de crecer en facturación y de vender “más que hace siete u ocho años”. ¿La clave? “En los periodos de bonanza económica hay que prepararse para la crisis, porque sabemos que éstas son cíclicas”. Lo que ha permitido a Cuadernos Rubio ser en todo momento una empresa saneada con facilidad a la hora de obtener financiación bancaria en tiempos de vacas flacas. Su salto al mercado alemán hace un par de años así lo demuestra. “Se vende en Alemania, pero cuesta”, reconoce Rubio, aunque subraya que se trata del mismo problema con el que se encontró su padre cuando empezó en España. También está previsto impulsar la publicación en Latinoamérica: “Está previsto que lo hagamos en 2016”.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito. Fotografía: Fernando Ruiz.

“Ahora los niños escriben mucho menos; su infancia es la del ordenador”

Mi mamá me mima, cuya redacción de textos para la editorial Espasa ha sido obra de Mariola Cubells, va en esa línea de recuperar el pasado con vistas a impulsarse hacia el futuro. “Se está poniendo de moda lo retro; su poder nostálgico”. Enrique Rubio no sabe exactamente por qué, pero lo cierto es que la nostalgia vende. “A la gente le emociona recordar las tardes en que coloreaban alguno de aquellos cuadernos”.

Ejemplar del libro 'Mi mamá me mima', de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

Ejemplar del libro ‘Mi mamá me mima’, de Enrique Rubio, en los Desayunos Makma de Lotelito. Foto: Fernando Ruiz.

O los ejercicios de caligrafía. “Ahora los niños escriben mucho menos, porque su infancia es la de los ordenadores, los videojuegos, las multipantallas o los iPads”. Y, sin embargo, “se ha demostrado que la caligrafía tiene un valor pedagógico muy grande, porque estimula partes del cerebro que en la infancia se halla en plena transformación”. De ahí quizás el éxito hoy en día de Cuadernos Rubio. Como se recoge en el libro, “si alguien en aquel momento le hubiera dicho [a su padre] que en 2014, por ejemplo, se iban a vender más de cuatro millones de ejemplares de aquellos cuadernillos artesanales, probablemente se hubiera partido de la risa”.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

Enrique Rubio, con Eva Montesinos a su lado, en un momento de los Desayunos Makma en Lotelito, con Salva Torres (de blanco) y Vicente Chambó. Foto: Fernando Ruiz.

“En Cataluña existe un nacionalismo muy potente”

En el mercado nacional, Cuadernos Rubio se vende casi por igual en casi todas las comunidades autónomas. “Quizás algo más en Andalucía, por tener más población”, y algo menos en Cataluña, “porque si estás solo en castellano te penaliza, cosa que no ocurre en Valencia, ni tampoco en Galicia o el País Vasco”. Con todo, hace tres años que se ha traducido al catalán y, como destaca Rubio, “se nota en las ventas”. Como se nota, a tenor de su experiencia, que en Cataluña “existe un nacionalismo muy potente”.

La noticia en El Mundo Comunidad Valenciana

Salva Torres

Cornelles y Uyá ganan el Latino Book Awards

Mariama, diferente pero igual, de Jerónimo Cornelles y Nívola Uyá
Editorial Cuento de Luz
Primer Premio en los International Latino Book Awards 2015

El álbum Mariama, diferente pero igual, escrito por Jerónimo Cornelles e ilustrado por Nívola Uyá, ha recibido el primer premio en los International Latino Book Awards 2015 (EEUU) en la categoría Mejor Libro Infantil ilustrado en español.

Un jurado formado por más de 192 personalidades de las letras, las artes visuales y la edición reconoció el trabajo de los mejores libros editados este año. Los ganadores fueron anunciados en una ceremonia celebrada en San Francisco la noche del pasado 27 de junio.

