Responsables de la exposición sobre Juan Negrín.

La faceta más bibliófila de Juan Negrín

La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros
Centre Cultural La Nau
C / Universitat, 2. Valencia
Hasta el 30 de noviembre de 2017

El Centre Cultural La Nau de la Universitat de València inaugura su temporada de exposiciones con ‘La biblioteca errante Juan Negrín y los libros’. La muestra, que puede visitarse en la sala Duc de Calàbria hasta el próximo día 30 de noviembre, descubre la pasión bibliófila y literaria del que fuera presidente del Gobierno de la II República española.

Antonio Ariño, vicerrector de Cultura de la Universitat de València, aseguró que con esta muestra pretenden “inaugurar una línea de exposiciones para poner en valor un nuevo espacio de La Nau, la sala Duc de Calàbria, que se destinará a exposiciones que muestren el valor bibliográfico y documental de la Universitat de València y de otras entidades”. Asimismo, anunció que cada año se programarán dos o tres exposiciones en este lugar, que además acogerá una exposición permanente con una selección de los mejores códices de la institución, que podrá visitarse a través de visitas guiadas. Esto ha sido posible, según explicó Victoria García, directora del Servicio de Bibliotecas, por el traslado de 100.000 incunables y libros a otros depósitos de La Nau y la recuperación de este espacio para exposiciones.

Una de las intervenciones más emotivas fue la de la nieta de Negrín, Carmen Negrín, que describió a su abuelo como “un hombre elegante con los bolsillos deformados porque estaban llenos de libros, así era su pasión por la lectura”. Desde la Fundación Juan Negrín, su presidente José Medina señaló que esta exposición suponía “el mejor regreso de Negrín a Valencia”.

Responsables de la exposición 'La biblioteca de Juan Negrín y los libros'. Imagen cortesía de La Nau.

Responsables de la exposición ‘La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros’. Imagen cortesía de La Nau.

Carmen Amoraga, directora general de Cultura y Patrimonio, también quiso destacar al personaje de Negrín: “No era un político al uso y con esta exposición se cierra un círculo para conocer no solo su dimensión como político y como médico sino como persona, a través de sus intereses literarios”.

El origen de ‘La biblioteca errante Juan Negrín y los libros’ se remonta a 2015, cuando Juan Manuel Bonet y Salvador Albiñana presentaron en el Instituto Cervantes de París y en la Fundación Juan Negrín una exposición con idéntico título. Ahora Salvador Albiñana, comisario de la exposición, propone una versión revisada y ampliada de la muestra en la que se ha documentado mejor la imprenta republicana durante la guerra, la dimensión académica de Negrín, y el importante catálogo de la editorial España (1929-1935), fundada por Juan Negrín, Luis Araquistáin y Julio Álvarez del Vayo.

Según Albiñana, la importancia científica y política de Juan Negrín López, creador de una prestigiosa escuela española de fisiólogos y presidente del Gobierno de la República desde mayo de 1937, ha dejado en una zona de sombra su interés por los libros y la lectura. Una pasión iniciada en sus años de estudiante de medicina y profesor en Leipzig, que le acabó convirtiendo en un bibliófilo. Era frecuente encontrarlo en los cafés leyendo libros y revistas en el escaso tiempo libre que le permitían sus obligaciones, recordó el pintor e ilustrador Luis Quintanilla, uno de sus amigos más cercanos.

En la exposición se muestran alrededor de 150 títulos ordenados por la fecha de edición. Una elección de los libros, las revistas y los folletos publicados en los años que vivió, conservados en el que fue su domicilio en París y que su nieta, Carmen Negrín, ha conservado. Presentada en tres secciones cronológicas (1914-1936, 1936-1939 y 1939-1956), muestra los intereses de Negrín como lector: académicos, políticos, arquitectónicos, artísticos, literarios… Se pueden ver piezas muy singulares de su biblioteca personal como el primer libro de poemas de Pedro Salinas con dedicatoria a Negrín y uno de los pocos ejemplares que se conservan en el mundo de ‘España en el corazón’ de Pablo Neruda.

Las ciencias, las letras, las artes y la política se confunden en su biblioteca porque se confundieron en su vida. Karl Jaspers o Blas Cabrera, gran divulgador de la relatividad einsteniana, convivían con Valle Inclán, George Grosz o Pedro Salinas, cuyo primer libro,‘Presagios’, le dedicó el poeta en 1924. Ese año su nombre aparecía junto a los de Azorín, Enrique Díez-Canedo, José Moreno Villa, Ramón Gómez de la Serna, Max Aub, José Bergamín o Luis Buñuel en la lista de suscriptores. La exposición también recoge libros por su inclinación por la nueva arquitectura: ‘Internationale Architektur’ (1925), de Walter Gropius; ‘Paris de nuit’ (1933), de Paul Morand y Brassaï, entre otros.

Responsables de la exposición 'La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros'. Imagen cortesía de La Nau.

Salvador Albiñana, comisario de la exposición ‘La biblioteca errante. Juan Negrín y los libros’, ofreciendo explicaciones durante la presentación de la muestra. Imagen cortesía de La Nau.

También de esta época, se recogen ejemplares de la editorial que él inauguró, junto con sus amigos, Luis Araquistáin y Julio Álvarez del Vayo. El sello ‘España’, fue un ejemplo del afán modernizador de la Generación del 14 -la primera universitaria y europeísta. La editorial se inauguró con la novela pacifista de Erich M. Remarque ‘Sin novedad en el frente’ (1929). Fue un gran éxito que pronto alcanzó nueve ediciones. Del variado catálogo -activo hasta 1935- pueden mencionarse ‘Mis peripecias en España’ (1929), de Leon Trotski; ‘Vieja y nueva moral sexual’ (1930), de Bertrand Russell, con Manuel Azaña como traductor, o‘¡Écue-Yamba-Ó!’ (1933), la primera obra de Alejo Carpentier.

La biblioteca de Negrín ofrece un amplio registro de las prensas republicanas. Entre otras destacan las ediciones del Ministerio de Instrucción Pública y Sanidad y los austeros impresos de la Dirección General de Bellas Artes, a cuyo frente estaba Josep Renau; a esa serie pertenece la ‘Memoria de la Oficina de Adquisición de Libros’ (1937), redactada por María Moliner, entonces directora de la Biblioteca de la Universidad de Valencia.

También ‘Hommage à Federico García Lorca, poète fusillé à Grenade’, presentado en la Exposición Internacional de París de 1937; una versión francesa del discurso pronunciado por Manuel Azaña en la Universidad de Valencia el 18 de julio de 1937;  folletos como ‘Les 13 points pour lesquels combat l’Espagne’ (1938), programa del gobierno Negrín, cuyo traductor fue André Malraux y ‘España en el corazón, de Pablo Neruda’, que se acabó de imprimir en noviembre de 1938 en las viejas prensas del monasterio de Montserrat, al cuidado de Manuel Altolaguirre. Muy valioso ejemplar -el número nueve de una tirada de quinientos- de un libro registrado en escasas bibliotecas.

 

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