
El patrimonio no se conserva, se usa
Hay una forma de conservar el patrimonio que, paradójicamente, lo saca de circulación. A propósito de la apertura de la Fondazione Dries Van Noten en Venecia, su primera exposición, ‘The Only True Protest Is Beauty’, plantea una pregunta que debería ocupar a cualquier institución: ¿para qué conservamos? ¿Para proteger los objetos del presente o para conseguir que vuelvan a producir presente?