La obra, que fue creada de forma singular entre Valencia y Mallorca, ha sido editada por la editorial Cuento de Luz para aportar a la literatura infantil una mirada luminosa en los temas de interculturalidad en nuestras sociedades cambiantes.

Los International Latino Book Awards son uno de los certámenes más relevantes de Literatura Latina en EEUU y que cada año adquieren más prestigio internacional, reconociendo la calidad y la excelencia de forma independiente y objetiva. Entre las premiadas hay obras de ficción y no ficción, escritas para adultos, jóvenes o niños. El certamen cuenta con una andadura de 17 años, premiando a autores de la talla de Isabel Allende, Rudy Anaya, F. Isabel Campoy, Edna Iturralde.

Mariama, de Jerónimo Cornelles y Nivola Uyá.

Mariama, diferente pero igual, de Jerónimo Cornelles y Nivola Uyá en editorial Cuento de Luz. Imagen cortesía de los autores.

El álbum Mariama, diferente pero igual ha sido distinguido en una de las principales categorías de literatura infantil ‘Best Children’s Fiction Picture Book in Spanish’. Se trata de una historia sobre la identidad, el proceso de integración y la solidaridad. Para Mariama, la protagonista de esta historia, después de un largo viaje en automóvil, tren, barco y avión desde África, todo es nuevo. Va a descubrir un mundo donde las calles, la escuela y la comida son diferentes, pero ¿y las personas?

Compartía nominación con La Pequeña Amelia se Hace Mayor de Elisenda Roca e ilustrado por Paula Bonet de la editorial Combel, y con Cipariso de Marta Sanmamed, ilustrador por Sonja Wimmer.

Nívola Uyá y Jerónimo Cornelles durante la presentación del libro en la FNAC. Imagen cortesía de los autores.

Nívola Uyá y Jerónimo Cornelles durante la presentación del libro en la FNAC. Imagen cortesía de los autores.

El proceso de elaboración de este álbum es diferente a lo habitual. El proyecto se inicia a partir de cinco ilustraciones de Nívola Uyá sobre África que inspiran la historia, ilustraciones realizadas después de uno de sus viajes al continente. Con esas ilustraciones Jerónimo Cornelles se pone a escribir y partiendo de esa base, escritor e ilustradora van intercambiando textos e ilustraciones, en un proceso vivo, muy fresco y rico para dibujar una historia de identidad, de raíces culturales, trasladando al lector la reflexión sobre el equilibrio entre integración y la conservación de los lazos culturales.

Para Cornelles, el libro Mariama es un álbum muy significativo, puesto que es el primer cuento que escribe y lo hace por “la voluntad de realizar un proyecto con su amiga de la infancia”. Así pues, para Cornelles, “Mariama es un cuento que nace desde el amor” y que “sólo le ha dado alegrías. Primero con la decisión de realizar este trabajo sin ningún objetivo excepto el de trabajar junto a su amiga ilustradora, luego con publicación por parte de la editorial Cuento de luz en donde Uyá ya había ilustrado más cuentos, después con la nominación, y ahora con este primer premio”.

Ilustración de Nívola Uyá para el libro 'Mariama, diferente pero igual', de Jerónimo Cornelles y la propia Uyá. Imagen cortesía de los autores.

Ilustración de Nívola Uyá para el libro ‘Mariama, diferente pero igual’, de Jerónimo Cornelles y la propia Uyá. Imagen cortesía de los autores.

 

De Canfranc a Melilla

Volver a Canfranc, de Rosario Raro
Editorial Planeta
La reina del azúcar, de Dolores García
Editorial Versátil

Del norte de la Península al norte de África, de la Segunda Guerra Mundial a la Guerra de Marruecos. Las escritoras valencianas Rosario Raro y Dolores García viajan al pasado de estos lugares limítrofes y exóticos para relatar sendas historias de largo aliento sobre la capacidad de superación del ser humano. ‘Volver a Canfranc’, de Rosario Raro (Planeta) y ‘La reina del azúcar’ (Versátil), de Dolores García, relatos equidistantes entre la historia y la ficción. A  partir de un riguroso trabajo de documentación, su propia memoria y creatividad, las autoras construyen un universo propio plagado de personajes, emociones y conflictos.

