Les Arts recibe a las mejores dramaturgias con mascarilla

Presentación de la la temporada 2020-2021
Palau de les Arts
Avda. López Piñero. Valencia
Miércoles 8 de julio de 2020

Jesús Iglesias, director artístico del Palau de les Arts, que presentó la programación de la temporada 2020-2021 junto a Pablo Font de Mora, presidente del Patronato del coliseo, y Raquel Tamarit, secretaria autonómica de Cultura, tuvo que responder a preguntas relacionadas con el presupuesto, la caída del aforo como medida preventiva contra el coronavirus todavía latente, la desaparición del nombre de Plácido Domingo del Centre de Perfeccionament, por razones tan obvias como discutibles, e incluso por los precios bajos de la ópera contemporánea ‘Fin de Partie’, de György Kurtág (“un acontecimiento cultural de primer orden”, dijo Iglesias), mientras esperaba otras cuestiones más sustanciosas relacionadas, precisamente, con la propia temporada: “Una de las más atractivas del panorama lírico español”, resaltó Font de Mora.

Jesús Iglesias, en un momento de su presentación.

De manera que, cuando cesaron las preguntas de los medios, a Iglesias, en cómplice sonrisa con el presidente del Patronato, le salió del alma si había alguna pregunta más en relación con la temporada. Se había dejado la piel presentándola, con todo lujo de detalles, y resulta que las cuestiones en torno a tan sobresaliente programación brillaban por su ausencia. En todo caso, ahí estaban, porque el director artístico del Palau así lo destacó, los nombres de un puñado de excelentes dramaturgos sobre los que se sostiene una temporada marcada, lógicamente, por el rastro de una pandemia que puede todavía traer cola.

Por eso Iglesias insistió en subrayar la importancia de dramaturgos que, como William Shakespeare, Charles Perrault, Samuel Beckett, Luis Mariano de Larra o Giovanni Verga, autores de excelentes textos literarios, o Mozart, Shostakóvich, Rossini, Wagner, Verdi, Martín i Soler o el propio Kurtág, en el apartado musical, o Romeo Castellucci, Pierre Audi, Laurent Pelli, Giarcarlo del Monaco, Àlex Ollé, Alfredo Sanzol y Jaume Policarpo, en el terreno escénico, ya se han venido interrogando a lo largo del tiempo sobre nuestra sociedad futura. Dramaturgos, por tanto, que pueden ayudarnos con su arte a continuar la meditación sobre la vida que ahora, por mucho que el verano parezca darnos una tregua, nos inquieta dada la incertidumbre reinante.

Raquel Tamarit, Pablo Font de Mora y Jesús Iglesias, durante la presentación de la temporada 2020-2021.

“Hay una energía transformadora de la sociedad en todas sus obras”, remarcó Iglesias, que fue desgranando la programación presentada bajo el lema de una capacidad de superación con la que todos esos dramaturgos, en sus diferentes disciplinas, mostraban el espíritu resistente que animaba sus trabajos. Y se centró, de entrada, en un bloque de cuatro obras: ‘Requiem’, de Mozart, bajo la dirección escénica de Castellucci; ‘Fin de Partie’, de Kurtág, basado en la obra de Samuel Beckett; ‘Una oda al tiempo’, de María Pagés, que comparte la escenografía con El Arbi El Harti, y ‘Sinfonía Nº 7’, de Shostakóvich, bajo la batuta de Pablo Heras-Casado al frente de la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

El ‘Requiem’ de Mozart es toda una declaración de intenciones acorde con la vida más actual, puesto que, se apunta en su sinopsis, “el miedo a la muerte y sus incertidumbres ocultan, no siempre con idéntica fortuna, un profundo amor por la vida”. Les Arts inicia su próxima temporada lírica con esta ópera, en coproducción con varios teatros y festivales europeos. ‘Fin de partie’ es otra vuelta de tuerca a esa concepción vital de la existencia, con trasfondo angustioso, lo que supone el regreso de la ópera contemporánea a la Sala Principal del Palau, siendo Valencia la tercera ciudad en acogerla, tras pasar tan solo por Milán y Amsterdam. Preguntado por el hecho de que tamaño espectáculo pudiera verse a precios tan populares, Iglesias respondió que ya se hizo anteriormente con ‘Bodas de Fígaro’ (Mozart) y ‘Turandot’ (Puccini), en el afán de los responsables del coliseo por acercar al público grandes propuestas, no sin antes subrayar que la gente suele utilizar el precio como disculpa.

