Música para Hitler. Teatro Olympia

#MAKMAEscena
‘Música para Hitler’
Texto: Yolanda García Serrano y Juan Carlos Rubio
Dirección: Juan Carlos Rubio
Interpretes: Carlos Hipólito, Kiti Manver, Marta Velilla y Cristóbal Suárez
Producción: Teatros del Canal
Teatro Olympia
San Vicente Mártir 44, València
Del 15 al 18 de enero de 2026

Las relaciones entre arte y poder ofrecen valiosas claves sobre cómo funciona la naturaleza humana. La obsesión de los poderosos por legitimar su autoridad y perpetuar su memoria mediante proyectos arquitectónicos más o manos faraónicos, esculturas, lienzos, etcétera. Y, por otra parte, el dilema que se le presenta a algunos artistas cuya ideología es contraria a la de los mandatarios que solicitan sus servicios.

Cuenta Juan Manuel de Prada en su monumental obra ‘Mil ojos esconde la noche’ que, cuando los nazis tomaron París, Hitler ordenó que no se molestase ni a Picasso ni a Cocteau por ser ambos celebridades de proyección internacional. Mientras tanto, los exiliados rojos españoles eran vigilados con lupa. Uno de ellos, el violonchelista catalán Pau Casals, fue requerido en dos ocasiones por los alemanes: en 1933, para que actuara en la Orquesta Sinfónica de Berlín; y, diez años más tarde, un par de oficiales nazis lo visitaron para pedirle que interpretara algunas piezas ante el Führer. En ambas ocasiones respondió, valientemente, con una rotunda negativa.

El segundo de este doble dilema con potencial peligro de muerte ha inspirado a Juan Carlos Rubio y Yolanda García Serrano un texto teatral, ‘Música para Hitler‘, que llega este fin de semana al Teatro Olympia de València, bajo la dirección de Rubio e interpretado por un Carlos Hipólito que asume el papel de Pau Casals; Kiti Manver, el de su pareja; Marta Velilla, el de la sobrina del artista; y Cristóbal Suárez, el de un oficial nazi que visita al músico.

En aquel momento histórico, Pau Casals, que contaba con 66 años, estaba alojado en Villa Colette, en Prades. Desde allí había volcado sus esfuerzos en ayudar a miles de compatriotas, también forzados a abandonar España hacinados en campos de trabajo cercanos. En aquel momento, los nazis lo mantenían vigilado, pues había expresado años antes su negativa a actuar para su partido. En las investigaciones realizadas sobre ese periodo se afirma que un par oficiales alemanes lo visitaron en su domicilio para insistir en el tema, pero de nuevo Casals se negó, esta vez pretextando un reumatismo.

Música para Hitler

Yolanda García Serrano y Juan Carlos Rubio plantean los conflictos íntimos que surgen a partir de la disyuntiva que se le presenta al personaje del músico, consciente de que negarse a actuar ante Hitler podría acarrearle terribles consecuencias. También confrontan su posición con la del militar, un violonchelista convertido en soldado que se debate entre la admiración absoluta hacia su ídolo Casals y su deber militar como soldado.

En torno a ellos, la pareja del músico, exalumna suya que no puede casarse con él porque la esposa del artista no le concede el divorcio, de manera que mantienen la relación en secreto. Y la sobrina del violonchelista, que le acompaña también en el exilio, admira a su tío e insiste en sacarlo del Prades ante la amenaza que representan los nazis.

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Rubio y Serrano recrean unos hechos reales y enriquecen, desde la ficción, aquellos momentos dramáticos en lo personal y en lo histórico. Los dos guionistas se conocen desde hace muchos años, colaboraron en la serie ‘Farmacia de guardia’, y están tan compenetrados que el proyecto se desarrolló con total fluidez. Respetan el núcleo central de los hechos introduciendo algunos cambios para acentuar el dramatismo de la historia.

Según ellos, poco importa si los detalles de lo que se cuenta en ‘Música para Hitler’ fueron enteramente reales o no. «Al fin y al cabo, la frase atribuida a Voltaire de que la historia es un conjunto de mentiras en las que todos nos hemos puesto de acuerdo nunca fue más cierta que en la escritura dramática, donde el espectador acepta una serie de convenciones para que el autor nos haga su narración verosímil», afirman.

La obra busca llamar a la reflexión para «no cometer errores pasados» en un momento en el que «la realidad nos puede llevar a ser incapaces de negarnos ante determinados abusos vestidos de normalidad», señaló Juan Carlos Rubio en la presentación del montaje, y propuso analizar cómo «responder un sí o un no» puede marcar la diferencia tanto en el pasado como en la actualidad.

‘Música para Hitler’ retrata la dimensión humana de Casals, un hombre profundamente comprometido con sus ideas y principios lo que le valió la Medalla de la Paz otorgada por Naciones Unidas en perfecta consonancia con su nombre propio. Mantuvo esa actitud a lo largo de su extensa vida, falleció con 97 años en San Juan de Puerto Rico, país de origen de su madre. Durante su exilio en el sur de Francia, organizó conciertos benéficos para ayudar a los refugiados republicanos españoles, muchos de ellos internados en campos de concentración.

Su compromiso social en esos momentos críticos tuvo un alto coste personal por ser un hombre sensible afectado por largos periodos de depresión, un rasgo que los autores incorporan a la dramaturgia. En la obra, la visita del oficial nazi coincide con uno de esos momentos de profunda oscuridad interior. Desde esa encrucijada vital, aceptar o rechazar una propuesta decisiva, se construye la imagen de un héroe cuya victoria no consiste en imponerse al enemigo, sino en mantenerse fiel a su conciencia.