Portada del libro 'Volver a Canfranc', de Dolores Raro. Cortesía de Planeta.

Portada del libro ‘Volver a Canfranc’, de Dolores Raro. Cortesía de Planeta.

Consagrada ya con varios títulos, Raro recuperar la gesta de un grupo de héroes que durante la Segunda Guerra Mundial arriesgaron sus vidas para ayudar a ciudadanos judíos a escapar de los nazis a través de la estación Internacional de Cafranc.

“La primera vez que vi una imagen de la estación de Canfranc fue en un libro publicado en Versalles que se titula Lugares abandonados”, dice Raro. “El paso por ferrocarril a Francia a través del centro de los Pirineos está cerrado, a pesar de que es el trazado más corto entre Madrid y París. Después vi muchas más fotografías, centenares de ellas, y comencé a leer sobre su historia hasta el punto de que se convirtió en una obsesión nada patológica sino muy útil para escribir esta novela”.

Rosario Raro, autora de 'Volver a Canfranc'. Cortesía de Planeta.

Rosario Raro, autora de ‘Volver a Canfranc’. Cortesía de Planeta.

Un aduanero bretón,  una camarera de Zaragoza, un músico o un contrabandista son algunos de los personajes imaginarios que conviven con otros históricos como Josephine Baker y su marido Jean Lion.  “Además de poner en escena la persecución de la libertad y cómo la esperanza puede conducir nuestras vidas, me interesaba subrayar el ensalzamiento de las buenas obras, eso tan poético llamado justicia divina”, señala Raro. “Al menos en literatura es posible que así suceda, que todo cuadre. Los protagonistas cambian mucho a lo largo de estas páginas pero no tanto como para desconocerse. Mi intención es que cobraran vida  y para eso necesitaba que no fueran perfectos. Tienen bastante que esconder, al menos a los lectores, para que sus claves, que están en su pasado, no se desvelen hasta bien avanzada la historia”.

Volver a Canfranc ha sido un éxito de la temporada, en apenas dos semanas se agotó la primera edición de 15.000.  “Se debe en parte a que la editorial le ha dado mucha visibilidad pero también al relato en sí”, indica Raro. “No es sólo una novela histórica y bélica sino también de espionaje y policiaca. También tiene mucho de misterio, de viajes, de aventura y claro,  de amor”.

Dolores García, autora de 'La reina del azúcar'. Cortesía de Versátil.

Dolores García, autora de ‘La reina del azúcar’. Cortesía de Versátil.

Melilla Modernista

Dolores García nació en Melilla, aunque vive desde los nueve años en Valencia. Con ‘La reina del azúcar’  centrada en la vida de Inés Belmonte, una mujer fuera de serie adelantada a su tiempo,   rinde homenaje a su ciudad natal.  “He querido dar a conocer su  belleza como segunda ciudad con mayor patrimonio de edificios modernistas del mundo tras Barcelona, y la trascendencia histórica que tuvo en nuestra historia reciente”, dice García. “También relatar acontecimientos muy poco conocidos de principios de siglo XX  de los que aún estamos pagando las consecuencias”.

Eligió el principio del siglo XX, “una época fascinante, pues al tiempo que se construye una ciudad de bellos edificios modernistas, también se crearon a velocidad de vértigo barrios populares para alojar a las gentes llegadas desde la Península huyendo de los conflictos sociales y de la miseria”.

Portada del libro 'La reina del azúcar', de Dolores García. Cortesía de Versátil.

Portada del libro ‘La reina del azúcar’, de Dolores García. Cortesía de Versátil.