Escena de ‘Tristán e Isolde’, de Wagner. Imagen cortesía de Les Arts.

Del resto de la programación, toda ella girando en torno a “los dramaturgos más determinantes de la historia del espectáculo teatral de Occidente, desde su desarrollo moderno en los siglos XVI y XVII hasta nuestros días”, Iglesias destacó ‘La cenerentola’, de Rossini, ‘Falstaff’, de Verdi, la ópera bufa ‘Il tutore burlato’, de Vicente Martín i Soler, y ‘Tristan e Isolde’, de Wagner, donde el romanticismo hace suyas las “premisas de libertad y transgresión como fuerzas renovadoras del mundo”. También ‘L’Isola Disabitata’, de Manuel García, con dirección de escena de Emilio Sagi, interpretada por alumnos del Centre de Perfeccionament, fue destacada por Iglesias, antes de llegar a la zarzuela de Asenjo Barbieri, ‘El barberillo de Lavapiés’, disciplina a la que Les Arts dedica especial atención.

Hay más cosas en la decimoquinta temporada del Palau de les Arts, la segunda bajo la dirección de Jesús Iglesias, como el ciclo dedicado al Lied, que contará, entre otras, con la soprano Ainhoa Arteta, o el de grandes voces, en esta ocasión centrado en la mezzosoprano de Arkansas Joyce Didonato. También habrá flamenco con José Mercé, Duquende, La Macanita o Niño de Elche, y jazz o fado con Pat Metheny y Mariza. “Una temporada de ilusión y resiliencia, formas de esa energía que se transforma y no desaparece llamada arte”, se afirma en el dossier de prensa.

Después de esta magna presentación, Iglesias, Font de Mora y Tamarit despacharon asuntos más prosaicos ligados a Les Arts, como, por ejemplo, si se le rendiría homenaje a Helga Schmidt, primera intendente del Palau de les Arts, una vez absuelta de las acusaciones de prevaricación, malversación y falsedad que la llevaron a los tribunales, y una vez fallecida en octubre del pasado año. “Lo valoro positivamente”, señaló Font de Mora, si bien descartó la posibilidad de ponerle a una de las salas el nombre de Schmidt: “No me gusta poner denominaciones a salas, salvo que haya un mirlo blanco que ponga dinero”.

Escena de ‘Final de partie’, de György Kurtàg. Imagen cortesía de Les Arts.

De las 16 plazas convocadas para incrementar el número de músicos de la Orquestra, en la actualidad 57 con contrato indefinido, Iglesias explicó que no se habían concretado aún por “retrasos debidos a problemas de procedimiento en la contratación de esas plazas”, al tiempo que justificaba el que no hubiera director titular porque no era “nada sencillo”. El presidente del Patronato del Palau de les Arts indicó que el presupuesto de la programación era similar al de otros años, teniendo en cuenta el trasvase de algunas partidas, y que cifró en 6,1 millones. Tamarit fue la encargada de ofrecer el montante total de Les Arts, que asciende a 29 millones, 18 con cargo a la Generalitat. “Lo ideal sería que el presupuesto fuera a terceras partes: un tercio de dinero público, un tercio de patrocinios, y el otro tercio por ingresos de taquilla o explotación”, precisó Font de Mora, quien avanzó la decisión del Palau de reducir el aforo al 75%, para mantener la distancia social dentro del coliseo, y la necesidad de mascarillas para entrar a ver todos los espectáculos programados.

Con respecto al polémico asunto de las acusaciones contra Plácido Domingo por acoso sexual, nunca trasladadas en firme a los tribunales de justicia, y por la cuales el Patronato de les Arts decidió suprimir el nombre del tenor del Centre de Perfeccionament, Iglesias declinó manifestar cualquier detalle de su conversación privada con Domingo, cuando le trasladó la decisión del coliseo. “Tiene la admiración de todos los que estamos aquí”, afirmó Font de Mora, con respecto a la valía profesional del tenor, si bien aseguró que no se le iba a contratar en el futuro “por su edad avanzada”, aunque habría que ir viendo lo que sucede en temporadas futuras. Tamarit, dejando de lado su cargo de secretaria de autonómica de Cultura, dijo que, “como mujer”, se sentía “incómoda”. Como incómodo se ha sentido Iglesias cada vez que ha salido a relucir el polémico asunto del acoso sexual del tenor. La resiliencia tiene muchas aristas.

Raquel Tamarit, Pablo Font de Mora y Jesús Iglesias en Les Arts durante la presentación Temporada 2020 – 2021. Fotografía: Miguel Lorenzo

Salva Torres

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