La novela describe el mundo de la burguesía,  en su mayoría de origen sefardí, en busca nuevas diversiones y entretenimientos y  la lucha sorda que se libraba entre las potencias mundiales por sus intereses en aquella zona. “Una tensión que terminó empujando al Ejército español a participar en acciones que tendrán más que ver con oscuros intereses mineros que con los de la nación, siendo ellos las primeras víctimas de la política gubernamental e internacional”.

Dolores García recreó los personajes que pueblan su libro  a partir de la infinidad de historias que ha escuchado a lo largo de su vida. “Historias de mi propia familia y parientes cercanos. Con esa base real creé a una corte de personajes en torno a Inés Belmonte, una mujer de carácter que se convierte  en la industrial más poderosa de la ciudad”, concluye García.

Bel Carrasco

Brigadas contra la libertad de expresión

Artistes Visuals de València, Alacant i Castelló (AVVCA) y la Associació Valenciana de Crítics d’Art (AVCA) queremos denunciar los hechos de la mañana del pasado sábado 2 de mayo de 2015 a las 8:00 am, cuando nos hemos vistos sorprendidos por un nuevo acto contra la libertad de expresión, operado por orden directa del Ayuntamiento de Valencia.

La instalación que ha sido objeto de los hechos, corresponde al proyecto colaborativo “Inside Out” del afamado artista francés JR, galardonado con el prestigioso premio TED a la innovación global. La intervención artística contaba previamente con el permiso expreso de la Sociedad Marina Auxiliante —propietaria de la “Casa dels Bous”— para intervenir uno de sus muros exteriores.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

“Inside Out¨, es un proyecto de colaboración donde el artista invita a personas de todo el mundo a participar en la creación y construcción de una obra de arte. La gente está invitada a subir fotos, que posteriormente su equipo imprime en forma de carteles y reenvía a los participantes para que puedan erigirlas en un lugar público.

Se trata de un proyecto de gran carga sociopolítica, que denuncia desigualdades y problemáticas concretas de aquella comunidad en la que se instala. Esta acción tiene un carácter dinámico y ha sido realizada con anterioridad en lugares de todo el mundo como París, Israel, Berlín, Los Ángeles, África, Palestina, Brasil, India, Argentina, Madrid, Barcelona y por primera vez, Valencia.

Censura en el Cabanyal1

En su faceta mostrada aquí, se colaboraba con el valenciano Jorge López, creador de las fotografías. Los retratos eran de vecinos del barrio del Cabanyal, en su mayoría de etnia gitana y residentes en esta calle. La obra denunciaba el abandono, olvido y deterioro, tanto del área urbana como del tejido social, ubicado en un contexto histórico de la ciudad sobre el que queda pendiente de ejecución un controvertido plan de demolición.

La brigada de limpieza acompañada por la policía municipal, se ha llevado por delante esta intervención ubicada en uno de los muros de la “Casa dels Bous”, con la finalidad de ocultar una latente problemática social a los ojos de la comitiva electoral que debía pasar unas horas después. Se trata de un acto que supone un atentado contra la libertad de expresión y vulnera los derechos fundamentales de los ciudadanos, además de incidir en la habitual política del ayuntamiento de restringir el uso del espacio público por parte de la ciudadanía.

Desde AVVAC y AVCA queremos denunciar este enésimo acto de censura que no hace más que subrayar el talante de los representantes políticos e institucionales ante la cultura, el patrimonio y las problemáticas sociales de la Comunidad Valenciana, que no debería tener lugar en un marco democrático y que revelan un claro desinterés por las manifestaciones artísticas.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Destrucción de la instalación de Jorge López en el Cabanyal, Valencia. Cortesía del artista.

Laura Iniesta, apego a la tierra

Mujer Tierra, de Laura Iniesta
Galería Alba Cabrera
C / Félix Pizcueta, 20. Valencia
Hasta el 31 de marzo, 2015

‘Mujer Tierra’. He ahí el binomio que Laura Iniesta trabaja en su última exposición, así mismo titulada, en la galería Alba Cabrera. Diríase que la artista catalana, dejándose llevar del carácter conflictivo que encierra todo buen texto artístico, utilizara las 21 piezas que integran la muestra para interrogarse acerca de esa conexión entre la mujer y la tierra. Porque haberlas haylas. De hecho, se suele hablar de la madre tierra, en femenino, al igual que del cuerpo femenino como recinto primordial del origen de vida en esa tierra.

Laura Iniesta en la presentación de 'Mujer Tierra'. Cortesía de galería Alba Cabrera.

Laura Iniesta en la presentación de ‘Mujer Tierra’. Cortesía de galería Alba Cabrera.

En este sentido, por si hiciera falta alguna justificación, la obra más reciente de Laura Iniesta transita por esos derroteros. Derroteros, en todo caso, nada extraños para una artista que lleva tiempo interrogándose en su trabajo por esa materia que, en mayor o menor medida, nos conmueve por igual a hombres y mujeres. Materia de la que Shakespeare anunció que estábamos hechos a semejanza de los sueños y, sin duda, de no pocas pesadillas. Se entiende, pues, el interés de Iniesta por explorar esa materia, haciendo tangible en su obra las múltiples contradicciones que nos asolan.

Obra de Laura Iniesta en la exposición 'Mujer Tierra'. Galería Alba Cabrera.

Obra de Laura Iniesta en la exposición ‘Mujer Tierra’. Galería Alba Cabrera.

Las evocaciones a la luna, el sol, la mar y el terreno que pisamos son frecuentes en ‘Mujer Tierra’. Están ahí a modo de fuerzas telúricas cuyo influjo atrae y espanta, ya sea por el sentimiento oceánico de intensa armonía que a veces producen o por su signo contrario: la de remover cierta angustia derivada de su excesiva potencia. Laura Iniesta lo sabe. Sabe que encontrar un equilibrio en medio de ese torbellino de formas, colores y temperaturas que nos envuelven no es tarea fácil. De hecho, una de sus obras, ‘Equilibrio en blanco con la luna’, ya dice a las claras ese esfuerzo por contener el poderoso influjo lunar tras un laborioso esfuerzo creativo.

Como apunta Jesús González Requena, en ‘El texto y el abismo’, un artista es, después de todo, “alguien que necesita desesperadamente crear formas para sobrevivir y eso tiene que ver con que vive muy cerca del caos”. A Laura Iniesta le atraen poderosamente las fuerzas naturales del sol, la luna, los mares y los vastos territorios, como por ejemplo África o la isla griega de Milos. Y atraída por esa fuerza que le conmueve, en tanto se halla rodeada e incluso empapada de todo ello, se mete en su estudio para tratar de contener en su obra lo que previamente le anonada.

Obra de Laura Iniesta en la exposición 'Mujer Tierra'. Galería Alba Cabrera.

Obra de Laura Iniesta en la exposición ‘Mujer Tierra’. Galería Alba Cabrera.

Decimos contener en el doble sentido de dotar de contenido aquello que tan fuertemente le motiva y de contenerlo, esto es, darle un sentido a lo que tiende a desbordarse. Y Laura Iniesta lo logra en su obra equilibrando formas y colores, y propiciando la emergencia de texturas tras las que se adivinan tenues grafismos al modo de restos arqueológicos. Hay ocres, grises, blancos y negros, pero también azules, amarillos y un rojo menos apabullante que en su anterior trabajo mostrado en Alba Cabrera (‘De puño y letra’). Colores que pretenden reflejar, sabiamente dispuestos, la geología de cierta memoria.

‘Mujer Tierra’. He ahí el binomio con el que Laura Iniesta trabaja, interrogándose por su condición femenina asociada a esa tierra y sus elementos naturales. Ninguna biología de por medio. Tan sólo el afán de comprender, disponiendo esa materia de la que están hechos los sueños, las tensiones que nos habitan.

Obra de Laura Iniesta en la exposición 'Mujer Tierra'. Galería Alba Cabrera.

Obra de Laura Iniesta en la exposición ‘Mujer Tierra’. Galería Alba Cabrera.

Salva Torres

Reunión de artistas latinoamericanos en Xábia

Artistas Latinoamericanos en la Colección Tomás Ruiz
Casa del Cable de Xàbia
Av. Marina Española. Xàbia (Alicante)
Hasta el 6 de enero de 2015

No siempre es fácil encontrar en un solo espacio expositivo un conjunto coherente, y a la vez con un discurso propio e independiente, de obras de artistas latinoamericanos; un territorio plástico fascinante todavía desconocido para la mayor parte del público. La Casa del Cable de Xàbia nos ofrece, en esta ocasión, la oportunidad de llevar a cabo un recorrido sensitivo de la mano de algunas de las obras de la Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Ignacio Iturria. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Ignacio Iturria. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Debido a la fusión de tradiciones indígenas, europeas, africanas y asiáticas, los artistas latinoamericanos desarrollan de manera exitosa una suerte de hibridación cultural que les conduce a una estética mestiza, a un sincretismo cultural que, unido a la atención que prestan a las vanguardias, lleva las obras que realizan más allá de lo meramente exótico, en un inestable diálogo entre su variada y rica tradición y el ritmo vertiginoso de cambios que vive el subcontinente en la actualidad.

Dibujo de José Gurvich. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de José Gurvich. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

El público que visite esta exposición podrá encontrar desde obras de artistas de reconocido prestigio como José Gurvich, Fernando Prats, José Mederos o Ignacio Iturria hasta obras de artistas jóvenes. Gracias a este nuevo proyecto que impulsa el Ayuntamiento de Xàbia, el público asistente recorrerá algunas de las sendas del arte latinoamericano contemporáneo, de la mano de dibujos y de algunos óleos, descubriendo estéticas y discursos plásticos diferentes.

Dibujo de Marco Arce. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Marco Arce. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Los artistas que integran la exposición son: Gustavo López Armentía y Angela Bassano (Argentina); Antonio Hélio Cabral y José Carlos Viana (Brasil); Fernando Prats (Chile); Natalia Granada (Colombia); José Mederos, Eric Rojas, Douglas Pérez, Elsa Mora, Gertrudis Ribalta, Eduardo Ponjuán, Carlos Sosa Quintana y Kcho (Cuba); Dr. Lakra y Marco Arce (México); Martín López Lam (Perú); Ignacio Iturria y José Gurvich (Uruguay); Ronaldo Peña, Blanca Haddad y Carlos Rivera (Venezuela).

Dibujo de Natalia Granada. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Natalia Granada. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Carlos Rivera. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Carlos Rivera. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Martín López Lam. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Dibujo de Martín López Lam. Cortesía de Colección Tomás Ruiz.

Marta Ruiz Espinós

SEMILLA NEGRA: PROYECTO CROWDFUNDING EN VERKAMI

Semilla Negra
Crowdfunding, proyecto de grabación de disco
Verkami

El grupo Semilla Negra nos ofrece un nuevo disco cargado de melodías caribeñas, ritmos brasileiros y también canciones de raíces flamencas. El proyecto del disco de fusión, se llevará a cabo a través del crowdfunding de la plataforma Verkami.

Semilla Negra es un grupo valenciano con ritmo africano compuesto por Cristina Blasco, Óscar Cuchillo, Jaume Pedrós y Paco Bernal. Su último trabajo que presentan a través de Verkami, también cuenta con la colaboración de Ramón Cardo con el Saxo y Andrés Belmonte con la flauta.

La filosofía del grupo se respalda en ese ritmo que proviene de África y del cual derivan muchos de los ritmos y poliritmias que se emplean en la música más moderna. Es por ello que este proyecto se sumerge en la música tradicional de Latinoamérica y Cuba y nos acerca a diferentes estilos como el Feeling cubano, la Samba y la Bossa Nova, y los mezcla con armonías del Jazz. Encontramos un resultado muy fresco y actual y sin embargo, que no se aleja de esa semilla de origen, de herencia.

Formación valenciana "Semilla Negra". Imagen cortesía del grupo

Formación valenciana “Semilla Negra”. Imagen cortesía del grupo

Con Verkami, Semilla Negra busca financiar su proyecto en un máximo de 40 días mediante el mecenazgo y a cambio de recompensas según la colaboración. Ofrecen desde la descarga del disco o el disco físico, hasta entradas para sus conciertos o camisetas exclusivas. Por pequeño que sea el aporte, Semilla Negra estará más cerca de ver su sueño hecho realidad.

Aunque  se conocen hace años, es en 2012 cuando deciden formar el grupo Semilla Negra, embarcándose en un proyecto muy diferente, compuesto de nuevos ritmos. Después de numerosos ensayos y conciertos en directo, se plantean la idea de grabar un disco.

Para todos significaba algo nuevo pues, trabajan con otro tipo de ritmo que plantea unos arreglos muy interesantes, alejados de lo habitual. Óscar Cuchillo, el contrabajista del grupo comenta que para el bajo, supone un trabajo muy rico a la hora de hacer los acompañamientos por la solidez que supone.

Formación valenciana "Semilla Negra". Imagen cortesía del grupo

Formación valenciana “Semilla Negra”. Imagen cortesía del grupo

Cristina Blasco. (Voz de Semilla Negra)

Nace en Valencia (1970) y se forma en grupos como solista. En 1999 decide formar su propio grupo junto con prestigiosos músicos del panorama jazz valenciano. Con “Cristina Blasco Quintet” se profesionaliza y graba su primer disco (2001). En sus años de formación recibe el premio a la mejor cantante de blues valenciana. En el 2005 graba su segundo disco con la formación Dona’m Jazz y en 2010, tiene lugar la creación de un CD junto con el reconocido cantautor Oscar Briz.

Oscar Cuchillo (Contrabajo en Semilla Negra)

Estudia en diversos seminarios internacionales tanto Clásicos como de Jazz y lleva más de diez años de experiencia como docente. Actualmente trabaja como profesor de Contrabajo en la especialidad de Jazz en el Conservatorio Superior de Música “Joaquín Rodrigo” y en Sedajazz imparte varias asignaturas compaginando esta actividad con la de músico “freelance” tocando el bajo eléctrico y el contrabajo. Practica una gran diversidad de estilos, lo que le ha llevado a trabajar con numerosos músicos y grupos.

Paco Bernal (Percusionista en Semilla Negra)

Estudiante autodidacta y músico profesional desde 1989. Su iniciación a la música estuvo marcada por la Unión Musical L´horta de Sant Marcel-li, profundizándose en percusión latina. Ha trabajado con numerosos artistas y diferentes estilos musicales, desde flamenco, jazz, pop, reggae o rumba, entre otros. En el 2007 graba su primer disco con el grupo Jaixira en el que se fusionan etno, jazz y vanguardia. Con ellos, conseguirá el galardón “¿Faltas TÚ en el festival” de Donosti.

Jaume Pedrós (Guitarrista en Semilla Negra)

Aunque comienza tocando de forma autodidacta, pronto realiza estudios en solfeo y guitarra clásica en el Conservatorio “Joaquín Rodrigo” de Valencia. En 1991, se traslada a Barcelona para continuar su formación donde aprende guitarra de jazz y flamenca, entre otros.  Ganador del concurso “Circuito Rock” con el grupo Bluesville. Ha actúado en el festival de jazz de la Universidad Politécnica de Vlaencia, en los festivales de Getxo e Ibiza. En l 2006 edita “Barrio Alto” creando así su primer disco como Jaume Pedrós Group.